"Vuestra alma es un paisaje escojido, que van

embelesando emascarados y bergamascos

tocando sus laudes, danzando casi tristes

bajo la burla de sus disfraces fantásticos.

Mientras andan cantando, en el modo menor,

el amor vencedor y la vida oportuna,

parece que no creen en su felicidad

y mezclan en el claro de luna su música.

En el claro de luna sereno, triste y bello,

que hace soñar a los pájaros en los árboles

y sollozar de estasis los grandes chorros de agua,

los chorros de agua esbeltos en medio de los mármoles."

—Paul Verlaine. Traducción de Juan Ramón Jiménez.

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Levi se mantuvo receloso sobre la misteriosa coincidencia que lo llevó a regresar a la academia todas las mañanas, con su viejo violín al hombro. Ahora practicaban ocho horas al día. Tuvieron que acondicionar una sala en la planta baja para que Mikasa pudiese llegar e irse con comodidad.

No fue sencillo y sin embargo el día de la presentación llegó.

La audiencia acudió con anticipación, su mayoría con elegantes vestidos o trajes negros, los reporteros se conglomeraron fuera de Rose disparando una y otra vez sus cámaras.

Los intérpretes llegaron por la puerta trasera mucho tiempo antes. Cada uno alistándose en su sala de prácticas.

El encargado de abrir la noche fue Marco con un selecto repertorio de Chet Baker. Aquel chico con playeras de superhéroes y sudaderas holgadas lucia realmente elegante en su traje negro sin corbata ni moño, la camisa ligeramente abierta y su cabello algo crespo descubriendo su frente. Las mujeres suspiraron cuando apareció y comenzó a tocar acompañado por la banda que en el fondo del escenario resplandecía bajo la tenue luz pues el reflector lo tenía solo el chico de las pecas.

Le siguieron Annie con su clarinete, Historia con el arpa y el dúo de Chicago: Reiner y Berthold en la guitarra eléctrica y la batería.

La multitud lucía excitada y cada vez mas expectante, aunque algunos rostros en las filas delanteras no quitaban sus apáticas expresiones y es que eran críticos musicales que esperaban ver a Levi otra vez.

Sus caras mudaron un poco cuando fue el turno de Petra y Hange. Mikasa podía no llevarse bien con la chica, pero reconoció lo buena que había sido su presentación.

―Gracias a todos por su presencia esta noche, el que estén aquí les brindará a los niños más necesitados de nuestra ciudad una sonrisa y a nuestros alumnos la oportunidad de demostrar su talento. La Academia de Música Rose se complace en anunciar que la última y quizá la más esperada presentación de la noche está por comenzar, con ustedes: Mikasa Jaegër y Levi Ackerman.

El telón de suave terciopelo rojo se levantó develando un escenario exquisitamente decorado que enmudeció a la audiencia: en el centro del escenario un enorme pino blanco iluminado como una fulgurante estrella, debajo del cual se encontraban algunos regalos envueltos, frente a el un clásico piano negro con su tapa levantada y al banquillo una hermosa mujer en vestido color champagne de finos bordados y pedrería, su cabello negro hasta los hombros algo ondulado y a su lado, un hombre en traje, bajo una sutil iluminación. Todo lo demás inmerso en la oscuridad.

No podías apartar la vista, resplandecían aun más que el árbol tras ellos. Ante las primeras notas del violín los espectadores cambiaron su expresión, como si algo los hubiese golpeado ahí, justo en el pecho.

Levi estaba concentrado en tocar, pero también miraba a Mikasa, no la había visto desde la tarde anterior durante el último ensayo, en su silla de ruedas con ropa deportiva y el cabello anudado en una coleta improvisada. En aquel entonces le había parecido linda y ahora, no tenia palabras para describir su imponente belleza.

Claro que estaba nervioso, pues hace mas de 10 años que no pisaba un escenario, pero no lo demostraba y, sin embargo, cuando Mikasa lo miró y le sonrió: fue como si el instrumento sobre su hombro se vaporizara, consumiéndolo en una agradable llama dorada.

Al concluir las personas parecían estar en shock. Levi se acercó a Mikasa para ponerla de pie, sujetándola de la cintura para que no se apoyara sobre su pie fracturado y la llevó ante su público para que juntos hicieran una reverencia. Aquel gesto sacó de la estupefacción a algunos haciendo que poco a poco las palmas y ovaciones hicieran eco en el lugar.

―Esto es maravilloso Erwin. Nunca creí posible que él volviera a tocar. ― Los ojos castaños de Hange resplandecían a causa de las lágrimas.

―Es ella. La razón que a Levi le faltaba.

El telón cayó otra vez y con él los complejos de Levi pues ahí, frente al árbol Mikasa borró cualquier beso antes dado y comprendió que efectivamente uno puede besar con la mirada, pero nada se compara a hacerlo con los labios.

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Ya sé que ando medio (ya estamos en enero) atrasada con esta historia pero realmente he estado ocupada. Hace mucho frío en las mañanas y regresé a clases esta semana, la universidad es ruda. He de contarles que soy estudiante de medicina y realmente absorbe nuestra vida.

Espero les guste esta breve actualización. Muchas gracias por sus comentarios, por breves que sean me impulsan y me sacan una sonrisa. Agradezcanle al amor que me inspiró.

La canción que tocan la bella OTP es Claro de Luna de Debussy, esa canción me da mucha paz y el poema del inicio es precisamente el que inspira la pieza musical.

¡Nos leemos pronto! Ciao