CAPÍTULO XVII
PEQUEÑO INTRUSO
A las afueras de su morada y siendo alumbrados por el fuego de la fogata, Urano y Neptuno yacían sentados. Levantando la vista hacia el cielo, de vez en cuando observaban alguna estrella descender y perderse en las profundidades del mar, el cual se mecía produciendo una ligera espuma, ¿Cuántos ángeles y cuantas sirenas estarían naciendo en esos momentos? Estando tan lejos, para aquellos dos difícil seria saberlo.
"¿Crees que alguna día el cielo se caerá?", la hermosa aguamarina pregunto al ver como otra estrella descendía.
"No Michi, porque quizás esta sujetado con grandes hilos… aunque hay ocasiones en las que la Luna parece caer… obsérvala", replico señalando en su dirección.
"Está muy cerca de nosotros… demasiado cerca que si estuviéramos en un lugar más alto podríamos tocarla", contesto con cierta melancolía. Verla era como si los olvidados recuerdos volvieran a ella.
"Tienes razón", Urano replico observando sus montañas, las cuales desde la distancia parecieran tomar la forma de un animal. "¿Sabías que en ese lugar vive un conejo gigante?"
"¿De verdad?", intrigada por sus palabras, la mujer cuestiono. ¿Cómo podría vivir allí un conejo y además gigante?
"Si Michi, cuando vivía entre las nubes muchas veces lo mire saltar. Cuando llueve, se oculta para no mojarse y entonces desaparece entre las nubes. Cuando tiene hambre, a la luna le da un mordisco, por eso a veces no podemos verla completa"
"¿Sabes cómo se llama?", Michiru había creído por completo la ingenua historia que su amada había inventado para ella.
"No, nunca me lo dijo. Porque siempre que me le acercaba corría para ocultarse", añadió gentilmente.
"Jamás imagine que algo así fuera posible"
"Yo tampoco lo creía hasta que lo mire… míralo, nos está observando", con su dedo lo señalo.
La aguamarina apoyo la cabeza en el hombro de la rubia, dejando que un suspiro escapara de su pecho; "Debe ser muy bello, ¿Verdad?"
"Lo es", Urano replico mientras recostaba la cabeza sobre las piernas de su amada.
Con una sonrisa en los labios y completamente satisfecha, Michiru comenzó a acariciarle la dorada cabellera; "¿En qué piensas?"
Haruka giro su cuerpo y entonces quedo con la mirada de frente a su regazo; "Mira… tu vientre se parece a la luna"
Ante sus palabras, La mujer rió un poco; "¿De verdad?... ¿También te parece lindo?"
"Sí, pero debo decir que me parece más lindo que la luna", Urano replico.
"¿Crees que tengo un conejo?", volvió a reír.
"No, no es un conejo", la rubia contesto con total seriedad.
"¿Entonces qué es?", la mujer pregunto. Ella, quien hacía semanas había comenzado a pasar por todos esos cambios, buscaba la respuesta a sus interminables interrogantes.
"Pienso que son frutos, peces y aves", Urano rió, pero sin burlarse de ella.
Michiru se encogió de hombros; "Tienes razón… durante los últimos días he comido demasiado, tanto que cada día crece más"
"No digas eso Michi. Es solo un poco más grande que en días pasados, pero no demasiado", dijo colocando su mano en el.
La fresca briza se arrastró por entre los árboles, golpeando el frágil cuerpo de la pequeña mujer y haciendo que ante su brusco toque se estremeciera un poco.
"¿Estas bien?"
"Lo estoy, no te preocupes", replico envolviéndose en sus propios brazos para calentarse.
Urano se reincorporo, notando que su rosada piel se había erizado; "Vamos a dentro"
"No mi amor, quiero quedarme un poco más. La noche es hermosa", contesto acariciándole la mejilla.
"Entonces deja que busque una manta para cubrirnos"
"Ve", la mujer dibujo una sonrisa en sus labios.
Sin decir nada más, se levantó he ingreso en su morada y tomando una manta lo suficientemente grande para cubrirlos a ambos, volvió al lugar donde su amada esperaba. Sentándose a su lado se envolvieron en la cálida frazada.
Suavemente Michiru volvió a apoyar la cabeza en el hombro de la rubia; "Así estaremos mejor y además muy juntos"
Haruka la envolvió en un abrazo al mismo tiempo que le besaba el rostro; "Tu nariz esta fría"
"¿No te gusta?", la mujer pregunto haciendo un ligero puchero.
"Demasiado"
La aguamarina cerró los ojos y sin siquiera darse cuenta, presa del cansancio y de su prometedor estado, se quedó dormida en los cálidos brazos de Urano.
Tenousei la observo y acomodándole los cabellos que caían por su rostro, con voz baja la llamo; "Michi, despierta"
Estremeciéndose un poco, la mujer le miro; "¿Qué ocurre?"
"Es hora de que vayamos adentro. Hace frió y no quiero que duermas aquí. Anda, te ayudare a levantarte", dijo dejando que ella se apoyara en su cuerpo para que se reincorporara.
"Muchas gracias", la mujer replico mientras que con pasos lentos avanzaban hacia su acogedor hogar.
Ingresando en él, la hermosa aguamarina de inmediato se recostó sobre el lecho, cubriendo su cuerpo con la manta.
"¿Haruka?"
"¿Qué ocurre?", la rubia cuestiono al mismo tiempo que apagaba la fogata.
"Ven y acuéstate. Te necesito", adormilada pidió.
"Está bien", replico y entonces se metió entre las mantas. "¿Tienes frió?", pregunto acariciándole las mejillas.
"Ya no… pero quiero que me abraces muy fuerte", pidió extendiendo sus brazos para fundirse en los suyos.
Ante su suplica, Haruka se acercó aún más a ella; "¿Así estas mejor?"
Neptuno no dijo nada y por el contrario solo asintió, apoyando el rostro contra su pecho. Luego de un corto silencio, volvió a murmurar; "Mi amor"
"¿Que sucede?"
Aunque era consciente de la respuesta que obtendría, de sus amorosos labios quiso escuchar una vez más lo que le diría; "¿Me quieres?"
Besándole la frente sonrió; "Michi, sabes que más que quererte te amo. Lo que por ti siento es algo que no puedo describir con palabras y ni aun siquiera con acciones"
"Yo también te amo mi amor", con ternura beso sus labios.
"Estas muy cansada y necesitas dormir", apoyando su barbilla en la cabeza de la mujer, cerró los ojos.
Entregados el uno en los brazos del otro, ambos soñaban. Y aunque Neptuno estaba sumida en un profundo sueño, de vez en cuando en su rostro se dibujaba una tierna sonrisa.
Habiendo despertado y sin siquiera abrir los ojos, murmuro; "¿Qué haces?"
Al sentirla estremecerse, Urano también se sobresalto; "¿Qué pasa, Michi?", se tallo los ojos.
"Quieres eso, ¿verdad?", adormilada, Kaiousei volvió a cuestionar.
"No sé de qué hablas", Urano, más dormida que despierta contesto.
"Pues tendrás que esperar hasta mañana, ahora estoy muy cansada", dijo y entonces se dio la vuelta, quedando de espaldas a la rubia.
Exhausta y sin saber a qué se refería. Haruka cerró los ojos y rodeándola con su brazo, coloco la mano sobre su pequeño vientre.
Michiru en ese punto abrió los ojos; "Haruka, ¿Qué haces?"
"¿Qué ocurre?"
"¿Por qué me haces cosquillas en el vientre?", cuestiono con molestia.
Urano finalmente se reincorporo y sentándose sobre el lecho replico; "No soy yo"
La mujer también se reincorporo; "Ah no, ¿Entonces qué es?"
"No lo sé, tal vez un bicho que se metió en tu túnica"
"¿Un bicho?... un bicho", la mujer grito y poniéndose de pie se desnudó completamente para tratar de deshacerse de él. "No te quedes mirándome como si no pasara nada, ven y ayúdame", pidió.
Tenousei se acercó a ella para examinarla; "Cálmate, no tienes nada"
Kaiousei se quedó quieta y frunciendo el entrecejo se llevó la mano al vientre. Había descubierto de donde procedía aquel ligero cosquilleo; "Aquí esta"
"¿Quién?"
"Dame tu mano", pidió mientras que la suya propia la mantenía en el sitio donde había sentido el sutil movimiento. "Toca aquí", tomando la mano de Tenousei, la llevo a su vientre. "¡Vaya!", expreso con sorpresa. "¿Lo sentiste?"
Tenousei negó con la cabeza; "No"
"Tienes razón mi amor, tengo algo dentro", añadió mientras trataba de concentrarse en volver a sentirlo.
"Yo no siento nada"
"Yo sí… debe ser muy pequeño como para que tu no lo percibas", contesto tomando sus ropas para volver a vestirse.
"Quizás solo fue tu imaginación"
"No lo fue", replico volviendo a recostarse.
Haruka se tumbó a su lado, apoyando la cabeza sobre la palma de su mano; "Ya que estamos despiertos… ¿Qué te parece si?", cuestionó acariciándole los hombros.
"Ahora no mi amor. Tengo algo viviendo dentro de mi cuerpo y no sabemos que es", preocupada replico. "Podría lastimarte"
"Tienes razón", dijo recostando la cabeza y atrayendo a la mujer hacia su pecho. "Michi… ¿Y si te lastima a ti?"
Neptuno negó con la cabeza; "Por favor, no digas eso"
"Me preocupa mucho Michi. No es normal todo eso que a ti te pasa"
"Lo sé. Aunque quizás son cosas que nosotros desconocemos"
"A mi nada de eso que a ti pasa me ha ocurrido", Urano contesto encogiéndose de hombros.
"Lo sé mi amor, pero quizás es porque somos diferentes", dijo con las mejillas totalmente encendidas.
"Tienes razón. Quizás pronto sepamos qué es lo que en verdad te sucede. Ahora duerme, descansa", habiendo dicho ambos cerraron los ojos para entregarse de nuevo al sueño.
(Día siguiente)
Urano despertó y mientras esperaba a que la somnolencia pasara en ella, permanecía con los ojos cerrados.
Michiru quien hacía poco tiempo había despertado, la observaba con atención y con una sonrisa en los carnosos labios. "Despierta dormilón", dijo apoyando sus manos sobre su pecho para agitarlo un poco.
"Buenos días", finalmente dijo. "¿Hace mucho que despertaste?", pregunto tallándose los ojos.
"No. Pero debo decir que hoy me siento muy bien"
"¿De verdad?, Qué bueno Michi. ¿Dormiste bien?"
"Si, ¿Y tú?", pregunto acomodándole los cabellos que caían por su frente.
"Si… pero dime, ¿Eso que tienes ahí sigue moviéndose?", pregunto llevando la mano hacia su pequeño vientre.
La mujer sonrió y colocando su mano sobre la de su amada, contesto; "Fue quien me despertó"
"Espero y a eso no se le haga costumbre interrumpir tu sueño", justo cuando iba a retirar su mano, sintió como algo se movía. "¡Vaya!... ¿No te duele?", cuestiono con extrañeza.
"No… pero tengo mucha hambre. Vamos a buscar frutos", contesto totalmente emocionada.
"Eso si que es muy raro. Vamos", reincorporándose y tomando las prendas que la noche anterior había dejado, con presura se vistió...
Tomados de la mano, comenzaron a caminar por el despejado camino que Haruka había trazado con su improvisada, pero filosa herramienta.
"¿No te sientes cansada?", pregunto la rubia levantando la mirada y observando que de una palmera colgaba una penca de bananas.
"No", Michiru camino un poco más allá y entonces entre las bajas ramas de los arboles comenzó a buscar aquellos redondos objetos cuyo sabor la satisfacían. Tomando los que había encontrado, los coloco dentro del bolso de cuero que Urano le había dado.
Llevando las bananas sobre su espalda, Tenousei se acercó al lecho de la cascada y dejándolas sobre las rocas, lanzo la trampa que había construido con ramas y trozos de lianas. Esperaba atrapar un buen número de peces. Y mientras eso sucedía, buscaría brillantes y jugosos frutos.
Por su parte, Neptuno observo que de un árbol pendían anaranjados mangos. Cortándolos con una filosa roca, los coloco junto a los huevos de codorniz. Sin embargo algo pronto atrajo su atención. De un árbol observo que pendía una oscura baya. Ese era un extraño fruto que jamás había visto. Aun y desconociendo su sabor, deseo poder comerlo.
Después de haber encontrado unos jugosos cocos Urano regreso para revisar su trampa y, descubriendo que dentro habían resbalado un par de peces pequeños, volvió a lanzarla.
"¿Qué encontraste?", pregunto la aguamarina acercándose a ella e inclinándose un poco para tomar una banana y comerla.
"Eso y cocos. Espero poder atrapar peces más grandes", replico satisfecha.
"Encontré esas cosas redondas de los árboles", la mujer contesto. "También encontré esto, ¿Qué será?", cuestiono mostrándole la oscura baya"
"No lo sé", Haruka la tomo en sus manos, luego golpeo la dura cascara con su filosa herramienta. Rompiéndola, en su interior observo sus granos.
Acerándolos a su nariz, aspiro su dulce aroma. "Huele delicioso", dijo entregándoselo para que lo guardara en el bolso de cuero. Ese extraño fruto no podía ser otra cosa más que valioso cacao.
"¿Podremos cocinarlo?, Michiru pregunto al mismo tiempo que tomaba un grano para olerlo.
"Supongo que sí", Haruka se inclinó un poco y volviendo a tomar la trampa, descubrió que en su interior ademas de los pequeños, había tres peces mas grandes. "¡Fantástico!, mira Michiru, tenemos bastantes"
"Eso me alegra mucho", feliz y satisfecha observo lo que sería su cena.
"Cuando oscurezca, podre la trampa cerca de la orilla del mar. Espero atrapar muchos y mejores que estos. Antes de que el alba despunte iré a recogerla", replico tomando la penca de bananas. "Es hora de ir a casa"
"Vamos", contenta con todo aquello que juntos habían reunido, Neptuno se apoyó en su brazo.
Avanzando lentamente y con el sol sobre sus cabezas, en la cercana distancia observaron su morada. Justo cuando estaban por llegar, todo alrededor de la aguamarina se tornó confuso. Sintiendo como un abismo se abría bajo las plantas de sus pies, inconsciente sobre el suelo se derrumbó. Haruka sin haber podido sostenerla en sus brazos, se inclinó sobre ella.
"¿Michi?, Michi", sacudiéndola un poco la llamo. Sin embargo la mujer yacía inmóvil y con los ojos cerrados.
Con todas las fuerzas que había en su cuerpo Urano la tomo en su brazos he ingresado en la caverna, recostó a la mujer sobre su improvisada cama.
"Michi, por favor despierta. No me quiero quedar solo", comenzando a llorar, Haruka volvió a pedir al mismo tiempo que con agua le humedecía el pálido rostro.
Poco a poco la mujer fue recuperando el conocimiento, encontrándose con la verde mirada de su amado; "¿Qué paso?, ¿Dónde estoy?"
"Te caíste ahí afuera… ¿Estas bien?", cuestiono estrechándola fuertemente contra su pecho. "Te traje en mis brazos"
"Estoy un poco desorientada", replico llevándose una mano a la perlada frente.
"Me asusté mucho, pero que bueno que ya estás bien", Urano contesto llenándole el rostro de besos.
Girando un poco la cabeza, Michiru observo que a su lado yacía el bolso de cuero, el cual estaba manchado. Tomándolo he introduciendo la mano en el, se puso a llorar; "Soy una tonta", dijo lastimosamente al descubrir los húmedos trozos de cascaron.
"¿Por qué dices eso?", Tenousei pregunto.
"Porque cuando me caí se rompieron", añadió mientras que su llanto se hacía más profundo. "Deseaba mucho poder comerlos"
"No Michi, no eres una tonta"
"Lo soy mi amor, yo quería ayudarte a conseguir comida para ambos y la rompí. Solo fui un estorbo", añadió cubriéndose el rostro.
"No digas eso, no fue tu culpa"
"Yo quise acompañarte porque no es justo que solo tu busques alimento para ambos y que yo me quede aquí sin hacer nada", contesto.
"¿Sin hacer nada?, no Michi, haces mucho cuidando nuestro hogar y cuidándome a mí. Deja que yo busque comida. Creo que te paso eso porque te esforzaste mucho"
"No Haruka, no puedo dejarte hacerlo solo. En las últimas noches me he comido tu cena, debo ayudarte para conseguir más y que sea suficiente. Me apena cada vez que la tomo de tu plato"
"No me molesta que lo hagas. Lo mejor es que tú te quedes aquí… si quieres ayudarme hazlo de esa forma, porque si tu estas mal, yo estaré mal", Urano le beso las manos.
"No mi amor, deja que te ayude. No quiero ser una inútil y mucho menos con algo viviendo dentro de mi… creo que por eso tengo mucha hambre y sed"
Vencida, Tenousei asintió contra su voluntad; "Esta bien Michi, puedes acompañarme, pero si vuelve a pasarte entonces tendrás que quedarte aquí, ¿Si?"
"Si mi amor", satisfecha por su respuesta, le tomo por el cuello para besarle los cálidos labios...
Notas de autor;
El problema con ellos dos es que son muy jóvenes y desconocen todo. Habría que presentarles los anticonceptivos (que no existen), sino van a ser como conejos xd xd
hyunwon020; no, ellos no saben que van a ser papás. Es algo que descubrirán hasta en el último momento.
Osaka; para ambos valdrá la pena pasar por todo eso, pero con un bebé es más que suficiente.
isavellcota; Michiru tendrá que aprender muchas cosas (también Haruka), pero más ella porque es quien lo lleva. Tendrá que lidiar con todos esos achaques y Urano tendrá que ayudarla en todo, aunque de vez en cuando le haga berrinches xd xd
Kyoky; a su bebé iba a llamarlo patito (para variarle porque en la otra historia dijimos que era un pollito), pero me acorde que a Michiru le gusta comerse a los patitos y pues mejor lo volemos a dejar en pollito xd xd.
Juli12; estaría bien que tuvieran dos bebes, pero recuerda que tienen que ocultarse y con dos bebés sería algo difícil de hacer.
1982; gracias por comentar y que bueno que te gusto. Para ambos valdrá la pena pasar por todos esos cambios, solo que aún no saben qué es eso que vive en Michiru. Si, esperemos y no los encuentren.
Vicky; si nace se van a quedar así :O, no van a saber ni que sucedió.
Guest; ayer por poco y publico creyendo que era Viernes xd xd
