Finalmente llegó el día, ya el equipo estaba esperando frente al autobús que les llevaría justo a donde tendrían su partido, la mayoría ya se encontraba ahí, solamente faltaban Tsubasa y Tomoe por llegar, Shinonome se encontraba impaciente por el hecho de que ambas aún no aparecían.

- En serio ¿Cómo es que llegan tarde en un día tan importante? – Exclamó la peliazul con molestia.

- No hay qué molestarse Shinonome-san. – Buscó calmarla Nozaki. – Seguro hubo un percance, ya llegarán en cualquier momento.

- Ojalá, si es por alguna razón tonta, las voy a regañar. – Expresó ella con el ceño fruncido, finalmente al cabo de unos segundos las dos chicas aparecieron, Shinonome las encaró. – Hasta que llegan ¿por cuál razón tardaron?

- Lo lamento Shinonome-san, me quedé dormida… - Exclamó Tsubasa con una sonrisa, la peliazul enarcó una ceja.

- ¿Cómo te puedes quedar dormida?

- Bueno… es que tuve un sueño raro, estaba festejando el año nuevo con todas y otras chicas y además era la novia de tu hermano y… - Sus mejillas se sonrojaron, Shinonome no entendía nada…

- Ya no importa… las estábamos esperando, son las últimas en llegar.

- Es verdad. – Taiga se acercó en ese momento. – Entiendo que estés relajada pero este es un juego importante, espero ver un poco más de trabajo de su parte.

- Es verdad, lo lamento Shimazu-kun. – Se disculpó la castaña.

- Si no hay nada más qué decir, es el momento de irnos, el conductor no puede esperar más.

- ¡Si! – Exclamaron todas, subiendo al autobús en ese momento junto a Taiga y Kakehashi. Ya entonces la profesora dio la señal al conductor para empezar a conducir, arrancando el vehículo y poniéndose en camino.

- Estoy algo nerviosa… - Exclamó Ukita.

- Yo igual, este es nuestro primer juego oficial en un torneo. – Comentó Nozaki.

- En cambio, me encuentro muy emocionada, mi sangre está hirviendo. – Respondió Iwaki.

- Todas están emocionadas a su manera. – Comentó Kakehashi con una pequeña risa. – Realmente trabajaron muy duro para llegar a esto.

- En parte se lo debemos a Shimazu-san. – Nakano señaló al castaño, entonces se acercó simulando sostener un micrófono. – Algunas palabras para el periódico escolar.

- … - Podría parecer un juego, pero el castaño asintió, se cruzó de brazos. – El día de hoy estamos en camino hacia un sitio importante, para conseguir una meta en la cual nos hemos esforzado durante varios días, luchamos y nos ensuciamos con tal de poder alcanzar este lugar, ahora mismo la derrota no es una opción, pasamos por demasiado como para perderlo todo en un solo día, de ese modo solo hay una posibilidad para todas, hay que ganar, debemos ganar y avanzar, y eso será un hecho, este torneo será de nosotros. – Apretó el puño mientras sonrió. – Chicas, es hora de dejar nuestra marca en el torneo y demostrar lo duro que trabajamos, vamos a ganar y demostrar que tan buenos somos ¡Lo haremos!

- Eso fue hermoso. – Comentó Asada simulando limpiarse una lagrima.

- No vamos a desperdiciar los esfuerzos de Shimazu-kun, vamos a ganar este partido y todos los que lleguen. – Expresó Tsubasa poniéndose a un lado. - ¡Somos el mejor equipo!

- ¡Lo somos! – Le continuó Nozaki.

- ¡Oooooh! – Soltó un rugido de batalla, a lo cual le siguieron Tomoe, Iwaki, Nozaki y poco a poco el resto se unió, Taiga se veía alegre de encontrarlas bastante decididas a ganar, ya el vehículo continuó para llegar a su destino.


Finalmente llegaron al sitio donde se hospedarían, no era más que un pequeño hotel barato pero con habitaciones suficientes para todos, ya que el vehículo se detuvo y empezaron a bajar junto con cosas, encontraron que no estaban solas en ese sitio, al mismo tiempo otro equipo llegó y uno que conocían bien.

- Jinguji-san. – Seijo estaba ahí igualmente, la rubia miró a Tsubasa y las demás chicas.

- Arihara, así que ustedes igual se quedarán aquí. – Comentó ella, la castaña se acercó para saludarla.

- Ya vimos las líneas de los partidos, nos enfrentaremos a ustedes nuevamente, espero sea un buen juego. – Extendió su mano para un apretón, pero Jinguji la dejó al aire, caminando para entrar, el resto de su equipo la siguió sin decir nada, todas no se veían tan motivadas o alegres como ellas.

- Seijo no se ve muy alegre de estar aquí. – Comentó Tomoe al acercarse.

- Supongo que están totalmente enfocadas en el partido de mañana. – Respondió Taiga, viéndolas entrar para dejar sus cosas. – Por esta noche necesitan descansar, no es bueno para la mente y el cuerpo el estar preocupado por otras cosas y no concentrarse.

- Es verdad… pero siento que deberíamos hacer algo, después de todos estamos todas aquí, por lo menos algo para divertirnos. – Comentó Tsubasa, entonces se llevó la mano al mentón para pensar.

- ¿Qué tal si hacemos una cena conjunta con los dos equipos? – Sugirió Tomoe, la castaña miró a su amiga.

- Esa es una buena idea, podemos invitar a las chicas de Seijo y convivir de esa forma con todas, llevarnos bien.

- ¿Ellas aceptarán? Jinguji parece alguien bastante recta y enfocada. – Comentó Taiga, no muy seguro de cómo es que se lo pueda tomar ella.

- Nos encargaremos de ello, Tomocchi ¿podrías decirle? Tú eres quien más ha hablado con ella – La pelinegra asintió ante la petición de la castaña, ahora solo había que prepararlo. - ¿Algo que podamos preparar aquí?

- ¡Una parrillada! – Exclamó Iwaki, todas parecieron estar de acuerdo con ello.

- Entonces será una. – Terminó de confirmas Taiga, se vieron alegres. – Para esta noche deberán tener todo completamente listo, así que espero lo consigan.

- ¡Entendido! – Tsubasa terminó de confirmarlo todo. – Yo ayudaré a hacer la carne.

- No permitan que Arihara se acerque a la parrilla. – Ordenó Taiga, la castaña vio a Taiga con un puchero.

- ¡Por qué!

- Razones sobran. – Respondió, sacando una risa de todas. Ya entonces empezaron a desempacar carne y preparar la parrilla y carbón, Kurashiki se acercó a Taiga.

- ¿Necesitas ayuda? – Preguntó ella.

- Necesito cargar estas bolsas de carbón, aunque puedo llevar dos en cada hombro, puede que haga falta una más.

- Entendido, cargaré una. – Respondió ella. Entonces empezaron a bajar lo necesario del vehículo, bolsas de carbón, una hielera con la carne y verduras.

- Esta convivencia deberá elevar un poco los ánimos ¿no lo crees? – Preguntó el castaño, Kurashiki se vio un poco sorprendida por la pregunta.

- Si, además ayuda a despejar la mente de preocupaciones, lo que menos necesitamos ahora es estar estresadas por el partido de mañana.

- Es una gran razón, supongo que Arihara lo pensó por eso mismo. – Sonrió Taiga, ya entonces siguieron caminando en silencio, Kurashiki quería decir algo pero estaba algo nerviosa para conseguirlo, ya luego de respirar profundamente, habló.

- E-Esto, Shimazu-san. – El castaño había dejado las bolsas de carbón en el suelo antes de voltear a verla.

- ¿Sucede algo?

- Bueno, yo… hice un esfuerzo e invité a mi madre a ver el partido de mañana… no sé si ella venga, pero espero que de esta forma las cosas mejoren… quiero mostrarle que lo que hago no es ninguna pérdida de tiempo…

- … Me alegra saber eso. – Sonrió el castaño, Kurashiki se sonrojó en ese momento. – Esa es una razón más para darlo todo mañana.

- Es verdad… y no es todo lo que quería decir… - Taiga enarcó una ceja. – B-Bueno… no es algo muy importante… pero quisiera saber si mañana, después del partido… tengo algo que quiero demostrarte, pero será después de este, así que espéralo. – Expresó ella reuniendo todo el valor que tenía.

- Entendido. – Asintió el castaño. – Si ganamos el partido, esperaré con gusto lo que quieras demostrarme, después de todo seguro todas querrán celebrar la victoria.

- Es verdad… que no se te olvide ¿entendido? – Taiga asintió. – Bien, debemos continuar bajando cosas.

- Vamos. – Continuaron con su trabajo. Kurashiki tenía algo planeado para después del partido, estaba un poco nerviosa y no sabía si iba a hacerlo, pero igual estaba completamente decidida a conseguirlo, ya entonces las preparaciones siguieron.


Cayó la noche, ya la carne y verduras estaban en el asador, Kakehashi supervisando todo y repartiendo platos junto a Iwaki, ya igual se les llegó el aviso a las de Seijo que estaban ahí. Tsubasa dio el paso al frente.

- Espero que todas disfruten de esta parrillada y nos podamos llevar mejor, salud.

- ¡Salud! – Exclamaron las chicas de Satogahama.

- Salud… - En cambio las de Seijo no estaban muy animadas al respecto, se sentían más como si hubieran sido obligadas a asistir, Jinguji tampoco ayudaba, estando completamente seria en ese sitio.

- No entiendo por qué estamos teniendo esta cena al aire libre… - Comentó ella.

- Es cierto… - Shinonome le siguió estando a un lado. – Mañana es un día importante, no podemos relajarnos demasiado.

- No digan eso. – Nozaki se acercó teniendo una sonrisa. – Esta cena es justamente para socializar y conocernos mejor antes del partido, somos pocos equipos femeninos, así que volvernos amigas es algo normal.

- … No lo creo, todas coman rápido para irnos a dormir… - Respondió Jinguji antes de irse y escuchar la confirmación de su equipo, Nozaki le vio con preocupación, Taiga también observó de reojo en ese momento.

La parrillada continuó, las chicas de Satogahama estaban alrededor de la parrilla, disfrutando y comiendo mientras que las de Seijo se encontraban a un costado, en las escaleras y teniendo un ambiente más bien tétrico a su alrededor, Tomoe se acercó a ellas con una bandeja de carne.

- Tengan más. – Expresó ella con una sonrisa mientras las chicas le veían con confusión. No muy lejos de ahí estaba Jinguji, completamente sola y alejada del resto, hace rato que terminó de comer, solamente esperaba, en ese momento Tsubasa se acercó a ella con un plato donde llevaba una salchicha asada.

- Toma. – Expresó ella, la rubia le vio.

- Gracias… - Depositó el plato a un lado, Tsubasa se sentó a un costado, las dos viendo al frente.

- Fue una sorpresa que nos encontremos en el primer partido. – Tsubasa rompió el silencio en ese momento, Jinguji le vio de reojo. – Cuando Waka-san llegó con la hoja de posiciones, pareció algo del destino, nuestro primer partido como equipo fue contra Seijo, y ahora nos volvemos a encontrar, en esta ocasión en nuestro primer partido del torneo.

- … Veo que se divierten demasiado. – Comentó Jinguji observando al frente, las chicas hablando y riendo frente a la parrilla.

- Deberías intentarlo también. – Respondió Tsubasa, ganándose una mirada de la rubia oscura.

- Creo que ya había quedado claro, nuestro equipo y el suyo son distintos, tuvimos una conversación antes donde lo afirmé. – Respondió Jinguji, Tsubasa recordó cierto momento, justo cuando ella y Tomoe se habían peleado, se encontró a Jinguji en una ocasión y hablaron juntas, fue justo ahí donde le dijo sobre los objetivos de Seijo, cosas como la amistad y el compañerismo no es algo que esté en sus planes.

- Yo creo que es algo necesario para formar un buen equipo. – Respondió Tsubasa mirando al cielo, las estrellas brillaban en ese momento, dando una vista bastante hermosa. – si hasta ahora hemos podido llegar bastante lejos es debido al hecho de que confiamos bastante las unas a las otras, si lograras verlo de esa forma, todo cambiaría totalmente.

- Es una estupidez.

- No lo es. – Escucharon una tercera voz, Taiga se acercó a ellas, mirando fijamente a Jinguji. – Yo he sido la persona que más las ha observado de cerca, ha sido un proceso bastante largo y engorroso, puede que apenas estamos comenzando pero todas han llegado a progresar de una gran forma, si buscar despreciar todo el trabajo duro diciendo que el compañerismo y la amistad no es algo bueno para un equipo, entonces solamente deberemos demostrarte lo equivocada que estás, antes de darte cuenta, solo tendrás una opción y sabes muy bien cual es.

- … - Jinguji no dijo ante las palabras del castaño, simplemente se levantó, dejando su plato a un lado y sin tocar. – Muchas gracias por la comida. – Y entonces se fue.

- Jinguji-san… - Tsubasa se vio un poco triste. – Creo que eso fue un poco duro de tu parte Shimazu-kun.

- No dije nada que fuera mentira. – Se defendió este, ya mirando a Tsubasa. – Arihara, el béisbol puede reunir distintas formas de trabajo, cada equipo tiene su propio estilo y no es algo en lo que podamos meternos, entiendo bastante bien por qué Jinguji piensa de esa forma, he revisado las estadísticas de Seijo, son buenas pero les falta algo si quieren llegar más lejos, justamente es algo que les demostraremos en nuestro partido de mañana, por eso estaré contando contigo y el resto.

-… Si, lo haremos. – Expresó la castaña con seriedad, Taiga sonrió. – Y… pues, quiero decirte algo más.

- ¿Qué quieres? – preguntó Taiga, Tsubasa en ese momento se puso un poco nerviosa.

- Mañana… una vez terminemos el partido, quisiera demostrarte algo, así que… si ganamos, espéralo. – El castaño estaba sintiendo un deja vú en ese momento.

- Entendido. – Expresó él, Tsubasa se vio más alegre al respecto, ahora solo podía esperar a que todo saliera bien y pudieran ganar.

En otro lado, Tomoe estaba recogiendo platos cuando una de las chicas de Seijo se acercó a ella, aquella chica de cabello castaño corto.

- E-Esto, espera. – la detuvo, la pelinegra volteó a verla. - ¿Eres Kawakita? La que Sayaka entrenó.

- Si.

- Bueno, soy de Seijo, mi nombre es Makino, solo quiero saber algo… - La chica se tomó unos segundos de silencio. - ¿Cómo fue que empezó a entrenarte? – Tomoe enarcó una ceja.

- ¿Cómo? Si les causé algún problema, entonces…

- No es nada de eso. – Makino la detuvo. – Solo quisiera saber la razón, ella no es alguien que entrene a una persona… - Tomoe entendió la situación, sonrió suavemente.

- Se puede decir que la forcé un poco. – Respondió ella, Makino la vio con asombro.

- ¿La forzaste?

- Si… quizás ahora te parezca que es alguien inalcanzable pero no es el caso, ella amablemente accedió a ayudarme cuando se lo pedí en mi momento más bajo. – Comentó Tomoe, recordando aquellos momentos. – Puede que haya pasado por algunos problemas en ese tiempo, pero supe arreglarlo y ella fue alguien estricta pero bastante buena explicando, seguro si se lo pidieras, podría ayudarte si fallas en algo.

- Yo… - Makino se quedó callada, jamás imaginó que Jinguji haría algo así, Tomoe solamente sonrió mientras pasó a un lado de ella, quizás tenía bastante qué pensar al respecto.

Finalmente llegó el momento de dormir, Kakehashi estaba a punto de apagar las luces y todas ya estaban acostadas en su futones, Taiga se encontraba en otra habitación debido a ser el único chico en ese sitio por lo que no tenía otra opción.

- Apagaré las luces. – Anunció la profesora antes de hacerlo. Ya entonces todo quedó oscuro y en silencio, todas empezaron a dormir, al menos eso parecía, unos segundos después Nakano habló.

- Escuché que las chicas que firmaron a favor de nuestra petición, vendrán mañana a apoyarnos.

- Igual le dije a mi madre, va a venir a verme mañana. – Comentó Ukita.

- La mía también… - Kurashiki expresó. Pasaron unos segundos más de silencio, Iwaki se levantó.

- Debo ir al baño… - Anunció, entonces Kurashiki también.

- Yo igual.

- Y yo. – Waka igual se levantó.

- ¿No habías ido antes? – Preguntó Tsukumo, la pelinegra se vio atrapada. Justo entonces Nozaki se levantó y buscó alcanzar su bate, todas la vieron, quedándose paralizada.

- Esto… pensé que podría practicar un poco más… - Expresó mientras soltaba una risa nerviosa.

- Supongo que todas están nerviosas al final. – Comentó Asada con una risa.

- ¿No lo estás? – Preguntó Tsukumo.

- ¿Por quién me toman? Claro que lo estoy.

- Supongo que es inevitable. – Respondió Tomoe, en ese momento Tsubasa abrió los ojos.

- Chicas… puedo aprovechar este momento para decirles algo… - Todas se quedaron calladas, entonces vieron a la castaña. - … Gracias… por haber llegado conmigo a este punto… en serio, muchas gracias… - Estaba sintiendo ganas de llorar, todas sonrieron.

- No hay necesidad de agradecernos, todas quisimos llegar aquí. – Respondió Tomoe.

- Es cierto, deberíamos agradecerte a ti por habernos arrastrado aquí. – Expresó Nozaki con una sonrisa, Tsubasa puso una pequeña expresión de asombro antes de sonreír.

- Todas realmente son mis queridas amigas… - Ya entonces volvió a cubrirse con su sabana, el resto igual regresaron, listas para dormir, Kakehashi sonrió al verlas y se propuso a descansar. Justo afuera, junto a la puerta se encontraba Taiga apoyado en la pared, estaba cruzado de brazos y con una sonrisa en su rostro.

- (Supongo que no era necesario quedarme aquí en caso de quisieran salir a practicar un poco más para detenerlas…) – Pensó para sus adentros, se acercó a la ventana, viendo el cielo nocturno y las estrellas. – (Mañana… será un día decisivo para todos nosotros, vamos a dar el primer paso que definirá que tan lejos llegaremos… será nuestro primer escalón para alcanzar nuestros sueños…)

Todas tenían mucho qué pensar, los nervios y la ansiedad podían ser reemplazados por sentimientos positivos, ya a la mañana siguiente empezaría la ceremonia y entonces las chicas comenzarían su largo camino para perseguir aquello que tanto añoran…


Llegó la mañana, ya frente al estadio se encontraban los equipos, una furgoneta llegó en ese momento, de ahí bajaron 12 chicas.

- Espero que no hayamos llegado tarde. – Expresó una de ellas, Hase María la cual estaba un poco preocupada de que hayan llegado tarde.

- Veo que apenas están empezando la ceremonia. – Respondió una de tez morena y cabello oscuro.

- Muchas gracias profesor, por traernos. – Expresó una chica de cabellos morados atado con dos trenzas.

- No es nada, fue lo más rápido que pude llegar.

- Finalmente estamos aquí, apoyemos al equipo de nuestra escuela. – Expresó una de cabello purpura con un fleco alto y enrollado. – No hay tiempo que perder chicas, ellas necesitarán todos nuestros ánimos. – Expresó con una sonrisa segura.

- Vamos con todo~ - Levantó su mano una de largo cabello rojizo mientras ya hacían su camino al estadio. Justo en este, los equipos estaban en el campo, la ceremonia ya estaba dando inicio.

- Devolviendo la bandera de campeonato, la preparatoria Kogetsu. – Anunció el maestro de ceremonias, Taiga se mantenía a un costado por detrás del palco junto a Kakehashi, las demás chicas observaban.

- ¿Se enfrentaron a ellas? – preguntó la profesora, Taiga asintió.

- Según investigaciones de Nakano, la preparatoria Kaio era la campeona, eso hasta el torneo del año pasado donde Kogetsu les terminó derrotando, según vi, su capitana, Reina Kusakari es alguien considerada un prodigio del béisbol, pero se vieron superados por Kousaka Tsubaki y su equipo.

- Entiendo… será un torneo difícil. – Expresó Kakehashi, viendo que igual justamente las excampeonas estaban participando también. Kousaka pasó adelante para entregar la bandera, Tsubasa la vio fijamente.

- (Esta será nuestra oportunidad… Shimazu-san, obsérvanos, pondremos todo lo que nos enseñaste en juego)

- Sin más preámbulos, damos inicio al torneo de veranos de béisbol femenino. – Terminó de anunciar el maestro de ceremonias, los equipos salieron del campo, Taiga ya estaba en el asiento donde van los jugadores de reserva, estando como su entrenador.

- El primer partido enfrentará a la preparatoria Satogahama contra la preparatoria Seijo. – Se anunció en el altavoz, llegó el momento.

- ¡Arihara-san, vinimos a apoyarlas! – Las 12 chicas ya estaban en asientos cercanos, Tsubasa la vio, también se encontraban las madres de Ukita y Kurashiki, más el hermano de Waka.

- Gracias por venir, ya verán que ganaremos. – Ya entonces fueron a su lado, entrando al espacio de los asientos, Taiga estaba ahí.

- Chicas, llegó el momento… no es el momento de estar nerviosas.

- Es más fácil decirlo que hacerlo. – Respondió Iwaki. – Antes estaba ahí arriba animando, ahora encontrarme aquí como jugadora se siente extraño.

- Si hay mucha gente… - Expresó Ukita mirando a todos lados.

- Pero ya estamos aquí… hay qué hacerlo. – Expresó Kurashiki seriedad, Nozaki asintió.

- Chicas, este es nuestro momento, vamos a darlo todo. – Comentó Tsubasa con seguridad, todas asintieron.

- Espero un buen juego… salgan ahí y denlo todo. – Terminó de expresar Taiga con una sonrisa seguridad.

- ¡Si! – Expresaron todas, entonces ya fueron llamadas, corriendo al centro del campo, encontrándose los dos equipos al frente, todas tenían reacciones mixtas en sus rostros pero un solo pensamiento, iban ahí para ganar.

- ¡Tengamos un buen juego! – Expresaron todas. El sol brillaba con todo, ahora todo había empezado, marcador cero a cero, Satogahama salió para su primer partido…


Ninja Britten 11: No tenía otra forma para hacer el especial y seguir la historia, al menos salió bien y si ya tomamos el hecho de que Tsubasa no sabe cocinar, igual es un bullying divertido que le aplicamos jaja, sobre la presidenta y Taiga, ya pronto llegará, y me sumo a las menciones, espero la captes ;D

El Redentor 777: Si fue una fiesta de locos, viendo como actuaron, no me sorprendería que Tomoe, el el futuro sea una bebedora compulsiva jaja, se pasaron la verdad.

Bien, finalmente el torneo empieza, me tomé la libertad de alargar diálogos presentados en el anime durante la parrillada con Seijo para hacer que Taiga encajara, además de que tanto Kurashiki como Tsubasa tienen algo que decirle una vez termine el partido ¿que será? ¿Acaso algo relacionado a sus sentimientos hacia él? Todo eso y más será demostrado ya muy pronto, tendremos el desarrollo del partido contra Seijo para el siguiente cap, esperen algo emocionante, espero que hayan pasado el fin de año con buenas vibras y nos vemos en el próximo cap. Saludos.