Resumen: Ladybug y Chat Noir descubrieron sus identidades por accidente, pero las cosas no salieron para nada como lo habían imaginado. Notando la ruptura entre sus portadores, Tikki y Plagg temen que sean forzados a devolver sus Miraculous.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de la tercera temporada
4) Advertencia: Contiene muchos OC.
A TRAVÉS DEL TIEMPO
CAPÍTULO 20
Fuera del palacio de Whitehall
Después de la pelea
Lady Luck sonrió levemente mientras que corría para regresar a Whitehall sin que nadie la viera, y una vez que llegó se escondió detrás de uno de los árboles en los jardines del palacio.
-Detransformación- dijo ella tras asegurarse de que nadie la estaba viendo, atrapando a su kwami entre sus manos- ¡Tikki, eso fue impresionante!-
-Hiciste muy bien, Nan- dijo Tikki con una sonrisa agotada- a pesar de lo que Shadow Cat y tú no fueron elegidos por un Guardián, nuestros Miraculous no hubieran podido caer en mejores manos-
Nan sonrió y estuvo a punto de preguntar sobre qué era un Guardián, pero la expresión fatigada de su kwami la preocupó.
-¿Te encuentras bien?-
-Estoy bien, no temas- dijo Tikki en tono tranquilizador- solamente necesito comer algo para reponer mis fuerzas-
-En ese caso, tenemos que regresar al interior del palacio para encontrarte algo de comer. Hay algunas golosinas en las habitaciones de la reina. Vamos, conozco un pequeño atajo para las cocinas- dijo la chica, mostrándole uno de los bolsillos de su vestido- escóndete, Tikki-
La kwami obedeció, ocultándose en el bolsillo, mientras que Nan corría hacia el palacio. Seguramente la reina estaría preocupada por las noticias del monstruo.
X-x-x
Entrada a las cocinas del Palacio
Al mismo tiempo
Kit se detransformó en la pared posterior del palacio, cerca de las cocinas, y sonrió satisfecho. Sabía que pronto Francis Drake lo buscaría para preguntarle sobre lo sucedido. Según lo que le había dicho Plagg, su barco debería estar intacto tras el poder de Lady Luck de regresar todo a la normalidad.
-Ugh…- se quejó Plagg fatigado, dejándose caer en las manos de Kit- eso no estuvo nada mal, cachorro, nada mal…-
-Gracias por eso, fue increíble y pude salvar a…- sonrió el chico, pero pronto su sonrisa se borró- ¿qué te sucede?-
-Tienes que darme de comer- dijo el kwami- tengo que reponer energía…-
-¿Y qué es lo que come un kwami?- preguntó el chico.
-¿Tienes queso?-
Kit miró a su alrededor y vio que estaba cerca de la entrada a las cocinas del palacio. Tras guardarse a Plagg en el bolsillo de su chaqueta y se apresuró a entrar. El olor era alucinante. Pudo ver la carne dando vueltas al fuego, los pasteles de fruta y más azúcar de la que Kit había visto en su vida entera. Tartas de dátiles y pastel de cisne.
Había en una mesita un plato todo con una extraña mezcla de huevos, queso y crema. Tras olfatearlo, Plagg se apresuró a beberlo todo.
-Ewww…- dijo Kit al verlo- eso se ve asqueroso-
-¿Qué dices? Es queso, y el queso es divino. Aunque he probado mejores quesos- dijo el kwami tras dejar escapar un gigantesco eructo- además que ustedes los ingleses no tienen nada que decir sobre la comida-
-¿Cómo sabes eso?- dijo Kit frunciendo el entrecejo- apenas acabas de llegar a Inglaterra, ¿no?-
-Porque hace un par de siglos estuve en Francia. Tikki y yo participamos en la Guerra de los Cien Años, junto a Jeanne D'Arc y Gilles de Rais- explicó Plagg- escapamos en un barco español poco después de la coronación del delfín de Francia, y supimos el destino de ambos…- se aclaró la garganta- vivimos varios años en España antes de ser conducidos al Nuevo Mundo-
-Oh…- dijo Kit. Sabía muy poco de historia, pero recordaba que en la Guerra de los Cien Años los franceses eran sus enemigos- ¿y entonces?-
-Pues los franceses tienen mucho mejor comida que ustedes. El queso es divino- dijo Plagg- aunque esta mezcla no estaba nada mal-
Kit rió en voz baja mientras que tomaba una hogaza de pan y se la guardaba en su morral, junto con algunas frutas, antes de salir de ahí cuando Plagg terminó de comer. Mientras que rodeaba el palacio para entrar por la puerta principal, Kit iba pensando en la chica a la que había salvado del monstruo.
-Es muy hermosa, ¿no lo crees?- dijo el chico de pronto.
-¿Uh?- dijo el kwami confundido- ¿de qué hablas?-
-De Nan- dijo Kit- la chica a la que salvamos del monstruo-
-Oh- fue el único comentario de Plagg, mirándolo levemente, pero rodó los ojos- ewww, acabo de comer. No digas cosas tan asquerosas, voy a vomitar-
Aún pensando en ello, Kit llegó a la puerta principal y volvió a entrar al palacio, buscando a su capitán.
X-x-x
Sala del trono
Al mismo tiempo
Elizabeth I se levantó y corrió a abrazar a Nan tan pronto como la vio entrar a sus apartamentos, y casi la tira al suelo en el proceso. A pesar de que era una mujer mayor, le tenía mucho cariño a sus damas de compañía, especialmente las más jóvenes.
-Your… your majesty- dijo ella en voz baja, intentando recuperar el equilibrio.
-¡Oh, Nan!¡Estaba tan preocupada por ti!- dijo la reina ansiosamente, tomando su cara con sus mejillas para examinarla, buscando heridas o rasguños- ¡y pensar que yo fui la que te pedí que fueras a Westminster!-
-No… no me pasó nada, madam- sonrió Nan en un tono tranquilizador- el monstruo me intentó atacar cuando estaba regresando de Westminster, pero Shadow Cat me rescató y me puso a salvo-
-¿Viste a Shadow Cat de cerca?- dijo la reina, tomando su brazo y haciéndola caminar hasta el asiento junto al suyo- ¿cómo era?¿Viste también a Lady Luck de cerca?-
-Solo vi a Shadow Cat- dijo Nan, juntando las manos sobre su vientre para que no se notara lo nerviosa que estaba de ser interrogada sobre ese asunto- me rescató cuando el monstruo me atacó-
-¿Y quién es?¿Lo conocemos?-
-No… no lo sé, estaba usando una máscara- dijo Nan- no creo que…-
-Oh, es tan romántico- la interrumpió Alice en tono de broma, dándole un codazo en las costillas a Nan, quien seguía mirando el suelo apenada.
-¡Y además es tan guapo!¡Y valiente!- dijo otra de las damas- seguramente es un noble caballero. ¡Qué envidia que lo hayas visto tan de cerca, Nan!-
Antes ese comentario, la reina se echó a reír.
-Por favor, señoritas- dijo Elizabeth I sacudiendo la cabeza- ¿acaso creen que no podríamos reconocerlo, si lo viéramos? De hecho estoy segura de que, después de verlo tan de cerca, Nan será la primera en reconocerlo si lo ve, a pesar de la máscara-
Nan se ruborizó ante ese comentario, haciendo reír aún más a la reina. Recordaba lo que había dicho Tikki sobre mantener sus identidades en secreto.
-Claro- solo atinó a decir Nan- supongo que tiene razón, madam-
-¿De qué color son sus ojos, Nan?- preguntó Alice que había hablado.
-Verdes- dijo Nan pensativa con una sonrisa en sus labios- pero sus pupilas son ovaladas, como las de un gato. Y tienen un brillo amarillo en una de sus orillas-
-Oh, parece que a Nan le gusta el héroe- canturreó Elizabeth I.
-N…no, claro que no, your majesty- dijo ella completamente sonrojada ante la sugerencia de la reina- solo estoy agradecida con él por haberme salvado del monstruo que apareció antes-
Elizabeth I se echó a reír, y Nan alcanzó a escuchar la risita de Alice también. Le lanzó una mirada de advertencia a su amiga para dejara de reír, pues si bien no podía hacer nada con respecto a la reina, a Alice sí podía reclamarle. ¡Se quería derretir de vergüenza! ¿Acaso era tan evidente lo mucho que le había gustado su partner?
-Sir Francis Drake, your majesty- anunció de pronto uno de sus sirvientes.
-Silencio, chicas- dijo la reina alzando la voz, dejando de reír mientras que el corsario y su segundo entraban a la sala del trono y se arrodillaban.
-Your majesty- dijo Drake de rodillas frente a ella- he venido a pedirle permiso de retirarme del palacio para reposar-
-Tonterías- dijo la reina sacudiendo la cabeza- tú y tu segundo deben acompañarnos para la cena. Ya reposarán mañana-
Drake sonrió levemente.
-Su es el deseo, madam, por supuesto que nos quedaremos- dijo el pirata.
Los ojos de la reina pasaron de Drake a Kit, quien estaba inclinado también pero miraba de reojo a su dama de compañía. Mostró una sonrisa traviesa.
-Eso es todo- dijo Elizabeth I volviéndose a uno de sus sirvientes- que comience la música-
Los corsarios regresaron a la antesala, donde se llevaría acabo el baile y el banquete, pero antes de que la reina pudiera salir, el embajador español se acercó a la reina y se arrodillo delante de ella.
-Your majesty- dijo el embajador- tengo que protestar la presencia de esos dos piratas en su corte. ¡Esos dos no han hecho más que atacar los barcos españoles! Todos sus regalos son producto del robo-
La reina entrecerró los ojos.
-Su majestad el rey Felipe II no está nada contento de saber que la corte inglesa alberga piratas- añadió el embajador.
-Lo consideraré, señor Mendoza- dijo Elizabeth I. El embajador entrecerró los ojos y se disculpó, dirigiéndose a sus apartamentos dentro del palacio. La reina se volvió a sus damas- Alice, tráeme una copa de vino. Nan, ve a mi vestidor y trae el abanico dorado de plumas azules-
-Sí, your majesty- dijo Nan poniéndose de pie y apresurándose al pasillo para ir a las habitaciones de la reina, no sin antes darse cuenta de que Kit la estaba mirando. Sonrió al ver al chico volverse apenado a su capitán.
Nan amplió su sonrisa y salió al pasillo. Cuando estaba a punto de abrir la puerta del vestidor de la reina, escuchó unas voces molestas en el pasillo. Curiosa, se ocultó detrás de la puerta, dejándola entreabierta para poder escuchar.
-Ya estoy harto de su osadía…-
-Lo sé, señor Mendoza, y tiene toda la razón en estar furioso. Ambos necesitan un fuerte escarmiento por su descaro…-
-No podemos hacer nada contra Drake, por ahora es intocable porque es uno de los favoritos de la reina- reconoció la voz del embajador español- pero el mocoso de su segundo no tiene la misma protección. Será un duro golpe al pirata y un escarmiento al chiquillo-
Nan se llevó las manos a la boca para ahogar un grito.
-¿Escuchaste eso?- dijo el hombre que hablaba con Mendoza.
-Será mejor que llevemos esta conversación a un lugar más privado- dijo el embajador, y pronto las voces murieron.
La chica no estaba muy segura sobre que hacer con esa información. Podía decirle a la reina, pero como dijeron los dos hombres, Kit no estaba bajo su protección y quizá no quiera hacer nada para contrariar al embajador. Después de todo, dependían de su buena voluntad para que el rey de España continuara llevando en paz su relación con Inglaterra.
Lo único que se le ocurrió hacer para ayudar fue advertir a Kit para que tuviera cuidado con los hombres del embajador.
Aún pensando en ello, Nan regresó al lado de la reina.
X-x-x
Más tarde
Kit no podía creer que estuviera ahí. A pesar de que se sentía abrumado por la corte, pronto comenzó a disfrutar la atención de los demás cortesanos. La mayoría le preguntaban cómo era ese misterioso Nuevo Mundo, o cómo habían hecho para abordar los barcos españoles y despojarlos de sus riquezas. En vista de que Drake estaba ocupado charlando con algunas damas de la corte, Kit se encargó de contar sobre sus aventuras.
De pronto vio un par de ojos azules sobre los suyos, y sintió las mejillas calientes al ver que Nan lo estaba mirando.
-Mistress Anne- dijo Kit sorprendido.
-Ya te dije que me llamaras Nan- sonrió la chica apenada- Kit, ¿podría hablar contigo un momento?-
El chico tragó saliva, pero finalmente asintió y siguió a Nan a una esquina de la gran sala. Tras asegurarse de que nadie los estaba escuchando, ella se volvió hacia Kit.
-¿Te encuentras bien?- dijo el chico al verla tan preocupada.
-Yo estoy bien- dijo Nan- lo que te quiero decir es que escuche al embajador español decir que planea atacarte porque no tienes la protección de la reina-
Kit parpadeó, sorprendido de que Nan estuviera preocupado por él, tanto como para advertirle lo que había escuchado.
-No tienes que preocuparte por mí, Nan- dijo Kit en voz baja- estaré bien, sé cuidarme solo-
-Eso espero- dijo la chica en voz baja- el embajador español es un hombre poderoso, y tiene a varios de los nobles ingleses de su lado. Si quiere vengarse de ti o de tu capitán, tiene los medios para hacerlo-
-Lo tomaré en cuenta- dijo Kit sonriendo levemente- tienes mi palabra que tendré cuidado-
Las facciones de Nan se relajaron al escuchar eso y volvió a sonreír, haciendo que Kit sintiera las rodillas débiles. ¡Dios, solo por ver a esa hermosa mujer valía la pena arriesgarse a la venganza de quien fuera! Vio que algunos de los cortesanos habían comenzado a bailar en el centro de la sala, e incluso Francis Drake había comenzado a bailar con Catherine Carey, la prima de la reina.
Los ojos de Kit se volvieron hacia la chica.
-Mistress Anne- dijo el chico inclinándose levemente mientras que le ofrecía su mano- ¿me haría el honor de concederme este baile?-
Nan lo miró con una sonrisa y tomó su mano.
-Me encantaría-
Ambos caminaron al centro de la sala y se inclinaron uno frente al otro conscientes de que estaban siendo observados por la mayoría de los cortesanos. Seguramente hacían una pareja extraña, la dama de la reina ricamente vestida y el pirata cuyas mejores ropas no se acercaban lo que se acostumbraba vestir en la corte.
Aún así, los dos bailaron como si nadie más los miraba.
-Gracias por la advertencia, Nan- dijo el chico.
-No es nada- dijo ella- no podía dejar que te atacaran a traición, ¿o sí?-
El chico sonrió mientras que se daban una vuelta.
-Los rumores dicen que conociste a Shadow Cat- dijo Kit sonriendo travieso de pronto al ver que las mejillas de Nan se tiñeron de rojo- ¿cómo te pareció?-
-¿Qui… quién?¿Shadow Cat?-
-Sí-
-Pues…- respondió nerviosamente, aún visiblemente ruborizada por la mención de su compañero- no sé que puedo decir. Me salvó la vida, cuando el monstruo me atrapó. Es fuerte, valiente y muy poderoso. Estoy agradecida con él-
Kit sonrió levemente, pero no dijo nada más. Dieron otra vuelta.
-Tienes que contarme sobre tus viajes al Nuevo Mundo- dijo Nan.
-Oh- sonrió él como si estuviera seguro de sí mismo, a pesar de que se sentía muy nervioso al estar con la hermosa chica- ¿entonces esa advertencia fue solamente porque querías escuchar mis historias?-
Nan abrió los ojos desmesuradamente.
-¡No, claro que no!- dijo ella- ¿cómo puedes decir eso?-
-Jejeje, es una broma- dijo Kit- claro que puedo decirte lo que quieras saber, pero debes contarme algo sobre ti también-
La chica dejó escapar un sonido decepcionado.
-No querrás escucharme, mi vida es bastante aburrida- dijo Nan en voz baja- solo soy una de las sombras de la reina, y así seguirá el resto de mi vida-
-Quien sabe- dijo Kit- quizá en el futuro tengas aventuras-
Nan sonrió ante la idea de tener una aventura fuera de los problemas normales de la corte, pero pronto recordó que estaba en el umbral de una desde que Tikki llegó a ella.
-Quien sabe- repitió ella.
La música terminó y el chico le ofreció el brazo a Nan para conducirla al banquete. Ese gesto no pasó desapercibido por los dos sirvientes del embajador español, quienes miraron fijamente al corsario y a la dama de la reina.
x-x-x
Río Támesis
Una semana más tarde
Kit suspiró decepcionado al ver a la reina y sus cortesanos abordar los barcos reales para dirigirse a Hampton Court, el palacio real fuera de la ciudad. A diferencia de Whitehall, no podía separarse mucho tiempo del barco para ir hasta ese otro palacio. Captó la mirada de Nan, quien le sonrió antes de abordar tras la reina, y su corazón latió con fuerza.
-Nan- susurró para sí mismo sonriendo desde la cubierta de su barco. Sintió el codo de su capitán chocar contra sus costillas.
-Ni lo sueñes, muchacho- le dijo Francis Drake, quien lo miraba preocupado- esa chica está totalmente fuera de tu alcance. Incluso si la reina de recompensara con dinero, propiedades y títulos, tu origen te hace inelegible para su familia-
Kit borró su sonrisa ente ese comentario. Sabía que su capitán tenía razón, pero se negaba a creerlo. Quería impresionarla, pero sabía que si quería tomarla por esposa tenía que impresionar a los padres de ella y, más importante, a la reina.
Un grito de horror interrumpió sus pensamientos. Tanto Drake como Kit se volvieron hacia donde provenía el grito, el cual fue seguido inmediatamente por otros. Los dos hombres vieron hacia el barco de la reina, y miraron con horror que había un horrible monstruo marino delante de ellos. Era una enorme masa de color marrón y con múltiples tentáculos que abrazaban la barcaza donde viajaba la reina, amenazando con hundirla.
-¡No…!- comenzó a decir Drake palideciendo- ¡la reina está en peligro! ¡Kit, baja del barco a quitar las amarras y llama a los demás! Tenemos que hacer algo-
El chico salió de su sorpresa gracias a la voz de su capitán y obedeció de inmediato, saltando del barco al muelle y corriendo a la taberna cercana para llamar a los marineros, con la firme idea de esconderse para transformarse tan pronto como enviara a sus compañeros de regreso al navío.
X-x-x
Barco de la reina
Al mismo tiempo
Nan miró horrorizada al monstruo delante de ellos. Había escuchado a uno de los cortesanos discutir con la reina, y casi en cámara lenta lo había visto ser akumatizado por la mariposa color negro que se introdujo en un pergamino que el hombre tenía en sus manos.
"No, esto no es nada bueno…", pensó Nan mientras corría a su camarote a esconderse para poder transformarse, sabiendo bien lo que estaba a punto de pasar.
Tikki salió de su bolsillo y la miró, sintiendo su preocupación.
-¿Un akuma?-
-Sí, y tenemos que darnos prisa- dijo Nan alarmada- ¡la reina está en peligro! Tikki, transfórmame-
Lady Luck salió del camarote, dispuesta a enfrentarse al monstruo y alejarlo del barco, pero palideció mortalmente al ver que éste estaba cara a cara con Elizabeth I.
-Ah, la supuesta reina de Inglaterra- siseó el monstruo mientras que sus tentáculos rodeaban amenazadoramente a la monarca, moviéndolos tan violentamente que harían temblar a cualquiera- ¡me las pagarás por lo que hiciste!-
-Yo no tengo que pagarte nada, bestia- dijo la reina, cruzando los brazos con una expresión en la que le mostraba al monstruo que no le tenía miedo- ¡yo soy Elizabeth, reina de Inglaterra, Irlanda y Francia! Un monstruo como tú no me da miedo-
El monstruo agitó enfurecido sus tentáculos, pero la reina no mostró una pizca de miedo ante sus rugidos ni sus movimientos violentos. Lo que es más, arrebató el abanico que llevaba Alice y le dio un zape al monstruo.
-Ahora te ordeno que te tranquilices inmediatamente y que te deshagas de ese akuma- continuó la reina- ¡no toleraré esa conducta en mi presencia!-
El monstruo volvió a gruñir.
-¡Te destruiré, estúpida mujer!- rugió el monstruo lanzándose contra ella. Elizabeth I se quedo de pie firme a pesar de las súplicas de sus damas de que bajara del barco.
Pero antes de que el monstruo la alcanzara, Lady Luck reaccionó. Lanzó su yoyo contra el akuma, enredándolo a la altura de su cuello y alejándolo de la reina. Después de eso azotó la cabeza del monstruo contra un árbol en la margen contraria del Támesis. Aprovechando el tiempo que tomaba para que el monstruo reaccionara, Lady Luck saltó al barco junto a la reina.
-¡Bajen todos del barco!- exclamó la heroína antes de inclinarse frente a ella y levantarla del suelo- lo lamento, your majesty, pero tengo que sacarla de aquí. Ese monstruo es muy peligroso-
Y sin esperar su respuesta, Lady Luck saltó del barco hacia la margen sur, y se detuvo en el palacio de Lambert antes de poner a la reina en el suelo.
-Aquí estará a salvo- dijo la heroína antes de saltar de nuevo hacia donde se encontraba el monstruo, el cual ya había casi hundido el barco.
Por suerte, su compañero ya había llegado.
-Que amable de tu parte llegar a darme una pata, kitten- dijo ella volviéndose a Shadow Cat.
-No me perdería esta fiesta por nada del mundo, my lady- dijo él guiñándole el ojo mientras la chica venía que, en el barco, aún habían dos personas. Un marinero y Alice, la mejor amiga de Nan.
-Oh no- dijo ella a punto de saltar al barco. Shadow Cat la detuvo.
-Espera, Lady Luck- dijo el chico mirándolo alarmado- si saltas, el monstruo te podrá atacar y…-
-No importa, mi amiga está…- comenzó a decir, pero se interrumpió al darse cuenta de que eso podía revelar su identidad. Al ver a Shadow Cat mirándolo boquiabierto, apenas pensando en lo que había dicho, la chica se soltó de él y saltó hacia el barco, evadiendo los tentáculos del monstruo.
-¡Lady Luck!- gritó Shadow Cat, reaccionando y mirando con horror que su compañera estaba a punto de ser aplastada por el monstruo. El marinero había saltado, y Lady Luck había tomado a la chica que aún estaba atrapada para sacarla del barco.
Al ver que uno de los tentáculos estuvo a punto de atraparla, Shadow Cat reaccionó y lo atacó, golpeándolo y creando la suficiente distracción para que ella lograra salvarse del golpe. Al ver a Lady Luck poner a Alice con cuidado sobre la orilla antes de regresar a la batalla, algo reaccionó dentro de él.
"No puede ser"; pensó Shadow Cat mirando boquiabierto a su partner "no puede ser ella".
Ignorando lo que pasaba por la mente del chico, Lady Luck regresó a su lado.
-Bien, ahora a encontrar el akuma, ¿tienes alguna idea de dónde pueda estar?- dijo la chica, sin darse cuenta de que su compañero tenía su mente en otra parte. Al ver que no le respondía, Lady Luck alzó la voz- ¡Kitten!-
Shadow Cat parpadeó para aclarar sus pensamientos.
-Eh… sí, lo siento- dijo él mirando al monstruo- no puedo ver nada más que los tentáculos… ¡espera!- se corrigió- mira ese pergamino, enrollado en uno de sus tentáculos-
-Eso debe ser el akuma- dijo ella, recordando que vio la mariposa entrar al pergamino que llevaba ese cortesano que había sido akumatizado- LUCKY CHARM-
Una lámpara de aceite encendida cayó en sus manos.
-¿De qué nos serviría eso?- dijo Shadow Cat un poco exasperado- no podemos quemar un pergamino mojado, y además son resistentes al agua-
Lady Luck miró alternadamente el pergamino, la lámpara en sus manos, su yoyo, un árbol a la orilla del río y a Shadow Cat. Sonrió al caer en cuenta de lo que tenía que hacer. Su compañero parecía estar distraído por alguna razón, como si estuviera buscando a alguien en la multitud.
-¡Eso es!- dijo de pronto la chica señalando un árbol en la orilla del río y atrayendo la atención de Shadow Cat- usa tu poder en el tronco de ese árbol para destruirlo-
-¿Qué tienes planeado hacer, my lady?- preguntó él.
-Ya lo verás- dijo ella sonriendo traviesa atando su yoyo al asa de la lámpara.
Shadow Cat asintió, poniendo su confianza en ella, y saltó a la margen norte antes de usar su poder.
-CATACLISM-
El enorme roble cayó sobre el río, su pesado cuerpo cayendo sobre la cabeza del monstruo, quien dio un horrible alarido furioso tras sentir el golpe. Aprovechando su distracción, Lady Luck lanzó su yoyo con la lámpara, haciéndola romperse y derramar todo el aceite sobre el pergamino, el cual tomó fuego a pesar de estar mojado.
Mientras miraba a la chica purificar el akuma, Shadow Cat frunció el entrecejo y la miró con atención. No podía dejar de pensar en lo que dijo sobre Alice. ¿Era acaso posible que Nan, la chica que atrapó su corazón, fuera Lady Luck? Tenía que hablar con Plagg de eso cuando se detransformara.
-Listo- dijo Lady Luck con una enorme sonrisa en su dirección una vez que purificó el akuma- lo logramos, kitten-
-Gracias a tu manera rápida de pensar, lucky lady- sonrió Shadow Cat, pensando en que no podía creer que tuviera tanta suerte. Justo ahora no tenía tiempo para pensar en ello, su compañera acababa de regresar todo a la normalidad y la reina quería agradecerles.
X-x-x
Templo de los Guardianes
Época actual
Al terminar esa parte del relato, Adrien hizo una mueca mientras que miraba a Plagg. No sabía que alguien tan horrible como Gilles de Rais hubiera portado su Miraculous. Jeanne D'Arc había sido una heroína para su país, pero el hombre fue un monstruo.
-¿Gilles de Rais?- dijo Adrien finalmente- ¿en serio?-
-Fue apenas unos meses, cachorro- dijo Plagg- tanto Jeanne como nosotros dos nos dimos cuenta muy pronto de que no se le podía confiar el poder de la Destrucción a un hombre como él. Jeanne D'Arc logró quitarle el Miraculous antes de que lo usara para hacer daño y nos devolvió al Guardián-
Adrien no parecía estar muy feliz de escuchar eso. Marinette le puso una mano en el hombro y se esforzó por sonreírle en un intento de hacerlo sentir mejor.
-¿Eso significa que ambos perderían sus Miraculous porque Kit la descubrió?- dijo Adrien cruzando los brazos.
-Apuesto a que le fue muy difícil, sabiendo que la persona con la que luchaba era la misma chica de la que estaba enamorado- dijo Marinette bajando la mirada- saber que podía ser lastimada en el proceso…-
-Es lo mismo que ella sintió todo el tiempo, desde su primera pelea- intervino Adrien volviéndose a Marinette- ella se enamoró de Shadow Cat desde el principio, ¿recuerdas?-
-Ambos tienen razón- dijo Tikki- pero el hecho de que Kit descubriera su identidad los ayudó en el futuro, porque algo muy grave sucedió en la corte poco después. La reina…-
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CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Espero que les esté gustando la historia. Jeanne D'Arc también fue portadora de un Miraculous, pero no los cubriré en esta ocasión, y vivió más de 100 años antes de Kit y Nan. Muchas gracias a todos por sus reviews. Abrazos.
Abby L.
