10 de junio.

Washington Square Park.

Alrededor del mediodía.

La ciudad estaba enmudecida. Parecía que el mundo se había detenido. Toda persona en un radio alrededor del parque parecía estar completamente inmóvil, como dormida. Nadie entendía por qué, de repente, sus piernas dejaron de reaccionar y cayeron al suelo. Tampoco parecían poder hablar. Se sentían muñecos de trapo.

Los protagonistas, amigos de Jessica, no habían sido la excepción: estaban desplomados, observando como Brando estaba atravesando a Amanda, que estaba protegida con el Stand de Jessica, hiriéndolas a ambas. Saijo apretaba los dientes e intentaba moverse, pero sus dedos se movían tan mínimamente que le dolía intentarlo.

Jessica, por la fuerza del golpe que recibió su Stand, salió despedida hacia donde estaba su amiga Ashley en el suelo. Ambas se miraron, y Ashley comenzó a llorar al no poder hacer ningún tipo de acción para ayudarla.

La lágrima de Ashley, al tocar el suelo, causó que un pequeño brote de plantas comenzara a crecer, las cuales se extendieron hacia la herida de Jessica, comenzando a sanarla.

Frente a todo el grupo de Jessica, allí estaba él: Brando, alzándose con la victoria, mientras absorbía el Stand de Amanda. Lo que parecía ser el alma de la chica comenzó a ser extraído, en forma de luz, recorriendo el brazo de Brando como un tatuaje tribal brillante.

La joven se volvió pálida en su totalidad, dejando en evidencia que Brando ya había terminado la extracción.

· Finalmente, el poder por el que tanto luché, está ahora en mis manos. – dijo Brando.

El hombre arrojó el cuerpo de Amanda al suelo, y luego hizo aparecer a su Stand a su lado. El enemigo estaba a punto de comenzar la última etapa de su plan.

· Happiness Machine, quiero que actives a Hellraiser. – dijo Brando.

Una luz roja comenzó a emitirse desde la boca y ojos del Stand de Brando, y se oyó un sonido de máquina tragamonedas viniendo desde él.

· ¡Ding! Hellraiser. – dijo Happiness Machine, deteniendo la luz roja y el sonido que emitía.

· Ya sabes qué hacer. – dijo Brando a su Stand.

Happiness Machine abrió una especie de compartimiento que tenía en el lado derecho de su pecho, de la cual sacó un enorme puñado de fichas. Cada una de las fichas tenía un dibujo y nombre diferente: eran los Stand robados que Brando había almacenado durante toda su vida. Con su otra mano, y del otro compartimiento en el lado izquierdo de su pecho, sacó lo que parecía ser un frasco: contenía agua roja.

El Stand se alzó, con ambas manos extendidas -y ocupadas- y miró al cielo.

· El mundo me ha pasado por encima tantas veces… y ahora yo seré quien estará por encima de él. – decía Brando, algo filosófico y regocijado.

Happiness Machine (activando a Hellraiser) hizo brillar ambos brazos, cerrando sus puños con fuerza, y luego, con una gran fuerza, aplastó el contenido de ambas manos haciendo una especie de aplauso, el cual liberó una gran onda expansiva. Se levantó una gran polvareda.

Una vez que el viento sopló nuevamente, se deslumbró la imagen de Happiness Machine, alzándose con una flecha de brillo rojo entre sus manos. Todos, mientras lentamente recuperaban la movilidad de sus músculos, observaban al enemigo haciéndose con la victoria.

· ¡He aquí el fin de este viaje! ¡Mi victoria, y el inicio de un mundo nuevo! – exclamaba Brando, con una sonrisa aterradora.

Happiness Machine observó la flecha, la cual parecía tener luz propia: desprendía pequeños parpadeos como de electricidad, y liberaba una energía que parecía recorrer por las venas de los brazos de Happiness Machine.

· Clava la flecha en tu pecho, mi precioso Stand, ¡y llegarás a un nuevo nivel inimaginable de poder! – dijo Brando a Happiness Machine.

El Stand de Brando miró a su usuario, y luego volvió a mirar la flecha. La tomó firmemente con ambas manos, y la dirigió a su pecho en forma de puñalada.

Justo antes de clavarse la flecha, Happiness Machine dejó caerla al suelo. A Brando le pareció extraño, pero luego se miró las manos y vio que su piel estaba carcomiéndose por una especie de ácido.

· ¡Imposible! ¡Jonpol desactivó todos los Stands enemigos! ¿Qué demonios significa esto? – pensaba Brando, mientras veía como sus manos estaban siendo destrozadas por ácido.

Al mirar hacia arriba, a lo lejos y sobre un monumento en forma de arco, vio la silueta de una mujer, cuyo gran traje ondeaba con el viento, y poseía un aura de color verde fluorescente: era Artemys.

· ¿¡Qué demonios estás haciendo!? – gritó Brando.

Artemys sonrió, y bajó corriendo por el monumento gracias al poder de su Stand. Rápidamente, comenzó a arrojar proyectiles de ácido, los cuales Brando tuvo que esquivar con dificultad. El último proyectil causó que Brando tuviera que lanzarse al suelo para esquivarlo.

Al reincorporarse, lo primero que vio Brando fue el puño de Toxicity golpeando a Happiness Machine, mientras que, a la par, Artemys pateó a Brando. Gracias a ese ataque sorpresa, Toxicity le arrebató la flecha al Stand de Brando, y tomó distancia.

Jonpol vio a la chica, y sonrió.

· Te tardaste mucho tiempo. – dijo Jonpol.

· Perdón, me gusta entrar en el momento más tenso. – dijo ella.

Brando se recuperó del golpe y miró a ambos traidores mientras hablaban.

· ¿Qué es esto Jonpol? Están arruinándolo todo. – dijo Brando.

El hombre volvió a mirar sus manos, y el ácido había avanzado casi hasta llegar a sus huesos.

· Dejaste encerrado a mi maestro durante años solamente por temor a ser vencido, ¿y pensabas que no iban a haber consecuencias? – dijo Artemys.

Jonpol fue quien había rescatado a Artemys la noche en la que él mismo le disparó, al ver que sobrevivió al consumo de agua roja, y la entrenó durante años.

· Me tuviste apresado, teniéndome "guardado" hasta el día que me necesitaras. Pensaste que me estabas ayudando, siendo que nunca tuve intenciones de arrebatarte nada, pero ahora voy a arrebatártelo todo. – dijo Jonpol.

Artemys aprovechó el momento y fue a rescatar a Saijo, ayudándolo a levantarse. Desde su gran abrigo, sacó un pequeño vaso y se lo ofreció a él.

· Bebe, es café. Te ayuda a contrarrestar los efectos del Stand de Jonpol. – dijo Artemys a Saijo.

El joven, que a duras penas pudo asentir, bebió el café, y a los pocos segundos comenzó a sentir que recobraba la movilidad en su cuerpo.

· Volviste. – dijo Saijo – Pensé que no estábamos del mismo lado.

· No lo estamos, pero me caes demasiado bien como para dejarte morir. – dijo Artemys sonriendo.

· ¿Qué fue lo que pasó? ¿Ese es el hombre de aquella noche? – preguntó Saijo.

· Si, es él. Todos ustedes cayeron bajo los efectos de su Amorfoda – dijo Artemys – pero ya estarán todos bien. Solamente me alcanzaba el café para ti, no tengo para tus amigos.

· Stand: Amorfoda.

· Usuario: Jonpol.

Stand con un rango enorme, de alrededor de 500 metros. Su poder es el control de la memoria corporal, lo que causa que sus víctimas olviden cómo controlar sus cuerpos, o inclusive sus Stands, por lo que se le considera uno de los Stands más fuertes jamás vistos. Su efecto se transmite vía aire o por radiación, por lo que la única manera de no ser afectado es mantenerse protegido o encerrado. Una forma de contrarrestar su efecto es consumiendo alimentos o bebidas que sean buenos para la memoria: principalmente pescado o café.

Toxicity estaba sosteniendo la flecha, y llegó un momento en el que algo comenzó a andar mal. Artemys sintió que su cuerpo estaba comenzando a colapsar, y perdió el equilibrio. Saijo la tomó antes de caer al suelo.

· ¿Qué ocurre Artemys? – le preguntó Saijo.

· Su Stand está sosteniendo la flecha, la cual genera una energía inmensa que el cuerpo de Artemys no es capaz de soportar… al menos no por mucho más tiempo. – dijo Jonpol, mirándolos.

Toxicity no dejaba de tener la flecha.

· ¿Qué hacemos? No tengo la más mínima idea de qué hace la flecha. – dijo Saijo.

· Destrúyanla antes de que sea tarde, el poder que guarda es demasiado como para que alguno de nosotros soporte usarla. – dijo Jonpol.

Artemys vio que Brando se acercaba lentamente, con sus manos destrozadas.

· Toxicity, desintegra la flecha. Rápido. – dijo Artemys.

El Stand de la chica comenzó a emitir ácido de su mano para derretir la flecha, pero parecía que la sustancia no afectaba en lo más mínimo al objeto.

· Imposible, mi ácido es capaz de derretir cualquier cosa. ¿Qué demonios es esta flecha? – preguntó la joven.

Brando estaba cada vez más cerca. Los nervios de la chica aumentaban.

· T-Toxicity, ¡rómpela! – gritó Artemys, nerviosa.

Toxicity tomó la flecha de ambos extremos e intentó partirla a la mitad, pero tampoco se dobló en lo más mínimo. Parecía ser completamente indestructible. Brando iba avanzando mientras sus pisadas dejaban grietas con fuego en el suelo, producto de Hellraiser.

Desde atrás de Artemys, Saijo extendió su mano y débilmente activó su Last Resort, e hizo aparecer una pequeña burbuja que fue flotando hacia la flecha.

· Esta burbuja es impenetrable, y todo lo que esté dentro de ella permanecerá encerrado para siempre. – dijo Saijo.

La burbuja encerró la flecha en su totalidad. Este fue el movimiento final desesperado de Saijo.

Brando golpeó el suelo, abriendo una grieta enorme frente a él, y haciendo que Saijo y Artemys salgan despedidos por el aire, perdiendo la posesión de la burbuja con la flecha, la cual Brando se acercó a recoger.

· Es inútil, bastardo. La burbuja es impenetrable, y durará para siempre, incluso si logras matarme. – dijo Saijo, apenas pudiendo levantarse del suelo.

Brando sonrió, y miró su mano: tenía la carne colgando, y los huesos de sus dedos expuestos.

· Happiness Machine, haz que mis manos sean de grafeno. – dijo Brando.

El Stand de Brando, usando a Hellraiser, cambió la materia de las manos de su usario, transformándola en grafeno.

El grafeno es el material más resistente jamás medido hasta ahora.

Empezó a golpear la burbuja con fuerza y rapidez.

· Si tu burbuja es irrompible, veamos qué pasa si es golpeada por algo irrompible también. – dijo Brando.

Luego de una serie de veinte golpes, la burbuja comenzó a agrietarse, aumentando la emoción de Brando y haciendo que golpee con más intensidad. Artemys miró a Jonpol.

· ¡Hazlo! No te preocupes por el resto, es nuestra última opción. – dijo Artemys.

Jonpol asintió, y comenzó a emitir un aura para que acto seguido apareciera su Stand, Amorfoda, a su lado.

· Amorfoda, hazlo. – dijo Jonpol.

Su Stand levantó la mano, y a los pocos segundos Artemys y Saijo cayeron al suelo repentinamente. Sin embargo, algo andaba mal: Brando seguía de pie, golpeando la burbuja.

· ¿Pensaste que no sabía cómo funcionaba tu Stand? ¿Por qué piensas que vine en un camión blindado? Era muy obvio que el efecto de tu Stand se transmite por el aire. – dijo Brando – Gracias al poder de Hellraiser modifiqué el aire a mi alrededor, para que se formara una especie de "bloque personal" de aire, en el cual el aire externo no entra. Estoy completamente protegido de tu poder, y me acabas de hacer un favor al incapacitar al resto de los usuarios de Stand.

Jonpol se quedó helado.

· ¡GANÉ! – gritó Brando, dando un último golpe a la burbuja.

La burbuja que contenía la flecha estalló en un haz de luz, dejando ver solamente a Brando sosteniendo la flecha en su mano. La tomó con ambas manos, y la impulsó contra su pecho, clavándola, y atravesándose de lado a lado.

Para sorpresa de Jonpol, Brando se quedó tieso, y escupió sangre. Dio pasos hacia atrás, y cayó arrodillado sobre una de sus piernas. Los ojos de Brando mostraban un dolor agudo, y una sensación de equivocación.

· E-el fin de este viaje…

Brando finalmente se arrodilló sobre su segunda pierna, y luego, cayó desplomado contra el suelo, con la flecha aun atravesada en su pecho. No volvió a levantarse, y su Stand Happiness Machine se desvaneció, desapareciendo mientras ascendía hasta dejar de verse en el cielo.

Jonpol desactivó su Amorfoda, y a los pocos minutos comenzaron a reincorporarse el resto de los usuarios aliados de Stand. Jessica, ya curada por Ashley, fue hacia donde Saijo para abrazarlo, y cruzó miradas con Artemys. En esa mirada se sintió una enemistad y desconfianza inmensa, como si ambas supieran las intenciones de la otra con Saijo.

Joshua ayudó a Ashley a levantarse, y luego recogió a Amanda, la cual permanecía completamente desvanecida y pálida. Jessica se acercó a ella, y puso su palma sobre su mejilla.

· Ese vacío que sentí toda mi vida, de que alguien me faltaba, eras tú, Amanda. No puedo creer que tuviéramos que descubrirlo así. Necesito que vuelvas. – dijo Jessica, entre lágrimas.

· Curé sus heridas, pero no reacciona de ninguna manera. Tampoco presenta signos vitales. – dijo Ashley – Lo siento, Jessica.

Ashley intentó contenerla, hasta que finalmente todos volvieron a quedarse en silencio, y cruzaron miradas.

· Necesitamos extraer y destruir la flecha que Brando tiene en su cuerpo. – dijo Jonpol – Parece ser que ocurrió lo que me temía, y el cuerpo de Brando no soportó toda la energía que la flecha tenía en su interior.

· ¿Dices que esa flecha es un objeto que no está hecho para humanos? – preguntó Joshua.

· Depende. Me temo que se requiere de una resistencia extrema para poder portarla, y la recompensa puede ser algo inimaginable. Basándome en los dichos de Brando, podría ser un nuevo Stand. – dijo Jonpol.

Todos se sorprendieron, quedando perplejos.

· ¿Un Stand nuevo? ¿A qué te refieres? Se supone que solamente puede poseerse un Stand por persona, y tal vez evolucionarlo, pero… ¿uno completamente nuevo? – discutía Joshua.

· Si la flecha decide que eres digno, te dará un nuevo Stand, tal como pasó la primera vez que conseguiste un Stand gracias a tus genes o al agua roja. Pero repito, se necesita una fuerza y resistencia excepcional para poder sostenerla y usarla sin perder la vida. – dijo Jonpol.

· La pregunta ahora es… ¿quién extraerá la flecha del cuerpo de Brando? – preguntó Artemys – Porque yo sostuve la flecha menos de cinco segundos y casi pierdo la vida.

Todos se miraron entre ellos, viendo quién se ofrecería para realizar tal tarea suicida. Además, tenían que acercarse al cuerpo de Brando, por lo que había más de un riesgo.

De entre todos, Saijo apareció y se dirigió al cuerpo de Amanda. Puso sus manos sobre la chica, y utilizó su Last Resort, pero nada ocurrió. Hubo decepción en el rostro del chico.

· Mi poder no es capaz de traer de nuevo a Amanda. Su cuerpo está vacío porque Brando robó su Stand; su alma. Ningún Stand es capaz de regresar a Amanda a la normalidad, pero creo que podemos utilizar la flecha para poder traerla de nuevo y darle una nueva chance de vivir. Yo me ofrezco a tomar la flecha. – dijo Saijo.

· ¿Estás seguro de lo que vas a hacer? – preguntó Artemys preocupada, llevándose el odio de Jessica.

· No quiero quedarme de brazos cruzados. No sabemos si hemos ganado o perdido, pero mientras haya alguna posibilidad me voy a ofrecer. – dijo Saijo.

El joven se hizo paso entre todos, acercándose a donde el cuerpo de Brando se encontraba. Extendió su brazo, apareciendo Last Resort a su lado, y se dispuso a tomarla.

· Igual que el Rey Arturo. – dijo Saijo en voz baja, bromeando.

El cielo, de repente, se cambió a un color rojo oscuro, casi igual que el de la sangre. Saijo elevó la mirada lentamente, al igual que sus amigos, y vieron que las nubes comenzaron a moverse muy rápidamente, mientras que el viento soplaba con mucha intensidad.

· Saijo, regresa. – le dijo Jessica a Saijo.

Saijo estaba mirando sorprendido el cielo.

· ¡Regresa! – le ordenó Jessica.

El joven parecía estar con la vista fija a algo: algo que estaba asomándose en el cielo. Jessica miró hacia donde miraba Saijo, y ahí descubrió que desde las nubes estaba descendiendo una silueta negra. Todos los jóvenes quedaron asustados, mientras veían bajar al ser misterioso como si fuese un ángel volviendo a caminar entre los mortales.

Aquel "ángel", al pisar la tierra, se posó al lado del cuerpo de Brando, y fuertemente lo golpeó. El cadáver de Brando comenzó a brillar, y de un instante al otro se paró de nuevo, apareciendo Brando frente a ellos, como si nunca hubiese ocurrido nada. El hombre tenía la flecha atravesada en su pecho aún, pero estaba totalmente ileso. Brando sonó su cuello, y sonrió.

· La flecha me ha elegido. Ella sabe que mi causa es la correcta, y por eso me permitió dar el primer paso en la construcción del futuro. – dijo Brando.

El hombre miró al "ángel", y lo señaló.

· ¡Éste es el futuro! ¡Es el hoy y el mañana! ¡Él es la nada y el infinito! Es… Happiness Machine "Ad Infinitum". – dijo Brando.

Saijo retrocedió, volviendo a juntarse con su grupo de amigos. Nadie despegaba la mirada de aquel terrorífico Stand. Si la versión original era aterradora físicamente, esta lo era aún más. Su apariencia se asemejaba a la de un ente celestial, pero con una mirada vacía igual a la de su versión original. Tenía aros o aureolas alrededor de su cuello y extremidades, y una larga falda blanca platinada.

· Fallecí, es verdad. Entregué mi antigua vida y Stand para abrirme paso a algo nuevo. Pero este nuevo Stand me ha traído de nuevo a la vida… al borrar de la existencia el evento de mi muerte, por lo que aquí estoy parado frente a ustedes. – explicó Brando, mientras caminaba alrededor del grupo de jóvenes.

· ¿Borrar… eventos de la historia con tan solo un golpe? – preguntó Joshua, asustado.

· Y ahora, finalmente cumpliré mi cometido. – dijo Brando.

Jessica dio un paso al frente con desesperación.

· ¡No puedes eliminar a toda la raza humana que no posee Stands así porque sí! ¡Debes detener esta locura! – gritó Jessica.

Brando comenzó a reír con cierta locura, como si hubiese escuchado el mejor chiste de su vida.

· ¿Piensas que ese es mi plan? ¿Exterminar a todos los humanos que no poseen Stand? – preguntó Brando.

· Es lo que todos tus seguidores dijeron. Es lo que tú dijiste. – dijo Saijo.

· Ese… no es su verdadero plan. – dijo Jonpol.

· ¿Eh? – exclamó Saijo, confundido.

Brando comenzó a aplaudir.

· Veo que tenemos un genio en la clase. Lo que yo viví diciendo a mis seguidores fue justamente para tener una causa en común que generara una ambición en ellos, para que me sean fieles: la utopía de un mundo liderado por personas con poderes especiales, una tiranía, una dictadura. – dijo Brando – Lo que yo pienso hacer, es eliminar el gran error de este mundo, aquello que se nos otorgó a los humanos y nos hace pensar que debemos posicionarnos por encima de los demás.

· ¿Qué locura estás diciendo? – preguntó Jessica.

· Convertiré este mundo en un mundo justo, en el que todos sean igual de capaces, todos igual de poderosos. Es por eso que yo, Brando, aquel que tuvo la visión de cómo transformar el mundo en algo perfecto, eliminaré a todos los usuarios de Stand del mundo, para que el mundo se siga manteniendo en equilibrio. – dijo Brando.

Todos se asustaron. Ahora nada sonaba como una locura: acababan de ver cómo su Stand lo trajo de nuevo a la vida en un segundo con tan solo un golpe, y ahora no sabían qué más podían esperarse de Brando.

· Estás contradiciéndote. Estás poniéndote en un lugar de algo considerado un dios, y eres uno de aquellos que buscas eliminar. – dijo Saijo.

· ¡SOY AQUEL QUE DEBE DETENER ESTO ANTES DE QUE SEA TARDE! ¡MIRA A TU ALREDEDOR! ¿Acaso "Dios" permitiría que seres humanos controlen el tiempo? ¿Que puedan reescribir las leyes de la realidad? ¿Qué puedan ser inmortales? Solamente puede haber un "Dios", y es aquel que elige hacia donde dirigir las riendas del destino de forma justa. Estoy salvando el planeta, pero sus cerradas mentes no pueden entenderlo. ¿Acaso no lo ven? – decía Brando, frenético.

Guardaron silencio.

· Todos estos meses de lucha, todos estos AÑOS. Ustedes siempre pensando que debían usar sus poderes para sus propios beneficios, para enfrentarse los unos con los otros. Cualquier usuario de Stand medianamente poderoso podría sublevarse contra la humanidad entera, creyendo que tiene la razón, y asesinaría a cualquiera en su camino debido a su ambición. Yo, por mi parte, busco salvar a la humanidad de ustedes. – dijo Brando.

· ¿De verdad piensas escudarte con eso? – preguntó Jessica.

· ¿Qué harán cuando la humanidad se entere de su existencia? ¿De que existen "personas" con poderes inimaginables caminando entre ellos? Habrá una guerra, una persecución. Yo nací con el propósito de evitarla. – dijo Brando – Yo fui el único ser humano sobre la faz de la Tierra que vio la manera de cómo acceder a la manera de cumplir mi cometido, y yo no creo en las casualidades.

Brando miró con desprecio a Jessica, y la señaló.

· En cambió , Jessica, tú has sido el más grande de mis problemas. Tú nunca debiste haber nacido, tú eres la falla en el sistema. Existes para interponerte contra mí. Fuiste capaz de juntar un grupo de gente y ponerse en mi contra, y tú junto con tu descendencia serán los causantes de que todo el mundo llegue a la ruina. – dijo Brando, con odio.

Bajó el dedo, y se quedó quieto, pensativo.

· Es por eso que ahora, antes de eliminarlos a todos, disfrutaré matándolos personalmente a cada uno de ustedes. Fueron las rocas en mi camino todo este tiempo, pero ahora poseo la fuerza suficiente para romper esas rocas con tan solo mover mi dedo. – dijo Brando.

Todos los jóvenes se pusieron en guardia, listos para pelear, cada uno dejando ver su Stand, exceptuando a Jonpol.

· ¡Jessica Kill!

· ¡One More Time!

· ¡Last Resort!

· ¡Zero Spring!

· ¡Toxicity!

Frente a Brando, aparecieron los 5 Stands de sus rivales, pero él ni siquiera se inmutó. Al contrario, él sonrió.

· Stand: Happiness Machine Ad Infinitum.

· Usuario: Brando.

Sus golpes poseen la capacidad de borrar el tiempo o el espacio. Puede remover eventos, personas, y la existencia misma de lo previamente mencionado, incluyendo su existencia en la historia.

Quien tomó la delantera del grupo de los jóvenes fue Joshua Johansson, quien se adelantó corriendo.

· ¡One More Time, Acto 2! – exclamó el joven.

Su Stand salió disparado hacia Brando con una velocidad impresionante, y lo golpeó en el rostro. Acto seguido, hubo una gran onda expansiva.

El mundo se tornó de color sepia.

Todo objeto y ser vivo comenzó a moverse muy lentamente, hasta detenerse.

Hubo un silencio total. Solamente se oían las pisadas de Joshua.

El joven se acercó a Brando.

· Acto 2, retrocede el reloj biológico de Brando hasta revertir la transformación de su Stand. – dijo Joshua a su Stand.

OMT Acto 2 golpeó nuevamente a Brando, pero no hubo efecto alguno. Al golpearlo, se oyó un sonido como de energía que decaía, indicando que el efecto era nulo.

El mundo comenzaba a moverse en reversa, muy lentamente. UN SEGUNDO HA PASADO.

· ¡De nuevo, Acto 2! – repitió Joshua.

Su Stand golpeó nuevamente a Brando, pero otra vez se oyó el sonido de falla, y viendo que no hubo efecto alguno. Acto 2 dirigió un cuarto golpe a Brando, el cual fue detenido por la mano de Ad Infinitum.

· ¿Con que este es tu poder, Joshua Johansson? Estás tratando de controlar el tiempo de mi mundo. Fue un terrible error. – dijo Brando, con su voz resonando en todo el silencio del tiempo en reversa.

· ¿C-Cómo es posible? ¿Acaso también puedes…? – decía Joshua.

· ¡Ahora verás lo que se siente que manipulen tu tiempo! – gritó Brando – Borraré que tú hayas retrocedido el tiempo.

Ad Infinitum levantó el puño, emitiendo una luz roja, y golpeando a Acto 2 directamente, el cual volvió al cuerpo de Joshua de forma forzosa. El joven sentía que algo andaba mal.

· One Last Time. – dijo Brando, de forma siniestra.

Joshua sintió que su cuerpo se movía involuntariamente. Al notar la forma de sus movimientos, se dio cuenta de que estaba moviéndose en reversa, a la par del resto del mundo. El contador de One More Time llegó rápidamente a cero.

El mundo retomó su color normal.

Joshua Johansson volvió al lugar en donde se encontraba al inicio, cayendo al suelo sin poder moverse.

Su poder ha sido anulado.

El tiempo volvió a su curso normal.

El grupo de jóvenes vio cómo, de un momento al otro, Joshua caía al suelo inconsciente. Jessica ahora tomó la delantera, sin detenerse. Brando la miró siniestramente.

· Hija. – dijo él.

· Hijo de puta. – dijo ella, mientras corría con rabia.

Jessica dio un salto en el último metro de distancia, lanzando un puñetazo con Jessica Kill. El ataque fue efectivo, e hizo retroceder a Brando. Cuando lo tuvo a su merced, Jessica no se contuvo.

· ¡¡¡ORA ORA ORA ORA ORA ORA!!! – gritó Jessica junto a su Stand, dando una ráfaga de golpes a Brando.

De un momento a otro, Brando detuvo ambos puños de Jessica en el aire, frenando la ráfaga. Él estaba físicamente destrozado, con fracturas expuestas por los golpes, pero poco significó eso puesto que a los pocos segundos todos sus huesos comenzaron a sanar al igual que el resto de su cuerpo: Ad Infinitum había golpeado a Brando por detrás.

· Eliminé de la historia el momento en el que me golpeabas. Nunca ocurrió. – dijo Brando, mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro.

Jessica, con un último esfuerzo, liberó una de sus manos, y envió un golpe fulminante a Brando, el cual repelió fácilmente con una simple bofetada.

· Débil. – dijo él. – Crees ser fuerte, indestructible, ser aquella armadura que protege a tus amigos, pero eres débil.

Brando, luego de repeler el golpe, quebró el brazo de Jessica, y de una patada al pecho la sacó despedida por el aire. Estaba listo para su siguiente oponente.

Ashley se concentró, y desde el suelo crecieron plantas enredaderas gruesas que fueron directamente hacia Brando, que lo atraparon y mantuvieron inmovilizado. Adicionalmente, alrededor de Brando crecieron esporas que liberaron una especie de gas tóxico, que causaron una fuerte tos en Brando.

· Ahora sentirás la ira de lo que quieres controlar. – dijo Ashley, con su Zero Spring acercándose a Brando.

Ad Infinitum rápidamente golpeó las enredaderas, una por una y a una velocidad imperceptible, y éstas comenzaron a ceder ante la fuerza de Brando, quien las tomó como si fueran mangueras. Al tenerlas tomadas, las arrancó desde la tierra y las arrojó contra Ashley, enredándola y ahorcándola con ellas.

· Controlar la naturaleza. Tu poder demuestra que realmente eres alguien bondadosa, pero nadie puede ser la excepción. Hasta las mejores intenciones pueden volverse ambiciones. – dijo Brando.

Ashley comenzó a ceder ante la asfixia, sintiéndose débil. Rápidamente, Saijo entró a la escena, cortando las enredaderas de un golpe, liberando a Ashley y plantándose frente a frente contra Brando.

Ambos rivales volvían a encontrarse.

· La última vez que nos vimos, me dijiste que pasara lo que pasara, ibas a matarme con tus propias manos. – dijo Brando.

· Veo que tienes buena memoria sobre cosas que van a ocurrir. – dijo Saijo.

· Estoy esperando que cumplas tu promesa, Saijo Josuta. – dijo Brando, desafiándolo.

El joven y el hombre comenzaron a caminar alrededor, sin despegarse las miradas. Finalmente, y a la par, se abalanzaron el uno contra el otro, chocando sus Stands con ataques de puños, elevando una gran polvareda. Todos observaron la pelea.

Una vez más, Brando volvió a sorprenderse de Saijo: el joven seguía estando a la par de su fuerza, a pesar de que estuvo usando sus poderes durante todo el día. Aun sin estar en su máximo potencial, Saijo era un rival implacable.

Brando, sin dudarlo, preparó su ataque más fuerte.

· Ad Infinitum, ¡bórralo! – gritó Brando.

Ad Infinitum cerró el puño, emitiendo una luz roja, y golpeó directamente a Last Resort. Todos se enmudecieron, y Jessica sintió que su corazón se detenía al imaginar lo que estaba por ocurrir.

Saijo retrocedió unos pasos, y su Stand volvió a entrar a su cuerpo. Parecía haber recibido un duro ataque, y que algo malo estaba ocurriendo. Brando comenzó a reír, y se acercó a Saijo para volver a golpearlo.

· M…m… – murmuraba Saijo.

· ¿Qué dices? Quiero oírte antes de que desaparezcas.

· ¡¡¡MUDAAAA!!! – exclamó Saijo, haciendo aparecer su Stand de nuevo, con un puñetazo que destrozó la cara de Brando, y lo expulsó por los aires, cuatro metros hacia atrás.

Brando cayó de cara al suelo, sintiendo el polvo entrar en su boca y tosiendo, mientras que Saijo volvía corriendo hacia él para atacarlo nuevamente.

· Imposible… veo que reescribiste las reglas de tu existencia, y te volviste inmune a mis efectos. Tu Stand es tan fuerte que ni siquiera Ad Infinitum es capaz de romper esas reglas que modificaste. Jugaremos con tus reglas, entonces. – dijo Brando.

· ¡¡¡LAST RESORT!!! – gritó Saijo, corriendo hacia Brando con el puño.

Rápidamente, Ad Infinitum detuvo el golpe del Stand de Saijo con una patada, pero luego recibió un puñetazo adicional de Last Resort, retrocediendo. Por su parte, Saijo seguía abalanzándose ferozmente contra Brando, sin darle tiempo de levantarse.

· Hora de reescribir tu existencia. – dijo Saijo.

Last Resort envió un puñetazo con una luz platinada, y golpeó a Ad Infinitum, pero nada ocurrió.

· Nuestros Stands son similares, pero creo que ahora nuestra pelea es puramente física, puesto que ambos anulamos los efectos del otro. Será la supervivencia del más fuerte. – dijo Brando, analizando la situación.

Saijo, sin terminar de oír a Brando, lanzó una ráfaga de golpes la cual Ad Infinitum podía devolver con mucha dificultad, hasta que en cierto punto la velocidad de Ad Infinitum comenzó a superar a la de Last Resort.

· Date cuenta de quién es el verdadero villano, Saijo Josuta. Estás peleando por una causa que solamente ustedes apoyan. – dijo Brando.

En ese momento, Saijo recordó que Artemys había dicho aquellas mismas palabras, lo que le hizo perder la concentración, dándole la chance a Ad Infinitum para superar a Last Resort, golpeándolo cinco veces y haciéndolo retroceder, vencido.

· Eres el más fuerte de tu grupo, Josuta, pero no el más fuerte del mundo. – dijo Brando.

Ad Infinitum envió un último golpe a Last Resort haciendo que Saijo salga despedido por el aire. Cayó contra el suelo, con el cuerpo y el ego heridos.

Finalmente, frente a Brando se postraron Artemys y Jonpol. Artemys envió a Toxicity a golpearlo, lastimándolo con su ácido, pero rápidamente Ad Infinitum deshizo el daño golpeando a Brando con su poder, y luego contraatacando a Toxicity.

Jonpol hizo aparecer a su Amorfoda, pero esta vez atacó a Brando de una forma distinta: lanzó una onda contra él, la cual anularía su cuerpo y sus poderes. Brando fue impactado por la onda, pero mientras ésta lo dañaba, Ad Infinitum golpeaba a Brando repetidas veces anulando el efecto de Amorfoda. Brando caminó dentro de la onda, en dirección a Jonpol.

· Si hubiera sido más descuidado, tu hubieras sido la persona que hubiese tomado el control de mi organización y del mundo. Eso se acabó. – dijo Brando.

Ad Infinitum, de un golpe, reflectó la onda de Amorfoda, impactando a Jonpol y haciendo que éste caiga arrodillado al suelo, sufriendo los efectos de su propio poder. Brando se acercó hasta estar a dos metros de él. Todo el resto del grupo observó la escena.

· ¡Admiren! ¡El poder de aquello que va hasta el infinito! – exclamó Brando.

El hombre señaló a Jonpol, y luego Ad Infinitum hizo lo mismo. Del dedo índice del Stand comenzó a brillar una débil luz roja, y Jonpol empezó a tener unos pequeños espasmos.

· Mortem Ad Infinitum. – dijo Brando.

Dicho esto, Jonpol comenzó a encogerse de hombros, y todo su cuerpo comenzó como a abollarse, hasta estar en posición fetal. Luego, todo su cuerpo se comprimió, oyéndose el crujir de sus huesos, hasta que, de golpe, Jonpol implosionó para luego desvanecerse, dejando solamente una estela roja.

Todo el grupo sintió la sensación de la derrota. El aliento se les secó, y un frío recorrió sus cuerpos. Solamente pensaban en qué tan lejos podrían correr para alejarse del rango del poder de Brando, pero tampoco lo intentaron: simplemente se quedaron allí, aceptando lo que tuviera que pasar.

Artemys, por su parte, comenzó a llorar en silencio, al ver partir a su maestro de tantos años en tan solo un instante, y sin poder hacer nada para evitarlo. Mordió su labio con impotencia, y apretó sus manos, mirando el suelo.

Brando miró su dedo índice, y comenzó a reír como un niño emocionado con algo nuevo.

· La flecha me dio exactamente lo que quería: la habilidad de desaparecer a mis enemigos con el mínimo de los esfuerzos. – se regocijaba Brando, festejando sus poderes.

Artemys, lentamente, se acercó a Saijo, que estaba ayudando a Jessica con su herida. Saijo curó a Jessica y la reescribió para ser inmune a los efectos de Ad Infinitum, pero a esta altura ni siquiera él sabía si funcionaría.

· Mientras más tiempo tenga esa flecha clavada a su cuerpo, más poderes conseguirá. – dijo Artemys a Saijo – El único límite de sus poderes es su misma imaginación, solamente que no se ha dado cuenta.

· ¿Qué propones hacer entonces? Ya no hay chances. – dijo Saijo.

· Ningún Stand existente puede vencerlo: es inmune a los efectos, se recupera del daño físico, y puede utilizar nuestros poderes en nuestra contra. – dijo Artemys.

· Si tienes una especie de solución, continúa. – dijo Jessica.

· Tal vez, solo TAL VEZ, es posible que podamos reducirlo para quitarle la flecha. Hasta ahora, todos lo atacamos individualmente y perdimos, pero en conjunto podemos darle pelea. Tenemos la fuerza del Last Resort de Saijo, la resistencia de tu Jessica Kill, y el ácido de mi Toxicity. – dijo Artemys.

Los tres se miraron en silencio, buscando visualizar en sus mentes si el plan funcionaría.

· Su Stand es la combinación de muchos Stands robados, así que creo que debemos hacer lo mismo para poder contraatacarlo. Puede que tengas razón. – dijo Jessica.

· Puede ser que también… debamos atacar a ambos objetivos a la vez. Atacar a Brando y a Happiness Machine a la vez, para que no pueda sanarse tan rápidamente y darnos la chance de derribarlo antes de que pueda usar su poder. – dijo Saijo.

Brando comenzó a dirigir la mirada a sus últimos 3 contrincantes: Artemys, Jessica y Saijo.

· Se acabó el tiempo. Hagámoslo. – dijo Artemys.

El sujeto comenzó a caminar lentamente hacia los jóvenes.

· Les llegó la hora. – dijo Brando.

Jessica y Saijo comenzaron a correr hacia Brando, a toda velocidad, completamente derrotados, pero sintiendo una luz de esperanza. Estaban a cinco metros de Brando.

Cuatro metros. El corazón de Jessica palpitaba.

Tres metros. Saijo respiraba agitado, pero mantenía una gran determinación.

Dos metros. Brando levantó su dedo índice, y apuntó a su hija.

· Mortem Ad Infinitum. – dijo Brando, señalando a Jessica.

Ad Infinitum levantó su índice, y con el brillo rojo característico, utilizó su poder contra la joven, la cual no detenía su carrera.

Un metro. No hubo efecto alguno.

El aliento de Brando se heló. Dirigió un puñetazo hacia Jessica.

Saijo envió su Last Resort a golpear a Brando. Jessica se deslizó por el suelo, esquivando el golpe de Brando, y blindó el Stand de Saijo con su Iron Maiden. Brando se había vendido completamente.

Ad Infinitum ya estaba preparando su golpe sanador para salvar a Brando, pero Toxicity apareció con un ataque de ácido que cortó la mano de Ad Infinitum, a la par de que Last Resort, blindado, destruyó el rostro de Brando con un golpe devastador.

El ataque doble (o triple) había logrado derribar al enemigo. Brando quedó mareado, desorientado, y ahora también severamente herido. Los tres jóvenes se prepararon nuevamente, y se dirigieron hacia Brando, que ahora estaba a dos metros de ellos.

Una vez más, y con la mano que no tenía cortada, Brando señaló a los jóvenes, pero nada ocurrió.

· Ni lo intentes. No funcionará. – dijo Saijo.

Brando comenzó a reír, con una risa ahogada en sangre, y dirigió el dedo índice que tenía apuntando a los jóvenes para ahora apuntar al cielo. Nada ocurrió, pero los jóvenes se quedaron extrañados.

Un ruido de un trueno irrumpió el momento.

· ¿Querían un "Dios" que los juzgue? Ahora, el cielo los juzgará, y cumplirá mi cometido. Todos ustedes desaparecerán. – dijo Brando.

· Déjate de juegos, maldito infeliz. – dijo Jessica.

La joven seguía manteniendo a Jessica Kill dentro de Last Resort, mientras que Toxicity se preparó para ejecutar a Brando, cuando de repente algo sorprendió a los jóvenes: una lluvia de estrellas fugaces comenzó a verse en el cielo. Cientas y cientas de estrellas fugaces empezaron a viajar a toda velocidad por el cielo.

· ¿Qué es eso? ¿Qué hiciste? – dijo Saijo, otra vez sintiendo una horrible sensación de que algo malo iba a ocurrir.

· Su Armagedón, Saijo Josuta. – dijo Brando, sonriendo.

Sobre ellos, voló una de las estrellas, la cual rápidamente comenzó a caer en picada hacia ellos. No era un meteorito, o un objeto contundente: era simplemente una luz, la cual impactó y envolvió a Artemys. La chica se asustó, y su Toxicity -que estaba por ejecutar a Brando- se desvaneció.

Artemys miró a Saijo, y el joven sintó una horrible sensación en su pecho. Extendió su mano, pero la chica parecía estar perdida. Sus ojos se volvieron a encontrar con los de ella, una vez más.

· Saijo…

· ¿Artemys?

La chica, lentamente, se tornó de un color rojo platinado, hasta que finalmente se desvaneció en una estela brillante. Una lágrima cayó por el ojo de Saijo, mientras veía la insonora lluvia de estrellas. Un zumbido engulló su audición.

A los pocos segundos, sintió golpes en su pecho, y gritos ahogados. Cuando pudo volver a reaccionar, vio a Jessica, llamándolo. La desesperación en los ojos de aquella mujer era algo que sentía mutuamente en ese momento.

· Saijo. – dijo Jessica.

· Jessica. – dijo Saijo.

· Es nuestra última chance. – dijo ella.

Saijo volteó a ver a Brando, quien lentamente trataba de levantarse, y cuyo Stand trataba de reincorporarse para poder curar a su usuario. Aun les faltaba una mano. Se habían alejado un poco, y ahora estaban a unos cinco metros de él. Caían luces desde el cielo por todo el parque.

Brando levantó la vista, y vio los ojos de Saijo, llenos de fuego. Ambos sabían que ese era el único instante en el que la balanza no estaba a favor de ninguno de los dos lados, y eso asustaba a Brando. Él temía a los momentos en los que el destino no se regía por lo que había sido escrito.

No lo pensaron nuevamente. Saijo y Jessica fueron corriendo hacia Brando, con Last Resort Blindado acompañándolos.

El camino estaba siendo azotado por aquella bellísima, pero apocalíptica lluvia de luces, que no significaba otra cosa que la inexistencia de aquellos usuarios de Stand que las tocaran.

Cada paso que daban era un momento que recordaban.

Jessica, a pesar de no recordar a su madre, visualizó el rostro de ella. Solamente la conocía por fotos, pero en su corazón ella siempre estuvo junto a ella. Ella dio su vida por su hija, y ella ahora estaba cumpliendo el deseo de su madre: luchar.

Saijo, en su mente, recordó aquellos momentos junto a Artemys, el momento en el que ambos bebieron el agua. Recordó brevemente a su familia, que a pesar de que nunca le importó mucho, le traía un cálido recuerdo.

Ambos recordaron a sus amigos y los momentos juntos. Recordaron cuando se conocieron. Recordaron las luchas en el hospital. Recordaron cuando conocieron a Joshua, a Ashley. Recordaron cuando conocieron a Amanda en Nueva York.

Amanda.

Jessica recordó a su hermana, y sintió que su corazón comenzaba a arder. La perdió al momento de haberla conocido realmente.

Recordaron aquella noche en la que todos pudieron coincidir y reunirse a tomar algo por la noche: Amanda y Jessica haciendo karaoke, Ashley, Joffrey y Joshua aplaudiendo, y Saijo sonriendo al ver cantar a Jessica.

Esa noche.

Esa noche nunca volvería.

Ambos querían llorar, pero no tenían tiempo de hacerlo. Querían terminar con todo esto.

Brando, con una mano menos y la flecha atravesada en su pecho, se levantó rápidamente, e intentó que Ad Infinitum lo curara, pero sabía que no había tiempo: Jessica y Saijo estaban a tan solo dos metros de él. Se la jugó.

Last Resort Blindado movió ambos brazos hacia atrás, preparando sus puños, y luego los dirigió a la par para darle un puñetazo doble a Brando.

Lamentablemente, antes de poder impactar a Brando, Happiness Machine Ad Infinitum detuvo el golpe doble con su única mano. Todos se quedaron inmovilizados por el momento. Brando intentó sonreír, pero volvió a estar serio. A los pocos segundos de ver que todo permanecía igual, la sonrisa volvió a su rostro.

Por encima de ellos, se acercaba una de las estrellas fugaces, que estaba yendo directamente hacia Saijo, el cual no podía moverse debido a que Ad Infinitum tenía atrapado a Last Resort de sus manos.

· Ya no más sorpresas. Se acabó. – dijo Brando.

Jessica, que estaba mirando a un costado, miró a Brando, y él la miró a ella.

· Una más. – dijo ella.

Desde el pecho de Last Resort, emergió Jessica Kill, la cual tomó la flecha que estaba en el pecho de Brando, y lo atravesó de lado a lado, saliendo con la flecha en su mano por la espalda de Brando.

La estrella fugaz que estaba por impactar a Saijo se desvaneció justo antes de golpearlo. Las estrellas fugaces que estaban cayendo cesaron, y el cielo lentamente volvió a su color normal.

Happiness Machine Ad Infinitum se agrietó, hasta el punto de que todo su cuerpo cayó destruido como un cascarón, dejando ver ahora al Happiness Machine original, indicando que había perdido la mejora otorgada por la flecha. El Stand de Brando no se desvaneció, pero cayó al suelo, al lado del cuerpo de su usuario.

Joshua y Ashley comenzaron a despertar lentamente, pero seguían recostados sobre el suelo. Saijo cayó exhausto sobre sus rodillas.

Brando posó ambos brazos en su pecho, en el agujero que tenía hecho. A pesar de que un Stand lo había atravesado de lado a lado, parecía ser que Jessica Kill -al momento de atravesarlo- era del diámetro de un brazo de una persona adulta, por lo que la herida no era tan inmensa, pero eso no le quitaba el hecho de ser una herida letal.

Brando miró a su Stand, viendo que había vuelto a la normalidad.

· Happ-iness M-M-Machine… usa el poder regenerador. – dijo Brando.

· ¡Ding! Error. – dijo Happiness Machine.

El sujeto quedó sorprendido puesto que nunca le había ocurrido eso. Al observar su Stand, vio que éste, al buscar entre las fichas de Stands robados, no encontraba ninguna. Allí fue cuando se dio cuenta que, al haber creado la flecha, había fundido todas sus fichas de Stands robados, por lo que ahora no le quedaba ningún poder disponible. Solamente disponía de una única ficha que pertenecía a Hellraiser, la cual había sido el único poder que no fundió a la flecha.

Brando comenzó a reír con locura.

· Aquel que está destinado a ganar siempre tiene un respaldo para asegurarse la victoria. ¡Actívalo, Happiness Machine! – gritó Brando.

· ¡Ding! Hellraiser. – dijo el Stand de Brando.

Happiness Machine transformó su brazo en material volcánico, y detrás de él estaba Jessica. Aprovechando que ella estaba de espaldas, el Stand decidió atacar sin contenerse.

· ¡¡¡JESSICA!!! – gritó Saijo, extendiendo su mano sin fuerzas restantes.

· ¡¡¡SE ACABÓ!!! – gritó Brando, dirigiendo su Stand al ataque.

El puño de Happiness Machine impactó la cabeza de Jessica, y se escuchó un fuerte ¡clang!

Al ver su mano, Happiness Machine notó cómo se habían formado grietas en ella por el impacto. Las grietas avanzaron hasta el antebrazo de Happiness Machine, dejándolo quebrado. El brazo sano restante de Brando también se quebró.

Luego de ver su brazo herido, Brando volteó y allí la vio: Jessica Quill, se había blindado con su propio Stand una vez más, y había resistido el golpe del oponente. Su dureza extrema causó que el enemigo se destrozara su propio brazo con el impacto.

Jessica se separó de su Stand. Ella, en su mano derecha, estaba sosteniendo la flecha, la cual le estaba dejando marcas que avanzaban por su brazo. Su Stand, por su parte, se veía un tanto distinto: parecía potenciado, con una apariencia levemente cambiada y más intimidante. El pelo de Jessica levitaba unos pocos milímetros, y sus ojos de color café claro ahora estaban iluminados hasta parecer de color naranja platinado. En su cara se veía una expresión de estar soportando un dolor enorme, pero también se veía una mirada con un juicio pendiente.

· Tú. Tú dijiste que era débil, que fui un error, y que nací para interponerme en tus planes. – dijo Jessica mirando a Brando.

· Suelta esa flecha, inútil. No sabes qué puede ocurrir. – dijo Brando, mofando a la joven aun en su pésima condición.

· Mataste a mi madre, a mi hermana, a mis amigos, y ahora… yo soy quien sostiene tu destino. – dijo Jessica, mirando la flecha.

· ¡Estás jugando con cosas que no entiendes! – exclamó Brando.

· Quédate tranquilo. Una vez que termine, destruiré la maldita flecha, pero ahora aprovecharé que me está dando este inmenso poder para cumplir MI objetivo. – dijo Jessica.

Un aura roja creció desde la flecha, aumentando el poder del Stand de Jessica.

· Kill. – dijo Jessica.

Su Stand se dirigió hacia Brando con un puñetazo a toda velocidad.

· ¡¡¡ORA!!! – gritó ella.

El primer golpe fue por su madre.

Jessica Kill lanzó a Brando hacia arriba, y lo recibió con una serie de golpes rápidos.

· ¡¡¡ORA ORA ORA ORA ORA ORA!!!

Aquella ráfaga de golpes fue por el sufrimiento por el que su abuela había pasado, y por la muerte de Joffrey.

Finalmente, endureció al máximo sus puños, y concentró toda su fuerza y velocidad en ellos. Recordó a Amanda sonriendo.

· ¡WRYYYYYYAAAAAAAAAAA!

Jessica lanzó ese grito inhumano y salvaje, y su Stand asestó alrededor de 20 puñetazos rápidos y contundentes en todo el cuerpo de su rival, que aun se encontraba en el aire.

Finalmente, cuando nuevamente Brando descendía por el aire hacia Jessica, apretó fuertemente su puño derecho, coordinadamente junto con su Stand. Recordó aquella noche en la que estaba junto a todos sus amigos.

· ¡¡¡ORAAAAA!!!

Lanzó el último golpe, que golpeó en el pecho de Brando y lo sacó despedido por el aire.

Brando, que luego de rebotar 3 veces en el suelo, frenó su caída. Para su infortunio, había caído justamente frente a los pies de Saijo. Él lo tomó de los pelos, y lo levantó, hasta tenerlo cara a cara.

· Te dije que la próxima vez que nos viéramos, te iba a matar. – dijo Saijo.

Dentro de su mano, preparó una burbuja, y la introdujo en el cuerpo de Brando. Para su sorpresa, Brando no sintió nada malo en esa burbuja, pero fue el precedente de algo aun peor.

· ¿Sabes qué acabo de hacerte? – preguntó Saijo, acercando su cara a la de Brando.

Brando lo miró en silencio, con la poca conciencia que tenía en ese momento luego de aquella brutal golpiza de Jessica.

· Acabo de hacerte inmortal. – dijo Saijo.

Brando no se sintió más lleno de vida, ni con menos de dolor: se sentía igual.

· Como deseabas tanto ser un dios, te acabo de conceder la posibilidad de ser inmortal, pero el no poder morir solamente hará que no haya fin a tu sufrimiento causado por aquello que tú creaste: nosotros. – dijo Saijo – Tus heridas nunca sanarán, y también desactivé tu Stand. Estás condenado a vivir sufriendo por el resto de la eternidad como una persona común y corriente que envejece sin parar.

Last Resort tomó a Brando por el cuello, y preparó su dedo índice acercándolo a su frente. El dedo comenzó a brillar.

· Te enviaré a vivir en soledad absoluta. – dijo Saijo.

Finalmente, Last Resort tocó la frente de Brando con su dedo brillante, haciendo que los ojos de este se abran como dos grandes focos de luz. Las pupilas de Brando se cristalizaron, y comenzó a perder la noción de la realidad. No pudo notarlo, pero su cuerpo comenzó a desvanecerse lentamente, en pequeños fragmentos polvorientos, con un tono platinado. No sintió desesperación, ni miedo, ni tampoco más dolor del que ya estaba soportando. Miró hacia arriba, viendo el cielo, como despidiéndose una última vez de aquel mundo que el intentó "proteger". Su destino había llegado a su última página, y finalmente, Brando terminó de desaparecer frente a los jóvenes.

Luego de deshacerse de Brando, Saijo miró a Jessica, la cual tenía su mano completamente quemada por la energía de la flecha, por lo que fue corriendo a ayudarla y encerró la flecha en una burbuja.

Contuvo a Jessica, la cual cayó debilitada y drenada de energías en los brazos de Saijo. Sus amigos, Ashley y Joshua, se acercaron a verla, y se alegraron de verla con vida, pero estaban asustados de la magnitud de la herida y la consecuencia de la flecha.

Sin embargo, Jessica sonrió. Pero nadie entendía por qué.

· Una última sorpresa. – dijo ella, con las pocas fuerzas que tenía.

Abrió su mano izquierda, y mostró que dentro de ella tenía la ficha de Stand robado de Hellraiser, el Stand de Amanda. Sin decir una palabra más, sus amigos entendieron, y fueron corriendo a buscar el cuerpo de Amanda.

Tomaron la ficha, y la apoyaron sobre la frente de Amanda. A los pocos segundos, la ficha se disolvió en la piel de Amanda, la cual recobró el color, y volvió a abrir los ojos acompañada de un fuerte respiro. Por el susto, la joven involuntariamente activó su Stand, y se puso a la defensiva.

· ¡Alto! – gritó Amanda.

Su ultimo recuerdo había sido el de Brando tomándola de rehén, pero al observar todo más detenidamente, vio que la pelea había cesado: ganaron. Recordó también, lo último que había oído, y miró a su hermana Jessica. Ambas pudieron abrazarse de nuevo, y fue un abrazo que duró mas que cualquier otro que hubieran recibido en sus vidas.

Saijo miró el cielo, esperando que la lluvia de estrellas fugaces se revirtiera, pero no era algo que pareciera que pudiera ocurrir. La victoria tuvo un precio alto, y dejó un gran vacío en todos; el vacío de Saijo se había llenado esa misma mañana, y ahora era aún peor.

Joshua se acercó por detrás de su amigo con una palmada, mientras él recordaba a su hermano Joffrey.

· Intenté retroceder el tiempo y traer a mi hermano de regreso, pero no funcionó. Su sacrificio no fue en vano. Algunas personas vuelven después de mucho tiempo, y nos duele el doble cuando se van de nuevo. Yo estaré a tu lado para cuando lo necesites, amigo. Cualquier siguiente batalla, cualquier situación, allí estaré. – dijo Joshua.

Saijo intentó buscar palabras, pero no encontró ninguna. No se sentía de ánimos para responder de la misma manera, por lo que solo asintió y acompañó a su amigo con otra palmada, quedando ambos mirando a la nada.

A lo lejos, se oyeron las sirenas de la policía y los bomberos, por lo que los jóvenes tuvieron que movilizarse antes de ser encontrados, pero una pregunta ahora rondaba sus cabezas:

¿A dónde iremos ahora?

En otra parte, o en otro plano de la realidad, Brando volvió a materializarse, apareciendo en el Washington Square Park, pero con un detalle extraño: el cielo era completamente blanco, las plantas y pasto eran grises, no había nadie, ni ningún coche, ni animal, ni nada. Era solamente un entorno infinitamente vacío. Había sido enviado a una especie de plano alterno; un plano de una realidad en la que él estaría condenado a vivir para siempre en soledad, sufriendo por toda la eternidad.

Tal vez este final estaba escrito en su destino desde el comienzo.