Llego tarde, pero no demasiado (duh) a dejar esto por aquí. Ha sido un día largo, mil perdones.


Evacuando Jump City

Con su último aliento, Arschnido había puesto en marchar el generador que activaría todas las bombas que había en la ciudad y ellos estaban lejos del centro, donde se hallaban sus compañeros junto a la bomba y además estaban débiles. Lo único que se le ocurrió a Butterfly manteniendo la cabeza fría fue llamar a Rook para advertirle de lo que iba a suceder.

-¿Sí?-Preguntó el de ojos verdes, que llevaba un rato explorando la fuente de energía para desactivarla.

-¡Rook! ¿Me oyes?-Aunque trataba de sonar serena, el muchacho pudo percibir su agobio en su voz temblorosa.

-¿Qué ocurre?

-Arachnido ha activado la bomba.

-¿QUÉ?

-Ha pulsado el botón. Yo… lo siento, os hemos fallado.

-Espera, espera. Aquí no está sucediendo nada. Quizá os de tiempo a llegar-la chica parecía estar pensando a toda velocidad, tratando de no dejarse dominar por todos los pensamientos que se agolpaban en su mente en esos momentos.

-Veré que puedo hacer. Oh, y Rook -el chico volvió a centrar su mirada en el comunicador,- ponlas a salvo.

Rook asintió y pudo ver cómo se cortaba la llamada antes de devolver la mirada hacia las otras dos, que habían estado pendientes de la conversación de Rook y Butterfly. Feral miró la bomba, esperando alguna reacción, alguna de que de verdad había sido activada y que corrían peligro, que Butterfly no estaba siendo obligada a darles esa información, coaccionada por Arachnido. De repente una luz se encendió en la parte superior del núcleo, en un tenue tono escarlata y se encendía y apagaba lentamente, como la luz de una alerta. El sonido de un motor empezó a acelerarse, provenía del interior, y Rook se volvió hacia Feral.

-Llévate a Robin de aquí.

-¿Qué?

-¡Que os vayáis!-Exigió el de la capa azul y traje negro, nervioso, en un tono demasiado elevado.

-Tenemos que desactivar esto, tú solo no vas a p-

-Podré, ya verás. Vienen refuerzos, pero necesito que te marches con Robin, o no podré perdonármelo.

-¿Y de qué serviremos ahí fuera?

-Debéis poner a salvo a los ciudadanos, son la prioridad.

Robin, habiendo enganchado un gadget al borde del camino, descendió a toda prisa y se plantó sobre el núcleo, mirando hacia Rook. El chico la miró a los ojos, serio, y Feral comprendió al ver su mirada que debía salvar a Robin a toda costa, porque él no podría hacerlo y ella se empeñaría en quedarse con él.

-No voy a irme a ninguna parte.

-Robin, tenemos que irnos. Bluefire está ahí fuera, y vienen a ayudar. Solo seremos un estorbo-puso las garras en sus hombros para sacarla de allí volando, y la del antifaz puso las manos en el rostro de Rook para besarlo antes de marcharse. Él correspondió al gesto y cuando rompieron el contacto Feral emprendió el vuelo.

-¡Korine!-Llamó sonriendo-¡Cuando desactive este chisme voy a casarme contigo!

-¡Más te vale hacerlo rápido!-Advirtió ella sin dejar de sonreír al tiempo que lloraba.


-¿Y bien?-Preguntó Robin al reunirse con el resto.

-Él es Heat, nos está ayudando- comentó X Negra, señalando al chico con un gesto de la mano.- Vamos a evacuar a todo el mundo, aunque nos costará mucho.

-Butterfly me ha pedido que nos dividamos la ciudad. Debemos controlar muy bien los ataques de pánico para que no entorpezcan la operación.

-Hace años, al verse sola, empezó a organizar presentaciones en colegios, institutos y demás para asegurarse de que en estos casos los ciudadanos sabrían colaborar con la evacuación. Hoy ha llegado el día de ponerlo en práctica, y cualquier cosa puede salir mal. Tratad de calmarlos y recordadles lo que ella les enseñó.

-Aun así, no sé si tendremos tiempo de sacarlos a todos.

-Priorizad a los jóvenes y los niños, es lo único que puedo aconsejaros.

-La zona norte y la zona este deberíamos llevarla hacia San Francisco. Las zonas sur y oeste hacia Star City. Rush podría... ¿dónde está Rush?

-En la enfermería, no salió bien parado en la batalla contra Arachnido- explicó X Negra, apenado.

-Entonces solo estamos nosotros, ¿verdad?-Se interesó Feral.

-Sí. Puedo quedarme con la zona norte y Heat y Bluefire con el este. Vosotras podéis ir cada una a dónde queráis.

-Me parece bien, pero sólo uno para cada zona… No sé…-Dudó la chica verde, nerviosa.

-¿Necesitáis ayuda?-Preguntó una conocida voz femenina.

-¡Mamá!

-Procura referirte a mí cómo Raven en público- agregó la mujer encapuchada, recibiendo a la muchacha entre sus brazos.

-¿Qué hacéis aquí?-Preguntó X Negra a los recién llegados.

-Sabemos que la situación es delicada. Hemos avisado a Kid Flash y a Jinx para que reciban a los refugiados que llevéis allí. Han enviado a Avispa a San Francisco para cubrir esa zona, y Starfire está de camino para ayudarla.

-¿Y Nightwing?

-Ha decidido quedarse en Gotham junto a Batman, pero va a enviar cualquier recurso que sea necesario- explicó un hombre de piel verde, con numerosas marcas de expresión, producidas por sus constantes sonrisas y carcajadas, algo que Feral admiraba de él.

-Bien, es vuestra misión, así que no intervendré- explicó Cyborg a su yerno.- ¿Qué nos aconsejas?

-Sugiero que Chico Bestia acompañe a Robin, Raven puede ir junto a Feral, sus poderes se complementan bien, y usted vendrá conmigo.

-¿Estás seguro, chico?

-Solo usted puede arreglar mis herramientas cuando Butterfly no está, y no me puedo permitir el lujo de que algo falle.

-Sólo pondré el coche para llegar hasta allí, el resto lo haremos a pie.

-Gracias- fue lo único que dijo, antes de dirigirse al resto.- Usad los comunicadores si algo se tuerce.

Tras recibir un asentimiento general todos se dividieron: X Negra viajaba en el coche junto a Cyborg, Raven y Feral volaban hacia el este, Bluefire llevaba por los aires a Heat y Chico Bestia volaba sobre Robin, que se movía ágilmente entre los edificios.


-¡Ya estamos aquí!-Anunció Butterfly, aterrizando junto a Rook.

-¿Quién es?-Se interesó el de ojos verdes.

-Una antigua amiga, es de confianza.

-Mi nombre es Kano, soy la hija de Speedy y Aqualad.

-¿Cuál es la situación?

-No lo tengo muy claro. No sé cuánto le queda al núcleo, pero cada vez el ruido es mayor y no creo que tarde demasiado en extenderse hacia todas las ramificaciones.

-Entre Kano y yo podríamos desactivarla si encontramos el cable correcto, pero tengo que pedirte un favor enorme- dijo, poniendo una mano en su hombro.

-¿D-De qué se trata?-Preguntó, preocupado.

La chica se retiró los goggles, miró los ojos verdes de Rook con los suyos grises empañados y sonrió con tristeza, algo que a Rook le partió el corazón. Sabía que lo que iba a pedirle no era fácil y observó cómo tragaba con dificultad antes de emitir sonido alguno.

-Quiero que nos mantengas junto a la bomba en todo momento. Quiero un campo de fuerza capaz de contener la explosión, aunque yo esté dentro. Kano y yo lo hemos decidido: vale más quedarnos aquí y salvar a toda la ciudad.

-Naomi, no puedo…

-Vas a poder, no te dejo elección. Nunca os he ordenado nada a lo que no pudieseis negaros, pero esta será la única vez que no te dejaré echarte atrás.

-Está bien- se levantó y extendió las manos para formar una cúpula negra, manteniéndolos aislados del resto del mundo.

-¿Qué haces?

-Me quedaré dentro, con vosotras.

-¡No! Te he pedido que nos dejes a las dos, no voy a dejarte morir.

-Tómalo como una motivación: ni se te ocurra fracasar si no quieres que muera aquí contigo.

La joven sonrió con el ceño fruncido, estaba molesta por aquella petición, pero la hacía sentir menos sola saber que alguien no estaba dispuesto a dejarla morir, aunque seguramente, de habérselo contado a los otros, tampoco la hubiesen dejado. Tim no la hubiese dejado ir, y le dolió no haberse despedido de él, ni de Héctor; pero pensó que al menos había hecho un último regalo a su hermano, quizá así podría quedarse en la ciudad, o con el grupo en un nuevo lugar si no salvaban Jump City a pesar del escudo protector de Rook.

-Butterfly, ¿lista?-La mayor asintió con confianza y vio como Kano, con su pulso perfectamente controlado, retiraba la pequeña tapadera que daba acceso a los cables de colores que hacían funcionar el núcleo.

-Kano, si los cables dan paso a la energía que hace funcionar este aparato, al cortarlos todos debería dejar de funcionar y por lo tanto no podría estallar.

-No es tan sencillo. Cuando se trata de una bomba esta tiene vida: la cuenta atrás representa el momento en que se queda sin energía y cuando eso sucede es cuando se activa. Si cortas el cable que da energía al aparato este explota. Sólo hay que cortar el del reloj, porque si el reloj se para la energía no deja de llegarle al núcleo.

-Entonces deberíamos desconectar todas las ramificaciones que van a todos los rincones de Jump City. Así solo explotaría una zona controlada; me refiero a que, si fallamos, solo esta parte detonaría, ¿correcto?

-Voy a echar un vistazo- dijo la asiática y se levantó para observar los tubos que cubrían todos los cables que conectaban las bombas entre sí hasta su enorme fuente de energía.

La menor se agachó junto a uno de los tubos plateados y lo rajó por la mitad para dejar a la vista los cables que cubría. Había un sinfín de ellos, probablemente eran cuatro para cada pequeño aparato escondido en el suelo, en toda Jump City. Eran los mismos que Butterfly tenía delante así que solo debían cortar uno de esos cuatro, ¿pero cuál?

-¡Butterfly!-La llamó mientras se acercaba.- Son los mismos cables, pero desde allí tenemos mejor acceso.-La mayor se levantó, echando una última mirada al pequeño cuadro de cables que había estado observando.

-Veamos… Deberíamos cortar el rojo.

-¿Cuál es tu lógica, genio?

-¡Siempre es el rojo!

-¿Y eso por qué?

-Porque el rojo significa peligro y alerta.

-También significa amor y pasión.

-¡¿Podéis dejar de hablar del circulo cromático?! Mis brazos se cansan y mis fuerzas se debilitan. Si explotamos arrasaremos con toda la ciudad por mucho que me quede aquí.

-Tienes razón, se supone que estamos aquí las tres mentes más privilegiadas del equipo y míranos, hablando sobre colores.

-Daos prisa, le prometí a Robin que me casaría con ella si salía de aquí con vida.

-¿Cuándo habéis llegado a ese punto?

-¿Acaso importa?

-Tienes razón, tengo que sacarte de aquí para que puedas dejar a tu novia y casarte con tu primer amor- escuchó a Rook bufar, tratando de controlar sus emociones, mientras ella volvía a serenarse.

-Vale, tú apuestas por el rojo. Yo apuesto por el blanco.

-¿Y eso por qué?

-Porque el blanco resalta más en este sitio oscuro, si yo fuese un villano con todo bien calculado habría barajado la posibilidad de tener que activar la bomba por mí misma cortando un cable, y me sería más fácil acertar si es el blanco, así que ese no debemos tocarlo. ¿Qué tal el verde? También es una forma de advertir peligro, o veneno. Quizá ese sea el que desactiva la bomba.

-No, fíjate, también tiene franjas amarillas.

-¡Mierda!-Se quejó la asiática.- Es una toma de tierra.

-Al menos ha hecho un trabajo impecable.

-Pues si descartamos el verde, que no hace nada, y el blanco, que la hará estallar, nos quedan el rojo y el azul.

-¿Cómo estás tan segura de que el blanco es el detonante?

-Ya te lo he explicado, pero si tan segura estás de que me equivoco, adelante. Córtalo.

-Yo cortaría el rojo.

-El rojo siempre es peligroso.

-¡Por eso mismo! Sabía que no nos arriesgaríamos a tocarlo.

-¡Chicas!-Se quejó Rook, cada vez más débil.- No quiero alarmaros, pero la cuenta atrás marca apenas diez minutos antes de la explosión.

-Llama al resto- pidió a Kano, que sacó el comunicador que le había prestado y llamó a todos los demás.

-¿Cómo vais con la evacuación?

-¿Por qué?-Se atrevió a preguntar X Negra.

-Solo quedan diez minutos- se atrevió a responder.

-No te preocupes, vuestros padres han venido a ayudar- la chica se sintió inmensamente feliz por aquella noticia, pero mantuvo la calma.- Escuchadme, necesito que seáis todo lo rápidos que podáis. Rook está preparado para contener la explosión.

-¿Cómo?-Preguntó Robin.- ¿No habéis desactivado aún la bomba?

-Es más complicado de lo que parece- asumió Kano.- Con tan pocos cables, las posibilidades de fallar son muchas.

-Quieres decir que quizá no salgáis de esta, ¿verdad?

-Ha sido un placer trabajar con vosotros- Butterfly sonrió y ordenó a Kano cortar la llamada.

-¡Naomi!-Gritó X Negra, atrayendo la atención de Cyborg y de algunas personas que pasaban cerca. El hombre robótico se acercó a él.

-¿Qué ocurre?

-No la han desactivado aún. Solo tienen diez minutos y no han descubierto aún que cable es el bueno.

-Oye, confío en mi pequeña. Mis dos hijos son listos, pero ella es tan aguda como su madre. Créeme, lo conseguirá.

-Quizá debería avisar a Héctor para que vaya a ayudar, estará aún en la torre.

-¿Héctor está en la ciudad?-X Negra se llevó una mano a la máscara, como si se tapase la boca. Había olvidado que los padres del chico no sabían nada de su visita y estancia en la torre.

-Escuche, cuando todo esto acabe, le llevaré con él, ¿vale? Por ahora, acabemos con los últimos grupos y así podremos volver a la torre. Es el único lugar seguro en toda la ciudad.


-Voy a por-

-No. Te quedas aquí.

-¿Por qué no pued-?

-¡Porque la última vez que decidiste marcharte te fuiste con el peor villano de todos los tiempos y le partiste el corazón!- Señaló al chico de pelo rosa que yacía en la cama, con una mascarilla de oxígeno y una vía.

-¿Y a ti qué más te da?

-Estoy harto de que le hagan daño. Después de todo lo que tuvo que pasar por ti yo le hice daño también. Me largué, sin decir nada; me metí de nuevo en el armario para seguir jugando en mi equipo de mierda, y al final me tuve que largar igualmente. No quiero que nadie más vuelva a desaparecer, no así.

-Solo quiero un vaso de agua, Héctor.

-Yo iré a por él.

-Puedo irme mientras no miras.

-No eres tan cruel como para dejar a tu hermano moribundo solo- comentó, y salió de la enfermería para dirigirse a la cocina.

-Después de todo lo cruel que he sido con vosotros, no sé cómo sigues confiando en mí- dijo a la puerta por la que el chico acababa de salir.


-Vale, tenemos cinco minutos. Hay que cortar uno. Ya.

-Corta el blanco.

-¿Segura?

-Confío en Rook- comentó la menor y las dos lanzaron una mirada al chico que hacía su mejor esfuerzo por no derrumbarse.

-Allá voy.

La temblorosa mano de Butterfly agarró el cable blanco con solo dos dedos y acercó la mano en la que portaba los alicates con los que cortaría el cable. La mano de Kano se posó sobre la de ella, para infundirle ánimos, y con ese gesto de confianza Butterfly cortó el cable. Un pitido llamó su atención y los tres miraron el temporizador.

Se había detenido.

Las dos chicas saltaron de alegría, incluso Butterfly había soltado los alicates con tal fuerza que los había perdido de vista, y se abrazaron al borde del llanto, pero se soltaron rápidamente para ir a socorrer a Rook, que se había desplomado, aunque sonreía orgulloso de ellas. Butterfly lo ayudó a sentarse y poco después el chico se puso de pie y se acercó a los cables para observar el corte, sonriente. Un pitido más agudo y constante atrajo su atención nuevamente, el tiempo había vuelto a correr, a una doble velocidad. El terror deformó sus rostros en una expresión de pánico que los dejó helados unos segundos.

-¿Una distracción?

-Estamos perdiendo tiempo. ¿Qué hacemos?

Rook observó a través de los cables con sus poderes y solo le bastó un segundo para comprender qué habían hecho mal.

-No son bombas repartidas por la ciudad, son fuentes de energía. Está absorbiendo energía de toda Jump City para provocar una única explosión que lo destruya todo.

-¿Qué?

-Estas cosas no van a explotar- señaló en dirección a las ramificaciones,- ¡esta es la única bomba!

-Entonces…- Butterfly observó los cables restantes. El azul tenía pequeñas franjas de color rosado.- El detonante… Eran los colores de Mary…

-Tendríamos que haber cortado el rojo- se lamentó Kano.

-No da tiempo- Butterfly buscó los alicates por todas partes, desesperada.

-¡Treinta segundos!-Alertó Kano, al tiempo que se acercaba a ella para ayudarla a buscar.-¡De todas las herramientas que tengo y no tengo otra que corte!-Se quejó.

-¡Rook, ayúdanos!-Pidió, y cuando se volvió hacia él lo vio acercarse a paso rápido al núcleo y crear un campo de fuerza menor que el anterior. -¡No!

El sonido de la explosión quedó eclipsado por el campo de fuerza ante los ojos de una impotente Butterfly y una horrorizada Kano. La mayor cayó de rodillas al suelo, sin poder controlar el torrente de lágrimas que brotaba desde sus ojos, mirando al punto dónde muy lentamente desaparecía el campo de fuerza y liberaba toda la negra humareda y un desagradable olor a carne quemada.


-¡Héctor! ¡Héctor!- Gritó Cyborg, entrando en la torre como si le persiguiera una ola gigante. Avispa volaba por delante de él, camino a la ya conocida enfermería.

-¡Butterfly! ¿Me recibes?-Preguntaba una preocupada Robin, seguida de cerca por Feral y Bluefire. Starfire, Raven y Chico Bestia se mantuvieron algo alejados, aunque igualmente preocupados, continuando hacia las escaleras que les llevaban a la enfermería.

-¡Héctor!- Cyborg se presentó en el pasillo y vio a Avispa, quien ya había aterrizado en el suelo, abrazada a Héctor, que acababa de cerrar la puerta de la enfermería. El hombre se acercó a toda prisa y se abrazó a ellos.

-¿Dónde has estado?

-E- en San Mateo. Yo…

-¡Nos has tenido tan preocupados!-Regañó el mayor, al borde de las lágrimas, mientras los demás iban apareciendo.

-N-no quería… Lo siento- fue lo único que pudo decir.- Sé que no hay excusa. Sólo quería desaparecer del punto de mira de los medios, que dejaran de inmiscuirse en mi vida privada… Ahora nunca podré dedicarme al baloncesto.

-Lo importante es que estás con nosotros otra vez- informó Cyborg, alejándose un poco de la puerta junto a su familia, volviéndose hacia los recién llegados.

-¿Hay noticias de ellos?-Preguntó Héctor, esperanzado, pero Robin negó con la cabeza, mordiéndose el labio para controlar sus lágrimas.

-¿Y Rush?-Preguntó Heat, y Héctor no pudo dirigirle la mirada odiosa que tantas ganas tenía de lanzarle.

-Está con su hermana, no deberíamos molestarlo.

-Ven, tenemos mucho de qué hablar- expresó su madre, y se retiró junto a él al otro extremo del pasillo, mientras Cyborg usaba sus anillos para recuperar su forma humana.

-Sin embargo- comenzó- no ha habido ninguna explosión. Sé que mi hija lo habrá solucionado y estarán de camino.

-Allí abajo tampoco había mucha cobertura, pero eso no explica que el comunicador de mi hermano sea el único que no funciona.

-Y hablando de tu hermano, ¿no te ha dicho que aquí en La Tierra no es muy recomendable vestirse así?-Apuntó Chico Bestia, recibiendo un codazo de Raven.

Starfire aprovechó que Chico Bestia y Raven habían atraído la atención de Feral para acercarse a sus hijos y abrazarlos con fuerza; Robin lo necesitaba y Bluefire había pasado demasiado tiempo fuera. Desearía haber recibido una visita antes de tener que verse en aquella situación, pero había disfrutado mucho de haber vuelto al trabajo junto a sus hijos. La puerta de la enfermería se abrió y Mary se encontró a las familias reunidas, Héctor trató de acercarse, pero su madre lo retuvo; todas las miradas se habían posado en la pelirroja de ojos de distinto color.

-Y-yo…

-¿Cómo está?-Preguntaron Heat y Héctor a la vez, provocando esto que el segundo lanzase una mirada de desconcierto al primero.

-Sigue inconsciente, solo espero que Butterfly llegue pronto…- comenzó, pero su voz se fue rompiendo, y cuando unas nuevas voces se hicieron presentes todos observaron hacia el final del pasillo, y eso hizo a Mary romper a llorar.

-¿Mary?

-¡Mamá! ¡Papá!- Corrió hacia ellos, hecha un mar de lágrimas, y la abrazaron como si temiesen que se esfumase de nuevo. Los demás dejaron de prestar atención, regalándoles la intimidad que se merecían.

-¿Estás bien?-Preguntó la de cabello rosa, sin dejar de llorar.

-S-sí, pero… He… Mamá, he matado a un hombre…

-No pasa nada, cielo, ya pasó todo…

-Eh-Héctor, en vista de que Rush se había quedado solo, se lanzó hacia la puerta, pero X Negra le impidió entrar y se retiró la máscara,- quédate con tus padres, yo me encargo.

-Primero te quedas con mi hermana y ahora quieres quedarte con mi n-

-¿Con tu qué?- inquirió divertido el del traje negro.

-Ex-novio- puntualizó.

-Mira, necesito despejarme hasta que sepa algo de Naomi, así que, por favor, aprovecha este rato con tus padres y deja que me calme. Además, sabes bien que hasta ahora has sido la última persona del mundo a la que ha querido ver.

Sabía que eso le haría daño, sabía que no era agradable decirlo ni oírlo, pero Héctor sabía que tenía razón, así que volvió con sus padres y X Negra entró en la habitación a solas. Observó a Wallace tumbado y solo dejó pasar a Mary y a sus padres para estar con él. Les explicó lo que había pasado, ya que Mary no dejaba de llorar e hipar y trató de consolarlos diciéndoles que su esposa encontraría la solución, que ya se habían enfrentado a cosas parecidas en otras ocasiones y todo había salido bien.

-Conozco bien a Naomi, estuvo viniendo con Karen en numerosas ocasiones. Pero nunca empezó a trabajar con nosotros, algo decepcionante.

-Está muy entregada a su labor como heroína, así que no era de extrañar, pero le insistí mucho para que aceptase su oferta.

-Lancé una a cada hermano Stone, pero ninguno aceptó. En fin, me habría encantado tenerlos en la empresa.

Alguien llamó a la puerta. X Negra abrió y se dio de bruces con Starfire, que entró cuando el muchacho se retiró.

-¿Ocurre algo, tía?

-Nada, cariño- respondió ella y se dirigió a Kid Flash y Jinx.- Vamos a traer de vuelta a los ciudadanos, necesitamos ayuda mientras los chicos descansan.

-Será un placer. Mary, tesoro, cuida de tu hermano. Vendremos en cuanto acabemos- la chica asintió y permaneció en la sala, junto a X Negra y la (cada vez más lenta) respiración de Wallace.

-Naomi, ¿dónde estás?-Murmuró X Negra, desesperado, mirando su comunicador. La chica recibía señal, pero no respondía.


-Butterfly. ¡Butterfly!-Llamaba la voz de Kano, como si intentara sacarla del shock.-¡Butterfly, por favor!

-Kano- pronunció con la mirada perdida.

-¡Oye! Tenemos que volver con los demás.

-No puedo volver, no sin Rook.

-Naomi, escúchame, tienes que explicarles lo que ha pasado. No puedes crear un clon y fingir que nada ha pasado.

-Mi comunicador no deja de sonar. ¿Qué voy a hacer?- Miró a la joven a los ojos y Kano pudo ver la profunda tristeza que sentía en aquellos momentos, además de la enorme responsabilidad que tenía sobre sus hombros.

Pero, ¿quién podría culparla?


Hace un tiempo le dije a una lectora que acababa de matar a un personaje principal. Quizá olvidé mencionarle que había matado a dos.

En fin, no me odiéis, la vida de los héroes es dura y sacrificada... Y aún quedan otros cuantos (okno)

¡Nos leemos!