Hola a todos...
Después de tanto he decidido volver, se que muchos creían que no volvería y les pido disculpas. He pasado por momentos complicados y a decir verdad deje de escribir porque me sentía bloqueada y perdí motivación, disculpen mi larga ausencia, espero no ausentarme durante tanto tiempo y por lo menos darle un buen final a esta historia.
Sin más espero y disfruten este capítulo.
Los personajes de Mai Hime no me pertenecen.
Natsuki…
El tiempo y los días pasan tan lento. Dentro de mi mente fluyen tantos recuerdos, sentimientos, frustraciones, odio y tantas más emociones que ni si quiera sé cómo clasificar. Me siento tan confundida, dolida no lo sé, mi hija es todo para mí, pero lo que he echo no está bien, la he lastimado por culpa de este rencor que me carcome día tras día, ¿cómo puedo olvidar lo que me hizo shizuru y él?, ¿cómo olvido el dolor tan grande en el que me vi envuelta por su capricho?, ¿Cómo mató su recuerdo?, ¿cómo dejó de lastimar a mi hija?.
Son tantas las cuestiones, es tan poco el tiempo y es tan grande el dolor que me siento incapaz de perdonar a pesar de los años. A veces me miro fijamente al espejo y me desconozco a mi misma, yo era una persona llena de luz, fuerza y vitalidad, nada me podía detener, luchaba por lo que quería, mis metas y ambiciones las veía siempre cerca, nunca me importó la actitud desaprobatoria de saeko, la ausencia de mi padre ni el daño que me causó alissa, sentía que podía superar cualquier obstáculo porque era fuerte, porque me tenía a mi misma y sentía que con esto era suficiente, sentía que nada podía romperme, que siempre encontraría el modo de ponerme de pie, pero me equivoque. Nunca nadie me había hecho tanto daño como ella, tal parece que el amor que me juraba tener era sólo una invención más para tenerme a su merced, ¿pero ella que ganaba?, ¿qué gano yo odiándola aún?. El tiempo pasa y mi hija está creciendo, quiere a su madre y yo ya no se la puedo quitar, el abuelo tenía razón al decirme que tarde que temprano ella se presentaría en la vida de mi hija, lo que temo es que al llegar ella ocupe mi lugar y aleje de mi a suki, tal como yo lo hice. Sé y entiendo que me he equivocado, la conciencia me grita cada día que soy una desgraciada, pero me niego a perder lo último que me queda del amor que yo sí le tuve a shizuru, tal vez ella jugó conmigo, pero yo en verdad le entregué mi alma y corazón, recibiendo solo dolor. Suki es mi luz, la pequeña chispa que ilumina mi camino a través de las tinieblas que me rodean, mi ancla para seguir de pie y sobre todo seguir viviendo para verla ser feliz. Me es lastimoso que su felicidad se vea en su madre y no en mi, pero no tiene que ser así del todo, debo encontrar alguna manera de redimirme ante ella, después de haberle gritado sin razón, la hice llorar y yo sentí que mi corazón se aplastaba poco a poco, así que salí de la casa a pensar ¿qué debo hacer?, ¿por qué no puedo volver a mi yo del pasado?, ¿podré perdonar algún día a shizuru?.
-señora, señora-mi chófer me sacudió ligeramente del hombro-¿se encuentra usted bien?
-sí-respondí escuetamente, ¿realmente estaba bien? - si estoy bien, ¿pasa algo?
-no señora, es solo la hora en que me pidió que pasara por usted
-es cierto, lo había olvidado, vámonos a casa-estaba desde hace algunas horas sentada en una banca de un parque, necesitaba pensar y tratar de aclarar mi mente, para lo cuál no tuve mucho éxito, sin embargo me sentía más tranquila para volver y disculparme con mi hija.
Subí al coche y el chófer arrancó, el camino era corto, tal vez demasiado para mí en estas circunstancias. Al llegar a la mansión baje del auto y observe un vehículo que no me resultaba familiar, mi mente comenzó a imaginar mil y un posibilidades y en todas ella estaba involucrada.
-Pero cómo se atreve a poner un pie en mi casa-estaba absolutamente segura que shizuru estaba en la casa, entre echando humo a la casa. La calma que había obtenido hace poco de fue al traste cuando entre y la vi al final de la escalera hablando como sin nada son mi madre.
-¿porque está en mi casa esta mujer?-grite fuerte, estaba tan llena de furia que no media mi voz ni mucho menos mi reacción.
-Natsuki, cálmate por favor-me pidió mi madre, pero yo lo único que quería era sacar a empujones de la casa a esa intrusa-shizuru ya se iba
-Yo, yo, lamento mucho esto saeko- respondió ella. Le miré dura y fijamente, quería que sintiera como mi odio la traspasaba. Ella solo agachó vista y salió de la casa, mientras yo sentía que reventaba del coraje.
-¿Contenta? - preguntó mi madre frente a mí.
-no-conteste seca-sabes todo lo que me ha echo esa mujer y no entiendo porque la dejas entrar aquí
-ella es la madre de mi nieta y me niego a seguir tú juego Natsuki, ya han sido suficientes años de odio, debes perdonarla por el bien de la niña
-¿perdonar?, ¿acaso has dicho perdonar? - le dije fuerte-yo jamás perdonaré a esa mujer, que no te das cuenta que me destruyó. Ella me quito todo lo que quería, jamás la podría perdonar, me escuchas, jamás
-no Natsuki, ella no te destruyó, date cuenta hija que la única que se ha destruido a si misma eres tú. El odio desmedido que le tienes sin saber la verdad te esta consumiendo-saeko se acercó a mí y me tomó de los hombros-hija por favor date cuenta, abre los ojos
-¿Cómo puedes hablarme así? -me solté de su agarre, mi furia no cedía y menos con lo que me acababa de decir saeko-¿Cómo te atreves a decirme esto?
-hija por favor
-por favor nada, tú no tienes derecho a recriminarme nada, por tú culpa me case con ella, tú me vendiste a los fujino-finalmente grite lo último con dolor y mucha rabia
-Natsuki no me hables así. Se que me equivocado pero soy tu madre, así que exijo que me respetes
-¿Cómo puedes pedir respeto cuando me has dejado toda la vida sola?, para lo único que has estado presente es para arruinarme la vida
-YA BASTA- el abuelo grito interponiéndose entre ambas, saeko lloraba a mares y o solo rechinaba los dientes con impotencia al borde de las lágrimas-estoy cansado de sus peleas, esto tiene que parar ya. Saeko vete a tu habitación, Natsuki a mi despacho, ahora
Vi como se alejaba saeko, sus pasos eran lentos e iban acompañados por lágrimas, en ese momento me sentí terriblemente mal, sabía que acababa de herir profundamente a mi madre, pero mi orgullo se negaba a reconocerlo. Seguí mi abuelo al despacho, entró el primero y luego yo, cerré la puerta baje la cabeza y espere su reprimenda.
-mira Natsuki, te diré solo 2 cosas y quiero que guardes silencio-el abuelo estaba enojado, muy enojado, su expresión era dura - lo primero que diré es que te desconozco, no sé ni entiendo que te cruza por la mente, pero he llegado a mi limite. Todos estos años me mantuve al margen creyendo que algún día recapacitarías pero me equivoque
-abuelo, yo-trate de defenderme
-Te dije que te guardaras silencio-no pude decir nada, pero aún así, ¿como me defendía? - se que mi hija no es la madre perfecta, pero ella ha echo lo que ha podido por ti, está profundamente arrepentida de el pasado. Lo cuál tú sólo has aprovechado a tu favor para herir a esa pobre muchacha, a tu hija y a cualquiera que se acerque a ti, lo cual incluye a ti misma. No sabes cuán avergonzado me siento de ti, tú no eres la muchacha con buenos principios que yo crié
Las palabras de mi abuelo me estaban doliendo y mucho, la rabia se iba disipando y entraba de golpe en remordimiento.
-yo también tuve que ver en tú matrimonio y créeme que me arrepiento, no había escusa valida para obligarte hacer algo así, te pido perdón sincero por mi participación-el abuelo tenía razón, en el fondo de mi corazón siempre le he recriminado todo a saeko, sentía que al culpar a alguien me sentiría mejor, que descargaría el dolor por abandonarme tanto tiempo-quiero ver de nuevo a mi verdadera nieta, a la persona fuerte y honorable que yo eduqué, y no a esto en que te has convertido a causa de las acciones de alguien
-yo-traté de balbucear, sentía que un gran peso caía sobre mí
-no, no te recriminaré nada más, sólo quiero que sepas que las acciones de una tercera persona y tú cegues te han llevado a donde estas- para estas alturas lloraba, lloraba como nunca había llorado en tanto tiempo-cuando te des cuenta de todo y te sientas lista, quiero que abras este sobre
El abuelo coloco un sobre blanco algo pesado sobre mis manos, mis lagrimas fluían empapando el sobre.
-por favor ábrelo, tal vez cuando lo abras encuentres el final a todos tus tormentos-dicho esto mi abuelo tocó mi hombro y salió del despacho dejándome totalmente sola
Shizuru..
El ver a natsuki tan enojada me hizo sentir mal, su mirada estaba tan llena de rabia que sentí como me traspasó completamente. Cada vez que la veo, la veo tan furiosa y dolida, tanto que me ha llegado a dar miedo, ya no veo nada en ella de la persona tierna, atenta y amable de la que me enamore, en su lugar veo a un ser que sufrió una metamorfosis a un demonio. Me duele que ante sus ojos yo sea culpable de todo, cuando todo fue obra de reito y sus artimañas para separarnos. Aveces me pregunto como seria si reito jamás hubiera regresado, o si yo nunca hubiera accedido a verlo.
-¿hija estás bien?-mi padre tocó ligeramente mi mano-hace unos minutos que te llamo pero no me haces caso, layla esta en el salón
-perdóname padre, me preocupa que saeko haya tenido un encuentro desagradable con natsuki- y era verdad, me da miedo que le haya pasado algo malo
-no te preocupes hija, estoy seguro que ella se sabe defender perfectamente de esa fiera-mi padre tomó suavemente mi cabeza y deposito un suave beso-ahora ve con tú visita
Layla es una buena persona, se que tiene sentimientos hacia mí, pero lamentablemente yo no siento nada que no sea un afecto amistoso hacia ella. Ella me hizo ganar el juicio contra reito y tengo la esperanza de que pronto obtengamos buenas noticias respecto a mi hija.
-hola-layla se acercó a mi y deposito un suave beso en mi mejilla, acariciando la contraria con su mano- ¿cómo te encuentras?
-estoy bien gracias-retiré suavemente su mano de mi mejilla tomándola en mis manos y guiándola a el sillón mas cercano.
-te tengo buenas noticias- me dijo muy entusiasmada, tomo mis dos manos entre las suyas y me vio a los ojos. Vi sus ojos y solo observé una alegría sincera-el juez reabrió el caso y acepto la apelación
-¿de verdad?-dije feliz, si era verdad, podría enfrentar nuevamente a natsuki y pelear por mi hija-júrame que es verdad
-te lo juro- dijo colocando su mano derecha en su corazón-te prometo que muy pronto tendremos a suki en casa
Estaba tan feliz que me eché a sus brazos y me dejé llevar por mi alegría. ¿será que al fin podre ver a mi hija sin esconderme?, esto tiene que ser un nuevo comienzo, un comienzo para suki y para mi. Un inicio sin artimañas, sin rencor y sobre todo lleno del amor que le tengo a mi hija.
Natsuki...
Después de la discusión con mi madre y mi abuelo salí de la mansión y me recluí totalmente sola en los escombros que alguna vez fueron mi hogar. Lloré, lloré como jamás en mi vida, grité, paté muros hasta que sentí que mi alma se liberaba lentamente. Observé la casa, en sí seguía en pie, los escombros habían sido retirados, seguramente el abuelo mando a limpiar todo, ahora solo me rodeaban las paredes negras que algún día fueran blancas. Recorrí cada rincón, enfrente los recuerdos buenos y malos, vacié mi corazón y así ha quedado vació esperando algo que lo vuelva a llenar y hacer latir como antes. Mi mente ahora esta clara de alguna forma, he reconocido mis errores y estoy dispuesta a saldarlos, solo necesito un poco más de tiempo para perdonarme por completo a mi misma, porque sí, yo misma me he hundido hasta donde estoy. ¿de que sirve tanto rencor?, ¿para que me atormento tanto?, seguramente shizuru, sí, shizuru ahora puedo decir su nombre, seguramente ella siguió con su vida con él y yo solo me destruí y para que. Alejé a todos de mí, perdí tanto y gané nada, solo un alma marchita y seca que día tras día se muere poco a poco, me siento igual que la casa, igual de vacía y gris.
-gracias amigo-me acerqué y acaricié a duran, durante todos estos días no tengo idea de como llegó aquí, pero no se ha separado de mí-tú si me quieres verdad
Tomé la cara del perro y lloré. Mis manos y mi cuerpo estaban cubiertos de hollín, pero a duran no me importaba que manchara su pelaje con mugre y lagrimas.
-¿que debemos hacer amigo?-pregunte como si este pudiera responderme y así fue, este ladro y me hizo ir hasta donde había dejado el sobre que me dio el abuelo-¿crees que es momento de abrirlo
Volví a preguntarle a el gran can, mientras me limpiaba el rostro con el dorso de mi mano. Cuando salí de la casa salí sola y por alguna extraña razón únicamente traje conmigo este sobre. Le di varias vueltas en mis manos, manchandolo de mugre en el proceso, entre más lo veía y tardaba duran ladraba y ladraba.
-ok ya entendí-le dije bajo- lo voy abrir
Tomé el dobles del sobre y lo abrí, cuando retiré el dobles cayeron a mis pies un grupo considerable de hojas, duran se avalanzó sobre estas y no me dejaba ver que era, lo aparté suavemente para poder recoger las hojas
-espera, vas a ensuciar todo, déjame ver que es-jalé de nuevo a duran y recogí el total de los documentos y comencé a revisar que era-oh duran que he echo
Lo que el sobre contenía era el acta de sentencia de un juicio que entabló shizuru contra reito, también estaban las declaraciones tomadas, las pruebas de culpabilidad.
-no, no, esto no puede ser así-me negaba a creer que todo había sido una trampa-esto no puede ser
Leí todas y cada una de las palabras, no una ni dos veces, fueron cientos o así lo sentí yo, sentía un dolor que me ahogaba como nunca antes. Todo fue una trampa bien planeada, ¿porque lo hice?, ¿porque?, ¿porque fui tan idiota?. El dolor era grande, pero no tanto hasta que comprendí por todo lo que shizuru pasó, recordaba la confesión del infeliz y me daba rabia
- yo solo obtuve lo que quería y me fui-mencionaba reito en su confesión
-¿a que se refiere señor?-preguntó el agente
-usted sabe a lo que me refiero agente, yo quería destruirla y lo hice
-¿usted acepta que atento contra la vida de las personas involucradas en su caso?
-si, que más da, yo mandé a desaparecer a kruguer, aunque casi no ocupó ayuda
-¿acepta los cargos en contra de la señora Fujino?
-sí, si ya lo que sea, ¿cuando me encierran?
En el acta se establece que reito acepto los cargos, no solo aquellos delitos que cometió en contra nuestra, sino también en contra a terceras personas. Sin embargo se detalla que durante su confesión manifestó conductas asociadas a un trastorno psiquiátrico, por lo que se le condenó a purgar la pena de 50 años dentro de un manicomio.
-maldito, maldito-repetía ne voz alta en medio del llanto-perdóname shizuru
Si tan sólo hubiera visto esto antes todo hubiera sido con diferente, si la hubiera escuchado, me duele tanto, en dolor pasado solo era el inicio de lo que esto representaría. Me sentía morir, me quedé sentada en el suelo, rodeada de todos los papeles con duran a mi lado.
-hija, hija- alguien me llamaba, era la voz de mi abuelo
-abuelo perdóname, perdóname te lo ruego-me lancé a sus pies y le rogaba por su perdón
-no hay nada que perdonar hija- se arrodillo a mi altura sin importar que lo llenara de hollín y me abrazó como nunca antes
-perdóname-repetía como un mantra en su pecho, cometí tantos errores y el peso ahora me caía de lleno y sin remedio.
-tranquila, ahora todo termino, es momento de retomar tú vida
Por ahora es todo, se que les parece breve, pero es necesario que sea así. Natsuki tocó fondo y ha enfrentados sus demonios, sabe todo y se ha dado cuenta que se equivocó. Ahora se aproxima su cambio, ¿será que shizuru la perdone?, ¿qué sucederá?
No olviden dejar sus comentarios, créanme que es un aliciente para mí, disculpen faltas ortográficas prometo revisar mejor.
Hasta la próxima
