19. Ellas no se Van a Andar por las Ramas

La siguiente mañana Draco decidió que no iba a ir con Hermione al desayuno. Pero cuando no fue por ella, como de costumbre, ella decidió ir a buscarlo.

-¿Estás listo? Vamos, es hora del desayuno -le dijo, observándolo.

-No estaba planeando ir contigo hoy. Quizás yo debería de comenzar a aventurarme en mi propia casa, necesito hacer nuevas amistades.

-Me parece bien, pero ya estás listo ¿Por qué nos vamos allá juntos? -Parecía que era ahora ella quien aún quería hacer cosas con él. Finalmente estaba comenzando a reconocer que disfrutaba mucho de su compañía.

Estuvo de acuerdo y caminaron juntos al comedor, cuando llegaron él la acompañó a su mesa.

-¡Vaya! -Comenzó Ginny- nadie va a creer que ustedes dos no estuvieron juntos el día de ayer; tienen el mismo bronceado.

-¡Ginny! Hermione fue a visitar a sus padres…-dijo Harry alarmado- Pero aparentemente ahora son vecinos con Draco, en algún lugar del Caribe -se rió Harry.

Su buen sentido del humor era contagioso, así que Draco decidió sentarse con ellos nuevamente.

-¿Adonde fueron? -Preguntó Luna mirándolos, después volvió a poner su mirada en su desayuno.

Hermione les dijo cómo fueron a España a jugar y a practicar sus habilidades. Les mencionó todas las cosas que hicieron.

-¿Está mejorando en algo? Pregunto Ginny.

-Sí, de hecho si -contestó Draco mientras terminaba de poner comida en su plato.

-Yo tendría que ver eso para creerlo -dijo el Ron, parecía que no solamente estaba poniendo atención a su interés amoroso, si no también a lo que estaba pasando con su ex.

-Creo que pronto vas a tener más estudiantes. Algunas chicas han estado preguntando si estás dando clases privadas, -comentó Luna.

-pff -se rió Harry -casualmente también preguntaron si ustedes dos son novios.

-Lecciones privadas mi trasero… -Dijo Ginny muy divertida-. Disculpen mi francés, esa chica longvalley iba a sustituir a un jugador del equipo de slytherin el año pasado, cuando él estaba enfermo ¡¿Y dice que quiere aprender?!

-Quizás otro tipo de lecciones, ¿verdad, Draco? -Continúo Harry riendo.

-Quizás -río Draco también- Yo definitivamente puedo ayudarles con eso. Quizás debería ir a investigar -Empujó su desayuno que aún no había tocado y se levantó, listo para tener un poco de diversión-. Los veré después, en esta ocasión no puso ninguna atención especial en su amiga.

-Creo que finalmente se dio cuenta que no te gusta, Hermione -Ginny le dijo a su amiga. Hermione Solamente la miró inexpresivamente.

-Podría haberlo haberlo sabido todo el tiempo, el sabe Oclumencia, su tía le enseñó -comentó Harry, recordando la vez que había espiado a Draco y al profesor Snape cuando hablaban de la tarea que Voldemort había asignado a Draco.

Continuaron normalmente. Aparentemente Luna era la única que había se había dado cuenta de que Hermione se veía un poco triste. Un rato después Luna también había volteado a ver, sin ninguna precaución, al nuevo amigo de su querida amiga. Se veía contento, como que ya se estaba divirtiendo en ese otro lugar. La amistad de Hermione definitivamente le había ayudado a limpiar su nombre y su reputación. Lo había puesto en el mapa nuevamente. Sí; a las otras chicas se les había advertido que se mantuvieran lejos de él, sus padres estaban preocupados; él tenía un récord criminal. Pero esas niñas decidieron que, si ese hermoso criminal era lo suficientemente bueno para Hermione, la heroína de la guerra, la bruja más inteligente de su edad, entonces tan seguro como el infierno, también era lo suficientemente bueno para ellas. Sus padres podían quedarse sus propias opiniones.

Todo el mundo comenzó a retirarse hasta que solamente estaba Luna y Hermione en en la mesa -¿está todo bien? -Luna le preguntó, ella ya había acabado su desayuno desde hacía mucho tiempo pero quería permanecer ahí, con Hermione, para decirle privadamente que se había dado cuenta y que estaba ahí para ella.

-¡Oh Luna! Eres una amiga tan maravillosa -Caminaron a su clase juntas. Luna le preguntó qué había pasado, se veían distantes- no lo sé -contestó Hermione, se veía confundida- he aprendido apreciarlo mucho, nos hemos vuelto muy cercanos. Es muy agradable pasar tiempo juntos, pero creo que quiere que seamos una pareja y yo no lo sé; quizás esté molesto por eso.

-¿No te gusta? -Le pregunto Luna. Estaba tratando de descubrir qué era lo que sentía su amiga, para saber cuál era la mejor manera de ayudarle.

-¡Oh Luna! Creo que sí… Creo que me gusta mucho y de muchas maneras. Estaba reflexionando, había soñado con él, el sueño más maravilloso- pero no sé si sea lo único que importa en una relación, el problema es que aún se ve con muchos daños emocionales y creo que tengo miedo.

-Hermione, lo que estás diciendo no suena como viniendo de ti misma. Has estado diciéndoles a todos acerca de cuánto ha cambiado Draco; de cómo crees que se merece una segunda oportunidad ¿Estabas mintiendo? -Sabía que su amiga no había mentido, pero quería ayudarle a ver las cosas más claramente.

-No, no estaba mintiendo. Él ha cambiado mucho, pero aún está… Cómo decirlo… Tiene muchas heridas del pasado.

-Me lo imagino ¿Pero quien no está dañado o tiene defectos de una manera o de otra?.

-Lo sé… Pero sus heridas son realmente profundas.

-Bueno, entonces eso quizás quiera decir que probablemente él ha tocado fondo. Quizás se esté levantando desde ahí ¿No es eso maravilloso? Las circunstancias terribles pueden motivarnos como nada más. Él es joven, aún puede cambiar más fácilmente. Y el que salgas con él no quiere decir que tengan que casarse, puedes simplemente intentarlo. Pero incluso si te casaras con él, si las cosas no van bien, uno puede salirse de una relación- Luna amaba ver qué tan dulce y amable se había vuelto Draco después de que su amistad había comenzado, no sólo hacia Hermione, pero hacia todos ¿Cómo podría no querer ellos continuarán estando juntos?

-Tienes razón Luna -Era su turno de estar preocupada de perderlo, voy a pensar acerca de eso. Habían llegado a su salón de clases.

…..

Fue muy difícil para Hermione concentrarse en sus clases. Encontró que su mente vagaba en todas las direcciones, a veces en el presente, la mayoría de las veces en sus memorias. Increíblemente, ella había dejado pasar la totalidad de las preguntas de sus profesores, sin siquiera intentar levantar su mano. Todo el mundo estaba sorprendido ¿qué estaba pasando con la sabelotodo de Hermione Granger? Muchas miradas la analizaban. Otras miradas intercambiaban reacciones confundidas ¿acaso estaba el fin del mundo en camino? ¿Por qué parecía que ya no le importaba nada? Ella ni siquiera se dio cuenta de lo que estaba provocando. Unas veces simplemente se encontraba a sí misma haciendo extraños dibujos en su cuaderno, mientras pensaba.

Sí, él ya había cambiado algunas opiniones muy tóxicas, estaba ella pensando. Últimamente, estaba interesado por su bienestar de una manera que nadie lo había hecho antes, excepto por sus padres. Ella disfrutaba su compañía, hablar con él... podían hablar por horas y horas sin detenerse. La hacía reír con bromas inofensivas... Y estar dentro de sus brazos… Eso era… El paraíso. Pero parecía que ahora él estaba enojado con ella. Quizás le iba a ser muy fácil olvidarse de ella, después de que se sintiera mejor, quizás ya estaba comenzando a hacerlo… ¿Estaba listo para dar amor real?

En el almuerzo ella estaba nuevamente perdida. Se sentó cerca de Ginny, ella había mandado a su novio del otro lado de la mesa para que Hermione y Luna pudieran sentarse junto a ella. Ginny se había dado cuenta también; su amiga estaba actuando extraño y el último admirador de su amiga también lo estaba haciendo.

Draco llegó al comedor y cuando paso cerca de la mesa Gryffindor los saludo: -hola Gryffindors, hey Ginny ¿están listos para perder este viernes? -de todos ellos, ella era la única a la cual todavía se le permitía continuar jugando en el equipo debido a la edad.

-¡Oh! Ustedes no tendrán ninguna oportunidad bebés Slytherin -presumió ella.

-¿Son tus estudiantes buenas? -Harry le preguntó bromeando, mientras volteaba verlo a los ojos.

-Son muy buenas, en muchos sentidos -dijo Draco con una sonrisa divertida y tratando de ser simpático agregó-: pero no sé acerca de sus habilidades en quidditch.

Cuando dijo eso, Luna rápidamente abrazó a su amiga por la espalda. Ese gesto de Luna ayudó a Hermione a sentir que tenía fuerza suficiente para levantar su mirada de su plato y mirar al amigo que sentía que estaba perdiendo.

Sus ojos se encontraron y por un momento hubo electricidad en el aire. Él la sintió como un golpe un su pecho, rápidamente movió su mirada les sonrió e inmediatamente supo que necesitaba hacer lo que era necesario -Muy bien, disfruten su almuerzo -Y se fue de ahí.

-Alguien de seguro está moviéndose a otras cosas -dijo Harry, y todos intercambiaron miradas incómodas.

Sin embargo el Ron se rió y agregó muy divertido: -tienes razón- Alguien acaba de ser abandonada por su mejor amigo. Después de eso su hermana lo miró con una mirada dura y él agregó-: ¿qué? Alguien debió de haber escogido mejor -Él estaba tan contento, este dolor le debería de enseñar una lección a Hermione. Él iba tomar su dulce tiempo para regresar a ella. Debía de sufrir lo suficiente para que no volviera a tratar ese tipo de estupideces nunca jamás.

Ellos continuaron comiendo pero Hermione estaba solamente jugando con su comida, de vez en cuando tomando pequeñas mordidas sin interés; no siendo capaz de poner atención nuevamente. Hubo risas y bromas pero ella no podía entender nada. Miró a su amigo; se le veía feliz estaba hablando con un par de muchachas. Ella se veían realmente emocionadas de estar con él aventurándose ya a tocarlo de ciertas formas muy invitadoras. Él era guapo, y siempre se veía impecablemente arreglado, pero la cosa más importante era que él la hacía feliz. Estaba inmensamente satisfecha dentro de sus brazos, riendo con él compartiendo su tiempo. Draco se dio cuenta de que lo miraba, volteó a verla y ella inmediatamente retiró su mirada.

Ella se lo imaginó abrazando a alguna de esas muchachas y hubo dolor de celos en su corazón. Sus brazos eran su paraíso. Pero ella había apenas terminado una relación muy mala, había estado asustada, y lo había rechazado ¿Estaba en realmente enojado con ella? ¿Realmente la estaba dejando atrás? ¿la había olvidado tan rápido? Quizás nunca más iba estar dispuesto a abrazarla de la manera que lo había estado haciendo ¿que podía ella hacer? Pero si ella lo buscaba ¿cómo lo interpretaría él? ¿Cómo que ella le estaba dando luz verde? ¿Estaba lista para una relación de pareja con él?

Era casi hora de ir a clase, algunas personas se habían ido ya, pero su amiga Luna estaba ahí aún junto a ella. Hermione se animó a mirarlo otra vez. El día de ayer apenas, habían estado riendo y jugando. Habían mirado el atardecer abrazados el uno del otro, cansados pero totalmente satisfechos. Draco podía sentir que lo estaba mirando; volteó a verla nuevamente, sus ojos encontraron por un momento, nuevamente ella retiró su mirada, su cuerpo se llenaba de electricidad solo de verlo. Después de unos segundos Luna le dijo: -alguien viene -Su corazón comenzó a latir desesperadamente dentro de su pecho. Estaba nerviosa ¿por qué? Habían pasado todo el domingo juntos. Cierto, en el camino de regreso él no intentó ni siquiera tomar su mano, mirarla o hacer conversación.

-Hola ¿van a ir a sus clases pronto? -Preguntó Draco sin quitar sus ojos de Hermione.

-Sí -dijo Luna rápidamente- yo de hecho tengo que irme inmediatamente, olvidé algo en mi dormitorio -Luna era muchísimo más inteligente de lo que muchos suponían. Se levantó y los dejó solos.

-El se sentó junto a ella y le preguntó: -¿quieres venir conmigo a conocer a mis amigas? Creo que todas ellas quieren conocerte.

Fueron a su mesa y las presentó. Por supuesto esas chicas no estaban interesadas en lo más mínimo en conocerla. De hecho la despreciaban, pero no lo iban a mostrar si podían darse cuenta que él la protegería. Cuando Hermione dijo que tenía que irse a sus clases, también inventó rápidamente: -Draco sé que tú me dijiste que ibas a llevarme a mi clase, pero si estás ocupado está bien -Él recibió el mensaje.

En camino a su clase ella le preguntó: -es cierto que sabes oclumancia? -necesitaba saber si él había indagado algo en su mente.

-Sí, un poco, principalmente evitar que alguien trate de leer mi mente, no sé si todavía podría hacerlo, ha pasado algo de tiempo. Déjame ayudarte con tu bolsa -con eso él movió su mano para tomar su mochila, estaba pesada- ¿cómo sabes?

-Harry me dijo, tu sabes que él habló con el profesor Dumbledore un millón de veces, quizás él le dijo ¿Me enseñarías Draco? -Aún quería hacer cosas con él, lo estaba decidiendo.

-No lo sé, no se supone que aprendas hasta que el ministerio lo autorice, aparte, realmente no sé si recordaría cómo hacerlo.

-Entonces no lo has usado en mi ¿verdad?

-No, eso es como expiar.

-¿Estás ocupado esta noche? -Ya estaba decidiendo. Esas chicas no se veían como el tipo de muchachas que se andan por las ramas. Como típicas Slytherins se veían dispuestas a todo por conseguirlo y una vez que él estuviera con alguna de ellas todo iba a ser más complicado, quizás imposible volver a estar con él de ciertas maneras.

-Estaba planeando ir al área común de los Slytherins, para pasar un tiempo ahí, hablar con personas, continuar haciendo nuevas amistades..

-¿Podrías pasar algún tiempo conmigo mejor? Puedo ir a tu recámara para que me muestres cómo cerrar mi mente a la Oclumencia. -Habían llegado a su salón, así que ella se estiró para tomar su bolsa de su hombro- por favor.

-Si, está bien, lo puedo intentar -Iba a ser tortura nuevamente, pero ella había estado de acuerdo en pasar tiempo con él cuando él había insistido, era justo que él la complaciera ahora.

-6:30, en tu cuarto -Le dijo ella antes de entrar a su salón de clases, otra vez había en sus labios una bella sonrisa y un cierto brillo en sus ojos.

Hermione pudo nuevamente poner atención a sus clases. Luna, Ginny y ella habían tomado su comida muy temprano y muy rápido, después se fueron al dormitorio de los Gryffindors, hablaron y le ayudaron a Hermione. Ginny dijo que no le importaba que ella se deshiciera de su hermano para siempre, Ron podía ser tan insensible algunas veces. Luna dijo que amaba la idea es que ellos dos se enamoraran. Si no simplemente perdón, pero también amor era posible entre ellos, después de los errores del pasado, entonces parecía que no había límites para el amor, cualquier amor podía florecer. Eso la hacía sentir tan llena de esperanza, y extremadamente feliz como si un millón de gnomos estuvieran de fiesta dentro de su corazón. Platicaron y estuvieron de acuerdo en que era una buena idea que Draco mirara sus mejores memorias de los dos juntos. Él sería capaz de adivinar qué era lo que ella le quería decir, estaban seguras de ello.

….

Él estaba caminando hacia su su dormitorio. Estaba tratando de darle sentido a este extraño y desconocido territorio. En donde se suponía que permaneciera siendo amigo de Hermione y que se enamorara de alguien más. Aún no se sentía de esa manera por nadie más. Si, él estaba divirtiéndose ya, riéndose con otras chicas, pero aún quería lo que hasta el momento solamente ella le había ofrecido. El ser aceptarlo tal como él era, la paz y la calidez de su corazón. Sin embargo tenía que ser fuerte y enfrentar el rechazo a sus intenciones de amarla. Sabía que tenía que evitar ponerse en situaciones que continuarán incitando ese sentimiento por ella. Era necesario mirar a otro lado, distraerse, sin embargo aún tenía que decir que si a su petición. También necesitaba mostrarle que aún la apreciaba , de la misma manera que ella lo había hecho. No iba a olvidarla tan fácilmente, de la manera en que su madre le había advertido.

Cuando pasaba enfrente de su puerta pensó en decirle que, si estaba lista, podían comenzar ahora. Nadie contestó la puerta. Ella había dicho 6:30, muy bien, quizás estaba ocupada haciendo alguna otra cosa, en algún otro lugar. Una vez en su recámara, él se sentó en su escritorio tratando de recordar lo que había aprendido, sin recordar quién se lo había enseñado. Tenía que usar encantamientos silenciosos, pero la parte más difícil iba a hacer concentrarse en ella, solamente en ella, en la persona que necesitaba leer, ignorando todo lo demás ¡Todo! ¡Demonios! Eso iba a ser doloroso, mirar a sus ojos bellos y concentrarse solamente en ella. Alguien tocó la puerta y él supo quién era.

Cuando abrió la puerta, la vio, lucía increíblemente bella, como una imagen del cielo. Su cabello estaba peinado hermosamente una parte sostenido alto por un broche de pedrería que destellaba delicadamente. Parte de su cabello caía suelto en bucles definidos, también estaba maquillada ligera pero hermosamente -¿Adonde vas a ir? -Pudo preguntarle después de un par de segundos en los que se quedó sin habla.

-Aquí contigo -ella contestó con una sonrisa traviesa en sus labios- ¿me vas a invitar a pasar?

-¡Oh!… sí, pasa -Él se movió hacia un lado pensando y con emociones turbulentas ¿Por qué estaba haciendo eso? Cerró la puerta un poco conflictuado -¿por qué estás vestida de esa manera? -También se había vestido con ropas muy bellas. Un par de leggings negros; una blusa sin mangas, de seda y de color aperlado; abajo de un una abrigo entallado color escarlata y un par de sandalias de tacón bajo. Incluso traía unos hermosos aretes y un delicado y discreto collar con pendiente.

-Esto -ella dijo sin importancia, apuntando hacia sus ropas-, Ginny me ha estado molestando para que la deje intentar algo con mi cabello y mis ropas, así que finalmente la he dejado -ella comenzó a remover su abrigo.

Él pasó saliva, sabía cómo se sentía su cintura delicada bajo sus manos. Tuvo que retirar su mirada -Te ves increíble, como en el baile Yule.

-¿No me digas que me miraste ese día? -Dijo ella apretando un poco sus ojos muy divertida. Se empujó para sentarse encima de su escritorio, se veía tan segura de sí misma, parecía que tenía alguna misión personal.

-Claro que me di cuenta, estoy seguro que todo la escuela te vio con curiosidad ese día. Fuiste la estrella más grande esa noche. No recuerdo como se veía nadie más, pero te recuerdo a ti -Él podía incluso imaginarla en su mente. Estaba completamente seguro que los presentes esa noche podían también recordarla perfectamente. Se había transformado de la manera más increíble. No sólo eso, ella estaba con Víktor ¡por todos los cielos! con Víctor Krum. Muchos estudiantes habían sido fans de ese famoso jugador de quidditch - ¡Qué suertudo¡ ese Víctor.

-¡¿Sabes qué?! Tengo una idea -dijo ella de repente, muy emocionada, con ojos que brillaban. Nuevamente tenía una energía llena de felicidad. Brinco de su escritorio y se apresuró a la puerta -Ahora regreso; no tardo. Se fue, cerrando la puerta detrás de ella.

Él se dio cuenta de que ni siquiera se molestó en tomar su abrigo ¿Estaba acaso burlándose de él? No, ella no era así. Quizás había sido la idea de sus amigos, para poder reírse un poco de él ¿Se estaban divirtiendo de esta manera? Tratando de hacerlo sufrir. De seguro ellos sabían que él estaba enamorado y que a ella no le gustaba él de esa manera. No lo había escondido. Todo el mundo lo había visto dar piruetas por ella. Pero ella no hubiera estado de acuerdo en hacer eso, de eso podía estar seguro. Quizás no era nada. Quizás solamente era lo que ella había dicho, estaban simplemente experimentando con sus ropas. El debería de parar, detenerse de ser paranoico y simplemente relajarse.

Ella estaba de regreso. Tenía un objeto extraño, negro. Cerró la puerta y fue directamente a su escritorio puso el objeto negro encima de el escritorio y dijo: -Esto es una grabadora portátil, Draco. Yo no se mucho de la música que ustedes los brujos escuchan, pero con este artefacto tú puedes tocar música muggle, -dijo ella, alternativamente mirándolo a él y abriendo el objeto para checar que el disco dentro estuviera en su lugar. Después cerró el objeto y seleccionó algo con los botones. Volteo a ver a su amigo, quien estaba perplejo y añadió. -¿Bailarias una pieza de música conmigo, Draco?

Ahora estaba hablando con locura, pensó él frunciendo sus cejas y contestó: -¡De ninguna manera! Si tú sabes muy poco acerca de la música que nosotros escuchamos, yo sé absolutamente nada acerca de su música.

Ella sonrió y agregó: -bueno esto es el baile más simple que podrías haberte imaginado ¿te puedo te puedo mostrar? -Y ella extendió su mano invitándolo a acercarse más a ella.

-No sé si esto es una buena idea -dijo él y sin embargo caminó más cerca después levantó su mano para tomar la mano que ella le estaba ofreciendo.

-No te preocupes esto es realmente la cosa más sencilla. Tú puedes simplemente sostener a la dama como en cualquier vals ¿Recuerdas? Ella se acercó un poco más para ser capaz de poner la mano de Draco en su espalda. Después deslizó su propia mano a lo largo del brazo de su pareja de baile, hasta que había pasado su hombro. La sensación de su mano viajando suavemente por su brazo envió corrientes eléctricas por su espalda. Yo tengo esto, él pensó y tomó su su otra mano con la suya. Después ella agregó: -¡bien! así que la una única cosa que esta canción va a requerir de nosotros es que movamos nuestro peso alternativamente de una pierna a la otra. Puedes levantar un pie cada vez, un poco, y movemos nuestros cuerpos juntos hacia un lado y hacia el otro acompañando la música. Más o menos de esta forma. Ella le mostró, él pronto la siguió. Podemos viajar un poco alrededor de la pista de baile, si tú tienes ganas, yo solamente te seguiré.

-¡Oh! Este baile es tonto, sus fiestas deben de ser muy aburridas.

Ella se sonrió con él y le dijo: -Hay muchos estilos diferentes de música y de bailes, pero me gusta la idea de que tú y yo hubiéramos podido bailar juntos ese día, así que esta va ser la canción para nuestro propio Yule.

Ella se separó tomó su varita de su bolsillo y dijo Lumos. Fue a apagar la otra luz en el cuarto, después fue a su escritorio y puso la varita en una lapicera arriba de su escritorio. La luz reducida iba a ser muy apropiada. Apretó Play a la canción que ya había elegido y regresó al lugar dentro de sus brazos, exactamente cuando "against all odds" comenzó a tocar.

Bailaron así por menos de un minuto. Ésa canción los estaba haciendo volar. La música, su cadencia, su ritmo suave, todo eso expresaba las emociones que estaban sintiendo. Draco se dio cuenta de la letra "como puedo dejarte ir" y su esperanza comenzó a despertar. Y ahí estaba, nuevamente torturado.

Hermione dirigió su otra mano hacia su espalda también, se acercó deslizó ambas manos Por su pecho para dejarlas cerca de su cuello.

Ambos corazones estaban latiendo fuerte, pero cada uno de ellos solamente estaba consciente de su propio corazón.

Ésa canción estaba hablando de cierta manera, Draco pensó, como si la historia que estaba relatando fuera de ellos. La sensación de sus dedos tocando su cuello. sus propias manos en su cintura sintiendo su cuerpo delicado y femenino a través de la blusa suave y delgada... Necesitaba parar esto inmediatamente, pero era simplemente sublime. No podía, no quería… quería tener esperanza también como decía la canción.

Ella estaba en el paraíso dentro de sus de sus brazos. Éste era el hombre que ella amaba. Lo había aceptado apenas ese día. Se acercó un poco más, para descansar su cara en la de él, ahora sus pieles se tocaban, el lado de su frente en la mejilla de su amado, cerca de su boca. Ella podía sentir el calor de su aliento en sobre su oído, él podía sentir el de ella en su cuello.

Su cuerpo le estaba gritando por el beso que le había negado, pero ella no iba a ser la que iniciara el siguiente beso. Ella sabía que él tenía lo que se necesitaba para dar el siguiente paso. Nada malo con que ella tomara la iniciativa, pero él había estado intentando; merecía tener el honor. Sin embargo ella estaba desesperada de sentir sus labios nuevamente. Y era tan agradable saber que ella no tendría que hacer todo, que no tendría que esperar años para que el buscara el coraje y el valor para besarla, de la manera que habías sido con una cierta pareja anterior; él podía tomar iniciativas también… No titubeaba para decir que quería.

Él no lo sabía sin embargo. Ella lo había rechazado nuevamente apenas el día de ayer. Y se había prometido así mismo que iba a ser cuidadoso alrededor de ella. Y sin embargo aquí estaba nuevamente. La sensación de su piel tocando la de él lo estaba enloqueciendo con deseo. Quizás debería de parar esto, pero realmente no quería hacerlo. Esto era… Increíble y… quizás… Ella estaba tratando de decirle algo ¿o no? Quizás él necesitaba investigar. Finalmente movió su cabeza deslizando su mejilla a lo largo de la cara delicada de Hermione. Como en sus sueños; ella respondió ligeramente. El detuvo un poco el baile. Ella lo siguió. Él continuó moviendo su cabeza por instinto. Sus ojos ahora cerrados, como en su sueño. Detuvo completamente el baile. Ella lo siguió. Y trató de deslizar sus labios en su mejilla, ella no protestó o se movió, al contrario, . Sus dedos comenzaron a acariciar suavemente su cuello, sus orejas, su cabello. Sus labios estaban tan cerca ahora, casi tocándose, y él supo, que esta vez, cuando la besara, ella lo iba a besar también. No estaba equivocado.

…..

Hermione estaba profundamente dormida, pero sus besos la estaban despertando rápidamente.

-Mmm… ¿Que hora es, Draco? -Ella preguntó lentamente aún casi dormida.

-1:30 hermosa -contestó él, solamente detenido sus besos brevemente para contestar.

-¿Está todo bien, cariño? -le preguntó Hermione acariciando su mejilla con la parte de atrás de sus dedos y después depositando un beso amoroso en sus labios cuando estaban lo más cerca, pues estaban viajando por toda su cara.

-Bueno, acabo de tener la pesadilla más horrible de toda mi vida -le dijo, ahora mirándola a través de las gruesas cortinas de la noche.

Hermione rápidamente se levantó apoyándose en su codo y con preocupación en su voz le dijo: -Dime todo ¿de qué se trataba?

-Estaba soñando que Rose y Hugo eran los hijos que habías tenido en un matrimonio con Ron.

Hermione se rió de buena gana, liberando su preocupación -No hay necesidad de temer, mi amor. Él ha estado tan felizmente casado con Lavender.

-¡Oh! No sabes cómo me ayuda que lo digas, era definitivamente la felicidad de Weasley lo que me hizo sudar frío -bromeó Draco.

Habían estado casados por 30 años ya, sus hijos Narcissa Rose y Hugo habían ya dejado el hogar paterno para iniciar sus vidas independientemente.

Hermione y Draco habían avanzado mucho en sus actividades profesionales. Ella en su despacho legal y él llevando la, una vez, compañía de su padre a niveles de éxito nunca experimentados. Podrían haber vivido más lujosamente que nadie en ese mundo; pero habían decidido que las riquezas extravagantes no les atraían. Así que la mayoría del dinero que hacían lo dedicaban para ayudar a los más desfavorecidos, a través de trabajo que hacían con su organización sin fines de lucro.

Habían descubierto, mucho tiempo atrás, que llaves de lavabos cubiertas de oro no los hacían más felices. Pero, cargar a un niño pequeño, al cual ellos habían ayudado a proveer tratamientos médicos, y ver que a ese pequeñito no le interesaba que tan influyentes fueran ellos, que lo único que le interesaba era descubrir que tanto amor había en sus corazones, eso era lo que los llenaba, los mantenía felices y con los pies en la tierra.

Ellos habían, en cuando su madre murió, convertido la mansión Malfoy en el lugar desde donde su organización sin fines de lucro operaba.

Y Ron de hecho había sido feliz casado con una mujer que lo adoraba y lo consideraba el hombre más valiente y inteligente sobre la tierra. Ellos estaban en el mismo nivel de capacidades e intereses.

El matrimonio de Hermione y Draco no había sido un "y vivieron felices por siempre" ninguna pareja ha vivido eso. Pero su matrimonio había estado tan cerca de eso cómo él que más.

Draco por supuesto había tenido que acudir a terapia durante diferentes periodos en su vida. Hay vivencias que solo pueden ser manejadas con éxito cuando se hace un trabajo comprometido y exhaustivo, pero él estaba dispuesto a hacer lo necesario. Se amaban de esa manera y ambos tenían la convicción de hacer que su vida juntos fuera feliz, no importando qué dificultades se les presentaran.

Y aún podían hacer chispas de electricidad volar cuando estaban juntos. Eso pasa si estas con una pareja compatible.

-Pero el estúpido sueño me dejó totalmente loco por ti - dijo él comenzando a besarla otra vez… quería viajar al paraíso con ella una vez más. Con la única mujer que había llevado también su alma a ese divino lugar.

Esa botella de Felix-felicis, que había usado tantos años atrás había sido de una calidad extrema, pensó él, sus efectos aún se podían sentir.

EL FIN