Capítulo 16

Sakura miró la cortina de color violeta frente a ella y entró a la habitación con vitrinas. Avanzó hacia delante, pasando de largo aquella extraña rueda. Un movimiento al frente llamó su atención y se dirigió hacia él con curiosidad. En una de las vitrinas vio un automóvil volcado.

Sintió algo bajo sus pies y vio un muñeco de felpa. Lo tomó entre sus manos y a través de la suciedad pudo divisar el color amarillo pálido de su cuerpo, así como el color blanco de las pequeñas alas que tenía en su espalda.

Miró extrañada al muñeco, no había visto a Kero desde aquel día. Volteó a mirar nuevamente el automóvil frente a ella. Parecía como que había una persona boca abajo en el asiento de enfrente… Sakura sabía quién era aun si no podía ver claramente el cabello castaño o la sonrisa amable de su padre. Sintió una presión de angustia en su pecho. Pasó saliva y pensó en regresar, no quería soñar con aquel día.

Al voltear vio una silueta caminando hacia ella. Cubierta por la oscuridad Sakura observó aquellos zapatos… las largas piernas. Los latidos apresurados de su corazón retumbaban en su sien y por más que quería mirar hacia otro lado no podía. Sintió los músculos de su garganta moverse al pasar saliva. Su respirar se volvió errático.

La silueta pareció salir de la sombra y mientras una mano apuntaba a ella con un arma el sujeto se removió la capucha.

Y aquellos huecos negros la miraron de regreso.

Sakura dio otro puñetazo. Ya comenzaba a sentir el sudor pegándose a su cuerpo y a su ropa. Miró al frente viendo los ojos castaños de Syaoran, la sonrisa en su rostro.

Syaoran tenía guantes puestos y se encontraba en una posición defensiva, mientras ella lanzaba una patada hacia él y él la bloqueaba con destreza.

Habían adoptado una rutina los fines de semana donde entrenaban juntos en el dojo. Algunos días Syaoran practicaba combate libre con ella y algunos otros ella practicaba Kung Fu. Si bien era distinto a lo que normalmente hacía, a Sakura no le costó trabajo practicarlo. Fuera de algunas correcciones de parte de Syaoran, sus movimientos eran fluidos. Le había dado risa la cara de sorpresa de Syaoran. "Eres muy buena" le había dicho y Sakura no pudo evitar que su pecho se inflara con orgullo.

Después de media hora lanzando patadas y puñetazos al joven, Sakura cayó rendida en el suelo, pasando una mano por su frente intentando limpiar el sudor antes de que le cayera en los ojos.

"Por cierto, ¿no has visto a Tomoyo y a Eriol juntos?" le preguntó mientras veía a Syaoran sentarse frente a ella después de colocar los guantes en su caja respectiva.

"¿Juntos?" preguntó distraído.

"Sí… estuve platicando con Tomoyo el otro día y creo que Eriol le llama mucho la atención."

"Mmm, no me había percatado."

Sakura intentó no entornar los ojos ante su respuesta tan corta. "Y bien… ¿crees que a Eriol le guste Tomoyo?"

Syaoran soltó una risa sarcástica. "No me sorprendería, aunque no me ha dicho nada en especial."

"¿Es porque han estado al pendiente de otras cosas?" preguntó mirando sus manos fingiendo un tono casual.

Syaoran la miró confundido.

"Tomoyo también me dijo que siguen buscando cosas del… pasado" aclaró mientras lo miraba furtivamente por el rabillo del ojo.

Syaoran parpadeó y por unos segundos no dijo nada, como pensando en la respuesta que le daría. "Sí, aun hay cosas que queremos entender."

Sakura asintió. "La verdad es que esa plática que tuve con Tomoyo me sorprendió un poco. No sabía, por ejemplo, que ella realmente quisiera recuperar alguno de esos recuerdos, así como ustedes. Creo que el hecho de que soy la única que no quiere recordar más no había pasado antes por mi cabeza… no realmente."

Se quedaron en silencio varios minutos hasta que Syaoran habló. "¿Por qué no quieres recordar más Sakura?"

Sakura miró sus ojos castaños y reconoció en ellos una chispa de curiosidad genuina. Suspiró. "Recordar puede ser muy doloroso…" retiró su mirada de él para continuar viendo sus propias manos jugando en su regazo. "¿Recuerdas que te conté como perdí a mis padres en un accidente?"

Vio de reojo como Syaoran asentía y deseo ser más valiente. "Fue un accidente provocado, yo iba con ellos en el coche esa noche y … ellos murieron y yo no." Siempre después de ese día evitó a toda costa hablar al respecto. Lo único que quería era olvidarlo todo. "Hay muchas cosas Syaoran que no me gustaría recordar, porque hay recuerdos que te pueden hacer pedazos poco a poco. Por un tiempo sentí como si estuviera en un hoyo negro del que no podía escapar. Pero lo hice, por mi hermano y … por ellos, sé que lo último que hubieran deseado mis padres era verme así. Por ellos soy un poco más fuerte. Y aunque me gustaría serlo, hay momentos en los que no soy lo suficientemente valiente." Sintió la mano cálida de Syaoran envolver sus manos, reconfortándola.

"Creo que convertí a mi pasado en un tabú. Desde entonces siempre he pensado en que lo que importa es el presente, que al pasado hay que dejarlo a un lado. Creo que fue lo que me ayudó a salir de ese hoyo. Pero cuando tuve ese sueño, del día en que morí en aquella vida, sentí como si esa parte oscura de mi ser quebrara un poco la barrera que construí para defenderme… no sé como explicarlo, pero ese día … me asusté tanto que ni siquiera pude contenerme frente a mi hermano, aun cuando lo último que quería era preocuparlo."

Le pareció que Syaoran meditaba lo que le había confesado, pero nunca soltó su mano. Ese toque le provocó sentir una suave calidez en su corazón que la tranquilizó poco a poco.

"Hay recuerdos que son dolorosos." Dijo él finalmente. "Pero no los tienes que enfrentar sola, muchas veces estar con personas que son importantes para ti hace toda la diferencia. El día que recordé tu muerte… la muerte de esa Sakura de mi otra vida, sentí como si me arrancaran el corazón" sonrió con melancolía. "No entendía porque me dolía tanto ver morir a alguien que en esta vida ni siquiera había visto. Todo este tiempo… creo que si Eriol no hubiera estado a mi lado probablemente me hubiera vuelto loco con tantos sentimientos, cuando no tenía la menor idea de que hacer con ellos, de como continuar. Sin embargo, te puedo decir que a pesar de ello no cambiaría los recuerdos que tengo por nada. Porque, aunque fue muy doloroso encontrar a alguien para perderla casi de inmediato en esa vida, los recuerdos felices que tengo valen la pena. Hay veces que para hacer un mejor presente debemos recordarlo todo, no huir de ello. Si aprendemos a aceptar que no podemos cambiar el pasado tal vez podemos hacer algo por construir un mejor futuro."

"Tal vez tienes razón" dijo ella tras pensar en lo que le dijo. "Creo que he estado tan asustada de mi pasado que sin quererlo he alejado a la gente que se preocupa por mí. ¿Sabes Syaoran? Me alegro de haber tenido la oportunidad de conocerte en esa vida, porque es por ello que tengo la oportunidad de conocerte en esta."

Sintió la caricia suave en su mejilla mientras los suaves labios de Syaoran hacían contacto con los suyos. Syaoran pegó su frente a la de Sakura mientras se apartaba de su boca. "Yo también" dijo sonriendo.

Y tal vez fue esa sonrisa, dulce y honesta que la animó a decirle. "He estado teniendo sueños extraños nuevamente."

Syaoran se apartó mirándola a los ojos, atento. "¿Más recuerdos?"

"No exactamente… en parte." Se aclaró la garganta frunciendo el ceño. "Uno es de la noche en que murieron mis padres, hacía mucho que no soñaba con ello. Pero otro es algo muy extraño que no puedo descifrar. No tiene lógica." Y prosiguió a explicarle su sueño con las cortinas violetas y las vitrinas con figuras extrañas. Omitiendo mencionar al hombre con la pistola y aquel rostro con huecos negros en los ojos.

Syaoran frunció el ceño pensativo. "Creo que deberíamos hablar con Eriol al respecto"


Syaoran llegó con Sakura a su departamento por la tarde. Eriol le había dicho que los encontraría ahí.

"Tomoyo, no sabía que tú también vendrías" dijo Syaoran.

"Tomoyo estaba conmigo cuando llamaste, así que me tome la libertad de invitarla, ¿cómo estás Sakura?" dijo sonriente el joven de ojos azules.

Syaoran recordó entonces las palabras de Sakura por la mañana. Sería algo que le preguntaría cuando estuvieran solos.

Tras sentarse todos en la sala, Syaoran le pidió a Sakura que les contara acerca de los sueños que había estado teniendo. Cuando se lo dijo creyó que se trataba de algo que podría ser relevante. Aun así, quería saber la opinión de Eriol.

"Aunque la magia puede ser un tema general, cada mago posee la capacidad de utilizarla en forma distinta. La magia no siempre se presenta a todos por igual." Comenzó a explicar Eriol acomodando las gafas en su nariz. "Al parecer la forma cruda de la magia de Sakura se presenta mediante sueños. Mediante sueños tus recuerdos de una vida anterior se manifestaron ante ti. No me sorprendería que tus sueños pudieran representar también situaciones futuras."

"¿Quieres decir cómo premoniciones?" preguntó Syaoran. Sakura miraba a Eriol expectante.

"Así es. Si bien otros hechiceros como Syaoran y yo tenemos la habilidad de invocar hechizos que nos ayudan a abrir los candados a nuestras memorias de vidas pasadas. Temo que los hechizos para ver situaciones o vidas futuras son casi nulos. Únicamente aquellos dotados con magia de sueños en forma de premoniciones, pueden verlas."

"Pero has dicho casi, ¿es decir que si existen? Algunos hechizos para ver el futuro quiero decir." Preguntó Sakura.

"Sí, pero son extremadamente peligrosos." Respondió Syaoran. "Ver el pasado, aunque poco común, tiene sus riesgos, pero son menores a cuando consideras el futuro."

"No entiendo". Dijo ella.

Eriol aclaró. "Cuando ves el pasado, puedes entrar en un estado de shock, o mayor confusión sobre el significado que tienen. Como ocurrió en tu caso. Ver el pasado sin comprender que ese era un pasado que existió en verdad te llevó a pensar incluso en que tu mente había sucumbido ante la locura ¿no es así?"

Sakura asintió, aun recordaba claramente el temor que tuvo de creer que estaba perdiendo la razón.

"Si bien, teniendo la noción de lo que ocurría en verdad, te ayudó a aclarar todo y tranquilizar a tu mente, alguien de mente débil podría perderse entre su realidad actual y su realidad pasada. ¿Qué ocurriría si prefirieras regresar a esa realidad? Ese es un riesgo."

"Sin embargo, aunque quisieras regresar o quedarte en esa vida eso es imposible porque ya no estás ahí." Interrumpió Sakura.

"Exactamente, por eso es un riesgo menor. Pero ¿qué ocurre cuando tienes la capacidad de ver el futuro? ¿Qué ocurre si hay algo malo que quieres cambiar?" preguntó Eriol. "Entonces te esforzarías por ver qué puedes cambiar en tu presente. Pero ¿cómo saber si determinada acción dará un giro positivo a tu futuro y no será uno negativo? Sería mucho más fácil perderte a ti mismo en la necesidad de cambiar el futuro. Se podría volver incluso obsesivo. Es por eso por lo que lidiar con magia temporal es peligroso y no muchos magos tienen siquiera el poder suficiente para hacerlo…Cuando un hechicero tiene la capacidad de tener este tipo de sueños es el indicador principal de que su poder espiritual es superior a la media."

"¿Quieres decir que la magia de Sakura es superior a lo normal?" preguntó Tomoyo.

Eriol asintió. "Es por lo mismo que creo que es importante que Sakura aprenda a controlarla. Por lo mismo te había ofrecido mi ayuda con tu entrenamiento mágico." dijo lo último dirigiéndose a ella.

Syaoran vio a Sakura fruncir el ceño en una expresión pensativa. "Es posible que tus sueños estén intentando decirte algo Sakura. Más aun si no es la primera vez que los tienes."

Eriol estuvo de acuerdo con ello.

"Bien, entonces estoy de acuerdo, acepto tu ayuda Eriol." Dijo finalmente.


Sakura abrió la puerta de su departamento y dejó las llaves sobre la mesa del comedor.

"¿Quieres tomar algo?" preguntó mientras veía a Syaoran cerrar la puerta.

"No gracias, estoy bien."

Ambos se sentaron en el pequeño sillón.

"Creo que es bueno que entrenes con Eriol" dijo él. "Además de lograr un mayor control sobre tu magia, te ayudara también a entender mejor tus emociones."

"¿Mis emociones?"

"Sí, la magia proviene del centro de tu alma, así como tus sentimientos, es por eso que se entrelazan, si tus emociones son confusas resulta en que tu magia se sienta en caos. Así como la primera vez que te vi."

"¿Mi magia estaba en caos?"

Syaoran asintió. "No importa, estoy seguro de que con el entrenamiento irás dominando y reconociendo mejor tus propias emociones."

Sakura sonrió. A pesar de que ese día no era lo que ella denominaría como un buen día, no podía evitar esa sensación de bienestar. La compañía de Syaoran era la culpable. Cada vez que tomaba su mano sentía su presencia en el fondo de su ser. Eran como chispas cálidas que fluían en su interior. "Gracias por todo Syaoran" dijo mirando sus ojos sin dejar de sonreír. Sin pensarlo mucho tocó la mejilla de Syaoran y acercó su boca hasta él, besándolo.

El beso comenzó suave, cariñoso, pero Sakura sintió una chispa en su interior mientras Syaoran exploraba su boca. Sus lenguas tocándose como en un baile. Sintió un suave mordisco en su labio inferior y arqueó la espalda instintivamente deseando acercarse más a su cuerpo.

Syaoran la acercó más hacia sí mismo tomándola de la cintura y jalándola hacia él, adoptando una posición más cómoda en la que ella estaba sentada a horcajadas sobre él.

Una niebla cubrió la mente de Sakura. Esa calidez en su interior palpitando bajo su ombligo. Se alejó de su boca mientras deslizaba besos sobre la mejilla de él, sobre su cuello.

Las manos de Syaoran bajaron hasta su cadera y casi se le sale el corazón cuando sintió que se deslizaban bajo su playera. El suave toque contra la piel de su estómago, las caricias que se deslizaban hasta sus costillas delineando su piel con trazos suaves, erizaron cada vello de su cuerpo.

Syaoran volvió a atrapar su boca con la suya en un movimiento, mucho menos suave y tierno y mucho más ardiente. Lo único que podía pensar ella es que quería más, quería estar más cerca. Sus manos desabrocharon la camisa de Syaoran y gimió con frustración al encontrar una playera bajo la misma.

Syaoran soltó una risa casi burlona mientras se deshacía de su camisa. Sakura le ayudó a quitarse la playera, notando por primera vez como ella ya no tenía puesta la suya.

Se tomó un segundo para admirar el torso del hombre, la piel bronceada y sedosa. Tocó con sus manos su pecho mientras las deslizaba hacia abajo, sintiendo bajo sus palmas los músculos de él tensarse a su paso. Syaoran la jaló hacia sí mismo besando la curva detrás de su oído y Sakura no pudo evitar el gemido que escapó de sus labios. Se sentía extremadamente alerta del roce de piel contra piel. El aliento de él al chocar contra ella, de su boca aventurándose más y más abajo. Sintió sus manos deslizándose por su espalda y esa calidez interior aumentando sus palpitaciones.

A lo lejos un sonido la distrajo. Parpadeó un poco e intentó prestar más atención mientras sus manos aun sentían el fuerte abdomen de Syaoran.

Escuchó golpes en la puerta. "¡Sakura abre la puerta!"

Su corazón dio un salto brusco al mismo tiempo que ella saltaba alejándose de Syaoran quien la veía confuso, con la mirada un poco nublada.

"Es Touya" susurró ella asustada.