Puff! Es increíble. Tantos años escribiendo esta historia, y todo termina en este corto episodio. Bueno... terminó como inició.
Espero que disfruten este episodio y díganme que les pareció la historia en general. Nos vemos en la próxima historia!
Capítulo 16: Cuando todo termine…
Para muchos de los que estuvieron en el epicentro de la explosión, les fue muy difícil volver a concentrarse en el mundo real, sobre todo a los sensibles a las llamadas psiónicas como los protoss o los fantasmas terran. Sin embargo, poco a poco los sentidos fueron regresando para cada uno de los aliados y pudieron volver a concentrarse en la tarea que tenían por delante, porque, pese a que la mayor amenaza había sido eliminada, aun no estaban fuera de peligro.
El ataque mágico había eliminado a casi todos los Zerg que tenían a su alrededor. Miles de los monstruos cayeron inertes, ya que sus mentes no pudieron resistir la oleada purificadora de la magia, muchos de estos simplemente desaparecieron sin dejar rastros. Los pocos cientos que pudieron sobrevivir comenzaron a asesinarse entre ellos, esclavos de sus instintos más básicos al querer sobrevivir, y muchos menos aún, solo unas pocas docenas entre los miles de monstruosidades, habían regresado a su estado primigenio y ahora eran conscientes de sí mismos. Sin embargo, poco importó para estos minutos después de ocurrida la explosión.
El ataque mágico causó un terrible caos para los alienígenas. De entre los miles de cuerpos zerg, que poco a poco desaparecían, regresando a ser simple biomateria que poco más iba a ser que nutrir los suelos, cientos de mosntruos comenzaron a masacrarse entre ellos. Algunos, los primigenios, a medida que lograban eliminar una presa y consumirla, poco a poco se transformaban en criaturas más grandes y poderosas, pero no duraban mucho. Los poco Zerg que tenían capacidad de evolucionar, eran seleccionados por grupos de zerg más numerosos al considerarlos la amenaza más próxima, ante ataques inmisericordes de docenas de zerg enloquecidos, la inteligencia y autonomía de poco servía.
Pese a la masacre que ahora se gestaba entre las diezmadas fuerzas Zerg, cientos aún se reagruparon y atacaron a las fuerzas aliadas de ponis, terran y protoss, pero al haber reducido drásticamente sus números y al atacar aleatoriamente como una mandad de criaturas salvajes en vez de como un ejército unificado, los monstruos comenzaron a ser repelidos con mayor facilidad. Además de las bajas enemigas, la explosión mágica despertó una claridad y unidad en las mentes de los defensores, que todos, sin importar su raza, altura o género, salieron a combatir nuevamente con un vigor rebalsado y una valentía que rayaba en la locura. Terran, protoss y ponis se levantaron nuevamente a luchar codo con codo, protegiendo a sus aliados y uniendo todos sus esfuerzos en acabar con su desorganizado enemigo. Pronto, los terrenos alrededor del castillo fueron limpiados de Zerg, y los defensores se apresuraron a salir al combate hacia el resto del pueblo y luego hacia los mismos límites del bosque Everfree.
Cuando el humo se disipó y la zona estaba asegurada, Artanis, Zeratul, Karax, Celestia, Luna y Nova se reunieron frente al palacio, donde Twilight junto a Spike y el resto de las Mane Six las esperaban, todas con sonrisas en sus rostros, y los líderes no puedieron evitar sonreir ante esa situación milagrosa.
- Así que…- Comentó Nova- Lo que un ejército entero de protoss y Terran no pudieron hacer, lo lograron seis ponis coloridas que son más tiernas y abrazables de lo que son guerreras. Es divertido, al mismo tiempo que un poco escalofriante…
- ¿Con que este es el poder del que me hablaste, Zeratul?- Dijo Artanis, mirando al prelado tétrico y luego a las Mane Six- No mentías al decir que estas criaturas descubrieron una fuerza mayor a la que ninguno de nosotros protoss esperaba.
- Y aun así, no son una fuerza de destrucción- Señaló el prelado tétrico- No buscan eliminar enemigos, ni recurrir a la violencia. Solo cambian… transforman… armonizan.
- Ojalá pudieramos utilizar poderes similares para luchar contra los Zerg- Opinó Karax- Para reconquistar Aiur, tener acceso a estas habilidades…
- Desde el principio, Zeratul protegió este mundo porque deseaba conservar los métodos y vidas de estas criaturas. Pero Aiur es nuestro mundo, y lo recuperaremos a nuestra manera. No molestaremos a este mundo, ni permitiremos que otros los molesten. Pero cuando esten listos para remontarse hacia las estrellas, los esperaremos y recibiremos con la misma hospitalidad que nos recibieron a nosotros.
- Muchas gracias, Jerarca Artanis- Respondió Celestia dando una reverencia, pese a que estaba lastimada y con moretones por la reciente batalla.
- Han sido… una inspiración- Continuó Artanis- Luchan y pelean con una unidad que desearía que toda mi raza tuviera. Pero ahora no es momento de celebraciones, es momento de recuperarse, y reconstruir.
Y así fue. Luego de esa batalla, los días siguientes fueron ocupados en la reconstrucción. Todos los cuerpos de Zerg que quedaron en Ponyville y Canterlot fueron evacuados a las afueras de la ciudad por todos los protoss, terran y ponis que se encontraban en condiciones de trabajar, y más se sumaban al trabajo con la ayuda de la medicina de Zecora y los protoss. Los cadáveres fueron incinerados y tanto Artanis como Zeratul se aseguraron de que no quedara ningún rastro del Enjambre en las ciudades, pero no podían estar seguros de que los eliminaron a todos. Los Zerg primigenios que sobrevivieron a la batalla se dispersaron y huyeron al bosque Everfree y a lugares más lejanos. Aunque eran una razón de preocupación, Zeratul sabía jamás representarían una amenaza como el Enjambre.
El cadaver de Niadra fue encontrado en las afueras de Ponyville, junto a varios de sus Zerg, los cuales al parecer enfrentó hasta su último aliento. Una muerte digna de un Zerg. Luego de disponer de los restos de la madre de la prole, las fuerzas restantes junto a todos los líderes inspeccionaron lo que fue la Colmena. No quedaba nada de la infestación ni los edificios. El rayo de Twilight y sus amigas limpiaron toda la zona, no quedaron rastros de biomateria, ni de Zerg, y el Lago Espejo se mantenía inalterado y tranquilo, como si nada hubiera pasado.
La noticia de la victoria llegó pronto al Imperio de Cristal, y Cadance junto a Shining Armor no tardaron en enviar toda la ayuda posible. Los protoss pronto cargaron las esquemáticas de las sencillas casas de los ponis a las sondas, las cuales eran sumamente sencillas y poco complejas a los ojos de Karax. La recolección de madera, piedra y cemento permitieron a las Sondas transposicionar las casas y calles de los ponis tal y como eran antes, aunque el forjador de Fase no tardó en buscar maneras de mejorar la estructura. Ponyville fue reconstruido en 3 días, y Canterlot en una semana, y los siguientes años, muchos ponis dirían que jamás vieron edificios tan resistentes al deterioro como aquellos.
Sin embargo, hubo cosas que no pudieron ser reconstruidas tan facilmente. Reconstruir pueblos y ciudades era sencillo, pero la cantidad de vidas perdidas no eran poca cosa. Murieron cientos de protoss y ponis en todo ese conflicto. Pese a que la Magia de la Amistad levantó el espíritu de todos los supervivientes al valorar a aquellos que aun tenían y debían proteger, durante la reconstrucción comenzó también el duelo por los perdidos. Se tardó mucho en contar exactamente cuantas pérdidas hubo entre Canterlot y Cloudsdale, y pronto se celebraron funerales en grandes cantidades para conmemorar a los héroes de Equestria. Al ser muchas pérdidas, se conmemoraron en varios días, y cada uno de estos tuvo la calidad para alguien de la realeza. Además de familiares y amigos, las Princesas, gran parte de sus ciudades de origen, e incluso Artanis con varios de sus protoss estuvieron presentes, pese a que no era su costumbre.
De los protoss, solo los Nerazim presentaron cierto ritual para conmemorar a sus caídos. Zeratul la presidió, junto con algunos de los Acechadores que sobrevivieron. Se realizó por la noche en las afueras de Ponyville, donde tuvo lugar la última batalla. De testigos ponis, solo Twilight y la Princesa Luna estuvieron presentes. Para Artanis y el resto de los Daelaam, sus hermanos aun seguían viviendo en el Khala, por lo que no requerían una conmemoración, ya que aun estaban vinculados a ellos.
Además de las grandes pérdidas, hubo otros incidentes que no pudieron corregirse. Los animales del Bosque Everfree estuvieron muy nerviosos durante bastante tiempo luego deel incidente y hubo una reducción grande de estos debido a la infestación Zerg, pero no era algo que nada salvo el tiempo podía corregir. También el mismo terreno había sufrido cambios, la biomateria Zerg absorvía los nutrientes del suelo y flora para nutrir a la Colmena, lo que dejó un área casi muerta en una buena parte del bosque alrededor de la cueva del Lago Espejo. Zecora intentó ayudar con sus conocimientos herbolarios, pero el progreso era lento, y mucho de ese terreno jamás volvió a ser como antes. Pero sin duda, la mayor tragedia fue la del pueblo de Dodge Junction. El pequeño pueblo había sido atacado por Infestadores Zerg, y muchos de sus habitantes fueron convertidos en monstruosidades que los Zerg utilizaron en contra de los atacantes durante la batalla del Bosque Everfree. Sin embargo, ninguno de ellos aparecieron en la batalla final de Ponyville, con excepción del Brutalisco, quien parecía haber sido creado a base de estos, y la gran mayoría de esos ponis desaparecieron sin dejar rastro. Los pocos que regresaron, salieron del bosque sin recordar nada de lo ocurrido, otros… con terribles visiones y pesadillas que los dejaron marcados. Algunos menos afortunados, sufrieron una mutación tan fuerte en sus cuerpos que sus iembros y cabezas tenían deformaciones, tanto que algunos se aislaron lejos de sus familias o murieron solos.
El pueblo de Dodge Junction fue abandonado por varios años hasta que finalmente fue derribado y se creó otro nuevo en su lugar. El Nuevo Dodge Junction fue fundado en torno a un monumento a los que sufrieron la peor experiencia de la invasión, y con los años, la historia de estos fue convertida en una leyenda local acerca de ponis con una horrible enfermedad que los convertía en monstruos que venían a comerse a sus familiares.
Poco después de terminada la reconstrucción de Canterlot, llegaron las naves estelares. Twilight y las princesas se maravillaron una vez más al ver la grandeza de la maquinaria Terran. El crucero insignia Hyperion apareció en órbita baja sobre Ponyville, los ponis jamás se habrían imaginado que se podía crear un barco flotante del tamaño de Cloudsdale completamente hecho de metal. Pese a que era un evento completamente irregular, Artanis, Zeratul, Celestia, Nova y Twilight fueron los únicos que subieron en una lanzadera a la nave, junto a los sobrevivientes Terran que quedaban. El Almirante Horner los esperaba en el puente, y desde entonces, ningún terran volvió a pisar Equestria.
La fantasma del Dominio Terran presentó su reporte y luego se le permitió descansar. Se despidió de Celestia y Twilight sin mucho más que un saludo con su mano y un simple gesto. Pese a que no tuvieron mucho trato, a Twilight llegó a agradarle, y se lamentó de no poder conocerla mejor.
Luego de aquello, fue en el puente donde se decidió el futuro de Equestria como planeta. Matthew Horner era un hombre razonable, dispuesto siempre a entablar conversación y negociar con potenciales aliados, por lo que estuvo de antemano preparado para escuchar la proposición de Artanis.
Pese a estar allí como representantes de ese mundo, Celestia y Twilight no tuvieron mucho que decir. Solo se presentaron formalmente con el Almirante, quien les tendió la mano como representante del Dominio Terran, y les aseguró que no habría problemas de parte del Dominio para declarar a ese mundo fuera de sus límites. Pero no quedó allí la cosa. Artanis señaló que a menudo los Terran creaban operaciones privadas en planetas remotos que no siempre obedecían las reglamentaciones del Dominio, cosa que Horner no podía negar, puesto que estaba legalmente casado con una cazar-recompensas que comúnmente se dedicaba a ello.
La solución fue sencilla: Declararon ese planeta como parte del espacio protoss. Incluso el Combinado Kel-Morian y sus operaciones mineras se lo pensarían dos veces antes de invadir un planeta del territorio protoss, y Artanis pidió que, para que la amenaza fuera más contundente, se declarara ese planeta como territorio anexo a Shakuras, cosa que daba un claro mensaje de que si cualquier facción entrante ponía un pie en ese mundo, habría represalias.
Pronto Artanis aclaró a Celestia y Twilight que ese sistema simplemente serviría para protegerlas de invaciones del exterior y más de una vez volvió a decir que reconocerían la soberanía de los habitantes sobre el planeta y los Daelaam no intervendrían tampoco en este. Celestia ya confiaba en el Jerarca lo suficiente para tomar su palabra commo válida, y así fue como las negociaciones terminaron.
Un día despues de que el Hyperion saliera del sistema solar, una Nave nodriza enviada por los Daelaam llegó al sistema para recoger al resto de las fuerzas protoss que quedaron en el planeta. Sin embargo, Artanis ordenó que no entrara en la atmósfera, sino que se quedara a una buena distancia para no generar conflictos, esa nave era del tamaño de Manehattan, y eso que era una version pequeña.
Antes de emprender el viaje, Karax se ocupó de un último asunto: Los ponis con prótesis protoss. Si bien Zeratul deseaba que no quedara ninguna evidencia de la presencia de su raza en ese mundo (exceptuando las tummbas de sus hermanos), ni él ni Celestia podían consentir que se les pidiera a los ponis que habían sacrificado sus miembros heróicaente el deshacerse de estos cuando brevemente los habían recuperado. La solución que tuvo el Forjador de Fase fue un dispositivo de ocultamiento, el cual hacía ver a las prótesis como patas y mmiebros normales. También se aseguró que incluyera un sistema de desintegración, por lo que la prótesis desaparecería si era retirada o el usuario de esta moría. Con estas precauciones, tanto el Prelado Tétrico como la Princesa del Sol estuvieron conformes. Artanis, Karax, Selendis y Zeratul, los últimos cuatro protoss que quedaban en Equestria, se reunieron en los jardines del palacio con Twilight, las Mane Six y Celestia. Luna no estaba presente puesto que estaba descansando en ese momento, tanto por sus heridas, y porque era mediodía en ese momento.
- ¡Adiós, ponis de Equestria!- Saludó Karax con una reverencia- Ha sido… una experiencia fascinante.
Acto seguido, el Forjador de Fase desapareció en un haz de luz que pareció desintegrarlo en miles de partículas que se elevaron hacia el cielo, que pese a que los protoss era lo más natural del mundo, para las ponis era una visión inquietante no importa cuantas veces lo habían visto los últimos días. Parecía como si sus amigos desaparecieran en mil pedazos.
Luego, llegó el turno de Selendis, quien simplemente inclinó su cabeza en señal de saludo y no dijo nada más antes de desaparecer. Artanis no trató de disculparla, puesto que esa era su forma de ser. El siguiente y último fue el Jerarca, quien se dirigió a Zeratul primero.
- Zeratul, viejo amigo, aquí es donde nos separamos. Como quedó establecido en el juicio, te dejaremos marchar por esta vez. Pero… la próxima vez que nos veamos, es posible que nuestros compatriotas no se mustren tan dispuestos a perdonarte. ¿Qué harás ahora? ¿Te quedarás aquí?
- Mi mente ha estado en paz desde hace mucho, Joven Artanis- Le respondió el Templario Tétrico- Con un poco de suerte, hallaré las respuestas a mis preguntas antes de que tengamos que sufrir más sacrificios. Y quizas algún día… cuando mi camino esté completo, regresaré aquí.
- ¿Y qué harás tú, Artanis?- Preguntó la Princesa Twilight- No podemmos agradecerte lo suficiente, a ti y a tu gente, por venir a ayudarnos en este momento de necesidad. Si hubiera algo que pudiéramos hacer…
- Mi viejo maestro, Tassadar, me enseñó hace mucho lo importante que es el proteegeer a los que tienen necesidad- Contestó el Jerarca- Y Zeratul me volvió a enseñar lo importante que es no subestimar los que consideramos débiles. No nos deben nada, puesto que les debemos nuestra vida tanto como ustedes a nosotros. Por ahora, mi gente y yo regresaremos a Shakuras, y de allí iniciaremos nuestra invasión a gran escala. Ha llegaddo el momento de recuperar nuestros hogar, Aiur.
Twilight y las demás miraron al templario con orgullo al oir de su próxima misión con una meta tan noble, pero Zeratul lo miró con preocupación, pues no estaba seguro si utilizar la Armada Dorada para ese objetivo era sabio en esos momentos, pero guardó sus pensamientos para sí. Artanis se paró donde antes estuvo Karax, y también realizó una inclinación hacia las ponis y dijo.
- ¡En Taro Tassadar, valientes hijas de Equestria! ¡Que la luz del Khala ilumine vuestro cammino!
Y como Karax, el haz de luz que vino del cielo lo transportó hacia la nave a millones de kilometros de distancia del planeta.
Tanto Twilight como las demas acompañaron a Zeratul a su Buscador del Vacio, que se encontraba estacionado en los jardines del palacio, completamente invisible, y debido a que se encontraba en ese lugar tan recóndito es que no sufrió ningún daño de los ataques Zerg a la ciudad. Una vez junto a la plataforma para entrar en la nave, Zeratul giró y se enfrentó a las ponis con quien todo había comenzado, quienes lo miraban con cierta tristeza al haber pasado tanto juntos y ahora debían separarse.
- Adios, mis amigas- Dijo Zeratul cansinamente- He de admitir, cuando llegué a este mundo, no esperaba encontrarme con tan maravillosa especie. Pero ahora… mi trabajo aquí ha concluido.
Tanto Twilight como el resto de las Mane Six, abandonando todo decoro, abrazaron a Zeratul, quien se quedó tiezo, puesto que su raza no estaba acostumbrada a tan directas muestras de afecto.
- ¡No estaríamos aquí hoy si no hubiera sido por ti, Zeratul!- Le aseguró Twilight
- ¿Y que pasará con lo que vimos en la cueva del Arbol de la Armonía?- Preguntó Rainbow.
- Si… ¿Por qué no le dijiste nada a Artanis?- Agregó Applejack
- ¡Sonaba como algo super extra-importante!- Exclamó Pinkie.
- Uhm… Khas habló de un poder que solo apareció en este mundo- Señaló Fluttershy- ¿Significa que lo que dijo Artanis acerca de reconquistar su mundo saldrá mal?
- ¿Y acaso ese poder del que hablaba esa profecía no es el mismo que usamos nosotras, querido?- Completó Rarity.
Zeratul levantó la mano antes de responder, haciendo que todas las ponis se quedaran calladas.
- Las profecías son inciertas- Aseguró el prelado tétrico- Esa profecía hablaba de un futuro en el que nuestra raza encontraba su final y solo este mundo se opondría a ella con un poder que desconocían. Pero Khas hablaba de un futuro en el que mi raza no conocía nada acerca de su especie y el gran poder que posee su unidad. Quizas no conozcamos acerca de su Magia de la Amistad ni sepamos como usarla, pero estos últimos días hemos visto el gran poder que se obtiene de solo compartir vínculos entre nosotros y otras razas, y la importancia que tiene el permanecer unidos. No unidos por una conexíon psíquica como el Khala, sino simplemente como amigos. Aun hay esperanza, siempre la hay.
Se dio vuelta y simplemente las miró de soslayo antes de desaparecer dentro de su nave.
- Ehn Arudin Equestria (En recuerdo de Equestria). Cuando todo termine, quizas regrese una última vez. Que su Amistad siga brillando para iluminar su camino… y el nuestro.
Y al subir su único tripulante, el Buscador de Vacio se elevó en el aire, sobrevoló las nubes de Cloudsdale, la cual era reconstruida poco a poco por pegasos que miraban la nave con asombro, y desapareció en el claro cielo azul del mediodía de Equestria, hasta las estrellas…
Fin
