p dir="ltr" /p
p dir="ltr"Hinata dejó escapar un suspiro. Uno más de los cientos que había dejado escapar ese día./p
p dir="ltr"Su vida era tan aburrida en ese feo cubículo de color monocromático que no hacía más que provocarle ganas de dormir. Eternamente./p
p dir="ltr"¿Ella había planeado algo tan aburrido para su vida? Si, definitivamente ella lo había hecho. Pero vale, no podían culparla después del tremendo susto que le dio la vida a los dieciséis años de edad, todo por culpa de su etapa rebelde y un rubio con hermosos ojos azules./p
p dir="ltr"Lo conoció gracias a un intercambio escolar, él había llegado por cortos tres meses a su colegio, su familia —a fin de mantener su reputación— le dio hospedaje por el tiempo que iba a quedarse. Hinata apenas pudo conocerlo durante la cena de aquella fría noche de otoño, pero no podía negar que quedó hipnotizada ante la potente mirada de esos preciosos ojos./p
p dir="ltr"Naruto no solo era un chico atractivo, también resultó ser muy inteligente, pero sobre todo, un chico sumamente divertido. Ella había descubierto la facilidad con que él la hacía reír cuando pudieron conocerse lejos de los fríos ojos de sus familiares./p
p dir="ltr"Naruto era el modelo de un chico perfecto./p
p dir="ltr"Durante las clases no hablaban mucho, no porque no quisieran si no porque Hinata tenía responsabilidades con la sociedad estudiantil, pero de regreso a casa, ambos caminaban juntos, comiendo un helado o simplemente bromeando tontamente./p
p dir="ltr"Hinata tenía muy buenos recuerdos de ese chico, pero habían unos que ocultaba más celosamente, como cuando a los dos meses de haberse conocido, Hinata había tomado su primera cerveza en una fiesta a la que asistió con el rubio, pero lo importante no era la cerveza, si no que tras darse un empujón de valor con aquel trago de alcohol, Hinata le había robado/cedido su primer beso./p
p dir="ltr"Había sido un desastre, eso nadie lo podía negar, se habían mordido en uno al otro ante la sorpresa. La Hyuga se había sentido tan atrevida aquel día./p
p dir="ltr"Después de ese desastroso primer beso, ambos se habían besado un rato más, durante algunos días. La subida de nivel fue lenta pero sin trabas, para cuando Hinata se dio cuenta de lo que sucedía, ella se escapaba de sus obligaciones del consejo estudiantil, se iba a fiestas con el rubio y había experimentado más en un mes con el chico que en sus dieciséis años de vida./p
p dir="ltr"Aquel bello Uzumaki no solo poseía su primer beso, también el chico había tomado —con su consentimiento— su primera vez. Fue tres semanas antes de partir, ambos se habían deseado tanto que unos traviesos besos se habían convertido en apasionadas muestras de deseo, caricias por todo el cuerpo y la torpe experimentación del sexo adolescente./p
p dir="ltr"La verdad fue que ambos no sabían que hacer, avergonzados de mostrar su desnudez habían pasado más tiempo analizando, temblando y disculpándose, sin embargo, Hinata lo recuerda tan bien porque pese a la inexperiencia, el chico le había besado y acariciado de tal manera que, lo errores cometidos no eran detalles importantes. Después de aquella noche, habían practicado un par de veces./p
p dir="ltr"Todo había sido tan genial durante ese tiempo, no eran novios porque no creyeron necesarias las etiquetas, Naruto solo tenía ojos para ella y viceversa, sin embargo las cosas se fueron un poquito de las manos cuando su periodo decidió tomarse unas vacaciones y provocarle un pre infarto. Hinata había tenido tanto miedo de estar embarazada que incluso había investigado como huir de casa para evitar la furia de su padre./p
p dir="ltr"Dos días estuvo al borde del colapso, con un Naruto igual de preocupado. Eran un par de adolescentes que cedieron ante el alboroto de sus hormonas, que deseaban experimentar y se dejaban llevar por sus sentimientos poco maduros. Ellos claramente no estaba capacitados para tener una familia, al menos no todavía./p
p dir="ltr"Su susto se volvió en una pesadilla cuando fue llevada casi arrastras hasta el hospital, donde el alma le volvió al cuerpo cuando el médico habló de una infección estomacal. Hinata no se había sentido tan bendecida desde años atrás./p
p dir="ltr"Luego de ello, Naruto de fue de regresó a su país una semana después, no sin antes despedirse adecuadamente de la chica que lo tenía a sus pies. Hinata lo había disfrutado tanto, incluso lo habría hecho más de no ser porque experimentaron y se cuidaron, pues cayeron en cuenta que lo peor que puede pasar, no es solo un embarazo./p
p dir="ltr"Desde esa vez, Hinata había decidido romper contacto con el rubio de sus sueños, volvería a su camino de rectitud y cumpliría su meta de ser una ejecutiva. Jamás había imaginado que su vida sería tan aburrida./p
p dir="ltr"Suspirando por milésima vez, Hinata mueve su mano hasta el mousse de su computadora, revisa su correo como cada día y abre aquel corto mensaje marcado con una estrellita. Maldito rubio que se mete hasta en su inconsciente aún siendo una adulta./p
p dir="ltr"Allí está, el número de contacto que ese mismo sin vergüenza de ojos azules le ha enviado hace solo dos semanas. Hinata se había prometido no ceder ante los encantos de ese tonto Uzumaki, pero no hay manera de no hacerlo si aquella cabeza dorada es el sol que necesitan sus días nublados./p
p dir="ltr"—Tonto Naruto-kun —murmura marcando el número telefónico que ya hasta ha memorizado./p
p dir="ltr"—Mi preciosa Hina, creí que no llamarías, bebé~/p
p dir="ltr"Su voz del otro lado de la línea la hace sonreír, estúpido y sensual Uzumaki que de sus recuerdos jamás quiso salir./p
p dir="ltr"—Yo también lo creí, Naruto-kun./p
p dir="ltr"—Lo supuse —responde divertido él—, ¿Ya lo pensaste? Sabes que mis intenciones son totalmente formales. Jamás me pude olvidar de ti./p
p dir="ltr"—Primero deberíamos vernos, Naruto-kun./p
p dir="ltr"—Bien, tomaré el próximo vuelo a Japón. Te veré pronto, Hina~/p
p dir="ltr"—Te estaré esperando, Naruto-kun~/p
p dir="ltr"Ah, Hinata sentía que jamás había tomado tan buena decisió /br /br /br /br /br /br /br /p
div align="center"
p dir="ltr" br /br /br /br /p
/div
p dir="ltr" /p
div align="center"
p dir="ltr"emLamento muchísimo la demora, procuraré terminar lo más pronto posible este libro y dedicarme a mis /ememfics/emem en hiatus u.u/em/p
/div
p dir="ltr" /p
div align="center"
p dir="ltr"emLos tkm 💕/em/p
/div
p dir="ltr" /p
p dir="ltr"Hinata dejó escapar un suspiro. Uno más de los cientos que había dejado escapar ese día./p
p dir="ltr"Su vida era tan aburrida en ese feo cubículo de color monocromático que no hacía más que provocarle ganas de dormir. Eternamente./p
p dir="ltr"¿Ella había planeado algo tan aburrido para su vida? Si, definitivamente ella lo había hecho. Pero vale, no podían culparla después del tremendo susto que le dio la vida a los dieciséis años de edad, todo por culpa de su etapa rebelde y un rubio con hermosos ojos azules./p
p dir="ltr"Lo conoció gracias a un intercambio escolar, él había llegado por cortos tres meses a su colegio, su familia —a fin de mantener su reputación— le dio hospedaje por el tiempo que iba a quedarse. Hinata apenas pudo conocerlo durante la cena de aquella fría noche de otoño, pero no podía negar que quedó hipnotizada ante la potente mirada de esos preciosos ojos./p
p dir="ltr"Naruto no solo era un chico atractivo, también resultó ser muy inteligente, pero sobre todo, un chico sumamente divertido. Ella había descubierto la facilidad con que él la hacía reír cuando pudieron conocerse lejos de los fríos ojos de sus familiares./p
p dir="ltr"Naruto era el modelo de un chico perfecto./p
p dir="ltr"Durante las clases no hablaban mucho, no porque no quisieran si no porque Hinata tenía responsabilidades con la sociedad estudiantil, pero de regreso a casa, ambos caminaban juntos, comiendo un helado o simplemente bromeando tontamente./p
p dir="ltr"Hinata tenía muy buenos recuerdos de ese chico, pero habían unos que ocultaba más celosamente, como cuando a los dos meses de haberse conocido, Hinata había tomado su primera cerveza en una fiesta a la que asistió con el rubio, pero lo importante no era la cerveza, si no que tras darse un empujón de valor con aquel trago de alcohol, Hinata le había robado/cedido su primer beso./p
p dir="ltr"Había sido un desastre, eso nadie lo podía negar, se habían mordido en uno al otro ante la sorpresa. La Hyuga se había sentido tan atrevida aquel día./p
p dir="ltr"Después de ese desastroso primer beso, ambos se habían besado un rato más, durante algunos días. La subida de nivel fue lenta pero sin trabas, para cuando Hinata se dio cuenta de lo que sucedía, ella se escapaba de sus obligaciones del consejo estudiantil, se iba a fiestas con el rubio y había experimentado más en un mes con el chico que en sus dieciséis años de vida./p
p dir="ltr"Aquel bello Uzumaki no solo poseía su primer beso, también el chico había tomado —con su consentimiento— su primera vez. Fue tres semanas antes de partir, ambos se habían deseado tanto que unos traviesos besos se habían convertido en apasionadas muestras de deseo, caricias por todo el cuerpo y la torpe experimentación del sexo adolescente./p
p dir="ltr"La verdad fue que ambos no sabían que hacer, avergonzados de mostrar su desnudez habían pasado más tiempo analizando, temblando y disculpándose, sin embargo, Hinata lo recuerda tan bien porque pese a la inexperiencia, el chico le había besado y acariciado de tal manera que, lo errores cometidos no eran detalles importantes. Después de aquella noche, habían practicado un par de veces./p
p dir="ltr"Todo había sido tan genial durante ese tiempo, no eran novios porque no creyeron necesarias las etiquetas, Naruto solo tenía ojos para ella y viceversa, sin embargo las cosas se fueron un poquito de las manos cuando su periodo decidió tomarse unas vacaciones y provocarle un pre infarto. Hinata había tenido tanto miedo de estar embarazada que incluso había investigado como huir de casa para evitar la furia de su padre./p
p dir="ltr"Dos días estuvo al borde del colapso, con un Naruto igual de preocupado. Eran un par de adolescentes que cedieron ante el alboroto de sus hormonas, que deseaban experimentar y se dejaban llevar por sus sentimientos poco maduros. Ellos claramente no estaba capacitados para tener una familia, al menos no todavía./p
p dir="ltr"Su susto se volvió en una pesadilla cuando fue llevada casi arrastras hasta el hospital, donde el alma le volvió al cuerpo cuando el médico habló de una infección estomacal. Hinata no se había sentido tan bendecida desde años atrás./p
p dir="ltr"Luego de ello, Naruto de fue de regresó a su país una semana después, no sin antes despedirse adecuadamente de la chica que lo tenía a sus pies. Hinata lo había disfrutado tanto, incluso lo habría hecho más de no ser porque experimentaron y se cuidaron, pues cayeron en cuenta que lo peor que puede pasar, no es solo un embarazo./p
p dir="ltr"Desde esa vez, Hinata había decidido romper contacto con el rubio de sus sueños, volvería a su camino de rectitud y cumpliría su meta de ser una ejecutiva. Jamás había imaginado que su vida sería tan aburrida./p
p dir="ltr"Suspirando por milésima vez, Hinata mueve su mano hasta el mousse de su computadora, revisa su correo como cada día y abre aquel corto mensaje marcado con una estrellita. Maldito rubio que se mete hasta en su inconsciente aún siendo una adulta./p
p dir="ltr"Allí está, el número de contacto que ese mismo sin vergüenza de ojos azules le ha enviado hace solo dos semanas. Hinata se había prometido no ceder ante los encantos de ese tonto Uzumaki, pero no hay manera de no hacerlo si aquella cabeza dorada es el sol que necesitan sus días nublados./p
p dir="ltr"—Tonto Naruto-kun —murmura marcando el número telefónico que ya hasta ha memorizado./p
p dir="ltr"—Mi preciosa Hina, creí que no llamarías, bebé~/p
p dir="ltr"Su voz del otro lado de la línea la hace sonreír, estúpido y sensual Uzumaki que de sus recuerdos jamás quiso salir./p
p dir="ltr"—Yo también lo creí, Naruto-kun./p
p dir="ltr"—Lo supuse —responde divertido él—, ¿Ya lo pensaste? Sabes que mis intenciones son totalmente formales. Jamás me pude olvidar de ti./p
p dir="ltr"—Primero deberíamos vernos, Naruto-kun./p
p dir="ltr"—Bien, tomaré el próximo vuelo a Japón. Te veré pronto, Hina~/p
p dir="ltr"—Te estaré esperando, Naruto-kun~/p
p dir="ltr"Ah, Hinata sentía que jamás había tomado tan buena decisió /br /br /br /br /br /br /br /p
div align="center"
p dir="ltr" br /br /br /br /p
/div
p dir="ltr" /p
div align="center"
p dir="ltr"emLamento muchísimo la demora, procuraré terminar lo más pronto posible este libro y dedicarme a mis /ememfics/emem en hiatus u.u/em/p
/div
p dir="ltr" /p
div align="center"
p dir="ltr"emLos tkm 💕/em/p
/div
p dir="ltr" /p
