Sam pov
-Bueno, es hora de que me vaya.-Dijo Edward viendo su reloj después de esa última copa que habíamos compartido.-¿Vamos?
Yo asentí y tomé mi chaqueta.
-¿Sabes? Aún tengo algo de papeleo en la oficina y quiero llevármelo a casa. Así que tengo que regresar
-Como quieras. Hasta luego-Se despidió Edward.
La verdad es que tenía que buscar a Leah. Salí del bar y fui rápidamente a mi coche. No estaba del todo lúcido para conducir. Así que simplemente me senté en el asiento del conductor saqué mi teléfono y miré la hora.
Eran las 3 de la mañana. Leah iba a matarme, pero necesitaba verla. Tenía llamadas perdidas de Emily, simplemente le escribí que estaba liado con un caso y me iba a quedar trabajando hasta tarde. No era la primera vez que llegaba a casa para ducharme y volverme a la oficina. Pero esta vez lo estaba haciendo para engañarla, y aunque parezca mentira me sentía muy mal por hacerle eso.
Salí del coche y decidí ir andando hasta casa de Leah, el paseo me vendría bien para despejarme y además no estaba demasiado lejos. Unos 15 minutos andando. Cuando llegué a su puerta me puse demasiado nervioso tanto que pensé en irme. Respiré hondo y llame al timbre.
Lo soné un par de veces y luego caí en cuenta que no tenía sentido lo que estaba haciendo... Quiero decir, eran las 3 de la mañana. ¿Por qué rayos estaba ahí a esa hora? Era un estupidez. Leah seguramente estaba dormida. Así que me di media vuelta y estaba a punto de marcharme cuando escuché que la puerta se abría.
-¿Sam?-Escuché la voz de Leah preocupada así que me giré.-¿Qué haces aquí?-Estaba en pijama y lucía somnolienta.
-¿Estabas dormida?-pregunté como un idiota.
Ella frunció el ceño.-Eh si las personas normalmente duermen a esta hora.-Respondió con sarcasmo y no pude evitar quedarme viéndola embobado. Incluso así, con el pelo recogido en una coleta y con un pijama conseguía que se me cayera la baba con ella.-¿Necesitas algo?-dijo insistiendo al ver que yo no decía nada más.
-Pues si.-dije sin más. Ella volvió a mirarme alzando las cejas.-Eh...perdón.-me disculpé. Parecía un idiota.-¿Puedo pasar?
-Claro.-dijo simplemente. Estaba nerviosa pero no iba a dejar que lo notara.
Entramos en el salón y se sentó en el gran sofá tapándose con la manta en el proceso. Palmeó el sitio junto a ella para que me sentara.
-¿Cómo estás?-Pregunté preocupado.
-Con sueño.-Bostezó.
-Lo siento.-me excusé.-No debí venir a esta hora.
Ella se encogió de hombros.-Ya estás aquí.-Dijo como algo obvio rodando los ojos.-¿Que quieres Sam?-agregó después
-Necesitaba verte.-dije sin más. Ella solo me miró. Preguntando con la mirada cuáles eran mis intenciones.-Leah. Lo siento. De verdad.-dije derrotado.-He sido un completo idiota contigo.
-Oye...Sam, has bebido no estás pensando con claridad. ¿Qué pasa con Emily?-preguntó.
-Quiero ser sincero contigo, Leah.-suspiré.-No tengo ni idea. Quiero ser honesto con las dos. Pero no sé cómo hacerlo.
-Sam...-Dijo Leah en tono de advertencia cuando me acerqué más a ella
-Vamos a tener un bebé.
-Eso no significa que debemos estar juntos.-Dijo con algo de ironía en su voz
-¿Y qué pasa si es lo que yo quiero?
-Sam estás ebrio.-Se alejó.-Es obvio que no estás pensando con claridad.-Repitió nerviosa.
-Por favor Leah quiero estar contigo.-No pude evitarlo y la besé
Al principio ella se quedó quieta sin saber como reaccionar. Tras un par de segundos pasó sus manos tras mi cuello profundizando el beso.
Mientras seguíamos besándonos poco a poco nos tumbamos en el sofá. Me coloqué encima con cuidado de no hacerle daño al bebé.
-¿Qué?-ella me miró confundida.-¿Ves como te digo que esto es un error?
-No es nada. Es solo que no quiero hacerle daño.-dije mirando su plano vientre, evitando su última pregunta. Era un error, sí, pero quería cometerlo.
-No me mientas.
-Te digo la verdad. Quiero estar contigo en serio Leah. Quiero que estemos juntos. Yo eh... Yo te eh...-desvié la mirada. Me estaba costando confesar lo que en verdad sentía.
-¿Me quieres?-Preguntó insegura tomando mi cara entre sus manos.
Yo asentí y volví a verla.
-Entonces, ¿Por qué lo haces tan difícil todo?-exclamó frustrada.
-Leah.-suspiré y tomé sus manos entre las mías.-La situación en la que estoy metido es muy difícil.
-¿Qué harás con Emily?-preguntó de manera segura.
-Leah...
-Quiero una respuesta.-sentenció.
-Nuestro bufete perdería mucho si no me casara con ella.-bufé
-Vete.-Dijo seria alejándose.
-Leah...
-Solo vete.-
Suspiré frustrado y salí de ahí.
Rose pov
Me dio mucha pena y rabia ver qué Royce había lastimado a Emmett. Él había asegurado que no era nada pero la verdad es que era injusto.
-¿Sigues pensando en eso?-Preguntó Bella al verme perdida en mis pensamientos.
Yo asentí.-Es que pobre Emmett
Ella rodó los ojos.-Ya deja de victimizarlo.-Bufó.-Sabes perfectamente que el grandulon pudo haberle pateado el trasero sin ningún esfuerzo
-Lo sé.
-Tan grande y tan inútil.-masculló entre dientes mi amiga y yo la vi mal.
-Emmett no tenía porque rebajarse al nivel de Royce.-bufé.-Lo mejor que podía hacer era dejarlo pasar. Aún así, no puedo evitar que me da mucho coraje.
-Te da coraje, pero ves bien que no se defienda.-rió Bella.-No hay quien te entienda, Rose.
-Oye y...¿como te va con Edward?-inquirí divertida cambiando de tema. Mi amiga bufó molesta.
-Ahora diriges toda tu atención hacia mi relación con Edward.-Puso los ojos y yo sonreí.
- O sea que ahora estamos hablando de una relación.-Levanté las cejas sugestivamente.
-Agh.-Se quejó ella.-No te pongas insoportable.
Yo reí. Bella era chistosa. Había estado tan reacia a iniciar a una relación con un tipo como Edward pero aquí estaba rendida ante su encanto.
-Awwww.-dije divertida.-Bells no es tan malo decir que tenéis una relación.
-Pero es que no tenemos una relación.-bufó molesta. Alcé una ceja.-Solo nos hemos visto un par de veces. Ya está.
-¿Y...?-inquirí curiosa.
-¿Qué quieres que te diga Rose?-preguntó molesta.
-La verdad.-dije simplemente aguantando la risa
-Creo que me estoy enamorando demasiado rápido. -Masculló por lo bajo:-Maldito Edward.
Yo sonreí.-Bella no tiene nada malo que te enamores.-Froté su hombro.
-Aun así.-Suspiró.-Tengo que irme aún tengo mucho papeleo.-Se excusó tomando sus cosas.-Nos vemos luego.
En eso mi teléfono sonó indicando que tenía un nuevo mensaje.
Lo mire y sonreí. Era de Emmett. Quería que saliéramos a despejarnos un poco, tal vez a cenar y quién sabe puede que a bailar a alguna discoteca.
-¿Es el grandullón?-dijo divertida. Asentí.
-Quiere que salgamos a cenar.-suspiré.
-Yo puedo quedarme con los niños si quieres.-se ofreció.-Tal vez a Leah le apetezca practicar.-alzó las cejas divertida.
-Ok Bella. Te espero a las 7.
-De acuerdo.-Se marchó.
El día transcurrió tranquilo. Llegó la hora de recoger a los niños, así que fui por ellos aún con un poco de temor de encontrarme con Royce.
Mientras conducía mi teléfono sonó de nuevo. Era Jasper.
-Hola Jazz. ¿Estás en la ciudad?
-Hola hermanita. En un par de días estaré por ahí.
Empezamos a conversar pero noté a Jasper extraño.
-Jazz, ¿Estás bien?
-Me encuentro excelente.-Aseguró aunque no sonaba del todo bien.
-Jazz...-Insistí.-¿Qué ocurre?
-Es Alice.
-¿Qué sucede con ella?
-Hemos estado saliendo. Me gusta y mucho.-Confesó.-Solo que no puedo involucrarme demasiado.
-Jazz...
-Regreso al Líbano en una semana.
-Solo por eso no puedes no permitirte querer a alguien, Jazz.-dije tratando de hacerle razonar.-Además, no es como si Alice no lo supiera tampoco.
-Ya lo sé, Rose.-suspiró.-Pero es que... veo como sufren las familias de mis compañeros cada vez que se van.-hizo una pausa.-Y no quiero hacer a Alice pasar por eso.
-Lo sé, y créeme que lo entiendo. Todos estamos preocupados cuando te vas. Incluso papá, aunque no te lo diga tiene miedo de que no vuelvas.-suspiré. Me daba tanto miedo perder también a mi hermano.-Pero si Alice lo sabe y quiere que intentéis algo...No tienes por qué no hacerlo.
-Está bien.-dijo al fin.-Me lo pensaré.
-Jazz te dejo ¿si? Acabo de llegar al cole de los niños.
-Genial. Dales saludos de su tío favorito ¿vale?
-Por supuesto que lo haré.-reí.
Tras eso recogí a mis pequeños que me contaron lo que habían hecho en el cole. Sentí que me quitaba un peso de encima cuando ninguno nombró que su padre había golpeado a Emmett. Al menos en el colegio no se lo habían contado.
-¿Niños?-les llamé cuando habíamos llegado a casa. Estaba preparando su merienda.
-¿Qué pasa mami?-dijo Ryan. Noah estaba muy ocupado tratando de comerse su macedonia de frutas sin que Toby le quitara algo de su plato. Traté de no reírme.
-Hoy vendrá tía Bella a cuidarlos ¿si? Mamá irá con Emmett a cenar.-sonreí tratando de contárselo con naturalidad. Al fin y al cabo estábamos viviendo juntos.
Pero como era de esperarse, Ryan frunció el seño y se cruzó de brazos.-¿Por qué no podemos ir contigo?
-Es que vamos a regresar tarde y mañana hay escuela. -Le expliqué y él puso un adorable puchero.-Otro día podemos salir todos juntos.-Acaricié su cabello.-Donde tú quieras, ¿si?
-Está bien.-Tomó su fruta y se sentó al lado de su hermano.
El tiempo pasaba volando. Bella estaba por llegar. Sonó el timbre y fui a abrir. Era ella.
Silbó por lo bajo cuando pasó a la estancia.-Tiene clase.-Comentó mientras sus ojos curiosos recorrían el lugar.-Y muy buen gusto.-Agregó. Reí
-Me alegro que te guste.
-¡Tía Bella!-gritaron mis dos pequeños y fueron corriendo hacia ella. Mi amiga rió divertida mientras se agachaba para abrazar y besar a mis hijos.
-¿Me echasteis de menos?
-¡Si! ¿Veremos películas esta noche?
Mientras hablaban aproveché para ir a cambiarme.
Emmett pov
Había tenido un turno complicado. Me sentía realmente cansado. Sin embargo, quería dedicarle tiempo a Rose y también terminar de disculparme por llegar ebrio la otra noche.
Abrí la puerta de mi apartamento para toparme con una escena divertida eran los niños revoloteando por ahí, jugando con Toby. También el olor de un delicioso estofado se sentía desde la cocina. Ahora se sentía como un verdadero hogar.
Los niños cuando me notaron salieron corriendo a mi encuentro y me saludaron.
-¡Emmett!-El pequeño Noah prácticamente se me lanzó encima.
-Hola campeón. ¿Cómo estás?
Su hermano solo se me había quedado viendo con los brazos cruzados.
-Hola Emmett.-dijo simplemente.-Mamá dice que saldrán solos.-dijo molesto. Sonreí interiormente. Estaba molesto porque no venía con nosotros.
-Te prometo que el fin de semana saldremos todos ¿si?-dije divertido.-Aun tengo que llevarles a ese partido de los Lakers.-guiñé y los niños chillaron contentos.
-Ey ¿Qué pasa grandullón?-dijo Bella cuando llegué a la cocina.
-¿Lo estás haciendo tu? Huele delicioso Bella.-la halagé.
-Es una de mis muchas virtudes.-rió.-Haré de canguro.
-Gracias Bella. ¿Dónde está Rose?
-Ya no tarda en bajar.-
-Quedas en tu casa.-Salí de la cocina a buscar a Rose y el efecto. Ahí venía mi rubia.
Cuando me vio, me sonrió deslumbrandome por completo. Estaba usando un vestido azul oscuro que le quedaba increíble.
-Hola.-Se acercó a mí no dude en acercarla a mí y estrecharla en brazos.
-Hola preciosa.-besé el tope de su cabeza.-Luces increíble esta noche.
-Gracias.-dijo riendo divertida.-¿Dónde vas a llevarme?
-Si te lo dijera se arruinaría el factor sorpresa, Rose.-dije sonriendo.
-Está bien. Tienes razón.-bufó.-Siempre quería saberlo todo.-Ryan,Noah portaos bien con tía Bella ¿si?-los dos pequeños asintieron a las palabras de su madre.-Os quiero muchísimo ¿si?-besó sus cabecitas.
Tras despedirnos y agradecer a Bella otra vez, salimos y no pude resistirme más así que la halé hacía mí, tomándola de la cintura. Me incliné y la besé. Ella se sorprendió al principio pero luego se dejó ir, enredando sus brazos en mi cuello.
-Emm-rió ella cuando nos separamos.
-Ya no podía prolongar la espera.-Sonreí satisfecho.-Tenía muchas ganas de besarte.-Confesé.
Ella volvió a estirarse en busca de mis labios. Así que compartimos otro beso.
Tras eso nos dirigimos al restaurante que había escogido para la velada. Se trataba de un italiano. Sin duda una de mis comidas favoritas.
-Mmmmmmm.-Rose estaba encantada.-Esto está delicioso Emmett.
-Veo que te gusta la lasaña.-reí.-La verdad es que es uno de los platos estrella.
-¡Emmett, hijo!-escuché una voz demasiado conocida.
-¿Mamá?-dije sorprendido casi atragantándome.
-¿Que sorpresa verdad?-dijo ella sonriendo.
-Hola sra. Cullen.-Saludó Rose sorprendida.
-¿Rosalie?-Preguntó un poco descolocada al ver que ella era quien me acompañaba.-¿Rosalie?-Repitió.
-Mamá, ¿Qué haces aquí?-intervine.
-Oh salí con mis amigas.-señaló un par de mesas más allá. Y pude identificar a un grupo de señoras que se me hacían familiares. Simplemente alcé la mano y las saludé. Únicamente me sonrieron y siguieron chismeando entre ellas. Sin duda nosotros eramos el centro de su plática. Rose también lo notó y se puso incómoda.
-Bueno y...¿qué hacen aquí?-preguntó como si nada jalando la silla y sentándose junto a mi novia. Santa paciencia necesitaba yo para tratar con mi madre a veces. Rose volvió a tensarse. Cogí su mano debajo de la mesa para infundirle tranquilidad.
-Hemos salido a cenar,ma.-dije simplemente.
-¿Y siguen en su relación como, es que le dicen...?-Se quedó pensativa.-¿Casual?
-Mamá.-Rodé los ojos.-Estoy en medio de una cita con mi novia... -Suspiré. ¿Podrías al menos darnos algo de privacidad?
-Oh ¿o sea que ahora ya hay etiquetas?-Preguntó sorprendida.
-En realidad lo que Emmett quiere decir es que nuestra relación apenas empieza y...
-¿Y por eso ya viven juntos?-Preguntó tajante viéndome a mi-Además, ¿Qué opinan tus hijos sobre esto?-Encaró a Rose dirigiéndole una sonrisa muy falsa.-¿O qué hay de tu ex? Fue él quien le dejó el labio así a mi hijo, ¿Verdad?-exclamó con frialdad.-¡¿Acaso es esto alguna estafa que estás tramando con él para hacerle daño a Emmett?!-Preguntó escandalizada.
Suficiente ya no iba a permitir que mi madre continuara con este absurdo interrogatorio. Estaba humillando innecesariamente a mi Rose.
-¡Ya basta, madre!-Exclamé entre dientes intentando no hacer una escena frente a todo el mundo.-Estás haciendo una escena innecesaria y estás incomodando a Rose.-dije mirando a mi novia que estaba aguantándose las lágrimas. Mi madre bufó molesta.
-Está bien.-dijo molesta.-Pero a ver cuando me invitáis a vuestra casa y me presentas a los niños.-dijo cuando se dio media vuelta y se fue.
-Lo siento, nena. De verdad.-me disculpé.
-No te preocupes.-dijo sorbiendo por la nariz mientras apretaba mi mano.-En parte la entiendo. También soy madre, es normal que quiera protegerte.
-Hablaré con ella.-Acaricié su rostro.-No volverá a suceder, ¿si?
Ella solo tomó mi mano y asintió. Se veía muy triste. Diablos, mamá había sido muy dura con ella.
-Si quieres nos vamos de aquí.-Tomé su mano.-Podemos ir a otro sitio y...
-Solo quiero ir a casa.-Me contestó.
Hola. Siento haber estado tan desaparecida por aquí. Os traigo un cap bastante completito como recompensa xd Me pareció buena idea poner varios pvo ya que también hay más historias importantes que se están haciendo hueco en el fic. Antes de nada, mil gracias a Denisse que me ha estado echando una mano :) No os olvidéis de dejar algún review, es bonito leerlos y saber que aun hay personas que leen la historia.
Pd: Estamos cocinando un cap de Sixteen! Un saludo!
