Pet's Curse
Por Isys Luna Skeeter
Traducción por Alyssa S.
Spoiler: '¡Te quiero Sirius, y a nadie más!' por Isys Luna Skeeter al igual que cualquier libro de Harry Potter, mismo escrito por JK Rowling.
Advertencias: Viaje en el tiempo. Slash. Enfermedad terminal. Intento de suicidio.
—Plática.
«Pensamiento»
-Parsél-
Sueño/Memoria/Revista/Periódico/Carta
Capítulo XVIII
—No son celos—
—¡Slippery! —Voldemort llama, colocándose de pie.
El elfo doméstico aparece frente a Harry, inclinándose a Voldemort.
—¿El joven Severus aún no ha regresado?
—El joven Severus está en el comedor, maestro.
—¿Qué está haciendo allí?
—Esperando que el almuerzo se sirva y que el Maestro y el Buen Señor terminen su acalorada discusión.
Harry suspiró.
—¿El almuerzo está listo, Slippery? —pregunta amable al elfo, quien asiente con entusiasmo.
—El Joven Severus trajo postre —El pequeño ser contesta feliz.
Harry sonríe, agachándose hasta estar cerca de la altura del elfo doméstico.
—¿En serio? No puedo esperar para probarlo. ¿Podrías decirle a mi hijo que vaya a lavarse las manos? No comerá en la mesa sin hacerlo antes.
Slippery asiente con entusiasmo y desaparece.
—Realmente lo tratas como un igual, ¿no?
Harry voltea hacia Voldemort a su lado, el hombre le ofrece una mano para ayudarlo a levantarse. El moreno lo toma y se coloca de pie, sintiéndose mareado.
—Te lo dije. Ellos tienen el poder de volverse en tu contra si les da la gana. A ellos les gusta ser tratados como amigos y están dispuestos a ayudarte, aunque no lo desees.
Voldemort asiente, más no dice nada y pasa un brazo por la espalda de Harry mientras salían de la habitación.
—¿Cómo te enteraste de los horrocruxes? Incluso si fue por ello que fui derrotado, no era información para todo público y…
—Te lo dije, Voldemort. Estuve en el otro bando. Luché en tu contra y ayudé a destruir todos tus horrocruxes. Sé dónde están, y cómo destruirlos —Harry levanta la manga de su traje, mostrando una cicatriz en su antebrazo—. Tu diario intentó matarme usando el basilisco —Luego levanta la otra manga—; tu mortífago cortó mi brazo para obtener mi sangre y usarla en alguna poción que destruiría la protección de sangre que mi madre creó con su muerte —Harry pasa sus dedos por las cicatrices en su mano izquierda—. Los Sangrepura me atacaron, así como a todos los que estaban en tu contra para hacernos pasar por tontos. Mi alma casi fue succionada en dos ocasiones, gracias al Ministerio. Por no hablar de cuando se hizo cargo.
Voldemort agarra su mano y observa las palabras.
—¿Quién fue?
—No importa —Harry se queja.
Voldemort sisea, lleno de rabia.
—¡Sí la tiene, Aiden!
Harry se masajea la frente y cierra sus ojos.
—Dolors Umbridge.
Voldemort vuelve a sisear.
—Por supuesto tenía que ser un Umbridge —El hombre gruñó—. ¿Y la de tu frente? ¿Quién hizo ese?
Harry mueve su mano libre hacia su frente, justo en la cicatriz del rayo.
—Mi igual hizo este.
—¿Tú… igual?
Harry afirmó con un movimiento de cabeza.
—Sí, Voldemort, mi igual —Harry pudo ver al otro hombre fruncir el ceño, confundido ante su respuesta—. ¿Deberíamos irnos?
Voldemrot tararea sin escuchar realmente, ambos comenzando a caminar hacia el comedor.
—Estaba sangrando —Harry miró a Voldemort, confundido—. Tu cicatriz de rayo. Comenzó a sangrar mientras desmantelabas las salas.
Harry se tensó, deteniendo su andar.
—¿Sangrando? —Voldemort asiente y Harry se apresura a una puerta, entrando a un baño y mirándose al espejo. Estaba más marcado, no solo como el rasguño desvanecido de la semana pasada—, oh no… —Harry canaliza su magia hacia su frente y algo la empuja de regreso—. Oh, no… Oh, no… Esto no puede estar pasando… lo maté… lo dejé en la estación del tren… ¿por qué está aquí? —Harry se aferra al fregadero, sintiendo sus piernas temblar—. Como si ya no tuviera suficientes problemas. Además de la maldición mortal, ¿ahora tengo que alimentarlo? No es de extrañar que mi magia no esté creciendo como debería. ¡Esta puta cosa está consumiendo la mitad de mi magia para coexistir! ¡Joder! Esto no es bueno, ¡para nada lo es!
—¿Aiden?
Harry mira a Voldemort. Claro. Sí Voldemort lo mata, Harry se desharía de ella y…
—¡Mátame!
—¿Qué?
Harry se le acerca y agarra la varita del hombre mayor, colocándosela en su mano y apuntándola a su propio pecho.
—¡Mátame!
—¡No lo haré!
—Es solo un hechizo, por el amor de Dios. Vamos Voldemort, no es tan difícil. Dos palabras y-
—No. No te mataré. Primero, porque ahora soy tu Señor y no puedo matarte; y segundo… nunca te mataría, mi mascota.
—¡Pero… no lo entiendes! Es la única forma. ¡Matándome es la única forma de destruirlo!
Voldemort frunce el ceño aún más confuso. Tenia que darle la razón, Harry supuso que debe sonar como un loco.
—Preguntaste qué era mi cicatriz de rayo. Es una maldición. Necesita la mitad de mi magia para mantenerse, y no tengo esa cantidad para regalar.
—¿Por qué dices que es una maldición?
—¿Porque de lo contrario es probable que coma mi propia alma?
—No eres un accidente… ¡eres una catástrofe! ¿Qué tipo de maldición es esa? ¿Y cómo la eliminaste la primera vez?
—Tú me mataste —responde Harry, evitando la primera pregunta.
Voldemort se tensa, palideciendo.
—PC—
Harry acababa de terminar de almorzar cuando un elfo apareció con el postre.
—La señorita Black está en la puerta con un paquete.
—Déjala entrar.
Harry suspira y se sirve a sí mismo y a Severus una rebanada de pastel mientras Voldemort negaba su parte de "alimentos muggle". El moreno se promete a sí mismo que haría al otro tragar sus palabras. Bellatrix entra al comedor y se inclina ante Voldemort, mirando a Harry por un momento antes de mostrar el paquete.
—Los discos de vinilo, mi Señor.
—Gracias, Bella.
—Es un placer, mi Señor.
Harry roda sus ojos. Solo tiene 21 años y ya besaba el dobladillo de la túnica de Voldemort. Harry estaba seguro de que estaba viendo una sonrisa en Severus oculta tras su pastel.
—Mi señor, ¿no deberías estar retirándose? Es casi la hora de la reunión.
Voldemort toma su varita.
—Tempus —Tanto Severus y Bellatrix miran impresionados cuando la hora se presentó ante la varita de Voldemort. Harry se preguntó si se suponía que el hechizo aún no debería existir y si hubiera sido quien se lo enseñara al Señor Oscuro—. Me temo que estás en lo correcto, Bella —Voldemort volteó hacia Harry en tanto se ponía de pie—. Intenta que no te maten mientras estoy fuera, Aiden.
Harry se limita a arquear una ceja cuando el otro le apretó su hombro antes de asentir a Bellatrix y salir de la habitación. Harry se burló de la mujer que sonrió con suficiencia.
—Ellos te comerán vivos mañana. Vas a hacer que se arrepienta por siempre de reclamarte como su heredero.
—¿Pues a quién más iba a escoger? ¿A ti? —Harry pregunta con una ceja levantada.
—¡Claro que no puede reclamarme como su heredero! Y él no necesita un heredero para ser un Lord, después de todo.
Harry rueda sus ojos.
—¿En serio crees que te tomará como su esposa? —pregunta Harry con desprecio—. No eres nada para él más que su teniente… solo eso.
—¿Y qué eres tú? —La mujer regañó.
—Alguien con el que luchará cada día —Harry responde divertido antes de regresar a su pastel—. Esto es realmente bueno, Severus. Tienes que decirle a la Madame la próxima vez que la veas que es una muy buena cocinera.
Severus sonrió a Harry.
—Se lo diré más tarde, cuando vaya a la panadería —Severus dice con una sonrisa—. Ella me dijo que le diga más tarde qué tipo de pastel te gustaría. Como nunca comí pastel antes de Hogwarts, no sé que tipo de pastel pedir.
Harry sonrió. ¿Acaso Severus ha encargado un pastel de cumpleaños?
—Siempre he querido probar el pastel de galleta.
Severus asiente a su vez. Bellatrix sisea con rabia al ver que estaba siendo ignorada.
—Y es por eso, Mather, que nunca serás alguien.
Harry volteó a la mujer con una ceja arqueada.
—Pero yo no quiero ser alguien. Quiero ser solo yo.
La mujer frunció el ceño y, probablemente pensando que Harry se estaba burlando de ella, empieza a alcanzar su varita. En ese momento varios búhos decidieron hacer una entrada en el comedor y pararse sobre la mesa justo frente a Harry, cada uno intentando ser el primero en ser liberado de su carga. Harry ignoró a Bellatrix y empieza la liberación de los búhos antes de que se enojen con él. Se estremeció al ver que los búhos seguían llegando. Debe haber cientos de ellos… cuando Harry finalmente dejó a todos en libertad (Severus ayudó con la mitad de ellos), los búhos se fueron y Harry comenzó a ordenar las cartas en grandes pilas mientras Slippery retiraba los platos. Harry iba a abrir la primera cuando Voldemort entró.
—¿Qué está pasando aquí?
Harry observa al otro. Voldemort estaba vestido con un viejo traje de vestir a la moda con la insignia Slytherin, los colores eran de tonos verde oscuro y plata y el hombre se veía absolutamente impresionante. Harry podía entender porqué la gente caía a sus pies como marionetas.
—Cartas —el ojiverde responde antes de regresar a la que tenía en la mano.
En ese momento Voldemort se acerca a él y lanza un hechizo sobre todos los sobres para comprobar que fueran seguros, solo cuando estuvo satisfecho guardó su varita.
—Puedes abrirlas. Quiero ver quién te envió tantas cartas.
Harry le dio una mirada antes de abrir el sobre y tomar el pergamino que había en su interior.
—Profesor Mather —dice en voz alta antes de mirar hacia las otras cartas sobre la mesa y hacer un hechizo sobre ellas para luego lanzarse a reír.
—¿Qué es tan gracioso? —pregunta Bellatrix entre dientes.
—Son todas de mis estudiantes —Harry dice divertido—. Aprenden rápido, por lo que veo.
—¿Por qué? —Voldemort preguntó con una ceja arqueada.
—Quemo todas mis cartas antes de leerlas. Todos protegieron las suyas.
Severus se rió.
—Entonces incendiarlas no es una opción—el niño comenta, divertido—. ¿Qué dice?
—Desea que mejore y… —Harry toma otro pergamino del sobre—, ¿su tarea?
Harry observó los otros sobres, temiendo abrirlos dado que lo más probable es que hubiera más cartas como la primera.
—Creo que hay quienes hasta ahora no saben que me despidieron.
—Oh, lo saben —Harry gira hacia el hombre mayor—. Está en primera plana. Tu tío se aseguró de ello.
Harry vuelve a mirar las cartas.
—Y al parecer mis alumnos se niegan a aceptarlo —Harry suspiró—. ¿Puedes darme el periódico?
Voldemort convocó el papel y se lo pasó a Harry antes de mirar a Bellatrix.
—¿Me acompañarías a la reunión? —Los ojos de la mujer crecieron y Harry se ríe, observándolos—. Ha pasado mucho tiempo desde que estuve en el Ministerio, necesito un guía.
Bellatrix asiente con una sonrisa y toma el brazo de Voldemort, saliendo ambos del comedor sin antes la fémina mandarle una mirada de suficiencia a Harry.
—Sabes, tan pronto admitas lo que sientes podrás dejar de verla —Harry voltea hacia Severus, confundido—. Es obvio que estás celoso de la señorita Black.
Los ojos de Harry crecieron y suelta una risa.
—No Severus. No estoy celoso. No me agrada Bellatrix. Es diferente.
—¿Por qué la odias?
Harry mantiene su vista en su hijo, pensativo.
—Por algo que todavía tiene que hacer —le responde con sinceridad.
El moreno abre el periódico solo para ver una imagen de sí mismo llorando en brazos de Voldemort en el callejón Diagon. La tez de Harry se vuelve de un profundo tono de rojo. Rita iba a pagar por esto.
Profesor no más.
Por Rita Skeeter.
Hola mis queridos lectores. Esta periodista viene con la peor de las noticias. Todos debemos recordar hace unos días el ataque de vampiros. Durante este, nuestro valiente profesor Mather salvó a todos al detectar el ataque antes de que ocurriera y desmantelar las antiguas protecciones del Callejón Diagon, a fin de que los Aurores puedan entrar. El profesor Mather al menos obtendrá una Orden de Merlín por esto.
El problema, mis queridos lectores, es que el profesor Mather fue despedido. Sí, han leído bien, despedido. Nuestro director Dumbledore, una vez vencedor del Lord Oscuro Grindelwald, lo ha hecho afirmando que Mather es un Señor Oscuro en crecimiento. Pero me pregunto, mis queridos lectores, ¿cómo puede ser esto?
El mismo día del ataque, el profesor Mather estaba de compras con su primo James Potter, su hijo Severus Mather, su amigo y heredero de la familia Lestrange, Rodolphus Lestrange, y con el heredero de la familia Black, Sirius Black. Durante sus compras el Sr. Lestrange cuestionó al profesor Mather como había estado en la guerra de las colonias. El profesor respondió, por supuesto, y al hablar de su pasado, de los actos de muerte que presenció, fue abrumado por sus propios recuerdos y empezó a llorar. Ahí fue cuando el Sr. Ryddle apareció y lo sostuvo mientras llora (foto).
Me pregunto, mis queridos lectores, ¿cómo un hombre que llora por la muerte de sus compañeros puede desear dolor a otros? Y al parecer el Sr. Ryddle, un estudiante de Hogwarts del 39 al 44, es el ultimo heredero de Slytherin y la familia Peverell. Por no hablar, mis lectores, que los Potter también comparten sangre Perevell. El Lord Charlus Potter ha reconocido al Sr. Ryddle como el heredero que es, algo que Dumbledore sabía y olvidó de informar a las autoridades. El Sr. Ryddle, ahora Lord, reclamó a nuestro querido profesor Mather como su heredero.
Me pregunto, mis queridos lectores, sí Dumbledore cree que Lord Ryddle es oscuro por su herencia Slytherin. Quizás esa es la razón por la que se está metiendo con el heredero de una de las familias más antiguas. Me pregunto si el profesor Mather merece ese trato por algo que el antepasado de su Señor, Salazar Slytherin, hizo.
Por tanto, pido a todos los alumnos del profesor Mather que no se pongan en contra del profesor. Un hombre tan poderoso como este que lucha por la defensa de sus estudiantes no debe ser tratado de esa forma. Vamos a unirnos y hacer una petición para que el profesor Mather sea re-elegido como maestro. Los estudiantes también pueden ayudar al realizar las tareas que el profesor Mather les asignó y enviárselas por cartas mientras se niegan a asistir a cualquier clase de otro maestro de Defensa Contra las Artes Oscuras.
Deseémosle al profesor que se mejore de su enfermedad y vamos a luchar contra la injusticia que se le realizó.
Harry sintió un nudo en su garganta por el final. Esta bien, quizás dejará a Rita por esta vez…
—PC—
Voldemort llega al ministerio con Bella y observa a su alrededor en el vestíbulo en silencio, donde otros Lords hablaban entre ellos hasta que encontró a quien buscaba. Voldemort se acerca a Lord Lestrange y a su heredero. Ambos inclinaron la cabeza con respeto ante su proximidad.
—Lord Slytherin.
—Lord Lestrange —Voldemort le contesta.
—Mis felicitaciones por su nuevo estatus.
—Gracias, Lord Jeremy —sin embargo, sus ojos estaban puestos en el heredero Lestrange que claramente captó el mensaje.
—Felicidades Lord Slytherin —El joven mago dijo de inmediato.
—Gracias, joven Rodolphus —responde Voldemort, divertido por el temor oculto tras el tono orgulloso—; ¿debería preguntar sí nos estarás acompañando a la reunión?
—Me temo que no, mi lord —ante la ceja elevada de Voldemort, rápido explicó el joven mago—. Tengo que cuidar de Sirius que se quedará en mi casa por las festividades —ante esto, señaló a un lado donde estaba Sirius Black con la familia Potter.
Voldemort podía escuchar claramente a Bella hacer una mueca y por un momento se había olvidado que estaba allí.
—Entonces, ¿será posible que usted y el joven Black puedan pasar a la mansión Ryddle? Me temo que Aiden puede llegar a hacer algo imprudente si no hay alguien que lo mantenga pegado al sofá.
Rodolphus inclina su cabeza.
—Será un placer, Lord Slytherin —Bella resopla y Rodolphus se burla de ella, haciéndole una señal a ella con sus manos para que se mueva a un lado—. Señorita Black, si no le importa —la bruja levanta una ceja—, estás bloqueando mi vista a mi novio y no quiero volver a perderlo de vista… no es que usted sepa lo que es tener a alguien querido cerca.
Voldemort observa impresionado como Rodolphus obligaba a Bellatrix a moverse a un lado, poniendo sus manos sobre sus hombros haciéndola soltar su brazo, cosa que lo hacía estar agradecido. Voldemort voltea hacia Jeremy y muestrael camino hacia la reunión con su brazo antes que Bella encontrara la forma de volver a aferrarse a su brazo.
—¿Vamos? —pregunta Voldemort formalmente y ambos se fueron, dejando a Bellatrix plantada.
Mientras se alejaban, Voldemort podía escuchar el regaño de Lestrange a la fémina.
—Deja de avergonzarte a ti y a tu familia. Lord Slytherin ha dejado bastante claro durante el ritual y la discusión con Lord Prince a quién quiere como su amante.
—¡Tú no sabes nada! —grita Bellatrix.
—Sé lo suficiente para saber que no mantienes su atención como Aiden lo hace —Lestrange argumenta antes de que Voldemort lo escuche alejarse a donde Sirius estaba muy probablemente esperando.
Continuará…
Nota de traductor.
Yep. Harry no está celoso, no no. Es un asunto más… personal de un futuro pasado (o algo así)?)
¿Qué les apreció este capítulo? ¡Sus opiniones son siempre bienvenidas y me animan a continuar!
Y como siempre, agradezco de todo corazón que sigan este proyecto sea comentando o agregando a su historia favorita y/o alerta de publicación. Son los mejores, qué sepan esto. 3 Les quiero mucho
Deseando que tengan dulces lecturas,
Alyssa S.
