Medimagia
De amanecida, el terceto acompañó a Remus a la enfermería, reventado, como siempre después de una crisis. Pomfrey abrió enseguida, pero esta vez no les permitió entrar para que lo llevaran hasta la cama. "Porque Sev también está dentro." Dejó que fuera la propia enfermera quien lo ayudara a llegar hasta allí. "Qué fuerte es."
-Me imagino que te habrán contado lo que han hecho, ¿no? – le preguntó ella.
-Sí. Con pelos y señales.
-Pues vaya nochecita debes haber pasado.
"Ésta ya sabe todo. Además, no se ve a Sev en ninguna cama, debe estar tras los biombos. Voy a desahogarme un poco."
-No sabes qué ganas tengo de quitármelos de encima.
-Seguramente el profesor Dumbledore los castigue, lo avisé anoche en cuento lo atendí y estuvo hablando con tu chica y después un buen rato con él.
"Buaaah… Ya han entrado en contacto. Pero él lo habrá convencido de que no lo haga. ¿Cuánto le habrá revelado? Confío en su astucia." Llegaron a la cama. "Sev en efecto, está en la de enfrente."
-Necesitas que te ayude a desvestirte, ¿verdad?
"Normalmente lo hacen los otros. Dejan la ropa aquí y luego ella la recoge y así puedo tomarme la poción reparadora de Sev. Pero si lo hace ella se va a llevar la ropa enseguida y perderé la poción y el frasquito. Bueno, qué más da, si ya sabe todo."
-Está bien, gracias Pomfrey, ayúdame.
La enfermera lo ayudó y también a ponerse el pijama.
-Bueno, métete en cama, cariño.
-Espera, Pomfrey, déjame la camisa. Te voy a contar un secreto.
La enfermera lo miró con cariño y expectación.
-Convoca una silla, será un momento.
Tomó su varita y lo hizo. Le tendió la camisa, quedando con el resto de la ropa en sus manos.
-¿Nunca te has preguntado por qué desde Navidades me recupero a mediodía y no de noche?
-Sí, claro. Pero pensaba que habrías encontrado por tu cuenta algún remedio.
Remus ya sacaba el frasquito de la costura y se lo mostraba.
-Mira esto, no fui yo quien lo encontró. Lo inventó el muchacho que ves ahí enfrente cuando se quedó en el colegio en Navidades. Combinó dos pociones de sueño, reparadora y sueño inmediato y no sólo eso, mejoró el efecto de la reparadora para que valiera cada hora de sueño por tres. Así que me llega dormir cuatro horas que valen por doce.
Pomfrey estaba con los ojos y boca como platos.
-Pero… ¿No está en quinto curso todavía?
-Sí, Pomfrey. Pero ya deberías saber que es un mago excepcional y muy buena persona.
-Claro… Pero aun así me parece increíble. En quinto curso un trabajo de posgrado y muy avanzado. ¿Está preparando el TIMO de Medimagia?
-No. Defensa y Pociones.
-Claro, Pociones. Pero ha debido consultar tratados de ÉXTASIS de Medimagia para hacerlo. Es todo un descubrimiento. Debe patentar la receta, obtendría ingresos por ello.
-¿Puede hacerlo siendo menor de edad?
-No estoy segura, nunca escuché un caso semejante. Me informaré.
-Cuéntaselo cuando despierte, le darás una alegría.
-Claro. Entonces supongo que no necesitas la poción de sueño.
-No, Pomfrey. Desde enero que no la tomo.
-Vaya… - le sonrió comprensiva – Alumnos que superan a los maestros.
-En muchos sentidos.
-Que descanses, Remus.
-Gracias, Pomfrey. Duerme tú también un rato más.
-Claro, cariño.
La enfermera hizo desaparecer la silla y se marchó con la ropa. Remus tomó su dosis de poción reparadora y se durmió al instante.
Lauren despertó a las ocho en punto. "Uf… totalmente descansada, gracias a mi Sev, ¿cómo estará? Bueno, queda apenas media hora para saberlo." Se levantó de un salto y fue la primera a la ducha, para que no la adelantaran sus compañeras.
No se lavó el pelo, fue rápida, se vistió con el uniforme y bajó a la Sala. "Si ha pasado algo grave, Slughorn vendrá a avisarnos antes del desayuno. Esperó hasta las ocho y veinticinco. "Si no ha venido ya, es que, al menos, no ha muerto."
Se dirigió al Comedor. La mesa Sly totalmente vacía, también la Huffle y la Gryff. Sólo algunos Rave solitarios desayunaban ya. Sus viandas aparecieron ante ella en cuanto se sentó. Sólo tomó el té con leche, también sin azúcar, como Sev. "Si como algo antes de saber que está bien, lo voy a vomitar."
Mientras miraba ansiosa a la puerta esperando que entrara Lily, algunos alumnos más se fueron sentando a las mesas. A las ocho y media en punto aparecieron Lily y Cecile en el Comedor, sin el resto de Gryff. En cuanto se vieron en la distancia, ella le hizo un gesto de calma con las manos. "Uf…"
Lily pensó. "Buaaah… Debe haberse pasado la noche en vela y dormido gracias a la poción de Sev." Esta vez se sentaron las dos juntas de frente a las otras mesas. "Hoy no hay peligro porque Sev no va a venir."
-"Lauren, Sev está bien."
-"Qué alivio… ¿Qué pasó? ¿Los Gryff?"
-"Sí. Pero mañana estará recuperado, a tiempo para el destape."
-"La verdad es que eso ya me da igual."
-"Pues que no te lo dé. Hemos trabajado mucho, sobre todo tú. Te cuento lo que pasó."
Le contó todo lo que le había narrado Cecile, incluidas las deducciones sobre Dumbledore.
-"Wow… Ya lo tiene en el bolsillo."
-"Eso me parece a mí también. A mediodía no vendremos a almorzar, iremos a visitarlo."
-"Pero… ¿Es seguro?"
-"Sí, Lauren, Remus también está allí. Y Pomfrey lo ha instalado frente a él, tras los biombos."
-"¿Remus también resultó herido?"
-"No, Lauren, Remus tiene una enfermedad cíclica, le dan crisis de cuando en cuando."
-"Ah, es cierto, a veces falta a clase."
-"Eso. Él estará recuperado a mediodía. Quienes me preocupan son Jack y los demás. Le hemos hecho la seña para vernos esta tarde en el claro pero ya deben haberse dado cuenta de que Sev no ha bajado al Comedor y se van a pasar inquietos todo el día. Yo intentaría proyectarle desde aquí, pero no sabré si me ha escuchado. ¿Puedes arriesgarte a hacerlo tú?"
-"Déjame pensarlo."
Lauren pensó. "Pues sí, debería. No puedo dejar que pasen las horas de incertidumbre y sufrimiento que he pasado yo. El otro día ya se dio cuenta de que lo leí y vaya mirada me echó. No me va a traicionar y queda muy poco para ponernos en contacto. Quizá lo asuste, pero no creo. Él debe haber leído también lo de la Proyección en el resumen de la Magia Roja."
-"Vale, Lily, lo voy a hacer."
-"Gracias Lauren."
Miró en dirección a Jack y le proyectó.
-"Hola, Jack, cariño. Soy Lauren, no te asustes. Si me estás escuchando mírame."
Él lo hizo de inmediato, cincuenta pies más allá, y le sonrió.
-"Está bien, sigue desayunando. Te cuento."
Le contó lo que había pasado, exceptuando lo de Dumbledore. "Dejo al criterio de Sev qué decirles a ellos de lo que hablaron." Concluyó.
-"Estará recuperado mañana a primera hora, no nos fallará. Si has entendido todo, vuelve a mirarme."
Lo hicieron. Era hora de levantarse para ir a clase. Cuando lo hizo el grupo de Jack para marcharse y ya se giraba, él sintió que alguien lo tomaba por el brazo. Se volvió, era Slughorn.
-Señor Steed, venga conmigo un momento.
-Claro, profesor.
Lo condujo hasta una esquina del Comedor, fuera de la vista de la mesa Sly. Lauren observó el movimiento.
"Claro, si habló con Dumbledore, seguramente le pidió que lo tranquilizara, poniendo la excusa del entrenamiento. Muy astuto."
-Tengo un mensaje del director para usted – dijo Slughorn a Jack.
-Dígame.
-El señor Snape estará mañana presente en el desayuno.
-Está bien. ¿Le ha dicho algo más?
-No, eso es todo.
-Muchas gracias, señor.
Jack pensó. "Debí haberlo imaginado, Dumbledore habló con él, después de lo que pasó con los Gryff el año pasado y le pidió que me tranquilizara. Mejor, así puedo contárselo a todos."
Los demás lo estaban esperando, también un Sly de séptimo, que era el enlace con los del curso superior. Mientras salían les dijo.
-Todo en orden, no hay aborto. Prince bajará mañana a desayunar.
Todos entendieron que Dumbledore y Slughorn ya estaban en el ajo y se imbuyeron de todavía mayor confianza y esperanza.
Poco después despertaba Sev, a las nueve. "Mi hora de la suerte. Wow… He dormido doce horas como un príncipe. Vaya, el lobo está frente a mí. Esta Pomfrey… Qué buen día voy a pasar, solo y tranquilo y estando un rato con Remus y las chicas a mediodía." A los pocos minutos llegó la enfermera con su bandejita.
-Buenos días, cariño, ¿cómo has dormido?
-Como un príncipe.
-¿Te duele el brazo?
-Un poco.
-Claro, se te está pasando el efecto de la poción. Aquí te traigo las siguientes dosis.
Dejó la bandejita sobre la mesilla.
-Incorpórate para que te coloque las almohadas.
Lo hizo.
-Tómatelas - tendiéndole la bandejita.
-Gracias, Pomfrey.
-¿Quieres desayunar ya?
-Sí, estoy hambriento.
-Muy bien, en unos minutos te lo traigo. Te he dejado la muda en el cuarto de baño. ¿Podrás tú solo?
"Me va costar, pero paso de que me vea desnudo, qué vergüenza."
-Sí, Pomfrey. No se preocupe.
Fueron cada uno a lo suyo. Sev volvió a meterse en cama cuando terminó. "Qué gusto, pasar el día en cama y que te cuiden así."
Pomfrey volvió, con una bandeja de cama con el desayuno que dejó a su alcance.
-Muchas gracias.
-Te traigo esto también - dijo sacándose del delantal la libreta y boli muggles y la varita de pino negro.
-Buaaah… La varita. Ni me acordé de ella.
-Normal, cariño, con el susto que te dieron y con el dolor. La varita y la libreta las recogió tu amiga y el bolígrafo lo llevabas en el bolsillo de la túnica.
-Muchas gracias, Pomfrey.
-Deja de darme las gracias por todo, es mi trabajo. ¿Te apetece charlar un rato mientras desayunas?
-Sí, claro.
La enfermera sacó su varita y convocó una silla.
-Verás, tu amigo – dijo señalando a Remus – me ha contado un secretillo que tenéis.
"Vaya… La poción. A la persona adecuada."
-¿Y qué le ha dicho?
-Tutéame, por favor.
"Otra."
-Vale.
-Que inventaste en Navidades una poción que le resulta muy útil para recuperarse.
-Sí, así es.
-Me ha contado cómo lo hiciste y he deducido que consultaste tratados avanzados de Medimagia.
-Sí, claro.
-¿Utilizaste también Aritmancia?
-Sí.
-¿La tienes como asignatura?
-Sí, es mi favorita.
-Me ha contado también que piensas cursar dos ÉXTASIS, DCAO y Pociones.
-Sí, así es.
-¿No te has planteado hacer Medimagia? Las asignaturas coinciden con Pociones, sólo deberías continuar también con Aritmancia.
-Vaya… ¿Para Medimagia piden Aritmancia?
"Por eso la tiene el lobo."
-Sí, un Extraordinario. ¿Cómo la llevas?
-Es la que mejor se me da.
-Genial. Pues no lo dudes, cursa Medimagia también.
-¿Por qué sólo es necesaria para Medimagia y no para Defensa o Pociones?
-Para evitar que se creen pociones o hechizos dañinos, sólo sanadores.
-Claro…
-¿Has creado hechizos también mediante Aritmancia?
"Por supuesto, y uno muy dañino."
-Sí.
-¿Alguno sanador?
"Sí. El contrahechizo del Sectumsempra, sanador de Magia Oscura nada menos."
-Sí.
-¿Cuándo lo hiciste?
-El año pasado.
"Inspirado por cuando Lily me curó."
-Vaya, en cuarto. Tienes muchas cualidades para Medimagia, no lo dudes.
-No me veo trabajando en un hospital con enfermos.
-Pero no tendrías por qué hacerlo. Con tu talento y cualidades podrías dedicarte a la investigación.
"Claro… Como los grandes científicos. Wow… No me va a dar la vida para todo. Yo debería ser inmortal y no el maldito Voldemort."
-Y para empezar, deberías patentar la poción que has creado. Es un gran descubrimiento.
-¿Puedo hacerlo siendo menor de edad?
-Verás, el proceso es algo complicado. Al igual que en la medicina muggle, es necesario probarla adecuadamente para controlar sus efectos, dosificación y mejorarla y eliminar en la medida de lo posible los efectos secundarios.
-Claro.
-He enviado a primera hora una lechuza a un colega investigador que trabaja en San Mungo hablándole de tu caso. Es un medimago excelente y magnífica persona, estoy segura que se va a interesar y ofrecerse a ser tu mentor para que podáis investigar sobre tu poción cuanto antes, probablemente en verano. Después él se encargaría del proceso de probarla en los enfermos. ¿Cuándo cumples los diecisiete?
-En enero.
-Quizá para entonces ya podría estar lista, la podrías patentar y ganar dinero por ella.
Sev estaba atónito.
-Y no sólo eso, también publicar el trabajo de investigación – continuó Pomfrey - Es un hito que un chico de dieciséis años haya inventado una poción semejante, sin haber todavía cursado el ÉXTASIS ni el posgrado. Eres un genio.
"Wow…"
-¿Cuánto tiempo te llevó?
-Unas dos semanas.
-¿Y cuánto tiempo le dedicabas al día?
-Un par de horas y no todos los días.
-Y la probaste tú mismo, ¿no?
-Sí.
-Lo dicho, un genio. Suele llevar meses o años inventar una poción así.
-No fue tan difícil. Sólo hube de combinar otras dos.
-No te quites mérito. Lo que te digo, piénsalo con calma, tienes todas las asignaturas. Solo has de preparar Aritmancia también para los TIMOS. ¿Tienes Red Flu en casa?
-Sí.
-Perfecto, para acudir a San Mungo. Seguro que mi colega te lo pone fácil en cuanto a horarios y dedicación. Con tu talento y su ayuda, no necesitarás dedicarle excesivo tiempo y te pagarán como becario.
"Wooow…"
-Gracias, Pomfrey, acabas de resolverme la vida.
-Gracias a tu amigo. Si no, quizá nunca nos hubiéramos enterado, no te valoras lo suficiente.
"Cuántas veces me han repetido esa cantinela… Con toda la razón."
-¿Tienes apuntada la receta?
-Sí.
-¿En un lugar seguro?
"Ya te digo que seguro, en el Refugio."
-Sí, tan seguro que sólo otra persona aparte de mí puede entrar en él.
-Ya… ¿La sabes de memoria?
"Ya te digo. Hace dos semanas preparé seis calderos."
-Sí.
-¿Y las dosis?
"Para mi peso y el de Anthony, de las de los demás me he olvidado"
-Para ciento treinta y ciento cuarenta libras.
-¿Te importa si apuntamos todo ahora? No quiero asustarte, pero es por si te pasa algo, para que no se pierda. No haré nada con ella y en el peor de los casos me encargaría de que se te atribuyera la autoría.
"Teme por mí, normal. Y no quiere que se pierda ese mínimo legado que puedo dejar." Se le empañaron los ojos y también a Pomfrey.
-Claro, Pomfrey, confío en ti. Toma la libreta y apunta.
Sev le dictó los ingredientes y receta completos y después la tabla de pesos y horas.
-Vaya trabajo, Severus. Muchas gracias por confiármelo. Me siento muy honrada.
Arrancó las tres humildes hojas de la libreta prestada por Petunia.
-Lo guardaré como un tesoro, como lo que eres tú – continuó Pomfrey - Mira por ti, no te arriesgues a perder la vida siendo tan joven. Si vives muchos años, puedes hacer mucho bien.
"Otra cosa que contarle a Albus."
-Bueno, voy a llevarme esto -dijo tomando la bandeja – Si te aburres y quieres charlar otro rato o necesitas cualquier cosa, toca la campanita.
-Claro, Pomfrey, así haré.
"Pobre. Ella sí debe aburrirse un montón, siempre metida en la enfermería, y se ve que es una persona sociable, conserva a sus amigos de cuando estudió después de quince años. Debe alimentarse de eso, del correo con ellos.
A partir de ahora vendré a visitarla de cuando en cuando, me está haciendo un gran favor. Me ha pintado la profesión de manera que me atrae más todavía que lo de profesor de Defensa.
Pero si sobrevivo a la guerra, que ya haré todo lo posible porque sea así, podré dedicarme a ambas cosas. Aunque viva en Hogwarts, puedo desplazarme por Red Flu a San Mungo y también investigar aquí mismo y la música… Vaya vida fructífera puedo tener, va a ser el giratiempo mejor aprovechado de la historia.
¡Y voy a seguir con Aritmancia el año próximo! ¡Bien!"
