Chicos, he regresado una vez más de nuevo.
Gente, primero que nada e igual que lo he hecho en otras ocasiones quiero pedir una enorme disculpa por mi ausencia y por todo este tiempo que estuve sin subir nada, pero tuve un par de problemas.
Primero que nada, tuve problemas con la universidad, problemas muy fuertes y eso me impedía muchas cosas, incluso hacer mis actividades cotidianas, pero ahora estoy arreglando eso y tengo algo de tiempo libre. Incluso cambie de lugar y en dónde estoy ahora me deja mucho tiempo libre.
Además, aún sigo sin computadora lo que también me complica escribir, pero ese es el problema mínimo.
De hecho, mi propósito de año nuevo fue poder terminar esta historia y continuar con la siguiente así que ahora sí, voy a tratar de como mínimo subir un episodio cada semana, puede que aún siga siendo el domingo, puede que sea el lunes, o cualquier día, no lo sé.
Será el elemento sorpresa.
Bueno, una disculpa de nuevo por no actualizar ni dar señales de estar vivo, pero no me alargare más. Comencemos.
Nota: Los personajes e historia de Doki Doki Literature Club, NO ME PERTENECEN. Todos los derechos al gran dios Dan Salvato y su equipo.
"Decidí mantener mi palabra de ser parte de esto".
-Jack.
Juntos bajo la ventana
Siendo honesto, el juego había sido más emocionante de lo que imaginé. Después de salir del gimnasio me dirigí a las duchas y me di un baño rápido antes de dirigirme al club. Sin embargo, algo llamó mi atención antes de salir de las duchas.
Estaba poniéndome mi ropa habitual cuando me di cuenta de algo. Un cupcake, justo sobre una banca.
Igual que las otras ocasiones, este tenía un glaseado un glaseado, pero esta vez era de color violeta. Me acerque y lo tome. Supuse que quizas alguien pudo haberlo olvidado, aunque no era un argumento muy válido en esta situación porque, si fuera de alguien, supongo que lo más razonable habria sido guardarlo en algun casillero.
Lo guarde en mi mochila mientras me ponía mi ropa normal. Salí corriendo al ver que ya iba tarde para el club. Subi las escaleras hasta el tercer piso y cruce el pasillo. Me detuve y regrese un par de pasos al notar que uno de los cuartos estaba semi abierto, pero totalmente oscuro. Estaba tan oscuro que al momento que meti mi brazo, parecio haber desaparecido.
-¿Hola?-solte hacia la oscuridad-¿Hay alguien aquí?
No recibí ninguna respuesta. Supuse que simplemente era un salón común, un salón que nadie estaba usando y que probablemente no usarían en un buen rato, pero el hecho de que fuera de día y hubiera ventanas en este cuarto, me hizo creer que esa oscuridad no era común y corriente.
Saque mi brazo del oscuro cuarto y seguí mi camino hacia el club. Mientras avanzaba, pude escuchar detrás de mí, en una femenina voz:
"Tú no perteneces aquí, pero yo me haré cargo de que lo seas".
Me di la vuelta y alcancé a ver como la puerta se cerraba de un golpe. Corrí hacia ella y la abrí, pero todo había vuelto a la normalidad. La luz del día entraba por la ventana y gracias a ello se podía ver el interior.
Y en efecto, no había nadie ahí dentro.
-Hola Jack-me recibió Monika con una sonrisa-. Me da gusto ver que decidiste no huir de nosotras.
-Siii, decidí mantener mi palabra de ser parte de esto.
-Me alegra.
Bueno, estaba de vuelta en el club. Debo admitir que, para ser el reinicio de todo esto, las cosas ya habían empezado muy extrañas. Incluso para este lugar.
Pero volviendo al club. Tal parece que era el último en llegar, incluso habían comenzado a hacer sus cosas cotidianas.
-Hola, Jack-me llamó Yuri cerrando su libro y poniéndose de pie-. Gracias por mantener tú promesa, espero que no sea muy incómodo para ti tener que lidiar con todo esto. Quiero decir, para alguien que apenas está iniciando en la literatura.
"¿Tengo cara de alguien que va iniciando en la literatura?"
-Ay, por favor-dijo Natsuki llamando la atención de ambos. Estaba sentada dos sillas lejos de nosotros-, como si él mereciera nuestra consideración. Sayori me dijo que no tenías planes de unirte a ningún club este año, igual que el año pasado-se levantó y se acercó a mí-. No sé si estás aquí solo para salir con una de nosotras, pero si no vas a tomarte esto en serio… lo mejor sería que no estuvieras aquí.
-Supongo que tienes un punto-puse mi mano sobre su hombro y me incline hasta quedar a la altura de su oreja-, pero no me iré de aquí hasta que aceptes salir.
Mi idea era, que sí tomaba la misma actitud que Natsuki para tratar de acercarme a ella, podía conseguir mi meta para esta segunda ronda. Después de todo, iba a aprovechar esta nueva oportunidad.
Me enderece para encontrarla con la cara roja como un tomate.
-Natsuki, vaya que tienes una gran boca para ser alguien que guarda su colección de manga en la habitación del club.
Natsuki comenzó a tartamudear repitiendo la letra "M". Recordaba esta parte así que decidí adelantarme.
-El manga es literatura, ¿no es cierto?
-Si-volvió a su lugar y se enterró en el asiento.
Los recuerdos comenzaron a golpear mi mente y todo lo que seguía fue exactamente igual: Sayori diciendo lo bueno que soy, Yuri mostrando cariño por nuestra amistad, Sayori de nuevo, incomodándonos sin ver el verdadero interés de su amiga, el libro de regalo para que Yuri y yo lo discutamos.
Todo fue exactamente igual.
Regresé a mi asiento, pero a diferencia de la última vez, no me sentía cansado. Cada una había vuelto a sus asuntos, en lo que esperábamos las indicaciones de nuestra líder del club; Sayori y Monika estaban hablando-me imaginó que su plática era sobre el festival-Yuri tenía la cara dentro de su libro una vez más y… ¿Dónde estaba Natsuki?
Escuche un quejido venir desde el fondo de la habitación, desde dentro del armario para ser más precisos. Me acerqué al armario por si llegaba a necesitar ayuda.
-¿Buscas algo?-debo admitir que se veía un poco molesta.
-¡Maldita Monika!-sí, lo estaba-. Nunca regresa mis cosas a su lugar, ¿Qué sentido tiene mantener tu colección organizada si alguien más simplemente vendrá y lo moverá de lugar?
En verdad estaba molesta. Deslizaba varios montones de libros y cajas a lo largo de la estantería. Mientras la veía, solo podía preguntarme una cosa, ¿Qué estaba buscando?
-Mangas-respondí para mí.
-Lees manga, ¿cierto?
-Bueno…-la cosa es que ese tema era de esas cosas que cuesta un poco de trabajo admitir que haces, especialmente cuando no sabes cómo piensa la otra persona-. Leí un poco hace unos años, ¿Cómo lo supiste?
-Me pareció que Sayori lo comento en algún momento. Además, está escrito en toda tu cara.
-Oye, tranquila japonesita.
Voltee a ver al estante, había uno que estaba ligeramente salido en comparación a los demás. Lentamente, lo saqué para ver, de qué se trataba; era el volumen de un manga.
-¡Ahí está!-gritó Natsuki emocionada. Pegue un brinco del susto y casi tiro el manga.
Natsuki me lo arrebató de las manos antes de agacharse y meterlo en una caja con el resto, justo a la mitad de ellos.
-Wow, en verdad tienes una colección entera aquí-dije mientras me agachaba para ver más de cerca.
-Así está mucho mejor. Ver una caja con un espacio vació en medio en el cuál debe ir un libro, debe ser una de las cosas más irritantes.
-Sé a qué te refieres-pase mi dedo sobre cada uno de los mangas mientras leía el titulo-, ¿Parfait Girls?
-Si vas a empezar a juzgar mis gustos, hazlo desde el otro lado de la puerta-se veía molesta.
-Natsuki, si quisiera juzgarte lo habría hecho desde que escuche que tienes aquí tu manga.
-Lo siento. Tu tono de voz me hizo pensar otra cosa, pero considera esto como una lección: nunca juzgues a un libro por su portada. De hecho-tomó el primer volumen de Parfait Girls y lo sacó de la caja-, voy a mostrarte porqué.
Sujetó el libro con ambas manos y lo pegó a su pecho. Miré la portada un poco confundido. Eran cuatro chicas con atractivos colores en animadas poses femeninas.
-No te quedes ahí.
-¿Qué?-respondí volviendo a la realidad.
Natsuki me jalo fuera del armario y se sentó junto a la pared, justo debajo de la ventana. Alzó la mirada pare verme a los ojos antes de dar unas palmaditas en el suelo al lado de ella, dándome la señal para sentarme.
-¿no sería más cómodo en la silla?-comente mientras me sentaba.
-Las sillas no funcionan-se acercó hasta quedar casi hombro con hombro-, en ellas no podemos leer al mismo tiempo.
-Pero…-organice mis ideas. Vi la situación en la que ambos estábamos y le sonreí antes de hablar-. Oh, supongo que aquí podemos estar más cerca el uno del otro.
La cara de Natsuki se puso muy roja, incluso volteo a ver hacia el otro lado.
-No lo digas así como así. Haces que me sienta rara-se alejó un poco de mí.
Normalmente no me comportaba así, pero tomando en cuenta lo que ocurría aquí dentro, sabía que ella al final lo olvidaría.
Parecía que ella y el libro eran como dos imanes porque en el momento en el que lo abrí se acercó a mí casi poniéndoseme encima. Incluso después de unos segundos, podía sentir su cabeza apoyada en mi hombro. Ahora yo estaba súper rojo, incluso me costó pasar saliva.
-Wow-dijo apoyada en mi hombro-, ¿Cuánto tiempo pasó desde que leí el inicio?
-Espera, ¿no regresas y le das una pequeña ojeada a los volúmenes anteriores?
-No realmente. Lo he hecho muy pocas veces, pero es cuando termino de leer la serie-me dio un golpe en el pecho-. Oye, ¿estás poniendo atención?
Claro que lo hacía, pero no era una historia increíblemente complicada, así que podía hacer varias cosas a la vez. Parecía la historia de un pequeño grupo de amigas, la típica "slice of life". ¿Dónde lo había escuchado antes?
-Entonces… ¿Hay algo que deba esperar de esto? ¿Habrá alguna trama en esto?
-Obviamente, ¿Crees que disfrutaría algo así sin una trama?-supongo que no. La trama era lo que hacía que el interés se ganará o se perdiera-. Bueno, cree que sé a lo que te refieres. Casi todas las historias son solamente cosas ordinarias al principio, pero eso sirve para conocer a los personajes. Eso sigue siendo entretenimiento, solo para darle paso al drama-Natsuki describía la historia con una gran pasión, en verdad le gustaba leerlo-, es entonces cuando el romance comienza a surgir. Eso es lo que hace bueno a esta historia.
-Entonces, de eso se trata. Parece que realmente sabes de lo que estás hablando, supongo que te subestime demasiado pronto.
Natsuki soltó una pequeña risita, pero eso fue antes de que entendiera lo que dije.
-Oye, espera-me miró molesta-, ¡¿Qué demonios significa eso?!-pregunto dándome un golpe en el hombro.
-Me refiero a que no había visto todo tu potencial.
-Umm… bien salvado, Jack.
-Mira, aquí están horneando-dije ligeramente emocionado-, ¿en este manga hay mucho sobre hornear?
-Bueno…-Natsuki se queda callada por un segundo, pareciera que está reorganizando lo que quiere decir. O que hay algo que no me quiere decir-. Sí, ¿eso importa?
-No. Solo era curiosidad. Cómo a ti también te gusta hornear…
-Eso, es solo una coincidencia-respondió con un pequeño rubor en las mejillas-. Empecé a hornear casi al mismo tiempo que comencé a leer esté manga, no es como si empezará algo solo porque vi a alguien haciéndolo en un manga. Me siento mal por alguien tan impresionable.
Definitivamente no era una coincidencia. Debo admitir que para mí también era un poco complicado admitir que mi actitud un tanto agresiva y fría la gane de dos lugares, la primera era por cómo la gente me había tratado cuando era un poco más chico. No era precisamente el más grande o el más fuerte o el más agresivo, así que la gente solía aprovecharse de ello, por eso es que ahora soy más frío y agresivo…
…por eso y porque la mayor parte de los protagonistas de los libros que he leído también son un tanto agresivos.
Pero volviendo a Natsuki, estos mangas podrían explicar su gusto por hornear. Aunque debo admitir que, de todos los hobbies que pudo haber elegido, hornear era de los mejores. Además, en verdad era muy buena repetiría todo esto una y otra vez con tal de probar sus cupcakes una y otra vez.
Estuvimos sentados leyendo por un buen rato más. No podría decir bien por cuánto tiempo, pero sí que termine algunos capítulos.
Vi a Natsuki de reojo, se cabeza estaba recostada sobre mí y parecía un poco… ¿aburrida? Estos eran los mangas que le gustaban, no creo que estuviera aburrida, quizás estaba un poco cansada. Me aclaré la garganta antes de hablar.
-¿Estás segura de que esto no es aburrido para ti?
-No lo es.
-¿Incluso aunque tú solo me estés viendo leer?
-Bueno, estoy bien si es contigo.
En este punto había visto a una Natsuki que no conocía. Estaba tranquila, relajada y me pareció que incluso su respiración era un poco más serena. En resumen, era una Natsuki que yo no conocía, pero que me encantaba.
-Bueno, es divertido compartir algo con alguien como tú-Natsuki levanto la vista para verme directo a los ojos-. Me emocionó cuando logró convencer a mis amigos para que lean una serie que disfruto, ¿si tú me entiendes?
No hubo respuesta. Aparte mi mirada de la lectura y voltee a verla, tenía los ojos muy abiertos y no mostraba expresión alguna en su rostro. Me extraño que no respondiera porque-a menos que estuviera enojada-ella siempre respondía con algún comentario hilarante.
-¿o no?-pregunté.
-Pues… la verdad es que… no lo sé.
-¿A qué te refieres? ¿no compartes tus mangas con tus amigos?
-¿Podrías no profundizar en el tema?-giró su cabeza dándome la espalda y cruzó los brazos-. Como si pudiera hacer que mis amigos leyeran esto, creen que el manga es solamente para niños. Ni siquiera puedo tocar el tema sin que todos comiencen a…-volteo a verme de nuevo-tú también crees eso, ¿cierto? Me hace querer golpear tu cara.
-Conozco a esas personas. Honestamente, me costó mucho trabajo encontrar amigos que no te juzgarán, perdí a varios con el proceso. Ya soy una clase de perdedor, así que supongo que simplemente me deje arrastrar por aquellos que también lo eran, pero supongo que es más difícil para ti.
-Eso es muy preciso-espera un momento, ¿Qué de todo lo es?-, quiero decir, siento como si no pudiera mantener esto en mi propia habitación. No sé lo que mi padre me haría si encuentra esto. Al menos están a salvo aquí en el club. Aunque Monika actúa como una idiota sobre ello-mi mente se quedó atrapada en lo que dijo sobre su padre, ¿A qué se refería con "aquí están a salvo"? ¿no debería un padre apoyar a sus hijos y sus hobbies, sean cuales sean?-. No puedo simplemente ganar, ¿Acaso puedo?
-Bueno, supongo que ha valido la pena. Aquí estoy, leyendo contigo.
-Sí, pero no es como que esto solucione alguno de mis problemas.
-Talvez, pero al menos estás desfrutando de este momento, ¿no es cierto?
Hubo un silencio entre ambos durante pocos segundos. La cara de Natsuki me daba a entender que estaba organizando lo que dije, tratando de encontrar la respuesta adecuada.
-Entonces…-solté una pequeña risa-. Bueno, suficiente, ¿vas a seguir leyendo o qué?
-Está bien, está bien-cambié de página.
De repente comenzó a reír.
-Había olvidado que eso pasaba-dijo mientras reía y apuntaba a uno de los paneles con su dedo-. Minori es mi personaje favorito, en ocasiones te sientes un poco mal por ella porque no tiene la mejor de las suertes. Y es aún peor cuando-Natsuki se detuvo y volteo a verme-. No debería hablar sobre eso aún. Solo, termina este capítulo.
La voz de Natsuki mientras hablaba y me explicaba alguna parte de la historia mostraba lo emocionada que estaba, era incluso extrañó escucharla hablar en un tono de voz distinto al usual, pero ya que ella no estaba acostumbrada a compartir su manga favorito con sus amigos, podía entenderla. Era difícil explicar cómo te sientes cuando hacen conexión con alguien de esa manera. Además, ver a Natsuki tan feliz y sonriendo, me hacía feliz a mí.
Seguimos leyendo durante un rato, pero hubo un momento en el que el hombro comenzó a dolerme por el peso de la cabeza de Natsuki.
-Oye, Natsuki-dije llamando su atención-, ¿Podrías levantar un poco tu cabeza?
-Claro.
Natsuki se alejó y aproveche un poco para estirarme. La rodee con mi brazo y la acerque a mí para que pudiera recostarse, pero por alguna extraña razón no se movía, de hecho, cuando la arrastre para acercarla parecía paralizada.
-¿Qué estás haciendo?
-Bueno, creí que sería más cómodo si te abrazaba mientras leíamos-honestamente, quería que Natsuki estuviera un poco más cerca de mí.
-¿En qué sentido?
-Está bien, lo siento.
Quité mi brazo de su espalda y volví a mi lectura, mirándola de reojo. Aunque ya la había soltado, aún seguía paralizada, incluso parecía que ni siquiera estaba parpadeando o… respirando. Cerré el manga dejando mi dedo dentro, justo en la página en la que estaba.
-¿Sucede algo?
-¿Podrías hacer eso de nuevo?-cuando hizo la pregunto todo su cuerpo se aflojo, como si hubiera dejado una gran carga.
-Claro.
Natsuki se acercó hasta quedar lo más pegado posible a mí, yo volví a abrazarla rodeando su espalda y tomando el manga con ambas manos. Apoyó su cabeza en mi pecho y ambos seguimos leyendo.
Comencé a recordar algunos momentos cuando era feliz: el día que me regalaron a mi perro, aquella ocasión que pasé el quinto grado con siete, cuando me di cuenta que mis músculos al fin habían crecido. Especialmente ese último porque habían sido meses de trabajo.
Sin embargo, este momento junto a ella, este momento dentro de un juego, dentro de un club de literatura. Era probablemente el momento más feliz de mi vida.
La verdad ya extrañaba hacer esto. No recordaba como se sentía escribir sobre esto-solamente espero que aún haya alguien interesado en seguir leyendo esto.
Intentare subir otro capítulo dentro de un par de días. Ya no prometeré nada porque, me di cuenta que soy malísimo para cumplirlo. Así que por ahora esto es todo. Nos vemos.
