CAPÍTULO 17
BELLA
Tras despedirme de Edward y emprender el camino de vuelta al trabajo en mi coche recordé mi conversación con mamá…
-Así que ellos son nuestra familia política…- sonreí con orgullo.
-No puedo decirte que los conozco a fondo pero lo que he conocido de ellos son muy agradables.
-Eso mismo me ha parecido…- me sonrió- Me agrada…- suspiró ¿aliviada?- ¡Por un momento esperaba unos estúpidos Snobs que solo pusieran pegas a nuestra diferencia de edad!- dijo divertida y no pude evitar reír.
-Mamá no creo que eso importe…- volvió a suspirar mientras se apoyaba en el lavabo.
-Tienes razón, tal vez le doy más importancia de la que tiene.
-Así es…- me sonrió de lado.
-Te veo muy feliz…- sonreí ampliamente.
-Lo soy mamá…- asintió.
-Me alegro hija…- nos abrazamos- Me alegro que su familia sea tan agradable como ellos- a continuación se alejó para enjuagarse un poco la cara- Pero ahora será mejor que volvamos…- me guiñó un ojo- ¡A menos que haya algo importante que deba saber!- negué.
-Por experiencia te digo que lo mejor es dejarse llevar.
-¡Eso haré!- a continuación salimos para volver a la mesa y nos sorprendió que hubiera tanto silencio…
-¿Interrumpimos algo?-preguntó mamá lo mismo que pensaba, por un momento me preocupó que así fuera, tal vez estaban hablando de sus cosas y llegamos en mal momento…
-Nada importante, podemos hablar de negocios después…- contestó Edward haciéndome sentir mucho más aliviada.
-No queremos echar a perder nuestra comida familiar hablando de negocios…- corroboró Demetri y seguimos nuestra comida como si nada, mamá se acopló bastante bien con los chicos, aunque no lo dudaba ya que ella era más sociable como Alice…
Cuando quise darme cuenta llegué a la Editorial y tras dejar el coche en mi aparcamiento fui rápidamente a mi oficina ¡Tenía que recuperar el tiempo perdido! Me habían venido muchas ideas que necesitaba plasmar cuanto antes, pero James tenía otros planes…
-¡Al fin llegas!- me sorprendió verlo en mi oficina.
-¿Qué haces aquí?- rodó los ojos.
-Esperarte…- dijo como si fuera obvio, debió notar que seguía confundida y tras chasquear los dientes siguió- Si no recuerdo mal dijiste que tenías algo que contarme…- ¡Mierda!
-¡Lo había olvidado!- puse mi mejor cara de pena- ¿Te importa que sea después? Tengo mucho que hacer y no quiero irme tarde…- sonrió de lado.
-¿Tendrá el señor "bombón"…- hizo comillas con las manos para enfatizar su punto-…Cullen algo que ver?- no pude evitar reír.
-Puede ser…- me devolvió la sonrisa.
-¡Vaya, vaya! – me senté en la silla de mi escritorio quedando frente a él.
-Solo te haré un resumen ¿de acuerdo?
-Mejor que nada…- dijo acoplándose en la silla con la mano en la barbilla y expectante a lo que tuviera que decir.
-Anoche se presentó el imbécil de Jake en casa de Edward para reclamarle…- su cara tornó más que enfadada y me interrumpió bastante alterado.
-¡No puedo creer que ese idiota no deje de molestar!
-Yo tampoco…- la verdad es que era bastante raro que tras tanto tiempo sin coincidir ahora lo tenga que ver en todas partes.
-¿Qué piensas?- preguntó sacándome de mis divagaciones.
-En lo raro que me resulta todo…- se puso más serio.
-Lo mismo creo…- tras unos segundos en silencio agregó- Pero no entiendo a que puede deberse su aparición…- negué igual de perdida.
-¡No tengo ni idea!- me recosté sobre la silla- Sólo espero que con la orden de alejamiento y tras dejarle todo claro anoche me deje en paz…- me miró sorprendido.
-¿Qué le dijiste?
-Que me dejara en paz que ya no era la misma tonta de antes…- me guiñó sonriendo.
-¡Eso salta a la vista! Estoy muy orgulloso de ti…- volvió a darme una amplia sonrisa- Y lo mejor de todo es que creo que nuestro Edward tiene algo que ver.
-La verdad es que sí, él me ha hecho verme de nuevo y sobre todo valorarme…- aunque lo más exacto sería decir que lo había conseguido por primera vez, si echaba mi vista atrás puedo asegurar que nunca me había sentido tan bien conmigo misma como ahora.
-Ese hombre vale oro…- chasqueó la lengua- Una pena que no sea gay…- agregó divertido fingiendo pena y lo posesiva en mí salió a flote.
-¡Ni lo pienses! ¡Edward es mío!- volvió a reír.
-De acuerdo señorita Swan…- dijo de igual modo alzando las manos- Se lo dejo para usted…- lo señalé con el dedo muy seria.
-¡Más te vale!- volvió a reír- ¿Ahora sería tan amable de dejarme a solas para que pueda adelantar mi trabajo?- asintió.
-¡De acuerdo! Pero antes que me olvide mañana nos quiere tu enamorado en el set…- abrí los ojos sorprendida.
-¿Qué? ¿De qué hablas?- sonrió con picardía.
-El bombón de Caius nos quiere allí temprano, puedo pasar a recogerte y nos vamos juntos...- ¿Pero qué?
-¡No lo llames mi enamorado! Edward podría enfadarse…- resopló.
-De acuerdo…- dijo rodando los ojos con exageración- Entonces ¿te recojo?- asentí.
-Mejor… Le diré a Edward que me recoja a la salida o tomaré un taxi…- me entrecerró los ojos.
-Puedo acercarte yo mismo cuando terminemos… - lo miré avergonzada.
-Tienes razón, lo siento…- a pesar de todo me gustaba la idea- Entonces si Edward no puede recogerme me llevas…- volvió a rodar los ojos.
-Parece que me has pasado a un segundo plano…- resoplé.
-No te lo tomes a mal pero me gusta que me recoja.
-No te preocupes, lo entiendo perfectamente…- me guiñó mientras se levantaba- ¡Ahora será mejor que vuelva a mi puesto! Así puedes crear con libertad.
-Gracias…- una vez sola tras irse volví a lo que estaba antes de irme… Aunque sentía un pellizco en el estómago de sólo pensar en ir al set… ¡No lograba entender porqué!
El resto del día pasó sin contratiempos, pude adelantar bastante más de lo que esperaba, por suerte la inspiración había estado de mi parte. Cuando al fin llegó la hora de irme recogí todas mis cosas y puse rumbo a la casa de Edward pero cuando llegué a la puerta delantera caí en la cuenta que no tenía llave ni contraseña para entrar ¡Mierda! Con algo de suerte Edward ya habría vuelto y no tendría que volverme a buscarlo. Como si me hubiera oído se abrió la puerta y suspiré aliviada, conduje al frente de la casa y tras aparcar me dirigí hacía la puerta que se encontraba entreabierta, entré con la esperanza de verlo pero cuando lo hice me llevé una desagradable sorpresa…
EDWARD
-¿Qué ocurre?- pregunté nada más llegar pero al dirigir mí vista a dónde ellos me imaginaba por donde iba la cosa ¿Qué demonios hacía está mujer aquí? Pensaba que tras nuestro último encuentro le había quedado todo claro.
-¡Aquí estás!- dijo aliviada y miró mal al resto- ¿Por qué me mienten?- Demetri suspiró antes de responder.
-Hermano será mejor que llames a la policía ¡Está más loca que antes!- susurró los último hacía mí y se le tiró encima, si no fuera por los reflejos de Sam le hubiera dado un puñetazo.
-Jane, ya quedó claro la última vez que no debes acercarte a menos de 500 metros, así que será mejor que te largues o llamaré a la policía…- me dio su tan conocida mirada asesina, por un segundo temí que llevara de nuevo un arma encima.
-¿Cómo te atreves a hablarme así? – me miró bastante enfadada- ¡Soy tu mujer! - volví a resoplar con fuerza y bastante exasperación, a pesar de tratar de tranquilizarme no pude evitar gritarle de muy malos modos.
-¡Sabes de sobra que no somos nada! ¡Solo eres una loca acosadora!
-¡No te atrevas a insultarme solo porque está tu familia aquí!- estaba peor que antes ¿qué demonios tenía eso que ver?
-¡Tío, deja de seguirle el juego y llama a la policía de una vez!- insistió Emmet y le hice caso, no tenía sentido discutir con ella. En un descuido de los chicos se soltó y saltó sobre mí, consiguiendo que ambos cayéramos al suelo, entonces me percaté que todos los clientes del restaurante estaban atentos a nosotros.
-Edward no puedes negarme, sabes que estamos hechos el uno para el otro…- trató de besarme y le grité mientras la apartaba.
-¡Déjame en paz de una puta vez!- Paul la quitó de encima mía y pude levantarme, una vez de pie retomé la llamada a la policía. Ella seguía resistiéndose y tratando de zafarse pero no la dejaríamos marchar, esta vez no. Estaba demasiado loca para hacerlo. Cuando terminé la llamada me percaté de la preocupación de Renee ¡Dios! Por unos momentos me olvidé de su presencia, por suerte Bella no había tenido que ver esto, me acerqué a ella para ofrecerle una disculpa- Lamento todo esto…
-No tienes porque…- miró a Jane- No es culpa tuya.
-Lo sé pero aun así…
-¿Es esa tu zorra? ¿Con esa vieja decrépita me estás engañando?- gritó y Paul la volvió airado.
-¡No se te ocurra insultar a mi mujer o te mataré maldita lunática!- aprovechando el giro se zafó de su agarre y salió corriendo hacia la calle, traté de seguirla junto a Demetri y Sam pero se había perdido entre la multitud ¡Mierda! A pesar de todo tuve que esperar a la policía, explicar todo e ir a comisaría a firmar la denuncia para emitir la orden de arresto. Cuando ya me disponía a irme encontré a Seth, él podía ser de gran ayuda ya que sabía todo lo necesario sobre ella.
-Hola Edward… ¿Quieres que hablemos?
-Me vendrá bien…- fuimos a su despacho y tras sentarnos le expliqué lo ocurrido.
-Lo lamento mucho, pero puedo asegurarte que haré lo posible por encontrarla y esta vez será mejor que tu abogado pida que la ingresen en un psiquiátrico…- asentí con pesar.
-Eso debí haber hecho la última vez pero me dio pena y llegamos a un acuerdo.
-La orden de alejamiento…- pensaba que era suficiente…
-Así es…- suspiré- Siempre pensé que se le pasaría con el tiempo pero está visto que sigue igual…
-Entonces ya sabes lo que tienes que hacer…- se puso más serio- Viendo lo que veo en mi trabajo pudo asegurar que este tipo de personas solo va a peor.
-Por lo menos esta vez no llevaba un arma…- chasqueó la lengua.
-No hace falta una para hacer daño…
-Tienes razón, aun así llevaba tiempo sin aparecer en mi vida.
-Puede ser más simple de lo que crees…- lo miré sorprendido.
-¿A qué te refieres?
-Me dijiste que lo tuyo con Bella era reciente…- asentí- Seguramente se enteró que estabas comprometido y apareció para molestar…- eso parecía bastante creíble ¿Podría ser posible que viniera por ella? Pero lo nuestro era demasiado reciente, nadie que no perteneciera a nuestro círculo de amistades lo sabía ¿Cómo pudo haberse enterado?- ¿Qué piensas?
-En cómo pudo haberse enterado cuando apenas hemos comenzado…- sonrió sin ganas.
-Eso mismo he tratado de saber desde que trabajo en esto y tras todos estos años no lo he conseguido…- sonreí.
-¡Estoy seguro que antes o después lo conseguirás! – le guiñé- Eres un buen policía…
-Tú un gran amigo…- negué restándole importancia.
-Solo con quién lo merece…- miré el reloj- Se ha hecho muy tarde será mejor que me vaya.
-¡Bien! Me encargaré personalmente de todo y te iré informando…- asentí- Mientras tanto tengan cuidado y eso va también por tu novia…- me acordé como pensó que era Renee.
-No creo que la conozca o se atreva a buscarla…- eso me recordó lo fácil que era colarse en su empresa y me preocupó que fuera a montarle un espectáculo como hizo ese imbécil.
-¡Nunca te fíes de un loco!- asentí preocupado, sería mejor ponerla sobre aviso.
-En cuanto llegue a casa le diré…- nos levantamos, me acompañó a la puerta y antes de salir estrechamos nuestras manos- ¡Gracias Seth!- me guiñó.
-Sólo hago mi trabajo…- sonreí.
-Aun así…- tras otro apretón me fui hacia el aparcamiento, era demasiado tarde para volver al trabajo, Bella debería estar a punto de llegar a casa y lo mejor era esperarla allí, suspiré ofuscado, se fue tan rápido en la mañana que no recordé darle un juego de llaves de la casa y la contraseña de la verja de entrada… Pero antes de entrar al coche me llamó Emmet.
-Edward ¿Cómo ha ido todo?
-Bastante bien, sólo queda esperar que la encuentren y mi abogado se encargará de todo.
-Debiste haberlo hecho la otra vez…- resoplé.
-¿Crees que no me arrepiento ahora mismo? – suspiré- Pero en ese momento creí en su palabra…
-Pues ya pudimos comprobar que está igual o peor que antes…- reí sin ganas.
-Eso mismo me dijo Seth…
-¿Él te ha tomado la denuncia?
-No, me lo encontré cuando iba de salida y quiso hablar conmigo, pero se hará cargo.
-¡Entonces mucho mejor!
-Lo mismo pienso.
-Pues como es tarde si quieres irte a casa puedes hacerlo, yo me encargo de todo…- suspiré aliviado.
-Gracias Emmet, nos vemos mañana.
-Hasta mañana hermano…- tras despedirnos suspiré para tranquilizarme antes de arrancar el coche y poner rumbo a casa, quería llegar antes que ella pero me sorprendió que su coche estuviera aparcado en la entrada ¿Cómo había entrado? Al acercarme a la casa y ver la puerta de entrada mal cerrada los pelos se me pusieron de punta y tuve un mal presentimiento, fiel a mí intuición llamé a la policía y dejé desconectada la verja antes de entrar dejando la puerta de la casa entreabierta, nada más entrar la llamé…
-¡Bella! ¡Bella!- cuando la vi salir de mi cocina con un gran cuchillo en su mano temí lo peor, no pude evitar recordar mi arma ¡Maldita sea!
-¡Por fin llegas mi amor!- dijo como si nada, la miré enfadado y le grité bastante cabreado.
-¡Te he dicho mil veces que no me llames así! ¿Dónde demonios está Bella?
-Cuando estábamos juntos me dejabas llamarte como quisiera…- apreté los dientes con enojo.
-¡Eso fue hace mucho! ¡Sabes que no soy el mismo!
-Para mí siempre serás mi hombre…- señaló con el cuchillo la cocina- Ella no se compara a mí…- el corazón se me aceleró, el miedo de perderla me hizo obviar el peligro y correr hacía ella pero corrió también y se puso por detrás de Bella, parecía estar bien aunque la había maniatado en una de las sillas de la cocina, su mirada de miedo al verme me cabreó tanto que le grité bastante alterado.
-¡Suéltala ahora mismo!- rió.
-Ella quiere separarnos y no lo voy a permitir…
-¡¿Cuándo vas a entender que tú y yo nunca hemos sido nada?!- grité de nuevo e hice ademán de acercarme pero puso el cuchillo en su cuello ¡Dios! ¿Cuándo demonios iba a llegar la policía? ¡Cómo le hiciera daño no me lo perdonaría jamás!
-¡Sí que lo somos!- se acercó al oído de Bella- Ninguna zorra conseguirá separarnos…- cuando vi su clara intención de matarla junto a la contracción de su rostro esperando la muerte corrí hacia ella como si la vida me fuera en ello. La alcancé antes que hiciera nada y la aparté de ella, aunque me supuso un buen corte en el brazo logré tirar el cuchillo muy lejos de sus manos- ¿¡Que haces!? ¡Debo matarla para estar juntos! ¡Ella no puede meterse entre nosotros!...- siguió gritando mientras trataba de zafarse de mí, pero pude mantenerla sujeta con mi peso ¡Pero necesitaba a la policía! Quería asegurarme que mi Bella estaba bien después de esto… Justo cuando iba a sacar mi móvil entraron a la cocina.
-¡Menos mal!- suspiré aliviado y uno de los agentes se acercó a soltar a Bella mientras el otro vino a nosotros.
-¿Señor Cullen? ¿Puede explicarnos que ha pasado?
-Esta mujer ha entrado a mi casa y ha intentado matar a mi mujer…
-¡Esa insípida no es nada! ¡Tú mujer soy yo!- me levanté para que él se hiciera cargo de ella mientras seguía hablando.
-Agente, esta misma tarde tuve que poner una denuncia contra ella porque a pesar de tener una orden de alejamiento por tratar de matarme hace unos años, se presentó en el restaurante donde comía con mi familia…- la miré a los ojos antes de agregar- Nunca estaría con alguien así…- me miró enojada mientras el policía le ponía las esposas.
-Señorita, queda detenida…- comenzó a leerles sus derechos mientras se la llevaba pero antes de salir gritó.
-¡No puedes hacerme esto Edward! ¡Lo único que he hecho es amarte! ¡Incluso cuando te dedicabas a follar con otras por dinero! - ¡Mierda! Cuando mi vista se dirigió a Bella estaba tan en shock que no sabría decir si habría pillado el tema, me acerqué a ella.
-Bella ¿estás bien?- asintió pero enseguida se alejó por un trapo.
-La que debería preguntar soy yo… ¡Mira que corte tienes!- sonreí.
-Estoy bien… Solo preocupado…- traté de verla a los ojos pero no levantó la mirada, eso me asustó ¿Habría contado Jane algo de mi pasado? ¿O simplemente lo dedujo por lo que dijo antes?
-Yo…
-Señorita necesito que me explique cómo fue su agresión… - nos interrumpió el agente, por un momento me olvidé que seguía ahí. Ella se sentó y yo lo hice por detrás, escuché atentamente todo esperando y sobre todo anhelando que no hubiera contado de más…
BELLA
Cuando entré pude ver a una mujer que no conocía de nada, algo me decía que no confiara así que paré en seco.
-¿Tú eres la zorra?- preguntó bastante furiosa mientras me miraba de arriba a abajo.
-¿Qué?- pregunté sorprendida-¿De qué habla?- al ver que me ignoraba no pude evitar preguntar- ¿Acaso está loca?- su mirada entonces tornó de odio.
-¡Nunca he estado más cuerda en mi vida!- me señaló con el dedo- ¡Edward es mío y no voy a consentir que ninguna zorra de cuarta venga a quitármelo!- ¿Edward suyo? Ahora la enojada fui yo.
-¿Tuyo?- le mostré mi dedo con orgullo- ¡La que va a casarse con él soy yo!- se acercó a verlo causándome bastante incomodidad.
-Eso no tiene ningún valor para mí, ya lo tuve a mi disposición antes y volveré a tenerlo ahora…- ¿Su disposición? La interrumpí de nuevo.
-¡Que hayas tenido sexo con él no significa que sea tuyo!- le grité, nos retamos con la mirada unos segundos, cuando parecía que iba a ceder sacó un cuchillo de su espalda.
-Veo que no entiendes por las buenas así que lo haremos a mi manera…- alcé las manos tratando de buscar la forma de tranquilizarla.
-¿Por qué no dejas eso y hablamos como las personas…?
-¡Cállate maldita! ¿Qué crees que he intentado cuando llegaste?
-Pero…- me empujó a la cocina y tras hacerme sentarme en una de las sillas me ató a ella. Ya que no había conseguido nada hablando lo mejor era esperar que lo hiciera ella, a continuación comenzó a pasearse alrededor sin quitarme ojo de encima.
-¿Sabes? Yo era un poco mayor que tú cuando contraté sus servicios la primera vez…- ¿qué?- Una amiga me había hablado maravillas…- me guiñó- Como seguramente has comprobado es un crack en la cama...- me miró esperando mi respuesta pero estaba demasiado asustada para contestar- ¿Qué pasa? ¿Eres tímida?- asentí, si algo había aprendido viendo todas las series que veía es que cuando una persona se pone así lo mejor es seguirle la corriente- Ya veo… Bueno, como iba diciendo nuestra historia comenzó cuando contraté sus servicios por primera vez…- puso mirada soñadora- En cuanto lo vi el deseo se apoderó de mí y me lo follé antes de salir…- siguió dando vueltas alrededor sin apartar su mirada de la mía- Esa noche le saqué bastante partido y tras contratarlo un par de veces más supe que había algo especial entre ambos…- ¿o estaba muy perdida o me estaba dando a entender que Edward cobraba por sexo? ¿Sería cierto o sólo parte de su locura?- Fuimos muy felices durante unos años…- rió con cinismo- ¡Hasta que le dio por jugar al empresario y me botó como si no fuera nada!- me miró muy furiosa- Pero ese día fui a su puto Club de mierda para hacerle entender que éramos el uno para el otro…- eso me recordó nuestra conversación sobre una loca que entró a su Club con un arma ¿Sería posible que fuera la misma? Sería mucha casualidad que hubieran sido 2… ¿Pero dónde encajaba la parte que le cobraba por sexo? Justo cuando parecía a punto de explicar escuchamos un coche y temí por Edward ¡Debía avisarle! Esta mujer estaba demasiado loca, cuando salió en su busca traté de soltarme como pude sin éxito. Los escuchaba gritar sin entender lo que hablaban hasta que entró corriendo a la cocina poniéndose tras de mí con el cuchillo muy cerca de mi rostro, enseguida apareció Edward frente a mí, su cara era una mezcla de miedo y preocupación.
-¡Suéltala ahora mismo!- gritó enfurecido y ella simplemente rió.
-Ella quiere separarnos y no lo voy a permitir…
-¡¿Cuándo vas a entender que tú y yo nunca hemos sido nada!?- gritó de nuevo interrumpiéndola mientras trataba de acercarse y fue cuando puso el cuchillo en mi cuello…
-¡Sí que lo somos!- le gritó colérica y sentí su aliento en mi oído- Ninguna zorra conseguirá separarnos…- dijo antes de pegarlo lo suficiente para que fuera molesto, cerré los ojos temiendo que fuera el final, al menos había conseguido la felicidad antes de hacerlo… Pero sólo sentí un tirón que la alejó de mí, al abrir los ojos vi por el rabillo del ojo como forcejeaban ambos en el suelo- ¡Que haces! ¡Debo matarla para estar juntos! ¡Ella no puede meterse entre nosotros!- siguió gritando mientras yo trataba de soltarme ¡Necesitaba asegurarme que Edward estaba bien! Como caídos del cielo llegaron 2 policías y pude suspirar aliviada.
-¡Menos mal!- escuché a Edward exclamar y uno de los agentes fue con él mientras el otro vino a soltarme.
-¿Señor Cullen? ¿Puede explicarnos que ha pasado?
-Esta mujer ha entrado a mi casa y ha intentado matar a mi mujer…- "Su mujer"… La emoción me embargó a pesar de todo.
-¡Esa insípida no es nada! ¡Tú mujer soy yo! – escuché gritar de nuevo a esa loca mujer, por un segundo la había olvidado.
-Agente, esta misma tarde tuve que poner una denuncia contra ella porque a pesar de tener una orden de alejamiento por tratar de matarme hace unos años, se presentó en el restaurante dónde comía con mi familia…- ¡Entonces si era ella! ¿Dijo que fue al Restaurante?- Nunca estaría con alguien así…- en ese momento me levanté de la silla justo para ver la amenazante mirada que le echó a mi Edward, a pesar de la presencia de la policía no podía evitar que me diera muy mal presentimiento, por suerte el policía junto a ellos le puso las esposas.
-Señorita, queda detenida…- comenzó a leerle sus derechos mientras la sacaba de la casa sin que dejara de poner resistencia, antes de salir gritó.
-¡No puedes hacerme esto Edward! ¡Lo único que he hecho es amarte! ¡Incluso cuando te dedicabas a follar con otras por dinero! – con esas simples palabras todo tuvo sentido, fue como si por fin hubiera encontrado la pieza que faltaba del rompecabezas y pudo encajar todo, su experiencia en la cama, el hecho que no me hubiera hablado en claro de su trabajo anterior, lo que dijo Lauren en el Club… ¿Eso significaba que todos sus hermanos lo habían sido?
-Bella ¿estás bien?- interrumpió Edward el rumbo de mis pensamientos, entonces fue cuando vi el corte de su brazo que no paraba de sangrar y corrí rápidamente por un trapo.
-La que debería preguntar soy yo… ¡Mira que corte tienes!- sonrió.
-Estoy bien… Solo preocupado…- no sabía qué decir, debíamos hablar pero el policía seguí allí.
-Yo…
-Señorita necesito que me explique cómo fue su agresión… - interrumpió el mismo y tras sentarme Edward se posicionó a mi lado por detrás y comencé a contar todo lo ocurrido desde que llegué a la casa… Cuando estuvo conforme se fue no sin antes recordarme que debía ir a firmar la denuncia al día siguiente ¡Estaba más que harta de ir a Comisaría! Primero Jake y ahora por una lunática ex amante de mi prometido, sonaba todo tan ridículo que no pude evitar reír en cuanto el policía se fue.
-¿Bella?- preguntó preocupado pero sin parar de reír mientras iba al sofá de la sala a sentarme- ¿Quieres que te haga una tila o un té?- volvió a preguntar de igual modo.
-Lo que deberíamos hacer es ir al médico para que te curen esa herida…- se miró la misma.
-Ya te dije que no es nada, iré por algunas vendas y alcohol para curarme…- me levanté y lo hice sentarse.
-Yo iré…- le guiñé- Seré tu enfermera…- dije divertida.
-Una muy sexy…- sonreí y me alejé al baño por todo lo necesario, cuando volví estaba algo más serio pero aun así lo curé en silencio. Cuando al fin terminé de ponerle la venda le había dado las suficientes vueltas para saber que lo mejor era ir directa al grano y no darle vueltas como imbécil.
-Edward… Tal vez no te sientas cómodo hablando de esto conmigo pero me gustaría que me contaras todo sobre ti…- me miró preocupado.
-¿Por qué lo dices?
-Esa mujer me dio a entender muchas cosas…- suspiró fuertemente y por su mirada supe que me había entendido perfectamente.
-Antes de nada quiero decirte que no era mi intención ocultártelo para siempre, solo quería esperar un tiempo…
-¿Esperar a qué?- suspiró a la vez que apartaba la vista de la mía, me senté más cerca para coger su cara y obligarlo a mirarme- Por favor Edward, tú me pediste sinceridad y te la di, ahora quiero lo mismo de tu parte…- suspiró a la vez que besaba mi mano.
-Tienes razón, tal vez no sea la forma en que quería que te enteraras pero es el momento…- asentí- Ya te conté que era huérfano y tuve que trabajar para poder mantenerme…- me miró esperando que dijera algo.
-Si…- contesté simplemente porque estaba ansiosa por saber.
-Al principio sólo eran trabajos como camarero los fines de semana, de esa manera podía trabajar y seguir estudiando pero no era suficiente…- suspiró- Entonces un amigo me habló sobre su trabajo como acompañante y tras pensarlo unos días me dije ¿Por qué no?- rió con sarcasmo- Lo de ser sólo acompañante estaba bien pagado pero si además teníamos sexo…- guardó silencio mientras sus ojos seguían fijos en los míos, así que lo dije por él.
-Entonces eras gigoló…- asintió sin apartar la mirada de la mía, a pesar que lo había deducido sola el escucharlo de sus labios me incomodaba tanto como me satisfacía.
-Bella… agarró mi mano y la puso en su mejilla después de darle un beso- No quiero que esto nos separe, ese tipo de vida la dejé atrás hace muchos años…
-Lo sé…- comencé a jugar con mi mano libre bastante nerviosa- Ahora mismo no tienes necesidad de hacerlo a menos que...- me interrumpió antes que terminara.
-Todo eso quedó atrás cuando monté mis Clubs…- asentí- A partir de entonces sólo he tenido sexo por placer…- volví a asentir, la verdad es que no sabía que decir. Era bastante inverosímil que una inexperta como yo hubiera acabado con alguien tan entendido en el tema como él, entonces chasqueó la lengua y volví mi atención a él de nuevo- Jane era mi mejor clienta…
-¿Jane es la loca de antes?- volvió a reír con ironía.
-Cuando la conocí no era así… suspiró con pesar- Supongo que se obsesionó con algo que jamás sucedería…- sonreí, en cierto modo podía entenderla.
-No me extraña que se enamorara de ti…- me hizo sentarme a horcajadas sobre él.
-Pero mi corazón le pertenece a usted…- besó ligeramente mis labios- Futura señora Cullen…- lo abracé fuertemente y nos besamos con dulzura.
-Me gusta como suena.
-A mí también…- nos dimos un beso más profundo y demandante, cuando tuvimos que separarnos por aire susurré.
-Si hubiera algo más que quisieras contarme o debiera saber me gustaría que lo hicieras ahora…- agarró con fuerza mi trasero y me apretó a su ya evidente erección.
-Era lo único que temía contarte…- me separé un poco para verlo a los ojos.
-¿Temías?- tras quedarse pensativo unos segundos contestó sin apartar nuestras miradas.
-Ya que quieres sinceridad te la daré…- suspiró- Tenía miedo que me dejaras al saberlo…-abrí los ojos bastante sorprendida, no sabía si reírme o sentirme ofendida.
-¿Crees que te dejaría por algo así? ¿Tan superficial me crees?
-No es por eso Bella… Temía por tu extrema inseguridad…- ¡Mierda! Ahora que lo mencionaba si lo hubiera sabido desde el principio seguramente me hubiera echado para atrás por miedo a que me engañara como hacía constantemente Jake- Estaba convencido que si no conseguía aumentar tu seguridad antes de decirte me dejarías…- no pude debatir su lógica, a día de hoy mi seguridad había mejorado bastante pero cuando empezamos, la tenía por los suelos… - Bella, por favor, di algo, necesito saber que todo sigue bien…- tras sonreírle lo besé y comencé a mecerme sobre él consiguiendo que soltara un gemido ¿Que si me importaba? Lo único importante es que había llegado a mi vida para iluminarla de nuevo, era extremadamente feliz y volví a tener la esperanza de una vida como la que siempre había soñado…
Yo había tenido todo en mi vida menos amor, él había tenido que ejercer ese tipo de trabajo para poder subsistir ¿Quién era yo para juzgarlo? Esa vida había quedado atrás, no era culpa suya estar sólo, el destino unió nuestros caminos por una razón…
-Te amo, es lo único que importa…- susurré entre besos antes de comenzar a desnudarnos con prisas, no hacían falta más palabras dejamos que nuestros cuerpos hablaran por sí mismos. Nos deleitamos con cada poro de la piel del otro como nunca, cuando llegó el momento de nuestra unión cogió mi cara con ambas manos para que nuestras miradas siguieran conectadas mientras entraba lentamente en mi interior. Esta unión no era como las anteriores, cada estocada era como un sello que formalizaba nuestra relación, ahora conocíamos todas nuestras cicatrices y juntos lograríamos dejarlas atrás. Tenía la esperanza y fe puestas en que a partir de ahora todo iría más que perfecto…
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ DOCTORA SWAN*
