Hoy terminamos con actualización. Hola chavos, ¿Cómo están?

Pues tal y como dije, me puse a escribir desde el último capítulo para poder traerles una nueva actualización de la historia para hoy, domingo. La verdad, me habría gustado haber traído dos capítulos para hoy, pero el tiempo y factores extras no me lo permitieron totalmente.

Jack deberá de enfrentarse a una de las situaciones que lo puso durante más presión la primera vez que pasó por todo esto. Además; deberá pensar en una manera de lograr hacer que Sayori acepte que no está bien, aunque eso signifique hacerlo como el suele hacerlo.

Y ya no me alargó más, comenzamos con el capítulo diecinueve-creo-de Doki Doki Desactiva el Juego.

Nota: Los personajes e historia de Doki Doki Literature Club, NO ME PERTENECEN. Todos los derechos al gran dios Dan Salvato y su equipo.


"Es un buen paso para dejar de lado la holgazanería".

-Monika.


La fuerza está en la unión

Natsuki y Yuri habían intercambiado sus poemas, podía notar como sus expresiones faciales cambiaban a medida que iban avanzando en sus respectivas lecturas. Mientras que Natsuki fruncía el ceño en señal de frustración, Yuri tenía una sonrisa triste en el rostro.

-¿Qué diablos es este lenguaje?-pude escuchar decir a Natsuki.

-¿Eh? ¿Dijiste algo?

-No. No es nada.

"No de nuevo"-pensé mientras el recuerdo de este momento golpeaba mi mente una y otra y otra vez.

Natsuki regresó el poema deslizándolo a lo largo del escritorio.

-Creo que puedo decir que es… fantástico.

-Oh, gracias-respondió Yuri-. El tuyo es… tierno.

-¿Tierno?-ay no, justo habíamos hablado de eso y luego Yuri solo…-¿Perdiste completamente el simbolismo o algo así?

-Sí, Yuri. Natsuki tiene razón-interferí intentando reducir la tensión que había en el ambiente-. Quiero decir, es obvio que habla sobre el sentimiento de rendirse.

-Exacto y mi pregunta aquí es, ¿Cómo puede eso ser tierno?

-Sé de qué trata-respondió Yuri volteando a verme-. Solamente quiero decir… supongo que el lenguaje… solo trataba de decir algo bueno.

-Por supuesto, Natsuki. Solo quiere ser buena contigo-seguí intentando dejando de lado lo incómodo que me sentía.

-Espera, ¿estás diciendo que tuviste que intentar pensar en algo bueno que decir sobre esto? Gracias, pero eso en realidad no es del todo bueno.

-Natsuki tiene razón, debiste de haberle dado una opinión honesta-momento, ¿eso que dije era buena o malo?

-Bien, te tomaré la palabra-¿Qué me haya hecho caso fue algo bueno o malo?-. Natsuki, tengo un par de sugerencias que hacerte.

-Pues… si estuviera buscando sugerencias, le habría preguntado a alguien a quien le haya gustado mi poema, que la gente lo hizo, por cierto. A Sayori le gusto, igual que a Jack-¿a sí?-. Así que, basándome en ello, creo que puedo darte algunas sugerencias de mí autoría-honestamente, no sabía si lo que estaba haciendo ayudaba de alguna manera a relajar la situación-. Primero que nada…

-Disculpa-la interrumpió Yuri-. Apreció la oferta, pero he pasado demasiado tiempo estableciendo mi propio estilo de escritura y no pienso cambiarlo muy pronto a menos que, por supuesto, venga de algo particularmente inspirador. Algo que, claramente, aún no ha pasado.

Voltee a ver a Natsuki, su cara era exactamente la misma que cuando ella y yo nos pusimos a discutir. Sabía que eso no significaba nada bueno.

-Además a Jack también le gusto mi poema-¿a sí?-. Incluso me dijo que estaba impresionado por él.

¡¿A sí?!

-Vaya Yuri. No sabía que estuvieras tan interesada en impresionar a nuestro nuevo miembro.

-¿Qué?-preguntó Yuri poniéndose un poco nerviosa.

-Bueno, es obvio. Quiere que me sienta cómodo aquí.

-Exacto y tú, tú solo… talvez solo estás celosa de que Jack aprecie mis consejos más que los tuyos.

-¿Y qué te hace pensar que él no aprecia mis consejos más que los tuyos? ¿Estás tan enfocada en ti mismo?

-Yo… no…

-Escuchen, ¿Por qué no vamos a la cafetería por unas hamburguesas? Yo invito.

-Sí esto se tratará sobre mí, quitaría deliberadamente todo lo que fuera tierno de mi camino.

Suficiente. Me senté encima del escritorio, dejándolas discutir. Ambas de verdad parecían molestas, puede que demasiado como para hacer caso a lo que decía.

-Umm… ¿todas están bien?-Sayori trató de hacer lo mismo que yo.

-Bien, ¿Sabes qué? Al menos yo no soy a la que las bubis le crecieron mágicamente en cuanto Jack comenzó a venir al club.

-¡Natsuki!

-Umm… Natsuki, eso es un poco…

-¡Esto no te importa!-le gritaron ambas al mismo tiempo.

-No me gusta que estén peleando, chicas.

Comencé a reír de la situación, no recordaba que fuera tan graciosa. Supongo que mi risa hizo llamar su atención porque ambas voltearon a verme.

-Jack, ella solo está tratando de hacerme quedar mal.

-Sí, lo supongo-dije dándole el avión.

-¡Eso no es verdad! ¡En verdad hizo eso! Si tan solo pudiera pasar por encima de ella misma y aprender a apreciar la simple escritura, sería mucho más sencillo y nada de esto tendría porque haber ocurrido, ¿Cuál es el punto de hacer tus poemas tan complejos sin ninguna razón? Ayúdame a explicarle eso, Jack.

-No, pues si es cierto.

-Espera, hay una razón por la que tenemos tantas palabras tan profundas y expresivas en nuestro lenguaje, es la única manera en la que podemos transmitir los significados complejos y por tal, significa que es el más efectivo. Evadirlas no es solo innecesariamente limitante para ti, también es una basura. Tú lo entiendes, ¿verdad, Jack?

-Sí, está cabrón.

-¡¿Y bien?!

No había mucho que pensar, la primera vez me había dejado intimidar porque, pues porque… ni siquiera sé porque, pero está vez mi insensibilidad había regresado. Suspiré profundamente mirando a ambas.

-¿Bien qué?

-¿Cómo que qué? ¿A quién apoyas?-dijo Natsuki molesta.

-A nadie.

-Natsuki quiso decir, ¿Quién de nosotros tiene la razón?-Yuri estaba un poco más relajada que Natsuki.

-Aaah, eso. Nadie-ambas se veían claramente sorprendidas. De hecho, incluso se veían sorprendidas Monika y Sayori.

-Pero, ¿Por qué…?

-Porque ambas tienen una mente muy cerrada-interrumpí-. Podrán saber mucho sobre escritura y estilos, pero su mente está cerrada.

-¡Oye! Eso no…

-¡Cállate!-puse mi mano en toda la cara de Natsuki-. Ustedes ya discutieron, es mi turno de que se callen y yo hable-aunque a juzgar por sus rostros eso no les parecía, era lo justo-. Ambas están dispuestas a compartir sus poemas, pero no están dispuestas a aceptar las críticas sobre ello cuando era una de las principales razones por las que iniciamos con esto-voltee a ver a Yuri-. Yuri, tu estilo de escritura es muy sofisticado y serio. Sé que tú estás acostumbrada a que la escritura sea de esa manera porque lo que te gusta leer es de ese mismo modo. Pero solo por el simple hecho de que tú seas así no significa que tengas que forzar a los demás a hacerlo. Dices que te tomo mucho tiempo formar tu propio estilo de escritura, pero una vez me dijiste que debería estar abierto a nuevas experiencias. Nadie te dijo que abandonarás tu estilo propio, solo que te abrieras e intentarás uno nuevo. Natsuki-quite mi mano de su cara para poder verla a los ojos. Honestamente, no se veía muy contenta-, el hecho de que Yuri te haya dicho que tu poema era tierno no te da el derecho a ofenderla hablando del tamaño de sus pechos. Así como yo estuve abierto a discutir contigo antes, tú debes estar abierta a recibir críticas de todas las demás, sabiendo en que momento poner un punto, pero, ¿enojarte por qué te dijeron que era tierno? No es motivo aceptable por el cual ponerte así. Si vas a ir por ahí criticando o diciendo cosas de los demás sin esperar que alguien te lo regrese, estás jodida. Debes controlar más tus humos.

Ambas se quedaron totalmente calladas, ninguna se atrevía a contradecirme porque, supuse que muy en el fondo sabían que tenía razón y no iban a decirme lo contrario a menos que dijeran algo que fuera más válido de lo que yo dije. Monika y Sayori también se veían incómodas ante esa situación, pero yo no sentía nada.

-Yuri, estoy seguro de que Natsuki no quería decir lo que dijo sobre… eso-apunte hacia su pecho-. Así que no te sientas mal por eso.

-Bueno, sí tú lo dices.

-Oye-reprochó Natsuki molesta-, no necesitas disculparte por mí, Jack. La cosa es… pues…-miró a través de toda la habitación. Incluso yo sentía todas las miradas sobre ella-, ¡¿Pueden dejar de verme como si fuera un bicho?!

Eso nos tomó por sorpresa. Casi al instante, Monika y Sayori miraron hacia otro lado.

-Como sea… la cosa sobre tus pechos, no quise decir eso, ¿ok? Lo dije-ella también desvío su mirada evitando hacer contacto visual con alguien.

-Claro que sí-dijo Sayori poniéndose detrás de Yuri-. Tú eres hermosa por naturaleza, Yuri.

-Yo…-Yuri estaba muy avergonzada y se veía en el color de su rostro-. Iré a hacer algo de té.

-¿Eh? Solo estaba tratando de ayudar.

-Estoy seguro de que aprecia eso-puse mi mano sobre su hombro y le di una amplia sonrisa.

Me sentía un poco más aliviado de que todo esto hubiera terminado. Parece que estaba ganando experiencia en este lugar, hasta me sentía más inteligente.


Yuri había regresado y ya todos estábamos sentados. El ambiente de hecho ya se sentía un poco más tranquilo.

-Bueno, ahora que todo esto ya paso-dijo Monika llamando nuestra atención-. Ya todos leyeron los poemas de los demás, ¿cierto? Espero que haya válido la pena para todos, en especial para ti, Jack-pasé saliva al ver la sonrisa que Monika me dirigía-. Y, siendo honesta, es un buen paso para dejar un poco de lado la holgazanería.

-Entonces, mi unión al club fue la responsable de que se rompiera la atmosfera.

-No, no. Para nada. Bueno, aún tenemos tiempo antes de ir a casa así que, ¿Por qué no nos relajamos un poco? Por supuesto podemos hablar, hacer un par de cosas relacionadas con la literatura. Así que podrían tomar un libro o escribir un poco, después de todo para eso es el club.

-No estoy de acuerdo, Monika-la contradijo Sayori.

-¿Qué? ¿Por qué?

-Eso no es lo más importante dentro del club de literatura. Lo más importante es… divertirnos.

-Por supuesto-la apoyo Monika con una sonrisa-. Creo que por eso eres la vicepresidenta, Sayori.

Sayori soltó una risita. Aún quedaba un buen rato para que nos fuéramos a casa, así que decidí cerrar los ojos un poco y descansar.

-Voy a tomar un poco de aire.

Espera un momento, ¿esto había ocurrido antes? Si fue así, no recuerdo que hubiera ocurrido. Sayori salió de la habitación y fue hacia la izquierda, sabía que hacia allá había unas escaleras, pero llevaban hacia arriba. Mi cerebro comenzó a trabajar hasta que al final enlace todo.

-No, Sayori-me levante de mi asiento y camine hacia la entrada sin llamar mucho la atención.

-Jack-me detuve al escuchar a Natsuki llamándome. Me di la vuelta con una sonrisa forzada en el rostro-, ya que aún estaremos aquí, ¿Qué tal si leemos un poco más?

-Natsuki, con gusto leería contigo, pero…-¿Qué excusa podía poner? No podía simplemente decirle que iba a evitar que Sayori se lanzará desde el tejado-. Tengo que ir al baño.

-¿Justo ahora?

-Es que anoche comí una hamburguesa, pero creo que la carne estaba mala y…

-Muy bien, muy bien. Demasiados detalles para mí.

Natsuki se alejó con una cara de desagrado. Crucé la puerta y corrí camino a la azotea, subiendo escalones de dos en dos para cortar tiempo. Por mi mente solo pasaban imágenes de Sayori cayendo e impactándose contra el suelo, incluso sentí como todo mi cuerpo se enfriaba.

Estaba en el pasillo en el que se encontraba la puerta que daba al tejado, pero para mi sorpresa, ya se me habían adelantado.

-¿Monika?

-Jack, ¿Qué haces aquí?

-Descubrí a Sayori viniendo hacía acá y decidí venir a hablar con ella para verificar que estuviera bien.

-Bueno, creo que ambos tuvimos la misma idea-dijo con una sonrisa en su rostro, pero lo mejor sería que yo hablará con ella. Yo soy su mejor amiga y presidenta del club así que no te preocupes demasiado por ella-había algo que me ponía un poco nervioso en esta situación, es decir, ambos podríamos hablar con ella, pero lo que me decía era casi como si me dijera que me apartará de su camino-. Regresa al club y diviértete, yo me encargó de esto.

Monika dio media vuelta y fue cuando la sujete de la muñeca. Volteo a verme al sentir mi mano.

-Creo que deberías dejarle esto a su amigo de la infancia.

Me miró a los ojos. Siendo honesto, podría decir que no se veía muy feliz con eso que dije, más bien se veía muy enojada. Su rostro cambio al de siempre después de unos segundos.

-Está bien, Jack. Solo estén en el club antes de irnos.

La solté. Pasó a un lado de mí dirigiéndose al club, pero cuando lo hizo sentí una fuerte corriente eléctrica en todo mi antebrazo izquierdo, justo donde estaba el reloj. Gire mi muñeca para ver la pequeña pantalla táctil, pareciera que la hubiera golpeado contra algo. Voltee a ver a Monika mientras se alejaba cuando recibí otra descarga. Decidí quitármelo por hoy.

Cruce la puerta y mire alrededor. El viento estaba algo fuerte, lo suficiente como para sacudir mi cabello. Ahí estaba, asomándose por la orilla. Cerré la puerta detrás de mí, dejando el reloj dentro, sobre una pequeña repisa.

-Sayori-dije haciéndome notar.

-¡¿Monika?!-exclamó dándose la vuelta-. Oh, eres tú, Jack.

-Umm… sí, ¿Por qué pensaste que era Monika?

-Pues porque…-se detuvo mirando fijamente a los ojos, ¿Qué estaba pensando?-. No, por nada.

-Ok. Solo quería saber si todo estaba bien.

-Claro, ¿Por qué no lo estaría?

No respondí. Sabía que me lo ocultaba porque no quería preocuparme, pero no podía estar así por siempre. Me acerque hasta quedar justo frente a ella, haciendo que tuviera que levantar la mirada.

-¿De verdad eres feliz?-pregunté en seco.

-¿Qué?-se veía nerviosa. Si la conocía bien y sabía que no lo hacía así que mejor cambiare de expresión. Sayori me había demostrado que podía hacer de todo, menos mentirme, así que aprovecharía eso a mi favor-. Por supuesto que lo soy.

-No me mientes, ¿cierto?-la mire directo a los ojos.

-¿Por qué lo haría?

-Bien. Entonces puedo hablar contigo sobre esto-el plan "a" había fallado, hora del plan "b". Tendría que ser totalmente honesto con ella-. Voy a decirte algo que jamás le había dicho a nadie, ni siquiera a mi madre.

Le di la espalda dirigiéndome hacia la banca que había. Me senté y di unas pequeñas palmadas al lado mío, invitándola a sentarse. Sayori corrió hasta donde estaba y tomo asiento.

-Sayori, lo que te diré probablemente sea una noticia muy fuerte para ti, pero creo que ya es hora de decírtelo-no dijo nada, solamente me veía con una gran cara de terror y preocupación. Yo también estaba asustado y nervioso, de hecho comencé a temblar-. Yo… jamás he sido feliz. No ha habido un solo momento en mi vida en el que yo fuera realmente feliz. En mi vida he tenido muchos problemas que de verdad me han marcado, pero los he enfrentado con fuerza, no dejando que eso controle el cómo me sentía-los ojos comenzaban a arderme, parpadee un par de veces para espantar las lágrimas-. Cuando te conocí, ame la manera en la que tú eras feliz. Incluso me sentí un poco celoso porque yo quería ser tan feliz como lo eres y cuando me invitaste a unirme al club, supuse que si tú eras feliz, yo también podría serlo.

Pude sentir su mano posada en mi espalda. Alce la vista para verla, se veía realmente triste, ¿Y si empeore lo que ya estaba hecho?

-Jack, yo…-pude notar como pensaba lo que iba a decir, casi organizando sus palabras-. No quiero verte triste, en realidad me importas y no me gustaría verte triste o sufriendo por algo o por alguien. Quiero verte feliz, quiero ver que alcances todas tus metas y hagas todo lo que siempre deseaste.

La verdad, aun me sentía pesado. Tenía sobre mis hombros la gran carga de salvar a Sayori y eso de verdad estaba consumiendo al punto de que estaba comenzando a perder fuerza, pero al menos el haber sacado todo lo que dije de mi cuerpo me hacía sentir un poco más libre.

-Sayori-tome sus manos y las puse entre las mías-. Eres mi mejor amiga y no soportaría verte triste así que, si en algún momento llegas a sentirte muy mal y piensas en hacer algo de lo que no estás segura, por favor, cuéntamelo.

-Gracias-respondió con una gran sonrisa.

Me abrazó rodeando mi cuello y yo le devolví el abrazo. Había encontrado otra razón, una segunda razón por la cual no podía borrar este juego.

No quería perder a Sayori.


Ambos regresamos al club. Iba con mi el reloj en una mano-había intentado ponérmelo pero fue muy doloroso-y con la otra iba abrazando a Sayori. Nos habíamos quedado arriba durante unos dos minutos hasta que recordé que Monika me pidió que regresáramos antes de la hora de irnos.

-Al fin regresaron-dijo Monika mientras cruzábamos la puerta. Se levantó del escritorio y se aclaró la garganta mientras daba un par de pasos-. Muy bien todos, ahora que Jack y Sayori regresaron, supongo que sería un buen momento para terminar por hoy, ¿Cómo se sintieron compartiendo sus poemas?

-Fue muy divertido-exclamó Sayori con una sonrisa.

-Podría decir que salió mejor de lo que esperaba.

-Estuvo bien-Natsuki me vio un segundo a los ojos antes de mirar hacia otro lado-. Bueno, más o menos.

-Jack, ¿Qué hay de ti?

-Podría hacerlo de nuevo-respondí mientras discretamente guardaba el reloj en mi mochila-. Me gusto hablar con todas ustedes.

-Fabuloso. Entonces ya que "podrías hacerlo de nuevo", haremos está misma temática mañana y talvez aprendas más cosas de las demás.

-Creo que hoy ya aprendí demasiado.

-Y gracias a eso, tus poemas se volverán cada vez mejor.

Gire los ojos mientras cerraba mi mochila. Por hoy, el club de literatura había terminado, pero mañana todo empezaría de nuevo.

-Jack, ¿estás listo para volver a casa?

-Por supuesto-me di la vuelta y ella brincó a mi espalda.

Colgué mi mochila delante de mí y salimos del club, no sin antes despedirnos de todas las demás. Baje las escaleras camino a la puerta principal y salí de la escuela con Sayori en la espalda.

Durante un par de minutos, mi mente se quedó pensando, ¿Qué había pasado con el reloj? Comenzó a fallar cuando Monika pasó a un lado mío, así que imaginé que ella tendría algo que ver. Cada vez me sorprendía con una cosa nueva y cada una de esas cosas me hacía dudar más de ella. Supuse que, para saber cómo arreglarlo, debería de llamar a Karen por la computadora y así aprovecharía para completar una tarea más en mi lista.

No sé durante cuánto tiempo estuve pensando, pero estábamos a un par de calles de casa. Recordé que Sayori estaba encima de mí porque sentí su cabeza sobre la mía.

-Oye Sayori-dije llamando su atención-, sobre lo que paso antes…

-¿Hablas de lo del tejado?

-Sí, sobre eso. En verdad quiero verte feliz, pero también quiero que lo sientas, que seas feliz.

-¿Sabes algo? Pasar más tiempo contigo en el club de literatura me hace realmente feliz, pero creo que verte pasar tiempo con las demás, conviviendo con ellas, me hace todavía más feliz. Además; creo que les agradas a todas.

-Yo también lo creo-baje a Sayori cuando llegamos.

-Ahora que tú estás en el club, cada día será aún más divertido.

Suspiré. Realmente era buena ocultando su triste debajo de esa enorme sonrisa y una cara feliz. Yo sabía lo que ocurría en el futuro y de un modo u otro iba a tener que evitar que lo que iba a pasar, sucediera.

-Bueno, supongo que tendremos que ver que nos aguarda para el futuro, Sayori-eso iba más para mí que para ella.

-Claro que sí.

Sayori se despidió de mí besando mi mejilla antes de salir corriendo hasta su casa. Me quedé parado enfrente de la puerta hasta ver que ella hubiera entrado, sacudió su mano despidiéndose una vez más antes de entrar.

-Entonces hagámoslo-dije para mí.


Supongo que hace como dos o tres actualizaciones dije el motivo por el que me había "ido" y porque había regresado-otra vez. Pues la cosa es que la próxima semana voy a estar súper movido por que tengo que ir a recoger y a entregar un par de papeles para mi cámbio escolar y yo creo que lo más seguro es que no haya actualización esta siguiente semana.

Solo digo que es lo más seguro, no lo oficial. Tratare de escribir un poco durante mis viajes de uni a uni y lo que tengo de ventaja es que ya tengo más de la mitad del siguiente capítulo escrito lo que me hará más sencillo el terminarlo para antes del fin de semana.

Pero eso lo decidirá el destino, por el momento es todo por hoy. La próxima actualización será, no sé cuando, pero espero que sea esta semana. Nos vemos hasta la próxima.