Departamento de Eren. 16 de agosto, 2019. 12:21pm

Eren

- ¿Qué?.- mi cabeza se levanta inmediatamente al escuchar esas palabras. ¿Internado? No puede estar hablando en serio. ¿Verdad?... Miro el rostro de Levi por unos segundos, está evitando mi mirada. Hijo de puta...

- Desde hace unos años tenía la idea de inscribirte al internado, pero al observar tu conducta realmente me parecía una tontería darte una buena oportunidad como esa...

- ¿De qué mierda hablas? ¿Cómo meterme a un jodido internado sería buena idea?

-...Además de que ya ha pasado un año desde que debiste entrar, pensé que no podría mandarte a estudiar ahí pero...

- ¿Pero qué? ¿Ya vas a dejar de ignorarme?

-... Un viejo amigo de Erwin trabaja ahí, así que nos hizo el favor de registrar tu información en el sistema de la escuela hace un mes, y para tu suerte, fuiste aceptado, te vas este domingo.

¿Qué?...¿¡QUÉ!?. Esto no puede estar pasando. ¿El domingo? Eso es en unos días. No es verdad... No, no lo es. ¿Ahora resulta que tengo que ir a un jodido internado? ¿Pero que mierda le pasa? Y encima me inscribe sin consultarme antes... Esto es una broma. Una broma muy mala y jodida. Primero la puta policía me detiene por dos días por algo que no hice y luego Levi me dice que me tengo que ir a un internado. ¿Es que este día es de las malas noticias? Espero que no, porque apenas está empezando.

- Levi... No... No puedes estar hablando en serio... Este domingo? Es en menos de cuatro días... No esperas que me quede callado y mude así de repente... ¿Verdad?...

- Claro que no, pero no me importa. Lo harás si o si. No es cuestión de si quieres, debes hacerlo.

- P-Pero eso no es... Eso no es justo...

- Ah? ¿No es justo?.- Levi me lanzó con una mirada asesina.- ¿Crees que es justo que me tenga que romper el culo todos los días para mantener a un idiota que está arruinando su vida lentamente? ¿Crees que es justo que apenas pueda ver a la única familia que me queda porque tengo que trabajar más de 12 horas al día? ¿Estás jodiéndome? ¿Quien coño eres tu para decidir que es justo o no? Deja de llorar y elige. Ahora. ¿Prefieres vivir en la calle porque eres tan idiota para mantenerte o irte a un internado? Decide.

Me quedo callado mirando al suelo. No tengo idea de que decir, no quiero recibir un golpe ahora. Maldición, tiene razón. Siempre la tiene. Empiezo a considerar seriamente si sería mejor idea quedarme aquí y buscarme un trabajo. Pero recuerdo a Marcel, el hermano mayor de Porco, que ahora vive de casa en casa ya que lo sacaron de la suya, no tiene trabajo fijo y es un alcohólico. Trago saliva, tengo un gran presentimiento de que así terminaré en un futuro. Me tiemblan las manos, agh, Dios ¿Porqué a mi? Antes Pieck, ahora Levi. Los dos me dan a escoger opciones muy difíciles, pero no importa el resultado, me dejan solo. Siempre lo hacen. Cierro mis ojos e intento imaginarme un mundo en donde yo funcionaria si siguiera mis estudios en ese internado. Ahora que lo pienso, la idea no se ve tan mala, pero joder, que fastidio. No me queda otra opción, al menos no una que me beneficie. Suspiro pesadamente, no hay remedio.

- ¿Ya te decidiste? Espero que sí, porque aunque quieras quedarte aquí, te llevare al internado a patadas...

- Esta bien.- lo interrumpo.- Iré a ese dichoso internado, me comportaré como persona decente e intentaré arreglar mi vida, contento?

Levi solo me observa por unos segundos, toma su taza de té y le da un sorbo. Si no fuera un amargado, juro que estaría sonriendo en este momento.

- ...Nada mal. Bueno si no tienes otra objeción, deberías empezar a empacar.

.

.

Cuatro horas después, la mayoría de mis cosas ya están guardadas. No tengo muchas cosas, y la mayor parte estaban en cajas en mi closet, así que solo tenía que decidir que me llevaba y que no. Levi me obligó a que me llevara al menos tres cajas con recuerdos, yo no quería, por supuesto; pero no quería recibir otro golpe. Ni siquiera me moleste en ver el interior de las cajas, solo saqué las que tenían la fecha de 2013-2016. Los recuerdos de los últimos dos años... Puede que también haga una caja llena de ellos, esos recuerdos no están tan mal. Fiestas, borracheras, sexo... Fueron unos años muy buenos. Una leve memoria de una conversación que tuve con Pieck llega a mi mente. Sacudo la cabeza, no quiero pensar en ella ahora. Al menos no de esa manera.

Levi se fue hace una hora para ver "unas cosas que no son asunto mío" en el centro de la zona Rose. Me dijo que volvería para cenar, y que quería que tuviera todo listo porque mañana mandaremos mis cosas al dormitorio del internado. Un internado... No puedo creerlo. Todavía no me lo creo. Aaagh... Esto es increíble. Me pregunto que pasará de ahora en adelante, dejaré todo atrás... Otra vez. Parece rutina. Pero si lo pienso bien, ¿Qué dejo atrás? Pieck y Porco se fueron de aquí hace ya un año, desde entonces ninguno de los dos se ha molestado en contactarme, aunque yo tampoco lo he intentado; sigo viendo a Marcel de vez en cuando, he sido el que le ha dado un lugar para dormir los últimos meses, pero ya no sé donde ha estado estos días. A decir verdad, no tengo nadie aquí que me importe.

Pieck fue la que me mantuvo cuerdo desde que la conocí, hace tres años. Cuando empezamos a "salir", todo lo que me atormentaba desapareció. Ya no tenía pesadillas, me sentía en paz. Pero siendo completamente sincero, había algo que no... No se sentía bien. Muy en el fondo, sentía que estaba traicionando algo. Hasta el día de hoy, todavía no sé de que se trata, pero ese sentimiento me molestó durante meses. Mi relación con Pieck duró mucho tiempo, y la verdad... No me molesta mucho que se haya acabado, ya empezábamos a tener problemas todo el tiempo. No me dijo a donde se iba, solo me dijo que se iría a estudiar muy lejos de aquí. Igual Porco. Los dos desaparecieron de mi vida de la noche a la mañana. Me sentí traicionado por mucho tiempo, y en parte me sigo sintiendo así... Pero no hay remedio. Tengo que seguir avanzando.


Estación de Tren Rose del Este. 20 de agosto, 2019. 5:32am

Eren

Levi no dice mucho cuando me deja en la estación del tren, solo me dijo que no hiciera ninguna estupidez. Le respondí que no lo haría, pero siendo honestos, no creo que sea capaz de pasar un semestre entero sin que me suspendan al menos una vez. La estación está casi vacía, así que me tomo mi tiempo para llegar comprar el ticket hacia al norte de Rose. No hay prácticamente nadie en este lugar, excepto por un hombre que se ve algo viejo vestido con gabardina negra. Tiene una vibra como de misterio, y la verdad es que me pone muy ansioso la forma en la que me esta mirando en estos momentos; me está analizando con la mirada. Trato de ignorarlo, pero su mirada fría me da un escalofrío por todo el cuerpo...Me recuerda a alguien, pero no sé a quién. Hago como que no sé que me está mirando y me dirijo al baño, no suelto mis pertenencias ni un segundo. Una vez ahí, me lavo la cara para intentar quitarme el sueño y tranquilizarme, pero el agua fría apenas hace efecto. Observo mi rostro en el espejo, ugh... Me veo pésimo. Tengo grandes ojeras debajo de mis ojos, y mi rostro se ve cansado. Mi cabello ha crecido desde el año pasado, la parte de atrás me llega hasta la nuca, pero la verdad es que no tengo intención alguna de cortármelo.

Cuando regreso al andén, el hombre ya no está. Un inesperado sentimiento de alivio recorre mi cuerpo, no me había dado cuenta de lo tenso que estaba. El tren llega unos minutos después, se abren las puertas y no sale casi nadie. Justo antes de entrar, dudo por unos momentos. ¿Esto es lo que quiero? ¿Estoy listo para empezar este nuevo episodio en mi vida? ¿Debería darme la vuelta y largarme?... Antes de que me de más tiempo para seguir dudando, tomo mis cosas y subo al tren rápidamente, esperando que no me arrepienta de mi decisión.

.

El viaje duró una 3 horas y media, aunque yo lo sentí más largo, ya que me dormía y despertaba constantemente. El amanecer ya está empezando cuando salgo de la estación. Por lo que me dijo Levi, llegar al internado va a ser más fácil si voy en taxi, así que no lo pienso dos veces cuando veo el servicio de taxis que está en la calle del frente.

- Buenos días joven, a donde quiere que lo lleve?.- preguntó el conductor mientras encendía el auto. Antes de entrar al taxi el tenía un cigarro, estuve tentado a pedirle uno, pero la verdad es que quiero dejar el vicio de un lado. Por ahora.

- Al internado Rose, por favor.

- Woaah. El internado? Debes ser muy inteligente para entrar ahí, no?...Siempre he querido que mi hijo vaya, pero no podemos pagarlo... Aprovecha esa oportunidad chico, no todos tienen el privilegio de ir a ese lugar.

- C-Claro...- respondí. No estaba enterado de que el internado fuera una escuela tan...Privilegiada. Aunque siendo honesto, no investigué ni un poco sobre el lugar.

Me dedico a observar las calles de esta zona. La verdad es que es muy diferente a el este, tiene más comercios, muchos más turistas y no se ve tan... Desgastada. Puede que la parte en donde vivía era una mierda, pero no entiendo porque tiene que ser tan diferente. En menos de 10 minutos, llegamos al internado. El lugar es... Enorme. Probablemente toda una manzana. Está rodeado por unos muros de ladrillo, lo que inmediatamente me hace poner los ojos en blanco, es una estupidez. Entro por la reja de entrada, los guardias no me preguntan nada ya que (supongo) tengo aspecto de estudiante. Hay un edificio grande principal de ladrillos, que creo es en donde son las clases. A los costados hay dos edificios iguales al principal, solo que son un poco más extensos; hay unos carteles que indican que esos son los dormitorios, el de la izquierda es de los hombre y el de la derecha es el de las mujeres. Pongo los ojos en blanco otra vez, es una tontería separar los dormitorios, no es como si impidiera que los alumnos se escabullan para tener sexo en las habitaciones. Hay muy poca gente caminando por el internado a esta hora, pero supongo que en los dormitorios todos estarán despertando. Saco de mis mochila una hoja en donde Levi me escribió toda la información necesaria sobre la escuela, empiezo por buscar mi habitación, que está en el segundo piso.

Observo el largo edificio y me acerco a la entrada. Antes de que pueda entrar, siento que mi corazón se acelera y mi respiración se vuele irregular. ¿Pero qué me pasa? ¿De qué tengo miedo?... Maldición ¿Qué esta mal conmigo tan de repente?... ¿Qué pasa si realmente no puedo puedo adaptarme a este lugar? Si me expulsan de este lugar... Si no logro hacer de mi vida algo mejor... Alguien tan patético como yo... ¿Podrá lograrlo?...

El sonido del timbre de la escuela me sobresalta e interrumpe mis pensamientos. Por la hora que es, de seguro es momento de tener el desayuno. Respiro profundamente antes de entrar al edificio. Subo por las escaleras lo más rápido que puedo, así no tengo que toparme con mucha gente cuando busque mi habitación. Pero no tengo suerte. El segundo piso tiene al menos 10 habitaciones, y ya hay varios chicos que están saliendo al pasillo. Bajo la mirada, me pongo el gorro de mi sudadera sobre la cabeza para que no me presten atención, pero otra vez, no tengo suerte. Todos lo chicos se me quedan viendo cuando avanzo hacia mi habitación, que fastidio...

- ...Tienes que admitir el semestre pasado fue tu peor semestre, casi repruebas tres materias.- unos chicos están discutiendo a unos metros desde donde estoy, siento que... Esa voz... La he escuchado antes... Pero ¿en donde?

- Connie, no seas idiota, tu reprobaste cuatro y tuviste que hacer clases complementarias todo el verano, y apenas pudiste pasar dos!- exclamó el chico más alto. Esa voz... Es lo mismo... Siento que la he escuchado antes... ¿Qué mierda?...

- C-Callate Jean! Tu solo espera y verás que te superaré!...- No puede ser. Mi suerte no puede ser tan... Mierda. Jean...Connie... Después de todo este tiempo... ¿Cómo es esto posible?...

- Ya verem- el hombro de Jean golpea el mío cuando pasa a mi lado junto con Connie, no sé si fue su culpa o la mía, pero no me importa. Mantengo la cabeza baja y sigo mi camino, no quiero tener problemas mi primer día aquí.- Oye, idiota, discúlpate.

Me detengo enseguida cuando me sujeta el hombro, ¿De verdad tengo que pasar por esto solo por que nuestros hombros se golpearon?

- No me ignores imbécil, discúlpate ahora mismo o...

- ¿O qué?-digo con voz firme, puede que sea Jean, pero esta idiota si cree que puede hablarme así. Mantengo mi vista en el suelo, no creo que me haya reconocido. Oh bueno, si ese es el caso...

-...Te golpearé! No sabes con quien te metes!.- me grita y me volteo. A la mierda. No lo voy a golpear, voy a aplicar una antigua pero bastante útil técnica que una chica callada me enseñó a golpes hace unos años.

- No has cambiado nada Jean, después de tanto tiempo...- me acerco a el con la cabeza agachada, no quiero que se entere de quien soy todavía.

- Eeeh!? Tu quien mier- no dejo que termine la oración. Su puño ya estaba hacia mi dirección, así que lo tomo por la muñeca con una mano, y con la otra empujo su pecho hacia atrás lo suficiente para que pierda el equilibrio cuando le doy una patada en las piernas. Cae irremediablemente al suelo, nuestros miradas se encuentran por unos segundos antes de que desvíe la mirada rápidamente. Sonrío ligeramente al ver el resultado de esa técnica que tanto me hizo sufrir en el pasado. Puedo escuchar en mi mente como esa chica fría me reprime por haberlo hecho mal.

- No puedes ganarme en una pelea, ni aunque que lo intentes.- digo con ligero desdén en la voz. El gorro de mi sudadera ya no me cubre la cabeza, y me aparto el cabello del rostro. La cara atónita de Connie me observa con la boca abierta. Parece que se quedo sin palabras. Vaya, no esperaba eso.

- ¿Qué?- pregunta Jean desde el suelo. Ahora que lo observo bien, tiene el pelo mucho más largo que antes. Ja, mira quien habla...

- No puede ser...¡¿Eren!?- pregunta Connie levantando la voz. Se agacha para ayudar a Jean, pero su mirada está fija en mi. Me estoy empezando a incomodar, no quiero llamar tanto la atención...

Así que después de un intercambio de miradas, sin decir nada me dirijo a mi habitación, no sin antes tomar mis cosas. Maldición, mi suerte... Cada día va de mal en peor! No llevo ni un día aquí y ya causé problemas. Aunque siendo honesto, realmente no fue mi culpa... Llego a la última habitación del piso, la número 508. Tiene un pizarrón de gis en la puerta como todos los demás, pero hay algo escrito en el que me deja paralizado por unos segundos.

- Debes estar bromeando...- digo en voz baja. Al otro lado de la puerta se escucha la voz de un chico que no había oído desde hace años. Suena asustada y algo apurada. El sonido de unos libros se cayendo alteran mucho más a la voz que voy reconociendo cada vez más.

- Jean! Te dije que si te metías en otra pelea, el profesor Shadis te iba a castigar...- exclama un chico rubio algo bajo mientras abre la puerta. Su grandes ojos azules me observan por un segundo antes de detenerse por completo. Esos ojos... Me traen infinidad de recuerdos de mi infancia. Nuestras miradas permanecen fijas por lo que me parecen horas. Ninguno de los dos es capaz de abrir la boca por la impresión. No sé cuanto tiempo pasa hasta que el habla.

- ¿Eren?.- pregunta con voz queda antes de cerrar la puerta detrás de el.

- ¿Armin?


Dormitorio de chicas, habitación 407. 20 de agosto, 2019. 8:56am.

Historia

Me suelto el cabello cuando termino de limpiar mi habitación. Bueno, mi habitación y la de Annie. Ella salió a trabajar hace unas horas. O eso quiere que crea. Sé desde que llegó que realmente no se va a trabajar, sino a juntarse con los chicos de la escuela para hacer sabe Dios que. Siendo franca, no me importa en lo absoluto lo que haga fuera o dentro de los dormitorios, pero últimamente se ve tan... Triste. Agotada de todo. Annie siempre ha sido una persona solitaria, apenas habla conmigo, pero tengo el leve presentimiento que algún día va a... Desaparecer. Sacudo mi cabeza para olvidar esos pensamientos.

Basta Historia, piensa positivo. Sé positiva!. Ugh, esto de ser una persona más positiva se me da muy mal. He intentado ver el lado bueno de estar en este jodido lugar, lo cual ha funcionado un poco, pero el peso del rumor que se extendió el semestre pasado todavía recae sobre mi silenciosamente. En los días que he estado aquí, nadie lo ha mencionado, pero yo lo he sentido... Como todos me juzgan. Hipócritas...

- Kris- Perdón, Historia!.- la voz de Ymir me sobresalta.- Abreme! Tengo noticias!

Siento dolor en las palmas de mis manos... Me estaba enterrando las uñas sin darme cuenta. Uff... Esto va a ser más difícil de lo que pensé. Antes de abrir la puerta, me veo el rostro en el espejo de mi tocador. Vaya, no me veo tan irritada. Intento poner una sonrisa, una pequeña; pero sé que Ymir verá a través de mi y sabrá que no estoy de humor. Ella es la única persona que me conoce, no es amable conmigo porque soy bonita, o es condescendiente. Bueno, ella y otra persona que ya no es bienvenida en mi mente.

Cuando abro la puerta me encuentro con una Ymir seria, no me saluda cuando entra a la habitación, solo se va directamente a sentarse en la mesa de mi escritorio. Me observa fijamente por unos segundos, analizándome. Al instante me siento irritada por su mirada. Me recuerda a esas personas que me miran cada vez que entro al comedor o cuando camino por el internado, o en los pasillos, o en cualquier puto lado. Fui una tonta al pensar que ella vería enseguida que no estoy de humor.

- ¿Qué quieres Ymir? ¿Ya dejaste de equivocarte con mi nombre cada vez que me hablas? Ya ha pasado un año.- digo un poco más brusca de lo que quería.

- Estuve cuatro años pensando en ti como en Krista, no Historia. Perdóname si me equivoco. Sé que estás de mal humor, de que el simple hecho de estar aquí te enferma, pero no tienes que hablarme de esa manera, sabes que no es mi culpa.- me dice Ymir con voz firme. Aah..

-...Perdón Ymir. Es que... Últimamente me he sentido tan estresada por como me ven los demás...

- Historia, no entiendo porque te preocupas tanto, eres técnicamente la reina de la escuela! Esas personas solo tienen envidia y no saben cuando cerrar la boca.- me dice para que me sienta mejor, pero no tiene efecto. En lo absoluto. Es más, creo que estoy más enojada que antes. Es algo que cualquiera que realmente no entiende diría. Intento tranquilizarme, no quiero pelearme con ella, pero no puedo evitar sentirme tan... Fastidiada. Voy a tener que fingir que me estoy bien. Otra vez.

-... Supongo que tienes razón.

- Claro que la tengo! Créeme! Esos idiotas tendrán su merecido tan pronto cuando se lo digamos a Reiner!

- Oh, no metamos a Reiner en esto. No otra vez, ¿No recuerdas lo que pasó el baile del año pasado? Fue un completo desastre que le dijeras que unos idiotas estaban molestándonos. Le dieron una paliza.

- Pero esta vez será diferente! Reiner se ha hecho más fuerte en el último año, ya verás!

-... No hay remedio contigo, verdad?

- Ya sabes que no, todo sea por ti! Mi reina Historia!.- exclama acercándose a mi y envolviendo mis hombros con su brazo. ¿Reina Historia?

- Oye Ymir, ¿No tenías unas noticias que contarme?.- pregunto apartándome un poco de ella. Desde que llegué ha estado muy pegada a mi, y la verdad es que me incomoda un poco...

- Ah si! Estaba en el edificio principal cerca de la sala de maestros cuando escuché al profesor Shadis hablar sobre un nuevo estudiante llegando este año.

- ¿Pero no hay siempre nuevos estudiantes cada año?

- No hablo de los de primero, hablo de un chico nuevo que va a entrar a segundo año, el mismo que nosotras, bastante inusual, ¿No crees?. Normalmente no aceptan a los alumnos en segundo año...Supongo que tuvo que pagar mucho más para que pudiera estudiar, eso, o tiene contactos.

- Seguro que sí, pero ¿Porqué me lo cuentas?. No es como si esta persona le importemos en lo absoluto. ¿No?

-... No sé como decirte esto...

- ¿Qué es, Ymir?

- Es que esta persona es...

El sonido del segundo timbre del desayuno la interrumpe. Ahora solo tengo media hora para desayunar, mierda. Sin darle tiempo a Ymir para que me hable más del nuevo estudiante, me dirijo al clóset y me cambio de ropa. Tengo que desayunar rápido antes de ir a la biblioteca a ayudar a Petra. Si, Petra; no sabía nada de ella desde que me había ido del orfanato, y sobra decir que me lleve una gran sorpresa cuando la encontré aquí, trabajando en la biblioteca de la escuela. No me dió muchos detalles del porqué ya no trabajaba ahí, pero me dijo que quería cambiar un poco su área de trabajo, lo que me parece genial, me encanta tenerla como compañera de trabajo, me hace los fines de semana menos miserables.

- Perdón Ymir, me tengo que ir ya si quiero llegar temprano a la biblioteca, nos vemos más tarde si?.- digo mientras me maquillo levemente. Ella solo me observa callada.

-...No creo que nos veamos hoy, voy a salir con los chicos al bar, y supongo que tu no vas a ir...- dice en voz baja.

La veo desde el reflejo del pequeño espejo de tocador, y un poco de culpa llena mi pecho. Han sido tantas las veces que he rechazado una salida a tomar que ya no se molesta en preguntar. Mientras me cepillo el cabello, pienso en los pros y contras de salir a beber un día antes de que empiecen las clases. Hay más razones por las que no debería, pero por el otro lado, han sido años desde que he salido con alguien que no sea Ymir. Supongo que no hará mucho daño cambiar la rutina un poco, para variar.

- Creo que... Creo que no sería mala idea que te acompañe esta vez.- digo volteando en su dirección. Una gran sonrisa llega a su rostro y no puedo evitar sonreír también.

- Claro que no! ¿Ya sabes donde es?

- En el bar que esta detrás de la plaza, cierto?.- pregunto. No puedo creer que realmente estoy considerando esto...

- Si! A las 6, no llegues tarde. Te estaremos esperando en la barra.- me dice antes de darme un beso en la cabeza. Antes de salir de la habitación me dice.- Ponte más bonita cuando vayas, bueno, ya eres hermosa, pero te presentaré a un chico que no creo que conozcas.

- Ymir! Ya hablamos de eso!.- exclamo con el rostro algo sonrojado por los recuerdos de hace unos meses.

Su risa resuena en toda la habitación antes de que salga al pasillo. Suspiro, debería de salir de aquí ya o se me hará más tarde.

.

.

Cuando entro por la puerta de la biblioteca ya voy 15 minutos tarde. Esto se verá reflejado en el poco sueldo que recibo semanalmente. No veo a Petra por ninguna parte, lo que no se si me preocupa o me relaja. Como no hay nadie, dejo mis cosas detrás del mostrador y me siento en la silla a esperarla. Por enésima vez en este semana, observo detalladamente la biblioteca. Es como cualquier biblioteca que uno vería en las películas, grande y con bastante libreros con todo tipo de categorías necesarias para un estudiante, pero hay algo en este lugar que... Aaah... Como lo explico... Me hace sentir tan nostálgica... Me hace sentir segura. Puedo estar aquí por horas y no me importaría...

-...toria... Historia!.- Petra me sacude el hombro. Estaba tan absorta en mis pensamientos que ni siquiera me di cuenta de que estaba a mi lado.

- L-Lo siento, Petra...- digo algo avergonzada. No es necesario decir que no es la primera vez que me pasa.

- No te preocupes, es lo normal, sobre todo después de la noticia.- me dice sentándose a mi lado. ¿Qué? ¿Cuál noticia?

- Uhm... ¿De qué noticia hablas?.- pregunto. ¿Es la misma que me dijo Ymir?

- ¿Eh? ¿Todavía no lo sabes? Yo pensé que... En este punto ya lo sabías...

- Es... ¿Es sobre el nuevo estudiante que me comentó Ymir?.- los ojos se hacen más amplios al escuchar mi pregunta, pero se ve como... Preocupada?

- Si, es sobre el...- se ve muy nerviosa. ¿Qué demonios?

- ¿Hay algo que deba saber sobre esta persona? Tu e Ymir parece que saben algo que yo debería saber.- digo con voz un poco demandante.

- Uhm... Si, tienes razón... Bueno, no sé si debería ser yo la que te diga esto pero... Esta persona es...

- Historia!.- grita la voz de un chico que conozco desde que era niña.

- Reiner? ¿Qué estas haciendo aquí? ¿No es tu día libre del entrenamiento?.- pregunto cuando Reiner llega al mostrador agitado.

- Si pero... Ymir me dijo que ibas a salir con nosotros esta noche... Y bueno...

- Uh?.- pregunto un poco confundida. Volteo a mi alrededor, Petra ya no está aquí. Que raro...

- Me preguntaba si podría acompañarte después de que salgas de trabajar, Ymir me dijo que no conoces mucho esa zona de la ciudad, así que pensé que... .- dice nervioso. Creo que tiene razón, y la verdad es que no tengo problema alguno con eso. Decido terminar con su miseria y asiento con la cabeza.

- Me parece bien, salgo de aquí a las 5, pero tengo que regresar al dormitorio para cambiarme. Espérame en la entrada a las 5:30.

- E-Esta bien! Bueno, tengo que regresar al dormitorio, suerte en el trabajo! Nos vemos más tarde!.- dice antes de dirigirse a la puerta del edificio.

- Nos vemos!.- exclamo. Se despide con la mano y me sonríe ampliamente. Se lo regreso con una pequeña sonrisa sincera. Debo admitir que Reiner es bastante atractivo, y el hecho de salir con el no me parece mala idea. Este día va a ser interesante.


Eren por fin va al internado, pero parece que esta escuela tiene más sorpresas de lo que esperaba. Hoy empieza una nueva etapa en la vida de nuestros protagonistas, se enfrentarán a dramas, prejuicios, triángulos amorosos e incluso tendrán problemas con la policía! Esperemos que todo vaya bien para esos dos...

.

Holaaa! Primero que nada: Feliz Navidad! Espero que se la pasen muy bonito con sus familias este día, y también que hayan tenido una bonita Noche Buena! El tiempo ha pasado muy rápido desde que empecé el fic, y muchísimas gracias a todos los que lo han estado leyendo cada semana!

Este es el último capítulo del año, así que espero que lo disfruten. El próximo capítulo ya esta listo para ser publicado así que no se preocupen!

Gracias por leer!

.

*Feliz cumpleaños a Levi Ackerman!*