Los personajes son propiedad de su respectivo autor Takeshi Konomi así como la canción lo es de su interprete Rena Maeda

Capítulo 19

Nomeolvides: No me olvides

Sakuno no entendía como las cosas se habían tornado en aquello, en un momento estaba jugando tranquilamente con el resto de sus amigos en una agradable pijamada y en otro su hermano el cual acababa de reaparecer le decía que debía viajar con él a Londres para ver a su abuelo.

-Es necesario que viajemos a Londres, la abuela ya está enterada de todo y dio su aprobación.

Fue la respuesta de su hermano entregándole su pasaporte.

-No lo entiendo, se supone que estaríamos en Alemania y ahora me dices que debo ir a la residencia principal de Londres.

La castaña no era capaz de aceptar toda la información que estaba recibiendo tan súbitamente. Esa mañana había sido despertada por su hermano quien a su lado tenía todo el equipaje de ambos ya listo y un auto afuera esperándolos para llevarlos al aeropuerto, además de que ninguno de sus amigos ni siquiera Ryoma estaban donde se suponía habían dormido todos juntos la noche anterior.

- ¿Qué ocurre? ¿Por qué no me explicas que ocurre?

Se quejaba la joven mientras era prácticamente arrastrada al auto.

- Sube, el resto los alcanzaremos dentro de poco.

Alerto el rubio cerrando la puerta luego de que ella entrara y haciendo indicaciones desde fuera del auto para que el chofer avanzara.

-Tranquilízate Sakuno.

Dijo Ryoma a un lado de ella oprimiendo un botón a su lado para que se separara la cabina trasera del auto y los asientos del chofer.

- ¿Qué ocurre Ryoma-kun? Onii-chan siguió repitiendo el mismo discurso desde que desperté y no me ha explicado nada.

-Sakuno, escúchame.

La interrumpió Ryoma tomándola con sus dos manos del rostro.

-Tal como dijo tu hermano debes de ir con él a Londres, yo tampoco lo sabía hasta ayer, pero es necesario que estés con tu abuelo y tu hermano, yo te alcanzaré luego de que los arreglos estén listos.

-Sigo sin entender Ryoma-kun, ¿Por qué actúan tan misteriosos?

La realidad del caso era que Ryoma había aceptado las condiciones de Akihiko aunque no complacía del todo al príncipe.

- ¿Entonces si la convencerás de que vaya?

Pregunto Aki al peliverde.

-No es como que tenga muchas opciones, después de todo sé que Sakuno es la clase de persona que haría lo que fuese por las personas que quiere, sin embargo, no puedo aceptar del todo aquello de que no sabes si ella regresará.

Respondió el príncipe.

-Hay algo más, ella no debe enterarse de la condición del abuelo hasta que llegue a Londres. Es verdad él está enfermo y ha pasado este tiempo en el hospital, sin embargo, él no conoce mis intenciones cree que la llevaré para que lo conozca antes de morir además conociéndolo es más que seguro que no sabrá como hablarle, incluso conmigo es muy reservado y evita hablar más de lo necesario. Realmente esto es algo que yo planee solo, ni siquiera los tíos están de acuerdo conmigo, pero realmente quiero ayudar al abuelo. Sakuno no lo conoce y él no ha querido verla tampoco, especialmente desde que se enteró de su enfermedad, aun así, sé que ellos serían muy felices si se conocieran.

Explicaba el rubio con un tono de desesperación mezclado con dolor en su mirar.

-Me estás diciendo que la convenza de ir a Londres a estar con una persona que ella cree que la odia y no darle mayor explicación. Realmente eres más egoísta de lo que creía.

-Sé que suena horrible y que da la impresión de que busque a mi hermana después de todo este tiempo solo para mi conveniencia y tal vez tengas razón, sin embargo, que desde hace tanto he añorado verla. Quiero que todos sean felices.

Suspiro y reclinándose sobre el asiento estiro sus cabellos verdosos con ayuda de su mano.

- sabes, no conozco la clave del éxito, pero sé que la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo. Intentas ser tan perfecto para que todos estén bien que al final no te das cuenta que el único que termina herido eres tú y más allá de eso, crees que al final no importa si tú no estás bien siempre y cuando el resto lo este. En ese sentido puedo ver que realmente son hermanos.

Ryoma suspiro nuevamente.

-Mi condición es que me dejes estar a solas con ella antes de que se vayan y poder estar con ella en Londres, especialmente si la cirugía se lleva a cabo.

Aki medito un momento el pedido del príncipe y refuto casi de inmediato.

-Podrás alcanzarnos después de que las cosas con el abuelo se calmen, pero no puedo permitirte ir con nosotros por ahora. Me encargaré de que tengas alojamiento y boletos para Londres, pero la entrada a la casa principal solo la decide el abuelo.

Aclaro el rubio.

-Y sobre el tiempo a solas con Sakuno dependerá solo del viaje hacia el aeropuerto y como manejes la información. Ryoma, haré lo posible para que puedas alcanzarnos, pero no te garantizo nada, puede que incluso Sakuno deba quedarse a vivir con nosotros después de todo ella será la heredera si las cosas no salen bien y eso incluye no estar con quien ella desea estar.

-Ryoma-kun, quiero saber qué pasa.

El príncipe la miro con ojos cálidos y llenos de sentimiento comenzando a tararear una melodía que poco a poco se fue haciendo más clara para la joven.

-… We won't be seeing each other again for sometime

I know we'll meet soon but I don't want you to leave

Even by just remembering you, my chest tightens

that even if you are far way, you are giving me happiness….

-Esa canción…

Sakuno no estaba segura de lo que ocurría, pero de algo podía percatarse y era del lamento que profesaba la cortada voz de su amado príncipe. Sin prestar mucha atención a sí misma, se aferró a Ryoma y lo abrazo con consuelo creyendo que si no lo hacia aquel joven que siempre mostraba confianza extrema en él mismo se desmoronaría.

-Sakuno, perdón. Quiero estar contigo y aun así te irás y yo tengo que ser quien te convenza de estar allá.

En ese momento la castaña comprendió lo que ocurria, el tiempo idefnido que habia mencionado la carta de su hermano comenzaba a correr y era Ryoma quien la convencería de ir. Lo abrazo con más fuerza y acaricio sus cabellos lo cuales se apoyaban en su hombro.

-Está bien Ryoma-kun.

Ryoma no entendía bien lo que la castaña decía así que se limitó a asentir. La culpa lo estaba torturando ¿era correcto que la dejara ir de esa manera? ¿realmente podía esperar que las cosas mejorarían? ¿y si ella lo necesitaba y no llegaba a tiempo? Miles de pensamientos lo estaban atormentado desde la conversación con el rubio y la falta de sueño no ayudaba en nada, sintió como los calidos brazos de su novia lo acunaban cada vez más hacia ella formando un rose tan profundo que su tenso cuerpo no pudo evitar relajarse.

-Sabes Ryoma-kun. Cuando era pequeña, mi madre solía cantarnos una canción a mi hermano y a mi cuando ella debía ir a algún sitio y no podíamos acompañarla. Me apena decir que la había olvidado por todo este tiempo, talvez fue inconscientemente pero ayer finalmente al estar con todos lo recordé.

Con calma siguió acariciando el cabello del joven comenzando a entonar la melodía con tal sentimiento que una de sus lágrimas alcanzo a rosar el rostro del príncipe.

Today, the sadness that was born

Soars to the sky

The sky awakes and calls the wind

This heart trembles

I want to protect you and touch our fate

Overflowing with tears, the dent in your heart

I want to fill it with happiness

It's a tender rain

May this song

Reach you

No matter how far apart we are

I believe that it will be conveyed

Singing in the rain

The raindrops are beautifully

Shining

That time, all the sadness will go away

And the world will start moving

Please come the tender rain….

Ryoma elevo su cabeza por primera vez desde que ella había comenzado a abrazarlo y la contemplo con aquel rostro indescriptible.

-Te amo Ryoma-kun, eso no cambiara nunca.

En ese momento lo supo, aun cuando no supiera realmente lo que ocurriría a partir de ese momento y aun si el resto de las personas decía que era imposible, él la seguiría buscando y haría todo para poder estar con ella. Con delicadeza se separó un poco de ella y el sujeto de la cintura elevándola lo suficiente como para sentarla en sus piernas.

-Te amo Sakuno.

Con cariño atrajo más hacia sí a la castaña y la beso con ternura siendo correspondido en el acto. Los besos que comenzaron tranquilos y amenos poco a poco se fueron tornando más y más intensos, ambos sabían que aquellos momentos juntos podrían tardar en volver a ocurrir en algún tiempo por lo que inconscientemente trataban de amarse con todo lo que tenían antes de ser separados.

-No recuerdo la última vez que fuiste tan entusiasta en tus besos.

Bromeo Ryoma separándose un poco mirándola a los ojos con malicia.

-Simplemente no quiero que te olvides de mí en el tiempo que no nos veamos. Ryoma-kun es demasiado popular y puede que quieran alejarlo de mí.

Se defendió la castaña sonrojada.

-Umh… ¿así que confías tan poco en mí que crees que cualquier chica podría hacer que me olvide de ti?

Pregunto serio el ambarino provocando que Sakuno comenzara a juguetear con sus dedos nerviosa.

-N-no quise decir eso, es solo que… bueno, yo….

El nerviosismo de la castaña no hizo más que divertir al príncipe el cual volvió a besarla esta vez divertido con la reacción, no creía posible aburrirse nunca de las reacciones tan inocentes y tiernas de su novia.

-Después de esto es imposible que te deje ir.

Expreso frustrado más para sí que para ella.

- Ryoma-kun.

La voz de la joven lo alerto e hizo que la volviera a mirar.

- Que la despedida sea larga o meramente por poco tiempo... Eso depende de ti, después de todo yo te esperaré el tiempo que sea necesario.

Sonrió mientras depositaba un beso en la mejilla del peliverde.

-Dalo por hecho, solo no me olvides mientras no puedas verme.

-Es imposible que pueda olvidarte, tu siempre serás mi primer y único amor Ryoma-kun.

-Es bueno oír eso.

Con pesar, ambos jóvenes bajaron del auto al ser alertado de su llegada al aeropuerto en donde el resto de los titulares y amigos los esperaban para despedirse. No estaban muy seguros de lo que ocurría, pero les habían explicado a grandes rasgos como la castaña se iría por algún tiempo a Londres.

-¡Sakuno-chan! Te extrañaremos.

Lloriqueaba Eiji abrazando a la joven.

-Sin Sakuno-chan cerca ¿Quién se hará cargo de Echizen cuando este de mal humor?

Continuaba Momo con voz temblorosa seguida por comentarios parecidos por el resto de sus amigos.

- Nos veremos más pronto de lo que esperan.

Dijo con alegre voz la joven mirando a los presentes después de abrazar a su abuela y los padres de los mellizos.

-Ya es hora.

Aviso Aki haciéndole señales para ingresar a al avión y entregando sus pases para abordar a la azafata.

-Voy.

Miro a los presentes por última vez con una sonrisa sincera en su rostro deteniéndose en el rostro del príncipe, en un hábil movimiento jalo la chaqueta de Ryoma depositando un fugaz beso en sus labios para inmediatamente correr hacia dentro del avión.

-No esperaba que Sakuno-chan hiciera algo así.

Dijo con asombro Eiji al ver la estupefacción en el rostro de todos, aunque inmediatamente comenzó a reír.

-Parece que el más sorprendido fue el asaltado.

Menciono Fuji viendo como un Ryoma hacia todo lo posible para ocultar su rostro avergonzado y su sonrisa.

-Definitivamente esta despedida es algo digno de recordar.