Con mi vida II.

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Cassandra y la mayoría de los presentes no pueden creer la decisión tomada por la princesa, fue un acontecimiento inesperado que eligiera a Varian sobre los demás residentes del reino, desconocen por completo el motivo, la razón por la cual ha elegido a su amigo; Varian había estado primero en la vida de Rapunzel, antes de ser una princesa, antes de esa verdad, antes que el reino, el niño estuvo antes, no lo dejara de lado; la dama de compañía detuvo a la princesa de su avance, consiguiendo una mirada sorprendida de Rapunzel, interrogando con la mirada el motivo por el cual ha sido detenida.

"Rapunzel, ¿Has enloquecido?", la pregunta de Cassandra era prácticamente un grito, una interrogante que Nigel no se preocupó de reprender, porque él mismo tenía esa duda, dejándole hablar tan inapropiadamente como fuera necesario para responder la cuestión.

"¡Cassandra!", Varian grito enojado de tal insulto, pero la princesa lo detuvo, poniendo una mano en el aire, indicando y suplicando que se calmase.

"Varian es mi amigo", esa era la razón por la cual iba a seguirlo, esas palabras hicieron feliz al niño, transmitiendo una sensación cálida que superaba el frío anteriormente sentido, complacido por lo importante que era para la princesa.

Varian sonrió de manera amable y agradecida, la princesa sonrió similarmente, asintiendo con determinación, alejando la mano de Cassandra de su hombro, siguiendo su camino en la búsqueda de un abrigo mejor para el clima del exterior; Varian se estremeció ante la mirada de Cassandra, ella le miro con odio un momento, dándose media vuelta para ignorarle y seguir a Rapunzel, gritándole a la princesa algo sobre la tormenta, la conversación se fue perdiendo conforme se alejaban, por eso no pudo conseguir más detalles.

El aire y presión de la habitación se volvió pesada, casi arrebatándole el aire y complicándole respirar, era una sensación horrible sobre su cuerpo, Varian quería detener a Rapunzel, arrepintiéndose bastante de no haberle seguido, cuando quiso ir detrás de ella, las pesadas miradas pertenecientes al capitán, los guardias y Nigel le impidieron cualquier intento de escape, su cuerpo se paralizo, su mente gritando que no se atreviera, pues algo malo le sucedería si lo hace, por ello permaneció en el suelo, viendo como su única salvación se alejó por completo.

"¿Cómo te atreves a pedirle tal cosa a su alteza?", Nigel preguntó con evidente odio en su voz.

"Ella y yo tenemos un acuerdo, ella me prometió…"intentó explicar, siendo interrumpido por Nigel.

"¡La princesa Rapunzel tiene responsabilidades con el reino!", Nigel gritó, haciendo al niño retraerse en su lugar.

"Nigel…", el capitán trató de intervenir al ver el comportamiento optado por el consejero, pero no tuvo suerte en ello.

"¡Ustedes no se entrometan!", el grito enardecido de Nigel atrajo la atención de los pobladores dentro de la otra habitación, las damas de compañía y otros guardias cuidando de la puerta también se asomaron al interior, mirando lo que acontece en el interior.

Stan, Pete y el capitán mismo se replegaron a sus posiciones, todos le dedicaron una mirada de disculpa al niño en el suelo, deseaban poder protegerlo de Nigel, el hombre parece otra persona, el carácter tranquilo se reemplazó con una ira inexcusable. El capitán se sentía inútil al ver como el niño agachaba la cabeza, si solo hubiera mirado la expresión de su rostro, notaría lo equivocada que eran sus pensamientos de un niño débil al punto de la ruptura; Varian no le tenía miedo, era una ira similar consumiéndole lentamente, trataba de controlarse por Rapunzel, no quiere hacer una escena allí y menos con Nigel, no vale el esfuerzo.

"Rapunzel es mi amiga", su voz sonaba tan débil y entrecortada, asustando a los guardias por un posible ataque de pánico, si solo hubieran mirado de cerca, terminarían notado que estaba mordiendo las palabras para no gritar y explotar metafóricamente, o incluso saltar sobre el consejero real del rey Frederic.

"No puedes acapararla de esa manera", no le gusta a Varian ver como Nigel quiere mantenerla encerrada en el castillo, era parecido a esa mujer, esa odiosa mujer; pensar en similitudes no era ventajoso ni creaba el estado de tranquilidad que necesita para mantener la calma.

"Las personas del reino están en peligro", dijo señalando la sala donde estaban los demás, estas personas se sobresaltaron, ocultándose detrás de las puertas, pero seguían allí, queriendo saber que sucede.

"Ellos están a salvo aquí", dijo Varian señalando los alrededores del castillo, no iba a pasarles nada permaneciendo en el interior, era el lugar más seguro y estar allí los protegía del terrible clima exterior, no necesitaban la presencia de Rapunzel, él, en cambio…

"Eres un mocoso egoísta, mencionando que yo la acaparo", dijo Nigel con desdén, sorprendiendo a los otros presentes, pues no creían en la capacidad del consejero de ser tan cruel, y menos con un niño; "¿Qué hay de ti?", Nigel menciono, señalando al niño sentado sobre el suelo.

Varian se quedó en silencio, pensando en las palabras del consejero real, cuestionándose si realmente era egoísta pedir a la princesa ayuda, era una mala persona por hacerlo, no lo sabe bien, pero comenzó a dudar, quizá no era la mejor idea haberse presentado en el castillo de esa manera, queriendo llevarla a una serie de potenciales peligros; la sonrisa triunfante de Nigel no pasó desapercibida para el joven alquimista, quien distinguió las intenciones del hombre.

"No…", su voz era inaudible para el resto, no iba a dejarle ganar, él no era egoísta, él quería su ayuda, ella acepto seguirlo, ayudarle.

No iba a doblegarse ante ninguno de ellos y, sobre todo, menos ante Nigel, "¡No soy egoísta!", grito con fuerza e ira en su voz, sonando como un gruñido salvaje y peligroso.

Los habitantes de Corona, los guardias, el capitán, las damas de compañía y el mismísimo Nigel se sobresaltaron por la reacción del niño, ninguno esperaba el semejante giro y cambio de voz. Varian se puso de pie, si se mantenía en el suelo, Nigel seguiría utilizando la gran diferencia de altura para intimidarle, no iba a permitirle seguir haciendo eso, no le tiene miedo, ni antes y ahora no se dejará pisotear por el hombre.

"¿Para que la necesitas?", tal pregunta hizo a Varian retroceder un paso, la mirada de Nigel exige la respuesta, pero Rapunzel le pidió conservar el secreto, ella confía en él, no iba a traicionarle de esa forma, regalando secretos que no le pertenecen con tal de librarse del odio de Nigel sobre sí mismo.

"Prometí no decirle a nadie", su voz salió débil, pero Nigel logró escucharle.

"¡Dime de inmediato!", exigió Nigel.

"¡Mi padre necesita ayuda!", era lo único que puede decirle, sin exponer a la princesa al conocimiento que ella, y algunos otros conocen, eso no debe saberlo Nigel, no requiere tal información, es un soplón que le diría al rey, "Ella es la única quien puede ayudarme", eso era verdad, pero lo demás lo conservara para sí mismo, no quiere morir aun por haber hablado de más.

"Esa tormenta es peligrosa", Nigel exclamó, Varian no iba a negarlo, él viniendo del exterior, sabe bien de los peligros existentes allá afuera, "¿Por qué quieres ponerla en peligro?", con esas palabras Varian se detuvo a pensar, con mucha suerte él pudo conseguir llegar al castillo, hubo mucho riesgo en volver a salir, sobre todo en como la tormenta parece no detenerse.

Los demás volvieron a asomarse por la puerta, guardando silencio todos en un acuerdo demasiado evidente, pues meterse en la discusión de ellos dos no era favorable para el valiente atrevido que quiera interponerse; los guardias y las damas de compañía también observaban la escena, la situación se volvía peligrosa, era notable con las miradas de odio que Nigel y Varian se dan entre ellos, que podrían matarse entre sí en caso de que alguno se atreviera a dar el primer paso.

"Yo vengo desde Old Corona, puedo llevarla de regreso conmigo", haber hecho el viaje hasta el castillo le deja saber cuál es el mejor camino, que riesgos evitar, como llegar más rápido, pues se queda sin tiempo.

Nigel agarró al niño por su abrigo, levantándolo del suelo, algunas de las damas y otras mujeres presentes jadearon sorprendidas y asustadas, el capitán comenzó a caminar hasta Nigel para ordenarle que lo soltara, siendo detenido por Stan y Pete, quienes negaban con la cabeza, pidiendo con la mirada que no dijera nada.

"¿Te crees capaz de protegerla?", preguntó Nigel, mirando al niño directo a los ojos, buscando en estos la respuesta verdadera.

"Moriría por ella si es necesario", Varian respondió con una mirada determinada, sus palabras llenas de honestidad lograron despejar la mente testaruda de Nigel.

El silencio se asentó en la habitación después de la respuesta dada por el niño, los demás fueron sorprendidos por las palabras mencionadas por Varian, el mejor que nadie conoce el camino de regreso a Old Corona, pero el clima era mortal, un riesgo el cual debe afrontar, tan impredecible era la tormenta que si llegara a ser demasiado, debe mantener a su amiga a salvo, si protegerla termina matándolo iba a aceptarlo; no cualquiera llegaría a tal extremo, tomarse esas palabras tan literalmente era algo que pocos se atreverían, pero Varian ya se puso en peligro para llegar al castillo, hacer eso por Rapunzel era incuestionable, él la protegerá.

Nigel seguía buscando algún signo de mentira, alguna debilidad en sus palabras, hubo muchos rumores y cosas negativas arraigadas al nombre del niño, por eso dudaba de sus intenciones, no confía en él, no encontró nada, con eso lo dejo caer al suelo, sin importarle como lo lastimaría tal caída imprevista; Varian cayó una vez más al suelo, sintiendo la mirada de Nigel sobre él, una mirada pesada de advertencia, no se sentía intimidado, pero entendió el mensaje.

"Está bien", cedió un poco en el permitir a Rapunzel salir, "Pero si algo le pasa a la princesa Rapunzel, estarás acabado", la forma de decir muerto estaba demasiado decorada para el gusto del niño, habían estado hablando tan libremente hace poco y sin embargo era claro el destino deparado en caso de fallar, por eso no iba a permitirse cometer un error.

"De acuerdo", era lo único que iba a aceptar de Nigel.

Él dejaría a Rapunzel salir de castillo con esa condición y sin seguir objetando, él acepto eso, su mirada se mantuvo en el suelo, pensando una vez más si era tan egoísta de su parte, él sabía que no lo era, sin embargo, no mentiría a si mismo sobre el peligro afuera, conoce la capacidad de la princesa para cuidarse sola, pero cuidará de ella, cumplirá su acuerdo con el consejero real, quien parecía esperar ansiosamente su fracaso; Varian la mantendrá a salvo; internamente suplico que no fuera demasiado tarde.