Love Live! No me pertenece, es de sus respectivos autores.
Si las cosas fueran diferentes y no fuera yo la que se fue si no Kotori, ¿ella haría lo mismo por mí? ¿Ella iría detrás de mí? Que pregunta tan estúpida, ella por supuesto lo haría. Seria la primera en ir a arreglar las cosas, si cobardía y sin temor a un rechazo. Kotori siempre fue de las personas que se arriesgan por los demás, no se rinde cuando de verdad le importa.
Ni en antaño, ni en la actualidad he podido jactarme de tales cualidades heroicas. Ya con el simple hecho de irme fue uno de los actos mas cobardes que pude haber hecho. Y ahora, que debo de arreglar mis errores, estoy ciertamente nerviosa a un rotundo rechazo o a otra bofetada que me deje noqueada.
La pregunta de oro en estos momentos es, ¿Qué hare para hacer las paces? En un mundo absurdo y cursi, le llevaría un ramo de flores y tal vez cantaría algo para mostrarme arrepentida; pero esa no es la respuesta a mi problema.
Aunque pego de irme a lo tradicional y le marque cuando tuve la primera oportunidad. Cosa que no funciono del todo bien, no me contesto, toda una semana llamándole y mandándole mensajes; pero no mostraba ninguna señal de vida. Intente verla en el trabajo, pero cuando iba a su oficina o ella nunca estaba o veía como Honoka se la llevaba. Algo me dice que esa pequeña pelinaranja me veía acercarme y se llevaba… En fin, lo tradicional se fue al caño hablando con Nozomi logre una solución a mis problemas.
-Tiempo atrás-
-Solo se tu la que la busca -la pelimorada tomo un sorbo de su cabe y después me brindo una sonrisa carismática sonrisa- debes de buscar algo original para mostrarle tu interés.
-Original… -tome un sorbo de mi cabe y solté un suspiro- tengo una idea, pero no se que tan bien pueda funcionar.
-Se que lo harás muy bien -con esa sonrisa me hizo sentir un poco mejor- el corazón de una dama es frágil, sensible y vulnerable. Solo una persona dedicada puede tratarla como merece.
-Espero ser la persona que merezca semejante honor -correspondí su sonrisa- ¿Qué te dijo Eli de no irnos?
-Dijo que ya arreglo el papeleo pertinente -alzo su dedo índice- ¿Qué dice Tomoko-san de esto?
-Hable un poco con ella al respecto, dijo que no había problema. De paso quería ver unos museos -comente sin darle mucha importancia.
-Umi-chan -la observe fijamente- ¿Estas decidida a llegar hasta el final para lograr su atención?
-Si -conteste sin pensarlo dos veces-en verdad estoy incierta por lo que pueda pasar… -tome con cuidado mi camisa y la aprete con delicadeza- solo quiero hacer una estupidez sin pensarlo. ¿tiene eso algo de malo? No me quiero rendir a estas alturas…
-Entiendo -suspiro y asintió- si ese es el camino que quieres tomar, las cartas estarán de tu lado -saco de no se donde una carta de tarot y me brindo una carismática sonrisa.
-Ya que lo pones así -tome un sorbo de café antes de hablar- necesito pedirte un favor.
-Las cartas me avisaron de tu petición -soltó una risita traviesa- dime, ¿Qué puedo hacer?
-Necesito que la lleves a un lugar especial -mi sonrisa se volvió una cómplice.
-Actualidad-
Conociendo a Kotori, sé que ese tipo de cosas le parecían románticas, pero a la vez abrumadoras, por lo que planee algo mejor.
- ¿Estas seguras de que esto funcionara? -inquirió mi querida amiga pelirroja que veía con cierta duda mi plan que según ella estaba mal elaborado- no creo que esto ayude en algo…
-He estado practicando con Motas para que esto funcione -acaricie el lomo de mi gato que maulló con gusto- ¿verdad que sí? Se que lo lograras.
-Umi, es la idea más estúpida que has tenido en todo este tiempo que te he conocido -rodo los ojos y negó suavemente con la cabeza- aun que funcione, ¿Qué tiene la culpa el gato de tus estupideces?
-Que es adorable -lo alce en mis brazos y lo coloque en el hombro de Maki, aprovechando de que el era suficientemente pequeño para caber- y se parece a ti -cuando mencione aquello, ella abrió los ojos con el fin de reclamarme, pero no pude mas que sonreírle- ambos encojen los ojos cuando les hablas directamente -solté una pequeña risita porque en efecto, Motas y Maki estaban entrecerrando los ojos- que adorable~
-M-Mejo callate, idiota -desvió la mirada con un tenue y lindo sonrojo.
-No puedo evitar quererte si haces eso -pique su mejilla y retire a Motas de su hombro- pequeña Maki, eres un tesoro para los ojos.
-N-No digas nada… -hablo en voz baja y frunció el ceño- tu… -carraspeo un poco- ¿harías eso por mí?
-Por supuesto que no -de inmediato ella me miro, con cierta confusión y aflicción- contigo no usaría a Motas -mantuve mi sonrisa y acaricie al gato- a ti te raptaría para llevarte a bailar y pedirte a tu oído que me perdonaras -baje la mirada y solté una diminuta risa- y si eso no funciona, entonces tendría que arrodillarme para implorar tu perdón -ante mis palabras, cargadas de un tono sereno y profundo, las mejillas de la pelirroja se pusieron tan coloradas como su color de cabello.
-E-Eso es…-comenzó a tartamudear.
Se que es posible que no deba de jugar de esa manera con Maki, pero les puedo asegurar que cualquiera haría eso si pudiera. Es un espectáculo que no se pueden perder nunca en la vida.
-Así que, por favor, nunca me odies, ¿sí? -ladee la cabeza con esa sonrisa que sabía que la haría flanquear y ponerse aun mas nerviosa- ¿te parece si efectuamos este plan de una vez?
-C-Como quieras -con su dedo índice enrollo un mechón de su cabello- anda, hazlo.
-Gracias, gatita -guiñe el ojo y de nuevo desvió la mirada- si que eres muy divertida- me encamine hacia la puerta y al abrirla deposite a Motas en el piso- ya sabes que hacer -el gato asintió y camino sin mirar atrás a su futuro destino.
POV KOTORI
No mentiré y seré sincera, he llevado una semana de pura paz. Tal vez porque en todo el tiempo evite el tema de Umi-chan aun incluso con Honoka-chan. Se siente bien por una vez en toda la vida dedicar algo de tiempo para ti misma: leer un libro, trabajar en nuevos diseños, salir con mis amigas. De verdad a sido muy tranquila la semana, aun incluso en el trabajo no he visto a Umi-chan o podría ser porque Honoka-chan me saca de la oficina o de lugares donde posiblemente este ella. Enserio debo de hablar con esa chica para que deje de hacer eso, bueno, mas bien de irse del trabajo por cuidarme, ese no es su deber, es el mío.
Las llamadas de la peliazul y sus mensajes no se hicieron esperar a las dos horas de que la abofetee. Ignore cada una de las llamadas, pero los mensajes no sufrieron el mismo destino. Algunos decían: "Kotori, por favor, perdoname por mi estupidez"; "vamos, contesta mis llamadas, necesitamos hablar"; "Kotori… se que no puedo pedirte nada, pero te imploro que me permitas disculparme…"; "Bien, tendré que recurrir a métodos extremos".
Aquellas ultimas palabras fueron el ultimo mensaje que me envió. Ignoro a lo que se refería y no quise pensar mucho en eso. Tampoco le informe a Honoka-chan sobre los mensajes y mucho menos a Tsubasa-chan, lo mas probable es que ambas me agarrarían a patadas si se enteraban que ni siquiera he borrado los mensajes que me envió.
-Al menos hoy no tengo que ir a trabajar -me quede sentado al lado de la ventana de mi habitación- ciertamente hoy hace un día hermoso -observe el soleado día, aunque hiciera frio era agradable sentir esos rayos de luz- aunque sea primavera, aun se siente ese frio especial del invierno.
Al admirar el panorama, logre imaginarme nuevos diseños perfectos para esta temporada tan especial y pintoresca.
Miau
Alce la ceja cuando escuche ese sonido característico de un gato. Busqué por los adentros de mi habitación y no encontré nada. Solo hasta que vi por mi ventana me encontré en el pequeño balcón un gatito moteado bastante familiar.
- ¿Motas? -alce la ceja en duda- ¿Qué rayos haces ahí? -abrí la ventana de inmediato para que el gato entrara.
Lo vi entrar con gracia a mi habitación, observando a su alrededor con curiosidad. Pensé que iba a salir corriendo, pero, al contrario, se acostó de inmediato en mi regazo.
-Parece que me recuerdas -reí un poco y rasqué su cabeza- ¿Qué te trae por aquí? No tengo comida para ti. Bueno, más bien, ¿Qué fue lo que paso con Umi-chan? ¿ya no te quiere?
El solamente ronroneo y estiro su cabeza, ladeando su cabeza de un lado a otro.
-Supongo que no me entiendes -suspire y comencé a bajar mi dedo para rascar su cuello- Motas, ¿Qué es esto? -pregunte cuando sentí un papel, al verlo, vi que estaba amarrado a su collar- ¿Cómo llego esto aquí? -lo retire con cuidado y al abrirlo, mis ojos se expandieron de la sorpresa al ver que era la letra de Umi-chan- no, no debo leerla.
Iba a apartarla, arrojarla, pero como si leyera mis expresiones, Motas coloco sus patas sobre mi mano y ladeo la cabeza. Era como si dijera: "No, debes de leerla. Por favor"
Cerré un poco los ojos, analizando el sí debería o no hacerlo. Tomé aire y lo solté de manera lenta, calmando esas incontrolables ganas de abrirlo y leer desenfrenadamente.
Si lo leía, era probable que de nuevo cayera por Umi-chan… aunque si no lo hacía, me arrepentiría toda mi vida. ¿Estaba lista? Si, lo estaba. Esa semana sola había sido suficiente para que me aprendiera a valorar y madure un poco; confiaba en mi para saber manejar lo que fuera a decir esa carta catastróficamente sospechosa… quería saber que decía la carta y para mi mala suerte si la abrí.
"Tiempo que fue, tiempo que no volverá.
Hoy aquí, viendo el estrellado cielo
Nunca pensé que este nos uniera.
Si volviera el tiempo atrás, no dañaría tu corazón.
Aquel es un don.
Tu pureza
Es tu mayor belleza.
La luna que me observa, la que veo también,
¿tú también la ves?
Su brillo se asemeja a tu sonrisa
¿La comparación de esta? Es un ángel en risa.
Bella e inmaculada
Aquel que la miraba,
Quedaba perplejo de tan precioso regalo.
La acacia que se dejo envolver por la hortensia,
Aunque nadie dice nada sobre el como la acacia hizo que la hortensia se fuera de su zona de confort. Mandando un mensaje con un gato que es bastante listo, a decir verdad.
Se que te lastime, se que no merezco tu perdón e incluso debes odiarme con todo tu corazón. Pero no quiero rendirme, eres y serás la persona mas importante en mi vida, nadie y lo digo enserio, nadie jamás ocuparía tu lugar. Por eso, aunque no quieras, hare lo que pueda para que al menos me permitas decirte estas palabras cara a cara.
Kotori, linda pajarita, cree en mis palabras cuando digo que no me rendiré esta vez.
ATTE.: Sonoda Umi."
- ¿Qué acabo de leer? -pestañee un par de veces al leer esa carta- no es posible todo esto, ¿verdad? Puedo manejarlo -en cuanto sentí algo húmedo que recorría mis mejillas, de inmediato las retire- no, no es posible que este llorando -me repetía varias veces- e-estúpida Umi… sabe que soy débil ante sus poemas…
Era simple y sencillo aquel poema y las palabras que coloco al final. Pero algo tenia su escritura o el como se manifestaban que lograban hacer que flanqueara en mis decisiones. Así lo hacía desde que éramos niñas, cuando me molestaba con ella (que no eran muchas ocasiones) siempre me escribía algo y lo dejaba en mi debajo de mi puerta.
-Y ahora usa un gato, es injusto -las lagrimas no dejaban de brotas de mis ojos- ¿M-Motas? -ese pequeño gatito subió hasta mis hombros y lamio mis lágrimas, compadeciéndose de mi dolor- tu dueña es una completa tonta, ¿lo sabes? -reí amargamente- Una completa idiota…
Me levanté de la silla y me dirigí a mi cama, mi fiel y confiable cama. Maldita sea, aun después de decirle todo eso, de gritar que la odiaba… Yo, yo…
-Simplemente no puedo evitar sentirme feliz con esto -al acostame en la cama, Motas paso a recostarse en mi estomago- ¿Qué se supone que debo de hacer ahora? -alce la mirada hacia el techo de mi habitación, buscando una solución- no quiero verla, pero deseo verla, ¿Qué clase de pensamiento es ese?
-Uno que solo las personas de buen corazón tienen.
Aquella voz, sutil y delicada fue enfatizada por la oscuridad repentina de mi habitación.
- ¿Qué está pasando? -lance mi pregunta a ciegas- ¿Motas, donde estas? -el gatito de repente desapareció de mi estómago. En la penumbra no pude verlo con certeza, pero casi creo que vi sus brillantes ojos salir por la ventana.
-El gato volvió con su bella ama -con aquellas palabras, una luz fija se posó sobre la figura de una mujer de cabellos pelimorados- Solo llego tu ángel guardián
- ¿Toujo-san? -pregunte sin dar crédito a lo que mis ojos observaban- ¿eres tú?
Bajo ese reflector que no sabía que tenía, se encontraba una de las representantes de Umi-chan. Toujo Nozomi-san hacia aparición cual ángel o más bien power ranger en el mejor momento de la serie.
-Digamos que sí, y -antes de que terminara su dialogo, las luces volvieron a encenderse, dejando atrás ese mágico momento- ¡Elicchi, lo arruinaste!
-Lo siento cariño -se escuchó la voz de la rubia desde afuera de mi habitación- es que le pique al botón equivocado.
-Y luego te quejas del porque te obligo a dormir con el perro -negó con la cabeza un par de veces antes de continuar- mejor vete con Nicocchi a tomar algo, ¿sí?
- ¡Hey! ¿Quién te dio permiso de hablarme de esa manera? -aquella era la voz fastidiada de la pelinegra que también era mi compañera de habitación- si te deje entrar aquí fue porque me prometiste que le ayudarías a sentirte mejor- entro por la puerta con el ceño fruncido- no para que nos obligaras a armar este espectáculo.
- ¿Estas retando a tu ama? -incluso a mí me dio escalofríos esa voz tenebrosa- si no sales de aquí en cinco minutos, te hare un washi-washi tan fuerte que tus antepasados lloraran por tu triste alma~ -aunque sonaba juguetona, tenía varios tonos tétricos en ella.
Hubo momentos de silencio en los que ni un grillo hacían su característico ruidito, pero no fue hasta que el grito asistido de la Yazawa salió a relucir.
- ¡S-solo por hoy te hare caso, tarada! -se dio la media vuelta y corrió sin mirar hacia atrás- ¡tu vienes conmigo!
-Estas cosas ya no me sorprenden… -soltó un último bufido la rubia que imagino que fue arrastrada por la pelinegra.
-Esto pasa cuando tienes empleados de mala calidad -la mayor negó con la cabeza y con cuidado se acercó a mi cama- quería hacer un acercamiento más divertido, pero temo que no lo logre. Perdón~
-No es… problema -musite desconcertada por aquella mujer- ¿Por qué estás aquí?
Por supuesto que no entendía, solo hablamos una vez en el parque y pocas veces en la oficina.
-Quiero ayudar, ya lo escuchaste de Nicocchi -soltó una sutil risita cuando tomo asiento en mi cama- Umi-chan es una chica problemática, ¿verdad?
-No quiero hablar de eso -de inmediato me puse a la defensiva- quiero olvidar el pasado….
-Nunca lo olvidaras, porque ella fue tu primer y gran amor -que fuera tan directa me impresiono- no deberías verme así de sorprendida, es algo que ya sabes.
-Supongo que ya es de conocimiento general…
- Y por eso mismo es que me compete -aún mantenía esa sonrisa amigable, como la de una madre queriendo ayudar a su hija- quiero que ambas sean felices, ¿Qué tiene eso de malo?
-No sé si es bueno o malo -fruncí el ceño y suspiré- ella no me quiere. Me lo ha demostrado… Incluso las veces que se ha mostrado amigable solo ha sido por lastima. No me ama y mucho menos me quiere.
-Linda pajarita -tomo mis manos y las apretó. Era un calor diferente al de él Honoka-chan, se sentía más cálido y apacible- conozco a Umi-chan desde hace seis años, la lidie todo este tiempo. Te puedo asegurar que ella en viera al gatito no es pura piedad, lo está intentando.
- ¿Y eso que tiene que ver? Es más, ¿Cómo sabes tú de eso?
-Solo digo lo que las cartas me han dicho -soltó una risita y continúo hablando- Debo todo a que he estado con ella en todas las etapas que tu no la viste -pico mi nariz que de inmediato se arrugo- primero -alzo su dedo índice- cuando llego triste y afligida porque decidido dejar el amor de su vida atrás por pensar que así las cosas serian mejor -la observe confundida- ¿así que no te lo conto?
Cuando Umi-chan me narro su experiencia en el extranjero, no me dijo nada acerca de lo que dice Toujo-san.
-Aunque no me concierna a mí, debo al menos informarte -soltó una pequeña risita divertida- imagino que sabes que su madre la apoyo para irse -asentí y ella prosiguió- la primera vez que la vi, fue en la cafetería donde trabaje. Entro tan tímida y estaba tan nerviosa porque no conocía el idioma que me pareció tierna. Me encargue de tomar sus órdenes y llevarla a un lugar apartado para que no la molestaran los demás -otra risita salió de sus ojos. Parecía que le gustaba mucho recordar eso- aunque ella nunca me lo conto, supe de inmediato que esa jovencita tenía un pasado triste y quise apoyarla. Ella lloraba en secreto, sus ojos la delataban…
-Vaya…
-Su vida no fue del todo fácil -hablo con una tenue sonrisa- ¿te conto de Maki-chan y sus cosas raras? -volví a asentir- en todo ese proceso estuve yo, observándola, apoyándola, viendo como por unas semanas comenzó a sentir algo por la pelirroja.
Bien eso si me tomo por sorpresa.
- ¿Es enserio? -pregunte incrédula.
-Por supuesto, ¿Qué esperabas? ¿que esos coqueteos fueran normales? -ahora se rio de mi inocencia- pero eso quedo en el pasado, todo cuando comprendido que no podía olvidarse de la primera mujer que encanto su corazón.
- ¿Te refieres a…? -aunque fuera diminuto, un pequeño sonrojo se asomó por mis mejillas.
-A ti, Kotori-chan~ -sonrió de manera inocente- tu eres la que le impidió a Umi-chan enamorarse de su compañera, aunque la vida le apuntara a que lo hiciera, su destino, al menos para ella, aún seguía atado al tuyo -alzo la vista al cielo con esa sonrisita- Umi-chan es una chica terca, se fue de su lugar de origen por no sufrir más. Huyo cobardemente solo por no querer probar el sabor amargo de la guerra -negó suavemente y poco a poco bajo la mirada.
- ¿Cómo lo descubriste? -alce la ceja con duda.
Si mi memoria no me fallaba, Umi-chan me había comentado que aún no lograba comentarle todo del porque se fue a Toujo-san y ella misma lo afirmaba.
-Fue unos días después del exitoso debut de Umi-chan -se encogió de los hombros con una risita- estaba tan feliz que no se midió en las copas que tomo. Me dijo algo que ya sabía con solo verla.
-Eso es… raro -fruncí un poco el ceño- nunca imaginé que Umi-chan se pusiera borracha.
-Nadie lo pensaría, pero se puso tan feliz que no controlo su forma de tomar -suspiro levemente- aunque no fui la única que la escucho decirlo.
- ¿Quién más la escucho? -intente indagar, pero algo me decía que esos ojos esmeraldas no me darían la respuesta que buscaba.
-Eso es otro tema a tratar -como suponía, no me diría nada- a lo que me refiero es que, no importa la etapa en la que veas a Umi-chan: al principio de su carrera universitaria, con problemas con Maki-chan, con novia, debutando como Ito Eriko. Para Umi-chan, el centro de su universo, la que la impulso a ser mejor persona, aunque no lo exprese, esa fuiste tu.
- ¿Yo? -interrogue con duda- eso no…
-Creelo. Para ella, tu siempre has estado ahí, apoyándola y sonriéndole -su sonrisa me garantizaba que sus palabras eran verdaderas- ¿Qué no has visto su fondo de pantalla? Aun pese a los años, tiene una foto que se tomó contigo en la preparatoria.
- ¿Enserio? -de cierta forma, esas palabras me hicieron sonreír torpemente- no lo imaginaba…
-Nadie~ -palmeo suavemente mi hombro- Kotori-chan, para ella, tu recuerdo ha sido el más fuerte y claro del mundo. Y que la abofetearas solo hizo que abriera los ojos a lo que ella ya sabía desde antaño.
- ¿Y qué hay de su novia? -esa amargura al preguntar no la pude reprimir- ella es feliz con esa jovencita, no veo que me extrañe a su lado…
- ¿Qué importa Tomoko-chan en esto? -alce la ceja ante esa pregunta- es su novia, si, ¿y? tu eres su amiga y su primer amor, llegaste primero, ¿Qué te impide darle la oportunidad, aunque sea de disculparse?
-Que ella no…
-Ni se te ocurra decir que no te quiere o ama -de repente me sentí regañada por mi madre- porque ella te ama. Aunque no lo acepte tan fácil. Salir con Tomoko-chan, fue su manera de sentirse completa cuando sabía que no podía llenar ese espacio con una simple persona.
- ¿Cómo?
-A que puede haber miles de personas este universo -tomo mi mano con esa sonrisa maternal- pero ninguna se asemeja a la que rige aun en su corazón.
-Yo… -baje la mirada sin saber que decir- es algo repentino…
Que venga alguien y diga eso, ¿puedo creerle? Se que Toujo-san es buena amiga de Umi-chan, pero, aun así, ¿es verdad? Ella no tendría motivos para mentirme.
-Kotori-chan -su alegre voz me hizo mirarla- juguemos -me extendió su mano, la tome con cierta duda y ella en un ágil movimiento la posiciono para que una lucha de pulgares.
-H-Hey, ¿Qué haces tan de repente?
Primero ella apretó mi pulgar, me dolió y quise contrarrestar, pero su fuerza fue mayor. Luche y luche y aun así lograba bajar su pulgar. No sé qué ejercicios haga esta mujer, pero eso solo la hace sumamente poderosa.
- ¡No quiero perder! -grite cuando empuje con toda mi fuerza su pulgar para hacerlo retroceder.
- ¡Uh! Te atrape -soltó mi mano rápidamente con una sonrisa victoriosa.
- ¿Qué?
-No quieres perder, lo acabas de decir -manteniendo esa sonrisa asintió suavemente con la cabeza- quieres seguir peleando, pero tu misma te desmotivas para no seguir, ¿o me equivoco?
-Eso no eso…
- ¿Cierto? -termino mi frase de manera traviesa- a estas alturas, deberías saber que mentirme es mala idea. Nadie puede hacerlo.
-Y-Ya lo noté -suspiré resignada de su gran poder- tienes grandes habilidades.
-Solo leí las cartas y comí unas galletas esta mañana -se encogió los hombros con una risita- digamos que solo quiero que mi buena amiga Umi-chan tenga un final feliz. Uno que en verdad merezca.
- ¿Y ese final será conmigo? -cuestione con duda- nuestro lazo, se rompió ayer… no creo que quiera verme.
-Los lazos entre las personas son un problema, ¿no crees? -se levantó de la cama y se extendió sus brazos- hay cosas que no puedes alcanzar por ti misma y necesitas la ayuda de los demás, ¿o no?
-Pues si…
-Pero si tienes los lazos rotos, ¿Qué haces? -bajo la mirada, buscando mi respuesta.
- ¿Buscas otros? -conteste con miedo a una respuesta errónea.
- ¿Y si ese lazo es invaluable? -alzo la ceja, cuestionando mi contestación.
-Eh… -lo pensé por unos segundos, pero no encontré solución aparente- ¿lo olvidas? -hablé al azar.
-No, error -negó con la cabeza y extendió su mano derecha hacia mi- vuelves a hacer otro.
- ¿Hago otro?
-Si -asintió con la cabeza- si no pudiste repararlo y ya no se puede pegar, entonces ten la fuerza para volver a formar ese lazo tan invaluable para ti. No te rindas, la estrella más brillante se ha desarrollado con tiempo, no con un solo día. Si quieres algo, solo debes de seguir peleando por el hasta conseguirlo.
-Eso… suena bien de cierta manera -tome su mano y agarre impulso para levantarme de mi cama- no quiero perderla, por más que quiera que me ame, no puedo rogarle… aunque ella ha intentado acercase a mí de nuevo- debo ponerle fin a este ciclo sin fin- tal vez no sea tan mala idea al menos dejarla hablar -en mis labios se formó una media sonrisa.
-Así se habla -la mayor sonreía victoriosa- ahora que hablamos y estas convencida, deberías cambiarte de ropa o más bien darte un baño, te llevare a un lugar especial.
- ¿A dónde? -indague cuando la mayor soltó mi mano y camino hacia mi puerta.
-Hacia donde nos dirijan las cartas -toco el pomo de la puerta- estaré en tu sala, ¿sí?
-Si -por alguna razón, le sonreí enternecida- Toujo-san -ella se detuvo antes de irse- gracias, de todo corazón te lo agradezco.
-Mi mejor regalo de agradecimiento es verlas contentas -asentí ante sus palabras- y dime Nozomi-chan, eso suena mejor que usar tanta formalidad.
-Entendido, Nozomi-chan. Gracias.
Ella asintió y salió con cuidado de la habitación.
Puede que las cosas no vuelvan a ser las mismas que antes. Sus disculpas pueden no bastar para que la perdone, pero quiero intentarlo, quiero al menos ver ese rostro por ultima vez antes de que se vaya.
Son casi las cuatro de la mañana… No puedo dormir, así que, ¿Por qué no actualizar? Bueno, en realidad acabo de terminar el capítulo, los arreglos y todo. Me duele la espalda xD, tomare unos analgésicos y les digo en el próximo capitulo si pude dormir o no xD.
PD: No se ustedes, yo quiero un gato como ese. Aunque no me gustan los gatos e-e
Sin más que decir: dudas, críticas o alguna cosa por favor no duden en comentarlo. Sus reviews alimentan la creatividad de cualquier escritor, así que regalen, aunque sea un review a cada historia que lean en sus hermosas vidas.
Nos vemos en la siguiente actualización~ n_n
