Capítulo 19
El fuerte hedor a cuerpos calcinados y sangre fresca inundaba el lugar. Cuerpos esparcidos yacían sobre la tierra, la mayoría ya muertos y otros más en agonía rogando por su muerte... Cada uno de una forma peculiar, cruel y despiadada.
-Esto se está saliendo de control...
-Lo dices por Ghede o La Muerte?
-Por ambos. Ghede creo un inútil ejercicio de poseídos, todo con el propósito de ir tras Morinaga, ese fue siempre el objetivo. No le importó romper toda regla y acuerdo al que se llegó hace años, por lo que tomo toda alma que le venera.
-Algunos de los involucrados aun conservaban su alma, no eran como el resto.
-Eso es porque La Muerte tiene prohibido tomar el alma de un cuerpo al que no le ha llegado la hora, de romper esa regla sabes las consecuencias. Puede que Souichi se haya vuelto loco, pero no es estúpido.
-Ahora entiendo por que Ghede mantuvo el alma de algunos intacta... Su plan era hacerle romper las reglas a La Muerte.
-Así es. Esa es la razón por la cual Ghede manipuló a esas personas, seguramente prometiendoles algo tentador. Imagino que creyó que podría tener una ventaja ante La Muerte si conservaba el alma en algunas personas.
-Bueno, pues... Por lo que veo no le sirvió de mucho.
-A eso me refería cuando dije que esto se ha salido de control, Hiroto. Ghede ha tomado aquello que La Muerte ama, por lo que Souichi hará todo por recuperarlo. No le importará romper las reglas, ni mucho menos terminar en el mismísimo infierno... Souichi es capaz de entregar su propia existencia por el bienestar de Tetsuhiro. Mira a tu alrededor, Hiroto... Souichi ha acabado con toda criatura sin alma en éste mundo y ha torturado cruelmente a toda persona controlada por Ghede. Está fuera de control.
-No lo culpo. Han pasado cuatro días desde que se lo llevaron, y no hemos descubierto la entrada a Vilokan... Sin mencionar que las deidades nos dejaron en claro que no metería sus narices en el asunto.
-Eso en parte es algo bueno. Si las deidades no interfieren, quiere decir que le han otorgado toda libertad a La Muerte, lo que significa que podrá hacer las cosas como se le plazca. Sin restricción.
-Me preocupa Akyra... Ahora que ya tienen a mí angelito en sus manos, temo que dañen a Akyra...
-Ellos no le harán nada, Hiroto.
-Al menos no ahora... Y lo sabes.- sabia a lo que se refería y tenía razón, pero no quería preocuparlo. -Demonios! Esas malditas criaturas saben cómo esconderse bien.-Después de cerciorarnos que ninguna criatura sin alma haya quedado viva, nos retiramos de ahí.
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Durante los cuatro días transcurridos, hemos tratado inútilmente de encontrar la entrada a Vilokan, pero debido a la nula información que hemos obtenido, Souichi comenzó a entrar en desesperación y a consecuencia de ello, sin importar las consecuencias torturó hasta el cansancio cada criatura sin alma en esta tierra hasta matarla sin obtener información alguna... Al parecer nunca se les dió tal información.
Aquel día del incendio murieron varias personas, en su mayoría criaturas sin almas y unos cuantos manipulados, pero debido a que no encontraron registro alguno de Hiroto y Morinaga en la listas de personas sobrevivientes, fueron dados por muertos. Por ahora solo era esperar los resultados de ADN para identificar los restos y así confirmar su deceso, tiempo suficiente para poder sacarlo de Vilokan y así pueda regresar a su vida.
Nos dirigimos al apartamento de Tetsuhiro. Desde que Ghede se lo llevó, Souichi se refugiaba en aquella habitación cada vez que perdía el control durante varias horas. Al entrar esperaba verlo como de costumbre; furioso, angustiado y deprimido, pero la imagen frente a mi fue todo lo contrario. Se encontraba de lo más tranquilo comiendo alegremente de lo que Tetsuhiro había preparado para él el mismo día que se lo llevaron, ya que solía cocinarle en exceso.
-Puedo saber que te tiene tan de buen humor hoy?- me acerque y tome una pieza de brócoli. "Mmm... El tipo realmente tiene buen sazón"
-Sé dónde está la entrada a Vilokan- comento de lo más normal y con toda la tranquilidad, como si del clima se hablara. Ambos lo miramos sorprendidos.
-Y qué haces aquí todavía?- pregunto Hiroto desconcertado -O es que acaso ya trajiste de vuelta a mi angelito!?- Souichi lo miro elevando una de sus cejas
-Morinaga no es tuyo... y no. Aún no he ido por él.
-Me extraña que no hayas hecho ruinas aquel mundo, conociendote juraría que ya habrías hecho polvo todo y a todos en ese lugar, puedo saber a qué se debe tu tranquilidad?- pregunté aún sorprendido. No era común en él tal actitud, en total calma, como si no hubiera de que preocuparse... Verlo así daba escalofríos.
-No es como si estuviera tranquilo Isogai... Mas bien estoy planeando como hacer bien las cosas. Según lo que investigue, a Morinaga y Akyra los tienen en áreas diferentes. Si voy por Mori, dañaran el alma de akyra- Hiroto palideció- y si algo le llega a pasar a aquél tipo, Morinaga nunca se lo perdonará.
-Entonces hay que ir por Akyra primero
-No es tan fácil Hiroto. Una vez que yo entré a Vilokan sentirán mi presencia y no dudarán en actuar. No me costara nada identificar el alma tanto de Akyra como de Morinaga, pero debido al poco tiempo que tendrán lo más probable es que se apresuren a actuar y terminarán dañando el alma de Akyra.
-Entonces es más difícil de lo que imaginamos.
-No es que sea difícil, el único inconveniente es que tienen a Akyra... Si solo entrará por Morinaga sería más sencillo... Deja poner ese rostro Hiroto! No es como si lo fuera a condenar.
-Tampoco es como si no lo pensarás hacer... Te conozco Muerte, sigues siendo el mismo ser frío y sin compasión... Lo veo en tus ojos, eres capaz de sacrificar todo por Tetsuhiro si algo llegará a salir mal- Hiroto se acercó a él con los brazos cruzados y con una sonrisa triunfante- además, sé perfectamente que no solo tratas de mantener a salvó a Akyra porque Tetsuhiro lo aprecia, si no porque te agrado... Es por eso que nos toleras tanto a mí como a Isogai- Souichi solo frunció el entrecejo
-Cuándo demonios he dicho algo como eso!?
-Y entonces... qué planeas hacer, Muerte?- pregunté para regresar al tema. Sabía perfectamente que Hiroto disfrutaba provocar a Souichi.
-Es aquí donde entran ustedes. Ambos entrarán a Vilokan y se encargarán de llegar a Akyra.
-Qué hay de ti, Muerte? Sabes que ninguno de nosotros podemos abrir el portal.
-Yo no podré entrar hasta no saber que el alma de Akyra está con ustedes. Una vez que lo tengan lo llevarán cerca de donde tienen a Morinaga, así cuando yo entré podré sacarlos a ambos.
-Y cómo sabremos dónde los tienen?- pregunto Hiroto
-Alguien desde adentro los ayudará. Él los llevará hacia Akyra y luego los guiará hacia Morinaga.
-Y cómo sabremos que podemos confiar en esa criatura?- esta vez pregunté yo.
-Por que solo yo puedo sacarlo de ahí.
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Lentamente abrí mis ojos. Seda negra cubría mi cuerpo que yacía sobre la enorme cama de metal, la tenue luz de las velas daban un efecto de baile a las sombras que se formaban al rededor de las paredes de piedra. Un dejabu. Aquel recuerdo de mi visita forzada a Nueva Orleans vino a mi mente, pero a diferencia de aquella vez, una enorme puerta de metal se encontraba frente a mí... A tan solo unos metros.
Trate de incorporarme, pero me fue imposible. Un punzante dolor en mi cabeza hizo recostarme de nuevo, sosteniendo mi cabeza por inercia y colocado en posición fetal trate de ahogar mis gemidos. Poco a poco el dolor se va, y me coloco boca arriba para observar mejor aquella habitación. El lugar es similar al anterior que estuve, tiene la misma decoración, pero este lugar es más amplio y tiene una puerta. Nuevamente hago el intento de incorporarme, pero mi cuerpo pesa y me comienzo a marear. Apoyado sobre mis codos miro por toda la habitación en busca de... En busca de qué? Aquí no hay nada ni nadie. Quizá sólo mi alma añoré ver a cierta persona...
El sonido del metal chocando acompañado del chirrido me alerta. De detrás de la puerta aparece cierta persona, junto a él hay alguien más, atado por una cadena en su cuello lo llevan como a un perro, aquel joven llevando consigo una charola con alimentos. Con bastante dificultad logro sentarme, causando que mi cuerpo tiemble por el esfuerzo.
-No te exijas demasiado, tu cuerpo aún no se recupera.
-Dónde estamos?- mi voz era áspera y débil. Hasta el hablar me era difícil.
-Pronto estaremos bien. Por ahora come, tu cuerpo necesita recuperarse y con solo dormir no es suficiente.-No replique, en verdad sentía hambre.
Al parecer la persona junto a Nibo tenía la intención de comer junto a mí, ya que la charola traía alimentos para dos, por lo que en silencio, coloco la charola en la mesilla de noche y tomo asiento en aquella silla junto a la cama.
-Él estará aquí para vigilarte, está a cargo de tu cuidado. Imaginé que sería agradable para tí y mucho más cómodo si tenías a alguien conocido a tu lado.- después de lo dicho dió media vuelta y se retiró cerrando con llave aquella enorme puerta de metal.
Miré al joven frente a mí. La cadena en su cuello le fue retirada, dejando una horrible marca alrededor. Sus muñecas lucían igual.
Tomo un tazón de arroz de la charola y me lo ofreció, después tomo el suyo y en completo silencio comenzamos a comer.
El silencio no solo me era incómodo, si no que comenzaba a acabar con mi paciencia. Necesitaba respuestas y una de ellas y la más importante ahora, era saber dónde rayos me tenían.
-Y bien... Piensas decirme en dónde estamos?- después de dudarlo algunos segundos, y sin levantar la mirada contesto con pesar.
-Vilokan.- quedé en shock al escucharlo.-has estado aquí desde hace algunos días, aunque los has pasado durmiendo.- dudas inundaron mi cabeza, Cómo es que llegue aquí? Dónde estaba Souichi? Pero en especial una... Qué hacía Kissa aquí? Después de algunos minutos pregunté
- cómo llegue aquí? Es decir... Tengo entendido que solo podían traerme hasta aquí solo si yo lo aceptaba... y yo... Yo nunca...
-Lo sé- interrumpio -pero Souichi está en busca de este lugar. Por alguna extraña razón, estas... "personas" le temen a tu novio...-comenzó a toser y expulsar un poco de sangre -Es por eso que tuvieron que traerte aquí a como de lugar.- ahora que lo observaba bien, se le veía más delgado y pálido, su brazos y rostro llenos de hematomas, y al rededor de su cuello, justo encima de la herida hecha por la cadena, finos dedos estaban visiblemente marcados a su alrededor. Eran de un tono entre verdoso y amarillentos... Posiblemente ya tenían días.
-Ellos... Ellos te hicieron eso- señale sus marcas. Él tan solo sonrió y resopló.
-No. Esto fue cortesía de tu novio.
-Souichi!?
-Al parecer no le cayó en gracia mi chistesito de aquella vez y me dejó en claro que no me quería cerca de ti - a decir verdad, no creía capaz de esto a Souichi, pero por lo molesto que estaba aquella vez y el creciente odio hacia Kissa, no dudaba en absoluto de lo que Kissa me decía -sabes... En un principio me pregunte, cómo es que un tipo como él golpeara tan fuerte? Es decir, me quebró la nariz de un solo golpe- rió entre dientes -ni siquiera le ví hacer tanto esfuerzo y con una facilidad me sometió... Pero luego me miró fijamente a los ojos... Fue ahí donde me di cuenta que no era normal, o... Humano. Aún cuando se lo inscinue nunca lo negó. Ahora entiendo porque esa aura tan siniestra y lúgubre a su alrededor.
-Souichi es una buena persona a pesar de ser lo que es.
-si tú lo dices...-continuo comiendo, y entre bocado y bocado comentaba alguna de sus dudas -Qué cosa es él? Porque no es cómo estas cosas, eso lo sé.
-Bueno... Él es algo... Diferente a todos ellos, es un ser aún más poderoso.
- Y cómo es que lo conociste?
-bueno...es una larga historia
-Mira a tu alrededor Tetsuhiro, no es como si tuviéramos algún pendiente después de esto, sabes- me sonrió con sarcasmo.-Solo resumelo.
-Cierto... emm... bueno, digamos que tengo... Un don o la capacidad de ver almas y algunos otros seres desde que era un niño. Cuando conocí a Souichi, creí que solo era un alma más, un ser herrante que deambulaba por la universidad como muchas otras... Siempre que me topaba con una, las ignoraba y solo en raras ocasiones me atrevía a hablarles, pero nunca obtenía respuesta. Ellos no hablan. Sin embargo, Souichi lo hizo, y no solo eso, si no que me seguía a todas partes... Inclusive hasta mi habitación.- sonreí ante aquellos recuerdos -Siempre estuvo cerca de mi, cuidándome sin importar romper toda regla, protegiéndome de todo aquello que intentara lastimarme... Me escuchaba cada vez que lo necesitaba y en raras ocasiones me abrazaba para consolarme. Siempre cuidando de mí y aconsejandome... Cada noche de insomnio cantaba para mí, y ahuyentaba a toda alma que me aterrara... Y cada vez que me miraba...
-Te enamoraste, cierto?
-Ah?
-Tú... en verdad lo amas.- sonreí mientras asentía -porqué aceptaste estar conmigo sabiendo que lo amabas?
-Por que él no era un humano... Él jamás envejecerá ni morirá. Una relación con alguien como él no funcionaría ya que no tiene futuro... Yo tarde o temprano moriré. Así que trate de reprimir lo que sentía por el y me plantee el buscar mi felicidad al lado de alguien que envejezca junto a mí.
-Y porqué sigues con él sabiendo esto?
-por que lo amo... Trate de seguir mi vida sin él, seguir adelante y forjarme un futuro junto a alguien más, pero... Aún cuando conseguí estar con alguien, nunca pude sacarlo de mi cabeza.
-Y ese alguien más fui yo, cierto?
-Si. Pero por más que me esforcé no pude. Tú de verdad me gustabas, Kissa, me gustabas mucho. Ttrate de amarte, y di lo mejor de mí en nuestra relación, pero ahí estaba él... siempre estuvo ahí... así que por más que me esforcé, me fue inútil... es solo que entendí que tanto mi corazón y mi alma le pertenecían ya a Souichi...
-Nunca tuve oportunidad, cierto?
-Quizás si Souichi se hubiera alejado... Pero es solo que... yo no quiero una vida sin él a mi lado, y tampoco soportaría la idea de él junto a alguien más. Quiero ser solo yo y él, sin importar lo que llegue a costar ya que no estoy dispuesto a dejarlo ni entregarlo a nadie más... no importa cuan egoísta sea ese pensamiento, lo quiero solo para mí.
Amo a Souichi, lo amo más que a cualquier cosa en este u otro mundo... Y quiero estar a su lado en esta vida y todas aquellas que sea reencarnado.- ambos permanecimos en silencio. Kissa bajo su mirada, quizás procesando lo dicho por mí... Después de algunos minutos, Kissa rompió el silencio.
-Esto es mi culpa.
-ah? Qué cosa?
-Esto- miro a su alrededor -de haber aceptado el que no me amas, no estaríamos aquí.
-Esto no es tu culpa...
-No! tú no lo entiendes Tetsuhiro- me interrumpió -el día del incendio, en la universidad... yo estaba ahí. Fuimos envíos para ir por ti... Ese día me topé con Sakura, y le conté todo. Al principio me tacho de loco, pero cuando el incendio se propagó y todas aquellas criaturas emergieron, Sakura entendió que no era un loco cuento... Aquellas criaturas intentaron atacarla, por lo que corrimos lejos de ahí. Sabía que la única manera de mantenerla a salvó, era encontrando a Souichi ya que por alguna razón le temen. Sabía que estaría contigo, por lo que escondí a Sakura y salí en busca de ustedes... El fuego era controlado por lo que no era de que preocuparse, pero si aquellas criaturas la encontraban, no lo dudarían y la acesinarian. No pude ir muy lejos ya que no quería dejar sola a Sakura por mucho tiempo así que cuando volví, tú estabas ahí... Te llamé y antes de siquiera poder preguntarte por Souichi, Sakura ya te había golpeado... Fue ella quién te entrego y todo por mi culpa...
Yo en verdad te amo Tetsuhiro, y Sakura lo sabía. Ella y yo estamos comprometidos, a sido así desde que éramos niños. Nuestros padres arreglaron el compromiso, se nos permitió salir con otras personas, y a mis padres nunca les importo si fueron hombres o mujeres ya que al final sería Sakura mi esposa. Pero nadie obliga al corazón, y fue a ti a quien escogió... Siempre me atrajiste, y cuando me aceptaste... Me sentí inmensamente feliz. Trate de romper el compromiso con Sakura, pero no lo tomo nada bien, es por eso su creciente desprecio hacia a ti.
Cuando llegó Souichi, el miedo se apoderó de mí, pero lo ignore. Me decía una y otra vez que no era nada, que tu interés en él sería pasajero, y lo entendía! Souichi es atractivo e interesante... Lo fue inclusive para mí y Sakura, pero yo te amaba por lo que solo fue pasajero para mí, en cambio tú cada vez te volvías más cercano a él por lo que mi miedo creció. Sakura me comentó bromeando que solo con ayuda de brujería permanecerías a mi lado. Sé que lo dijo por burlarse de mi, pero a mí no me pareció mala idea. Hablé con varios conocidos y me proporcionaron algunos contactos... Uno en especial me habló de un extraño anciano y de su extravagante forma de ganar el la vida Viaje hasta el lugar y hablé con él. Poco después llegó Sakura, pero solo para burlarse de mi desesperada idea por mantenerte a mi lado. Salimos a beber y solo se la paso contando un sin fin de cosas de ustedes dos... Esa noche me embriague y al día siguiente me encontré de nuevo con el brujo. Cuando regrese a Nagoya hice lo de siempre, evitarte, pero ya estaba cansado de eso... Aquella vez que los vi entrar a tu departamento, me paralice... Fui hasta ahí con el fin de hablar contigo, pero lo que vi... La forma en que lo mirabas... Era amor lo que tus ojos reflejaban y era obvio que lo deseabas. En todo el tiempo que estuvimos juntos, tú nunca me miraste así... apenas y lograba que me besarlas,, me tomarás de la mano o me abrazaras, en cambio a él... siempre buscabas cualquier pretexto para tener contacto físico con él. Supe en ese instante que lo elegirias a él por lo que evitaba verte, ya que no quería que me dejaras.
Me sentía a morir, mi corazón estaba destrozado y ya no me importaba nada. Me aproveche de Sakura, sabía que me amaba, por lo que la utilice para saciar mi frustración. Tenía sentimiento encontrados, por un lado te odiaba, pero a la vez te amaba. Mi error fue dejarme manipular por Sakura, nunca debí escucharla... Pero me llenaba la cabeza de más resentimiento contándome todo lo que veía de ustedes y de lo idiota que era por no darte tu merecido por haberme engañado... No me estoy justificando, sé que a pesar de todo, esto es mi culpa... Por lo que te pido de corazón que me perdones- su voz comenzó a quebrarse - Tampoco me gustaría que la odiarlas a ella... yo le conté que solo teniéndote a ti, ellos me dejarían libre, por eso hizo lo que hizo... pero nos mintieron, ellos nunca tuvieron la intención de dejarme ir.
Tetsuhiro... Nunca quise lastimarte... Lo único que yo quería, es que nunca me dejaras... Y que sólo me amarás a mí- finalmente no pudo más y rompió a llorar. Yo solo lo abrace -Sé que fue muy egoísta de mi parte, pero es solo que... No quería perderte
-No tengo nada que perdonarte Kissa. Fue culpa mía por no hablarte con la verdad desde un inicio
-Yo aún te amo, Tetsuhiro! Y me odio por haber hecho lo que hice... Es mi culpa que estés aquí!
-Ya deja de culparte, Kissa, esto no fue tu culpa- lo tome de los hombros y lo separé de mí para que me mirará -ellos tarde o temprano me encontrarían, esto solo era cuestión de tiempo. Souichi no es cualquier criatura. Él es diferente... No es un alma herrante, ni un espíritu vudú como los de aquí. Él es alguien a quien todos le temen, alguien mucho más poderoso. No puedo decirte lo que es, pero si puedo decirte que no es a mí exactamente a quien quieren.
-Entonces porqué te tienen aquí? De mí lo entiendo, pero tú.. porqué?
-Yo soy la debilidad de Souichi, y para llegar a él me necesitan
-y porqué no simplemente llegar a él? Para qué tomarte a ti?
-Como te dije antes, Souichi no es cualquier ser. Ellos jamás se atreverían a ponerse en su camino, a menos de tener una ventaja sobre él.
-Y esa ventaja es tenerte aquí... Porque tú eres su debilidad.
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-...Pero, qué demonios llevan puesto?- Aquel par de inútiles llevaban puesto un traje militar, estaban armados hasta los dientes y llevaban una mochila con quién sabe cuánta basura.
-Solo lo necesario- contesto Isogai- O es que ya olvidaste que no podemos usar nuestros poderes o seremos descubiertos?
-En realidad yo no tengo poderes...- comento Hiroto
-Oooh Cierto! Y que mejor que pasar desapercibidos con esos llamativos Y RIDÍCULOS TRAJES, IDIOTAS!- ambos retrocedieron cuando grite- QUÉ PARTE DE PASAR DESAPERCIBIDOS NO ENTENDIERON PAR DE INÚTILES?!
-Y cómo pretendes que acabemos con esas criaturas si nos topamos con una?!- cuestionó Hiroto
-Usa tu maldita mano y quebrales el cuello! O con una simple daga en su garganta es más que suficiente!
-Te dije que no era necesario todo esto!- replicó Hiroto mirando molesto a Isogai.
-Bueno, uno nunca sabe...- contesto Isogai indiferente
-Solo tiren toda esa basura y pónganse algo más discreto! Con un demonio! Van por Akyra y Morinaga, no a un maldito día de campo!
-Quizas no a un día de campo, pero si a un campo de batalla- murmuró Hiroto, el cual al ver lo molesto que estaba decidido no decir nada más. Después de algunos minutos ya estaban listos.
-Y bien... A dónde nos dirigimos?-Pregunto Isogai.
-Iremos a ver a Legba, el morador del límite entre ambos mundos. Él podrá abrirnos camino.
-Creí que solo era un intermediario para comunicarse a Ginen.
-Tambien lo es para abrir un portal a dicha tierra, y por lo que investigué Vilokan se encuentra muy por debajo de la ciudad de Ginen.
-Creí que habías descubierto la entrada directa a Vilokan- comento Hiroto.
-Así es, pero si llegamos e irrumpimos dicha entrada se darán cuenta enseguida. Lo mejor será entrar por la ciudad de Ginen y así podran pasar desapercibidos- Ambos asintieron en aprobación, y sin decir palabra alguna los guíe.
Justo donde los dos caminos se unen, cuando la noche se convierte en amanecer, se encuentra el celador de ambos mundos, conocido por muchos como "Papá Legba", uno de los más importantes de los Loas. Su apariencia es la de un hombre de raza negra, entrando en años, como entre los 70 y la muerte. Con un sombrero de ala ancha hecha de paja y su típica guayabera en conjunto de un pantalón holgado de algodón resaltando sus colores rojo y negro, apoyado en su baston y en su boca una pipa de bambú. De constitución famélica. Siempre acompañado de un perro, una rata o un gallo, sus animales representativos.
Interactuar con él no sería problema ya que que al ser un portavoz e interprete habla todas las lenguas. Al ser una especie de creación del mundo vudú, todo ser humano debe pasar ante él una vez que se le invoca y así poder conectar con otros espíritus. No obstante, su naturaleza puede ser un tanto engañosa, tramposa y pendenciera.
Pude verlo ahí sentado, recargado en un cedro con pipa en boca relajado. Miro en nuestra dirección, pero no mostró asombro. El ya nos esperaba.
-Señor, Muerte.- mencionó después de exhalar el humo de su garganta.
-Veo que ya nos esperabas.
-Sé lo que tienen y a quien pertenece.- volvió a inhalar de su pipa- Pero yo tan solo soy un celador... Lo que haga Ghede o cualquiera de los Loas no me involucra.
-Entonces sabrás porque estoy aquí.- se puso de pie, y después de pensarlo algunos segundos, habló.
-No es mi intención interponerme en su camino, señor- dijo con un apice de nervios. Siempre manteniendo la calma por muy aterrado que estuviera- Pero usted sabe cuál es mi trabajo... Mi deber está por encima de mí vida.
-Eso no es problema para mí- dije sonriendo
-No hay necesidad de Llegar a tanto! -el anciano al fin mostraba su miedo.- siempre hay maneras de solucionar las cosas beneficiándose ambas partes.
-Te escucho...
-Como mencioné, mi deber es primordial... Pero usted es La Muerte, y un simple celador puede ser engañado... No puedo ignorar su intromisión, pero si puedo retrasar el aviso.
-Un trato justo a cambio de tu vida me parece bien... Yo obtengo lo que quiero y tú sigues existiendo.- Sabía que me pediría algo a cambio, pero que podría ser mejor que mantener su vida? Nada. Y él lo sabía.
No muy conforme, pero conciente de que no tenía otra opción, el anciano acepto.
Del amanecer al anochecer, más allá de lo prohibido en las tierras de África, ambos caminos se encuentran y un destello aparece. El tiempo para aquellos presentes se detiene, y habré paso a un nuevo mundo... Ginen, la ciudad de los espíritus, donde habita todo Loa, más sin embargo, es Vilokan donde radican los más importantes.
-El tiempo entre el mundo de los vivos y los muertos es distinto- mencionó el anciano- por lo que solo puedo esperar una hora para dar aviso...
-Bien.- me gire en dirección de Isogai y Hiroto-Pase lo que pase, no uses tus poderes Isogai... Al menos no hasta que yo esté presente.
-Lo sé, soy consciente de lo que puede ocurrir.
-Atravesaran como mortales y pretenderán ser simples esclavos. Pasen desapercibidos, siempre con la cabeza baja...
-cómo sabremos por donde tenemos que ir para llegar a Vilokan?- pregunto Hiroto - ninguno de nosotros hemos estado ahí nunca.
-Solo sigan las indicaciones que les daré, una vez que lleguen a la entrada, kashua los estará esperando.
-Kissa?! Qué hace Kissa ahí?!
-Eso es lo de menos! El los guiará por Vilokan hasta llegar a Akyra, es importante que lo mantengan con ustedes! Una vez que lo tengan, los llevará hacia Morinaga.
Él los dejara cerca de dónde lo tienen y ustedes permanecerán ocultos mientras kazu va por él.
-Y se puede confiar en eso?- cuestionó Isogai
-Es conciente que traicionar me no es opción. Según sus palabras, a Morinaga lo mantienen constantemente en vigilancia. Todos los jefes y guerreros Loas se encuentran ahí y si los llegan a descubrir, todo se complicaría... Esto es como una cadena Isogai, si tienen a Akyra, lo tendrían a él.
-Y si lo tienen a él te tienen a ti... De acuerdo, así que nuestra prioridad es Akyra...
-Así es. Si ustedes se aseguran de traer el alma de Akyra, no importa que Ghede tenga a Morinaga. No tiene ventaja alguna con solo tenerlo a él.
-Entonces, no perdamos tiempo.
-Bien. Escuchen, Ginen es como un laberinto, así que presten atención y por lo que más quieran, no se desvíen del camino!- ambos asintieron -Ginen es como una esfera, la cual se divide en dos mitades. Dentro de esa esfera hay dos planos perpendiculares e intersecantes como los brazos de una cruz la cual une las dos mitades de la esfera.
Al entrar a la primera sección, que es por donde entrarán, pasarán por un grupo de comunas las cuales son habitadas por los "efímeros". No habra ningún problema siempre y cuando no interactúen con nadie.
-Qué son los efímeros? -Pregunto Hiroto.
-Son personas las cuales cumplen un pago, se les llama efímeros por que eso es lo que son. Su vida no es larga en ese mundo, ya que solo son utilizados para alimentar tanto Ginen como Vilokan.- el rostro de Hiroto palideció.
-Que horror! No sabía que practicaban el canibalismo!
-No seas idiota Hiroto! Se alimentan de su alma, no de su cuerpo!
-No veo gran diferencia...
-Cómo haremos para pasar a la siguiente sección?- cuestionó Isogai
-Tendrán que hacerlo por las catacumbas. El camino que separa las dos secciones está unido por las catacumbas cuya entrada está vigilada... No puedo ayudarles y tampoco puedes usar tus poderes, por lo que tendrán que pensar en algo para pasar. Dentro de ahí no hay ningúna criatura que resguarde el lugar, pero lo habrá al salir de ahí.
Una vez fuera de las catacumbas, pasarán a la siguiente sección. Allí se encuentran los sempiternos. Ellos son a lgo así como sus guerreros, son los encargados de mantener libre de intrusos a Ginen o evitar que quieran escapar. Cuando estén allí, mezclense como uno más de ellos, no bajen su mirada pero tampoco luzcan intimidantes.
Deberán pasar todo ese camino hasta llegar a una especie de templo. Ese se encuentra al final de la sección, en una zona boscosa. Dentro del templo los estará esperando Kesha, el los guiará a la entrada a Vilokan y de ahí los guiará a Akyra.
-Estas seguro que podemos confiar en él?- pregunto Hiroto
-No tenemos opción... Y tampoco él. Si quiere salir de ahí, tendrá que ayudarnos a sacarlos de Vilokan.
-Cómo sabrás cuando tengamos a Akyra?- pregunto Isogai
-Solo usa tu energía, yo te sentiré y sabré que lo tienen. Entraré e iré directamente hacia ustedes para abrir el portal y así sacar a Akyra- mire a Hiroto -procura despedirte rápido de él ya que no habrá tiempo- él asintió.
Ambos se acercaron a Legba. El anciano por su parte tomo su bastón, cerro sus ojos, e inició un extraño cántico en su lengua nativa.
El día y la noche se unieron dando paso a nubes espesas y un vendaval que se originaba. Al tiempo que su bastón resonó con fuerza en la tierra, un destello de tonalidades opacas se avistaron y un portal asimétrico comenzó a formarse.
-No podré abrir el portal en su totalidad ya que eso los alertaría, así que una vez que entren se sellará y ya no habrá vuelta atrás- Después de aquellas palabras ambos entraron, perdiéndose entre ambos mundos. -Pasado el tiempo acordado no será mi responsabilidad lo que ocurra allí dentro... Solo quiero que tome en cuenta mi posición.
-Tú solo cumple con tu parte y yo respetaré el acuerdo... Pero si llego a notar algún engaño de tu parte, ten por seguro que no tendré conmiseración alguna.
Después de lo dicho me retiré del lugar. Ahora solo era cuestión de esperar y rogar por que ese par no fuera a estropear las cosas, porque de ser descubiertos, nuestra mayor preocupación y prioridad será Akyra...
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GINEN
El putrido edor que emanaba el lugar era insoportable; estiércol, orina, vómito y sudor se mezclaba en el aire. Sin duda alguna la palabra higiene no existía en el lugar. El ambiente deprimente no ayudaba mucho, sin mencionar la gente que habitaba en el lugar la cual parecía no estar del todo aquí...
El cielo era un poco extraño, de tonalidades púrpura con una mezcla de rojizos y nubes espesas de color gris. Era como un lugubre anochecer... Una ciudad como cualquier otra, habitada por numerosas personas las cuales parecían ajenas a su actual realidad, era como caminar por las calles de Nueva Orleans, rodeados de visios y promiscuidad y con forme recorríamos el lugar, notamos que no todas las personas tenían el mismo aspecto, algunas se veían más llenos de vida y su andar era más vivo, y en algunas otras parecía ser que en cualquier momento caerían muertos.
-Se como hacerte sentir bien...- una rubia mujer se acerco a Hiroto, y colgándose de su cuello comenzó a restregar su cuerpo mientras besaba su cuello.
Hiroto coloco sus manos en las caderas de aquella mujer y la acerco más a él, provocando en aquella mujer un gran jadeo. la tipa vestía un diminuto vestido de látex negro ajustado con un gran escote en su pecho y espalda. A estas alturas la tipa ya había rodeado con una de sus piernas la cadera de hiroto y comenzaba a descubrir la parte superior de su pecho... lo más desagradable es que no llevaba ropa interior. Yo solo miraba asqueado tal visión.
Hiroto miro en mi dirección, rogando silenciosa y desesperadamente por mi ayuda. Sabia que solo estaba siguiendo el juego para no ser descubiertos, ya que si la llegaba a rechazar lo verían raro y sería blanco de miradas. Después de salir de mi estupor me diriji a ellos, tome a la tipa del brazo para alejarla, mire a Hiroto, lo tome de detrás de su cabeza, y lo bese. La tipa lejos de asombrarse pareció gustarle ya que comenzó a tocarse mientras sonreía al mirarnos, afortunadamente un hombre llegó y la tomo ahí mismo. Aprovechando la distracción huimos de ahí.
-Será mejor mantenernos alejados de la multitud y procuremos caminar por los lugares más solitarios... No me gustaría toparme con otra de esas.
-Vamos! Pudo haber sido peor, al menos la tipa no estaba del todo mal- si las miradas mataran...
-Entonces pudiste haberla besado a ella y no a mí!
-Mis gustos son muy selectos... Además, su fragancia no era muy seductora. De haberla besado a ella ten por seguro que pudo haber sido conflictivo, dudo que un solo beso la hubiese conformado! sin mencionar que debo mantener intacto mi celibato- dije lo último agregando un guiño a lo cual recibí una mirada de incredulidad.
-Y besarme a mí la conformaría?
-No. Pero no se me ocurrió alguna otra cosa y besarla a ella no era opción! Como te dije, dudo que con solo un beso fuera a conformarse! Además ví a un tipo mirarla de forma pecaminosa, si yo te tomaba a ti lo más seguro era que él aprovecharía eso.
-Cómo sea! Solo larguemonos de aquí! Éste lugar es un peligro para mi pureza...
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Parecía haber pasado una eternidad desde que llegamos lo cual comenzó a preocuparnos, no sabíamos cuanto tiempo había pasado fuera de éste mundo por lo que nos apresuramos. Justo antes de llegar a las catacumbas, a unos cuantos metros de la entrada para ser exactos, se encontraban dos guardias, su aspecto era diferente por lo que resaltaban del resto. Frente a ellos se encontraba uno más quien sostenía a un hombre del cabello el cual se quejaba de dolor. De aspecto demacrado y un alma claramente dañada, el hombre solo rogaba... Uno de los que resguardaba la entrada se acerco a él, lo tomo del cuello levantandolo para quedar a la altura de su rostro. Su mirada no mostraba nada, era vacía... Dentro de él ya no había nada, era claro que su alma había sido dañada a tal grado de destruirla. El tipo sonrió y presionó más su agarre, provocando que por instinto el hombre tratara con ambas manos soltarse, pero era inútil. Lo acerco más a él y comenzó a aspirar. El cuerpo del hombre comenzó a desprender una especie de luz tenue, casi ostensible, como si de niebla se tratara. El hombre poco a poco comenzó a palidecer y perder fuerza dejando caer ambos brazos, por lo que el tipo lo soltó dejándolo caer abruptamente al suelo. El resto de su alma solo se esparció en el lugar, mientras que su cuerpo comenzó a desvanecerse quedando en el lugar solo restos de polvo. Aprovechando la situación actual, nos adentramos a las catacumbas, dejando atrás aquel animado pero a la vez deprimente lugar.
La escena fue realmente triste de ver, todas esas personas que momentos antes vimos disfrutar acabarían de la misma manera, sin una oportunidad de regresar en otra vida.
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Las catacumbas era un maldito laberinto en total obscuridad, paredes hechas de restos humanos y pisos cubiertos de piel disecada. Algunos cadáveres eran expuestos en vitrinas y eran venerados, ya que se encontraban con velas e inciensos y algunas otras ofrendas, algunas que llamaron mi atención fueros collares y pulseras hechas de dientes y cabello humano. Al llegar al final, vimos la enorme puerta de metal. Ambos sacamos una daga, solo tendríamos una oportunidad de hacerlo y esperábamos no ser descubiertos.
-Y bien? Ahora que hacemos?- pregunto Hiroto- cómo sabremos cuantos custodian tras la puerta?- Pase la hoja de la daga por debajo de la enorme puerta, y ayudándome con su reflejo pude divisar a dos sujetos sólamente.
-Bien. Solo puedo ver a dos, pero eso no significa que no haya más. No habrá de otra mas que arriesgarnos... Estas listo?- Hiroto sonrió
-Yo siempre estoy listo- Hiroto tomo la manija y trato de abrir la puerta con cuidado, pero solo me miró y dijo- está cerrada!- susurro -La maldita puerta la mantienen cerrada!- un problema más.- y ahora qué?!
-Toca
-Ah?
-Solo... Toca!
-y qué demonios pretendes que diga?! Oh! Soy yo Hiroto, por favor habrán (?)
-Bueno, entonces qué propones?!
-No lo sé! Creo que... Demonios!- al ver que no teníamos otra opción, mi idea no sonaba tan ridícula después de todo, por lo que dió unos suaves toques y esperamos respuesta.
Voses se escuchaban a través de la puerta por lo que esperamos ansiosamente, pero al no ver movimiento alguno decidimos intentarlo de nuevo. Tres golpes más resonaron, y poco después la puerta fue abierta. Ambos nos colocamos detrás de ella. Al entrar la segunda criatura, Hiroto y yo nos avalanzamos a ellos. Mi daga fue directo a su garganta y empuñandola un poco más hacia arriba logro ir en dirección a su cabeza, mientras que Hiroto cubrió la boca de dicha criatura al momento que clavaba la filosa pieza a un costado de su costilla, para después pasarla por su garganta.
-Sera mejor que nos apresuremos, no tardarán en darse cuenta de su ausencia y descubrirán los cuerpos
-si es que llegan a encontrarlos...- miré ambos cuerpos inertes, los cuales comenzaron a tornarse de un tono cenizo y la sangre que broto de ellos ya era más obscura... era como si comenzarán a desintegrarse- tal parece que no durarán mucho...
-Quiza sea este mundo que se alimenta de todo ser viviente que habita en el... Cual sea el caso no es nuestro asunto ahora.- abrí un poco la puerta y miré- al parecer se ve despejado. Démonos prisa, no sabemos cuanto tiempo nos queda.- ambos salimos a prisa y corrimos por el largo camino hacia poblada ciudad.
Esta sección no era muy diferente a la anterior, la misma fachada de barrio francés resaltaba a la vista, la única diferencia era que el lugar era mucho más limpio y la zona parecía gozar de un status privilegiado. Recidencias y hermosos jardines adornaban las limpias e iluminadas calles, hombres de aspecto pulcro caminaban por ellas acompañados por bellas mujeres que parecían haber sido sacadas de los mas bajos burdeles. Mas sin embargo, a pesar de su apariencia distinguida, no difieren de la anterior sección. Vulgares y libidinosos, personas sin la menor vergüenza y escrúpulo para cometer cualquier conducta impropia ante los demás; sexo, peleas y tanto hombres como mujeres alcoholizados deambulaban por las calles abarrotadas de transeúntes como si de un festival se tratara.
Caminamos a toda prisa por los callejones de dicha ciudad, aprovechando la obscuridad de la noche y evitando las calles principales ya que estás eran las más iluminadas. A la distancia pudimos ver aquella zona boscosa, un largo camino iluminado por lámparas de cera recorrían todo el camino. Sería un problema pasar por ahí, por lo que lo más adecuado era rodear la zona.
Al llegar al límite entre la comuna y el bosque nos topamos con un grupo de criaturas sin alma, el lugar estaba en completa obscuridad por lo que al notar nuestra presencia se giraron a mirarnos.
-Ya era hora de que llegaran! El cambio de relevo fue hace más de diez minutos! Dónde rayos se habían metido?!- nos quedamos en silencio por algunos segundos, procesando lo escuchado... Nunca se nos informo acerca del resguardo en esta zona!
-Ya estamos aquí, así que dejen de lloriquear!- mencioné con indiferencia, mostrando calma en mi postura.
-Dónde están los demás?
-Somos solo nosotros- después de intercambiar miradas entre ellos, tomaron una postura de ataque y uno de ellos alzó la voz.
-No pueden ser solo dos! Tiene que ser un grupo de seis, es así como se maneja, fue así como se nos ordenó!- todos ellos estaban en guardia, alguno que otro ya comenzaba a emerger de su cuerpo algo de su energía y era más que claro que estaban dispuestos a atacar.
Todos ellos eran de un rango inferior por lo que no me costaría nada eliminarlos en segundos, pero al utilizar mi poder quedaría expuesto ya que al ser un ser de luz me detectarian enseguida, sin mencionar que podría dar una falsa alarma a Souichi.
-Hubo problemas en las catacumbas con algunos efímeros- comento Hiroto- por ahora están lidiando con ello, nada de que preocuparse. Nosotros solo fuimos enviados para dar aviso.- al escuchar eso, la postura de algunos se relajo por completo y algunos más simplemente no bajaron la guardia. Aún así, lucían más tranquilos.
-Bien... Ya han dado aviso. Pueden ir por donde vinieron.- Hiroto y yo nos miramos, compartíamos el mismo pensamiento.
Lo mejor era regresar y tratar de separarlos. Con dicha información lo más probable era que fueran a confirmarlo y aprovecharíamos eso. Si se separan, sería mucho más fácil lidiar con ellos. Acesinariamos primero a los que fueron enviados para después ir por el resto. Era un buen plan, pero antes de siquiera poder dar la vuelta para retirarnos, una luz roja iluminó el cielo. Desviando la mirada, miramos al cielo observando una bengala la cual había sido lanzada... Claramente eso era una señal de alerta.
-Mierda...- susurro Hiroto. Ambos regresamos la mirada al grupo de criaturas frente a nosotros, los cuales no dudaron un segundo en atacar.
-Da aviso a Vilokan!- grito uno de ellos.
Uno más salió corriendo en dirección contraria y el resto se abalanzó a nosotros. Hiroto no tardó en reaccionar. Agachándose, esquivo hábilmente un golpe dirigido a su pecho y golpeó fuertemente en la garganta a uno de ellos derribandolo para después correr tras el otro. Tome el puño dirigido a mí y torci el brazo mientras patee la rodilla y abdomen de otro más. Solté el brazo y sostuve su cabeza y en un rápido movimiento quebré su cuello. Uno menos.
A la distancia observé cómo Hiroto alcanzó al tipo, saltó sobre él mientras clavaba la fina hoja de la daga en su cabeza, sacándola al instante y girando para clavarla una vez más en la garganta de otro más. Sentí como era sujetado del cuello por detrás, por lo que simplemente tome mi daga y se la clave en el rostro. Lanzando un grito de dolor, la criatura retrocedió presionando la zona herida de la cual no paraba de brotar sangre. Yo solo observé.
Sentí un fuerte golpe en mi cabeza que me desequilibrio, y para ser honesto, dolió un poco. Después de eso, un fuerte crujido se escuchó, pero para cuándo me gire, el tipo ya estaba el el suelo con la cabeza destrozada. Mire a Hiroto quien ya tenía a otro del cuello.
-Sera mejor que corramos! Han sido advertidos y no tardará en llegar el resto!- pase la fina hoja por la garganta del que aún se quejaba de la herida en su rostro y me dirigí hacia Hiroto.
-Seguramente fueron los cuerpos en las catacumbas lo que los alertó!- empuñó la daga directo al corazón de la criatura -Solo espero que Akyra este bien...
Corrimos con toda libertad a lo más profundo del bosque llegando rápidamente al templo. Dentro de el y tal como se nos dijo se encontraba Kissa, su aspecto era terrible, pálido y demacrado, con visibles hematomas en su cuerpo. Era difícil no mirarlo.
-Porqué tardaron tanto?!
-Es una larga historia...
-Ya habrá tiempo de contarmelo, por ahora corran!- lo seguimos hasta el fondo del templo, en el se encontraba una enorme barda de piedra, la única que había ya que el resto del lugar estaba hecho de madera. Kissa presionó cierto lugar y una puerta secreta se abrio.- vamos! La entrada a Vilokan es por aquí!- tomo una de las lámparas de cera que se encontraba en el lugar y nos guío por las escaleras en espirar. Al final de ellas, no había nada más que una barda la cual tenía grabada un extraño dibujo. Kissa le entrego la lámpara a Hiroto, y volvió a presionar cierto lugar, después de eso la barda se partió en dos para dar paso a un nuevo mundo.
Era hora de ir por los nuestros y sin importar lo que pasará, nuestra única prioridad era Akyra...
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