El azabache se quedó en una pensión, la verdad, no tenía muchas ganas de volver a la sede, ni siquiera quería ver a los cadetes que rondaban por ahí; tenía dinero de sobra, solo pago por el tiempo que se quedaría y ya vería si volvía o simplemente desaparecía.

Compro comida y mientras comía de su manzana, una de tantas que compro, veía a los mocosos que compraban lo que les alcanzaba.

➖Pobres niños-una mujer viéndolos.

➖No podemos hacer nada y lo sabes-su esposo a su lado.

➖Pero...-callándose al ver su mirada.

➖Si hacemos algo, la policía se meterá con nosotros-viendo a unos policías.-No tenemos más opción que dejarlo a sus suerte.

Los escucho, era de suponerse que harían algo así.

Un policía se acercó, parecía hebreo y solo se burló de ellos; para acercarse a donde estaban y como comía, se metería con él.

Solo que recibió un golpe de su parte y con una mirada demasiado fría que le dio, se asustó y corrió.

Se retiró del lugar, para seguir caminando. Alejándose de esos lugares, no quería saber nada de mocosos, no después de ayer, suficiente tuvo con los mocosos que ayudo y la mocosa que se encontraba con ellos, le dio las gracias como vio su pañuelo, tuvo que irse con ellos, era cierto que estaba desgastado y ella lo arreglo, para ser una niña, era buena en esas cosas.

Los otros dos mocosos, lo invitaron a quedarse con ellos por esa noche en agradecimiento y ellos lo llevaron a la pensión donde podría quedarse, esa mañana, ya que debían ir a trabajar en el campo, para conseguir dinero.

Escucho de casualidad que se unirían a la guarnición pronto y la mocosa también, para él no era sorpresa.

Siguió su camino, paso por el puente y ahí estaba el chico del otro día.

Estaba recargado y parecía ocupado leyendo.

Suspiro para pasar y no ser detectado.

➖Parece que nos encontramos de nuevo-cerrándolo y sonriéndole.

➖No tienes nada que hacer aparte de venir a este sitio-parándose y cruzados de brazos.

➖Escapó aquí cuando no tengo nada más que hacer-viéndolo mejor.-Mi padre es un hombre ocupado en sus negocios y tengo tiempo de sobra.

➖Debes volver a casa-era un tipo extraño.

➖Lo hare más tarde-notando que llevaba comida en una bolsa.-Para ser un alguien que no es de esta ciudad, debes tener una buena posición. Es difícil conseguir comida como tú lo haces.

➖Esto es para unas semanas-sonando serio.-No tengo tanto para gastarlo a lo puro tonto.

Se calló, posiblemente lo habas ofendido.

➖Ayer te dije mi nombre-para acercarse y tenderos la mano.-Soy Bastión. ¿Y tú eres?.

➖¡Porque debería decírtelo!-era lo más obvio.-Eres un simple extraño.

➖Tienes razón-era lógico que no sería fácil.-Bueno, ya te dije mi nombre, pero, no creo que cuente para ti.

➖Eres listo, aléjate de mí-para encaminarse y alejarse.

Aunque lo dejo con una sonrisa y un hasta mañana.

Algo le decía al azabache que debería mantenerse alejado de ese tipo.

Su instinto se lo decía, y esta vez haría caso.

No conto encontrarse con el rubio, lo miro y lo invito a beber algo en una taberna, acepto, al final sería descortés de su parte no hacerlo, y se lo debía.

Dentro se sentaron alejados y parecía cansado.

➖¡Que te parece la ciudad!-para entablar conversación con él.

➖No es nada especial-esperando a que vinieran con sus bebidas.

➖Tienes razón en eso-solo sonriendo.- ¿Qué opinas al ver a la gente vivir aquí?. ¡Hay un gran diferencia entre la gente que vive en la ciudad subterráneo o no la hay!.

➖Si te soy honesto Erwin-suspiro.- Solo hay algo que los distingue a ambas ciudades. Y es que aquí parece que son demasiado estrictos con sus leyes, la gente les tiene miedo. Y abajo la ley de ustedes no sirve en absoluto, se rigen una única ley y no tiene el control.

➖Eres muy observador-viendo a otro policías ahí.-Y tienes razón. Es una pena que sea así.

El mesero llego, era un chico menor y con su sonrisa, el rubio saco dinero que le dio en secreto, para que se lo guardara.

➖Es un niño que proviene de Shingashina-viéndolo irse a atender otras mesas.- Debes haberlos visto. Muchos posiblemente se unan a la guarnición y decidan entrar a la policía militar. Es una buena oportunidad y tendría una provisión privilegiada.

➖La mayoría son niños-para agarrar el tarro y beber un poco.

➖La mayoría de adultos y gente mayor fueron enviados a los campos para intentar recuperar parte de la muralla-agarrando su tarro.

➖Eliminan a los que pueden ocasionarle problemas-era una idea lógica.-¡A si se ahorran algunas bocas que alimentar!.

➖Nada puede cambiar la forma en que piensa el gobierno-bebiendo y callando al pasar unos policías.

También noto que no era posible hablar sin que ellos estuviesen al tanto de todo, parecía ser que lo que uno digiera seria su sentencia de muerte o un motivo para tenerte en la mira.

º

º

º

Los días que vinieron, pasaba de vez en cuando por el puente donde estaba ese tipo y lo escuchaba hablar, pero, había veces que parecía perdido con la mirada, le dio curiosidad, aunque en una ocasión se topó con la loca de lentes y ella reconoció a ese chico. Era hijo de alguien de arriba, alguien muy influyente y cercano al rey, tal vez era por eso que tenía una visión diferente de las cosas; lo vieron ayudando a unos niños y para ella era alguien diferente, aunque no le daba buena espina.

Hablo con ella por un rato, hasta que llego un nuevo recluta, alguien que no había visto y parecía seguirla a ella, hasta parecía que la controlaba un poco. Se despidió y paso de nuevo por el puente donde lo vio junto con otro tipo, aunque esta vez ese tipo lo reconoció y al comentárselo al otro, paso a su lado y algo le decía que debía andarse con cuidado.

Regreso a la pensión, donde le dejaron algo, una vez en su cuarto miro que era un libro, y había una nota.

"Espero que una vez que lo leas, me des tu opinión y espero que esta vez puedas decirme tu nombre."

"Bastian".

Tomo despacio el libro y leyendo el título, tal vez fuese bueno leerlo, pero, si era hijo de alguien importante, posiblemente no sea tan bueno verlo; el no tenia ni una buena relación con esos cerdos, mucho menos le haría gracia a su padre verlo.

Si ese hombre con el que hablaba lo había visto en el subterráneo entonces no tenia ni una pizca de oportunidad para explicar ciertas cosas, aunque pensándolo que iba a explicar. El era un asesino, nada lo cambiaba, robo y mato para sobrevivir, jamás hizo lo que su madre, el nunca fue capaz de hacerlo.

Tocaron la puerta y dejo el libro, para abrirla y ver aun hombre extraño que solo lo miro.

➖Rivaille-serio.

➖¿Quién es usted?-mirándolo y esperando que no hiciera nada malo.

➖Eso no importa-sacando un sobre y dándoselo.-Conocí a su madre, ella fue una amiga importante. Ella me dejo esto para usted por si acaso sucedía algo.

Miro el sobre y lo tomo en sus manos.

➖Si necesita me ayuda, puede contactarme-para mirad a ambos lados.-Estaré siempre en el mercado junto a los puestos de hierbas.

Para irse y cerrar la puerta, mirando el sobre.

Dudaba en abrirlo, no sabía si debía hacerlo, pero, no le quedaba de otra a él.

Lo abrió y ahí mismo encontró una carta, como un collar:

"Rivaille si te preguntas, ¿qué sucede?, tal vez no sea bueno para mí que leas esto, desearía que no lo hicieras. A estas alturas yo debo estar muerta, me hubiese gustado decirte de mi condición, o hablar un poco más sobre mi vida, algo que no quisiera involucrarte.

Desde niña, mis padres fueron asesinados, no me quedo de otra que ir y vivir con mi abuelo, era un hombre muy estricto que me enseñó a defenderme, alguien que casi me odiaba por no ser lo que él esperaba, tenía un amigo que normalmente no debían vernos juntos. Por desgracia los hombres que mataron a mis padres nos encontraron y tuve que huir, no sabía a donde recurrir, pero, había escuchado que solo había un lugar el cual sería seguro, no siquiera esos hombres se atreverían a ir.

Termine en la ciudad subterránea, ahí conocí a la gente que me ayudo, como de paso tuve que trabajar, al principio solo era ayudando en limpieza, pero, un día no tuve más que opción que trabajar como prostituta.

Había una compañera, alguien que ya no podía trabajar y me ofrecí en su lugar, era valiosa por ser virgen, algo que les convino, así que mi primer cliente fue un noble, alguien que de verdad me trato bien, así fue como me volví popular, tal vez a ti te parezca desagradable y repugnante. Ni siquiera cuando me embarace de ti, pensé que sería malo, la verdad mi pequeño pensé en ahorrarte, no quería que viviese en un lugar así, no tú, merecida algo mejor, solo que nos e puso, ese hombre no me dejo hacerlo.

Era alguien importante, y me obligó a tenerte, una vez que navieras te irías con él, serias su hijo y la de su esposa, pero, al darte a luz no quise dejarte ir, cuando te tuve entre mis brazos, no podía dejar que te apartaran de mi lado, por eso logre contactar a mi viejo amigo, alguien que me ayudo y el mismo se encargó de ellos; los mataron, para que no pudieran llevarte.

Tu padre está muerto, su esposa también y su familia nunca supo de ti, me alivio, pero, luego pensé que había cometido un error, un grave error del cual me arrepentir, cuando me digieron que eras un doncel. Mi pequeño era un doncel, era malo, muy malo, no quería que nadie lo supieran, por eso lo oculte, si se enteraban te intentarían hacer lo mismo que le hacían a ellos, obligarlos a que trabajarán y dieran a luz a niños.

Perdóname por obligarte a vivir en un lugar así, a quitarte tu derecho de ser libre, a tu padre y a la vida que pudiste tener lejos de un mundo así.

Te amo mucho, te quiero y espero que me perdones."

Atte: K. A

Al terminar de leerlo, solo se quedó callado, y unas lágrimas se asomaron, pero, no había nada más que él podía hacer.

Aquí acaba el capítulo del día de hoy.

Espero que les guste.

En el siguiente todo cambiara.

Besitos 3333333