"Del frío viene el calor"
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Las clases se verían suspendidas en los días de navidad, pero regresarían el día siguiente de año nuevo.
Para Bakugou ese pequeño lapso de tiempo que les daban de descanso era un reverendo fastidio, puesto a que no celebraba la navidad; además, los coros navideños, los adornos, las luces, las compras navideñas, etc. Le parecían molesto.
Una pérdida de tiempo, a pesar de que a la mayoría del grupo 1A estaban entusiasmados por celebrar las vísperas navideñas cada uno en sus hogares, pues les daba permiso la escuela de poder visitar a sus familias con ese único propósito.
Esa mañana que llegó al salon de clases, sus compañeros adornaban un árbol navideño exclusivamente para compartir entre ellos el dichoso espíritu navideño, aquel que tanto aborrecía por ser tan nefasto en la existencia de todos.
A parte de que estuvieran adornando el árbol, los días se habían tornado muy fríos, sumándole que estuvo lloviendo a cántaros.
Se abrió paso al salón, dirigiéndose a su pupitre, tomando asiento. Chasqueó la lengua en indiferencia, subiendo ambas piernas a la mesa del pupitre, recargando su espalda en la silla.
—Yo digo que le pongamos una enorme estrella— Sugirió Uraraka, con un dedo a lado de su boca.
—Sí, se miraría más colorido— Coreó la chica invisible.
—Oigan y que les parece si hacemos una pequeña reunión antes de que todos vayamos a nuestros hogares?— Intervino Momo, captando la atención de las chicas que exclamaron en regocijo.
—Suena bien— Comentó Tsuyu.
—Sí!— Dijo Uraraka dando un brinco.
—Y que alguien se vista de santa— Kirishima dijo abriéndose paso entre las chicas, que le miraron en curiosidad.
—Alguien vestirse de santa?— Supuso Momo, pensativa. De pronto se le iluminó el rostro. —Ya se! Porqué no disfrazamos a Midoriya?—
—A Deku?— Suspiró Uraraka, parpadeando.
—Ah! Midoriya?— Se rio Kirishima.
—Midoriya es el más lindo de la clase— Expuso Momo, cabeceando segura. —Lo más razonable sería que se disfrazara de santa para nosotros, sería la cosa más linda de la clase!—
—Ay sí— Expreso Uraraka deleitada, y las demás chicas acordaron en unísono con ella.
Y en eso, como si lo hubieran invocado, apareció Deku en la entrada del salón.
—Buenos días— Saludó teniéndole una sonrisa amable a todos en el grupo, seguido de él venía Iida y Todoroki; a éste último, Bakugou le dirigió una mirada desdeñosa, rodando los ojos.
Acaso lo único para lo que servía Todoroki era para enfadarlo?
Puede ser.
—Buenos días, Kacchan— Deku lo saludó despampanante.
—Tsk— Asintió al saludo, ocultando su vergüenza por ser atacado de esa manera por él.
—Bakugou, buenos días— Le dijo Iida, cordialmente.
Él asintió, correspondiendo al saludo.
—Midoriya!— Kirishima se le acercó a Deku, quien le dijo buenos días. —Hay algo que necesito decirte, de parte del grupo— Lo rodeó con el brazo, exaltando a Deku.
—Q-qué sucede?— Preguntó asustadizo.
—Queremos que te disfraces de santa— Notificó alegre, sin notar la cara de espanto por parte de Deku.
—Qu-qué?— Chirrió apenado, encogiéndose de hombros.
—Ya lo oíste— Le dio una palmada fuerte a Deku, que se abalanzó adelante, mas no se cayó ni se tropezó. —Te disfrazarás de Santa para la reunión que organizaremos de navidad—
—Pero-pero— Trastabilló terriblemente confundido.
—Midoriya no parece convencido de disfrazarse— Se opuso Todoroki, poniendo una mano en el hombro de Deku, encendiendo alarmas en la cabeza de Bakugou que se calentó de ira. —Por qué no hacemos una votación para elegir a alguien más?—
—Me parece correcto, Todoroki-kun— Iida concordó, con los brazos cruzados.
—No!— Gritaron las chicas en unísono.
—El chiste es que lo haga Midoriya— Insistió Momo.
—Sí, de eso se trata— Mencionó Kirishima, asintiendo.
Deku mascullaba asustado, encogiéndose más y más, moviendo los ojos en todas direcciones, con la frente arrugada, y el dedo debajo de su barbilla.
Bakugou se puso de pie, yendo hacia él, pero en eso Deku levantó la cabeza y se posicionó en la zona donde el profesor Aizawa daba clases.
—De acuerdo— Habló fuerte y tembloroso. —Me vestiré de Santa—
Qué dijo? Bakugou puso gesto de completa indignación.
Todos aplaudieron excitados, agradeciéndole por su amabilidad y su tierno rostro que era lo primero en lo que se fijaron para decidir sobre quién se vestiría de Santa, aunque sólo fue una idea de Momo que lamentablemente contagió al resto de las chicas y se esparció hasta los chicos.
Ambos bandos estaban aferrados en tener a Deku disfrazado de Santa, sumándole que querían que fuera el destacado de la clase en colocar la estrella en el árbol navideño.
Era un terrible hábito por parte del grupo 1A en tener a Deku como el principal objeto en llamarle "lindo"; si Deku aceptaba ser tratado así, sería por ser tan amable y también un cabeza hueca.
Bakugou podía inhalar el olor a humo saliéndose de sus palmas, cuando Shoji cargó a Deku con sus largos brazos hasta la punta del árbol para que éste colocara la estrella.
Su cara colorada denotaba la oleada de nerviosismo que quizás se apoderaban de Deku, sobre todo, aumentando posterior al haber puesto la estrella y que el resto de la clase le aplaudiera por su acto.
Por qué trataban a Deku con tanto afecto?
Acaso su propósito eran hacerlo enojar con el nerd?
Rechinó los dientes, encolerizado, agradeciendo que el profesor Aizawa arribase al salón, frenando el escándalo que tenían los demás para con Deku, a quien no dejaban en paz por mucho que se los pidiera de buena manera.
Deku era un débil para lidiar con todos a la vez.
Cuando terminaron las clases, salió de prisa, bufando.
Kirishima se fue con Uraraka, Kaminari se fue con Mineta a quién sabe donde, y él, pues estaba solo.
En sí, no le causaba la mayor molestia estar solo, porque ya estaba acostumbrado a la soledad con la que recientemente se había forzado a lidiar desde que sus sentimientos por Deku florecieron con fortaleza, y qué decir? Si crecían con tal velocidad descomunal que se descarrilaban de la carretera de su meta de ser el héroe número uno del mundo.
A pesar de esto y aquello, su meta de ser el mejor seguía en pie.
Cuando hubo pasado el primer pasillo para bajar por las escaleras, se topó con Deku. Él estaba solo. Al acercársele, notó que su cabeza pendía de la pared, y su hombro estaba pegado a la pared como si quisiera cubrirse del frío.
Frunció el ceño.
—Deku— Le habló tan calmado como pudo ser.
El aludido, se exaltó, irguiendo la cabeza en susto.
—K-Kacchan?— Ladeó la cabeza.
Algo en su comportamiento le resultó raro.
Bajó los escalones hasta llegar en el que Deku estaba parado, y le dirigió una mirada intensa, causándole un leve sonrojo al nerd, quien se tambaleaba con sus pies al estamparse con la pared.
—Qué hacías?— Quiso saber, arrugando las cejas.
Podía sentir la respiración abrumada de Deku a centímetros de la suya, sus enormes ojos verdes lo miraban curiosos, inquietos.
—Yo estaba pensando— Respondió entre su aliento.
—Pensando en cómo abrigarte del frío?— Se burló él, cero convencido de su respuesta.
Deku movió la cabeza en negación.
—Entonces, qué hacías pensando aquí?— Lo miró intenso, penetrándolo con sus recios ojos rojos, haciendo que Deku apretara los dientes, tenso.
—N-no se cómo decirte— Confesó Deku, subiendo sus manos a la altura del pecho en protección.
—Y por qué rayos no?— Inquirió exasperado. Deku retrocedió asustado.
—K-kacchan— Le hizo señas de que se calmara.
—¡No me voy a calmar!— Se objetó indignado.
—Es que—Aclaró Deku su garganta.
—Es que, qué?— Bufó Bakugou iracundo.
—En cómo mejorar mi nueva técnica— Confesó torpe. —All Might me dijo que también la mejorara, y yo le conté que estoy entrenando con Kacchan— Chocó dos dedos suyos entre sí. —Nos felicitó porque nos juntamos para entrenar— Esbozó una sonrisa tímida.
—Eso no me convence— Siseó molesto.
—Es-espera Kacchan— Deku se atrevió y lo tomó del brazo con ambas manos, sorprendiéndolo al instante.
—Suéltame— Se defendió sin hacer esfuerzo alguno, notando que Deku apretaba los ojos y tenía las mejillas encendidas. Él estaba ruborizado por completo.
—No, Kacchan— Se rehusó Deku.
—Qué te crees que haces?— Reprochó, su pecho dando vuelcos descomunales.
—Escúchame, Kacchan— Suplicó Deku, aferrándose a su brazo.
Cómo habían llegado a eso tan rápido?
—Qué rayos quieres decirme, estúpido Deku?— Le hubo gritado.
—Si puedo invitar a mis amigos a la reunión que hacen nuestras mamás— Espetó.
—Hah?!— Vociferó perturbado.
—No he dejado de pensar en si los invito o no— Expresó poniendo cara entristecida. —Porque Iida no irá a visitar a sus padres, y los padres de Uraraka estarán trabajando, y no quiero que estén solos— Bakugou puso su mano libre en la boca de Deku, silenciándolo.
—Ya entendí— Disuadió. —No digas más—
Deku lo ojeó curioso, parpadeando ansiosamente.
—Trae a tus amigos raros a la reunión— Dijo suspirando en frustración. —Sólo deja de complicarte, está bien? Si tienes un problema, dímelo, no sufras tu solo por tonterías como esas— A esto, Deku se rió, y Bakugou quitó su mano de su boca.
—Gracias, Kacchan—
—Ni lo menciones— Revolvió su cabello rizado con su mano libre, porque la otra estaba siendo sostenida por ambas manos de Deku. —Sólo era eso lo que te inquietaba o hay más?—
—Esas dos cosas me tenían pensando mucho— Admitió, riéndose entre dientes. —Lo siento si te molesté—
—No me molesté— Gruñó haciendo una mueca.
—Bueno, gracias, Kacchan— Sonrió Deku amable.
—Como sea— Bajó la mirada, sonrojado.
—Oh, lo siento— Soltó su brazo, percatado de su acción, ruborizado de los nervios. —Te-te forcé a escucharme—
—De qué te disculpas?— Pisoteó Bakugou, ofendido porque Deku estuviera de ese modo. Obvio, no es como si le hubiera molestado aquello.
—Hehe— Se rió de nervios, revolviendo sus cabellos con la mano. Completamente rojo del rostro.
—De qué te ríes ahora?— Exclamó en un gruñido; a esto, Deku sacudió la cabeza, poniendo gesto de ser regañado.
—Na-nada, Kacchan— Trató de callarse, pero su risa de nervios seguía presente.
—¡Deja de reírte!— Bufó. —¡Es molesto!—
—Me-mejor me voy— Trastabilló, alejándose de él.
—A dónde vas?— Se giró a verlo, molestándose por su retirada.
—A hacer mi tarea—Respondió, calmando su risa. —En-entrenaremos hoy, Kacchan?—
—Huh?— No se acordaba de que habían acordado de entrenar juntos tres veces a la semana, y él no le especificó cuáles días entrenarían juntos. Fue un idiota al no decirle las cosas a Deku tal cual eran.
Deku lo miraba expectativo, esperando de él una respuesta.
Simplemente asintió, para después ver cómo Deku se despedía de él sonriéndole cálidamente y se esfumaba de su vista.
Era tan cálido ver su sonrisa, que sin esfuerzos le dirigía a él.
Definitivamente no perdería contra Todoroki.
Definitivamente él no perdería.
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P.D. Este capítulo es de Bakugou, pero el próximo es de Todoroki.
Espero que les haya gustado
