"Curioso acercamiento"
.
.
.
.
La noche caía por el cielo rojizo que desvanecía en pequeñas explosiones de color que se iban decantando paulatinamente.
Ya faltaba poco para el toque de queda que se daba entre semana, a comparación con la mejor disposición que se tenia en fines de semana, esta era forzosa que los alumnos estuvieran por lo menos en terrenos de la escuela para las 7.
Deku seguía sin llegar, y Bakugou perdía la paciencia con cada minuto que avanzaba desde su reloj de pulsera. Era un reverendo fastidio estar esperando al nerd cuando él ni siquiera esperaba a nadie.
Él no podía imaginarse cómo se darían las cosas entre ellos si fueran pareja, porque conociéndose, estuviera detrás del nerd todo el tiempo.
Él estaba cruzado de brazos en la sala de estar, algunos de sus amigos estaban ahí, quizás haciéndole compañía en lo que esperaba a su adorado nerd, pero al parecer ellos estaban viendo una serie en Netflix y no parecían prestarle atención del todo.
Así que, Bakugou sacó su celular y se puso a divagar en Instagram, deslizaba con su dedo las fotos absurdas que habían subido las personas que el seguía (aunque eran relativamente pocas), hasta que se topó con una foto de Deku subida ese mismo día; era una foto de él mismo, enseñando una puesta de sol.
Entonces, fue a la playa? Supuso.
La expresión de Deku era tranquila, sus pecas resaltaban risueñas y sus labios estaban curveados en una tierna sonrisa. La puesta de sol, hacía que Deku brillara más de lo que normalmente era.
Le dio tranquilidad saber que Deku había ido a la playa, quien sabe cuál, pero se le veía contento, así que lo demás no importaba. Él ya podía relajar su tenso cuerpo y esperarlo.
Sí, él quería esperarlo.
—Llegue— La voz de Deku se hizo notar desde la entrada a los dormitorios.
—Bienvenido— Le corearon sus amigos.
Deku entró con su uniforme aun puesto, su expresión lucía cansada, pero la sonrisa emplastada en su rostro no se desvanecía.
En cuanto Deku le dirigió una mirada a Bakugou, éste se coloró un poco.
—K-Kacchan— Le dijo en un cabeceo.
—Tsk— Dijo él, impacientado de la espera.
—Pu-puedo hablar contigo, K-Kacchan?— Se acercó a él para decirle eso, tomando a Bakugou de sorpresa, pero como el experto que era para ocultar sus emociones, asintió con el ceño fruncido.
Se puso de pie y siguió a Deku, que lo llevaba a los pasillos de los dormitorios hasta pararse en una zona donde no hubieran personas. Estaban solos.
—De qué quieres hablar, nerd?— Inquirió Bakugou, alzando las cejas.
Deku lo ojeó y luego dirigió la mirada al piso; se puso a frotar los dedos de sus manos entre sí, pestañeando ansioso.
—Vamos, escúpelo— Demandó Bakugou, claramente impacientado; a esto, Deku se sobresaltó, y se paniqueó al no poder hablar.
—Em, Kacchan…— Musitó, tenso.
—Hah?— Asintió con un cabeceo brusco, metiendo ambas manos a los bolsillos. Él también, se estaba poniendo nervioso ante la presencia de Deku.
—L-lo siento mucho— Deku dijo torpe; se inclinó, ruborizado.
—Qué?— Tosió Bakugou, abriendo ligeramente los ojos de incredulidad.
—Lo siento, Kacchan— Volvió a decir apresurado. —Te ignoré en el entrenamiento, no acepte ser tu pareja porque Todoroki-kun me lo pidió primero, peor me aun así me sentí mal por rechazarte, y no lo hice con mala intención, lo juro, es sólo que él es mi amigo, y—
—¡Cierra la boca, maldito nerd!— Exclamó, poniendo la mano en alto. Deku se calló, apretando los labios. —No necesito escuchar toda tu versión, con una vez basta— Aclaró, frunciendo el entrecejo.
En cierta forma, él estaba contento porque el nerd no había olvidado lo sucedido en el entrenamiento, sino tuvo la consideración de darle prioridad a él por su falta.
—No necesito que me pidas disculpas— Mencionó, llevándose una mano detrás de la nuca. Deku alzó la vista, un poco inquieto. —Deku, todo está bien entre nosotros— Se sintió estúpido diciendo algo tan poco ortodoxo de su persona, sin embargo, él necesitaba ser claro con el nerd porque si no lo era, él no entendería nada (como siempre).
—De-de verdad?— Tartamudeó, esperanzado.
—Acaso no me escuchaste?— Espetó, relinchando.
—¡Oh!— Deku negó con las manos. —No-no es eso, Kacchan— Sonrió nervioso. —Me hace feliz que no estés enojado conmigo— Confesó, bajando la mirada, al igual que su voz.
—Prepárate, maldito nerd— Advirtió, apuntándolo con el dedo. —Porque no me vuelves a hacer eso, entendiste?—
Deku, se tensó en pánico, luego se puso en posición de firmes y asintió recto
—Tsk— Murmuró, reprimiendo la enorme sonrisa que amenazaba con salirse de sus labios.
Él se sentía mejor que esa mañana.
Sin embargo, vio que Deku decidió ponerle fin a su conversación porque enseguida comenzó su andar hacia otro rumbo; él al notar esto, no quiso dejarlo ir tan rápido.
—Deku— Le habló quejumbroso, al ver que él se detuvo y lo miró con gesto interrogante; la cabeza se le puso en blanco.
Qué le diría al nerd?
—Kacchan?—
Deku lo veía en media vuelta, pues él estuvo por marcharse a quién sabe donde.
—A dónde ibas?— Dijo Bakugou con torpeza.
Esto sorprendió a Deku, que se giró enfrente de él.
—A mi habitación— Respondió en tono dudoso. —Por qué preguntas, Kacchan?—
—Ya hiciste tu tarea?— Se arrepintió de lo idiota que se debió de haber visto al hacer semejante pregunta.
—No, Kacchan— Respondió Deku, un poco desconcertado. —Quieres que la hagamos juntos?— Supuso, subiendo una ceja en interés.
—Qué?— Tosió, sonrojado. —No, estúpido—
—Oh— Dijo en un suspiro. —Bueno, Kacchan, me voy a hacerla— Notificó, soltando una risita ansiosa.
—¡Aguarda!— Lo retuvo del brazo, asombrando a Deku, por la forma en que reaccionó boquiabierto.
—K-Kacchan?—
—Aún no he terminado contigo— Informó gruñendo, ejerciendo cierta presión en su agarre. En eso la mente se le puso en blanco, porque no se le ocurrían excusas razonables para hacer que Deku se quedara con él por más tiempo.
—Kacchan?— Deku insistió, posando sus enormes ojos verdes sobre los suyos, haciendo más complicada la situación.
Bakugou no quiso darse por vencido, no, si él era el mejor, cómo darse por vencido si se trataba de Bakugou Katsuki.
—Hay que discutir— Espetó recio, sobresaltándolo de inmediato.
—K-Kacchan?—Parpadeó Deku, en gesto interrogante.
—Irás a tu casa para navidad?— Preguntó algo estúpido, pero el nerd era tan torpe no sospecharía de su intenso nerviosismo interior.
—Sí—Lo oyó decir. —Tu también vendrás, Kacchan?—
—Hah?— Dijo retorcido, casi exaltándose por la combustión de sensaciones que lo dominaban.
—Mi mamá y tu mamá se juntarán a pasar las fiestas— Comentó Deku. —Y voy a ir—
Ah cierto, recordó que su madre adora al nerd desde que eran niños, y quién no adoraría a un niño tan lindo como lo era Deku? Su madre le tenía un cariño muy especial a Deku, y siempre le preguntaba cómo estaba él cada que podía, pero él como era usual, se desligaba del tema como el idiota que era.
—No lo sé— Dijo en voz tensa.
—Oh…— Deku bajó la mirada, luciendo decepcionado. —Está bien— Se forzó a sonreír. —No es obligatorio ir—
—Sí iré— Espetó salvajemente, acercándolo desde el agarre de su brazo.
—Pero-pero dijiste— Repuso Deku, confundido.
—Olvida lo que dije, Deku— Lo regañó. —Voy a ir a la reunión que hacen nuestras mamás— Afirmó, desviando la mirada hacia el cabello revoltoso de Deku. Se veía tan suave como una nube esponjosa.
—De verdad?— Sus ojos brillaron y una sonrisa de oreja a oreja lo alumbró.
—¡Deja de hacer esa cara!— Regañó, pellizcando sus cachetes.
—Ouch— Hizo un puchero.
—Más vale que cumplas con tu palabra— Reclamó Bakugou. —Porque si no, te mataré— Amenazó, soltando a duras penas el rostro de Deku de sus manos.
—Sí, Kacchan— Respondió, sobándose ambos cachetes, haciendo una mueca de dolor.
—Como sea— Se llevó una mano detrás de su nuca, mesando sus cabellos, un mecanismo para disipar la tensiones. —Te veré después— Carraspeó, suponiendo que había experimentado demasiadas sensaciones en un solo día.
Simplemente habían sido demasiadas.
.
.
.
.
P.D. Un capítulo un tanto corto de Bakugou.
