Capítulo 17

Eriol no podía dejar de reír mientras Syaoran entornaba los ojos por milésima vez.

"No es chistoso."

Eriol limpió una lágrima de sus ojos bajo sus gafas mientras intentaba contenerse. "Eso lo dices porque te pasó a ti." Rio. "Bien, bien, por lo menos ya conociste al hermano de Sakura."

Syaoran apretó la mandíbula. "Y seguramente ya me odia, casi me fulmina con la mirada." Dijo recordando la cara de Touya cuando, después de ponerse la ropa que se habían quitado mutuamente e intentar arreglarse el cabello, Sakura había abierto la puerta. Tras varios golpes insistentes de parte de su hermano.

Sakura tenía un fuerte sonrojo que seguramente delató lo que habían estado haciendo momentos antes.

Escuchó a Eriol controlarse un poco más. "Me sorprende que no hayas salido corriendo del departamento después de eso."

"Si lo hubiera hecho, hubiera sido como aceptar que estábamos haciendo algo malo… lo cual no estábamos haciendo." Aclaró sintiendo su propio sonrojo.

Eriol lo miró pícaramente. "El amor nunca es algo malo, aunque hasta yo he de aceptar que probablemente no es algo que quieras imaginar a tu hermana haciendo."

"Sólo nos estábamos besando" dijo él sintiéndose un poco avergonzado al recordar como había estado a punto de desabrochar el sostén de Sakura. "En fin… para disimular, Sakura mencionó el festival que habrá hoy por la noche y dijo que deberíamos ir todos juntos."

Eriol se soltó nuevamente riendo hasta que con un suspiro se tranquilizó. "Lo que significa que quieres que vaya para no quedarte sólo con Sakura y su hermano ¿no?"

Syaoran evitó decir algo.

"Bien, bien, una distracción no está demás." Dijo Eriol sin dejar de sonreír. "Por lo menos Sakura ha progresado bastante bien, aceptando entrenar su magia y hablando de los sueños que ha tenido."

"¿Has notado algo distinto en su aura?" preguntó Syaoran, ahora que había mencionado el progreso de Sakura.

"No mucho, el aura negra que la rodea sigue presente, lo importante es que su aura brillante sigue predominando, así que no me preocupa tanto… por el momento."

Syaoran asintió. "Me estuvo platicando de la muerte de sus padres y percibí como su magia se sentía distinta, mucho más sombría."

Eriol adoptó un tono más serio. "¿Crees que esa aura sea ocasionada por ese evento en su vida?"

Syaoran se encogió de hombros. "Sería posible ¿no? Que un evento traumático como ese y los sentimientos negativos ocasionados por el mismo sean la causa."

Eriol pareció pensarlo un poco. "Puede ser… pero aun así tengo la sensación de que falta algo que no hemos analizado bien. Syaoran después de la muerte de Sakura ¿recuerdas todo?"

Syaoran frunció el ceño dubitativo. "Sí. Es decir, ese día, después de todo, es muy confuso. Seguramente se deba al trauma del momento, pero lo demás lo recuerdo bien. ¿Por qué lo preguntas?"

Eriol miró por la ventana antes de contestarle. "Porque para mi también es muy confuso ese día. Lo extraño es que el trauma o la tristeza para mí no fueron como lo que tu sentiste y aun así no recuerdo claramente nada después de que Sakura murió."

"¿Por eso piensas que hay algo más? ¿Algo que pudiera estar relacionado a su aura?"

Eriol asintió. "Si bien una de las explicaciones de esa aura maligna son las emociones negativas, la otra explicación sólo podría ser que Sakura tenga una maldición. Y si es el caso, eso debió pasar en esa vida."

"¿Crees que alguien pudo maldecir a Sakura?"

"Tal vez estoy haciendo muchas conjeturas, pero podría ser una posibilidad que no hay que descartar."

Syaoran lo analizó un momento, viendo los edificios de la ciudad a través de la ventana. La gente caminando por la calle cual si fueran pequeñas hormigas. "Tal vez los sueños que esta teniendo Sakura tengan algo que ver con todo… ella también dijo que el accidente que tuvo con sus padres fue provocado y de alguna forma ella fue la única sobreviviente. ¿Cómo se relaciona todo?"

"Mmm…" musitó Eriol pensativo. "Hay muchas cosas, sólo debemos encontrar la relación entre todas, si es que la hay. Sería mucha coincidencia que todos sean eventos independientes."

"Y las coincidencias no existen ¿cierto?" musitó Syaoran.


"Tomoyo y yo iremos a buscar un baño" dijo Sakura, intentando ignorar la mirada incómoda que le dedicaba su hermano a Syaoran.

"Nosotros podemos ir por bebidas" ofreció Eriol con una sonrisa casi burlona. "Las esperamos por la rueda de la fortuna."

"Sí muy bien" accedió Sakura jalando a Tomoyo por la muñeca.

Después de alejarse unos pasos, Sakura dejó escapar un suspiro nervioso. Escuchó a Tomoyo reír suavemente a su lado. "Así que… ¿Cuándo conoció Syaoran a tu hermano?"

Sakura luchó por contener un sonrojo. "Ayer… ¡fue terrible! Estaba segura de que Touya golpearía a Syaoran en cualquier momento… tal vez no fue lo mejor invitarlos a ambos a venir al festival, pero estaba tan nerviosa que no sabía que decir."

Tomoyo asintió riendo. "No me gustaría estar en tu lugar" admitió. "Tu hermano se ve del tipo sobreprotector."

Sakura pasó las manos por sus ojos. "Están los sobreprotectores y luego está Touya. Además, ayer no llegó en el mejor momento. Casi nos encuentra a Syaoran y a mí en … una posición un tanto incómoda." Tanto por evitar sonrojarse… Sakura sintió su rostro arder nuevamente al recordar la escena. "Nunca estuve más agradecida porque Touya no tuviera llaves del departamento."

Tomoyo soltó una carcajada. "Parece que tu relación con Syaoran va progresando muy bien."

Sakura casi se lleva las manos al rostro para taparlo avergonzada, pero se contuvo. "Ni me digas, no sé que me dio más pena. La cara de Touya cuando vio que no estaba sola, que llamara mocoso a Syaoran o que yo dijera que es mi novio."

Tomoyo parpadeó divertida. "¿Ya son novios?¡¿Por qué soy la última en enterarse de eso Sakura?!"

Sakura negó efusivamente con la cabeza. "¡Es lo peor del caso! No sé quien estaba más sorprendido, si Syaoran o Touya. No he platicado con Syaoran al respecto, hasta ahora sólo hemos estado saliendo… algo casual. ¡Pero si le decía eso a mi hermano seguramente lo habría asesinado!"

Tomoyo colocó una mano sobre su hombro intentando reconfortarla… Tal vez lo habría logrado si hubiera logrado ocultar su risa. Sakura gruñó frustrada. Todo el tiempo que llevaban en el festival había estado lleno de tensión. Y cada vez que Syaoran intentaba caminar a lado de Sakura, Touya había logrado 'sutilmente' evitarlo, poniéndose en medio.

"Si pudiera meterme a un hoyo y no salir hasta que se vaya mi hermano lo haría." Susurró por lo bajo.

"Vamos Sakura, ¿qué sería la vida sin una o dos situaciones incómodas? Aparte son las mejores anécdotas para contar cuando pase el tiempo."

"No creo que contaría esta anécdota a nadie en el futuro, Tomoyo."

"Mmm… tal vez tú no" rio.

Sakura entrecerró los ojos y soltó nuevamente un suspiro.

El festival Yulan se festejaba en varios sitios a lo largo de la ciudad de Hong Kong. Eriol le había comentado a Sakura que uno de los mejores lugares para disfrutarlo era en el Templo Tsz Wan Kok. El templo se ubicaba en una colina alta y a pesar de encontrarse en la ciudad, al subir las escaleras de colores cubiertas por un techo amarillo, se sentía como transportarse a otra época. Los densos árboles cubrían los lados, que con la temporada otoñal desplegaban distintos colores cobres, amarillos y rojizos, los cuales, a su vez, contrastaban con aquellos tonos grisáceos de los troncos. Las escaleras, así como los caminos principales entre cada puesto de la feria habían sido decorados con pequeñas luces incandescentes que le recordaban a un espectáculo de luciérnagas.

El mismo festival se celebraba en Japón, pero Sakura no había visto que le dedicaran tanto esfuerzo como el que veía desplegado ante ella. A pesar de la situación, Sakura no pudo evitar admirar la decoración que la rodeaba.

Después de salir de los baños, Tomoyo sugirió caminar por otro pasillo de regreso, para ver los diferentes puestos. Casi a la mitad de ese pasillo había una bifurcación así que tomaron el lado izquierdo y casi inmediatamente las letras del cartel de uno de los puestos llamaron su atención. Eran letras doradas, curveadas en las orillas casi traviesamente sobre un fondo azul oscuro cubierto por motas pequeñas blancas que le recordaron el cielo nocturno estrellado. Las letras decían.

'La misteriosa fortuna.'

Bajo el cartel, la entrada era cubierta por una espesa cortina de terciopelo violeta. Y en el mismo momento en que sus ojos reposaron sobre ella sintió un jalón que la atraía. Era similar a aquel sueño.

Recordando las palabras de Eriol sobre sueños y premoniciones dio un paso al frente como en un trance.

"Que curioso puesto" escuchó decía a Tomoyo a su lado.

"Voy a entrar un momento Tomoyo." Dijo y vio la cara confundida de su amiga antes de remover la cortina con su mano, que contrastaba con el color violeta, y entrar.

"Bienvenida" escuchó una voz tenue frente a ella y vio a la dueña del puesto. Era una mujer que vestía un hanfu de color blanco con detalles violetas incluyendo el grueso listón que rodeaba su esbelta cintura. La mujer no podía ser mucho mayor que Sakura, sus párpados delineados con un color negro resaltaban unos claros ojos grises. "¿Te interesa saber tu fortuna?"

Sakura pasó saliva sin estar segura del porque de su nerviosismo. Aun así, tomó el asiento que le ofrecía la mujer en el extremo opuesto de la mesa rectangular donde se encontraba.

La mujer barajeó un mazo de cartas largas con lentitud y le pidió colocar su mano sobre el mismo por unos segundos. Tras partir el mazo en tres montículos del mismo tamaño sacó una carta de cada uno y las extendió frente a Sakura, permitiéndole ver las figuras estampadas en el frente de cada carta.

Sakura sintió su pulso acelerar el ritmo.

Frente a ella se encontraba una carta con la figura de un individuo colgado boca abajo con los brazos cruzados sobre su pecho. En medio, un esqueleto cubierto por una capucha negra, la cuchilla curva de la guadaña en su mano derecha y los huecos negros donde irían sus ojos. La última figura representaba una rueda dorada con manecillas y letras indescifrables.

"El pasado" escuchó decir a la mujer, sacándola del estupor en el que se encontraba. Intentando ignorar la intensa sensación de deja vú, miró a los ojos grises de la joven.

"El colgado en una posición invertida" dijo señalando la primera carta. "Habla de arrogancia, egoísmo, sacrificio. De tu parte o de alguien muy cercano. Está ligado con la muerte" continuó, señalando la carta del medio. "Pero esta carta habla de la muerte, no del fin … renacimiento tal vez" musitó pensativa. "La carta final, la rueda de la fortuna, denota cambios… oportunidades de cambio, esperanza."

Sacó de cada mazo una carta más, colocándolas en la mesa sobre las otras. "El presente. El diablo" señaló a la primera carta en la que una figura roja con cuernos sobre la cabeza le sonreía burlonamente. "Habla de una fatalidad inminente, llevada a cabo por una fuerte obsesión, nuevamente no logro percibir si es tuya o de alguien más. Pero esta latente." Su mano se movió a la segunda carta. "La justicia, habla de la búsqueda de equilibrio, del karma donde tus acciones pasadas pueden servir de guía para situaciones que se aproximan." Su dedo acarició la última carta. "La estrella es una luz en la oscuridad, iluminando tu futuro y tu pasado, nuevamente denota esperanza."

Saco una carta más del mazo del medio y la colocó sobre todas las anteriores. "El futuro. Los amantes." Dijo indicando aquella última carta. "Te beneficiará recordar que los opuestos son dos lados de una misma moneda y que no existe uno sin el otro. La decisión correcta podrá ser tomada sólo si te aceptas a ti misma y a los demás."

Sakura dejó escapar el aire que había estado conteniendo en sus pulmones. ¿Qué rayos significaba todo aquello?