Disclaimer: Harry Potter y todos sus personajes, historias y características no me pertenece, son propiedad de J.K Rowling.


Capítulo 20 – Un huésped incomodo.

Sirius se sentaba finalmente en su sofá, estiro los brazos y miro a su alrededor. Había estado todo el día colocando los últimos retoques en la que ya era su nueva casa. Asintió con satisfacción a su obra, después de haber estado viviendo durante un par de años en aquel pequeño estudio en el centro de Londres era agradable no tener la habitación, cocina, baño y salón todo en un mismo lugar.

No había sido fácil llegar a conseguir la casa que el siempre había deseado, aquella con dos plantas y un pequeño jardín. Les había supuesto un gran esfuerzo y un ahorro constante, su situación económica mejoró cuando superó su formación como auror y su sueldo aumentó considerablemente al igual que pasó con el de Bellatrix cuando consiguió ascender a un puesto superior.

–Creo que esta todo. Ya estamos oficialmente en nuestra casa. –Bellatrix se sentó junto a él.

Sirius sonrió y se abrazó a ella. Si hace unos años le hubieran dicho que acabaría fugándose de con su prima, a la que él creía que detestaba, consiguiendo ambos puestos con cierta relevancia en el ministerio y que no se matarían el uno al otro en los primeros meses de convivencia, hubiera pensado que esa persona estaba loca. Pero todo estaba saliendo bastante bien, quizás hasta demasiado bien, por momentos le daba miedo que todo aquello se derrumbase. Ellos no eran de los que solían tener la suerte de su lado.

Sacudió la cabeza para quitar tales pensamientos de su mente, no había motivos para creer que su vida no iba a continuar tan bien como hasta ahora.

–Recuerda que hoy hemos quedado para cenar con Lily y Potter.

Bellatrix no escondía su animadversión hacia James y se negaba a llamarle por su nombre de pila. A pesar de que habían conseguido tolerarse con el paso de los años, este no perdía ninguna oportunidad para lanzarle algún comentario envenenado.

–Es verdad, han vuelto de su luna de miel. –Recordó Sirius.

James y Lily se habían casado hacia uno meses en una pequeña ceremonia donde pudieron conocer a la familia muggle de Lily, especialmente a su hermana mayor Petunia y al marido de esta. Fue muy divertido intentar sacarla a bailar y que como respuesta obtuviera la mayor cara de estupefacción del siglo. Sonrió mientras lo pensaba. La boda había sido un acontecimiento muy esperado por todos, él nunca había ido a una boda donde realmente hubiese amor y no un mero trámite para unir a dos familias, por eso se emociono. ¿Quién lo hubiera dicho? Sirius Black se emocionaba en las bodas.

Aunque entre la emoción y la felicidad que había sentido por sus amigos, hubo un deje de envidia. Cuando acabaron Hogwarts, le pidió matrimonio a Bellatrix, pero esta rechazó la propuesta, alegó que no era el momento. Cuando Lily y James les contaron que se iban a casar aprovechó la emoción del momento y se lo volvió a proponer, esta la rechazo otra vez, ele contestó que solo se lo había pedido porque sus amigos se iban a casar. Así que no estaba preparado para un tercer rechazo por lo que trato de olvidarse del anillo que tenía escondido en esa habitación que hizo prometer a Bellatrix que le dejaría tener en su nueva casa. La habitación del desastre como la había bautizado ella y que estaba abarrotada de su desastre.

–Te has quedado muy callado… ¿Acaso no quieres ver a tu mejor amigo? –Preguntó con guasa.

–Me he despistado mirando nuestra casa. –Mintió. –Tengo ganas de verle pero si me ofreces algo a cambio… No me importaría nada tener que esperar. –Le desabrochó un par de botones de la camisa.

Bellatrix rió y dejó que Sirius continuase con sus intenciones, pero por mucho que le doliese tener que pararlo debía de hacerlo. Si tardaban en llegar estaba segura que Potter se presentaría en su casa. No se fiaba de ella y siempre dejaba entre ver que en cualquier momento mataría a Sirius. Menos mal que el resto no se parecían ni por asomo a ese hombre, Lily se había convertido en una gran amiga, Remus en un verdadero confidente y Peter siempre estaba ahí cuando eran necesarias unas palabras de ánimo.

–Será mejor que continuemos esto cuando volvamos. –Finalmente le apartó.

Sirius puso un puchero.

–Según me ha dicho Lily te han traído un regalo.

Eso pareció animarle ya que se levantó de golpe del sofá.

–Serán esos dulces que le pedí. –Dijo emocionado.

Bellatrix negó con la cabeza, cuando se trataba de comida… Ese hombre no podía pensar en otra cosa.

–Venga Bellita ¡levántate y vamos!


James y Lily vivían en Godric's Hollow, en la casa de los Potter. Desgraciadamente los padres de James habían muerto tras contraer viruela de dragón. Una epidemia había recorrido el mundo mágico tras finalizar en Hogwarts, y Fleamont y Euphemia Potter habían perecido con solo unas semanas de diferencia.

–¡Sirius! –Gritó James cuando los vio aparecerse en su salón. –Ya me estaba preocupando de que no llegases, me temía que alguien te hubiera hecho algo. –Miró a Bellatrix con sospecha.

Esta puso los ojos en blanco, contó hasta tres para no lanzarle la maldición imperdonable por excelencia y dejar a Lily viuda.

–Qué pena que no te hubieras ahogado en alguna playa de España. –Bellatrix hizo referencia al lugar donde habían pasado su luna de miel y pasando por su lado sin mirarle se fue al encuentro con Lily, la cual estaba en la cocina.

James abrió los ojos de par en par.

–Ya decía que yo que había sido raro que casi me ahogase… ¡Tu novia me hizo algún conjuro!

Sirius se rió y le quito importancia, había ocasiones en la que le hacía gracia esa enemistad entre ambos. Siempre aprendía comentarios muy útiles.

Cuando acabaron de bromear y de ponerse al día James se puso serio.

–¿Qué dicen en el ministerio de esto? –James le mostró una pequeña noticia en la portada del Profeta.

Sirius tomó el periódico y lo acerco a su cara para leerlo mejor.

–Nada. ¿Por qué deberían hacerlo? –Preguntó extrañado.

La noticia hacía referencia a una muerte accidental producida en el Callejón Diagon, donde un mago, propietario de uno de los establecimientos, había fallecido por la caída sobre sí mismo de los artículos que vendía.

–¿Es que no lo ves? Ese mago vendía artículos antiguos de magia oscura…

–Como muchos otros, hay gente que los colecciona. –Sirius continuaba sin ver a donde quería llegar su amigo.

James se estaba desesperando.

–¿Recuerdas aquella redada donde dimos con unos magos oscuros? –Sirius asintió. –En uno de los interrogatorios decían que buscaban un objeto para su amo, ese tal Lord Voldemort y ahora ocurre esto. Todo apunta a que está conectado.

Sirius se quedó pensativo. Era cierto que desde hacía tiempo el ministerio tenía indicios de un grupo extremista, pero existían muchos otros parecidos de una ideología y de otra, así que si el ministerio no le daba importancia a esa muerte en el Callejón Diagon no creía que debieran de preocuparse.

–James no le des muchas vueltas, el ministerio sabrá lo que hacer. –Le dio un golpecito en la espalda para que no pensara más ello.

Este aún no muy convencido iba a rechistar pero justo en ese momento llegaron Remus y Peter, así como Lily y Bellatrix que volvían de la cocina.

Tanto James como Sirius se olvidaron de la conversación que habían mantenido y disfrutaron de la velada. Lily y James no solo hablaron de cómo había sido su luna de miel y del pequeño incidente de James en la playa sino que también trajeron para Sirius los dulces que había pedido, el cual no pudo sentirse más feliz.

Remus aprovechó la oportunidad de que sus amigos estaban reunidos para decirles que había tenido que dejar su trabajo en Gringotts, al parecer entre los duendes había corrido el rumor de que era un licántropo y había sido despedido sin tiempo a justificar nada.

Peter también había dejado de trabajar en la tienda de su padre, pero al contrario que Remus había conseguido rápidamente otro puesto de trabajo en una de las tabernas del Callejón Knockturn.

–No creo que sea buena idea que trabajes en ese sitio. –Se preocupó Lily.

–Lily tiene razón, muchos magos y brujas oscuros rondan ese lugar. –Bellatrix tampoco estaba muy convencida, si fuera Remus el que comenzara a trabajar allí estaría más tranquila, era más capaz de enfrentarse a cualquier contra tiempo, pero Peter… era demasiado inocente.

–Y… ¿Cómo eres tu tan conocedora de quienes son los que rondan el Callejón Knockturn? –James la miraba otra vez con sospecha. –¿Acaso sigues conectada con tu lado oscuro?

Bellatrix volvió a poner los ojos en blanco por segunda vez ese día.

–Si Potter me has pillado.

Jame asintió y miró a Sirius como diciendo; te lo dije.

–Soy la más fiel seguidora de Lord Voldemort. Ahora mismo no sois conscientes, pero os tengo a todos bajo un Imperius. –Sacó su varita para darle más credibilidad a su teatrillo, estaba punto de romper a reír. Que estúpido podía llegar a ser ese hombre.

–Bellita no les cuentes a nuestros amigos nuestras fantasías, sabes que el Imperius solo dejo que lo utilices sobre mí a tu gusto.

Todos comenzaron a reír, todos salvo James que no entendía porque se lo tomaban tan a guasa, sospechaba que Bellatrix no era lo que decía ser y después de las investigaciones del ministerio sobre el incremento de magos y brujas oscuros no podía dejar de pensar que la novia de su mejor amigo pudiera estar también conectada a ellos.

Pero si James no hubiera estado tan absorto en su fijación en que Bellatrix estaba ligada a las artes oscuras, se podría haber dado cuenta que mientras que se producía aquella conversación y donde los demás lo habían tomado como una broma más, Peter había sido el único que le temblaba el brazo izquierdo de forma nerviosa.


–No sabes lo mal que me cae Potter. Si sigue así un día le lanzaré un cruciatus.

Acaban de llegar de vuelta de la casa de los Potter después de compartir aquella velada tan interesante. La casa estaba completamente a oscuras, se comenzaba a notar cómo septiembre estaba a la vuelta de la esquina y las horas de luz se reducían con el paso de los días.

–Eso nunca lo vas hacer. –Sirius la rodeó entre sus brazos. –Porque tú no haces esas cosas. –Le dio un pequeño beso en el cuello.

–¿Te recuerdo quien estuvo a punto de recibir uno? –Por su mente pasó el encontronazo con Rodolphus en su último año.

Sirius gruñó.

–¿Acaso no te das cuenta que estoy tratando de seducirte? No me hables de ese. –La beso otra vez, pero en cambio lo hizo en la boca.

Bellatrix correspondió al beso, si estaban tratando de seducirla no iba a ser ella la que lo impidiese.

Se habían aparecido en el salón así que Sirius la condujo hasta uno de los sofás. Aún no habían estrenado esa parte de la casa. Se tumbó sobre ella y comenzó a desabrocharle la camisa, cosa que deseaba hacer desde que esa mañana se la había puesto.

–Llevó toda la tarde esperando este momento. –Le susurró en el oído.

Bellatrix no pudo evitar soltar una risa nerviosa. Sirius nunca dejaba de sorprenderla en ese aspecto y no lo quería confesar delante de él, pero cada día que pasaba estaba más enamorada de ese hombre.

Cuando la camisa de Bellatrix estuvo totalmente desabrochada esta se estiró para que Sirius pudiera tener acceso a todo su cuerpo. Lo que no previó fue que al tratarse de una casa a la que aún no estaban acostumbrados a lugar exacto de donde había colado los objetos, con su brazo izquierdo acabo tirando un lámpara que estaba colocada sobre una mesa al lado del sofá, haciendo un gran estruendo.

–¡Por las barbas de Merlín!

Una voz a su derecha hizo que se separan abruptamente y tomarán sus varitas.

Al encender las luces comprobaron a quién pertenecía esa voz.

El tío Alphard.

Este se encontraba sentado en el otro sofá que había en la sala y se tapaba los ojos debido a la luz, todo apuntaba a que estaba durmiendo y que el sonido de la lámpara caer le había despertado.

–¡Tío Alphard! ¿Qué estás haciendo aquí? –Sirius guardó su varita al ver que su intruso no era nadie por el que debían de preocuparse.

Bellatrix negaba con la cabeza y se giró para abrocharse la camisa.

Alphard se levantó del sofá y se acercó a su sobrino para abrazarle.

–Necesito tu ayuda. Tu madre ha conseguido que me desheredasen y han bloqueado mi cuenta en Gringotts con la parte que me correspondía de la herencia de tus abuelos. ¡Esa bruja!

Bellatrix por fin se había recompuesto y se giraba para ver la escena ante sus ojos, no le estaba gustando nada el tono que estaba tomando esa conversación.

–Claro tío lo que necesites. –Sirius estaba más que dispuesto a ayudar a su tío, a su modo él los había ayudado.

–Me han echado de mi casa, no tengo donde vivir, esperaba que tú…

Bellatrix negó con la cabeza aunque su tío no se percató porque ni siquiera la miraba. Después de negarles asilo cuando se fugaron de casa y de enviar expresamente el dinero para ayudar a Sirius y no a ella, como había indicado en la carta que acompañaba al dinero ¿Ahora pretendía vivir en su casa? Y sobre todo lo que más le había molestado es que desde el principio ni siquiera se había dirigido a ella, solo hacía referencia a Sirius. Iba listo si creía que le iba a dejar vivir en su casa…

–¡Por supuesto que sí! Tenemos una habitación libre perfecta para ti.

Bellatrix miraba a incrédula a Sirius, uno por estar de acuerdo en acogerlo y dos por no contar para nada con ella para tomar esa decisión.

Alphard sonrió con satisfacción mientras la miraba.

Por tercera y última vez ese día Bellatrix volvió a poner los ojos en blanco.

Odiaba su nueva casa.


A/N: Pues aquí está el nuevo capítulo que nos adentra a le etapa de la adultez. Espero que os haya gustado y me comenten que les ha parecido.

Tenía ciertas dudas del salto en el tiempo, temía perder algún acontecimiento importante, como la boda de James y Lily pero me pareció mejor idea saltar directamente a su vuelta de la luna de miel, no me creía capacitada para describir su boda, aunque me hubiera parecido divertido describir mas afondo la escena en la que Sirius pretende bailar con Petunia.

Como veis Voldemort ya comienza hacerse una persona conocida por los personajes. Me pareció buena idea que al principio le considerasen como un ser insignificante al igual que ha ocurrido como muchos dictadores reales, a los cuales, al principio no se les había dado importancia.

Contesto a los reviews sin cuenta por aquí:

Celia: Me gustaría contestar a tu pregunta ya que me estaría adelantando a muchos capítulos. Pero ve preparando tu corazón porque su venganza será bastante dolorosa para muchos personajes mientras que otros se sentirán satisfechos.