Hola chicos, ¿Cómo andan?

Esta semana la verdad estuve súper ocupado, pude escribir, pero fue eso como de cinco minutos al día. Lo único que si me propuse fue que para antes de que terminará la semana tendría que subir una actualización de la historia y aquí estoy, cumpliendo lo que me fije.

La aventura de Jack dentro del mundo de Doki Doki continuan y en esta ocasión decidió que era momento de arreglar las cosas con Karen, además de que necesitaba arreglar su reloj para continuar. Sin embargo, mientras hablaba con ella se dio cuenta de que algo en el había cambiado, pero no sabía el porqué. Además de recibir una inesperada visita a mitad de la noche.

Sin más, comenzamos con el capítulo número veinte de Doki Doki Desactiva el Juego.

Nota: Los personajes e historia de Doki Doki Literature Club, NO ME PERTENECEN. Todos los derechos al gran dios Dan Salvato y su equipo.


"Creí que eras más resistente, pero está bien, no todos son lo que muestran".

-Natsuki


La noche más larga de la vida - Parte 1

Desde que escuche aquella voz en la ducha hace unos días he tratado de mantener los ojos abiertos el mayor tiempo posible. Por suerte ya no había ocurrido algo como eso de nuevo, pero uno nunca está seguro.

Justo después de salir del baño y cambiarme, baje a la cocina y me serví dos rebanadas de pan con mantequilla y mermelada encima al igual que un café para acompañar. Está ocasión decidí cenar mientras hacia una llamada, una video llamada. Tome mi comida y subí a la habitación.

Mientras subía las escaleras no paraba de pensar en lo mismo, ¿Qué iba a decirle? ¿Seguiría molesta conmigo? Supuse que después de todo lo que le dije a pesar de sus sentimientos por mí, la respuesta más obvia era un enorme sí.

Deje mis cosas a un lado de la computadora antes de encenderla. La pantalla era totalmente azul con un único icono en el centro, parecía un pequeño portal verde. Debajo tenía una sola palabra que me daba acceso al mundo real, al lugar de donde venía.

Llamar.

Recordé lo que pasó hace un par de llamadas así que me levante y fui a ponerme un short. Estaba terminando de ponérmelo cuando escuché que contestaron.

-Hola, aquí estoy-grité haciéndome notar al mismo tiempo que corría a sentarme-. Hola, Karen, ¿Cómo estás?

No dijo ni una sola palabra. A diferencia de otras ocasiones, esta vez llevaba puesta una sudadera negra de cuello de tortuga, sin mangas. Tenía los brazos cruzados y tenía la cara más seria que había visto hasta ahora. Era difícil decir si estaba sintiendo algo con esa expresión pegada a su cara.

-Escucha, quiero hablar sobre lo que ocurrió la última vez que hablamos, cuando te dije que yo…-me detuve al ver toda la ira del mundo en su rostro-. No importa, lo que quiero decir es que yo… lo siento-su expresión cambio totalmente. Abrió totalmente los ojos y separó un poco los labios, era obvio que estaba sorprendida-. Deje que mis sentimientos me aferrarán a algo que dentro de un tiempo ya no estará aquí y eso hizo que incluso quisiera cambiar mi misión. Esta vez terminare con todo, sin excepciones.

Karen se recargó en el escritorio. Tomando en cuenta lo que ella sentía, sabía que quería que esto terminara para que saliéramos un poco-además de que también le preocupaba lo que estaba ocurriendo haya afuera-así que creo que no podía hacer otra cosa más que darle el beneficio. Me sonrió antes de apartar el cabello de su cara.

-Jack, yo…-se detuvo mientras me miraba con curiosidad. Me inquietó un poco cuando se inclinó acercando su rostro hacia la pantalla-. ¿Usas pupilentes?

-¿Qué? No. Mi vista está bien.

-Entonces, ¿Por qué tu iris derecha es roja?-mi cuerpo se congeló al escuchar su pregunta.

-Dame un minuto-me levante y salí corriendo hacia el baño.

Me mire en el espejo directo al ojo derecho. Tenía razón, mis iris siempre habían sido marrones, pero ahora la derecha tiene un intenso color rojo, casi como si fuera sangre. Cambie de ojo jalando mi párpado inferior. Tenía lo que parecían unas pequeñas grietas rojas saliendo de alrededor de la pupila.

Retrocedí cuando vi que se expandieron un poco. Puse mi mano sobre mi ojo. Las cosas cada vez se estaban poniendo más extrañas aquí adentro y la verdad no creo que esto fuera bueno para mi salud mental. De hecho me costaba admitirlo un poco, pero…

… estaba asustado.


Hace un rato que había regresado a mi asiento. Para no preocupar a Karen más de lo que de seguro ya estaba decidí mentirle diciéndole que era un fetiche que tenía y que nadie sabía de él. Por suerte me creyó y prometió no decírselo a nadie, pero no sabía por cuanto tiempo podría mantener esa mentira.

-Y cuéntame, ¿ha habido algún avance desde la última vez que hablamos?-preguntó tomando un sorbo a su café y presionando el botón de un bolígrafo que tenía en la mano.

-Bueno. No mucho, he tenido un par de sospechas sobre Monika.

-¿Todavía?-escribió unas cosas en su pequeña libreta. Imaginó que debía de hacer un reporte cada vez que habláramos-. A ver, ya me habías dicho que tenías sospechas sobre ella, pero no me dijiste cuales eran tus motivos.

-Pues primero que nada simplemente por su aspecto, su cabello es el más natural de todas, ¿A cuántas personas de cabello rosado, violeta o rosa colar conoces?-afirmó con la cabeza mientras escribía-. Además, ha estado un poco extraña, no solo su actitud si no los comentarios que me hace son casi como si ella estuviera consciente de que nada de esto es real.

-Entonces, ¿crees que Monika sea la que está detrás de todo esto? ¿De verdad lo crees?

-Aún no, pero estoy totalmente centrado en ella-de repente recordé lo que ocurrió hoy en el pasillo. Saqué el reloj de mi mochila y lo puse sobre el escritorio-. De hecho, creo que sabe que tengo el reloj. Cuando pasó al lado de mí, comenzó a actuar muy extraño, tuve que quitármelo.

-¿Cómo?

-Primero me electrocutó, pero no fue una descarga ligera. Me sorprende que no me hubiera desmayado-Karen comenzó a pensar mientras yo seguía explicándole-. Después la pantalla comenzó a tener interferencia, pensé que lo había golpeado contra algo y había roto la pantalla-parecía que ya sabía que era lo que tenía, sobre todo porque comenzó a reír.

-Ya sé que tiene, pero eso no lo hizo Monika, es una falla. Algunos cables se desconectaron y deben reajustarse, eso es todo. Talvez y sí lo golpeaste contra algo, pero debió ser un fuerte golpe para que se desconectarán-baje la vista al aparato, quizá pudo haber ocurrido esto durante el juego de ponchados-. Como sea, vas a tener que arreglarlo manualmente.

-¿Y cómo hago eso?

-Tranquilo, que para eso yo estoy aquí. Primero debes apagarlo, así evitarás una descarga que de verdad te mate-encontré el interruptor, estaba en la parte de adentro, más o menos a la altura del botón de reinicio. Lo deslicé y la pantalla se apagó-. Una vez que lo hayas hecho debes quitar la tapa y buscar el apartado marcado con el código, "AK9-D8"-esto era un poco más difícil. Quite la tapa tirando con fuerza de ella y comencé a buscar, era un poco difícil buscar entre tanto cableado, pero al final lo encontré.

-Muy bien, creo que ya sé cuál es-era un pequeño cable blanco desconectado. Metí mi mano para regresarlo a su lugar, pero fue recibido por una pequeña descarga-, ¡¿Qué demonios?! Dijiste que apagarlo cortaría la electricidad.

-No. Yo dije que apagarlo evitaría que recibieras una descarga que de verdad te maté.

-¿Y cómo hago que la energía deje de correr?

-No puedes-contestó limpiándose una pequeña gota de café de los labios-. Hice un artilugio con un increíble poder, un poder único. Si solamente cortas la electricidad, sería como si apagaras los propulsores de un misil a mitad del camino.

-Entonces quieres decir.

-Que si apagas totalmente el reloj, consumirá lenta y dolorosamente todo lo que tenga a su alrededor.

Dijo que tenía un increíble poder, ¿pero qué tan poderoso era? Supongo que su verdadero poder se vería si lo apagaba totalmente. Mientras no lo hiciera, creo que no pasaría de tener la fuerza suficiente como para detener un tren.

-Pues ni modo.

Moví mis dedos un poco. Suspiré profundamente y metí mi mano entre los cables, podía sentir como los golpes eléctricos tensaban cada uno de los músculos de mi brazo. Incluso el párpado comenzó a temblarme. Tome el cable entre mis dedos mientras el resto de ellos se torcían por la electricidad y lo introduje en el orificio en el que debía de estar.

Saqué mi mano con la cara llena de sudor. Mi brazo hacia un par de movimientos involuntarios provocados por los residuos de electricidad. Deslicé el interruptor encendiéndolo, parecía que había vuelto a la normalidad.

-Oye-me llamó Karen-, ¿Quieres hacer una pequeña muestra de su poder?

-Claro, ¿Por qué no?

-Póntelo-le hice caso. La verdad tenía curiosidad por lo que fuera que iba a pasar-. Ahora, jala la electricidad, como si te estuvieras quitando una manga.

Como dije, tenía mucha curiosidad por ver qué ocurriría así que le hice caso. Puse la punta de mis dedos sobre mi hombro y comencé a jalar. Era sorprendente lo que mis ojos veían, la energía se iba sobre la punta de mis dedos en forma de pequeños rayos de electricidad. Sabía que era real porque las contracciones musculares iban desapareciendo conforme mis dedos iban avanzando.

Termine hasta deslizar mis dedos entre sí. Una luz comenzó a salir de mi mano izquierda, una luz cegadora. Ni siquiera podía verla directamente porque en verdad me deslumbraba su brillo.

-¿Qué demonios es esto?-pregunte con mi mano frente a mis ojos.

-Sí, funciono-exclamó Karen emocionada-. Ahora, cierra tu puño.

Cerré mi mano lentamente dejando la extraña y muy brillante luz dentro de mi puño. Baje la mano con la que estaba cubriendo mis ojos, a pesar de estar encerrada dentro de mi mano, salían pequeños brillos a través de los orificios entre mis dedos, ¿Qué demonios tenía en la mano?

-¿Qué es esta cosa?

-Es una esfera de energía-no podía evitar mostrar su emoción del suceso-. Tienes en tu mano una de las cosas más poderosas y destructivas de la tierra. Así que, asegúrate de usarla bien.

Los brillos comenzaron a desaparecer lentamente. Abrí la mano solo para ver que la esfera ya no estaba. Llegue a la conclusión de que, si podía crear esferas de energía con la electricidad que hubiera a mi alrededor, también podía tener la habilidad de almacenarlas para usarlas en el futuro.

-Basándome en esto, puedo decir que estudias…

-Psicología-se adelantó a responderme. Iba a preguntarle en dónde había aprendido esto, pero volvió a adelantarse-. Me fascina la mente humana, pero en mi familia es una costumbre, al menos desde mi abuelo, que el conocimiento sobre mecánica, robótica y todo eso sea transmitido de generación en generación, independientemente de lo que sea que vayas a estudiar.

-Tú familia debe saber mucho como para que tu lograrás hacer esto, ¿Quién era tu abuelo?

-No creo que lo conozcas, se llamaba Jerry Hallter-casi me ahogo con el café al escuchar el nombre-. Parece que si lo conoces.

-¡¿Jerry Hallter?! ¡¿Padre de Jack y Karen Hallter?!

-Sí.

-Un momento, me estás diciendo que tu tío era miembro de Los Defensores, uno de los equipos más poderosos de la tierra, ¿Y le das la más mínima importancia?

-¿Por qué debería de darle más?

¿Por qué? Primero que nada, lo que dije. Segunda; Jack había revolucionado al mundo con todo lo que había proporcionado. Tercera, estuvo muy cerca de volverse el defensor más poderoso de todos. Y por última, pero no menos importante, había sacrificado su propia vida para derrotar a uno de los seres más poderosos del universo y salvar trillones de vidas.

"Supongo que ese es el problema-pensé-, ella debe de tener sus propios motivos por los cuales decidió no ser así".

-Tienes razón-mi emoción había disminuido en mi exterior, pero no en el interior.

-Él pudo haber hecho muchas cosas grandes, igual que mi madre he igual que mi tía y puedo que incluso mi futura prima vaya a hacerlo. Yo quiero ser diferente a todos ellos, quiero hacer una historia distinta a la de todos ellos.

-Entonces hazlo-respondí con una sonrisa-. Haz tu propia historia.


El tiempo seguía corriendo, pero mi mejoría en la escritura parecía haberse estancado. Aún con la ayuda del reloj, me resultaba casi imposible escribir un poema que fuera realmente bueno-o que al menos yo lo sintiera así-, pero si no lo intento no podré avanzar.

Quizás fuera lo relajado que estaba o lo tarde que era o simplemente el que alguien hubiera llamado a la puerta fue lo que me sorprendió. Me levante y me dirigí a la puerta, bajando las escaleras. Puse mi ojo sobre la mirilla, pero no vi a nadie. Espero que no sea una broma, no estaba muy de humor para bromas.

-¿Sí?-pregunté poniendo mi mano sobre la perilla.

-Jack-esa voz, me resultaba familiar-, soy yo, Natsuki.

-¡Natsuki!

¿Qué demonios hacía aquí? ¿Por qué a esta hora? ¿Cómo supo donde vivía? Bueno, al menos ahora sabía porque no podía verla por la mirilla. Abrí la puerta.

-Hola…-por alguna razón alargó la última letra. Se dio la vuelta súper sonrojada.

-¿Qué ocurre?-apuntó hacia mis piernas-¡Maldita sea!-había olvidado que no llevaba pantalones. Corrí escaleras arriba, pero me detuve al recordar que Natsuki estaba en la puerta-. Entra, ya regresó.

Subí hasta mi habitación y me puse el pequeño short que use durante mi llamada con Karen. Casi tan rápido como subí volví a bajar.

Aún me preguntaba, ¿Cómo descubrió donde vivía? Pero todas mis respuestas me llevaban a la misma persona. Sayori. Era la única en todo el club que sabía dónde vivía y estaría dispuesta a decirles a las demás mi ubicación.

Pero volviendo al tema. Baje las escaleras y lo primero que vi fue a Natsuki mirando por la ventana, se veía asustada. Parecía que estaba revisando que no hubiera algo haya afuera o talvez, alguien. Me aclaré la garganta haciéndola brincar por el impacto del momento.

-¿Hay algún problema?

-No, ninguno-no descarte la idea de que alguien la viniera siguiendo o que estuvieran buscándola. Era una chica muy misteriosa.

-Muy bien, de todas formas, ¿Qué haces aquí tan tarde?

-¿Tarde? Jack, son las nueve de la noche.

¿Qué cuál? Voltee a ver el reloj que apuntaba, tenía razón. Creo que algo estaba afectándome porque desde que termine mi llamada con Karen juraría que habían pasado dos horas. Incluso me dolía un poco el trasero por estar sentado tratando de escribir el poema.

-Bueno, es que hable con Karen, pero eso fue hace como…

-Umm… Jack, ¿Quién es Karen?

Mierda, la había cagado a lo grande. Detrás de Natsuki comenzó a emerger una enorme y oscura sobra, incluso parecía que estaba absorbiendo toda la luz a su alrededor. De hecho, parecía estar consumiendo todo a su alrededor.

-Karen. Pues es…-debía pensar en algo rápido-. Es una compañera de videojuegos. Sí, eso. Es una compañera de videojuegos, es de estados unidos.

-¿Compañera de videojuegos? No sabía que te gustaban.

-Pues sí, me gustan-la oscuridad comenzó a disminuir devolviendo todo a su lugar. Estaba funcionando-. Más bien, me encantan, soy un gran fan de los videojuegos.

-Bueno, pero la próxima vez que quieras una compañera de videojuegos, asegúrate de que sea yo.

-Claro, lo haré-no le preste mucha atención. Puse más atención a la manera en la que la oscuridad se iba por la mirilla-. Espera un momento, ¿Cómo que me asegure de que seas tú?-lo que dijo llegó a mi cerebro un poco tarde.

-Oh. Bueno, es que yo… soy realmente buena con los videojuegos-le creía que fuera realmente buena en los videojuegos, pero su sonrisa forzada me decía que no lo había dicho por eso.

-Está bien, lo tomaré en cuenta. Y dime, ¿Por qué estás aquí? No creo que hayas venido solamente para decirme que eres buena en los videojuegos.

-¿Qué? No, por supuesto que no. Supongo que recuerdas la llamada que tuvimos hace dos días-la miré en total silencio-, la que tuvimos sobre el programa de concursos-me rasqué la oreja, ¿Qué llamada?-, cuando te pedí que fueras mi pareja.

-¡¿Qué?!

-Mi pareja para el programa, pedazo de imbécil-se veía realmente molesta.

-¿Cuándo dices que paso?

-¡¿Es en serio, Jack?!

-Talvez lo recuerde, ¿Fue cuando me llamaste emocionada por qué querías que fuera tu pareja de concurso?

-Sí.

-¿La misma ocasión que me colgaste sin despedirte?-ya recordaba, especialmente esa parte.

-Sí. Lo siento.

-No importa, pero, ¿Qué tiene que ver?

-Bueno, creí que sería interesante que hiciéramos un par de pruebas para ver si estás preparado para las pruebas físicas.

-¿Y por qué solo yo tengo que hacerlas?

-Dah, porque yo me encargare de la parte de conocimiento.

-Creo que seriamos más eficaces si ambos nos preparamos para ambas pruebas-Natsuki se quedó pensando unos segundos-. Además; ni siquiera tenemos fecha para concursar.

-Bueno, sobre eso-sacó una hoja de su mochila y me la entrego. La tome y comencé a leerla.

-"Querida y apreciada espectadora. Es un placer para nosotros informarle que su perfil y el de su amada pareja" ¡¿Amada?!-voltee a ver a Natsuki.

-Solamente aceptan a parejas reales. Ya sabes, novio y novia. Dije que lo eras para que pudiéramos entrar.

-Aja-pase de ese momento y seguí leyendo-. "Es un placer para nosotros informarle que su perfil y el de su amada pareja ha sido aceptado exitosamente para concursar en el programa 'Juntos por el millón', en el cual deberán realizar pruebas de dos tipos: pruebas de conocimiento general y pruebas físicas. Las reglas para concursar se presentan a continuación-pase de largo en las reglas, tendría tiempo para leerlas después-. Su participación para concursar será totalmente en vivo, el próximo sábado 30 de septiembre del 2023 a las 18:00 horas para la transmisión de su participación"-me quedé pensando, ¿Cuando había enviado solicitud para entrar al concurso?-. Natsuki, esto es en una semana.

-Así es, ¿no soy la mejor?

-Pues sí, pero no creo que estemos lo suficientemente listos para las pruebas.

-Tú tranquilo-sacó una carpeta desde adentro de su mochila-. Aquí tengo la solución a todos nuestros problemas.

Natsuki comenzó a hojear en su carpeta. Me acerque para ver qué es lo que había en ellos, eran muchos apuntes y dibujos, aunque no sabía muy bien de dónde.

-¿Qué es eso?

-Durante sus tres temporadas con setenta y dos episodios cada una he analizado y registrado cada una de las pruebas físicas al igual que sé la respuesta de casi todas las respuestas.

-Eso no es ilegal.

-Lo sería si estuviera en la carta que me enviaron. Ahora, las pruebas físicas cambian, dependiendo del peso, la estatura y el aspecto físico del concursante. Analice cuales serían las pruebas que podrían ponerte según esos datos y ahora sé en qué debemos enfocarnos.

-Y eso es…

-Fuerza, equilibrio y resistencia tanto cardíaca como muscular.

-Natsuki, eso es… de hecho es muy impresionante.

-Gracias-respondió un poco sonrojada-, ¿empezamos?

-Claro.

Ambos nos dirigimos al patio trasero. Durante todo el tiempo no pude evitar sentirme mal por ella, por lo ilusionada que estaba por que llegara el día del concurso. Todo lo que debió de haber calculado para llegar a este punto y no podría hacerlo, ¿Por qué?

Porque con esfuerzo llegaríamos hasta el próximo lunes.


Me tiré al suelo, nunca me había sentido tan cansado en mi vida. Alcance a agarrar la botella de agua y le tome hasta casi acabármela.

-¿Estás bien?-preguntó Natsuki parada a un lado de mí.

-Hace mucho que no sudaba así, ¿Cuánto llevamos aquí?

-Eso no importa, tenemos que seguir.

-¿Podríamos descansar por hoy?

-Creí que eras más resistente-cerró su carpeta y se puso de pie-, pero está bien, no todos son lo que muestran.

-¿Cómo tú?

-¿A qué te refieres?

-Bueno, al principio me parecías alguien muy tierna, alguien tranquila. Y después de conocerte, me di cuenta que no eres así-Natsuki me miro entre confundida y molesta-. Eres mejor.

No importaba que tanto escondiera su rostro detrás de la carpeta, pude notar como se sonrojaba.

-Creo que debería ir a casa, ya es muy tarde.

-Oh, claro. Déjame cambiarme esta playera y nos vamos.

-Momento, ¿Vas a ir conmigo?

-Claro, ¿no quieres que vaya?

-No es eso. Es que…-me miró a los ojos preocupada. Supuse que iba a decirme algo malo-. Solo, date prisa.

Corrí por una playera seca, no quería hacer esperar a Natsuki. Baje terminando de ponerme la playera. Ambos salimos de la casa y yo iba siguiéndola, no sabía dónde vivía.

Durante el viaje íbamos hablando sobre varias cosas, pero la mayor parte de la plática se centró en "Parfait Girls", en verdad le gustaba la historia. Estaba disfrutando este momento junto a ella. De hecho, disfrutaba cada momento que pasaba junto a cada una de ellas, habían cambiado mi vida de una manera muy drástica. Mientras caminábamos no podía evitar pensar, ¿En verdad borraría este juego? Quizás podría salvarlas.

Había pasado grandes momentos con cada una de ellas: mis pláticas con Monika y sus misteriosos consejos, el fin de semana con Yuri haciendo decoración para el festival, sentarme junto a Natsuki para leer con ella y como olvidar cuando Sayori y yo fuimos a desayunar en la…

-¡La motocicleta!-deje salir de mi boca.

-¿Cuál motocicleta?

-Sígueme.

-¿A dónde vamos? Debo volver a casa.

-Será rápido.

Si mis recuerdos no me fallaban, los chicos con la motocicleta estaban a unas cuantas calles de aquí. De esa forma podría recuperarla. Corrimos durante varios metros hasta llegar a un callejón desde el cuál se escuchaban varias risas. Ambos nos pegamos a la pared mientras yo me asomaba en la esquina para confirmar que en verdad estaba ahí.

-Jack, ¿Qué estamos…?

-Sssh-puse mi mano sobre su boca, no quería que nos escucharan-. Escucha, quédate aquí, cuando salga te llevare a tu casa.

-¿Qué vas a hacer?

-Nada peligroso. Solo no dejes que te vean.

Pude ver como sus ojos se habrían, estaba asustada de lo que le dije. Gire en la esquina haciéndome visible hacia el pequeño grupo. Sabía que hacer por dos razones: la primera es porque ya había vivido esto y la segunda es porque no era la primera vez que me enfrentaba a una pandilla.

-Oye, tú-me llamó uno de ellos apuntándome con el mango de su cuchillo-, ¿Qué diablos haces? Esta zona es única para nosotros.

-Lo sé. Solamente vine por eso-todos voltearon a ver la motocicleta a la apuntaba y comenzaron a reír.

-Déjame ver si entendí, piensas que te llevarás mi moto sin que antes te rompamos una costilla, ¿Así de fácil?-sabía que era el líder de la pandilla porque ya lo había visto.

Se levantó y comenzó a caminar hacia mí. Era hora de divertirse.

-Sí-respondí-. Así de fácil.

Detuve su mano por encima de mi cabeza con todo y su cuchillo. Golpee con un uppercut directo a su barbilla que lo lanzó varios metros hacia atrás. Quedé impresionado al ver eso, ¿Cuándo me volví así de fuerte?

-¡¿Qué están esperando, idiotas?! ¡Sobre él!

Los cuatro ilesos se lanzaron sobre mí con tal de herirme. Supuse que si tenía la fuerza para sacar volando a un hombre de un golpe, tendría la fuerza para arrancar el poste de luz que estaba a un lado de mí y retenerlos con eso. Trate de arrancarlo de la tierra, pero no podía, pensé que podría, pero supongo que no tenía.

¡El reloj! Cambie de mano y el poste salió como si hubiera arrancado una planta desde la raíz. Puse a los demás contra la pared aplastándolos con él. Mi plan funciono porque no podían levantarse y fue cuando aproveche para correr hasta la motocicleta. La encendí y salí hacia la calle.

-Jack, ¿De dónde sacaste eso?-preguntó Natsuki aún pegada a la pared.

-Esta genial, ¿no?

-Sí. Me encanta.

-Entonces, vámonos.

Natsuki corrió hacia mí y subió a la motocicleta. Iba a encenderla, pero mi mano instintivamente se levantó hasta mi cabeza. Casi al mismo tiempo en que escuche el disparo una bala apareció entre mis dedos.

-¡Wow, que reflejos!

Solté la bala y acelere alejándonos de ese lugar, se escuchaban un par de disparos detrás de nosotros, pero ya estábamos varios metros lejos. Natsuki iba diciéndome por donde debía de ir para llegar a su hogar.

-¡Espera, detente aquí!-apenas y alcancé a escuchar su grito. Me detuve y apague el motor.

-¿Todo en orden?

-Sí. Caminaré desde aquí a casa.

-¿Qué?-no entendía, ¿Por qué ese repentino cambio de idea? Creí que estábamos pasando un buen rato-¿estás segura de esto?

-Créeme, lo mejor será que no te vean cerca de mi casa.

Espera un momento, ¿Qué quería decir con eso? La verdad, mi preocupación ya no estaba centrada en el hecho de que ella decidiera irse sola, si no en lo que me había dicho. Supongo que ahora tendría que investigar una parte más en la historia de todo esto.

-Está bien-le dije con una sonrisa-, supongo que te veré mañana en el club.

Natsuki se alejó rápidamente. Me quedé sentado esperando a que llegará a casa, no podía simplemente irme sin verificar que llegará a casa a salvo. Pasó varias casa-de hecho, casi llega a la esquina-antes de desaparecer dentro de una de ellas.

Mientras daba la vuelta para volver a casa, mi mente se llenó de cientos de preguntas, preguntas a las que no hallaba respuesta y eso me preocupaba porque estaba quedándome sin tiempo.

Supongo que el tiempo decidiría que iba a pasar.


Esta semana ha terminado y con ella este capítulo. La siguiente semana intentare subir dos capítulos, pero no prometo nada. Lo único que si puedo asegurar es que el fin de semana no habrá ninguna actualización, porque es mi clase mensual.

Eso es todo por hoy, nos vemos hasta la próxima actualización-espero y no tarde.