Twilight no me pertenece, la historia tampoco, le pertenece a LyricalKris. Solo me adjudico la traducción


Gatillo

Bella hizo una apuesta consigo misma para ver quién subiría por ella. Deseaba que Emily estuviera ahí, y casi la llama. Aunque, al final, simplemente se sentó en el piso con su espalda contra la cama y esperó.

"Adelante", dijo Bella cuando llegó el inevitable llamado a la puerta.

Era Jacob. Bella estaba ligeramente sorprendida de darse cuenta de que estaba decepcionada. La persona que realmente quería ahí con ella era Edward. Y, de nuevo, una parte de ella estaba aliviada.

Un efecto secundario de la terapia era la incapacidad de mantenerse en la felicidad de la ignorancia. Bella ya estaba acostumbrada a analizar sus sentimientos, especialmente cuando algo se volvía un gatillo. Sabía por qué estaba pasando ahorita, y no era algo que quisiera compartir con alguno de los hombres de la casa.

Al mismo tiempo, sabía que dar algún tipo de explicación era importante. Jacob ya le había probado que estaba dispuesto a escucharla, y no trataba de hacer menos la gravedad de cómo había reaccionado Bella. Estaba más calmada ahora que no estaban vociferando a su alrededor. Con esto sí podía lidiar.

Jacob se sentó a su lado, de manera similar con su espalda contra la cama, pero dejando bastante espacio entre ellos. Bella no habló enseguida, y no lo miró. El hecho de que estuviera dispuesta a hablar no significaba que esto iba a ser fácil.

Su amigo bufó antes de hablar apresuradamente. "No estoy tratando de ser un imbécil. Es solo que estoy tratando de decidir cómo actuar. Estuvimos bien por dos años, y todo había estado bien las pocas semanas que has estado en casa antes de que él llegara. ¿Qué pasó? ¿Hice algo diferente?"

"No", dijo, y era la verdad.

No había hecho nada que no haría con sus dos mejores amigos de la reserva -Quil y Embry. De hecho, con ellos, era aún mas físico de la manera en que los chicos eran. Bella no podía contar el número de veces que los había visto agarrarse -para luchar.

Bella podía sentir sus ojos sobre ella, pero no levantó la vista. "Realmente estoy tratando de no verte como una víctima aquí", dijo. "Quiero decir, no voy a mentir. Creo que es bastante raro que el hombre es de la edad de nuestros papás, pero sé que no es de la misma clase de raro que ese imbécil".

Ahora sí levantó su cabeza para mirarlo. "No es raro".

Jacob se veía dudoso, pero asintió. "Bien. Te creo, pero si te leo bien, la 'situación' de la que estabas hablando allá abajo tiene que ver con él, ¿cierto?"

Ahí viene. Bella tragó con fuerza. "Sí".

"Así que, si no estás asustada de él…"

"Vamos, Jake. Esto no es difícil de descifrar. Vamos a tener un bebé. Incluso si no estamos juntos, mi subconsciente asocia eso con alguna clase de relación". Bella envolvió sus brazos con fuerza a su alrededor, viendo de nuevo hacia el frente. Era una verdad a medias. "La única cosa que se me ha enseñado sobre relaciones es que hace que las personas se pongan celosas por cosas estúpidas como otro chico cerca de mí de cualquier manera". Se deslizó para cerrar la distancia entre ellos.

Le lanzó una mirada y descansó su brazo suavemente sobre sus hombros. Se sentaron en un cómodo silencio por un minuto, Bella absorbiendo la calidez que era característica de Jake. Después de Mike, después de llegar a casa del albergue en el que se había refugiado el tiempo suficiente para poner su cabeza en orden, pasó mucho tiempo en la reserva con Jake y sus amigos. Forks había sido un paisaje hostil para ella incluso entonces.

Quizás siempre lo sería.

"¿Bells?" Preguntó Jake después de un minuto.

"¿Qué?"

Podía sentir cómo el movimiento de su pecho se había vuelto más brusco; solo un poco más laborioso. "Hice que las cosas fueran más difíciles para ti en ese entonces, ¿verdad?"

El cuerpo de Bella se sacudió con los recuerdos que trajo su pregunta. Solía hacer todo lo posible para mantener su amistad con Jake y no dejar que Mike lo descubriera. Aunque, cuando lo hizo…

"No fue tu culpa", dijo, su voz temblorosa. "Eras un niño".

"También tú".

"Bueno, tampoco fue mi culpa", tomó una respiración profunda, porque esto sí necesitaba saberlo, solo por si acaso. Nunca habían hablado realmente de las cosas que habían pasado con Mike, ni de la parte de Jacob en todo eso. En ese entonces, porque Bella necesitaba sentirse normal de nuevo, olvidar por un rato. Aunque ahora, las cosas necesitaban hablarse. "Sí, Jake. Hacías las cosas más difíciles. Cada que nos encontraba juntos, era malo para mí, pero además lo provocabas a propósito. Te burlabas de él, y era obvio que no podía retarte. ¿Con quién crees que se vengaba?"

La respiración de Jacob tembló. "Sabía que era un idiota, pero no pensaba en lo que eso significaba. Creía que, si te trataba realmente mal, te hubieras ido. O yo lo habría sabido".

"Te vuelves bueno ocultándolo", dijo Bella, con voz temerosa.

Incluso aunque sabía demasiado bien todo acerca de los modos de supervivencia que adoptaban las víctimas de abusadores, era difícil aceptarlo. ¿Por qué le había tomado tanto tiempo alejarse?

Bella alejó el pensamiento, y le dio a Jake otro apretón. "De cualquier manera. Deberíamos ir a ver a Edward". Trató de poner algo de ligereza en su tono. "No quiero dejarlo solo con papá durante tanto tiempo".

Jake se alejó, con el ceño fruncido mientras la observaba. "Se fue".

"¿Qué? ¿Por qué? ¿A dónde fue?"

"De regreso a su hotel, creo". Jacob se encogió de hombros. "No lo sé. No me importa él".

Bella se puso de pie, repitiendo la conversación de la cocina. Podía imaginarse cómo había sonado para él -que su miedo residual estuviera centrado en él y no en Jacob. "Necesito hablar con él. ¿Crees que puedas llevarme a su hotel?"

Jacob no se movió enseguida. La estaba viendo de manera extraña. "Te gusta. Como amigo. Te gusta más que como el chico que solo te embarazó".

"Es un buen tipo, Jake. Tiene su pasado, pero dios, mírame. No es como yo sea nada más que un rayo de sol en la vida de las personas".

"Lo sé. Simplemente a veces es difícil de procesar. Estás diferente de cuando vivías aquí. Quiero decir, además del hecho de que viniste con otra persona dentro de ti". Trató de sonreír.

Bella alborotó su cabello. "AH, Jakey. No descubrí todo solo porque dejé a Mike. Estoy llevando las cosas de a poco". Puso una mano sobre su vientre, sus mejillas ruborizándose. "Quizás improviso demasiado, pero hay cosas peores, ¿no?"

"¿Peor que tú siendo mamá? Sí, Bells. Hay un montón de cosas peores que eso. Ese niño va a ser muy afortunado de tenerte".

Los ojos de Bella escocían por las lágrimas. Hasta ahora, nadie había tratado a este bebé como si pudiera ser algo bueno. Era una situación con la cual lidiar -como ser golpeado por un tren, había dicho Edward. Nadie le había dicho que iba a ser una buena madre. "¿Crees eso?"

"Sí. No estoy preocupado por el chico, porque te va a tener". Le dio un abrazo de lado. "Y me tienes. No sé para que me necesites, pero si lo llegas a hacer, aquí estoy para ti".

Bella sonrió, parpadeando rápidamente para evitar llorar. "Gracias, Jake. Necesitaba escuchar eso".

~0~

A veces todo eso de estar consciente de uno mismo y actuar de manera madura era un dolor en el trasero.

Bella retorció sus manos mientras se paraba fuera de la habitación de Edward, esperando a que abriera la puerta. Cuando lo hizo, y la vio parada ahí, sonrió. Su estómago dio una voltereta ridícula, y sonrió en respuesta.

"Hola", dijo, haciéndose a un lado para que pudiera entrar.

"Te fuiste", dijo, con voz acusadora. Frunció el ceño. Eso no era lo que pretendía decir. "Quiero decir. Hola". Se sentó en 'su' cama.

Se sentó frente a ella. "Lo siento. Pensé que te estaba poniendo incómoda".

Hizo un sonido de exasperación y lo vio fijamente sin ira. "Te lo dije, no me haces sentir incómoda".

"Bella, estabas enloqueciendo con Jacob y yo ahí. Era bastante claro que era mi presencia con la que estabas reaccionando de esa manera".

"No. Era al hecho de Jake contigo a lo que mi estúpido subconsciente estaba reaccionando". Bella enroscó un mechón de cabello en su dedo. "Sabes que no me gusta actuar como un caso perdido".

"No eres un caso perdido".

"Mi punto es, no quería que te fueras". Su garganta se cerró un poco. Esto era mucho más difícil de decirle a Edward que lo que le había dicho a Jacob. Pero, lo que le había dicho a Jacob tenía sentido, ¿no? Empezando por ahí, Swan. "No eres tú. Es solo que solamente me he sentido de esta manera por otra persona y es el efecto Pavlov. Mi subconsciente no sabe hacer otra cosa que esperar que las cosas terminen de la misma manera que la vez pasada".

La expresión de Edward era de aflicción. "Bella. Por favor explica eso. ¿A qué te refieres con que solo te has sentido así por otra persona? Si te hago sentir como Mike lo-".

"Oh, dios. Oh no. No". Bella se levantó, buscando las palabras adecuadas. Se sentó junto a Edward. "No es eso a lo que me refiero. Quiero decir, ya sabes… estúpida o no, quería a Mike. O pensé que lo quería. Eso es lo que… um…"

Bella se detuvo, asombrada. Se levantó de nuevo, dando unos cuantos pasos de atrás hacia adelante en el mismo espacio. "Esto no está saliendo nada bien".

Se sobresaltó cuando se estiró y tomó su mano, jalándola para que se detuviera. "Bella, ¿estás tratando de decir que me quieres?"

"¡No!" Bufó. "¿Sí? ¿Quizás? Dios, no lo sé".

Zafó su mano y se sentó, sin verlo. "Y dices que no soy un caso perdido", murmuró, cubriendo su cara con las manos. Su piel estaba súper caliente. Estaba ese revoloteo en su estómago, ese retortijón de nervios, y se preguntó si alguien se sentiría millones de veces más relajado en esta posición. "Mira, cuando empezó todo esto, pensé que iba a ser un milagro si lográbamos ser amigos. Eso era lo que quería, que fuéramos amigables. Pero como que nos saltamos esa parte. Tengo sentimientos hacia ti. Quiero decir, creo que es obvio. No vas por ahí besando a tus amigos, y yo quiero besarte todo el maldito tiempo. No lo sé. Nada tiene sentido ahora. Esto es completamente irracional".

"Bella". Envolvió sus muñecas con sus dedos, alejando sus manos de la cara. "Estás embarazada. Tienes permitido ser un poco irracional sobre lo que sientes y quieres". Una sonrisa apareció en la comisura de sus labios. "Obviamente, eso normalmente aplica a antojos de comida, pero esto también es válido". Apretó sus dedos gentilmente.

"Sí. Quizás sean las hormonas", dijo, viendo hacia su regazo a donde sus dedos estaban entrelazados.

Levantó una mano, y su toque fue más delicado. Bella levantó la mirada, y su vientre revoloteó de nuevo cuando vio la intensidad de su mirada -nublada con emociones contradictorias. Estaba tan cerca, y su cabeza estaba inclinada hacia ella. Su respiración se detuvo. "Yo, por otra parte", murmuró, con tono grave, como el retumbar de un trueno. "No tengo excusa", pasó su pulgar sobre sus labios, sus ojos siguiendo el movimiento. "También siempre quiero besarte. Es irracional, quizás, ¿pero está mal?" Presionó un beso al lado de su boca. "No se siente mal".

Al principio no la besó, aunque estaba mareada con la idea de que quizás lo hiciera. Era casi como si estuviera tratando de leerla. La estudió, y mientras la observaba, sus dedos se movieron, explorando las crestas de los nudillos, la suave piel de las palmas, la forma del otro. Sus ojos regresaron a los de ella, confundido y seguro al mismo tiempo. Su estómago volvió a revolotear, y-

Bella suspiró, alejándose.

"Lo siento", dijo Edward, su voz un áspero susurro mientras alejaba sus manos.

"No". Tomó su mano y la presionó sobre el pequeño bulto. "Lo sentí".

Levantó sus cejas. "¿Al bebé?"

"Sí". Rio de nuevo. "Pensé que eras tú. Quiero decir. Pensé que era por ti, ya sabes, mariposas en el estómago. Nervios. Pero no lo es. ¿Puedes sentirlo?"

"No, corazón. No podré sentirlo por otro rato. Es realmente bastante inusual que lo sientas tan pronto". A pesar de lo que dijo, no trató de moverse, de alejarse.

"Oh", dijo, decepcionado. Ella tampoco se alejó, mantuvo su mano presionada con la de ella. Levantó la mirada, y cualquier cosa que quizás fuera a decir murió en la punta de su lengua. El latido de su corazón se aceleró, y fue instinto lo que la llevó a ladear su cabeza para encontrar sus labios.

Con sus manos juntas sobre el bebé, fue imposible no recordar esa primera noche juntos. Había algo entre ellos que no tenía nada que ver con lógica o con raciocinio. Es vierto, Bella tenía algo que probar esa noche, pero había una razón por la que fue hacia Edward hacia quien se sintió atraída, una razón por la que había superado esa gran barrera por una noche con él. Fue suerte que se encontraran, pero no era un chico al azar que había usado para superarla.

Bella puso su mano sobre su pecho, sintiendo que su corazón latía tan fuerte como el de ella, justo como esa primera noche. No importaba que fuera más grande o tuviera más experiencia en todo sentido. Presentía que, si quisiera, sería capaz de ser encantador y seductor. Aún así, con ella, estaba asustado y perdido. No era algo malo -no en este caso. Le daba fuerza para darse cuenta de que no estaba tan mal.

Era agradable saber que quizás ambos estuvieran en la misma página, incluso si ambos no tenían ni idea del lenguaje en el que estaba escrito el libro que estaban leyendo.

Edward abrió su boca, y jugó con su lengua. Sus manos estaban en su cintura, y luego subieron por sus costados debajo de su blusa. Acarició la piel sobre su estómago, haciéndola gemir en su boca. Suspiró en respuesta.

Bella cometió un error al comenzar a flotar. Dejó que sus pensamientos conscientes se alejaran, dejó de preocuparse por lo que estaban haciendo -¿qué era lo peor que podía pasar si ya estaba embarazada?- y se dejó llevar por la deliciosa sensación. Quería perderse en las cosquillas que bajaban por su espalda mientras sus dedos vagaban por su piel. Quería dedicar toda su mente a la simple experiencia de cómo sabía y lo que sentía.

Pero su subconsciente todavía era una madeja de nervios. Lo que su subconsciente sabía era que Jacob y un hombre con el que había intimado habían estado juntos en la misma habitación. Sabía lo que pasaba después. Sabía lo que pasaría cuando estuvieran fuera de la vista de Jacob, solos en casa.

"No".

La palabra salió de sus labios en contra de su voluntad. Empujó a Edward lejos de ella y puso las manos sobre sus orejas, tratando desesperadamente de volver a la realidad. Sabía con quién estaba. Lo sabía, pero ya era demasiado tarde para tratar de convencer a su psique.

"No, no". Cuando Edward trató de estirarse hacia ella, se retorció hacia atrás, sosteniendo una mano para que se detuviera. "Por favor, no. Por favor. Por favor. No". Las palabras salieron todas juntas, sin sentido, solo estaba medio consciente de lo que estaba hablando.

Sostuvo sus manos en el aire donde ella pudiera verlas. "Estoy aquí. No voy a lastimarte".

Parpadeó hacia él, sus manos sosteniendo su cabello mientras luchaba con lo que era real y lo que no. Sus ojos estaban abiertos. Podía ver a Edward frente a ella, la devastación en su cara y la preocupación de sus ojos. Pero el sonido de la realidad estaba bajo, y en su cabeza, se escuchaba a sí misma rogando, tratando de explicar. Si tan solo Mike escuchara, lo podría hacer entender. No había pasado nada. No iba a pasar nada. Sintió el ardor de su fuerte agarre mientras la arrastraba dentro de la casa sin decir una palabra. Se encogió cuando escuchó el sonido de la puerta azotándose detrás de ellos como una advertencia, aislándolos para que nadie viera. Para que nadie supiera. Vio sus fríos ojos, peligrosos y brillando con furia.

Bella agitó su cabeza con fuerza.

Era una habitación de hotel, no la casa de Mike.

Cálidos ojos verdes, no frío azul.

Edward, no Mike.

Inhaló aire en jadeos cortantes y hecha bolita sobre la cama. "Mierda", murmuró entre los dientes apretados. Bella estaba furiosa, pero era enojo llenó de cansancio. "Mierda, mierda, mierda".

Sus pasos eran suaves. No sabía si hacia o lejos de ella -ninguna habría sorprendido a Bella. Pero cuando dijo su nombre, su voz estaba cerca. No quería abrir los ojos y tener que enfrentarlo.

"Eso fue descuidado. Lo siento".

Bella gruñó, levantando su cabeza para poder verlo. Estaba de rodillas al lado de la cama, lo suficientemente lejos para dejarle espacio para respirar, pero lo suficientemente cerca como para estirarse y tocarla. "No te disculpes, joder".

"Me voy a disculpar, porque eso fue descuidado", dijo, su tono firme pero gentil. "Vamos. Vine aquí porque sabía que la estabas pasando mal, y ¿quién diablos podría culparte? Este pueblo es venenoso, Bella. Está lleno de gatillos y de gente que sigue destrozándote lo quieran o no".

Puso su mano, con la palma hacia arriba, en la cama entre ellos. Bella puso su mano encima. Frotó su pulgar sobre sus nudillos. Después de unos pocos segundos, se movió y él entendió la idea. Se sentó, abriendo sus brazos para ella, y dejó que la envolviera en la seguridad de su abrazo, su espalda contra su pecho. Bella cerró los ojos, dejando que llenara de calidez lo que se había enfriado en su interior.

"¿Quieres hablar de eso?" Empezó a mecerlos con suavidad. "Escucharé si quieres hablar".

Se encogió de hombros, porque lo que más quería era olvidar. "Aún no".

"Bueno", dijo, y besó su cabeza. "¿Quieres ir a casa?"

Agitó su cabeza.

"¿Quieres quedarte esta noche?"

Se alejó solo lo suficiente para poder mirarlo. "¿Quieres que lo haga?" preguntó, y había tantas preguntas en esas palabras, no podía ni siquiera fingir que no sabía lo que estaba preguntando.

Él también sabía lo que estaba preguntando, todo lo que estaba preguntando. "Sí", dijo, en un susurro.

Se recargó de nuevo entre sus brazos, en silencio de nuevo.

Tratando de no recordar que mañana tenía que irse.