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/Nota del autor: En este capitulo se responderá en que línea de tiempo se encuentra el fanfic

Una semana después

Pensaba que este sería un día como cualquier otros, un día más que visitaría a su compañero, donde disfrutaría de un momento tranquilo hablando y comiendo como asido estos últimos días, apoyándolo en todo lo que pueda para hacerlo sentir mejor, ayudarlo en que pueda dar ese nuevo paso a su nueva vida, pero se equivocó. Fue tomado por sorpresa cuando su compañero Allen Walker fuera directo hacia el y diera por fin ese necesario segundo paso a su nueva vida, sin la necesidad de involucrarse en su decisión, algo que lo alegro mucho, no solo porque su plan para traer paz a las tres Facciones estaba más cerca de llevarse a cabo, sino que su amigo/compañero lograra superar sus problemas y decidiera en seguir con su nueva vida. Al parecer no fue necesario su ayuda, sabia que los miembros del Clan Gremory tuvieron que ver con el comportamiento de Allen, después de todo la Demonio menor estuvo presente en el departamento dejando rastro de poder Demoníaco, cosa que realmente le agradecía, por apoyarlo cuando él no podía hacer nada al respecto.

Sirzechs Lucifer por fin pudo aliviarse de su preocupación acumulada en todos estos días, pero no altero su expresión serena y elegante. -¿Entonces de que me quieres hablar Allen-kun?- Pregunto mirando expectante al peli blanco, esbozando una pequeña sonrisa.

Enfrente del Maou a solo unos centímetros se encontraba el ex-exorcista, reunidos en el departamento justamente en la sala, sentados en el sofá estando apunto de comer los platillos que habían pedido, pero se detuvieron cuando Allen decidió en comenzar hablar de un tema diferente. Era la hora donde siempre se juntaban, en la noche debido el trabajo del Sirzechs como Maou, este día se suponía simplemente de una tranquila reunión, pero hoy fue diferente.

-Sirzechs-San por favor comencemos con su plan... me disculpo por haber ignorado el tema varios días, pero ahora estoy convencido en ayudarlo- Allen dijo con seguridad, sus ojos brillaron con intensidad llenos de determinación, acompañada de una seria expresión.

Allen estaba convencido de continuar con este plan, seguir con su nueva vida, ya no estaba siendo perseguido por su pasado, había aceptado el hecho de nunca más volvería a su mundo y no podrá ver a su familia, algo que, aunque se escuche mal para el ex-exorcista ya no significaba un gran peso encima, como lo era antes. Por fin se sentía libre de poder seguir viviendo, sin sentirse culpable por el posible futuro de sus compañeros, claro se sentía mal, pero aceptaba el hecho no poder hacer nada al respecto. Todo gracias a la ayuda de ese pequeño Demonio llamado Koneko, sino fuera por su apoyo esa noche, seguramente estaría sufriendo esas terribles pesadillas, tal vez incluso hubiera sido afectado por una fuerte depresión. Pero lo hecho por esa Demonio peli blanco, Allen pudo dar ese segundo paso a su nueva vida, algo que le hubiera sido tal vez imposible de lograr solo, por eso no podía estar muy agradecido con Koneko, gracias a ella podría ser de ayuda para su amigo/compañero Sirzechs.

Tal acción provoco que la sonrisa del peli rojo se ensanchara dejando de ser sutil, no podía retener al estar tan feliz y emocionado que su compañero estuviera decidido, confiaba que podría superar sus problemas de su anterior mundo, después de todo es el único humano capaz de convencerlo de ser capaz de lograr grandes cosas. Ningún otro humano era capaz de provocar que su corazón sea envuelto por esa emoción, de no dejar la esperanza de cumplir con su gran sueño, tener esa paz que el mundo sea a negado todos estos largos y duros años. Allen realmente es la única persona que siente si está a su lado, puede lograr grandes cosas, superar esos límites que el solo no puede hacer, por eso confía tanto en este humano.

Dando una gran sonrisa, asintió correspondiendo a los sentimientos del peli blanco. -... Entiendo que estés muy motivado, no tengo problemas en hablar de mi plan- Miro con detenimiento el rostro expectante e ilusionado de su compañero, sin poder retener una pequeña risa. -Pero aún es muy pronto para actuar- Sirzechs respondió con su tipo tono elegante, agitando su cabeza a sus costados deteniendo la emoción del pobre Allen.

Dicha respuesta fue un fuerte golpe para la conciencia de Allen, quien miro desconcertado al peli rojo, sin comprender como su compañero, el que estaba tan impaciente para comenzar con su plan, recordando las ocasiones que la paso mal por la impaciencia del Maou, fuera quien decidiera esperar más tiempo. No entendía ese cambio de idea tan brusco, estaba seguro que su compañero se hubiera precipitado como las anteriores veces, haciendo algo torpe o rebuscado como ir atacar en estos momentos a esos "seres" que se interponen en sus planes. Pero la realidad fue completamente distinta, en su lugar estaba decidido en que no era el momento de actuar, tomando una seria expresión mientras lo decía, algo que preocupo a Allen, no sabía si la razón del porque se negó en actuar en estos momentos fuera posible mente por su culpa.

-...¿Por qué no Sirzechs?- Allen pregunto siendo envuelto por la preocupación, algunas gotas bajaron por su frente, sintiéndose cada vez más inseguro de sí mismo.

Sirzechs miraba la expresión de su compañero, temiendo la razón del porque decidió esperar, sintiéndose frustrado por ser un retraso para sus planes, el no poder ser de ayuda cuando lo necesita. Entendía el porqué de esa inseguridad, Allen sabe de lo que son capaces los seres de este mundo, dejándolo muy mal parado en poder, después de todo si comparaba su mundo con el suyo la diferencia es muy grande, tanta que era muy injusto para el pobre peli blanco. El saber de sus límites le ayudaba en ser consciente de que tanto puede ser de ayuda, por lo que era entendible porque se sentía de esa manera, porque se sentía tan impotente. Todo esto lo comprendía muy bien el Maou más fuerte, sabiendo la razón de su debilidad, no quería meterlo en luchas que le serán imposibles ganar, por eso lo mejor era esperar un tiempo, tiempo que pensaba utilizar muy bien, después de todo ya tenía un plan desde que leyó la mente de Allen Walker.

-Parece que ya entiendes porque no quiero empezar de una buena vez...si, se trata de ti Allen-Kun, comparado con los seres vivos de mi mundo estas muy por debajo de la escala en poder, con suerte podrías derrotar a un Demonio de clase baja- Sirzechs sentencio mirándolo seriamente, con un tono de voz tan frio que estaba por congelar las esperanzas del pobre peli blanco. -...Pero no te sientas mal, no es tu culpa por haber nacido en otro mundo donde la escala de poder es baja- Dijo con su misma voz fría y serena, mientras poso su mano en el hombro de Allen, quien había bajado su rostro por la frustración.

El pensar en los niveles de poder de este mundo, le fue imposible a Allen recordar su lucha contra ese Demonio renegado, donde fue derrotado por completo siendo abrumado por su extraño poder y forma, aunque pensaba que, si volvían a luchar seguramente el resultado sería diferente, el recuerdo de la Demonio peli negra invadía su mente. Con solo recordar como humillo a un Demonio renegado como si fuera solo un juego, su más que suficiente para mostrarle la diferencia de poder, ni en sueños podría hacerle frente a esa mujer, ni siquiera podría darle un golpe antes de recibir de lleno esas poderosas descargas eléctricas. Los niveles de poder eran tan distintos que se sentía injusto, ¿tanto era la diferencia de un Humano y un Demonio?.

-El que seas débil no significa que no puedas volverte más fuerte- Fueron las cálidas palabras que hicieron que Allen alzara su vista, y mirar sorprendido a su único amigo. -Aun es muy pronto como para que saltes a la acción, por eso entrenaras este tiempo que esperaremos, para volverte más fuerte, no te desanimes tan rápido...aún falta mucho, después de todo también tienes que disfrutar tu nueva vida escolar- Sirzechs dijo con una clara emoción, regalándole una cálida sonrisa, sonrisa que pocas personas han tenido la dicha de ver.

Decir que Allen estaba sorprendido era poca cosa, no solo por el comienzo de las palabras de Sirzechs, quien le aseguraba volverse más fuerte, algo que le lleno de felicidad tanto que estaba apunto alzar su puño de la emoción incluso antes de escuchar cómo se volvería más fuerte, pero justamente fue detenido cuando el peli rojo menciono lo último. "Su nueva vida escolar", sabía que significaba después de todo su época no era tan antigua, pero quedo desconcertó al no saber la razón del porque el Maou más fuerte lo dijo.

-...¿Vida escolar?, no me digas que...- Allen pregunto completamente confundido, resultándole un poco complicado procesar lo que estaba sucediendo, teniendo el presentimiento de las intenciones de su compañero.

Sirzechs asintió afirmando las dudas de su amigo, cruzándose de brazos mientras le daba nuevamente una resplandeciente sonrisa, literalmente sus dientes brillaron cuando sonrió. -A si es hace unos días te inscribí como alumno de primer año, en la Academia Kuoh la cual este año por fin aceptara a hombres. Hahaha no tienes que agradecerme Allen-Kun, después de todo tienes que disfrutar al máximo tu juventud- Dijo con gran entusiasmo, tanto que daba la ilusión que fuertes llamas lo rodeaban mientras sus ojos brillan de la emoción, levantándole el pulgar a su amigo Allen.

Allen Walker se quedó mudo ante la noticia de Sirzechs, sin saber cuál era la emoción que estaba teniendo en estos momentos, quien era antes un exorcista de la Orden Negra de baja su puesto oficialmente para ser un nuevo alumno de la Academia Kuoh.

3 días después

El próximo alumno de la Academia Kouh "Allen Walker", se encontraba relajándose en la sala de su departamento, como era habitualmente a estas horas, una rutina que se había vuelto diaria, sentarse en el sofá y comer varios dulces. La sala estaba siendo iluminada por las luces del cuarto, debido que el sol se había ocultado desde hace ya unas horas, incluso su amigo Sirzechs se había retirado para continuar con sus labores como Maou, significando que a estas horas el joven Allen ya debería de estar durmiendo. Después de todo la noche ya no era para los humanos, los encargados y los que deambulaban por las calles son los mismísimos Demonios, los cuales Allen no ha tenido la mejor interacción que se podría dar, tomando en cuenta sus dos primeros encuentros con las Demonios del Clan Gremory, conociendo tanto el Maestro del clan como su Reina, mejor conocidas como Rias Gremory y Akeno Himejima. Claro exceptuando su encuentro con la más joven del Clan, Koneko Tōjo con quien se siente muy agradecido.

Allen estaba disfrutando una barra de chocolate, mientras veía la Tv que estaba a solo un metro de distancia de la pequeña mesa de madera. -¿Qué tal sabe?- Se escucho una delicada voz sin emoción alguna, por lo que el joven Allen volteo a su costado donde provenía dicha voz. Encontrándose con la mencionada Koneko, quien lo estaba mirando fijamente expectante por su respuesta, sentada a solo unos pocos centímetros de distancia a su costado. -Sabe muy bien- Allen respondió alegremente con estrellas en sus ojos, volviendo a comer su chocolate. Por tal respuesta la niña asintió firmemente, dando un pequeño golpe en su pecho, sacando el pecho con orgullo, volviendo a mostrar sus grandes habilidades de conocimiento al saber que dulces son los que mejor saben.

La pequeña niña también comenzó a comer los dulces que se encontraban en la pequeña mesa de madera, acompañando a Allen en esta rutina diaria. Desde que sucedió su encuentro, Koneko lo visitaba todos los días, justamente después de que su amigo Maou se retiraba, con la excusa que harían un contrato de esta forma Koneko podía pasar todo el rato que quería en su departamento. Al principio Allen pensó que solo lo visitaba porque estaba preocupada de su salud o por órdenes de su Maestro, pero con el transcurso de los días, la pequeña niña se volvía más cercana a él, confundiéndolo al no poder saber cuáles eran sus verdaderas intenciones, pero era claro que la pequeña niña le había mostrado varios detalles de su cariño hacia él, como por ejemplo trayéndole varios dulces, cosa que para la gente le resultaría imposible de creer, la gran fan de los dulces estaba compartiendo con una persona que hace poco acababa de conocer, algo que ni los de su Clan habían logrado. Aunque para Allen este gesto no era notorio, de igual manera estaba agradecido por su compañía, se sentía cómodo disfrutando estos momentos, el comer varios dulces y hablar cómodamente con alguien que no lo persiga o que este insultándole.

-Mañana traeré más dulces, incluso más deliciosos- Koneko dijo con una voz leve, posando su mano en la cabeza del joven Allen, frotando su cabello mientras lo miraba fijamente, alternando su expresión seria a una cariñosa.

Dicha acción dejo de sorprender al peli blanco, desde que comenzó a visitarlo, Koneko se comportaba como si fuera la mayor, tratándolo como su pequeño hermano, algo que antes lo había tomado por sorpresa. Al principio fue incomodo como alguien menor que el, lo estaba tratando como un niño, entendía que Koneko no lo hacía como burla, sino que eran sus verdaderos sentimientos, pero eso solo lo hacía sentirse más extraño. Tal vez este comportamiento se deba que le mostró su lado débil, despertando en ella ese famoso instinto maternal que tienen las mujeres, aunque esto nuevamente solo hacía que para Allen le sea más difícil asimilar los tratos de la pequeña niña, pero al recordar cómo le ayudo en ese momento tan crucial, con un gran esfuerzo está haciendo lo posible para soportar como su orgullo era vencido por una Koneko protectora.

Tratando de evitar el comportamiento sobre protector de la Demonio, pensó un nuevo tema del cual hablar, claro mientras seguía disfrutando de los dulces que le dieron. - ¿Koneko-San en que grado estas en tu escuela?- Allen pregunto alternado su vista hacia la peli blanco, terminando con la barra de chocolate.

Koneko quien estaba a punto de comer el dulce que tenía en la mano, se detuvo para voltear a ver a su proclamado hermano menor, mirándolo con su expresión neutral. -Entrare en mi último grado de mi escuela- Respondió un poco confundida por la repentina pregunta, pero sin que el mismo Allen se diera cuenta le extendió su mano, en ella estaba sujetando otra barra de chocolate para su "pequeño hermano".

Una gota de sudor bajo por la frente del peli blanco, sorprendido que aun por la pregunta para hacerle olvidar de su comportamiento protector, fuera completamente inútil, ante una Koneko quien claramente lo veía como su hermano menor. Dándose por vencido decidió enfocarse en el tema de conversación, pensando en la respuesta que le dio su auto proclamada hermana, algo que ya espera después de todo, después de su plática con Sirzechs, le proporciono más información respecto sobre la Academia que fue inscrito, además de la información de los miembros de los dos Clanes que tienen el control, el Clan Gremory del cual el Maestro es Rias, la hermana menor de Sirzechs, el otro es el Clan Sitri, otro Clan del cual debería tener cuidado. Gracias a esta información Allen ya sabe gran información personal del Clan Gremory, por lo que saber en qué grado esta Koneko era muy sencillo, además de ella están Rias Gremory y Akeno Himejima, las cuales entraran en este inicio a clases, como alumnas de segundo año, y tanto como Allen el otro miembro del Clan llamado Yuuto Kiba, dicho miembro también entrara como alumno de primer año.

/Nota del autor: Esta es la respuesta, la línea temporal del fanfic es un año antes de los sucesos de la historia original DxD

-...¿Y tu Allen?- Fueron las palabras que sacaron de sus pensamientos a Allen, por lo que volteo a ver a su huésped, viendo como ella lo estaba mirando incluso mas fijamente, al parecer puede que su tono de voz sea irreconocible, en sus acciones eran fácil notar cuando algo realmente le interesaba.

Mas gotas bajaron por la frente del nuevo alumno de la Academia Kuoh, al parecer Koneko realmente es directa cuando algo le importaba, acciones que poco a poco se acostumbraba, pero eso no evitaba que se sintiera algo extraño. -Me inscribí en la Academia Kuoh, entrare a primer año...gracias- Allen respondió sin poder evitar tensarse al recordar sobre su nueva vida escolar, extendiendo su brazo aceptando el chocolate de Koneko y empezar a degustarlo.

Los nervios del peli blanca normalmente hubieran sido notados por Koneko, pero se centró más en la información que acaba de escuchar, su expresión neutral fue derrumbada por una gran emoción y felicidad. -...Es en la misma que pienso entrar después de graduarme. Que bien, ya no me sentiré preocupada cuando no nos veamos- Dio una cálida sonrisa, una sonrisa que sería un arma mortal de ternura para cualquiera.

Excepto para el mismísimo Allen Walker, este solo se sorprendió por ver la sonreír, algo que no era muy a menudo cuando se reunían, pero esto cada día se estaba volviendo más frecuente. Koneko no pudo evitar que su expresión reflejara su estado de ánimo con sus pensamientos, estaba realmente feliz que su "hermano pequeño" se inscribiera en el mismo instituto que sus demás compañeros de Clan, instituto que en un año más podría inscribirse. Deseaba poder pasar más tiempo con el humano que se había vuelto tan cercana, se divertía mucho pasando el rato jugando o comiendo en su compañía, el saber que en un año pasara más tiempo juntos la hizo muy feliz. Al ver tal reacción Allen no pudo decir nada en contra, simplemente dio un largo suspiro mientras se encogía de hombros, aun le resultaba complicado aceptar el hecho que en solo unos días iría en una escuela muy problemática, donde estaba por completamente seguro que se meterá en muchos líos.

5 Días después

/Nota del autor: Un día después del especial de navidad

Ubicación: Academia Kuoh

El nuevo año escolar comenzaba, con ello nuevos alumnos se inscribieron, varios de ellos tenían cierta peculiaridad, algunos estaban destinados a grandes cosas, entre ellos estaba formar alguna empresa donde tendrán mucho dinero, nuevos políticos para el país Japón, o algunos otros trabajos de renombre que buscaban estos niños, el futuro de esta sociedad. Pero ciertos alumnos estaban destinados algo incluso más grande, algo fuera del limite humano llegando a lo fantástico, y uno de ellos estaba observando todos los alrededores de la Academia, conociendo el lugar donde estará los próximos 3 años, donde conocerá todo tipo de personas de su respectiva edad, solo esperaba que no fueran tan "peculiares", después de todo era la primera vez que entraba a una escuela.

-... Conque esta es la Academia Kuoh, es algo... peculiar, bueno ya no me sorprende- Allen miro detenidamente la escuela, observando cada detalle de la instalación, tocando el cuello de su nuevo uniforme escolar, que consiste en una chaqueta de color negro con detalles en blanco sobre una camisa manga larga blanca de vestir con un lazo negro en el cuello, pantalones negros y zapatos de vestir cafés, mientras más se adentraba en la escuela, esperando no provocar un escándalo.

Varios jóvenes de su edad pasaban cerca de el, alumnos que lo observaban con curiosidad, otros no pudieron soportar su sorpresa y comenzaron a susurrar entre ellos, algunos de ellos "hombres", lo miraban con recelo como si el les hubiera hecho algo imperdonable, otros se sonrojaron al ver su cabello y rostro, no fueron los únicos, varias chicas o mejor dicho todas las que estaban por la entrada o incluso adentro de los salones viendo por las ventanas, se sonrojaron y en sus ojos se adornaron algunas estrellas, algunas tuvieron la decencia de solo observarlo detenidamente, pero la gran mayoría chillaron de la emoción al verlo, sin dudar en sacar su celular y tomarle varias fotos. Estremeciendo al pobre Allen, sin que este sepa como reaccionar ante la gran masa de gente, quedándose estático observando como tantas personas se reunían a su al rededor, sin darle la oportunidad de poder escapar.

Esto sucedió para la mayoría de los alumnos de la Academia Kuoh, pero solo algunos siguieron su camino con normalidad, entre ellos estaba un alumno de cabello castaño que aprovechando que todas las chicas estaban teniendo toda su atención al peli blanco, las comenzó a comer con la mirada, mirando con detalle cada parte de sus cuerpos, mientras daba una sonrisa algo repugnante respirando pesadamente, sino fuera porque las chicas estaban distraídas, ya lo hubieran tachado por un completo pervertido. Extrañamente no fue el único, otros dos alumnos cerca de él, hicieron lo mismo aprovechando que las chicas bajaron la guardia, uno de ellos que llevaba puesto unos lentes, al parecer él era quien más estudiaba el cuerpo de las mujeres, ya que guardaba en su cabeza todas las tallas de las chicas que pasaban por sus ojos, mientras que el otro alumno que por una extraña razón no tenía cabello, hacia lo mismo que el castaño, se comía con la mirada a las alumnas.

Aparte de esos desvergonzados chicos, estaba otro que al igual que el pobre Allen, estaba siendo observado con gran detenimiento por las chicas, lleva el cabello rubio y tiene un rostro bien parecido, dándole batalla al elegante Allen Walker. Él se encontraba caminando por la entrada solo observando el instituto, mientras regresaba el saludo de varias chicas que se turnaban para mirarlo a él y el peli blanco. Adentro de uno de los salones habían dos alumnas de segundo año que miraban el gran escándalo por las chicas de todos los grados, una de ellas tiene el cabello negro miraba divertida la expresión de tensión del abrumado Allen, la otra joven de cabello rojo miraba sorprendida la presencia de su objetivo, al instante dio una gran sonrisa de felicidad por ver como las cosas estaban sucediendo a su favor. En otro salón se encontraban igualmente dos chicas observando el gran escándalo provocado por los dos alumnos de nuevo ingreso, una de ellas tiene el cabello negro corto, ella miraba curiosa a los nuevos alumnos, mirando con detenimiento a los causantes de esto, mientras que su acompañante quien tiene el cabello del mismo color solo que más largo, ella solo miraba la situación sin ningún interés.

El pobre peli blanco intentaba poder pasar y entrar a la escuela, pero le resultaba una muy complicada tarea, debido que estaba siendo rodeado por un gran grupo de mujeres, que le estaban lanzando un mar de preguntas, otras por lo menos tuvieron la decencia de saludarlo primero. Allen pensaba que situaciones como estas serían su mayor problema, sin saber que este solo era el comienzo de su nueva vida escolar, la cual estará repleta un mar de problemas que nunca imagino pasar en su vida.

FIN DEL CAPITULO

¡Hola y que tal a todos!, si lo se tiempo sin actualizar y ademas es corto comparado con los anteriores capítulos, pero para los que siguen el otro fanfic que estoy subiendo, sabrán que ya no cuento con el tiempo suficiente para poder seguir subiendo capítulos tan largos, ya que tardaría muchos días para poder terminar un solo capitulo. Por lo que decidí en volver a dividir los capítulos en partes, de esa forma no tardare tanto en actualizar para ambos fanfics.

Pero dejando de lado esos problemas, espero que les haya gustado el capitulo, que cada saldrán mas personajes de DxD, con su respectiva importancia, que tengan un buen fin de semana, ¡nos vemos hasta la próxima actualización!...no se olviden de comentar :'v