18. No Arruines tu Amistad
Era finalmente sábado. Draco Fue a su casa, trato de hacer un poco de trabajo en el jardín. Después fui a visitar a su madre.
Cuando su madre fue acompañada al salón de visitantes. Ella traía el libro con ella. Era una edición especial, de pastas duras, con gruesas hojas de papel especial. Ella lo había comprado cuando ya era una adolescente. El verano de su segundo año en Hogwarts. Quería Tener su propia copia; ya había desgastado mucho el libro de sus padres. En su copia del libro había dibujos que ella había hecho, en un par de hojas. Había también dibujado sus iniciales en la primera página, bajo uno de los dibujos.
El por su parte llevaba otro de los libros de ella. Esta vez era el loco.
Su madre había disfrutado el principito; era un libro muy tierno . Le encantaría que su hijo lo leyera. Tenía ideas y frases brillantes, pero también se había sentido un poco criticada, al menos indirectamente. Ellos habían sido el tipo de adultos que libro desaprobaba. Por supuesto, ella fue cuidadosa de no mencionarlo de esa manera. Hablaron del libro por un momento y ella le recomendó que lo leyera; era un libro bastante sencillo de leer.
Tenía curiosidad acerca de esta muchacha, la dueña del libro. Sospechaba quién podría ser. Nacida de muggles; maravillosa, de acuerdo a su hijo; sus iniciales H.G; y la idea la aterrorizaba. Esa muchacha, la muchacha de la cual sospechaba, había tenido una experiencia terrible alrededor de ellos. Así que quería saber más acerca de ella, para decidir si le había estado mandando un mensaje a través de la historia en el libro; y si necesitaba, de alguna manera, ayudar a su hijo en estas extrañas circunstancias.
Él se dio cuenta de que su madre se veía bastante mejor. Ella le dijo que saber que su hijo estaba bien le ayudaba a sentirse muy feliz feliz no importaba donde estuviera. Y si se sentía feliz tenía capacidad de comer y dormir mejor. Con esto Draco inmediatamente se sintió inmensamente agradecido. Su amiga lo había rescatado una vez más, y no solamente a él, indirectamente, había rescatado a sus padres también.
-Querido ¿crees que podría quedarme con este hermoso libro una semana más? -Era su intento inicial de preguntar un poco más acerca de la dueña del libro.
-Estoy seguro de que no habrá ningún problema con eso, madre, mi amiga es una muy muchacha muy dulce -No pudo evitar hablar de ella con una mirada soñadora.
-¿Te gusta esta muchacha, Draco? Tú sabes ¿estás enamorado, cariño? -No le gustaba indagar en la vida amorosa de su hijo, pero estas eran extraordinaria circunstancias.
Le golpeó una oleada de calor en su pecho. Su madre había adivinado. Ella nunca le hacía ese tipo de de preguntas. Tuvo que mirar un poco hacia otro lado por un momento para recuperar su ecuanimidad. Regresó su mirada a su madre y asintió lentamente. Después de que ella había recibido el mensaje finalmente fue capaz de decir: -sí, profundamente.
-¿Y ella? ¿Crees que siente lo mismo por ti? -Había comenzado a sentirse un poco ansiosa acerca de la integridad emocional de su hijo. Quizás estuviera en una situación muy complicada y él estaba aún en el proceso de recuperarse de eventos muy difíciles.
-No lo creo… O no lo sé… Creo que realmente me aprecia. Siempre es maravillosa, amable y comprensiva. Sabe que me gusta, y me deja estar con ella todo el tiempo -Se sentía muy bien poder hablar con alguien de esos sentimientos. Era triste que ella no lo quisiera de esta manera aún, y quizás nunca lo haría. Era frustrante, y de repente sintió que quería pedirle consejo a su madre.
-Ella es hija de muggles ¿verdad? -Su madre le preguntó, y él asintió con la cabeza. Ella abrió el libro al principio en la primera página, donde Hermione había dibujado una rosa roja hermosa y sus iniciales en una letra elegante. Ella trazó esas iniciales con sus dedos delgados. Y preguntó-: ¿la conozco?
Él estaba mirando a la rosa. Recordó como en el ramo que le había llevado, había diferentes tipos de rosas exóticas. -Sí -él contestó, sin mover sus ojos del libro..
-Hermione Granger -ella dijo lentamente, trazando nuevamente sus iniciales-, ¿estoy en lo correcto?.
De repente él se sintió muy vulnerable. Casi incapaz de mantener contacto con sus ojos. -Sí -él contestó.
Esto era tan horrible, una broma cruel del destino. Si ella sintiera que podía quejarse con alguien acerca de esto, lo haría con profunda indignación ¿Cuántas chicas había en el mundo? Y él tenía que caer por la muchacha que su familia había torturado, que clase de universo trataría de hacerlos sufrir torturando de esta manera a su único hijo-. ¿No era ella novia de Harry? -Fue lo único que ella pudo decir.
-No, aparentemente el tiempo que pasaron juntos escondiéndose, fue solamente parte de su misión. Ella era novia del más chico de los varones Weasley, pero recientemente terminaron su noviazgo.
Narcissa recordó ese terrible día en la sala de su mansión, cuando el chico Weasley realmente sonaba desesperado. La existencia de ese chico aumentaba el riesgo en las intenciones de sus su hijo ¿Y dices que ella ha sido realmente amable contigo?
El que su madre se refiriera a la amabilidad de su amiga lo calmó un poco. -Ha sido increíble, un ángel para mí -Sus rasgos se veían suaves y contentos.
Su madre sintió un nudo en su garganta, todos los errores que habían cometido habían afectado a su querido hijo, y podían aún continuar haciendo más daño. Parecía que el destino estaba tratando de hacerlos pagar a través de una serie de eventos muy irónicos. Y sin embargo, este no era un momento para preocuparse acerca de sus propios miedos. Ella tenía que poner atención. Tenía que avispar su mente para ayudar a su querido hijo. Se había olvidado también acerca de sus sospechas de una crítica velada. Después de escuchar a su hijo hablar de ella, rápidamente decidió que no podría ser el caso, y si lo era, ya no le importaba en lo más mínimo. -Realmente suena como una muchacha increíble ¿Y te gustaría ser su novio?.
-Sí -él comenzó lentamente, reflexionando-, pero no sé si eso sea posible… Quizás ella solamente me quiere como un amigo.
-Bueno, suena como que es una niña maravillosa, como que deberías conservar su amistad a todo costo. Sigue intentando, sigue siendo su pretendiente, pero por favor, nunca arruines tu amistad con ella. Es tan extraño que eso puede pasar muy fácilmente en el nombre del amor -Ella le dijo acerca de sus experiencias cuando joven. Claro que Draco lo sabía; su madre había sido una hermosa muchacha; aún era hermosa. Le comentó como, algunas veces, ella había deseado haber podido tener amigos que fueran varones. Como muchos de ellos, después de fallar en su intento de ser sus novios, rápidamente desaparecían de su vida. Ninguno de ellos estaba interesado en ser solamente su amigo. Eso la había hecho sentir triste, como si no fuera digna de ser apreciada como amiga, como si todas las veces ella tuviera que ser castigada por no amarlos.
-Yo entiendo a tus fallidos pretendientes -dijo él -yo he sentido lo mismo alrededor de Hermione. Como si no voy a ser capaz de soportar estar alrededor de ella sintiendo lo que estoy sintiendo. Sé que sería mucho más fácil olvidarla si no tengo que interactuar con ella o incluso verla. Le dijo esto a su madre para comunicarle que él creía que ella no era indigna de la amistad. La razón, por la que los muchachos la evitaban en la juventud, era que es doloroso ser solamente amigos, cuando solamente uno está enamorado del otro. Él estaba experimentando eso.
-Por favor no seas esa persona cariño. Pon atención, y si cualquiera de ustedes dos se siente realmente cansado de las cosas como están tan siendo ahora, deberás de detenerte. Entonces trata de encontrar amor con alguna otra chica, pero trata también de mantener tu amistad con ella. -Ésa es una sabiduría cargada de generación en generación muchas veces a través de consejos maternos. Una estrategia que ha sido usada a través de los tiempos. Calmar el corazón, dándole no exactamente lo que quiere, pero una experiencia similar, a través de una sustitución. Después, ella lo sabía, el tiempo se encarga de lo demás.
….
Era temprano por la mañana. Hermione estaba emocionada, y aunque aún era muy temprano no podía continuar durmiendo. Iba a encontrarse con su amigo fuera del caldero chorreante a las siete, tan pronto como hubiera luz de día. No querían viajar cuando aún estuviera oscuro. Ella había solicitado permiso para dejar la escuela ese domingo, para ir a visitar a sus padres; decidió decir eso, porque no quería que la gente estuviera imaginando cosas que no estaban sucediendo.
No tenía aún la vieja bolsita de pedrería, que había usado en su exilio el año anterior. Así que había hecho una nueva para cargar cómodamente lo que pudiera necesitar, incluyendo dittany y algunos otros remedios, solo como precaución. También llevaría comida, cobijas, toallas, objetos de cuidado personal, ropa, incluso un libro; Todo estaba ahí. Lo había hecho un día antes.
También se quería ver linda. Se dijo así misma que no era por causa de Draco... Bueno si lo era. Pero no por ningún tipo de coqueteo, pero porque se sentía rara, mirándose descuidada, a un lado de un muchacho que se veía tan sofisticado. De la misma manera que pasó con su novio y el sentido del humor, se estaba dando cuenta de que hacer un esfuerzo en su apariencia no era malo; realmente le gustaba la manera en que su nuevo amigo cuidaba de su apariencia.
Así que puesto que no podía continuar durmiendo, a las cinco de la mañana comenzó a alistarse. La única cosa que tenía que hacer era arreglarse para verse bonita. No, no bonita, ella se corrigió a sí misma , simplemente presentable. Parecía aún enojada con la idea de verse bonita, se dijo así misma que no tenía ningún motivo secreto, pero quizás sí lo tenía, muy oculto en su subconsciente.
Había escogido sus ropas con mucho cuidado el día anterior. Asegurándose de que se vieran bien juntas, esta ocasión también puso atención en que no se arrugaron tan fácilmente y que fueran apropiadas para el clima. Tenía aún mucho tiempo, así que aplicó algunos productos a su cabello después de eso se veía brillante y con bucles bien definidos, lo arregló sosteniéndolo con una liga para cabello y dejó un poco de cabello suelto a cada lado de su cara, para enfatizar su rostro. Cuando había terminado con eso aún tenía tiempo para aplicar un poco de maquillaje.
Cuando se encontraron Draco sintió que su estómago daba vueltas, se veía hermosa. Se abrazaron y él beso su mejilla. Era muy conveniente que ya había aprendido a cuidar de sus necesidades antes de encontrarse, pobres, pobres muchachos, con sus reacciones tan rápidas.
-¡No trajiste nada! -Le dijo él mientras estaba consciente de que él cargaba su pesada maleta de viaje -Está bien, puedes usar mi toalla, pero espero que al menos traigas tus papeles para viajar ¿verdad?.
Hermione le explicó que tenía todo lo que pudiera necesitar en su pequeña bolsa de mano, y como lo había hecho. Era maravillosa, el pensó nuevamente.
La tomó de la mano. Tenía que llevarla a un lugar como parte de su plan.
Llegaron a una oficina que parecía oficial. Ella se dio cuenta rápidamente que era la oficina de migración de España. El lugar donde necesitabas ir cuando querías viajar a España; así que ese el lugar adonde se dirigían. En la oficina checaron sus papeles y su equipaje; y aprobaron el viaje. De esas oficinas ellos se transportarían a la oficina equivalente en España y de ahí podían viajar a donde necesitaran dentro de ese país. La dama de edad madura que les dio las instrucciones para usar el portkey de la oficina, les dijo: -¡oh! Ustedes hacen una pareja tan joven y hermosa. Draco le sonrió a la dama, mientras apretaba muy cerca de él, con su brazo derecho alrededor de sus hombros, a una Hermione, que nuevamente tenía una cara enrojecida, después le dijo a la dama: -bueno ¡muchas gracias! Puedo apostar que su país va hacer maravillas con nuestro amor joven.
Una vez que la dama ya no los podía ver ella le dio un golpe juguetón en el brazo -¿amor joven?
Él se sonrió con ella -Es verdad, el tuyo es tan joven que ni siquiera ha nacido aún.
…
Llegaron a la cabaña de la playa. Tuvieron que caminar el último tramo del viaje, desde la nevería, a la cual habían viajado después de la oficina de inmigración en España. Tuvo que llevarlos ahí; puesto que era el único lugar de cuál tenía memorias, aún muy claras, al cual de hecho pudieran llegar.
Era un lugar hermoso, con sus su arquitectura mediterránea. Él había tenido razón, ella necesitaba traer ropa ligera. Después de caminar un poco ya estaban sudando. Se habían quitado sus chamarras, pero no era suficiente.
-¿Así que exactamente dónde estamos? Y ¿porque? -Ella finalmente le pregunto.
Le explicó dónde estaban. El hecho de que necesitaban agua como en un lago o el mar. No agua tan fría como en el lago o en ningún lugar cerca de ahí. El clima caliente podía ayudarles también, porque había posibilidad de que cayeran al agua. Quería enseñarle algunos juegos que él había jugado cuando era un niño. Le podrían ayudar con sus habilidades para volar.
Cuando estaban caminando hacia allí, él le había mostrado la fachada de la que había sido un día su cabaña en esa playa. Y también algunas otras, de algunos miembros de su familia. Estaban muy cerca las unas de las otras. Las gente iba ahí solamente de vez en cuando, así que ese día, estaba vacío..
Tan pronto como tuvieron acceso al baño y al vestidor se cambiaron para ponerse shorts y camisetas. La suya tenía mangas largas. Hubo dolor en su corazón cuando ella se imaginó la razón de la elección de sus ropas -No te sientes incómodo en esa camiseta? Hace calor.
-Un poco, pero si me la quitó no podrás dejar de mirar -Se rió un poco.
-¿Sabes que no tienes que ocultar nada de eso conmigo verdad? -Ella estaba tratando de seriamente dejarle ver que no tenía de qué avergonzarse con ella.
-Lo sé, gracias -respondió seriamente también, pero después agregó-: pero si lo que quieres es que me la quite para que te deleites la vista, solamente tienes que pedírmelo.
Comieron su desayuno, le había pedido al duende de su casa que preparara algo para ellos y se los trajera. Era bueno que las maravillosas criaturas podían ir y venir como necesitaran, no tenían que pasar ninguna revisión de migración. Después de eso fueron por una caminata breve, muy breve de hecho, porque muy rápido él se comenzó a sentir realmente incómodo en su camiseta de manga larga.
Claro que antes que nada tenían que empezar metiéndose en el agua. El quería refrescarse un poco así que antes de que comenzara ningún juego le iba mostrar cómo debía de dejarse caer en el agua y como no había que temer nada. Las escobas era bastante cómodas. Le demostró. -Ahora es tu turno, trata de caer, pero mantente sosteniendo la escoba hasta que estás casi hacia abajo.
Ella quería evitar esa sugerencia de dejarse caer, le daba miedo, aún cuando él le explicó que necesitaba sentirse cómoda con caer de la escoba para que el juego fuera más divertido, hubo una pequeña persecución -Vamos Granger o voy a tener que empujarte -le dijo a ella una vez que le había atrapado y la tenía firmemente sostenida por su brazo.
-No me dijiste que definitivamente tenía que meterme al agua, no me puse mi traje de baño. Déjame hacerlo -Se fue al vestidor y trato de alargar lo inevitable, pero él se dio cuenta, la molesto, y finalmente ella lo tenía que hacer. Arriba de su traje de baño tenía su camiseta y su short. Caer de la escoba no era tan terrible como había temido. La parte más difícil era subirse nuevamente a la escoba cuando estaba en el agua. El juego era exactamente eso tratar de empujar al otro para que cayera al agua. La escoba del que se caía podía ser sostenida por el que había ganado el el turno. El propósito de ese juego era ayudarla a controlar la escoba y balancearse así misma con una o ninguna mano en la escoba y perder el miedo. Para que fuera más pareja la competencia él solamente iba usar una mano. Primero usó la mano derecha, pero ella no era un reto para él. Así que comenzó a usar solamente la izquierda manteniéndola la derecha atrás de su espalda sin sostenerse. Después de muchas bromas en cada turno ella era la que se terminaba la mayoría de las veces en el agua. No era posible hacerlo más parejo. Así que terminaron ese juego más rápido de lo que él había planeado.
Le explicó que en el siguiente juego ellos iban a competir por el snitch. No había riesgo. si alguno de ellos caía, había agua abajo de ellos. Sería divertido, además él tenía este snitch especial para niños; se movía, pero no demasiado rápido. De las dos escobas que él había traído, ella iba a usar la más nueva, en muy buena condición aunque ya no era el último modelo. Ésa era una ventaja que ella tendría, la otra era que empezaría en el agua y el una considerable distancia atrás. Tuvieron que intentarlo varias veces hasta que tenían la distancia correcta entre ellos, para tratar de darle una ventaja suficientemente y hacerlo divertido.
Poco a poco ella comenzó a moverse más rápido. Era de esperarse, habían estado practicando mucho tiempo. Así que cada vez que ella le ganaba cinco veces seguidas. Tenían que ajustar la ventaja que ella tenía. Después de un tiempo se veía mucho más cómoda en la escoba, entonces él comenzó a jugar bromas. Deteniendo la escoba o su tobillo para pararla en su movimiento. Bromeaban y se reían como niños pequeños, sin malicia y con mucha diversión sincera.
De almuerzo comieron sandwiches que ella había preparado. Antes de eso, se habían quitado la ropa mojada y habían tomado turnos para remover el agua salada en la regadera, permanecieron en sus trajes de baño después del almuerzo descansaron un poco en la arena, ella le ofreció ayudarle a poner el bloqueador solar en toda su espalda. Él también le ayudó a con la misma tarea, cuando lo hacía se sintió orgulloso de haber pensado en atender sus propias necesidades esa mañana y así evitar las incómodas involuntarias reacciones de su cuerpo. Cuando ella lo estaba haciendo no pudo evitar sentirse movida por la sensación de su piel bajo sus manos, ver su cuerpo masculino, los músculos en su torso, sus hombros, sus brazos, la idea de que él la quería, pero ella era demasiado racional para dejarse seguir sus instintos. Su cerebro le estaba diciendo que él era muy complejo, Muy complicado para ser una buena pareja.
El día estaba pasando rápidamente. Tenían que hacer la próxima actividad pronto. Iba a ser un juego de lanzar y cachar. Usaron una pequeña bola. La idea era lanzarla alto para que el otro tuviera que moverse verticalmente para atraparla rápido antes de que cruzara la líneas puestas un poco atrás de ellos por magia. Después de eso nadaron un poco. Tomaron un baño y fueron a comer en la parte muggle del poblado. Ella iba hacer la guía para esa parte de la experiencia. Él se había tomado la molestia de conseguir el tipo de dinero muggle que se usaba en España. Hablaron de muchas cosas apasionadamente y compartieron la comida.
Regresaron a poner todo en su lugar, tal como lo encontraron, y a recoger todas sus cosas. Necesitaban regresar, pero el atardecer estaba empezando -¿Podemos quedarnos a ver los colores en el cielo? Se ve maravilloso -Le pidió ella. Ya le había dado su pequeña bolsa a él. Pudieron lograr meter su maleta dentro de la pequeña.
-Claro que si hermosa.
Se sentaron. A ella le encantaba cuando él usaba palabras cariñosas para hablarle o para referirse a ella. Sacó una cobija de su bolsa y ambos se sentaron en ella, miraron el cielo lentamente cambiar sus colores y él aprovechó la ocasión para abrazarla, sin pedirle permiso y con una sonrisa de satisfacción en sus labios. Ella le correspondió abrazando lo de su cintura y descansando su cabeza en su hombro. Se quedaron así admirando el cielo.
Pero era casi hora de irse, y había sido maravilloso, perfecto. Él volteó su cara para mirarla, y ella lo miró también, y él se movió para intentar nuevamente besarla. Ella se resistió ocultando sus labios de los de él, presionando su cara en el pecho de su querido amigo. Draco solamente enderezó su cabeza y después la movió nuevamente para liberar la tensión en su cuello. Otro pedazo de esperanza había muerto en su corazón… el último pedazo, así que la soltó y le dijo, creo que es hora de que regresemos. No pudo evitar pero sentirse apesadumbrado durante el regreso. Solamente estoy cansado, le contestó cuando ella le preguntó si algo malo estaba sucediendo.
Era hora de detenerse. Estaba enamorado, pero nada estaba funcionando. No sabía qué más hacer. Nunca había trabajado tan duro para pretender a nadie y ella aún no se veía interesada en él de esa manera. No le quedaba ninguna esperanza y era doloroso. Quizás alguna muchacha Slytherin podría estar interesada.
