Duende / Luna Lovegood
Ella juraba que lo había visto, era una criatura pequeñita pero no tan bonita como en las decoraciones muggles, parecía un hada, pero era más rápido.
Y lo volvió a ver, en la capa de la Gryffindor.
Luna se acercó buscando algo, casi olfateando a Ginny como si fuera un trozo de carne y la rubia un sabueso.
- ¿Qué pasa? – logró decir la peliroja
-Tienes un duende
Ambas se quedaron en silencio. Luna estaba muy concentrada, se acercó demasiado a la cara de su amiga, tenía una vista privilegiada de sus pecas, una tensión extraña comenzó a crecer, Ginny se limitó a respirar profundamente.
- ¡Lo atrape! – lo dijo al momento de mostrarle en su mano una hoja de árbol, la chica vio la expresión de la Weasley y se apuró a explicar –Ellos se convierten en hojas para despistar a los ojos humanos y se fue tratando a la hoja como algo muy delicado.
Ginny no sabía qué hacer con lo que acababa de vivir, decidió seguir caminando.
