"Escuchando conversaciones"
.
.
.
.
La sensación áspera que devoraba las palmas sudadas de Bakugou era insoportable. El calor inconmensurable que iba acrecentándose conforme veía el excelente trabajo en equipo que tenían Todoroki y Deku; el primero era un completo inepto enamorado y el segundo un experto en la materia.
Total, un par de idiotas entrenando a la perfección y excediendo en la prueba casi intactos. Casi.
El imbécil de Todoroki permitió que Deku saliera volando en varias ocasiones y estrellarse en la pared, en pocas palabras, había dejado que el maldito nerd se lastimara en sus narices.
Cómo odiaba al bastardo ese.
Cómo odiaba cuando Deku se iba al lado de ese bastardo.
Cómo se odiaba a sí mismo por no haber sito tan insistente para tener a Deku como su pareja en esa actividad insulsa por parte de la escuela.
Su pareja había terminado siendo el inservible de Mineta.
Y con justa razón, nadie lo quería a Mineta como su pareja en las pruebas, por ser tan pervertido y un miedoso de cuarta.
Para su fortuna, aprobó la prueba saliendo más que intacto.
Una vez terminando, pescó a la distancia que Todoroki estaba observando como un idiota a Deku que felicitaba a Uraraka y a Kirishima por haber pasado la prueba antes de él. Deku les congratulaba muy alegre, y orgulloso por su comunicación en equipo.
El maldito de Todoroki no se detendría hasta que Deku fuera suyo, y él tampoco.
El martes llegó y Bakugou lo recibió con un dolor de cabeza molesto, porque se suponía que sería un mejor día que el anterior, debido al aparente acercamiento entre Todoroki y Deku en el entrenamiento pasado.
Las clases, para su gusto, se pasaron volando por gran consideración por parte del universo hacia él.
Deku lo había saludado esa mañana con una sonrisa risueña, a lo que él respondió con un cabeceo y un breve 'Hm', dirigiéndose con sequedad a su amigo Kirishima y con Kaminari, o como fuera que se llamara ese tipo.
Gracias a su dolor de cabeza, les notificó a sus amigos que se fueran primero que él; además, él por su parte, quería estar un rato a solas con sus frugales pensamientos.
Cuando estuvo por marcharse, escuchó la voz de Deku proviniendo desde el pasillo. Él se escuchaba mortificado e incómodo.
Bakugou frunció el ceño, acercándose a la pared que comunicaba el salón con el pasillo; para su des fortuna, Deku no estaba solo, sino estaba con Todoroki.
Con un demonio! Siempre él estaba en compañía de un bastardo como Todoroki.
—Todoroki-kun— Dijo Deku, mortificado. —Si no es mucha molestia, te pido una disculpa por las cosas que te dije el sábado—
—Qué?— Musitó Todoroki, alterado. —No, por favor, no te disculpes—
—No, insisto— Manifestó Deku, decidido. —Te hice formar parte de algo que no te corresponde, sino a mi de lidiar—
—Midoriya, a mi las cosas que te suceden me importan— Declaró Todoroki, en tono contundente; Bakugou, rodó los ojos de enfado, soltando un 'Tsk' de sus labios.
Cuán cursi era ese estúpido.
—Pero,— Deku intentó decir, pero Todoroki lo cortó, diciendo:
—Yo soy el que insiste, Midoriya— Dijo. —A mi no me molesta absolutamente nada de lo que me dices—
Qué mentiroso es ese bastardo, pensó Bakugou gruñendo. Está claro que le molesta.
—Yo te hable de Kacchan— Insistió Deku. Prendiendo una alarma en el cerebro de Bakugou a la mención de su apodo.
—A mi me cae mal Bakugou— Dijo Todoroki con desdén. —Pero, si se trata de ti, está bien, porque son tus sentimientos y tus problemas, Midoriya, y con esas cosas no me puedo enojar—
—En serio?— Deku dijo en un hilo de voz.
—Por supuesto— Soltó Todoroki insistente. —Te lo juro—
Deku suspiró aliviado.
—Bueno, Todoroki-kun— Dijo él, casual. —Me tengo que ir—
—A dónde vas?— Lo cuestionó urgido.
—A mi lugar secreto— Respondió Deku, soltando una risita contenta. —Sé que no le has dicho a nadie dónde está—
—No, por supuesto que no— Negó. —No quieres que te acompañe?— Se ofreció.
—Quiero estar solo— Confesó Deku, en una inspiración. —Te veo después—
—Adiós Midoriya— Escuchó el abatimiento de Todoroki y a Bakugou le dio gusto.
—¡Sí!— Deku le respondió alegre. —¡Nos vemos!—
Escuchó los pasos rápidos de Deku bajando las escaleras, y supo que él ya se había marchado.
En eso, Bakugou se movió de la pared y se aproximó lentamente a Todoroki, quien estaba volteando al piso con gesto triste.
—Bastardo— Espetó Bakugou, captando la atención de Todoroki, que lo miró enseguida.
—Qué haces aquí, Bakugou?— Preguntó un tanto sorprendido de verlo.
—Escuché todo— Expectoró molesto.
—Qué?— Todoroki retrocedió un paso, tenso. —Qué escuchaste?—
—Simplemente no dejas en paz a Deku, no?— Inquirió, sonriendo en malicia. —Simplemente no sabes cómo rendirte, eh bastardo?—
—Y ese vicio de escuchar detrás de las paredes?— Devolvió Todoroki, frunciendo el ceño.
—Tú eres esa pared!— Lo refirió Bakugou, apuntándolo con el dedo en el pecho. —Siempre metiéndote donde no te concierne, como una maldita puerta que me separa de Deku!—
Los dos se quedaron en un breve silencio, mirándose con odio y envidia.
Cada uno con sus sentimientos asentados en su interior, y emergían sólo cuando se trataba de Deku.
—Yo soy una pared?— Musitó Todoroki, parpadeando incrédulo.
—Eres un estorbo— Lo despreció Bakugou, mirándolo despectivo. —Nunca dejas de meterte en mi camino, ya me tienes harto!— Alzó la voz en lo último, resaltando su enorme frustración por ver a Todoroki tan cerca de Deku.
Para su irritación, Todoroki no dijo nada.
Simplemente lo miró en grave desdén, lo cual fue suficiente para que una vena brotara en la sien de Bakugou, y sus ojos parecieran inyectados en rabia.
—Dime, a dónde se fue Deku?— Demandó saber, tomando a Todoroki de las solapas con fuerza.
—No te diré— Tragó Todoroki, poniendo gesto retador.
—¡Dime!— Gritó intenso. —No dejes que Deku se vaya solo—
—Es su decisión— Todoroki usó su hielo para deslindarse del contacto de Bakugou, que inmediatamente se alejó de éste con visible molestia. —Midoriya puede hacer lo que quiere, y si él quiere estar solo, lo debemos respetar—
—Si no me dirás— Empezó él, amenazante. —Lo seguiré—
—No— Espetó Todoroki, alarmado. —Él no querría que lo siguiéramos—
—No me importa!— Ladró Bakugou, desdeñoso. —No pienso dejarlo solo— Se dio la media vuelta, encaminándose a las escaleras, cuando una barrera de hielo se interpuso en la escalera, forzándolo a detenerse. Se giró y Todoroki lo miraba con cara de determinación, espirando aire frío emergente de su aliento.
—Te dije que no lo siguieras— Advirtió subiéndole el tono, apretando los puños.
—Acaso quieres perder?— Se burló Bakugou, llevando su cabeza para atrás en una risa de superioridad.
—No me provoques, Bakugou—Todoroki volvió a advertirle, pareciendo que estallaría en furia. —Con Midoriya no te metes, entendiste?—
—Con que quieres perder, eh bastardo?— Bakugou se puso en posición de pelea, abriendo las palmas de sus manos en dirección de Todoroki.
—¡Bakugou, te lo advierto!— Exasperó Todoroki, la voz saliéndole hosca. —A Midoriya lo dejas en paz, que no ves que es por tu culpa que él se siente así?— En eso Bakugou se detuvo, confuso; Todoroki, decidió continuar: —Él se siente vacío porque alguien con un complejo de superioridad siempre le explotaba sus cosas, le decía que él era un inútil que no podía hacer nada, y lo incitó al suicidio, acaso conoces a ese tipo que le hizo tanto daño a Midoriya?—
—Qué tonterías dices?— Escupió Bakugou, sintiéndose impotente ante esos fundamentos.
—La verdad— Respondió Todoroki, moviendo la cabeza en señal de alerta. —Porque gracias a ti él siente que no es un gran héroe— Los ojos de Bakugou se abrieron en sorpresa. —Y también fuiste tú, quien lo ha golpeado en los entrenamientos, sobre todo lo trataste horrible en el primer enfrentamiento que tuvieron— Dijo despectivo. —No se cómo es que piensas quedarte con Midoriya si lo único que haces es provocarle dolor—
—¡Cállate!— Gruñó, cerrando los ojos fuerte.
—Lo que hiciste no se puede arreglar—
—¡Claro que sí!— Bufó, con sus ojos inyectados en furia y la sangre le hervía hasta la cabeza. —Yo lo arreglaré—
—Cómo?— Inquirió Todoroki, alzando las cejas. —Si tú fuiste el causante del sufrimiento de Midoriya—
—Yo puedo arreglar todo— Presumió bienhechor. —Soy el mejor después de todo— Se apuntó a él mismo.
—De verás, no te soporto— Todoroki rechinó los dientes, irguiendo los hombros.
—Yo tampoco te soporto— Lo refirió Bakugou, en severidad.
—Te advierto que respetes que Midoriya quiere estar solo— Todoroki dio dos pasos adelante, unas pequeñas llamaradas salían de su lado derecho.
—No me intimidas lo más mínimo— Refunfuñó Bakugou, superior. —Al contrario, me das risa—
—Hm— Los ojos de Todoroki se tornaron oscuros, deseosos de incinerarlo en ese instante. —No pienso gastar mis energías en alguien tan inferior como tu— Lo insultó Todoroki, en una sonrisa irónica.
—Qué me dijiste?— Gritó Bakugou, alterado.
—No lo volveré a repetir— Se mofó de él. —Confórmate con lo que escuchaste—
—En verdad, no te soporto— Negó Bakugou con la cabeza, haciendo fuerza en los brazos. —No soporto que te creas que te mereces a Deku—
—Y yo no soporto saber lo que le hiciste en el pasado— Contestó Todoroki sonsacado. —¡Eres despreciable, Bakugou!—
—¡Ja! Yo?— Se burló, haciendo su mejor esfuerzo para que el temor no fuera notorio en su voz. —Ni siquiera pudiste proteger a Deku en el entrenamiento! Crees que no vi cómo te paralizaste y dejaste que lo lastimaran? O cómo no hiciste nada para ayudarlo, solo fuiste un estorbo para él—
A esto Todoroki se frenó, luciendo de pronto, inseguro.
—No soy tan idiota como crees— Dijo, indispuesto a seguir conversando con Todoroki por más tiempo.
—A dónde vas?— Lo intentó retener Todoroki, pero Bakugou estaba en el primer piso.
—A mi habitación— Le gritó con desprecio. —Gracias a tu absurda interferencia—
Buscar a Deku sería inútil, porque desconocía a dónde se había ido el nerd, y todo gracias a la interferencia del estúpido del mitad-mitad.
Él no se daría por vencido tan fácil.
.
.
.
.
P.D. Porque lo pidieron una confrontación entre Todoroki y Bakugou por Deku. Espero que les guste.
Este capítulo fue de Bakugou y el próximo también.
