Todos se fueron a sus casas después de la despedida, todos menos Phichit quien decidió ir con Yuuri. Phichit necesitaba hablar algo con su amigo, algo que le tenía dando vueltas la cabeza desde que supo de su despedida de soltero.
Cuando llegaron al departamento, los amigos se fueron directo a la habitación como siempre hacían, siempre dormían juntos en la misma cama cada vez que el moreno se quedaba ahí o al revés, cuando se quedaban en el hogar de Phichit. Estaban acostumbrados. Yuuri se detuvo en el marco de la puerta, recordando repentinamente que ya no dormía solo sino que con un hermoso rubio. Volteó para mirar a Yuri y se encontró con su penetrante mirada desde la sala— Yuri ¿Te molesta si esta noche yo… duermo con Phichit?
Yuri no sentía celos por el moreno, sabía que eran como hermanos y que jamás tendrían algo mas allá de su amistad, además el otro iba a casarse no creía que fuera a ser infiel ahora, pero quería molestar un poco a Yuuri, así que no quitó su rostro serio— ¿Por qué me preguntas? Es tu habitación cerdo, puedes hacer lo que quieras… acostarte con quien quieras —lo ultimo lo dijo en un tono insinuante a propósito. Pudo ver como Yuuri se sonrojaba por completo y comenzaba a balbucear cosas como "no es lo que crees", "amigos" y "solo tú".
Yuri sonrió delatando su juego y se acercó al azabache para besar su frente, le dijo que todo estaba bien y que lo mejor era que estuviese con su amigo ahora. El japonés asintió y se metió a la habitación donde Phichit ya lo esperaba sin pantalones y con una camiseta suya puesta, eso era normal entre ellos, compartir cosas. Yuuri procedió a cambiarse al pijama y acostarse junto a su amigo, el cual estaba sentado sobre el colchón con cara de no querer dormir esa noche.
—Ya le avise a Seung, se enojó porque le envié una foto de mi con tu ropa —el moreno rio, al parecer Yuri no era el único que le gustaba ver enojada a su pareja.
—No tienes remedio ¿Verdad? —el japonés sonrió, su mejor amigo era feliz y se notaba que Seung lo amaba o ya lo habría dejado con lo odioso que era a veces. Si él fuera su pareja ya habrían terminado— ¿Y bien?
—Me conoces tan bien —Phichit sonrió para acomodarse junto a Yuuri, lado a lado y juntando sus cabezas, tomó una selfie rápida de él besando la mejilla del japonés y rio al ver el sonrojo del otro en la imagen. Ninguno dijo nada sobre eso, Yuuri ya estaba acostumbrado ya que de verdad se querían mucho y se conocían bien.
Phichit estuvo con él en todos los momentos de su vida, en los más felices y los más tristes. Cuando se derrumbó en la comisaría donde lo llevaron después del suceso que marcó su vida, Phichit fue el primero en llegar, no podría olvidar los ojos preocupados del moreno al buscarlo con la mirada cuando llegó. Lo sostuvo con fuerza y le dijo algo que no se esperaba "llora, llora todo lo que tengas ahora… yo estoy aquí ¿Si?" cualquiera le habría dicho "tranquilo", "ya pasará" o "no llores", pero su amigo sabía lo que necesitaba, siempre lo sabía. Yuuri lloró como nunca en la comisaría, en el auto y luego en el departamento del moreno, se abrazó a él con fuerza mientras era sostenido con la misma intensidad. Fue Phichit quien arregló todo para el funeral, quien habló ese día en el podio y quien se mantuvo con Yuuri en todo momento. La familia del japonés en ese entonces vivía muy lejos, se trasladaron cerca de su hijo a los meses después, al ver que la depresión de Yuuri no disminuía.
Yuuri lo quería mucho, ahora él podía estar en un paso importante de la vida de su "hermano", acompañarlo y apoyarlo en todo. Conocieron a Seung y se noto una conexión entre el coreano y el tailandés, apesar de uno ser muy extrovertido y el otro ser callado. Se amaron al instante aunque no lo dijeran, se hicieron pareja aunque todos siguieran creyendo que eran amigos, menos Yuuri quien conocía bien al moreno y ahora iban a casarse. Contra todo pronóstico, el aburrido Seung le había pedido matrimonio al moreno de una manera que lo sorprendió, buscó algo pensando en Phichit y no en él, se armó de valor para pedir permiso en el edificio frente al de ellos, todo eso por su amado.
Yuuri sabía que Seung era el indicado para su amigo, que el amor que se tenían era incondicional como el de Vitya y él, esperaba de todo corazón que pudieran ser felices para siempre. Eso no significaba que no discutieran, Phichit llamaba a Yuuri cada vez que se peleaba con su pareja, se quejaba porque el otro nunca quería salir mucho, pero si lo dejaba tomar muchas fotos de ellos, además de que el coreano se enojaba con el moreno por molestarlo tanto, intentando sacarle celos con Yuuri. Fuera de todo eso se amaban.
—Tengo una idea en mente, pero necesito tu ayuda para eso —el moreno había vuelto a acomodarse junto a Yuuri.
—Te ayudare en lo que quieras, tú solo pide —el japonés estaba dispuesto a cualquier cosa por su amigo, así como Phichit por él.
—Veras, Seung no va a tener despedida de soltero —hizo una pausa intentando ordenar las palabras en su cabeza— ya sabes, no tiene muchos amigos y no le gusta que lo toque otra persona que no sea yo.
— ¿Entonces?
—Yo le organizaré una —Yuuri se sentó en la cama por la impresión, miró a Phichit y este estaba sonrojado hasta las orejas. Nunca lo había visto avergonzado por algo, esto era nuevo.
— ¿Qué tú que?
—Quiero que me ayudes a organizarle una despedida y yo seré el stripper —al parecer Phichit podía ponerse aun mas rojo, estaba serio, ni una pizca de las típicas sonrisas que solía dar cuando bromeaba. Estaba serio y avergonzado.
— ¿Y en que puedo ayudar yo? —no sabía que podía hacer, Phichit tenía que bailarle a Seung y para eso no necesitaba su ayuda.
—Debes enseñarme… —se cubrió el rostro con las manos— enseñarme a hacer pole dance.
Yuuri se sonrojó también, su mejor amigo sabía por supuesto de sus habilidades en el tubo, pero enseñárselo era cosa distinta. El japonés se armó de valor, si su amigo quería que le enseñara ambos debían dejar la vergüenza de lado. El estaba dispuesto a todo por Phichit y esto estaba incluido.
Se acercó al moreno y tomó sus manos para quitarlas de su rostro, se volvió a recostar a su lado poniéndose de costado, el moreno adoptó la misma posición mirando a Yuuri— por supuesto que lo haré —ambos rieron. Comenzaron a reír hasta que sus estómagos dolieron, Yuuri no sabía que su mejor amigo tenía un lado vergonzoso, esto era nuevo e interesante.
Comenzaron a hablar de cosas antiguas, recuerdos en sus memorias y anécdotas graciosas ¿Hace cuanto no estaban así tan relajados? ¿Hace cuanto que no se sentían cercanos? Desde el suceso que causó el encierro mental en Yuuri no habían logrado comunicarse adecuadamente. Phichit siempre apoyando a Yuuri, mientras este se encerraba en sí mismo no queriendo salir. Se sentía bien volver a estar como antes, volver a reír, hablar tranquilos y dormir juntos. No se dieron cuenta cuando se quedaron dormidos, solo sabían que habían dormido muy relajados.
Yuri por su parte se sentía bien, escuchar a Yuuri reír de manera sincera y algo diferente a cuando estaba con él hacía que se sintiera feliz. Yuuri era su todo en ese momento y algo sabía de que estuvo encerrado mucho tiempo en la rutina de trabajo-casa, sabía que era por ese amor que tuvo.
Al día siguiente, el rubio les tenía listo el desayuno a ambos chicos, estos despertaron bastante tarde y con dolor de cabeza por haber bebido el día anterior. Desayunaron y tomaron pastillas para el dolor, Phichit tomó una ducha mientras Yuuri y el rubio se mimaban un poco para luego ser el japonés quien entrara a bañarse.
—Parece que está todo bien ahora —dijo el moreno, observando a Yuri.
—Lo está —el rubio se sentó junto a Phichit en el sofá— el cerdo quiere llevar las cosas con calma.
—Entonces ustedes… ¿Nada de nada? —el moreno se divertía con ese tipo de conversaciones.
Yuri no sabía que era correcto responder sobre eso— eso deberías hablarlo con tu amigo ¿No? —decidió dejarle esa carga a Yuuri, después de todo no quería responder algo equivocado.
—Tienes razón —sonrió— gracias.
— ¿Por qué?
—Por hacerlo feliz, se nota el cambio en él —Phichit miró hacia el frente con su sonrisa aun en el rostro— él pasó por un muy mal momento en su vida, ni siquiera yo pude sacarlo de él. Su familia y yo estábamos muy preocupados, pero yo no podía rendirme, es mi mejor amigo y lo quiero demasiado —hizo una pequeña pausa para mirar al rubio— me alegro de haberte traído aquí, no importa si todos dicen que eres una máquina, si tienes sentimientos y puedes pensar por ti mismo ¿Qué es lo que no te hace real? Estás vivo aunque sea de una manera artificial.
Yuri quería preguntar sobre el pasado del japonés, el porqué pasó tanto tiempo en ese estado y quien era el chico de las fotos, pero la puerta de la habitación se abrió, cortando la conversación por completo. Yuuri apareció con una sonrisa en el rostro, si bien al comenzar una relación con el rubio se sentía más tranquilo y ya no pensaba tanto en el pasado, el poder volver a estar con Phichit de esta manera lo hacía sentir mucho mejor, sobre todo ahora que podía devolverle un poco de lo que había hecho por él.
Habían decidido que esa tarde buscarían un lugar donde poder enseñarle a su amigo, debían hacerlo pronto, ya que tenían una semana para lograr que Phichit pudiera hacer algunos movimientos en el tubo. Querían pedir la ayuda de Chris también, pero al llamarlo contestó Richard diciéndoles que el rubio pervertido aun dormía. Decidieron pedirle ayuda en los próximos días.
Compraron un tubo de pole dance portátil y lo llevaron al departamento de Yuuri, el rubio los ayudó a llevarlo convirtiéndose en cómplice de los mejores amigos. En realidad Yuri también quería ver las habilidades del japonés sobre el tubo y ya que los acompañaría en esto, podría ver directamente las clases particulares que le impartiría al moreno.
Las sesiones comenzaron y Yuuri era muy bueno en lo que hacía, aunque para desgracia de Yuri, este no se quitaba la ropa para enseñarle a su amigo. Por un lado era bueno, ya que su humano no se mostraba sin ropa ante otros, pero por otro lado quería verlo haciéndolo como se debía. Sacándose la ropa con cada movimiento.
Los días pasaron y Phichit cada vez se volvía mejor maniobrándose sobre el tubo, con Yuuri escogieron la música y la vestimenta… la poca vestimenta que llevaría el día en que haría su acto para Seung.
Chris y Richard aparecieron, aunque ninguno mencionó nada sobre su noche juntos. Se veían normales como dos amigos, pero así se veían Phichit y Seung también antes de anunciar que eran novios. Y ahora iban a casarse.
Phichit planeó que le dieran a Seung una despedida de soltero como a él, para poder aparecer repentinamente y darle la sorpresa. No sabía si su novio aceptaría si quiera, así que prepararían todo en su apartamento así no tendría como escaparse. Sería como un secuestro, pero era la única forma en la que el moreno quería hacer las cosas, quería asustar a su prometido para luego darle la sorpresa de que él era el stripper y que nadie más lo tocaría aparte de él. Aunque por otro lado, si el coreano no se resistía y se dejaba hacer, Phichit se enojaría mucho. Ya verían como terminaría esa noche.
Continuará…
