Sakura Card Captor y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de CLAMP, pero la historia es de mi autoría.
¡Hola! No puedo creer que ya esté listo el capítulo 17 de esta historia. La verdad es que no pensé que llegaría tan lejos jajaja. Lo digo porque no había escrito tanto en mi vida que no fueran trabajos escolares. Pero bueno, ya rompí mi propio récord XD
Parece que no soy la única que notó algo inusual en la pareja de Eriol y Tomoyo: sus acciones a veces no tienen nada que ver con sus personalidades originales. Más de una persona me lo ha dicho, pero en esta historia los puse de otra forma, por el simple hecho de querer hacer algo diferente. Aquí, sus formas en que vivieron los hicieron algo inmaduros e inestables, tal y como dijo Shaoran. Pero al menos ya empiezan a ver más claro las cosas.
En cuanto a Sakura y Shaoran… No entiendo nada con respecto a sus opiniones jajaja. Primero decían que Shaoran era un insensible y que Sakura no debía perdonarlo a la primera y debía esperar, y ahora se quejan de que ya se está tardando en perdonarlo jajaja. La diferencia es que antes Shaoran estaba hecho una furia y no veía las cosas claramente, mientras que ahora ya está decidido y mucho más coherente. Ha demostrado que es digno de confianza, y ella no se decidía. Con tanta cosa en su cabeza ella no sabía que hacer, pero ya se verá lo que pasará entre ambos.
Capítulo 17. Haciendo locuras juntos
Desde que recibió esa respuesta de parte del muchacho de lentes, Tomoyo se alejó con rumbo a un hotel, pero en lugar de hacerle caso a la petición de dejarlo en paz, ella se puso a investigar sobre la mujer que quería retener a Eriol con ella.
Pero lo que encontró en internet, era información que le hizo tener un ligero escalofrío que recorre su cuerpo.
"Espero que sean solo chismes amarillistas, pero de no serlo… Eriol debe tener cuidado con esa mujer…"
Abrió los ojos más de lo normal al darse cuenta de lo que pasó cuando fue a la mansión Hiragizawa; Eriol no le permitió hablar, cuando antes decía que le encantaba oír su voz…
"¿Será que… Eriol sabía esto y no quiso involucrarme en sus problemas? Pero… él viene hacia acá, así que puedo preguntarle personalmente eso, y es que pedirme hablar con él en un lugar que no fuera la mansión, solo ayuda a confirmar esas sospechas."
Escucha que tocan a su puerta, y ella se dirige a abrir, encontrando del otro lado a esa persona que tanto le había hecho feliz y que no supo apreciarlo en ese entonces, y esa persona se llama Eriol Hiragizawa…
Sin poder presentirlo, sintió su mano cálida posarse sobre su hombro, y pareció percibir en el ambiente un aroma de colonia de hombre, pero… una que tenía un aroma muy conocido… e irresistible para ella… sin duda se trataba de él, los sentidos de la vista y el olfato se lo confirman, viendo enfrente suyo, unos ojos azules como los zafiros, detrás de unos lentes, los cuales no cubrían el brillo que poseían, llenos de calidez… y una profunda preocupación…
¿Por qué preocupación? Era simple la respuesta… verla derramar lágrimas le causaba ese sentimiento.
-Eriol… - el joven que le estaba observando fijamente sin decir nada, después de haber escuchado su propio nombre salir de los labios de la chica, se atrevió a hablarle
-Al parecer no estaba tan loco al creer por unos momentos que podrías querer verme, pero creo que se me pegó el efecto retardado de Shaoran – comenta con un leve tono burlón. Sin embargo, luego mira con preocupación a la chica nuevamente – no llores. Sé que no hice bien al fingir ignorarte, pero te juro que cada una de las palabras que me dijiste siguen grabadas en mi mente. ¿Puedo pasar? – le pide con una leve sonrisa, y ella asintió sin decirle nada por unos segundos – muchas gracias
-Eriol… ¡Eriol, yo…! – sus palabras se quedaron atoradas en su garganta, bajando la mirada con algo de pena al ver que él entraba a la habitación y cerraba la puerta. Nunca antes había estado con él en un lugar como ese, y de verdad que la situación de Sakura y Shaoran sobre su matrimonio arreglado de solo recordarla le daba más pavor que antes – sobre… el mensaje que me mandaste hace rato…
-¿Hay algo interesante en el piso? – le interrumpe con una sonrisa al ver que su comportamiento era muy tímido de repente, el cual debe admitir que le enternece mucho – yo también me quiero entretener
-¡No es eso! – exclama levantando el rostro, completamente roja y llena de vergüenza por haber actuado de esa manera al verlo – yo… - pero en ese instante recordó todo lo que tuvo que pasar para encontrarlo, y todo lo que se arrepentía de haberle mentido diciéndole que no lo amaba, ya que sucede todo lo contrario. Así que, ahora llena de seguridad, habló por segunda vez con el corazón – yo te sigo aceptando en mi vida, y no quiero que dudes jamás de eso, porque yo te amo Eriol
El peliazul le mira con sorpresa, mientras sus ojos se vuelven brillosos a causa de sus emociones, aunque por más que intenta sentirse plenamente feliz, no logra entender la contradicción de esas palabras que le estaba diciendo.
-Pero tú… dijiste que no me amas… y que sólo estabas conmigo para ya no sentirte en soledad… sé que llegaste a decirme que me amas, pero siéndote sincero, no logro entenderlo – ella niega fuertemente con la cabeza, tomando con ambas manos de los hombros al muchacho que demostraba abiertamente su tristeza. El solo verle así le hacía sentirse cada vez peor, pero estaba dispuesta a decirle la verdad de ahora en adelante
-Te mentí – siendo solamente dos palabras, hicieron que el Hiragizawa quedara estupefacto, antes de mirarle con el entrecejo levemente fruncido, mientras que en su corazón sentía una infinita confusión
-¿Por qué? – ella cerró los ojos, sabiendo que él iba a hacerle esa pregunta, para después abrirlos nuevamente y mirarle directamente a los ojos
-Porque no quería que dejaras todo por mí incluso renunciando a tu herencia al no casarte con Kaho en unos días – el joven a cada momento que pasaba, le asombraba más las explicaciones que le daba la Daidouji. ¿Eso quería decir que ella había escuchado su conversación con Shaoran? – por más que sea algo hermoso, estarías arriesgando demasiado solamente por una chica común y corriente… pero… - volvió a cerrar sus ojos, derramando un par de lágrimas en el proceso – no lo soporté. Tú estabas triste por lo que te hice, y después de lo que ha pasado… ya no quise dejarte ir… perdóname… por ser tan egoísta como para no permitir que fueras de otra mujer…
Las lágrimas seguían saliendo de sus ojos, recorriendo sus mejillas y cayendo finalmente al suelo, gota tras gota, así iban a seguir… hasta que sintió que su rostro era tomado entre ambas manos del joven, y ella al mirarle, pudo ver que él estaba secando sus lágrimas con sus dedos pulgares, mientras su expresión era completamente serena y en sus ojos demostraba la calidez que le quiere transmitir.
-Estoy más que agradecido porque en lugar de seguir firme en esa idea, tu corazón pudo más que la razón, y estás aquí actualmente. Lo único que no tolero son dos cosas: que sigas llorando cuando lo que me gusta más de ti es tu sonrisa, y que te digas a ti misma común y corriente, ya que para mí eres la mujer más valiosa e importante de mi vida
-Pero… - la sonrisa del muchacho fue más que suficiente para hacerle callar, y es que él parecía desconocer los efectos que tiene esa sonrisa en ella, pero casualmente la usaba en el momento justo
-Entiendo lo que intentaste hacer, pero te describiste como si fueras menos que Kaho, y créeme si te digo que eres mucho más que ella. Ni siquiera mis padres o ella podrían quejarse de tu posición económica y social, aunque te aseguro que eso es lo que a mí menos me interesa, y menos después de enterarme de lo egoístas que han sido. Incluso… yo también estaba siendo muy egoísta
Esa última parte fue un poco confusa para la chica, quien le mira con curiosidad, y es que la mirada de Eriol se había ensombrecido por unos instantes. ¿Había pasado algo además de lo que ya sabe? Tal parece que no solo ella ha vivido momentos complicados últimamente, aunque ya sabía que no era la única.
-¿A qué te refieres? – el joven Hiragizawa pensó en su respuesta por unos segundos, hasta que se le ocurrió una idea que le daba nostalgia, y que era ideal para ambos
-Es una larga historia, pero te la contaré… con la condición de que me cuentes cómo es que decidiste venir a buscarme después de tu anterior decisión
-Eso suena… como la vez en que nos contamos cosas – le dice con una leve sonrisa al recordarlo, y él asintió con una sonrisa similar – sí, estoy de acuerdo. ¿Empiezo yo como esa vez?
-Como gustes
Por supuesto que iban a ser sinceros otra vez, si desde antes de ser novios habían dicho algo importante de sus vidas, ahora aunque ya no eran nada, el sentimiento que compartían era mucho más fuerte y profundo que antes.
No pasó mucho tiempo para que Tomoyo supiera todo lo que ha pasado Eriol, además del problema de su ahora ex-prometida, al igual que Eriol se enteró de todo lo ocurrido con la madre de Tomoyo y la verdad detrás de ese matrimonio arreglado de Sakura y Shaoran. Cada uno había pasado por tantos problemas en tan poco tiempo, y por la inmadurez de ambos, no los habían enfrentado juntos, como ahora quisieran que hubiera sido.
Pero bien dicen que el hubiera no existe, así que solo quedaba resignarse a ello, y… empezar a tomar decisiones que no tengan que ver con separaciones.
"Me pregunto si… volver a tomar decisiones apresuradas sea lo adeudado, aunque… creo que así somos Tomoyo y yo. Vaya, la vida se tomó muy en serio eso de ser la media naranja del otro. Pero… No Existen las Casualidades, Solo lo Inevitable, al igual que… el que no arriesga no gana.
Eso de conservar aún la mente de un adolescente es peligroso jeje."
El peliazul suspiró profundamente, intrigando a la chica por esa acción repentina. Obviamente ella ignoraba lo que él pensaba, pero no tardaría mucho en averiguarlo.
-Quisiera saber… si estarías dispuesta a hacer una locura conmigo – si va a cometer tonterías, quería que fueran junto a ella y no lejos de su amada amatista. Eran iguales en más cosas de las que imaginaba; el dinero nunca les faltó, tenían lujos por donde sea, sus mentes eran inmaduras y sin coherencia en varias ocasiones, personas que les dieron la vida les habían dicho mentiras… y a pesar de eso, se enamoran uno del otro cada segundo que transcurre en esa madrugada en Londres, donde muchas personas ya estaban dormidas, pero eso es lo que menos importa para ellos…
-¿Una locura? – él asintió, y ella sonrió con emoción y alegría – si es contigo, hasta me pongo tenis en una fiesta de etiqueta – Eriol no pudo evitar una carcajada al escuchar tal afirmación, ya que sabe muy bien que la moda es una prioridad para Tomoyo Daidouji
-No sabes la falta que me hacía escuchar tu hermosa voz decir algo tan tierno – para él era realmente tierno que dijera cosas como esa, ya que eso quiere decir que a pesar de la edad de la chica, su inocencia y pureza seguían allí, y eso es algo que adora de ella – te amo – con esas dos simples palabras lo dijo todo, y ella sonríe levemente, reconociendo que todo lo que pasó para dar con el peliazul, ahora valía la pena
-Yo también te amo
OOOOOOOOOO
Meiling había regresado al piso donde todo era un caos, y es que ella vio como él joven de lentes y el de cabello largo detenían al hermano mayor de Sakura de darle una paliza al empleado del hotel que le miraba con una sonrisa burlona.
-¿Qué quieres que te diga? Aunque Li no me agrada en lo absoluto, tu faceta de hermano sobreprotector es algo ridícula. ¿No crees que la señorita Kinomoto ya está grandecita como para que arregles sus asuntos por ella? Yo al menos quería ayudarle, no tratarla como una bebé de 2 años… ¡AHG!
Todos los presentes observan que la chica de la recepción le había jalado de la oreja al muchacho, con el entrecejo fruncido.
-¡Ya basta Kōtaro! Tú solo querías ligarte a la chica. Desde que Kaoru jugó contigo, te has dedicado a hacer lo mismo con cada mujer que tienes enfrente, así que deja de meterte en problemas ajenos solo por no poder superar eso… - el joven se aparta bruscamente de ella para que le suelte, cosa que le funciona bien
-¡Cállate! – le alza la voz con enojo, antes de irse corriendo, alejándose lo más pronto posible de esas personas que escucharon las palabras de Hiromi. Ella suspiró con pesar, antes de mirar a los demás con una expresión de serenidad
-Les pido disculpas por el comportamiento de mi compañero. Pueden seguir con… su conversación – dijo no muy segura de que sea una "conversación", ya que más bien se trata de una discusión, pero no iba a decir nada más al respecto. Se alejó de ellos al terminar de hablarles, mientras que Yukito y Yue soltaban a un Touya más tranquilo
-Disculpa… - le llama Yukito a Meiling, quien le mira expectante - ¿Podrías explicarnos cuál es la verdad en todo esto? El joven Xiao Lang dice algo completamente distinto a lo que nos estabas diciendo
-¿Para qué le preguntas, Yuki? Ella estaba hablando mal de Sakura, así que no creo que dijera verdades – se queja Touya mientras se cruza de brazos, pero el mencionado no deja que eso le detenga
-Es que… precisamente regresé a decirles la verdad – reconoce ella con algo de vergüenza y tristeza, pero sin dejar de lado su convicción. ¿De verdad iba a dejar ir a su amado Shaoran después de lo que habían pasado juntos?
Si, porque simplemente ya no podían regresar a lo que una vez fueron y que ya no serán. Ahora que lo ve desde la perspectiva del castaño, era cierto; él antes le decía que la amaba, pero nunca se expresó de la misma forma que con Sakura Kinomoto. Todavía le estaba costando mucho reconocer que ese amor que le profesaba era mentira, una que… incluso se dijo a sí mismo, así que no podía culparlo por confundir sus sentimientos cuando ella siempre lo presionó para que tuvieran una relación.
La culpa fue de ambos, por iniciar una relación que a pesar de aparentar ser estable y duradera, estaba desde un principio destinada al fracaso. En cambio, la relación de Shaoran con esa chica inició con un matrimonio arreglado y sin amor, pareciendo que estaba destinada al fracaso desde el principio… y ahora resulta que hay un profundo amor que los une. Qué irónico.
OOOOOOOOOO
Sakura Kinomoto simplemente no sabía cómo reaccionar. ¡Eso debía tratarse de un sueño! No podía ser real que… Shaoran le diga que la amaba a pesar de que recordaba todo. ¿No se supone que estaba enamorado de Meiling? Dijo que había regresado por ella… pero después de haber vivido en un sueño tan hermoso del que despertó brusca y dolorosamente, le costaba mucho trabajo creer que esto era real.
-Pero… ¿Y Meiling? Te casaste conmigo amándola – el joven Li volvió a fruncir levemente el entrecejo al escuchar esa pregunta. Al parecer no era siempre el terco de la relación después de todo
-Tú también te casaste conmigo "amando" al tal Yukito Tsukishiro, y sin embargo me has dicho que me amas a mí – dicho eso, levanta su mano derecha y la acerca al rostro de la chica, limpiando sus lágrimas suavemente. Ella ante ese toque se estremeció, y él le sonríe levemente, enternecido al notar lo que provoca en su esposa – déjalos de lado, olvídate de ellos por ahora… por favor… dime que me amas a mí… y solamente a mí…
Sin decir nada más, acercó su rostro al de la chica, cerrando los ojos y dándole un beso, a lo que ella también cierra los ojos y corresponde sin dudarlo ni un segundo. Con sus brazos se aferra al cuello del muchacho, y él con su mano derecha sigue agarrando su rostro, pero con el brazo izquierdo le rodea de la cintura para apegarla más a su propio cuerpo, intensificando así el beso, mezclándose por completo los aromas de chocolate y cereza, volviendo a ser la combinación perfecta...
Solo la falta de aire les hizo cortar ese beso, pero el joven junta su frente con la de ella, y se miran fijamente sin decir nada, y sin importarles en lo absoluto estar en medio de un parque público. Estaban casados y estaban en todo su derecho de demostrar abiertamente su amor, así que no le veían problema.
-Te amo Shaoran… solamente a ti, y a nadie más – ella accede a cumplir con la petición del muchacho, quien inevitablemente sonríe sin dejar de mirar a las brillantes esmeraldas que eran unas joyas preciosas, que solamente él tiene derecho de admirar a esa corta distancia
-Yo también te amo a ti, y jamás dejaré que este sentimiento se extinga
Tenía que hacerle entender que no dejaba de pensar en ella ni un solo instante, y que… no tenía deseos de hacer que eso deje de pasarle. A veces se sentía algo cursi o ridículo al decir cosas como esas, pero… si ser algo cursi es necesario para ser feliz con ella, empezaría a serlo nuevamente, aún después de haber recuperado la memoria. Ella sonrió contenta de poder estar al lado de ese chico tan atractivo y dulce, sintiendo cada vez más que tiene una nueva oportunidad que ni loca va a dejar ir. Sus labios estaban por juntarse otra vez, cada vez más cercanos…
En ese momento el celular del muchacho suena, pero al ver que se trataba del número que decía "Eriol" no pudo más que suspirar pesadamente, mientras Sakura le mira con atención. ¿No podría culparles de hacerlo a propósito? Lo duda mucho, si estaban tan lejos que no se darían cuenta de que había interrumpido un momento con su esposa, así que se dispone a contestar, resignado.
-¿Bueno?
-¿Ya encontraste a Sakura? – vaya, esa pregunta tan directa no se la esperaba, aunque era algo irónico que Eriol le haga esa pregunta precisamente después de haberlos interrumpido. Pero bueno, no le vio el caso decirle eso por ahora
-Sí, y está conmigo en este preciso momento. Supongo que también has localizado a Daidouji después de nuestra conversación – la castaña observa al joven que tiene a su lado, expectante y curiosa
-Supones bien querido amigo, pero te pido que pongas el altavoz en esta llamada para que Sakura escuche lo que vamos a decirles
-Claro – aparta el celular de su oído, y hace lo que le pidió su amigo - ¿Qué es lo que van a decirnos?
-Que están cordialmente invitados a mi boda con Tomoyo Daidouji, el día de mañana, en el mismo registro civil en el que se casaron ustedes
-Ah, gracias… ¡¿QUÉ?! – apenas reacciona ante esas palabras, completamente impactado
-¡HOOOOEE! – Sakura había reaccionado dos segundos después, creyendo haber escuchado mal. Y no era para menos; ¡Ese par estaba también en un proceso de separación que apenas se había revertido! Simplemente no podía ser posible que tuvieran una idea como esa tan pronto
-Eriol, el día de los inocentes es hasta el 28 de diciembre – le recuerda Li con molestia, luego escuchando la risa del chico, y también la de una chica, reconociendo que era Daidouji. Si de verdad pensaban en hacer eso, ahora más que nunca pensaba que eran tal para cual, y que si pensaban casarse, debían hacerlo en un psiquiátrico
-Eso ya lo sé Shaoran, y no es mentira. Soy mayor de edad, amo a Tomoyo y no me importa lo que digan mis padres o Kaho – dice ahora con seriedad, antes de volver a calmar su voz – entonces… ¿Contaremos con su presencia? Y de paso les pedimos ser nuestros testigos – Shaoran aún no creía tal locura de su amigo, y es que a pesar de haberse enamorado de Sakura en una situación poco ortodoxa, tampoco era para que Eriol espere los mismos resultados en un matrimonio, ya que no es cosa de juego
-¿Estás seguro de que tienen la madurez suficiente para casarse?
-Pues… no, pero ustedes tampoco la tienen del todo y estaban casados hasta antes de enamorarse. ¿Y bien, irán? – el castaño suspiró pesadamente, sin saber qué responder, ya que no estaba muy seguro de esta idea, pero Sakura fue la que respondió esta vez
-¡Claro que iremos! – ahora Shaoran observa con algo de incredulidad a la chica, esperando que la actitud de su esposa tenga justificación, porque sinceramente no le encontró sentido alguno – tal vez sea algo precipitado, pero si en verdad se aman, no importa, con tal de que sean felices – eso fue más que suficiente para cambiar un poco la perspectiva del muchacho, quien le responde con seguridad a su mejor amigo
-Nos vemos allá, cuenta con nosotros – sin esperar nada más, cuelga la llamada y guarda su celular en un bolsillo del pantalón – no sé que pasará con la madre de Daidouji o con los padres de Eriol, pero si no apoyo a mi amigo en esto, no me lo perdonará. Tal vez… estoy también algo loco como esos dos – ella sonríe al escucharlo, aferrándose de él con su brazo derecho, mientras que él hace lo mismo con su brazo izquierdo
-Yo tampoco creo que sea muy coherente, pero dado que yo también debo apoyar a mi mejor amiga, podría decir lo mismo que tú dijiste hace un momento – él asintió con la cabeza, antes de que el sonido de una patrulla llamara su atención, viendo que la policía llegaba por el sujeto que seguía inconsciente en el callejón, y buscaba a los que hicieron la denuncia – creo que vamos a tener que hablar de ya sabes que tema por una vez más – dijo con un tono algo bajo, y él al ver a ese sujeto esposado miraba a esa dirección con enojo
-Por desgracia sí, pero júrame que después de este día no volveremos a tocar ese tema, a menos de que sea estrictamente necesario como ahora
-Lo juro – él suspiró profundamente tratando de calmarse, antes de que ambos se levanten de la banca al mismo tiempo, son soltarse en ningún momento
-Entonces vamos allá – si no completaban ese proceso, ese tipo iba a quedar en libertad, así que ese día se iban a enfocar en eso, y tendrían al día siguiente la libertad de ir a la boda de sus amigos. Además, ni muerto dejaba escapar a ese desgraciado
-Sí
OOOOOOOOOO
Tomoyo vio que Eriol estaba pensativo mientras miraba su celular, cosa que le extraña un poco.
-¿Sucede algo malo? – él niega con la cabeza, antes de mirarle con una expresión tranquila
-Tengo la sensación de que interrumpimos la reconciliación de nuestros amigos – dijo recordando el tono que había usado Shaoran al contestar la llamada, pues sonaba resignado a algo
-¿Y eso te causa gracia? – pregunta al ver la sonrisa del joven
-La verdad sí, pero a medias, ya que tampoco era mi intención hacer eso jajaja – se ríe por unos segundos, hasta que se calma para continuar la conversación que tenía con ella - ¿Estás segura de aceptar? Sabes que no será una boda costosa y llena de lujos, ya que seguramente para mañana me habré convertido en pobre. Lo único bueno es que no me han dado de baja en la Universidad porque yo se los pedí cuando llegué a Londres, y la colegiatura está pagada por adelantado
-La verdad… como nunca pensé en casarme, jamás me pasó por la cabeza ilusionarme con los vestidos de novia ni con hermosas decoraciones o banquetes. Si lo que realmente me importa es que la persona a mi lado quiera estar conmigo siempre
Él sonrió enternecido con la actitud positiva de la chica, antes de acercarse a ella lentamente, y ella al ver lo que él quería hacer, cierra los ojos y acepta unir sus labios en su beso, el cual era suave y delicado. ¿Realmente ella era capaz de estar con un joven como él, que ya no tiene ni dónde caerse muerto después de esta noche? Eso solo demostraba… que su amor era sincero y genuino. Con ese beso, quería sellar la promesa de que no iban a dejar solo al otro nunca más.. Un amor como ese no tiene coherencia, pero ellos no pensaban en eso, pues lo que querían, era crecer y madurar lentamente, aprender y mejorar como personas… juntos.
Pero con sentir el aroma de Tomoyo, Eriol no quería dejar de besarla; quería seguir disfrutando del sabor de los labios de la chica, de los cuales había estado separado por varios días. De tan solo recordar lo horrible que se sintió de solo pensar que ella no lo quería antes, le hace sentirse completamente dichoso de que la realidad sea otra, en la cual, esa hermosa amatista le amaba tanto como él a ella. Así que no se separó de ella, si no que hizo lo posible por alargar ese beso lo más que puede, haciéndolo a cada momento que pasaba más intenso y pasional.
Tomoyo no esperaba que Eriol le estuviera besando de esa forma, y mucho menos esperó escuchar de sus propios labios un gemido cuando sintió que él le había agarrado de la cintura y había pegado su cuerpo con el suyo. Al separar sus labios por falta de aire, ella vio que la mirada del peliazul expresaba un sentimiento muy diferente al de siempre: estaba empezando a estar excitado, ya que ese brillo de lujuria y deseo a pesar de no haberlo visto antes en nadie, era una clara señal de ello. Sus respiraciones estaban algo agitadas por la falta de aire, pero él no dejaba de mirar los labios de la pelinegra.
-Tomoyo… creo que… otra vez estoy empezando a hacer incoherencias, pero... son más extremas que antes – reconoce sin saber qué hacer, pues en su interior, su corazón estaba latiendo aceleradamente causado por esas sensaciones, mientras que más abajo... estaba comenzando a sentir que él pantalón se le estaba haciendo algo apretado en una parte específica. Si no se detenían ahora, podrían llegar a hacer algo muy serio, además de que podría no ser del gusto de Tomoyo hacer algo así por el momento
Ella allí comprobó que estaba en lo cierto: Eriol estaba tratando de contener sus deseos de hacer más que solo besarla. Pero de solo pensar en lo que pasará si no lo detiene… le daba algo de miedo.
Pero a la vez… le estaba dando curiosidad por saber si hacer más que solo besarse sería mucho mejor de lo que ya es.
-Yo también quiero empezar a hacerlas – se decide por esa respuesta después de pensarlo unos segundos, viendo la expresión de sorpresa que él tenía en su rostro – sé de lo que estás hablando, como también veo que no quieres hacer algo que me haga enojar, pero… ¿Y si no me enoja nada se lo que sea que vayas a hacer conmigo esta noche? Te daré esa libertad, si tú me la das a mí
-Pero… no sabes lo que mis manos quieren hacer. Parecen tener vida propia. A pesar de que sería mi primera vez, parecen ellas saber más que yo mismo – le advierte no muy seguro de la decisión que ella ha tomado, pero al ver su sonrisa, no supo que más decir. Esos labios tan suaves y delicados de la chica parecían pedirle ser probados por él otra vez, y si seguían así, él iba a ceder muy pronto
-También sería mi primera vez. ¿Sabes que te aconsejo? – él le mira esperando que le diga, y ella no tarda en continuar – no las detengas… déjalas sentir – dijo con un tono menos inocente, siendo ella la que le besa en esta ocasión, sin que él pueda creer del todo lo que estaba sucediendo. Pero de tan solo sentir que Tomoyo con una de sus manos le había quitado los lentes y lo había dejado sobre una repisa, para luego rodearle su cuello para acercarse más a él, no pudo seguir soportando más sus deseos carnales
La apretó más a su cuerpo, sintiendo con sus manos la espalda de la chica por debajo de la blusa, bajando lentamente hacia los glúteos de Tomoyo, apretando levemente uno con una de sus manos, cosa que sacó un gemido más de la chica. Cuando sus labios tuvieron que separarse una vez más, él ya no quiso esperar hasta recuperar el aliento, y comenzó a depositar varios besos en la mejilla, bajando por el mentón de la chica, besando después su cuello, hasta llegar a su hombro derecho.
Quería probar más de ella, así que le empezó a quitar la blusa, y ella no se lo impidió en ningún momento, incluso se sintió liberada cuando él también le había quitado el sostén. Después la fue empujando hasta que le hizo caer acostada en la cama de la habitación, para luego seguir bajando sus besos hasta llegar a los pechos de Tomoyo, con los que empezó a jugar con su mano izquierda, besando el derecho y dejando unas pequeñas marcas rojas en ellos, ya que también le daba unas pequeñas mordidas que no le lastimaban, si no que le hacían gemir llena de placer.
Ella no se quedó atrás, y empezó a besar el cuello el joven, jugando de vez en cuando con la oreja del muchacho, notando que él se estremece con ese contacto.
-Espera… - se aparta de ella un poco, mientras que ella ve como él estaba más excitado, a tal grado que se quitó la camisa que llevaba puesta, aventándola al piso, luego regresando a besarle los senos. Ella se movía seguido al sentir que él fue bajando sus besos y caricias hasta su vientre, teniendo la necesidad de llegar más lejos
Sintiendo con sus manos el torso desnudo del muchacho, pudo sentir lo caliente que estaba, pero al bajar sus manos un poco más, sintió algo que le estaba estorbando: el cinturón y el pantalón de Eriol. Al sentirlo tan entretenido en su vientre, ella misma comenzó a quitarle como pudo el cinturón, y él al darse cuenta de ello, sonrió entre uno de sus besos, para luego alejarse un poco de ella.
-¿Qué pasa? – pregunta ella confundida de ver esa sonrisa burlona, y él solo se ríe de lo que pasaba, alzando una ceja, siendo más atrayente para la chica. De por sí con lentes era atractivo, y verlo sin ellos era algo nuevo y perfecto ante sus ojos
-¿Tan desesperada estás? – pregunta sin dejar de sonreír, y ella al entender lo que decía, se levanta un poco hasta quedar sentada en la cama
-Me lo dices como si yo fuera la que empezó – dijo en su defensa, ya que tampoco quería parecer una necesitada de sexo, además de que él lo decía como si estuviera presumiendo de su atractivo. Él al escuchar esa respuesta, se acercó a ella, recargando ambas manos en la cama alrededor de Tomoyo, con una sonrisa algo arrogante y narcisista
-Pero bien que aceptaste continuar – lo peor para ella, es que era en parte cierto, pero tenerlo tan cerca sin sentirlo como hasta hace unos segundos, le estaba exasperando, y más al escuchar esas palabras, pues se notaba a leguas que estaba disfrutando mucho de esto
-¡Eriol! – el peliazul volvió a reírse al escucharla, pero se aparta para hacer lo que le pidió
-Ya voy, tranquila – dijo a la vez que empezaba a quitarse en cinturón, pensando en que jamás había hecho algo como eso, pero debía admitir que le encantaba ver la expresión impaciente de su amada amatista. Después de quitarse el cinturón por completo, comenzó con el pantalón, y mientras se lo bajaba, ella no pudo evitar morderse los labios al ver que debajo del bóxer azul marino de Eriol, había una gran excitación que sobresale. Aún sin verlo directamente, ya supo que el miembro del muchacho no le decepcionaba para nada, hasta era más de lo que esperaba
-Cielos… - él al escuchar ese suspiro de la chica, volvió a sonreír, aventando el pantalón sin pena alguna, volviendo a acercarse a ella, besándole los labios y aprisionándola entre sus brazos. Al cortar el beso, una de las manos del muchacho bajó directamente a la falda de la chica, mientras que la recuesta sobre la cama con la otra mano
-Tú también me haces suspirar de esa manera. Aún sin verte del todo, sé que eres perfecta – dijo con sus labios demasiado cerca de los de Tomoyo, sintiendo ella el cosquilleo de las respiración de Eriol en su rostro. Él volvió a besarla, mientras que con sus manos le intenta quitar la falda lentamente, pero ella al sentir eso corta el beso, haciendo que Eriol le mire con extrañeza - ¿No quieres continuar?
Ella sonrió al ver que el joven quería aparentar tranquilidad, pero se le notaba a leguas su preocupación por ella. Tal vez piense que ella estaba poniéndose nerviosa y que estaba retractando de esto, cuando se trata de todo lo contrario. La inseguridad del muchacho volvía a verse, dando a entender que su narcisismo de hace un momento era solo una tontería suya.
-Solo quiero ayudarte con eso – dijo a la vez que ella misma empezaba a bajarse la falda, después de desabotonarla de un lado, dejándolo anonadado
-Tomoyo, tú…
"¿De verdad quieres dar ese paso conmigo? ¿Quieres que antes de irnos a Japón hagamos el amor aquí?
Porque, si eso es lo que deseas, te voy a demostrar que no eres la única que piensa eso, ya que ambos queremos exactamente lo mismo…"
Sus instintos se apoderan de su mente, ya que ver cómo la falda de la chica deja de ser parte de su vestimenta, quedando solo con su pantaleta color lila, le estaba haciendo sentir deseoso de tocar más allá de lo que ha hecho, y así lo hizo. Por encima de la pantaleta, los dedos del muchacho tocaban y acariciaban esa parte de la chica, haciéndole gemir cada vez más alto, y es que esos toques aún sin ser directos, eran los primeros que recibía en su vida.
-E… Eriol… - no quiso quedarse atrás, y volvió a acercar sus manos a la cintura del joven, pero bajó un poco más su objetivo, llegando a la excitación del chico, que seguía también cubierta por su bóxer azul. Dudó por unos segundos si tocar esa zona o no, ya que le daba pena. Nunca antes ha tocado a un hombre de esa forma, y aunque no era directamente, era algo completamente nuevo y atrevido para ella
Pero de solo sentir que Eriol estaba quitándole la pantaleta para acariciar directamente su entrada, dio un gemido agudo que se escuchó por toda la gran habitación, siendo suficiente para tomar valor y tocar por encima del bóxer el miembro del muchacho. Pero apenas lo hizo, él trató de soportarlo, y terminó dejando salir un ronco gemido.
-Tomoyo… ya no puedo… - su cuerpo era demasiado sensible en esos momentos, pero el límite fue ese para él. Terminó de quitarle la pantaleta a la chica, para después quitarse el bóxer, que ya era insoportablemente incómodo. Ella estaba recostada en la cama, sintiendo que él separa sus piernas, y colocándose muy cerca de ella, y listo para continuar. Pero antes de hacerlo, le mira buscando una respuesta, ya que no estaba dispuesto a continuar si ella decía lo contrario
Pero de solo ver su mirada tan decidida y llena de amor hacia él, fue más que suficiente para saber que ella no se arrepiente de nada, así que él tampoco debía retractarse de lo que ha hecho y hará de ahora en adelante.
Eriol empezó a entrar lentamente en ella, provocando que ella ahogue unos quejidos de dolor. El joven Hiragizawa sintió como dentro de Tomoyo algo se rompía, siendo ese el sello de su virginidad. Ella ya no soporta el dolor y grita, mientras con sus uñas marca la espalda del muchacho, quien se lo permitió sabiendo que así desquitaba su propio dolor. Sin embargo, al ver las lágrimas que salían de los ojos de su amada, no pudo evitar preocuparse por ella.
-Eriol… - habla ella después de un quejido, y él le mira más preocupado que antes. Más que su propio placer, es mucho más importante el bienestar de Tomoyo para él
-¿Quieres que me detenga?
-¡No! Yo puedo… aguantar… - él acerca su rostro al oído de la chica, sin mover más de su cuerpo para que ella se acostumbre a él
-Sabes que estoy contigo – ella escucha ese susurro que sale de los labios del chico, antes de recibir un beso que le ayuda a distraerse del dolor, acostumbrándose poco a poco. Cuando cortaron el beso, ella con otra mirada le indica que puede continuar, y él no tarda en obedecer
Los gemidos que al principio eran de dolor, fueron reemplazados por unos de infinito placer y satisfacción. Entre suspiros y jadeos él le toma de la cintura para apegarla más a su cuerpo y comenzó a moverse dentro de ella, continuando con los besos en su cuello y hombros. Ella para no quedarse atrás hacía lo mismo, solo que también besaba y acariciaba la oreja del muchacho, sabiendo lo sensible que era esa zona para él.
Cada vez la velocidad aumenta más, y con ella, la pasión, el calor de ambos cuerpos unidos, el deseo incontrolable y el amor. Tomoyo fue la primera en llegar al orgasmo, gritando el nombre de su amado con toda la fuerza que le dio su voz. Eriol llegó al orgasmo poco después de ella, también gritando lo más que pudo el nombre de su amada amatista, siendo el límite para el líquido que contiene en su interior, el cual salió dejando una sensación de alivio indescriptible. La pelinegra sintió dentro de su cuerpo como un líquido caliente se adentra en ella, también sintiendo ese alivio que termina con su primera vez.
Eriol sale por completo de ella y se recuesta al lado de Tomoyo, abrazándola de la cintura y dejando que ella recueste su cabeza en su pecho, con la respiración agitada, sintiendo la calidez del otro que les reconforta en sobremanera. Habían hecho el amor por primera vez en su vida, y se sentían plenos, sin arrepentirse de todo lo que esa habitación ha presenciado.
-Espero no salir embarazada después de esto, ya que no usamos protección – dijo de repente recordando ese detalle hasta ahora, captando la atención del peliazul
-¿Temes tener un bebé conmigo? – ella escucha ese tono algo preocupado del muchacho, buscando componer lo que estaba causando
-Pues… no lo había pensado, pero no tengo deseos de hijos por el momento. Aún no somos lo suficientemente maduros como para eso – fue lo más sincera que pudo, pero no esperaba que él se riera de lo que dijo. No sabía si Eriol era bipolar en este momento, pero no era normal que cambie de humor tan pronto
-Lo pensaste algo tarde mi amor – ella también se ríe con esas palabras, reconociendo que era verdad
-Además, la luna de miel va después del matrimonio
-Pero si nos vamos a casar mañana, no le veo la diferencia entre un día u otro – ella vuelve a reírse al escuchar ese argumento. A veces Eriol parece muy indeciso, pero otras es demasiado despreocupado
-Tienes razón. Pero… ¿No debemos irnos ya? Un vuelo de Londres a Tokio tarda 10 horas, y tomando en cuenta de que debemos estar allá para mañana…
-Pues si son como la 1:00 AM acá y allá son como las 10:00 AM por las 9 horas de diferencia horaria, si llegamos en 1 hora al aeropuerto y alcanzamos un vuelo, sumándole a esa hora las 10 horas, llegaríamos a las 12:00 PM de aquí, siendo las 9:00 PM allá del día de hoy. Entonces para mañana si estamos allá. Dormimos en el avión o en la noche de Japón, y llegamos frescos y despiertos a casarnos
-Eriol, entendí lo que dijiste, pero creo que no muchas personas puedan hacer lo mismo – dijo con una leve sonrisa divertida, y él le sonrió igual
-Me basta y sobra con que tú me entiendas. ¿Entonces nos vamos?
-Sí, solo nos vestimos, guardo unas cosas en mis maletas y salimos
OOOOOOOOOO
Sakura y Shaoran fueron a declarar para que ese sujeto no saliera en libertad, pero regresando en taxi al hotel, ya que ella no quería que Shaoran se esfuerce más de lo que ya había hecho. Al llegar, por suerte para el castaño, Kōtaro no estaba cerca, solo Hiromi estaba en la recepción, pero cerca vieron a Meiling, Touya, Yukito y Yue, quienes al verlos se acercaron, haciendo que ambos jóvenes suspiren resignándose a una larga conversación.
-Bueno… - empieza a hablar Shaoran, pero Meiling le interrumpe
-Ya les expliqué toda la verdad, Shaoran – dijo con una leve sonrisa, sorprendiendo a ambos castaños, solo que el joven Li no estaba muy seguro de lo que sea que Meiling les había dicho a esos tres sujetos
-¿Exactamente qué les dijiste? – ella iba a responder, pero Yukito se adelanta a hablar
-Que era cierto que Sakura y tú iban a separarse al cumplir un año de casados, pero después terminaron enamorándose, tal y como dijiste. Tuvieron una discusión, pero estabas dispuesto a arreglar las cosas. También dijo que ella antes pensaba que no era cierto, pero que después de hablar contigo, pudo entender las cosas – ahora el más impresionado era el mismo Shaoran, y más al ver la expresión tímida de la pelinegra, quien no dijo nada para retractarse o para negar lo que ese muchacho había dicho, por lo que debía ser cierto
"Meiling… ¿De verdad has sido tan amable de explicar las cosas, omitiendo el accidente automovilístico y mi amnesia retrógrada? Fue muy amable en inteligente de tu parte, ya que explicarles todo solo iba conseguir que no nos creyeran nada.
¿Entonces… ya aceptaste nuestra realidad? A pesar de eso… te quedaste y nos hiciste un favor…"
-¿Sobre que se supone que discutieron? – Touya interrumpe los pensamientos del chico, pero decide responder lo más sincero y creíble que puede
-Sobre nuestro matrimonio. Poco a poco nos hemos enterado de todo lo que ha pasado, y nos afectó, pero vamos a salir adelante juntos – dijo a la vez que toma la mano derecha de la chica, acción que molesta al hermano mayor de la chica, quien no se resistió a protestar
-¿Cómo voy a saber si es cierto lo que me dicen si desde el principio nos han estado ocultando cosas? Sakura bien podría estar aceptando esto solo para ayudar a nuestra familia, y yo no estoy dispuesto a que siga con esa carga
Shaoran por unos segundos pensó en esa posibilidad, pues hasta su hermano mayor decía lo mismo que había dicho Meiling. ¿Eso es lo que haría Sakura entonces? ¿Eso es lo que conoce Touya Kinomoto de su hermana menor? Sakura si era capaz de hacer algo así al principio, eso no lo olvida. Entonces…
"Tal parece que algo no cuadra aquí."
Continuará…
Por favor, no se quejen si puse primero el lemon de Eriol y Tomoyo, pues ellos ya estaban dentro de una habitación de hotel, mientras que Sakura y Shaoran seguían en el parque. A final de cuentas, ya falta muy poco para el otro lemon. Obviamente les di más importancia a Eriol y Tomoyo en este capítulo por el lemon, pero cuando les toque a Sakura y Shaoran ellos van a tener su momento especial. ¡Saben que en todos los animes (o casi todos, no sé) se les da preferencia a los protagonistas! Solo que siempre existen los capítulos dedicados a otros personajes.
¡Además sé que me salió horrible! No sé si pueda mejorar en el futuro XD pero por algo se empieza, ¿No? Desde un principio advertí que no había escrito lemon antes, así que… así quedó jajaja.
¡Ya falta poco para el final de la historia! ¿Cuántos capítulos faltan exactamente? Es según que tan largo me salga el final en total jeje. Y no, en el próximo capítulo no empieza el final aún XD
¡Hasta la actualización!
Sakurita de Li
