Alastor miraba detenidamente a Angel mientras este dormia. Hacía horas que hacia eso y no terminaba de comprender sus propias acciones. Desde que había descubierto que necesitaba de la presencia de Angel para sentirse agusto, supo que las cosas se convertirían en un auténtico tormento. Si bien no lo consideraba algo del todo malo ya que al principio pudo manejarlo relativamente bien; de alguna manera su necesidad se transformó en una obsesión por saber dónde estaba y con quien estaba. No podía mantener sus manos quietas cuando estaba la araña cerca y sabía que tarde o temprano -esperaba que muy tarde-, el resto de residentes en el hotel comenzarán a notarlo.

De pronto una chica de cabello blanco se le vino a la mente; de la nada Mimzy abarcó casi toda su cabeza. Las cosas había sido muy diferentes con ella. Nunca le había permitió tocarlo ni besarlo -al menos no cuando fueron pareja-; sin embargo, ahí estaba, durmiendo en la misma cama que alguien más. Ni siquiera sabía que su libido podía existir hasta que entró en contacto con Angel; comenzaba a molestarle todo lo que ese chico despertaba en él; pero de alguna manera, muy retorcida, también le gustaba.

Gruñó molesto y dejo de ver a Angel.

—Angel —llamó para asegurarse de no haberlo despertado, al no obtener respuesta le vió de reojo antes de acostarse del todo—, te mofarías mucho de saber que me acosté a tu lado, ¿cierto? —comentó divertido mientras le veía—, ¿por qué te gustó arañita?

Alastor estiró su mano derecha hasta acariciar la mejilla de Angel, quien sonrió dormido. Al ver esa reacción, Alastor retiró la mano con cuidado. Frunció levemente el ceño al darse cuenta de lo que hacía hecho.

—Eres peligroso a tu manera —rió al decirlo mientras se acercaba más hacia Angel, terminó recargando la cabeza en el pecho de este—, adoro esta parte de ti —musitó contra aquella mullida zona, sonriendo levemente—, ¡Oh, Angel! Debiste irte cuando tuviste la oportunidad, que torpe fuiste —susurro.

Alastor se mantuvo en esa parte con los ojos cerrados, no necesitaba dormir y realmente no tenía ganas de irse a otra habitación, esa era su cama después de todo.

Mientras las horas pasaban, se encontró pensando inevitablemente una vez más en Mimzy y en la última plática que tuvieron. Al mismo tiempo recordó las palabras de Angel, ambas conversaciones chocaron en su cabeza haciéndolo molestar. Le estaba dando demasiadas vueltas al asunto pero sabía que eran de esas cosas innecesarias que traían las relaciones.

De pronto hubo un corto en su cabeza, una leve interferencia fue emitida al darse cuenta de lo que había pensado.

¿Relaciones? ¿Estamos en una relación?

Aquella pregunta flotó en su cabeza; separó el rostro del pecho de Angel para observarlo. Habían hablado de sus sentimientos -cosa que no le había gustado-, pero no habían aclarado que iban a hacer con eso. Podían simplemente fingir que nada paso, cada quien por su camino, esa era una opción que por más raro que pareciera, en ese momento, le parecía muy estúpida.

Era muy posesivo, era muy consciente de eso y no podía hacer mucho para cambiarlo. Lo cual sería muy problemático para Angel, no siempre podría tenerlo a su lado, no con la clase de trabajo que tenía el chico. Y por tratarse de él mismo, tal vez terminaría por hartar al chico por no mostrarle afecto como él esperaba.

¿Pero que mierda estoy pensando?

Alastor negó con la cabeza antes de recostar la cabeza en el pecho de Angel otra vez, cerró los ojos y dejo de pensar en todo lo que estaba rondando su mente; todo era tan innecesario, en especial el chico que estaba frente a él; si no fuera por él todo sería como antes.

—Pero entonces todo sería muy aburrido —musitó por fin dejando que la negrura cubriera su mente por primera vez en décadas.


Por ahí leí que Alastor no duerme y si lo hace es con los ojos abiertos, muy creepy para mi gusto jaja mejor que lo haga como los mortales XD. Por otro lado, Alastor pensó en algo que ni siquiera Angel considero, ¿qué son exactamente ellos dos?

Buena pregunta Dorothy.

Algo aburrido y bastante explicación, sorry por eso jaja.

Nos leemos luego uwu.