Londres, Inglaterra.

Tres años después.

Ese día iba llegando de manera normal de la escuela con la gran diferencia de que la pobre mujer lo observo algo extraño y al acercarse, el paso de largo para ir a su habitación y encerrarse.

Fue a verlo tocando su puerta.

➖¡¿Hijo te encuentras bien?!-esperando una respuesta.

El abrió la puerta y la miro.

➖¿Mama porque tomo esta medicina si no son vitaminas?-mirándola a los ojos mientras le enseñaba el frasco-¡Dime la razón real!. ¡Me debes una explicación!.

➖Está bien-suspiro.

Ambos fueron directamente a la sala donde ella se sentó y el hizo lo mismo.

➖Mi pequeño te diré la verdad y la razón de que tomes esa medicina-juntando sus manos-Sabes acerca de las personas que tienen sueños o pesadillas de un tiempo muy cruel.

➖Lo he escuchado-sin entender.

➖Eren tu recuerdas tus pesadillas que tenías hace tres años-siendo directa.

➖No mucho-viendo el frasco.

➖Resulta que no eran pesadillas ni sueños-algo intranquila-Eran recuerdos que tenías tú de ese pasado. Existe un modo para que la gente no recuerde a temprana edad y hasta ahora esas pastillas te han ayudado.

➖¡En pocas palabras no quieres que recuerde nada!-viéndola.

➖¡Eren es por tu bien!-parándose-¡No sabemos que tanto hayas sufrido en tu época y quiero que tengas un vida realizada antes de que pase!.

La miro y aun a pesar de saber hace unos días la verdad de porque se fueron ellos de casa y de su país, le creía mucho a su mama y viendo en su mirada la de una madre preocupada.

Se levantó y regreso a su habitación; debía aun asimilar mucho aun.

"Lyon, Francia.

Un azabache caminaba por las calles, mientras veía por primera vez con más detenimiento la ciudad; estera en el internado estudiando no lo ayudaba mucho. Conoció poco y los maestros casi no los dejaban como el director salir o ir a casa; esta vez como él era un supuesto ejemplo de alumno lo dejaron salir con ese privilegio.

Algunos compañeros estaban celosos y otros más le ignoraban por ser extranjero.

Él había pedido alguna ayuda a personas que encontraba para llegar a ciertos lugares que quería conocer con más detenimiento; siempre debía familiarizarse con los lugares y aprender mucho. Se preguntaba qué haría su prima y si cumplía su promesa, de no ser así, le iría mal una vez regresará de vuelta a casa.

Y al otro lado de la calle, una pelirroja caminaba con el castaño pálido; salían de la escuela y ya estaba harta ella de tanto estudiar pero el harto de escuchar sus quejas.

De repente ella grito porque se le olvido algo y el azabache volteo por reconocer esa extraña voz.

Y al otro lado los vio.

Como estaba el aun resentido por sus muertes en el pasado y su dolor al culparse por lo que no pudo hacer. Se detuvo de manera tranquila atrás de ellos y al ver que se regresaban, solo le quedo hacer algo que no creyó hacer en su vida.

➖¡¿A donde creen que van ustedes dos?!-con su voz distintiva.

Ambos se sorprendieron y al voltear, frente a ellos estaba la misma persona que recordaba, con la diferencia de que se veía más joven y era un poco más alto (si lo siento aquí heichou será más alto).

➖¡¿Aniquin?!-casi se caía.

➖¡Rivaille!-algo sorprendido.

➖¡Isabel!-con su tono serio-¡Farlan!.

¡Aquí la actualización de hoy!.