-¡AGGGGGGG!- gritó Dan de dolor mientras sentía como era levantado por la espada hasta que la misma se enterrara más en su corazón.

-¡¿Ese es...?!- se asustó Sally mientras ayudaba a Diana a reincorporarse.

-¡Zalgo, maldito!- gruñó Ikki y lanzó su Plasma Relámpago con dificultad, liberándose de la esfera oscura de Zalgo y aproximándose al mismo.

-¡MUERE!- dijo Zalgo quien lanzo un enorme rayo oscuro en dirección a todos los Caballeros Dorados, destruyendo gran parte de sus armaduras con facilidad y dejándolos muy mal heridos.

-¡Dan!- chilló Ally mientras lloraba al ver a Dan con la espada de Zalgo tendido en el aire.

El chico apenas y pudo mirar a Zalgo. Era un ser fantasmal, no tenia piernas, ni un rostro; en su lugar solo se veían un par de ojos rojos y una sonrisa macabra mientras lamia la sangre de Dan que resbalaba por su cuerpo. Su forma era la de un demonio de dos metros con cuatro cuernos sobresaliendo de su cráneo atravesando lo que sería su piel.

-Dan de Pegaso...- habló con una voz macabra y en tono débil.- Nos encontramos de nuevo...¡Ahora, acabaré con lo que empecé, hijo de Athena!

Zalgo prosiguió a tomar la espada de Dan, encajándola en su estomago y atravesándolo y haciendo una hemorragia irremediable. Siguió con un brusco lanzamiento hacia el espejo el cual fue destrozado en mil pedazos, cortando a Dan gravemente y llenando de sangre el suelo y el marco.

-¡Ahora!- gritó Mario quien se lanzo al rescate de Dan junto a los demás y unieron sus ataques.

-¡¿Cómo osan desafiarme a mí?!- gruñó Zalgo usando su espada para absorber sin más el ataque de los amigos del Caballero de Pegaso.

-¡Maldición!- gruñó Héctor.

-Gracias por ayudarme a matar a Pegaso...- dijo Zalgo mientras daba una carcajada como loco en tono agudo y apuntaba a Dan con su espada de la cual salió un rayo oscuro que lo lanzó por los aires hasta destruir gran parte de su armadura.

-¡AHHHHHH!- gritó Dan mientras caía muy débil al abismo.

-¡Dan!- gruñó Seiya acercándose con ira a Zalgo.

-Ni lo intenten...- dijo Zalgo acercándose a la Piedra Filosofal y tomándola. De repente, su poder se incrementó y trajo más demonios del Reino de la Oscuridad hasta el Santuario, esta vez ordenó acabar con todos y, si era necesario, descuartizarlos y hacerlos sufrir lo suficiente hasta hacerlos perder la cordura.- Créanme que solo estoy usando una muy diminuta parte del uno por ciento de mi poder...

-¿Qué?- retrocedieron Goku y Shun.

-Y aun así tiene el poder de un Dios...- se atemorizó Ikki quien era el menos asustadizo de los Caballeros Dorados.

-Jamás pensé que... tuviera tanto poder...- agregó Seiya cerrando sus puños con ira.

Zalgo dio un gran salto hacia el abismo y vio el débil cuerpo de Dan y decidió, de la manera más dolorosa posible, caer sobre sus piernas, pero no con sus rodillas, o sus pies o sus puños, sino con sus cuernos afilados.

-¡Aggggg...AGGGGG!- gritó Dan de dolor haciendo eco y llamando la atención de Mario y los demás quienes ya no podían hacer nada.

-¡No mueras, maldito, te haré sufrir como lo hice con tus padres!- afirmó Zalgo mientras tomaba con fuerza la Piedra Filosofal la cual comenzó a brillar y provocó que de las manos de Zalgo crecieran garras enorme y afiladas. Con sus garras derechas, apuñalo a Dan de nuevo en el corazón, retorciendo su mano para causarle todo el dolor posible mientras era bañado por su sangre.

-¡No!- gritó Seiya quien se acercó a Zalgo para lanzar su Trueno Atómico, pero fue brutalmente apuñalado por un sinfín de espinas que lo clavaron a una pared.

-¡Ahora, estas solo!- gruñó Zalgo poniendo sus garras en la garganta de Dan y comenzando a ahorcarlo con gran fuerza.- Sin madre, sin padre... sin familia... Morirás... al igual que todos los que murieron aquella vez... ¿Qué pasa si yo rompo ESTO?.- Zalgo tomó su espada y la incrustó en el hombro de Dan para doblar su brazo y romperlo.

-¡Ahhh!- exclamó Dan mientras escuchó su hueso triturarse y sintió la sangre caliente corriendo por su brazo.

-Ups... ¿te lastime?- se burló Zalgo mirando fijamente a Dan con placer al verlo sufrir.- Tal vez si ENCAJO MI ESPADA AQUÍ...- Zalgo colocó su espada en la pierna de Dan, torciéndola igual que con su brazo.

Dan comenzó a sentir como el aire se le iba de los pulmones y como su vista se nublaba en una inmensa oscuridad, como estaba desangrándose, como su cosmo estaba disminuyendo al igual que la llama de su vida.

-Adiós, Luz...- dijo Zalgo refiriéndose a Dan quien cerró lentamente sus ojos y, de repente, su collar comenzó a brillar al igual que la sangre del Caballero Pegaso.

Sin esperarlo, Zalgo sintió como la sangre de Dan comenzaba a quemarlo como si de lava se tratase. Sintió una gran cosmo que emanaba de Dan, uno que incluso rebasaba a los Caballeros Dorados, no, más bien a los dioses. El chico abrió sus ojos azules los cuales comenzaron a desprender un aura blanca brillante que alejó a Zalgo de él. Sentía como sus heridas eran sanadas, su cosmo explotaba dentro de él hasta que se convirtió en un enorme Big Bang que hizo que su aura cósmica azul se tornara blanca y con una extraña forma, como si de un ser mitológico se tratara. Su armadura lo abandonó para que un rayo de luz que salió de entre la oscuridad del cielo rojizo que cambio cuando Zalgo apareció lo rodeó en una esfera de energía luminosa que solo mostró la silueta del joven Caballero. Pasaron unos segundos y la esfera comenzó a romperse como si de un nacimiento de un huevo se tratase. Una armadura de luz se hizo presente, rodeando a Dan con un movimiento como si estuviera viva. Primero se vieron las piernas del Caballero, después los puños que eran cubiertos por dos esferas de luz, luego el torso de Dan que tenía en medio una gema en forma de rombo de color dorado transparente y finalmente el rostro del Niño que Vivió que tenía una mirada de odio hacia Zalgo.

Al momento en el que Dan se acercó a Seiya este sintió que las espinas se desvanecieron y sus heridas eran curadas. No solo él, sino también las de todos los demás. Sentían una paz y tranquilidad desde el abismo, fusionada con odio y desesperación. El Ying y el Yang, la Luz y la Oscuridad en un conflicto trascendental e interminable.

-¡Zalgo!- gruñó Dan con doble voz.- ¡Terminemos con esto como lo empezamos...JUNTOS!

La espada de Dan se hizo presente en su mano y se abalanzó contra Zalgo quien también avanzó contra Dan para chocar las espadas gemelas las cuales crearon una enorme colisión que destruyó la cueva y todo a su alrededor, quedando el Santuario a punto de destruirse.

-¡Ugh!- exclamó Zalgo cuando fue golpeado por el puño de Dan en el pómulo.

-¡Ugh!- repitió Dan quien fue golpeado de la misma forma por Zalgo.

Inesperadamente, la Piedra Filosofal cayo de la mano de Zalgo debilitándolo y dando ventaja a Dan quien uso sus Meteoros de Pegaso para destrozar a Zalgo. El daño fue impresionante. El cosmo de ambos era monstruoso, tanto que incluso era aterrador para los dioses. Al tomar la Piedra, Dan se sintió más poderoso y atacó brutalmente a Zalgo quien se reía constantemente.

-¿Es todo tu poder?- dijo, deteniendo el puño de Dan y dando un sinfín de golpes al Caballero, haciéndolo sangrar de nuevo y despojándolo de la Piedra Filosofal, cayendo en manos del Dios de la Oscuridad.

-¡AHHHHH!- gritó Dan mientras caía hacia el suelo para ser recibido por Zalgo quien le dio un golpe, mandándolo hacia un lateral y golpeándolo de nuevo, una y otra vez. Lo tenía contra las cuerdas.- ¡KAIOKEN AUMENTADO DIEZ VECES!- Dan aumentó su poder, tanto que propinó en fuerte golpe en el estomago de Zalgo, penetrándolo fácilmente.

-¡Maldito seas!- gruñó Zalgo y tomó a Dan del cuello para caer juntos con fuerza al suelo una vez más, apartándose ambos de la Piedra Filosofal.

Ally y los demás solo veían como las montañas eran destrozadas cuando los mejores poderes de ambos chocaban con tal magnitud, como las olas por donde peleaban creaban enorme maremotos y tsunamis, como las nubes se dispersaban con cada golpe que se daban.

-Debemos de ayudarlo...- dijo Kevin y voló en dirección hacia Dan.

-¡Vamos, Dan, nos necesita!- ordenó Leo quien ascendió en dirección a Zalgo para darle el Galope del Unicornio.

Y así todos los Caballeros de Bronce que ahí se encontraban fueron a atacar a Zalgo quien los derrotó fácilmente con solo levantar un dedo, destrozando sus armaduras por completo.

-¡YAAAAAA...- gritó Dan mientras una gran luz lo rodeaba.- DEJA DE MATAR A MIS SERES QUERIDOS!

Esta vez Dan atacó a Zalgo con ira y le rompió un brazo como él se lo rompió, siguió con su pierna y luego le dio un cabezazo en el pecho. Continuo usando su Vuelo Centella de Pegaso el cual estrelló a Zalgo contra una montaña en la cual se encontraba la Piedra Filosofal y la tomó, regresando a masacrar con Dan con mayor rapidez hasta hacerlo sangrar de verdad y dejándolo muy débil y la luz que lo rodeo comenzó a desaparecer.

-Estoy... cansado...- balbuceó difícilmente Dan mientras se reincorporaba.

-¡MUERE!- gritó Zalgo golpeando a Dan contra el suelo en el pecho hasta hacerlo sufrir y matarlo de la forma más sangrienta posible.

-¡AVE FENIX!- musitó Mario quien estaba detrás de Zalgo.

-¡EJECUCION AURORA!- continuó Yellow.

-¡TORMENTA NEBULAR!- agregó Diana.

-¡DRAGON NACIENTE!- gritó Alan.

-¡NOCTURNO SANGRIENTO!- añadió Héctor.

-¡GALOPES DEL UNICORNIO!- exclamó Leo.

-¡GARRAS ESTELARES!- gruñó Kevin.

-¡PUÑO METEORICO!- rugió Zulle.

-¡CAMUFLAJE COSMICO!- dijo May

-¡TORBELLINO LLAMEANTE!- habló Carl.

-¡RAYO ATOMICO!- finalizó Diego.

Once rayos de ataques cósmicos atacaron a Zalgo a la vez, debilitándolo poco a poco. Sin embargo, no era suficiente como para matarlo y con ira lanzó rayos a Mario y los demás, dañándolos mientras realizaban sus técnicas, pero ellos no cedieron, seguían protegiendo a Dan.

-¡Dan!- gritó Diana.

-¡Levántate, maldición!- ordenó Mario.

-¡Lucha hasta el final!- dijo Carl.

-¡¿Qué no ibas a detener a Zalgo?!- preguntó Héctor.

-¡El enemigo está aquí, amigo, acabalo!- amonestó Zulle.

-¡Por favor, Dan, acabalo de una buena vez!- suplicó Yellow.

-¡Tus padres están esperando que lo derrotes una vez más!- dijo Diego

-¡Hazlo ya!- ordenó May

-¡Ya deja de lamentarte por el dolor!- gritó Kevin.

-¡Si de verdad eres un Caballero, derrótalo ya!- suplicó Alan.

-¡No desperdicies nuestros sacrificios!- dijo Leo.

-Amigos... no desperdiciare su ayuda, pero... ya no me quedan energías...- dijo Dan con lagrimas.

-Hijo, por favor, no te rindas, recuerda que el poder de los Caballeros no tiene límites, arde tu cosmo hasta el infinito.- suplicó Saori a su hijo.

-¡Hijo, vamos, derrota a Zalgo, usa ese miedo y dolor como motor para matarlo de una buena vez!- dijo el padre de Dan.

-¡Papá, Mamá!- gritó Dan mientras volvía a desprender luz de su collar y de su cosmo.

-¡Dan, Dan, Dan!- gritaban varias voces desde el Santuario, animando al Caballero Pegaso a derrotar al Dios de la Oscuridad.

-Puedo oírlas... puedo oír a las voces que me brindan su apoyo...- dijo Dan mientras se levantaba con dificultad.

-¡Dan!- se asustó Seiya e intentó ayudar Dan, pero Shiryu lo detuvo.

-Tienen razón, amigos... ¡No debo darme por vencido!- dijo Dan entre dientes y logró levantarse.

-Así es, hijo... Ahora, Caballero Pegaso... arde tu cosmo y recuerda que tu poder no tiene límites...- dijo Saori.

-¡Mi cosmo... mi espíritu... PERMITANME HACER UN MILAGRO!- suplicó Dan haciendo estallar su energía hasta desaparecer los demonios de Zalgo y el cielo oscuro y elevándose hasta las estrellas.

-¡No lo harás, maldito, no de nuevo!- gruñó Zalgo y atacó brutalmente a los amigos de Dan, dejándolos de nuevo moribundos.

-¡ESTO ACABA AQUÍ!- rugió Dan mientras sus pupilas cambiaban de forma, de ser humanas a las de una bestia.

-Esos ojos...- se asustó Zalgo.- ¿A caso, el Hijo de Saori, es...?

-¡HAAAAAAA!- gritó Dan dando el Cometa de Pegaso más poderoso que jamás ha hecho. Esta vez, era tanto el poder que hasta la energía se desbordaba hacia los alrededores, destruyendo e hiriendo a todo lo que estuviera cerca.

-¡RAYO OSCURO!- musitó Zalgo lanzando un corte al aire con su espada.

Misteriosamente, un rayo negro salió disparado de la punta de la hoja negra en dirección a Dan, destruyendo su técnica a la vez que rompiendo su brazo derecho una vez más.

-¡Maldición!- dijo entre dientes Mario.-¡NO GANARÁS!

-¡APARTENSE ESCORIA!- gruñó Zalgo y con un tajo lanzado por su espada, dejo una grave hemorragia irremediable a Mario, Diana, Héctor, Yellow y el resto.

El Dios de la Oscuridad se acercó a donde había caído la Piedra Filosofal, pero resulta que ya no estaba entre esos escombros. Fue tanta la ira de perder aquel objeto místico que comenzó a golpear el débil cuerpo de los Caballeros de Bronce con brutalidad, pero aun más con Dan.

-¡¿Dónde está?!- preguntó furioso el Señor Tenebroso a Dan tomándolo del cuello y levantándolo a medio metro del suelo.

-¡Aquí esta, Zalgo!- dijo una voz femenina la cual hizo reaccionar a Dan y los demás.

-¡Ally!- gritaron los Caballeros Dorados muy preocupados.

-Con que Athena quiere jugar, ¿no?- se burló Zalgo acercándose a Ally sin soltar a Dan.

-¡Pagarás por lo que le hiciste a mis amigos, Zalgo!- dijo la Diosa de la Sabiduría a regañadientes.

-Ya me han dicho eso...- dijo en tono burlón el Amo del Horror.- ¿Quieres saber que hago cuando alguien me lo dice? ¡LO TORTURO!

Cuando Zalgo estaba a punto de hacer lo mismo que con Dan a Ally, el Caballero de Pegaso trató de liberarse, pero fue en vano. Cuando las garras de Zalgo estaban a punto de atacar a la indefensa Athena, esta desapareció.

-¡HAAAAA!- gritó la niña la cual apareció a la altura de la cabeza de Zalgo, propinándole una buena patada.

-¿Es todo el poder de la Diosa de la Tierra? ¡Vaya decepción!- se burló Zalgo y golpeó a Ally tan fuerte que la mando a volar contra una montaña.

Dan al ver, difícilmente, el cuerpo tendido en un borde rocoso, cubierto de sangre, sin ningún indicio de que reaccionara se asustó y comenzó a estrangular también a Zalgo.

-¿Aun tienes fuer...?- antes de que Zalgo terminara de hablar este emitió un lamento espectral el cual fue provocado cuando la mano que lo estrangulaba comenzó a brillar, siendo solo las manos de Dan cubiertas por la luz.

-¡Es mejor que te calmes ya... maldito asesino!- estas dos últimas palabras eran impropias de Dan, tanto el decirlas como la voz maligna que surgió de las mismas.

-Ugh...- Zalgo dejo a Dan y este comenzó a arrodillarse por debilitarse.

-¡Mataste a seres inocentes en el pasado por simple placer!- reprendió Dan, dando un gran puñetazo en la cara de Zalgo, deformando esta cuando lo hacía y produciendo un grito fantasmal de sufrimiento.

-Dan...- se quedo atónito Seiya quien fue a cargar a Ally para llevarla a un lugar a salvo.

-¡Te atreviste a matar a mis padres!- se enfureció el niño y con un golpe dejo a Zalgo en suelo y dio otro golpe.- ¡También, te atreviste a matar a mis amigos!- dio otro puñetazo, destruyendo el suelo con el cráneo del enemigo.- ¡Y te atreviste a tocar a Athena!

-Ese ya no es Dan.- dijo Piccolo examinando la crueldad del Caballero Pegaso ante Zalgo.- Este niño se está convirtiendo en una amenaza.

El collar de Dan comenzó a brillar de manera alarmante y Dan comenzó a sentir un poco de cansancio y fue liberando a Zalgo poco a poco hasta que fue golpeado por el mismo, dejándolo inconsciente.

-Me... debilito...- dijo Zalgo viendo como sus manos se desvanecían.- Debo tomar la Piedra.

Alzó la mano y la Piedra Filosofal salió del bolsillo de Ally para ir volando hacia la mano de Zalgo. Esta vez, la Piedra Filosofal no se quedo en la palma de su mano, sino que se incrusto en el pecho de Zalgo, dándole un cuerpo completo mientras el cielo volvía a ser negro.

-Lo logró...- dijo Kiki arrepentido por no haber hecho nada.- Todo está perdido ahora...

-¡KAME HAME...!- musitó Goku muy lamentado.

-¡Aioros, dame el poder, por favor!- suplicó Seiya mirando a Dan con culpa.

-Será en vano...- dijo Zalgo alzando su mano derecha una vez más y tomando posesión del arco de Sagitario para contaminarlo de una oscuridad.- Si vuelves a usarlo, la Materia Oscura se esparcirá en tu cuerpo hasta contaminarlo y que dejes de usar el cosmo de una vez por todas.

-¡HAAAAA!- gritó Goku, pero su Kame Hame Ha fue repelido y devuelto a él.

-D... Dan...- tartamudeó Ally en brazos de Shun.

-¡Seiya, está bien!- avisó Shun muy aliviado.

-Dan...ah...- balbuceó Mario.

-Dan... ¡Ag!- dijo Carl con dificultad.

-¡Dan!- gritó entre dientes Héctor.

-D... D...¡DAN... Ahhh!- se comunicó Kevin intentando moverse.

-Dan... Dan... ah... ah...- repitió Leo.

-Dan... ah...ah...ah...D...a...n- añadió Alan.

-Dan... Ugh...- habló Diego.

-Dan... ¡Da...n!- gritó Diana intentando abrir los ojos.

-D...D...Dan... Dan... ¡Aggggg!- repitió May

-Dan... ah...¡Aggggg!- gritó Zulle de dolor.

-¡DAN! ¡Aggggg!- gruñó Yellow muy adolorida.

-¡Dame... tu... fuerza...!- dijo débilmente y con voz baja Dan quien ya no podía moverse.

-¿Sigues vivo?- se molestó Zalgo. Entonces serás el primero en morir.

Encima de Zalgo, una gran esfera negra cubierta de llamas emergió y se posó en su dedo índice. Apuntó a Dan con frialdad y Seiya se lanzó hacia Zalgo para detenerlo, pero no pudo, ni siquiera todos los Caballeros Dorados y los Guerreros Z juntos podían detener una vez más la tiranía de Zalgo, lo logró, ahora todo está hundido en oscuridad de nuevo...

-¡Dame tu... fuerza...!- ordenó Dan mientras volaba a gran velocidad hacia Zalgo apuntándolo con su espada en la Piedra Filosofal.

-¡MUERAN TODOS!- gritó Zalgo y lanzó la enorme esfera hacia Dan.

A pesar de ser un poder impresionante, la técnica de Zalgo fue destruida por el débil Caballero de Bronce con solo chocar con su espada. Dan comenzó a abrir sus ojos de bestia y un aura blanca lo rodeó, con una forma similar a un animal.

-¡DAME TU FUERZA... ATHEM!- suplicó Dan y su cosmo se expandió mas allá de los Dioses y logró rivalizar contra Zalgo, apuñalando la Piedra Filosofal lo cual era como su corazón.

-¡NOOOOOOO!- gritó Zalgo mientras sentía como era aniquilado.

Al momento en el que la Piedra Filosofal fue destruida, Zalgo perdió forma hasta convertirse en nada. Se produjo una gran colisión que mando a Dan hasta el suelo, quedan exhausto y finalmente fuera de combate. Zalgo fue derrotado una vez más por Dan, el Niño que Vivió...

-Dan...- dijeron Mario y los demás orgullosos de haber vencido a Zalgo, quedando inmóviles y muy cansados.

-Lo hiciste... Dan...- dijo Ally y terminó desmayada.

Seiya rápidamente fue a tomar a Dan en brazos y salió antes que nadie hacia la enfermería junto a Shun para atender al Caballero Pegaso el cual comenzaba a perder pulso. Dan mientras estaba siendo revisado en la enfermería, comenzó a ver a una silueta extraña de color blanco. Tenía dos orejas grandes de punta encima de su cabeza, un par de ojos azules y de animal, una cola que le llegaba hasta las rodillas y en una mano sostenía su espada.

Pasaron ya tres semanas desde que Dan y Zalgo se enfrentaron, salvando el Universo de la Oscuridad una vez más, a manos de un niño, no uno cualquiera, un Caballero, no de Oro, ni de Plata, sino de Bronce. El santuario volvió a ser reconstruido una vez más, esta vez con un diseño completamente moderno. Las columnas de mármol destrozadas de antes fueron hechas con un nuevo material: cuarzo encantado, dando mayor resistencia. Las escaleras fueron hechas de mármol negro para contrastar con el color blanco de las columnas de cuarzo y los doce templos. El castillo aumentó de tamaño. No eran cuatro torres, sino ocho, una al norte, noroeste, oeste, suroeste, sur, sureste, este y noreste, hechas de Acero Kacchin; uno de los materiales más resistentes del Universo. Sin embargo, desde fuera parecía todo un Castillo Medieval antiguo, pero por dentro era un viaje en el tiempo. En lugar de ver escaleras, cuadros de héroes de la Mitologia Griega o cosas así, todo era de un toque moderno. Las escaleras fueron construida de nuevo llevando a los mismos pasillos que las anteriores, eso fue lo único que no cambio, lo que sufrió una modificación señorial fueron los pasadizos, por todas partes había pequeñas televisiones de pantalla plana, ubicadas en los rincones donde habían telarañas con moscas a punto de ser comidas por las arañas venenosas que fue el motivo de tener tantos estudiantes en la enfermería, que ahora resultó ser un hospital, con droides médicos, capaces de dar un diagnostico preciso y dar una medicina eficaz contra la herida, malestar o enfermedad. En frente de las pantallas había un pequeño salón en cada pasillo con un total de veinte mesas redondas con quince sillas cada una, para que los estudiantes que no puedan ir al Gran Comedor pudieran ver el discurso del Patriarca desde ahí (claro, Seiya decidió dejar a disposición de los alumnos un control remoto para ver los Partidos de Battle-Pods o las series que quisieran ver). Hablando del Gran Comedor, este resultó aun más grande de lo previsto, teniendo un total de cuatro mesas muy largas que iniciaban desde un metro de la entrada al mismo hasta un metro antes de la mesa de Maestros, siendo una longitud de treinta metros de largo. En lugar de tener sillas como asientos, las mesas tienen incluidas un par de bancas de igual tamaño, una de cada lado. En lugar de las antorchas que habían, se construyeron cuatro enormes focos que podían cambiar cuando el clima cambiaba; si estaba de un color amarillo brillante y bonito, quería decir que era un buen día para salir a los alrededores del castillo, si estaba de un azul grisáceo, quería decir que era un día nublado, si estaba de un color gris con pequeñas luces blancas que asemejaban truenos, quería decir que estaba lloviendo, si estaba de un color blanco y desprendía pequeños destellos que revoloteaban por todo el Gran Comedor, estaba nevando, cuando estuviera en un color amarillo y naranja pálido, había llegado la temporada de otoño, finalmente, cuando tuviera un color verdoso con detalles azules y amarillos había llegado el verano y por lo tanto las vacaciones y fin de curso. En las habitaciones de los alumnos, estaban estas dentro de las torres norte, noreste y noroeste, siendo estas las más grandes de las ocho. El primer piso era un poco más ancho de lo normal, suficiente para que toda la torre estuviera ahí conviviendo, en los demás pisos se hallaban dos habitaciones para dos equipos, siendo las habitaciones más espaciosas y menos oscuras, con más ventanas, trayendo más luz a la alcoba. Las camas eran un poco más grandes y mas acogedoras, estaban con un par de placas electrónicas donde podías escribir tu nombre para que supieran donde dormías y que no tomaran tu lugar. El último piso era un enorme jardín con bancas y una piscina (colocada por Sally para que los chicos tuvieran un momento de diversión). Para subir a los pisos de las torres se necesitaban unos polvos mágicos (tratando de conservar la magia del antiguo castillo) y cuatro chimeneas grandes para quince personas. Una debía decir correctamente la contraseña de su habitación y junto a los demás era teletransportado a esta habitación (si fallaban salían totalmente llenos de humo), para bajar había una chimenea pequeña solo parta una persona y bajaban una por una. Respecto a los alrededores, estos tenían mejores cuidados y había mayor libertad de explorarlos (a excepción del Bosque Prohibido). Los pueblos también fueron rediseñados aunque no tanto como el Santuario, aunque Seiya lo quería así, quería mejores condiciones para los pobladores. Lo único que cambio fue mayor terreno de viviendas y agricultura así como pequeños parques algunos electrodomésticos que ayudarían en casa. En la laguna del Santuario se podía uno ir a navegar hasta un límite, pero le aseguraba ver hermosos paisajes. Hasta los Pokemon y criaturas del campo podían venir a buscar recursos colocados por los estudiantes y maestros los cuales podían convivir con ellos.

Ya han paso cuatro semanas y Dan aun no despierta, ya llegó el invierno y sigue sin despertar. Mario, Yellow, Diana, May, Héctor, Kevin, Zulle, Carl, Diego, Alan y Leo debían de ir a clases incluso los domingos, siendo este día de descanso, debido a que no habían asistido a clases por entrenar para luchar junto a Dan (Diana acabó mucho antes que todos debido a que ella logró realizar los trabajos mucho antes y solo debía entregarlos). Ally estaba en su nueva alcoba, mirando las estrellas pensando en el bienestar de Dan y se fue a escondidas al castillo muy caída la noche para ir al hospital. Tuvo que entrar por una ventana hasta la habitación de Dan con ayuda de unos guantes para escalar que sus padres le habían comprado.

Cuando entro vio a Dan con un respirador en funcionamiento, con una televisión de pulso que marcaba algo lento los latidos del chico, pero resultaba estar estable. Tenía un conducto de plástico por el cual se le drenaba sangre ya que había perdido mucha, sus heridas ya no eran tan visibles a excepción de la apuñalada de Zalgo que le había dejado una cicatriz. Aunque no veía en Dan ningún rostro de sufrimiento, sentía que debía tener dolor.

-Recupérate...- suplicó Ally dejando un objeto que recogió de la cueva: el collar de Saori, colocándolo en la mesita de noche donde estaban los medicamentos. Se fue, dando un leve beso en la frente a Dan y volviendo a su habitación.

Mientras tanto, Mario y los demás estaban llegando del curso de Historia del Cosmo muy cansados (bueno solo Diana, Zulle, Yellow y May lograron hacer todos los deberes en el receso del curso). Cada uno se tumbo en su cama, tirando los libros y dejándolos por sin ningún lado mientras Ventus esperaba ver a Dan detrás de sus amigas, pero no fue así y comenzó a llorar de tristeza.

-Lo siento, Ventus, pronto vendrá.- dijo Mario dando de comer al Pidgeotto de su amigo.

-Siento envidia por Dan,- dijo Leo poniéndose comodo.- Él está descansando mientras no hace los deberes de Saga y los demás.

-Está en cuidado intensivo, Leo.- dijo Diana, o al menos eso pudo entenderse ya que se estaba lavando los dientes en el cuarto de baño.

-Estoy preocupado por él...- dijo Mario sentándose en su cama y mirando la de Dan con tristeza mientras Yellow lo tomaba de la mano tratando de consolarlo.

-Estará bien, pronto se recuperará, amor...- dijo Yellow.

-Y luego deberá soportar la mirada de Saga.- dijo Alan imitando al Caballero Dorado mientras todos se reían por la absurda cara que tenia.