Y no podemos pasar por alto el descargo de responsabilidad requerido. Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la trama de la historia a la grandiosa autora pattyrose, yo solo traduzco.

Y como siempre, gracias a mi querida amiga y Beta Erica Castelo por ayudarme con mis horrores :P


After Christmas – Capítulo 17

Jess detuvo el Jeep a un lado de un ordinario camino de tierra sin ningún nombre a mitad de un terreno montañoso. Al principio, no estaba segura por qué nos deteníamos en medio de la nada, pero cuando se estacionó y agarró su bolso, me di cuenta que habíamos llegado. También comprendí que Edward tenía razón antes; nunca hubiese encontrado sola el camino aquí o acompañada por alguien que no supiera exactamente a dónde nos dirigíamos.

El sol invernal brillaba cuando salimos del Jeep. Formé una visera con mi mano y observé el vecindario. Docenas de pequeñas casas de cemento de una planta, recién construidas, salpicaban una de las muchas colinas sin pavimentar de Katmandú esparcidas entre el frondoso follaje y la floreciente vegetación natural. El aroma dulce y algo empalagoso de la fruta madura flotaba en el aire, y en seguida vi las manzanas y las peras colgando de árboles nativos del lugar. Recordé a Edward recordándome que las manzanas, las peras y otras frutas, consideradas frutas de invierno, crecían silvestres en esta época del año en muchas áreas de Nepal.

Ansiosa por encontrar a Edward y a Aro antes que Edward tuviera la oportunidad de tomar una decisión que alteraría su carrera, arqueé una ceja en dirección a Jess y señalé cuesta arriba. Tan pronto como Jess asintió, me eché a correr a toda velocidad.

"¡Bella, espera!"

"¡Te veré allá!"

"¡Pero no sabes a dónde te diriges!"

"Mierda." Me di la vuelta y extendí mis manos. "¿Bueno?"

"¡Ugh, solo busca la tienda grande!" Me hizo un gesto con la mano para que me fuera.

Lamentablemente, en vez de un camino recto, por alguna razón el camino de tierra rodeaba la colina en forma de 'S'. Para cuando divisé la enorme tienda de lona instalada a un lado del camino, estaba sudando y jadeando profusamente. La puerta de la tienda estaba abierta de par en par y atada hacia atrás, y al caminar hacia ella, pude distinguir estantes con mochilas, cascos de protección, herramientas, y equipo. Una mesa estrecha colocada a un lado tenía una jarra de agua filtrada, una de café y otra de té, y un par de cajas con refrigerios. En medio de la tienda estaba una gran mesa rectangular con asientos para unas diez o doce personas. Tres de esos asientos estaban ocupados por Edward, Aro y una mujer de cabello oscuro. Los tres daban la espalda a la entrada de la tienda y al parecer estaban en un profundo debate porque a pesar de mis jadeos, estaba en la entrada de la tienda antes de que alguien me viera.

Ya sea porque me escuchó o sintió mi presencia, Edward se dio la vuelta y miró por encima de su hombro. Vi lo apretada que estaba su mandíbula antes que una amplia sonrisa se extendiera por su guapo rostro.

"Bella," dijo entre su aliento, empujando su silla hacia atrás y caminando para encontrarme. Acercándose, besó mi frente y se apartó con una sonrisa de curiosidad en su rostro. "¿Por qué estás sudorosa y sin aliento?" Susurró. "¿Subiste corriendo la colina?"

"De hecho, sí, lo hice."

"¿Por qué?" Preguntó, riéndose entre dientes. Antes de que pudiera responder, Aro se acercó a nosotros.

"¡Bella! ¿Cómo estás?" Cuando me tendió su mano, en mi interior hice una mueca cuando la tomé con mi palma humedecida.

"Buenos días, Aro," le dije, sonriendo y haciendo lo que podía por controlar mi pesada respiración. "Estoy bien, gracias. ¿Tú cómo estás?"

O no sintió el sudor o fue lo suficientemente educado para pretender que no lo hizo. "Estoy bien, Bella, gracias. Edward y yo nos pusimos al día hace un rato. Me contó que los dos pasearon por todo el valle de Katmandú la semana pasada así como en Pokhara."

"Sí, estuvimos… no la…" Inhalé y exhalé profundamente, "uufff. Disculpa," le dije, abanicándome con la mano. "La pasamos muy bien, sí, y lo siento, pero acabo de subir corriendo la colina."

"Oh, está bien. No te preocupes. Desde luego es un camino muy empinado," dijo Aro gentilmente.

Mientras tanto, por el rabillo de mi ojo, pude ver a Edward apretando los labios, tratando de no estallar en carcajadas.

"Bella, ven a sentarte antes de que te desmayes, y te traeré un vaso de agua." Tomó mi mano y me llevó a la mesa, y al sentarme y mirar frente a mí, volví a hacer una mueca en mi interior. Sin embargo, toda una vida de buenos modales inculcados por Renee Swan hicieron que mi mano cruzara la mesa antes de que pudiera dudar debido al sudor y a la persona.

"Namaste. Soy Bella Swan."

Ella solo titubeó por una fracción de segundo antes de tomar mi mano, una fracción de segundo de la que probablemente no me habría dado cuenta de no ser porque Edward me habló de lo que ella le propuso hace solo una semana antes.

"Namaste, Bella," respondió tranquilamente con un refinado acento nepalés. "Soy Irina Thapa. Trabajo con Edward como representante de Autoridad para la Reconstrucción de Nepal."

Asentí, sonriendo. "Sí, Edward te mencionó."

Esta vez, no perdió el tiempo. "Edward también nos ha contado a todos de ti, y es un gusto finalmente conocerte."

"Igualmente." Le sostuve la mirada por el par de segundos requeridos o como normalmente lo dictan los buenos modales. Ella era indiscutiblemente atractiva—con cabello largo color ébano igual a las hebras de cabello que encontré en la toalla de Edward en mi primera mañana en Nepal. Sus ojos eran igual de negros en un rostro terso del tono del café. Sus labios llenos realzados por el lápiz labial rojo que usaba—el mismo que manchó la maldita toalla.

Mis ojos se desviaron hacia Edward, que me dio un vaso de plástico con agua antes de tomar asiento junto a mí, su expresión inescrutable.

"Bella, verás, en realidad acabamos de sentarnos para una rápida reunión," dijo él. Fuera de mi periferia, vi que Aro volvió a tomar asiento a la mesa. "Si no te importa esperar un poco, tal vez Jess pudiera mostrarte el lugar hasta que terminemos y—espera, ¿dónde está Jess?"

"Está subiendo la colina," le dije. "Y Edward, de hecho, sí me importa."

Frunció el ceño.

"Lo que quiero decir, es que me gustaría hablar contigo y con Aro antes de su reunión."

"¿Conmigo?" Aro repitió, la evidente sorpresa matizando su tono.

El ceño fruncido de Edward se profundizó, y una sonrisa confundida se extendió por su rostro. "Bella, ¿qué está pasando?"

Miré a los dos hombres, ignorando la mirada de Irina del otro lado de la mesa. "Esta mañana, podría decirse que una idea se arraigó en mi mente, y quería considerarla contigo y con Edward si tienen tiempo. Sé que todos aquí tienen la agenda completa para el día, así que, ¿tal vez podríamos revisarla rápidamente, y si parece tener mérito, podemos analizarla más vía Skype?"

"Bueno, sin duda despertaste mi interés," sonrió Aro. "Algunas veces, las ideas repentinas son las mejores, y sucede que tengo un poco de tiempo disponible para echarle un vistazo."

"Gracias, Aro." Cuando miré a Edward, su expresión era mucho menos legible.

"Les daré unos minutos," dijo Irina, preparándose para levantarse. "Mientras tanto, voy a—"

"De hecho, Irina," le dije, "si no te importa, también me gustaría que te quedaras. Tu aportación probablemente también sería valiosa aquí."

No fue capaz de ocultar la sorpresa en sus ojos. Sin embargo, asintiendo, se volvió a sentar. "Muy bien."

"De acuerdo, Bella," dijo Edward, sonando algo receloso. "Adelante. ¿Qué está pasando?"

Justo entonces, Jess llegó a la tienda. Le sonrió a todos y tomó asiento a la mesa con nosotros. Luego, tomando una respiración profunda, comencé.

"¿Todos conocen el Parque Tecnológico en Panauti?"

Hubo un momento de silencio, y mientras encontraba la mirada de todos para luego posarla en Edward, fue obvio que ese momento fue todo lo que necesitó para que al menos una idea vaga de mi objetivo tomara forma en su mente. Arqueó una ceja.

"Sí, Bella; lo conozco," respondió en un tono engañosamente desenfadado.

"Sí," Aro concordó lánguidamente. "Es el gran complejo enrejado que ha estado abandonado por años, ¿cierto?"

Irina lo confirmó asintiendo.

"Sí," le dije. "Jesminder y yo pasamos esta mañana por ahí. Ella me informó que el complejo fue construido originalmente por el Ministro de la Industria para el desarrollo de los servicios TI en el país. Al parecer, IBM fue el inversionista inicial para el complejo."

"¿IBM, el fabricante de computadoras?" Preguntó Aro.

"Bueno, IBM no ha sido una compañía basada en hardware por algunas décadas," le dije. "Hace años cambiaron su modelo empresarial de hardware a soluciones empresariales basadas en la nube."

"¿Basadas en la nube?" Irina preguntó, una línea de desconcierto formándose entre sus cejas.

"Irina, has escuchado de la nube," dijo Jess.

"Por supuesto, he escuchado de la nube. Es solo que…" Titubeó, obviamente reacia a expresar el hecho que, como a muchas personas, la función de la nube se le escapaba.

"Irina, basadas en la nube significa con trasmisión de recursos informáticos y rendimiento a través de internet," aclaró Edward.

"Sí," concordé.

"De modo que, lo que sea que alguna vez se realizaba y almacenaba en una computadora ahora está en el ciberespacio, de ahí el nombre de la nube," dijo Jess.

"Exactamente." No pude contener mi sonrisa, por lo absurdamente orgullosa que estaba de ambos, Edward y Jess, por su fácil compresión de la nube. Era buena señal.

"Bien, eso aclara un poco la definición de la nube, pero aún me confunde por qué estamos hablando de ella," dijo Irina.

"Estoy llegando a eso," le dije con calma. "IBM se retiró del acuerdo solo unos meses después que el complejo del Parque estuvo terminado. Ahora, el resto es una suposición porque no he tenido oportunidad de investigar, pero en base a lo que he experimentado aquí en Nepal, deduzco que se retiraron por la deficiente conectividad del país al internet."

"Una deducción correcta, pero algo ilógica, ¿no?" Irina replicó. "Una corporación tan grande como IBM, independientemente de cuál sea ahora su objetivo, habría llevado a cabo estudios de mercadeo, y sabría que el sistema de Internet de Nepal deja mucho qué desear."

"Por lo general, ese es el caso, sí," reconocí. "Lamentablemente, la historia está llena de situaciones dónde grandes corporaciones no realizan correctamente su investigación, sobre todo si están impacientes por ganarle a la competencia en el mercado."

"Supongo que es posible," admitió Irina.

"En cualquier caso," le dije, "sin internet adecuado, no puedes manejar un negocio basado en la nube. Por lo que Jess me comentó, hubo una o dos compañías que después mostraron interés en el complejo, pero asumo que no llegaron a nada por razones similares."

"Diría que tus suposiciones son correctas, Bella," Aro dijo después de una pausa. "Dios sabe que el servicio de internet en este país es muy deficiente. Incluso aquí en este momento no tenemos servicio."

"Ese es el problema," le dije. "Estas compañías querían venir a Nepal a ofrecer servicios basados en la nube, pero se saltaron el paso fundamental del desarrollo."

Aro suspiró. "Desgraciadamente, ese es el caso de más que solo la industria TI en Nepal. Muchas corporaciones quieren beneficiarse y crecer a medida que el país crece, pero no están dispuestas a hacer el esfuerzo inicial."

"Bella, esto es muy fascinante desde un punto de vista tecnológico, pero, ¿cómo se relaciona todo esto con HPH y/o el ARN?" Irina preguntó algo impaciente.

"Francamente, todo está relacionado, Irina. ¿Cuál es el objetivo final de HPH y el ARN? El desarrollo sustentable de comunidades, ¿correcto?"

"Correcto," Aro concordó.

"Bueno, en la actualidad, no puedes sustentar el desarrollo de una comunidad sin información tecnológica. Sea que nos guste o no, el desarrollo y la tecnología van de la mano."

"Eso es muy cierto," Aro concordó una vez más. "Sin embargo, HPH no tiene los recursos financieros ni humanos por el momento para sustentar un programa de desarrollo tecnológico y urbano. Créeme, desearía que los tuviéramos," asintió sinceramente, "porque por años he experimentado la veracidad de tu declaración, Bella. Edward y yo también lo hemos discutido en un par de ocasiones. ¿No es así, Edward?"

"Sí, es cierto," dijo Edward, su tono extrañamente indiferente.

"Lo sé," le dije. "En los últimos años, con la participación de Edward en HPH, me he familiarizado con sus operaciones. Me doy cuenta de lo mucho que HPH ya hace en lo que respecta a educación tecnológica para las comunidades con las que trabaja. Pero como quedó demostrado por el fracaso de IBM en el mercado, antes que la TI se afiance en Nepal, todo el sistema de internet del país necesita renovación. Necesita experiencia, un organismo dispuesto a hacer el esfuerzo de base, para hacer el trabajo requerido para reconstruir el sistema—"

"¿Y tú eres esa experta, Bella?" Irina preguntó. Para ser justos, sonó más curiosa que agresiva.

"Bueno, eso no es exactamente lo que estoy diciendo."

"Eso no es lo que ella está diciendo, pero sí es una experta en el campo, Irina," dijo Edward. "Si alguien aquí sabe sobre tecnología de la información, es Bella."

"No estoy discutiendo ese hecho, Edward," dijo Irina, "pero si ella está sugiriendo—"

"Lo que yo estoy sugiriendo, Irina," le dije, dirigiendo su atención de vuelta a mí, "es que tal vez necesitamos dar una paso hacia atrás a fin de dar un paso hacia adelante. Sí, se necesita realizar más investigación—"

"Con la que yo puedo ayudar, Bella," Jess se ofreció.

"Gracias, Jess. Yo sugeriría que en vez de centrarse en el Parque TI como un lugar donde una gran corporación venga a abrir un negocio basado en la nube que tropezará debido a las deficiencias del internet nepalés, sería mejor utilizar el complejo como un lugar donde podría enseñarse TI desde sus etapas iniciales a aquellos cuyos intereses ya están aquí, a aquellos cuyo corazón y mente ya pertenecen a esta tierra, y que serían verdaderas partes interesada en utilizar ese conocimiento para desarrollar el internet en vez de intentar lidiar con un crecimiento inconsistente."

Todo el tiempo, Aro asintió despacio. "Sí. Sí, Bella. La idea tiene mucho mérito." Acarició su barbilla con aire pensativo. "Ciertamente encaja con nuestros objetivos."

"No trato de hacerme la difícil," dijo Irina. "La idea tiene mérito, pero de nuevo, nosotros simplemente no tenemos los recursos—"

"Con colaboraciones," dijo Aro, su emoción obviamente aumentando. "Se requerirá de colaboraciones y acuerdos, tanto con la comunidad, como con el sistema educacional y el gobierno—"

"Bella, ¿quién estará a cargo de este programa?"

Miré a Edward, confundida por su mandíbula apretada y las aletas de su nariz ligeramente ensanchadas. No obstante, le respondí tranquilamente.

"Como Aro mencionó, se necesitará de muchas colaboraciones y muchas partes interesadas dispuestas a poner tiempo y esfuerzo, pero…" Me encogí de hombros, "es algo que me gustaría dirigir, sí. Puedo regresar a Nueva York y presentárselo a mi corporación para el financiamiento. Creo que con buenos argumentos, puedo convencerlos. Pero, si no están interesados, puedo buscar en otro lado."

"Bella, Edward ha mencionado en más de una ocasión, tu pericia en el campo de la tecnología," dijo Aro, desviando mi atención de la enigmática mirada de Edward hacia él. "Si estás dispuesta a dirigir esto, sería genial. Desde luego, yo podría hablar con unas cuantas personas que conozco en la industria y dentro del gobierno nepalés, así como Irina—"

"Aro, hay algunas, otras cosas que tendrían que considerarse antes de siquiera llegar tan lejos," dijo Irina.

"¿Cómo cuáles?" Pregunté.

"Bueno, para empezar," dijo Irina, "el hecho de que eres mujer, Bella, y extranjera. Esto es Nepal. Aún nos estamos acostumbrando a que las mujeres se crean iguales, ni hablar de mujeres de otro país."

"Irina," le dije, intentando con todas mis fuerzas de no enfurecerme, "tú también eres mujer. Créeme, entiendo los límites que el mundo trata de imponernos, sin que nosotras nos impongamos esos límites entre nosotras. Siempre hay límites que deben desafiarse—"

"Es una maravillosa idea, en teoría, pero—"

"¿Pero no todo es teoría antes de que alguien lo intente?" Jess preguntó. "Tienes razón, Irina. Sería difícil, pero tú y yo como mujeres nepalesas, podremos ayudar en ese departamento."

"Y como Bella indicó," agregó Aro, "no intentaría esto sola. Entre el HPH y el ANR, sin duda tenemos gente, tanto hombres como mujeres, con experiencia cultural que pueden ayudar."

"Yo… supongo que es cierto," Irina asintió. Exhaló. "Y ciertamente sería gratificante ver a mi país avanzar tecnológicamente."

"Se llevaría tiempo," advertí, "muy probablemente, años. Pero creo que si todos trabajamos juntos—"

"Bella, una pausa." Volví mis sorprendidos ojos hacia Edward, que se levantó abruptamente, con su mirada en mí mientras hablaba. "¿Pueden todos, por favor, disculparnos a Bella y a mí por unos minutos? Bella, ¿podemos hablar en privado, por favor?"

"Por supuesto, Edward." Asentí sin alterarme a pesar de mi desconcierto. "Disculpen, por favor."

Incluso al salir de la tienda, con la mano de Edward de forma delicada pero con firmeza en mi espalda baja, puede escuchar a Aro, Jess e incluso Irina intercambiando ideas ahora juntos.

Tan pronto como nos alejamos unos metros de la tienda, Edward comenzó a pasearse de un lado al otro frente a mí, obviamente también pensando y planeando.

"¿No es maravilloso?" Dije emocionada en un suave susurro. "Está resultando mejor de lo que esperaba. Incluso Irina ya parece estar abordo. Y Aro respalda completamente la idea. Quiero decir, sí, claro que tiene que hablar con sus superiores, y por supuesto, hay muchas otras cosas que considerar, pero—oye."

Eché la cabeza hacia atrás cuando el rostro lívido de Edward apareció repentinamente al nivel de mis ojos.

"Bella, ¿qué demonios crees que estás haciendo?"


Ups! ¿Por qué está Edward tan enojado? ¿No sería lo ideal, que ambos cumplieran sus sueños juntos? ¿Qué pasará por la mente de Edward en ese momento? Al menos sabemos que Bella desea quedarse con él, quedarse a ayudar. Pero tendremos que ver la razón detrás de la reacción de Edward y si cambiará de opinión. Espero que hayan disfrutado del capítulo y por supuesto, estaré esperando ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y qué fue lo que más les gustó. Recuerden que sus reviews son muy importantes para nosotros, son los que nos alientan a seguir compartiendo estas lindas historias con ustedes. Y por supuesto, así podrán leer más pronto el siguiente ;)

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Vrigny, bealnum, Sully YM, freedom2604, aliceforever85, NaNYs SANZ, paupau1, Isabelfromnowon, BereB, Antonia, Car Cullen Stewart Pattinson, Ali-Lu Kuran Hale, Vanina Iliana, michicullen, Leah De Call, kaja0507, alejandra1987, Sindey Uchiha Hale Malfoy, Kathvalmont, Say's, rjnavajas, Aislinn Massi, Adriu, NarMaVeg, Beth, bbluelilas, Rosii, AriGoonz, Valevalverde57, Tata XOXO, Gabriela Cullen, sarapineda44, Yendry Villachica, keyra100, AnnieOR, Smedina, Brenda Cullenn, Gene, Liz Vidal, injoa, Lady Grigori, angryc, Esal, lagie, Lizdayanna, Lectora de Fics, Marie Sellory, Manligrez, EriCastelo, Pili, PRISOL, Angie Muffiin, patymdn, LicetSalvatore, Kriss21, tulgarita, Bertlin, ariyasy, Mafer, Pam Malfoy Black, Yoliki y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, ¿cuándo? Depende de USTEDES.