CAPITULO 18
SERENA
Anoche, si dejábamos de lado lo ocurrido con la loca, fue sin duda una de las mejores de mi vida. A pesar del mal rato su presencia había hecho a Darien sincerarse conmigo, cosa que agradecía y me hacía sentir más unida a él, nos dejamos llevar por la pasión y cuando sonó el despertador no podía levantarme ¡Estaba tan cansada! Pero debía hacerlo si quería llegar puntual al Set, ya que antes debía pasar por comisaría, resoplé, lo que me recordó que debía decirle a Kakeru que no pasara por mí que yo iría en mi coche…
-¡Buenos días dormilona!- sentí su aliento en mi cuello justo antes de un beso.
-Estoy muy cansada…- dije como niña pequeña y sentí su risa en él mismo.
-Eso pasa por no dormir lo necesario…- dijo divertido y no pude evitar reír.
-La culpa es suya señor Chiba…- mordió mi cuello antes de contestar.
-Si no recuerdo mal fue usted, futura señora Chiba, la que insistió por más…- volví a reír de nuevo antes de abrir un ojo para verlo, a pesar de su desaliño se veía más que estupendo.
-¿Tú crees?- pregunté divertida y comenzó a hacerme cosquillas- ¡No Darien! ¡Por favor! ¡No!- siguió en lo suyo mientras no parábamos de reír, cuando al fin se calmó se colocó sobre mí sin dejarse caer y tras agarrar mi cara con sus manos me besó de forma demasiado dulce.
-Te amo Serena…- profundicé en el beso- Me alegro que tras lo de anoche todo siga igual…- me separé y le sonreí.
-¡No era para tanto!- dije quitándole importancia- Entiendo tus razones y también que eso es parte de tu pasado…
-Así es…- nos volvimos a besar pero lo separé de nuevo y me puse algo más seria.
-Aunque quisiera estar así todo el día tengo cosas que hacer…- enseguida se levantó y me ayudó a hacer lo mismo.
-¡Tienes razón! Lo siento…- me guiñó- Contigo siempre me dejo llevar….- lo abracé para besarlo de nuevo sin llegar a profundizar en el mismo.
-Lo mismo me pasa contigo…- mordió mi labio, tras una sonrisa me arrastró a la ducha dónde nos enjabonamos el uno al otro entre besos y caricias, cuando estuve lista salí para secarme y comenzar a vestirme mientras él terminaba de enjuagarse.
-¿Quieres que te acerque a comisaría?- ¡Dios! ¡Kakeru!
-Debo llamar a Kakeru para decirle…- se asomó por la puerta de la ducha y me miró algo extrañado, me quedé ensimismada admirando como las gotas resbalaban por su hermoso torso…
-¿Decirle?- ¡mierda! Me había olvidado de contarle.
-Ayer no me acordé de decirte…- asintió mientras se anudaba una toalla en la cintura y comenzaba a secarse el pelo con otra- Ayer quedamos en ir juntos al set, pero como debo ir antes a comisaría…- me interrumpió bastante serio.
-¿Set?
-¿Te acuerdas de Diamante?- asintió con desgano y me pareció escuchar un gruñido bajo- Hoy quedamos en ir a ver el rodaje...
-¿Lo crees necesario?- suspiré.
-No, pero siendo la autora del libro no me queda más remedio…- chasqueó la lengua pero contrario a lo que esperaba salió del baño sin decir nada- Darien…
-¿Sí?
-No sé si sea idea mía pero me da la sensación que quieres decir algo…- suspiró mirando al techo.
-Ya que insistes lo diré…- me miró bastante serio- Entiendo que tengas que trabajar con él pero sigue sin gustarme…- lo miré extrañada.
-¿No te cae bien?- se acercó a abrazarme por la cintura apretando con fuerza.
-Todo el que trate de tomar lo mío lo hace…- le alcé una ceja.
-No creo que te quiera quitar nada…- me entrecerró los ojos.
-¿En serio? ¿No te has dado cuenta?- ¡Mierda! Seguro que salía con lo mismo que Kakeru, pero como no me apetecía discutir por tonterías opté por hacerme la loca.
-No entiendo de qué hablas…- acarició mi cara mientras sonreía.
-A veces me sorprende tu inocencia…- resoplé.
-La verdad es que ya no me siento así…- dije de forma pícara mientras le sonreía de vuelta.
-Cosa de la que estoy más que orgulloso…- entonces fue que me acordé ¿Cómo era posible que no lo hubiera recordado hasta ahora?
-¿Cómo tienes la herida? ¿Crees que necesite puntos?- negó mientras la enseñaba, la verdad que tenía muy buen aspecto.
-No lo creo…- cogí de nuevo todo lo necesario para curarlo.
-De todas maneras me quedaría más tranquila si te pasaras por el hospital para que te lo miren…- cuando vi su clara intención de quejarse seguí- ¡Por favor!- le pedí poniendo mi mejor cara de pena y eso pareció funcionar.
-¡De acuerdo! Lo haré por ti…- tras un ligero beso en los labios me separé para ir por mi teléfono, él comenzó a vestirse, en cuanto lo tomé marqué el número de Kakeru, se me había hecho algo tarde, esperaba que no hubiera salido de casa todavía.
-¡Buenos días! Kakeru yo…
-¿Serena? ¿Ocurre algo?- tras un profundo suspiro fui directa al tema en cuestión.
-Sólo te llamaba para decirte que no vengas por mí, yo iré en mi coche…
-¿Seguro que no ha pasado nada?- ¡Mierda! Me conocía demasiado bien.
-No… No te importa ¿verdad?- ¡Juro que pude escuchar su sonrisa a través del auricular!
-¿Se te hizo tarde con tu dios griego particular?- rodé los ojos con exageración a pesar que sabía que no me veía.
-No es eso, pero tengo algo que hacer antes de ir…- me interrumpió.
-¿Vas a seguir disfrutando de tu hombre hasta la hora? - no pude evitar reír.
-Eso quisiera pero no…- suspiré- Debo pasar por comisaría pero ya te contaré después…
-¿Es por ese idiota de Kou?
-No…- resoplé con fuerza- Mejor te cuento luego o se me hará tarde.
-Bien, pero espero todo con pelos y señales…- no pude evitar reír.
-De acuerdo, nos vemos en un rato…
-¡Disfruta por ambos!- dijo antes de colgar y no pude evitar reír mientras guardaba el móvil de vuelta en el bolso.
-¿Ya terminaste?- preguntó Darien y asentí, ya estaba más que listo y a mí me faltaba maquillarme un poco.
-Sí, le he dicho que nos vemos allí…- me siguió al baño y me observó mientras me pintaba ligeramente.
-¿Quieres que te acompañe a comisaría y te acerque después al Set?- me sorprendió gratamente su ofrecimiento.
-¿No te importa?- negó al momento.
-Sabes que no, solo debes decirme y lo haré.
-No quisiera que desatendieras tus obligaciones pero preferiría que me acompañaras…- suspiré, no me hacía mucha gracia ir sola, eso sin contar con… - Como bien sabes no me gusta conducir…- sonrió de lado.
-Me he dado cuenta…- no pude evitar sonrojarme- ¡En ese caso te acercaré!- dijo bastante más animado que antes- Así podremos desayunar juntos…
-¿Aquí?- negó.
-Fuera…- antes que me llevara a uno de esos restaurantes preferí dejarlo claro.
-Que sea un sitio normal…- alzó una ceja- No me gustan los sitios demasiados pijos…- comenzó a reír.
-¿Pijos? ¡Dios! Llevaba años sin escuchar esa palabra…- volví a sonrojarme.
-¿Tú como los llamas?
-La verdad es que no les tengo nombre, pero es donde suele ir la gente de alto standing… ¿No te sientes así?
-Si te soy sincera no me importa lo que hagan los demás, prefiero un sitio más tranquilo…- me dio una gran sonrisa.
-Yo tampoco me siento a gusto en ese tipo de sitios pero es a lo que me he acostumbrado por mi trabajo…
-Tampoco quiero que pienses que no me gustan, tan sólo prefiero sitios más familiares y no haya nadie de la élite...- tras quedarse unos segundos pensativo gritó entusiasmado.
-¿Sabes? ¡Conozco el lugar perfecto!- cogió su chaqueta y me apresuró a coger mis cosas- ¡Vamos! ¡Coge tus cosas!- tras terminar de pintarme los labios fui por mi bolso y salimos a tomar el coche de Darien. Durante el trayecto a donde quiera que fuéramos estuvimos conversando de todo un poco, cuando al fin llegamos me sorprendí gratamente cuando vi el lugar. Era una cafetería-restaurante a pie de playa y por su aspecto debía llevar abierta desde los 80 ¡Justo lo que me gustaba!- ¿Te gusta?-sonreí mientras seguía observando.
-¡Me encanta!- tras una sonrisa salió y vino a abrirme la puerta, una vez fuera me cogió de la cintura para llevarme al interior.
-Sabía que te gustaría, no es que venga mucho por aquí pero a veces me apetece estar solo…- lo miré extrañada- Mis hermanos no conocen este lugar, así que cuando necesito algo de espacio vengo aquí…- lo entendía perfectamente, cuando entramos me llevó a una mesa que daba justo a la playa y quedé embelesada con las vistas ¡Tan cerca y nunca había venido a este hermoso lugar! Una vez sentados pregunté.
-Entonces… ¿Vienes mucho?- tras pensarlo unos segundos asintió.
-Entre nosotros…- se acercó a susurrar- Los quiero mucho pero a veces me sacan de quicio…- reímos.
-Te entiendo perfectamente…- suspiré- Me pasa lo mismo con Mina y Kakeru… - le sonreí y enseguida me devolvió la sonrisa- Pero aun así no podemos prescindir de ellos…- sobre todo Kakeru, sin él estaría más que perdida.
-Así es…- cogió la carta y tras mirarla me guiñó- ¿Pido por ambos?
-Depende de lo que quieras pedir…- rodó los ojos.
-Su especialidad es lo mejor que tienen, estoy convencido que te encantará…- no podía negarme cuando lo veía tan entusiasmado así que sólo asentí, en cuanto pidió al camarero quedamos en silencio admirando la playa, a pesar de lo temprano que era había algún que otro chico paseando a su perro- Hoy tenía pensado venir solo pero me alegro de haberte traído…- dijo Darien rompiendo el silencio y lo miré extrañada.
-¿Por qué?- cogió mi mano y la apretó mientras seguía hablando sin dejar de mirar la playa.
-Anoche lo pasé muy mal…
-Tampoco fue mi mejor día pero esa mujer está donde debería…
-No me refiero solo a ella…- suspiró- Había ideado tantas formas de decirte… Pero al final te enteraste de una que no deberías…- su rostro reflejaba el sufrimiento por algo que no tenía arreglo así que le quité importancia.
-Fue peor el susto…- reí pero él me miró muy serio.
-No sé qué hubiera hecho si te hubiera pasado algo…- su mirada penetrante me encendió, tragué grueso tratando de tranquilizarme, visto como ahora entendía perfectamente que las mujeres contrataran sus servicios… ¿Quién en su sano juicio no lo haría?- Me ha costado mucho encontrarte para perderte…
-No vas a perderme…- sonreí para tranquilizarlo- Ahora que nos conocemos mejor estamos más unidos que nunca…- ahora sí me devolvió la sonrisa.
-Sí, ahora sí…- tras besar mi mano continuó- Cabe mencionar que esa vida solo la conocen mis hermanos y ex clientas, que nunca dirán nada por obvias razones…- no hacía falta ser muy lista para adivinarlas- Por lo que confío siga así…- le entrecerré los ojos.
-¿Crees que sería capaz de contarlo?- me miró horrorizado.
-¡No! No es que piense que lo puedas contar a cualquiera, más bien lo decía por tu familia…- suspiró- Preferiría que quedara entre ambos…
-Tampoco me parece una cosa para ir contando… - ya me imaginaba lo que diría Mina o mamá al respecto- Así que puedes estar tranquilo…- me sonrió ampliamente antes de besar mi mano de nuevo.
-Gracias por comprenderlo…- me guiñó y le devolví el guiño.
-Así me libraré de escucharlos… - seguro que no pararía de decir obscenidades… Y Kakeru sería el peor… En eso nos trajeron la comida y comenzamos a comer, como dijo Darien ¡Todo estaba exquisito! Nuestro desayuno continuó hablando sobre sus planes de barbacoa para el sábado donde pretendía que fuéramos todos ¡Hacía tanto que no me sentía así! Que por un momento me olvidé de lo otro…
-Será mejor que nos vayamos o llegarás tarde…- ¡Mierda!
-¡Se me fue el santo al cielo!- tras pagar volvimos al coche a paso ligero y emprendimos el camino a comisaría, en cuanto llegamos me acompañó al mostrador donde estaba el mismo agente que me tomó declaración ayer con los papeles listos para ser firmados.
-¿Serena te importa si voy a hablar un momento con Haruka?- negué.
-Vete tranquilo, yo iré en cuanto acabe aquí.
-¿Recuerdas donde es?
-Si…- tras un ligero beso se alejó hacía su despacho, en cuanto estuvimos solos el agente volvió a leer el acta de ayer y tras ver que todo estaba bien firmé para mantener la denuncia, en cuanto terminamos fui en su busca y justo cuando llegué al momento de entrar los escuché…
-Me alegro que todo esté saliendo bien entre ustedes…
-¡Sólo me queda convencerla de tener un hijo para que todo sea perfecto entre nosotros!- la mano me tembló de los nervios ¿Un hijo? ¿Ahora? Quedé con ella extendida dudando si entrar o no…
-Solo dale tiempo, es joven, están empezando y esto lleva tiempo…
-La amo tanto que me cuesta esperar a tener nuestra vida perfecta…- Darien quería lo mismo que yo, aunque él deseaba ser padre mientras que yo nunca me lo había planteado ¿Deberíamos hablarlo? ¿O mejor hacía como si nada? Tragué grueso antes de entrar…
DARIEN
Fue un gran alivio ver que Serena seguía conmigo igual que antes ¡Sabía que no me equivocaba con ella! Por fin podía respirar tranquilo confiando que ya nada podría enturbiar nuestra relación, aunque todavía debía encargarme de 2 pequeños inconvenientes, Beryl y Seiya, puesto que se habían propuesto jodernos debía hacer lo imposible por quitarlos de nuestra vida. Había pensado ir a desayunar a mi lugar especial pero cuando salió la idea de llevarla quise compartirlo con ella, sonreí, ahora sería nuestro lugar especial… Por otro lado me agradaba saber que le gustaba la idea que la llevara, así ese "director" vería que lo nuestro era más que serio, tal vez ella no lo notara pero yo si podía ver que a ese idiota le gustaba… ¡No podía dejarlo pensar que tuviera siquiera una mísera oportunidad! Pero primero era lo otro, así que cuando llegamos a comisaría, la acompañé donde debía ir y tras asegurarme que no le importaba fui en busca de Haruka.
-¡Buenos días!- saludé nada más entrar y enseguida se levantó a darme la mano, en cuanto nos sentamos frente a frente comentó entre serio y divertido.
-He oído que tu noche fue movidita…- le rodé los ojos.
-Mucho más que eso…- se puso más serio.
-Lo sé…- carraspeó- Me ha llegado el informe…- se puso a mirar algunos papeles- Ya hemos hablado con tu abogado y ha pedido su ingreso en un hospital psiquiátrico.
-Es lo mejor…- me quedé bastante pensativo y enseguida lo notó.
-¿Vas a contarme?- tras mirar alrededor fui directo.
-¿Podemos hablar en confianza?
-¡Claro!
-Necesito quitarme de encima a ese idiota de Kou.
-También lo hemos hablado con tu abogado, tenemos la orden de alejamiento, va a estar encerrado 3 días por desacato a la autoridad y solo queda esperar que…- resoplé interrumpiéndolo.
-No ha servido de nada… ¡No tienes más que ver que lo primero que hizo al salir de aquí fue presentarse en mi casa!
-Parece que es de los que le cuesta entender…- asentí- Pero después de éstos 3 días y la multa por infringir la orden de alejamiento no debería volver a molestar más…- resoplé ¡Eso mismo esperaba yo! Pero no creía tener tanta suerte...
-¿No pueden retenerlo más tiempo?- rió.
-No, a menos que sea una condena firme…- resoplé de nuevo con exasperación- Pero tendrían que denunciarlo, ir a juicio y si la condena no supera los 2 años no pisará la cárcel…- ¡Mierda! ¡Maldita justicia! ¡Así iba el mundo!
-Necesito quitármelo de encima de alguna manera...- susurré pero alcanzó a oírme.
-Darien, no deberías preocuparte, por propia experiencia te digo que ese tipo caerá solito…- algo en su mirada me dio a entender que sabía algo que yo desconocía.
-¿Hay algo que deba saber?- chasqueó la lengua.
-Pues ahora que lo dices…- buscó entre sus papeles de nuevo antes de seguir- La vuestra no es la única denuncia que tiene…- abrí los ojos bastante sorprendido.
-¿Quién más lo ha denunciado?
-Su ex…- ¿su ex? Me acaricié la barbilla con la mano pensando mientras esperaba que siguiera- Por lo visto le ha robado bastantes millones y según él no los tomó…- reí.
-¿Por qué será que no me sorprende que fuera por dinero?
-Parece que le gusta llevar un nivel de vida demasiado alto para alguien como el…- ¡Idiota! Por querer las comodidades se olvida de lo más importante en la vida y que el dinero no puede comprar…
-Las veces que nos ha molestado siempre ha sido por dinero…- aunque seguía sin cuadrarme que apareciera en este momento que Serena está rehaciendo su vida… ¿Será que quiere obtener dinero a través de mí? Aunque ella también tiene dudo que él lo sepa…
-¿Piensas algo más?- asentí.
-En lo raro que me parece su aparición...
-¿También fue a tu casa a pedirte dinero o algo más?
-Según él quería que lo readmitiera…- apreté los dientes con demasiada fuerza- Pero después de lo que dijo no quiero ni verlo…- todavía recordaba con exactitud sus palabras.
-Pero tu abogado lo está llevando bien, seguro que logra quitarlo de vuestra vida...- suspiré.
-¡Eso espero!- ahora su cara seria cambió a una sonrisa.
-Dejando de lado a esos 2, se te ve muy bien…- sonreí ampliamente.
-Y así es…- no se podía imaginar mi nivel de felicidad al respecto.
-Me alegro que todo esté saliendo bien entre ustedes…- sólo me faltaba una cosa para ser plenamente feliz y no dudé en expresarlo en confianza.
-¡Sólo me queda convencerla de tener un hijo para que todo sea perfecto entre nosotros!- me miró asombrado pero asintió.
-Solo dale tiempo, es joven, están empezando y esto lleva tiempo…- sabía todo eso pero también que estábamos hecho el uno para el otro y no importaba nada más que nosotros.
-La amo tanto que me cuesta esperar a tener nuestra vida perfecta…- dije a modo de resumen, al fin y al cabo es lo que sentía, desde que nos conocimos me había dejado llevar por la pasión sin cuidarme por primera vez en mi vida con la esperanza que quedara embarazada, suspiré apenado, para mi mala suerte se cuidaba… No me quedaba más que esperar a que se sintiera preparada, tal vez podría sacar el tema después de nuestra boda…
-¿Se puede?- nos interrumpió su voz tras la puerta.
-¡Adelante!- gritó Haruka y me sorprendí de verla aquí tan pronto.
-¿Ya terminaste?
-Sí, solo era firmar unos papeles…- la notaba algo tensa ¿Sería por recordar todo lo ocurrido?
-En ese caso será mejor que nos vayamos…- me levanté y tras despedirnos de Haruka la llevé agarrada de la cintura de vuelta al coche. No sabía si eran imaginaciones mías o iba demasiado callada… Tenía la sensación que algo le pasaba, así que cuando emprendimos el camino al estudio de grabación no pude evitar preguntar- ¿Vas a decirme o no?
-¿Qué?- no pude evitar reír del sobresalto que dio.
-No pretendía asustarte, solo quiero saber que ocurre.
-No estoy preparada…- susurró y le entrecerré los ojos.
-¿De qué hablas?- se sonrojó demasiado.
-Nada… Yo… Este…- comenzó a balbucear mientras no paraba de jugar con sus manos con nerviosismo- Cosas mías…- sonreí.
-Serena eres muy mala mentirosa…- se sonrojó más si cabe- ¿Por qué no me cuentas?-me dio una extraña sonrisa.
-No es nada, sólo estoy cansada y abrumada por todo esto…- miró sus manos- Yo…- cogí una de ellas y la apreté con fuerza.
-Lo entiendo, pero puedes confiar en que lo arreglaré ¿De acuerdo?- dije decidido para hacerla sentir mejor, ella asintió sonriendo de nuevo pero esta vez con su sonrisa de siempre. Para alejar su mente del tema seguimos conversando de otras cosas, no pude evitar gruñir cuando al llegar vi en la misma puerta a su amigo junto a ese imbécil ¡Necesitaba marcar mi lugar! En cuanto estacioné el coche frente a ellos me bajé enseguida para abrirle la puerta, en cuanto salió la agarré posesivamente de la cintura para darle un beso demasiado ardiente, así le dejaría claro que era sólo mía- ¡Nos veremos después querida!
-¡Hasta la noche Darien!- se despidió algo avergonzada en cuanto nos separamos y también exaltada ¡Me encantaba ponerla así con tan solo un beso! Antes de volver al interior del coche me despedí de ambos con un asentamiento de cabeza, mientras arrancaba la observé alejarse junto a ellos y por inercia apreté el volante con fuerza… ¿Por qué me molestaba tanto que hablara con su característica naturalidad con él? No pude evitar resoplar con fuerza mientras arrancaba para ir al Club, necesitaba comenzar mi jornada para poder quitarme a ese idiota de la cabeza ¡Maldita sea!
SERENA
A pesar que disimulé lo que pude Darien notó mi estado pero lo achaqué a lo ocurrido anoche y pareció funcionar. No quería que se preocupara por nada… Suspiré, mi torpeza era tal que incluso pensé en voz alta… Como era de esperar no le encontró sentido y lo dejó pasar. En cuanto llegamos al estudio me despidió con un beso demasiado ardiente para estar frente a Kakeru y Diamante que me esperaban en la puerta, pero era demasiado tentador para resistirme. Cuando volvió al coche me reuní con ellos con mi rostro ardiendo a más no poder. Kakeru me miraba con su sonrisa de suficiencia mientras Diamante me saludaba como si nada.
-¡Buenos días Serena!
-¡Buenos días…!- nos encaminamos al interior.
-¿Cómo amaneciste hoy?- preguntó Kakeru con su habitual ambigüedad y el calor en mi rostro aumentó más si cabe.
-Bien…- casi susurré.
-Se nota…- susurró de vuelta y le entrecerré los ojos, por suerte antes que pudiera decirle algo Diamante cambió de tema.
-Espero que no te causara ningún inconveniente que te avisara con tan poco tiempo de antelación.
-No te preocupes…- le quité importancia.
-¡Bien!- sonrió bastante animado- Espero que te gusten los cambios, sé que notarás la diferencia pero me parecen bastantes acertados…- dijo con un deje en su voz que me resultó raro pero no le presté demasiada importancia.
-Seguro que si…
-¿Has respetado el trasfondo de todo verdad?- lo interrumpió Kakeru y asintió sin apartar su mirada de la mía.
-Como bien le dije a Serena, solo quería cambiar los aspectos más íntimos de los personajes o para ser más exactos sus muestras de amor…- no pude evitar sonrojarme a pesar que usaba términos demasiado finos para referirse al sexo entre los protagonistas. Sinceramente, cuando lo escribí ¡Ese tema había pasado a un término tan inexistente en mi vida que ni siquiera le puse empeño! Si lo hubiera hecho ahora todo sería tan distinto… Sonreí, Darien me había hecho ver tantas cosas, volví a sentir el calor en mi rostro, sobre todo en el tema en cuestión, mejorando así mi enfoque como escritora...
-¿Te refieres sólo al sexo?- preguntó Kakeru tan directo como siempre y sentí mi cara arder.
-Si quieres decirlo así…- asintió- Así es, me pareció que a su relación le faltaba algo de acción…- a pesar que estaba hablando con Kakeru me miró a mí y de los nervios aparté la vista. Me sentía demasiado avergonzada para mirarlo ¡Dios! ¿Cómo podía ser posible que a mi edad me pusiera así por hablar de sexo? Sólo con Darien se sentía bien… Volví a sonreír como tonta, estaba más que claro que no estaba hecha para estar fuera de mi despacho…
-Me parece bien…- palmeó sus manos- ¡Estoy deseando verlo!- dijo bastante animado y seguimos hablando de su enfoque mientras íbamos al set de grabación, por suerte el nerviosismo se fue conforme entraba en confianza, para cuando llegamos al mismo me sentía bien de nuevo. Una vez nos presentaron a los actores y nos ofrecieron unas sillas junto a la de Diamante para verlo en primera línea, comenzaron a rodar bajo nuestra atenta mirada ¡Era bastante excitante poder ver la recreación de algo que había creado yo misma! Al comienzo fue todo bastante tranquilo, fiel copia a lo que había escrito pero cuando entraron en el tema… ¡Dios santo! Parecía tan real que me entró calor de nuevo…- Serena…- susurró Kakeru sacándome de mi ensimismamiento.
-¿Qué?- tras mirarme extrañado volvió a preguntar mientras señalaba a la pareja.
-¿No te parece demasiado?- antes tal vez, ahora… Tras tragar grueso contesté lo más sincera que pude.
-Me parece que ha quedado genial…- me alzó una ceja.
-¿Lo dices en serio?- asentí convencida y tras mirarme de arriba abajo dijo de una forma bastante divertida- ¡Bien! ¡Dime dónde está mi Sere! ¿Qué hiciste con ella?- no pude evitar reír mientras le rodaba los ojos.
-¡Vamos! Me parece que se acerca bastante a la realidad…- al menos a la que había conocido a través del amor de Darien, los recuerdos de su conversación con Haruka volvieron de nuevo ¡Mierda!
-Bueno, no puedo negar que se acerca a la realidad pero creía que querías algo más light…
-¿Más light?- lo interrumpió Diamante consiguiendo que me sonrojara de nuevo, por un momento me había olvidado que estaba junto a nosotros- ¿Te parece excesivo? – me preguntó directamente- Si es así puedo…
-¡No! ¡Por mi está perfecto!- señalé a Kakeru- Es a él a quien le parece demasiado…- resopló antes de explicarse.
-No he dicho eso…- dijo rodando los ojos con exageración- Simplemente pensé que lo verías así…- tras mirarnos alternativamente a ambos se dirigió de nuevo a mí.
-Entonces… ¿Te gusta? Mi intención es seguir esta misma línea con su relación…- señaló a la pareja que ahora se encontraba charlando mientras los maquillaban de nuevo.
-La verdad es que me ha sorprendido gratamente…- ¡Y tanto! Por unos instantes me vi a mi misma.
-¿Entonces tengo vía libre?
-Sí, tu enfoque no podía ser más acertado…- le sonreí y me devolvió la sonrisa bastante contento. A continuación siguieron algunas escenas de cama más, que no hicieron más que aumentar mi calor, tras terminar los actores y el resto del equipo se retiró para grabar en el exterior quedando solos los 3.
-¡Muchas gracias por haber venido…!- asentí.
-Ha sido un placer.
-¡Y muy emocionante! – agregó Kakeru con entusiasmo.
-Como te dije antes seguiré esta misma línea en toda la película, es lo único que voy a cambiar pero si quisieras volver para asegurarte estaría más que encantado…- dijo tras darme una gran sonrisa que me puso nerviosa ¿Pero que me pasaba? Seguramente era la falta de costumbre...
-No es necesario…- sonreí- Confío en ti, estoy segura que saldrá perfecta…
-¡Por supuesto que vendremos en otra ocasión!- volvió a interrumpir Kakeru- Me ha gustado la experiencia y quisiera volver… No hay problema ¿Verdad Serena?- ¡Mierda!
-Pueden venir cuando quieran, solo deben dar mi nombre en la entrada y enseguida los harán pasar.
-¡Gracias!- agradecí antes de despedirme y asintió más animado- Es tarde Kakeru, debemos irnos…- tuve que tirar de él hacia fuera ya que no se veía muy por la labor.
-¡Tiene razón la jefa!- miró su reloj- ¡Dios! ¡Mira la hora que es y todavía no hemos hecho nada!- Diamante nos sonrió.
-Han venido a asegurarse que el rodaje marcha según los planes…- le devolví la sonrisa.
-Ahora será mejor que te dejemos volver al trabajo y vayamos a empezar el nuestro…- tras despedirme de 2 besos en la mejilla tiré de Kakeru hacía el exterior y por suerte ahora si me siguió.
-¿A qué viene la prisa?
-Tengo mucho que hacer…- me dio una pícara sonrisa.
-¿No tendrá nada que ver el señor Chiba?
-¿Cómo crees?- rodé los ojos- Él estará en su trabajo y yo en el mío…- otra vez vino a mi cabeza lo mismo y Kakeru enseguida se dio cuenta.
-¿Ocurre algo?- negué y me miró mal- ¿Vas a mentirme a estas alturas?
-No es eso, es que…
-¡Vamos Serena! ¡Soy yo! Sabes que puedes contarme lo que sea…- tras montarnos en su coche decidí hacerlo.
-Esta mañana escuché a Darien hablar con su amigo y…
-¿Dijo algo malo?
-¡No!- comencé a jugar con mis manos- Pero le dijo que deseaba un hijo…
-¿Qué? ¿Un hijo? ¿Tan pronto?- asentí sin dejar de mirar mis manos.
-¿Verdad que lo es? – Suspiré- Apenas estamos empezando, si bien es cierto que es como si nos conociéramos de toda la vida…- volví a suspirar- Aun no me siento lista para algo así…- chasqueó la lengua y lo miré expectante a lo que tuviera que decir.
-Serena, según has dicho solo fue una conversación con su amigo.
-Sí pero…- me interrumpió.
-¿Acaso te lo ha pedido directamente?- negué.
-Solo lo escuché.
-¿Ves? Solo fue un deseo expresado con un buen amigo.
-Tienes razón…
-Uno puede desear muchas cosas pero de ahí a tenerlas…- suspiré más tranquila, tal vez lo había sacado todo de contexto dándole más importancia de la que tenía.
-Aun así no logro sacarlo de mi cabeza…- lo miré más seria- ¿Crees que haya algo mal en mí?- me entrecerró los ojos.
-¿Por qué debería?
-No sé…- seguí jugando con mis manos sin parar- Cualquier mujer se sentiría más que halagada que un hombre como Darien dijera algo así y a mí me entra pánico…
-¿Pánico?- preguntó bastante divertido y le rodé los ojos.
-Bueno, no tanto así… Es más bien que me pone nerviosa…
-Serena…- volví a mirarlo- Si siguen juntos antes o después lo hablarán…- asentí- Así que no te agobies por adelantado ¿de acuerdo?- suspiré algo más tranquila.
-Tienes razón… Trataré de hacer como si nada…- al fin y al cabo no sabía que lo escucharía, lo importante es que nuestra relación va bien.
-¡Prométeme que no te comerás la cabeza con eso!
-¡Lo prometo!- dije alzando la mano para dar énfasis a mi juramento- ¿Contento?- negó sonriendo.
-¡Tampoco hay que exagerar!- reímos- Pero sí…- a continuación comencé a relatarle lo ocurrido anoche hasta que llegamos a la editorial- ¿Seguro que estás bien?- preguntó preocupado y asentí convencida.
-Sí, sólo necesito comenzar mi labor para distraerme.
-Si estás tan segura no insistiré pero si durante el día sientes la necesidad de irte me lo dices ¿de acuerdo?
-Sí, ahora si no te importa me iré adelantando…- salí como alma que lleva el diablo dejando sus risas tras de mí, justo cuando doblé el pasillo a mi despacho tropecé con alguien y casi caemos ambos…
-¡Perdón, yo…!- cuando nuestras miradas se cruzaron me quedé estática ¿Qué demonios hacía aquí?
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ DOCTORA TSUKINO*
