Capítulo 21: Desconfianza (tercera parte)

En los cielos de Ponyhattan, se encontraba la princesa Celestia volando por el cielo buscando con su mirada si podría ver a su pequeño sobrino desde ahí. Stellar que estaba en su lomo, la ayudaba a buscarlo mirando abajo, aunque le costaba ver por la altura en que se encontraba, pero a la alicornio no le dificultaba mucho.

La potra se preocupaba al no observar indicios de su hermanito y le aterraba lo que le podría pasarle al estar solo en las calles de esta ciudad que no conoce. La pequeña miraba un momento el horizonte.

—Tía Cely ¿ya va a ser de noche?— preguntaba confundida ya que no sabía qué hora era.

—Sí. Por desgracia, ya tendré que elevar a la luna en unos minutos— respondía preocupada.

—Oh no, ya va a ser de noche y todavía no lo encontramos— decía Stellar muy preocupada.

—Sí, pero debo felicitar a tu hermanito que se esconde bien— comentaba Celestia admitiendo lo bueno que se escondía su sobrino.

—Sí. Siempre me gana en los escondites— mencionaba la potra apenada al recordar cuando jugaba el juego con el potrillo.

—Ji, ji. Ya veo y más que es pequeño— decía la princesa con una risita para luego mirar el horizonte y empezaba a brillar su cuerno para bajar el sol.

—Sip… ¿Dónde estás, hermanito?— pensaba la pequeña preocupada al ver la luna alzándose en el horizonte y cuando terminó en lo alto, la alicornio apagó su cuerno para después seguir buscando. Stellar se quedaba un poco pensativa hasta que se le ocurrió algoEmmmm. Tía Cely.

— ¿Si?— la adulta seguía volando, pero prestaba atención lo que decía la potra.

— ¿Aquí hay una biblioteca?— preguntaba curiosa.

—Si ¿Por qué? ¿Acaso quieres leer algo?— preguntó girando su cabeza para ver a la potrilla extrañada.

—No, pero creo que ya se en donde está Comet— respondió con una pequeña sonrisa.

Un rato después

Celestia aterrizaba frente a un edificio y se bajaba Stellar de su lomo para ir a las puertas del sitio, pero estaba cerrado.

—Oh no, está cerrado— decía entre deprimida y frustrada la potra.

—No te preocupes, mi querida sobrina. Ya sé que hacer— sin poder decir algo, el cuerno de la princesa brillaba con intensidad y desaparecía de ahí para reaparecer dentro del edificio frente a la puerta de entrada —Listo. Ya estamos dentro— decía la adulta con una sonrisa mirando a su sobrina que se encontraba algo mareada por la tele transportación.

—…— la potrilla sacudía su cabeza para ver que estaban en la biblioteca y el lugar se encontraba oscuro por la noche, aunque se iluminaba un poco por la luz de la luna que atravesaba las ventanas del sitio —Emmmm ¿No nos meteremos en problemas por esto?— preguntaba preocupada.

—No, para nada. Además, soy la princesa de Equestria. Si nos atrapan, no pueden hacer nada, porque yo soy la máxima autoridad del reino— respondía la alicornio con una sonrisa de orgullosa.

—Ok… pero aun así ¿estás segura, tía? Porque sé que tu no harías una cosa ilegal.

—Sí, lo sé. Es ilegal y nunca copies lo que yo hago, pero si es para encontrar a mi sobrinito, yo haré lo que haga falta y haré todas las ilegalidades que sea posible— comentaba de forma dramática con la frente en alto.

—… ¿Estas intentando ser la tía divertida?— preguntó con la ceja arqueada.

— ¿Soy tan obvia?— Celestia se ruborizaba de pena.

—Sí, pero creo que no es buen momento para eso— respondió con tristeza.

—Sí, lo sé, pero traté de animarte un poco ya que estuviste deprimida en todo el día— decía la princesa con preocupación en su voz.

—Sí, se tu intención, pero si no estoy con mi hermanito que se supone que es mi responsabilidad, nada me hará feliz — comentaba deprimida y más al recordar la discusión que tuvieron hace horas haciendo que se arrepintiera mucho.

—Ya veo, pero tranquila, lo encontraremos y esta vez, no dejaré que tengas esa gran responsabilidad tan joven— decía con una sonrisa maternal poniendo su gran ala derecha, en el lomo de la pequeña.

— ¿E-En serio?— preguntaba mirándola sorprendida.

—Si, en serio y cuando lo hallemos, iremos a mi palacio y estarán a salvo, y muy cómodos hasta… podemos asaltar una tienda de chocolates— respondía con una sonrisa burlona.

— ¿En serio?— arqueaba una ceja.

—Si, en serio ¿recuerdas cuando rompí la pared con ustedes en mi lomo y exigía chocolates?— preguntó con burla al recordar esos tiempos de antaño cuando sus sobrinitos, eran más pequeños.

—Sí, lo recuerdo, aunque creo que eso fue abuso de poder— respondió con los ojos entrecerrados.

—Sí, lo sé, pero abusar un poquito, no es malo, aunque le pagué por el chocolate. Tampoco quería pasarme— al escuchar eso, Stellar no evitó dar una risita igual que Celestia —Aunque lo mejor era lo tierno que se veían con sus pasamontañas hasta creo que les dio diabetes a los que estaban en esa tienda— decía con un tono bromista.

—Sí, recuerdo que una yegua se desmayó por eso— comentó la potra al recordar como una yegua caía al suelo con las patas arriba por observar a su hermanito que se veía muy adorable. Las dos se reían un poco.

—Bueno, busquemos a tu hermanito, antes de que venga la guardia a arrestarnos— decía la adulta con burla observando la biblioteca.

—Ok— Stellar sonreía un poco haciendo que la princesa sonriera por haber logrado que esté un poco alegre. Empezaban a caminar por el lugar buscando al pequeño travieso. La pequeña iba al lado de la mayor. Revisaban cada pasillo de la biblioteca, bajo los libreros hasta arriba de ellos, pero no había señales de él.

—Comet, sal. No tengas miedo. Soy tu tía Cely. Tu tía divertida— trataba de llamar Celestia caminando en una parte junto con su sobrina donde había algunas mesas para poder leer en ellos con tranquilidad. Ella esperaba no oír nada, pero en eso, escuchó una voz infantil decir…

— ¿Tía Cely?— la alicornio giraba su cabeza para ver a una mesa y veía salir de debajo de la misma, al potro azul oscuro que buscaban.

— ¡Comet! Me alegro que estés bien. Me tenías muy preocupada— decía la yegua alegre acercándose a él y se inclinaba para abrazarlo. El potrillo estaba sorprendido al verla ahí, pero después de unos segundos, le correspondía el abrazo. Su hermana se encontraba al margen de ese momento, quedándose detrás de los cascos traseros de la adulta.

—… ¿Cómo supiste que estaba aquí o en la ciudad?— preguntaba el pequeño rompiendo el abrazo para mirarla fijamente con extrañeza.

—Fue porque me encontré a alguien y sabía que te esconderías aquí— respondía su tía con una sonrisa para luego hacerse a un lado y dejaba ver a una sorprendida potra que no esperó esa acción de Celestia, poniéndola muy nerviosa.

—…

—… H-Hola…— trataba de saludar a su hermanito con una sonrisa nerviosa, pero él tenía la cara inexpresiva.

—Bueno, ya estamos los dos o mejor dicho, los tres juntos de nuevo — empezaba a hablar la princesa tratando de romper esa tensión entre los dos —Ahora podemos irnos a mi castillo. Necesitan asearse ¿no les parece, pequeños?— preguntó con una sonrisa calmada.

—… Si, supongo…— afirmaba la potrilla algo dudosa sin dejar de mirar a Comet.

—…— el aludido bajaba su cabeza para ver el suelo haciendo que su hermana se arrepintiera mucho por lo que le dijo en el tren.

—Así que vengan y vámonos de aquí— habló su tía de nuevo para dar media vuelta y empezaba a caminar pasando por un lado de la potrilla.

—…— el potro observaba a la yegua con detenimiento y hacía una mueca en sus labios ya que… su corazón palpitaba con fuerza —… Stellar, aléjate de ella, ahora— cuando dijo eso, Celestia se detenía de golpe, pero no se volteaba, solo seguía mirando al frente dándole la espalda a los dos.

— ¿Qué?— estaba su hermana confundida.

—… Ella…— le costaba decirlo, pero tragó saliva y lo dijo —… No es la tía Cely.

—Espera ¿Qué? ¿Cómo que no lo es? Si la veo igual…— en eso, fue interrumpida por una risa detrás de ella haciendo que girara su cabeza lentamente —Que siempre…— observaba a la princesa reírse como lunática.

—Je, je, je. Mi ama tiene razón. Mi querido sobrinito, es muy listo, pero eres un poco tontito. Yo soy y sigo siendo tu tía Cely, mi sobrinito favorito— decía la alicornio volteándose y cuando estaba frente a ellos, se podía ver que sus ojos, tenían la pupila achicada igual que su madre. La potra no quería creerlo, pero la cruda realidad, la golpeó en la cara.

—… No… La tía Cely no— hablaba temerosa al mirar a su tía también controlada por "Clara".

Unas semanas atrás

P.V de Celestia

Llevo días investigando, ver si había algo en la casa de los Galaxy que me pasé por alto, pero nada.

… Ordené a los guardias que sigan buscando cualquier cosa hasta la cosa más minúscula, puede servir.

… Bueno, el cuerpo de… Speed ya fue trasladado para que cuando encuentre a esa malnacida, podamos enterrarlo en el cementerio de Canterlot de forma digna como debe de ser… Por ser el mejor capitán que he tenido, mejor esposo y padre, y… el mejor amigo que una princesa puede desear…

Alivio que me encuentro en mi despacho llorando desconsoladamente hasta puse un hechizo para que no escucharan nadie mi llanto fuera del despacho… No quiero que nadie me vea así… tan frágil… tan débil… no quiero que piensen que soy una princesa débil ni tampoco que soy un blanco fácil para cualquiera… No dejaré que esa desgraciada le de satisfacción a mi sufrimiento…

La verdad, no debería sentir este odio que ahora siento, pero me quitó al semental que más me importaba en la vida… Sé que está casado y eso… aunque lo seguía queriendo y lo amaba… Sé que es una fantasía que no… nunca y jamás se hará realidad… pero al verlo ahí… en la cama… cubierto de sangre… sentí como una parte de mí, se hacía pedazos y como nacía un odio que nunca sentí hacia esa asesina…

Juro que la encontraré y que la… mataré… No le daré ningún juicio ni nada de eso… La mataré… con mis propios cascos…

… Sin embargo, siento aun preocupación por Aurora y mis dos queridos sobrinos… si no están ahí, entonces, escaparon o… los secuestraron… Eso último temía mucho y más por los pequeños… No somos familia, pero Speed me pidió si podía ser la tía… o mejor dicho, yo "rogué" de si puedo ser la tía de sus adorables hijos… No sé porque lo hice… Será por la soledad al no tener a mi hermanita a mi lado y quiero tener sobrinos por todos lados, supongo…

Tengo a Blueblood, pero él… no pasa mucho tiempo conmigo y tengo que mimarlo para que no haga sus berrinches…

Está Cadence también, pero no pasa mucho tiempo aquí y además, que prefiero que no lo esté por esta situación que está pasando y no quiero que me vea llorar…

Y pues, al estar con esos dos pequeñines de los Galaxy, me hace muy feliz y hace que no me sienta tan sola… Espero que se encuentren bien… Yo los encontraré, aunque me cueste la vida…

Sigo aún llorando encima de mi escritorio con mi cara tapada por mis pezuñas… No quería salir de mi oficina, prefiero quedarme aquí y ya está… Aunque hacer eso, no me ayuda a consolarme tampoco…

En estos días, me cambié de rutina, o sea para acostumbrarme a ésta gran pérdida… Alzo el sol y escondo la luna como siempre… Desayuno sola… Almuerzo sola… Converso sola, porque es lo más genial del mundo… Solo falta hacer un Speed hecho de rocas y ahí estaré feliz de la vida… hasta me casaré con las rocas y tendré piedritas… … Estoy loca de remate… Pero la mayoría del tiempo, me la paso llorando. No está alguien para que me consuele, nada… Speed era que me consolaba ya que a veces, llegaba a llorar al recordar a mi hermanita… La verdad, no me acuerdo si fingía llorar o no para recibir uno de esos abrazos de él, como si me estuviera protegiendo de cualquier mal que me atacaran…

Cuando estaba en los brazos de Speed, me sentía aliviada, protegida, delicada se podría decir que le dejaría en mis cascos mi vida… Que estaría a su merced… hasta me hubiera hecho lo que él quisiera y yo no le reclamaría nada…

Si Speed fuera otro poni, posiblemente, me exigiría cosas o si no, no me consolaría más… pero él no era así… No era como esos nobles que buscaban en cada situación, aprovechar mientras estoy débil… cuando sienta lo inútil que soy y cualquiera termina pisoteándome…

… Eso es lo que siento ahora, pero preferí encerrarme aquí y cancelé cualquier reunión que tuviera en estos días, porque no me siento con ganas de escuchar peticiones o sus quejas sobre algo… Era como tomar días libres… Algo que debí escuchar a Speed de descansar un poco de ser princesa, pero no podía, porque es una gran responsabilidad y todas esas cosas…

… Hubiera seguido en mis pensamientos, pero escucho la puerta tocar.

—Princesa Celestia, encontramos algo en la casa de los Galaxy— decía uno de mis guardias. Así que rápidamente, me sequé mis lágrimas con un pañuelo que tenía por aquí y mostré una expresión seria.

—Adelante— dejé que pasara el guardia ya que si tenía una pista, entonces, estaré muy cerca de encontrar a esa asesina. El poni entró mostrando una actitud firme, aunque notaba nerviosismo. No importa si intentan ocultar su miedo. Con solo ver sus rostros, es obvio que están con nerviosismos, porque… yo los intimido… La verdad, no quiero intimidar a nadie, pero con esta investigación, es estresante que saca lo malo de un poni.

—Princesa Celestia, encontré ésta clase de tarjeta escondida bajo el colchón de donde estaba nuestro fallecido, capitán Speed— decía con un tono deprimente y se acerca a mi escritorio para dejar en la mesa, una tarjeta manchada de sangre.

Lo agarré con mi magia y lo empecé a examinar por todos lados con curiosidad. No se veía nada por lo rojo que está.

—Ok, guardia. Buen trabajo. Puede retirarse, yo me ocuparé de esto— dije con seriedad mirando al guardia haciendo que diera una reverencia ante de retirarse por la puerta.

Cuando me quedé sola de nuevo, miré la tarjeta detenidamente. La verdad, no sé si ésta sería una pista o no, pero de igual forma, no puedo pasar nada por alto. Así que lo dejé en mi escritorio y pensaba en una manera de limpiar la sangre. Con agua no creo, porque borraría lo que tendría escrito. Con un hechizo tal vez… La verdad, no lo sé… En este momento, no tengo muchas ganas de hacer algo, aunque tenga una posible pista, posiblemente, sea una pista inútil, o sea en esta investigación, nunca tendríamos una pista ni una sola, porque esa asesina, sabía cómo cubrir sus huellas… Sin embargo, solo hubo una pista y es saber el sexo de la asesina, solo eso. No ayuda mucho, si no nos dice en donde rayos está ahora…

Observo esa tarjeta manchada de sangre fijamente. En realidad, no puedo despegar mi vista de esa tarjeta ya que me quedé pensativa recordando algo de la última conversación que tuve con Speed… para recordar si me mostró algo en ese día, aparte de decirme que quería días libres y vaya días libres que tuvo ya que ahora serán permanentes…

—… … Hollow Shades— me pasó por la mente esas dos palabras. La verdad, fue divertido jugar al ahorcado con él. Al menos era nuestro último juego antes de la tragedia… pero sigo sin entender nada, o sea no mucho ponis saben de ese lugar en ruinas, sin embargo, Speed me vino con un juego del ahorcado con esas dos palabras para un amigo suyo... A no ser que… mí querido sobrino fuera secuestrado antes de que viniera a mí despacho para pedir "días libres" y venga con un juego del ahorcado… Eso me hace confundir mucho por cosas que conozco muy bien de mi querido amigo y era que toma su trabajo muy en serio, y nunca pide días libres así de la nada, al menos que sea por una emergencia que surgió y debía tener esos días para poder investigar por su cuenta para que no me involucrara ni mis guardias…

Será que Hollow Shades ¿era una pista para saber el paradero de mi sobrino?... La verdad, tendría sentido eso, o sea se lo serio que era Speed y que no me vendría con un juego así de la nada, y más si era aquí, en mi despacho en horas de trabajos por así decirlo…

—…— estuve pensativa mirando esa tarjeta roja inexpresiva para luego levantarme del escritorio con una mirada decidida y caminé en dirección a la puerta. Ya sabía a donde tengo que ir a investigar. Solo debo ordenar que un grupo de guardias me acompañara a ese lugar.

En eso, me detengo antes de abrir la puerta ¿Sería lo correcto avisarle a los guardias sobre eso? Creo que investigaré yo sola ese lugar. No quiero que se involucren más mis guardias en esto, o sea si de casualidad, encontrara a esa asesina, prefiero estar sola… para matarla… Además, ya les exigí demasiado y no estoy segura si habrá algo allá…

Así que decidida, brillo mi cuerno y desaparezco de mi despacho con la intención de ir a ese lugar en ruinas sin que nadie lo sepa.

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Ahora me encuentro volando en el cielo en dirección a Hollow Shades, a ver si encuentro algo en ese lugar. Ya sería como las seis de la tarde y pronto debo bajar el sol para subir la luna… Aunque lo haré de una vez para que no se me olvide mientras investigo ese pueblo. De igual forma, en este día, anochecerá temprano… Los ponis podrán dormir más… supongo.

Bueno, después de subir la luna en donde estaría mi hermanita, volé por encima de un bosque, aunque tuve que bajar un poco estando entre unos árboles y no duró mucho ya que salí del bosque para luego aterrizar en el suelo, y empecé a caminar para entrar en este abandonado pueblo de Hollow Shades.

Observo alrededor para saber si hay algo… algún indicio de esa asesina o de los pequeños… y de Aurora también, pero lo único que veo, son casas abandonadas y veo como unas casas casi destruidas por la pared desplomada…

Me detuve en el centro del pueblo para mirar una casa destruida. A mí me parece extraño. La única vez que estuve aquí, no recuerdo que hubiera una casa desplomada o una pared destruida… Creo que esa yegua estuvo aquí, o sea me refiero a la esposa de Speed… Se lo fuerte que es y sentí esa fuerza en carne propia cuando le di la pezuña para saludarla, y me lo empezó a apretarlo como si quería arrancármelo… Ella y yo, no teníamos una buena relación la verdad, pero Aurora no me impedía que viera a mis pequeños sobrinos… Algo que teníamos en común, era verlos felices… pero ahora, deben estar asustados y solos con esa asesina…

Me preocupé mucho hasta me imaginaba lo horrible que estarán pasando mis sobrinos ahora… La verdad, hace que me sienta muy mal, como si hubiera recibido una patada en mis flancos, o sea Speed estaba preocupado por como secuestraron a su hijo y quería pedirme ayuda, pero creo que no podía por algún motivo, como que lo amenazó con hacerle daño a su hijo si me lo dice… Entiendo por lo que está pasando, pero me hace sentir mal… Si yo me estaba comportando como una potrilla pensando que era solo un simple juego del ahorcado… Debí sospechar que había algo raro en eso, sin embargo, solo pensé en el juego y como me burlaba de él…

Bajé mi mirada y unas lágrimas ruedan por mis mejillas al saber que la última vez que nos vimos fue con ese jueguito, y yo como toda una "amiga", me burlaba de él por los fallos que daba al intentar adivinar las dos palabras…

Me senté en mis flancos y más lágrimas caían de mis mejillas… Como quisiera que esa última vez, le hubiera confesado que lo amo… aunque tuviera esposa, quería decirlo… quería decirlo, quería decirlo, QUERIA DECIRLO, pero nooooo, me comporto como una potrilla y me burló en toda su cara… Quisiera que lo último que viera, era que yo lo amaba… Sé que nunca me correspondería por estar casado, pero al menos confesarlo, me aliviaría un poco mi pecho… pero jamás llegará ese momento… nunca…

—… Soy una tonta…— sollozo y no paro de llorar desconsolada. En ese lugar, puedo llorar cuando quiera ya que nadie me verá como su princesa es débil e inútil que no puede ni protegerlos de una asesina sádica que sigue suelta en las calles… Como quisiera que fuera yo y no él…

—… ¿Qué pasa? ¿Por qué lloras?— al escuchar eso, levanté mi vista de golpe con mis ojos algo rojos y tengo un ojo tapado por mi melena. Me levanto del suelo y empiezo a observar alrededor.

— ¿Q-Quien dijo eso? Exijo que me lo digas— dije entre molesta y llorosa aun ya que éstas lágrimas no querían parar de salir de mis ojos.

—No te enojes. Solo soy yo, Cely— en eso, oigo mejor esa voz y es masculina, pero conozco esa voz a la perfección haciendo que me quede impactada. No quería creerlo y además, es imposible, si vi su cuerpo perfectamente en la casa. Escucho unos pasos de cascos y giro mi cabeza para ver el costado de una casa que se encontraba oscuro, y pude ver unos ojos… azules.

—No… E-Esto es i-imposible…— estoy un poco asustada y retrocedía un poco.

— ¿Qué es imposible, Cely?— pregunta con una mirada curiosa y salía de la oscuridad dejándose ver para dejarme en un completo shock. No quería creerlo, pero estaba ahí mismo. Ese pelaje, esa crin, esa cutie mark… ese físico que me cautiva y ese… lindo rostro que siempre me da ganas de besarlo…

Eso último hizo que me sonrojara mucho al pensar eso, pero así pensaba siempre con verlo… Si, era el mismísimo Speed Galaxy… Pensé que estaba muerto, pero no, lo veo ahí mismo vivito y coleando.

—Me sorprende verte aquí, amiga— dijo el semental con una sonrisa mientras se acerca, pero yo retrocedo.

—A-Atrás… Y-yo sé que tú… no eres real… No lo eres… Solo eres una… i-ilusión de esa asesina para que baje la guardia y está muy equivocada si piensa que caeré en su truco— dije amenazante brillando mi cuerno con intensidad. Estoy enojada, no, furiosa de que se atreva a usar a Speed para hacer que baje la guardia por lo sentimental que soy con él.

— ¿De qué hablas?— pregunta confundido.

— ¡No te hagas el inocente! ¡Tú estás muerto y no eres real! No lo eres… no lo eres— me repetía varias veces de que no es real. El pegaso que conozco, está muerto y este no es más que una ilusión… Solo es eso…

—… Ya veo, pero ¿no pensaste que ese cadáver que te encontraste de mí, podría ser falso y yo soy el verdadero?— al escuchar esa pregunta, me dejó pensativa, pero a la vez, confusa ya que podría tener razón y ese cadáver fuera el falso, y éste es el verdadero o ¿es al revés? Eso me dejó muy confundida —Puede ser que te haya engañado para que te destrozaras por dentro por la cercana relación que tenemos nosotros ¿no crees?— continua hablando y me quedé mirando el suelo pensativa.

La verdad, podría tener razón. Puede ser que… me haya engañado y Speed siempre estuvo vivo… … No sé, me dejó muy confundida y no se en que creer… Aunque con solo mirar fijamente a Speed que se encuentra en un par de metros de mí, vi que parecía tan real, pero aun así, mi cuerno sigue brillando ya que no sé si me está engañando para caer en su trampa, pero en eso, con un solo pestañear, Speed ya estaba al frente mío dejándome impactada… Sé de ante casco que es veloz, muy veloz… Aunque lo que pasó después, me dejó paralizada y era que me puso un casco en una de mis mejillas, secándome las lágrimas.

—No llores. Una princesa linda como tú, no debería llorar— no sé porque, pero al escuchar eso, hizo que me sonrojara y mi cuerno se apagó ya que… no sentía peligro alguno al estar con él… Dejo que me seque mis lágrimas que ruedan por mis mejillas.

—Yo… pensé que te había… p-perdido— dije con una sonrisa y más lágrimas salían de mis ojos.

—Tranquila. No llores. Tú nunca te desharás tan fácilmente de mí. Je, je— dijo mirándome con una sonrisa burlona y di una risita.

—Sí, lo sé, Speed…— lo miro fijamente a los ojos y él a mí —… S-Speed… yo…— quería decirlo, quería confesarme, pero tengo un nudo en la garganta, me cuesta decirlo… No me atrevía a hacerlo.

… Sin embargo, al estar distraída, siento algo en mis labios y lo que vi, me impactó hasta siento mi cara arder mucho y siento como mis alas se extienden de golpe por esa acción… S-Speed me está besando en mis labios… No sabía que hacer ya que estoy paralizada… … Esto es lo que había soñado siempre… Sentir sus labios... uno de mis sueños era besarlo, pero como tiene familia, no podía, ni me atrevía a hacerlo, ni siquiera robarle un beso… … …

Yo no podía corresponderle el beso… ya que… e-esto está mal… Tiene una esposa e hijos… Está mal… Así que con delicadeza, lo aparto con mis pezuñas para romper el beso…

—S-Speed ¿P-por qué hiciste eso?... N-No debiste hacerlo… T-Tienes una esposa que te ama… No le metas los cuernos— dije aun con mi cara roja y retrocedía un poco.

—No te preocupes por ella, nunca lo sabrá. Además, que sé que tú… me amas, Cely— al oír eso, mis ojos se abrieron de par en par.

— ¿C-Como supiste eso?— pregunto impactada.

—Pues, al verte como te comportabas conmigo, era fácil de deducirlo, Celestia— responde con una sonrisa pícaro.

—… Y-Yo… N-No quería decírtelo, porque estas casado y pues… yo… temía que al confesar eso, perdería tu amist…— fui interrumpida por Speed que me tapó mi hocico con un casco.

—Nunca perderías mi amistad, Cely y además… yo también te he amado desde que estuve contigo— yo me quedé sorprendida al escuchar eso.

— ¿E-En serio? P-pero ¿Qué hay de tu esposa?— pregunté aun con sorpresa ya que no me esperaba para nada esa confesión y mi corazón latía con fuerza.

—La verdad, empecé a amarte a ti como no tienes idea y con Aurora, no siento lo mismo hasta pensé en divorciarme ya que lo único que recibo es golpe y golpe de mi maltratadora esposa— responde acariciando una de mis mejillas.

—P-Pero sé que lo hace con amor y… porque eres olvidadizo a veces— comenté con un tono bromista, pero aun así, no me quita esa sensación de mis labios al recibir ese beso.

—Con tantos golpes, se me olvida hasta mi fecha de nacimiento— dijo rodando sus ojos fastidiado, pero luego me sonríe y toma mi barbilla con un casco, y acerca su rostro al mío. Mi corazón latía con fiereza —Pero esta vez, haré lo correcto… y quiero que tú seas mi princesa… mi querida Cely— al oír eso, noté un momento un cambio de color en sus ojos y pues, no sé porque, pero no puedo dejar de ver sus ojos y en eso, siento otra vez como me besa mis labios y no sé porque, pero le correspondo el beso y cierro lentamente mis ojos, dejándome llevar por el cálido beso del semental de mis sueños.

… No quería separarme de él por nada… Quería seguir besándolo por un largo rato hasta siento como me abraza el lomo… No necesito ver que debe estar parado en dos para poder abrazarme bien y yo le correspondo el abrazo pasando mis pezuñas por su cuello para intensificar más el beso… aunque sentía como uno de sus cascos, pasa acariciando una de mis alas... yo dejé que lo hiciera hasta le dejaría… que me tocara mis … enormes flancos… Más grande que los de Aurora… Creo que con eso… le gano…

Duramos un rato besándonos hasta que lo rompimos para recuperar aire… Yo lo vi directo a los ojos… y sonrío embobada por el beso…

—… Tienes unos lindos ojos…— dije mirando sus ojos que son amarillos y me sonríe para acariciarme una mejilla.

—Gracias, linda. Ji, ji, ji. Eres muy hermosa, eres toda una sexy diosa, eres nalgona… e inútil. Ji, ji— da una risita, "Speed" y su voz masculina, se convirtió en femenina, pero a mí no me importó. Vi con la misma sonrisa al supuesto semental y no me importa que me diga nalgona o inútil hasta eso me excita escuchándolo de ella —Dime ¿eres ahora mi princesa nalgona? Ji, ji, ji.

—Sí, lo soy. Soy su princesa nalgona hasta la eternidad… ama— respondo al ver a mi ama disfrazada de mi amigo fallecido y no dejo de sonreír.

—Así me gusta, mi inútil nalgona. Ji, ji. Desde ahora en adelante, serás útil para algo y podrás mover más, ese enorme trasero que tienes. Ji, ji, ji— mi ama sonríe y me mira con malicia mientras cambia de forma a como es ella… A la vez, que mi ama camina alrededor mío como examinándome y sentí como me da una nalgada en mis flancos…

La verdad, no me importa que me dé nalgadas… si ahora mis enormes flancos, le pertenece… No solo mis flancos, todo mi cuerpo… Mi ama puede hacer lo que quiera conmigo… Ahora soy eternamente suya… como su juguete… … … Ahora obedeceré y le cumpliré cualquier cosa que pida mi sensual ama…

En la actualidad

Los dos potrillos estaban retrocediendo para alejarse de la princesa del sol, pero se chocaban con un librero, no tenían salida. La adulta los miraba, más a su sobrino con una sonrisa perturbadora.

—Estaba pensando cuando te darías cuenta, mi querido sobrino ya que por lo visto, mi ama hizo algo raro en tu pecho para saber que cuando te da pulsaciones fuertes de repente, significa que ese o esa poni no hay que confiar ¿o era que ese hay que confiar? Bueno, en otras palabras, yo por lo que veo ¿no crees?— empezaba a hablar Celestia acercándose un poco a ellos con un meneo de caderas.

—Entonces… por eso, mi corazoncito… hace eso— mencionaba Comet poniendo su pequeño casco en su pecho.

—Pues, claro. Además, que eso no es normal. Hay muchos corazones que no soportaron el pequeñísimo poder de mi ama y tú fuiste el elegido, o sea sigues vivo. Algo que me alegra mucho, mi tierno sobrinito— decía la princesa y al estar cerca de ellos, pasaba su pezuña en la cabeza del potro, desarreglaba su crin, pero en eso, Stellar apartó el casco de su tía como si fuera un empujón al saltar y se ponía frente a su hermanito.

— ¡No lo toques!— exclamaba la potra con enojo haciendo que el potrillo se sorprendiera por su actuar. Sin embargo, la alicornio miraba a Stellar con seriedad haciendo que la intimidara —… N-No lo t-toques…— tartamudeaba, pero aun así, seguía firme intentando de que no le vea lo aterrada que estaba, aunque no funcionaba muy bien.

— ¿Sabes algo? Te hubiera castigado o encerrarte en el calabozo por ese acto de agresión hacia la mismísima princesa Celestia— habló intimidándolos y la potra temía mucho por lo que haría la adulta —Pero…— continuó hablando —No lo haré, porque eres mi sobrina glotona que tendrás unos enormes flancos igual que los míos. Je, je— se reía un poco picara y movía sus flancos de un lado a otro.

—…— los dos Galaxy no decían nada. Solo se quedaban callados y fastidiados al ver que se comportaba casi igual que su madre.

—Así que no seré como los trata su madre ya que usa la fuerza y es bruta… digo usa la fuerza bruta. Yo los atraparé de forma sencilla y sin necesidad de hacerles daño, aunque viéndolos bien— la yegua blanca acercaba su rostro para verlos detenidamente. Los pequeños se encontraban nerviosos por su acercamiento — ¿Quieren seguir huyendo? Por sus aspectos, me da la sensación que no…— agregaba con una sonrisa burlona mientras levantaba su cabeza alejándolo de los potros haciendo que se aliviaran un poco, pero en eso, observaban que se hacía a un lado dejando la vía libre. Los hermanos Galaxy se confundían mucho por ese acto, aunque veían la oportunidad de escapar, sin embargo, sus miradas se dirigían hacia la princesa.

— ¿Q-Que haces?— preguntaba la hermana mayor extrañada y temerosa.

—… Les doy la oportunidad de irse y les daré ventaja. Quiero saber cómo se siente perseguir a los que quiere a mi ama— respondía la adulta con burla sin dejar de verlos con esa sonrisa que los perturbaba.

—…

—…— los pequeños la miraban y después veían la vía libre para luego volver su mirada a la alicornio con una mirada molesta.

—Tía Cely ¿crees que somos brutos? La puerta está cerrada— mencionaba Stellar con fastidio.

—Y tu usas magia, o sea… no es justo— se quejaba Comet al ver la gran desventaja que tenían ahora ya que a diferencia de Aurora, Rainbow Dash y Fluttershy que eran pegasos, la gobernante de Equestria, era una alicornio y sabían que escapar de una que volaba, y hacía magia, sería imposible y más por ser pequeños.

—Sí, lo sé. Quise saber lo listo que son al saber que ya no tienen escapatoria. Sin embargo, la única forma sería, atacarme y derrotarme, o sea ¿tienen valor a enfrentarme?— preguntaba la alicornio desafiante y extendía sus grandes alas para mirarlos de forma desafiante.

—…— los dos potros bajaban la vista al suelo con tristeza.

—Je. Sí, eso creí— guardaba sus grandes alas en sus costados y se ponía frente de ellos de nuevo para inclinar su cabeza —Solo son potrillos tontitos que creían que escapar, podrían solucionar algo, pero lo único que hacen, es sufrir, estar hambrientos y no estar a cuidado de nadie. Es triste y a mí me entristece mucho, y me entristece mucho más de como terminaron separados por una discusión que no debieron tomar— decía mirándolos con tristeza y ponía una expresión algo adorable con esa mueca en sus labios por lo "triste" que estaba.

—…— Comet miraba a otro lado deprimido con las orejas bajas.

—…— Stellar veía de reojo a su hermanito con la expresión de tristeza.

—…— la adulta levantaba su cabeza para mirarlos con una sonrisa maternal —Así que ¿por qué no se disculpan? Y así todos estaremos felices ¿no les parece?— preguntaba con esa misma sonrisa para animarlos a que se disculpen, pero ninguno dijo nada —Por favor, digan algo— insistía con un tic en sus labios, aun sonriendo.

—…

—Si no dicen nada es ¿porque son tan necios como una mula o porque estoy yo?— preguntaba la yegua con un tic en un ojo.

—…

—Tomaré eso como un si…— rodaba sus ojos, pero no quitaba esa sonrisa —Bueno, si ya se cansaron de huir, súbanse a mi lomo para llevarlos al castillo ¿sí?— daba media vuelta y meneaba sus flancos para que se subiera en ella.

—…— los dos potrillos no decían ni hacían nada. Solo miraban el suelo deprimidos ya que no importaba lo que hagan, ya no podían escapar.

— ¿Es en serio?— preguntaba mirándolos fastidiada sin voltearse —… ¿No van a responderle la pregunta a la gobernadora de Equestria?— exigía con seriedad, pero seguían igual —Ok. Como dije, no los atraparé con brutalidad, soy una princesa y su tía. Si no me toman como princesa, entonces, como tía, les pido que vengan conmigo ¿sí?— decía con una sonrisa alegre.

—… Tú no eres mi tía… Solo eres otra rarita como mami…— habló el potro viendo a Celestia con enojo.

—Ya veo…— la adulta no habló por un minuto observando la mirada molesta de su sobrino —Pero sobrinito ¿Qué es lo que te importa mucho en esta corta vida que tuviste y que aún habrá más adelante?— preguntaba con una sonrisa maliciosa.

—…— Comet estaba sorprendido por lo que dijo y se ponía algo nervioso mirando de reojo a su hermana. La potra se encontraba confundida por lo que preguntó.

—Tú me lo dijiste ¿recuerdas? O tendré que ser muy "clara" para eso— al decir eso la princesa, brillaba su cuerno y sin previo aviso, rodeó con un aura a la pequeña y la levitaba hacia ella de golpe.

— ¡AAAAAAhhhh!— daba un grito sorprendida.

— ¡Stellar!— gritaba el potrillo asustado al ver a su hermana en apuros.

—No quería hacer esto, pero si no me quieren escuchar, entonces, lo haré a la fuerza— decía la yegua con malicia en su voz. La hermana mayor intentaba liberarse de su magia, pero no podía moverse para nada.

—T-Tía Cely ¿Q-Qué le harás a mi hermana?— preguntaba Comet asustado.

—Algo que tú siempre deseabas ¿verdad?— respondía con burla apretando un poco a la pequeña haciendo que diera un quejido de dolor —Siempre discutiendo, peleando como si se odiaran de por vida. Entonces, te haré las cosas más fáciles y ya no tendrás discusiones. Si es por algo que te dijo esta mala potrilla, puedo hacer que ya no tengas que entristecerte nunca más— apretaba un poco más haciendo que diera un pequeño grito de dolor y le salía unas pequeñas lágrimas de sus ojos azules por el dolor que sentía.

—N-No, por favor… — suplicaba el potrillo con miedo y su palpitación, estaba a millón por el miedo que sentía por su hermana.

— ¿Por qué sigues queriéndola después de todo lo que te dijo? ¿Por qué?— cuestionaba Celestia por el comportamiento del potro.

—… … P-Porque es mi t-tonta h-hermana y aun a-así… … la q-quiero mucho— confesó Comet con lágrimas en sus ojos.

—…— Stellar escuchó eso con los ojos bien abiertos y sus lágrimas caían mucho. Ahora se sentía peor de lo que ya estaba.

—… Vaya, te tardaste mucho para decírselo ¿no crees? Je, je— daba una pequeña risita aflojando un poco su magia para que la potra respirara tranquila.

—… P-Por favor… No le h-hagas d-daño… … I-Iré con e-ella, si no le h-haces daño…— suplicaba el pequeño resignado y sus lágrimas caían al suelo.

—…— se quedaba pensativa la mayor.

—P-Por favor…

—… ¿Sabes algo, mi querida sobrinita? Tienes suerte de tener un hermanito que aun te quiere a pesar de lo que hiciste y a pesar de esas discusiones que tienen siempre…— hablaba la adulta haciendo que Stellar se sintiera muy mal y se arrepentía de lo que había dicho —… Y ahora… lo perdiste… Lo que siempre has deseado, mi querida y malcriada sobrina— la hermana mayor miraba a su hermanito arrepentida y viceversa, pero en eso, Comet se empezaba a asustarse ya que el cuerno de Celestia brillaba con intensidad, aunque la potra no se daba cuenta de eso y sin previo aviso, lanzaba un pequeño rayo mágico en la nuca de la potrilla.

— ¡Stellar!— fue tan rápido ese hechizo que le lanzó su tía haciendo que todo el alrededor de Stellar se oscureciera y eso fue lo último que escucharía de la voz de su hermano menor.

Continuará.


Bueno, espero que les haya gustado de lo que pasó con Celestia. La verdad, nunca mostré una escena con Celestia en estos capítulos, porque no sabría que poner y por eso lo puse así como un flashback de lo que le pasó siendo narrado por ella. Así sería la mente de las hipnotizadas, supongo XD O sea no piensan mucho, supongo :v

Eso es todo.

Nos leemos.