Muy buen día final de año. Deseo que les esté yendo bien.
Bueno, esta es una sorpresa de fin de año, que espero disfrute. No creo que haga falta presentación, solo es un Omake de Linda Locura que no repercute con la historia principal.
Espero que lo disfruten.
Omake II.
Estrecha relación y la linda chica.
Último día de vacaciones. El calor veraniego, como siempre, me quemaba la piel. Odiaba y odio mucho el calor seco que azota Japón; quizás nunca me pueda acostumbrar a él. Las cigarras entonaban su melodía y sus chillidos predominaban en el ambiente. Ni siquiera sabía a qué lugar me dirigía, solo había salido de casa para ir a la tienda de conveniencia; pero hubiera deseado no haberlo hecho. Los espejismos que creaba el calor solo hacían que me sintiera peor, más cansada y hacían que incluso sintiera el sudor deslizarse por cada parte de mi cuerpo. Y eso que vestía una camiseta sin mangas y tirantes, no me podía imaginar a las personas que caminaba con un saco o con prendas con esas mangas largas que no hacían más que incrementar mi calor corporal.
Lo único que quería era regresar a casa pronto y ponerme debajo del aire acondicionado. O quizás no lo hiciera, ya que el motivo principal por el que estaba afuera de casa era porque el aire acondicionado se había estropeado. No me quedaba más remedio que deambular un rato por la ciudad y encontrar un lugar más fresco en el cual pudiera refugiarme.
La biblioteca estaba descartada, ya había terminado todos mis deberes de vacaciones, e ir a otro lado… Ni siquiera conocía muy bien los sitios de Akiba. Si tan solo mi hermana me hubiera acompañado, otra cosa hubiera sido; aunque tuvo la fortuna de ir a casa de una amiga.
Tome mi celular y vi la pantalla, aún era muy temprano para regresar a casa, y en la única persona que podía pensar para que me salvara del calor de verano era en Nozomi (no preguntes porque pensaba en ella, creo que ya está claro que pase mucho tiempo a su lado en vacaciones como para no hacerlo; supongo). Probablemente podría ir a su casa, y refrescarme un poco bajo su aire acondicionado; aunque quizás sería egoísta ir solo para eso. Además, estaba completamente y rotundamente descartado debido a que no me podía presentar en su casa sin más, diciendo «buenos días» y entrando como si fuera mi casa. Y peor aún, ¿qué pasaría si su madre estaba en casa? Creo que aún era demasiado pronto para volver a verla después del viaje a Kioto. ¡No, no! Definitivamente ir a su casa no era una opción.
Solo me quedaría seguir caminando hasta que… Hasta que… ¡¿Qué demonios hace ahí?!
Fue como una invocación; o quizás el calor ya me estaba haciendo daño de verdad y me hacía ver cosas donde no las había. Pero, ¿qué probabilidad había de que precisamente la haya encontrado a la vuelta de un callejón, oculta como si espiara a alguien? Con el solo hecho de verla hacía que el calor aumentara en mi cuerpo, y es que, lo más extraño de mi visión era que estaba vestida de una forma inusual (nada extraño realmente si hablamos de ella). Y es que llevaba sobre los hombros una capa, ¡una maldita capa con ese horrible calor de verano! Aunque a Nozomi no parecía importarle en lo más mínimo ese hecho. El resto de la descripción de su vestimenta estaba de más. Como siempre, en su mano derecha llevaba consigo a su muñeco de felpa, Homura-chan, y en la cabeza llevaba una boina color café al igual que lo hacía su muñeco.
Sin dejar de mirarla, pase por su lado, para que se diera cuenta de mi presencia. Sin embargo, después de pasar a su lado y detenerme repentinamente, no parecía notar que estaba ahí parada. Ella permanecía centrada y muy atenta viendo la puerta de un establecimiento que estaba al otro lado del callejón. Caminé un par de pasos, para que me notara. Quizás era por la locura que se me contagiaba, pero por un segundo pensé que realmente Nozomi era un espejismo, y ella no estaba ahí; me estaba volviendo loca con ese calor. Bueno, al menos eso pensé hasta que la chica habló.
—Estamos cerca de ellas, Homura-chan —Nozomi escudriñaba con su mirada la tienda, tan atenta como si el edificio se fuera a mover como por arte de magia—. Ya sé, ya sé, ¿cómo se atreven a ponerle el nombre de Homura-chan a una tienda de dulces? Definitivamente los demandare… —Miré hacia el letrero de la tienda, y, efectivamente, el nombre de Homura lucía en él con una hermosa caligrafía. Un segundo, ¿de dónde había sacado Nozomi lo de demandar a una tienda?—. Esa tienda nos pertenece por derecho, así que…
—Oye… —Musité mientras me acercaba más hacia ella. Nozomi se dio la vuelta, envuelta en pánico, y soltó un gritito asustado. Sus mejillas se tornaron rojas al verme tan cerca y su muñeco de felpa cayó al suelo por la sorpresa—. ¿Qué haces, Nozomi? No, más importante, ¿acaso no tienes calor?
—¡Elichi! —Gritó alterada, pero, al darse cuenta de eso, se llevó una mano a la boca y comenzó a susurrar con una voz muy tenue; como si temiera que alguien la fuera a descubrir—. ¿Qué haces aquí?
—Podría preguntarte lo mismo, ¿sabes? No se supone que tendrías que estar en casa terminado los deberes —Nozomi desvió la mirada de la mía y, en vez de contestar, levantó a su muñeco del suelo y le sacudido la tierra; aunque no parecía haberse ensuciado en lo más mínimo.
—Bueno, ya que insistes, te diré mi plan secreto —al parecer solo quería desviar la conversación del tema para no decirme que no había hecho sus tareas—. Verás, el día de hoy estamos tras la pista de alguien de suma importancia para aclarar lo que acontece en casa de Nozomi últimamente —La mire a los ojos, no parecía bromear en lo absoluto, ya que tenía una mirada seria y llena de determinación—. Es un plan secreto que solo pocos pueden saber. ¿quieres que te lo cuente, Elichi?
—Bueno, en realidad no me…
—Bien, ya que insistes más, te lo diré —Nozomi se acercó a mí con confidencia y miró a los lados como cerciorándose de que no había nadie alrededor—. ¿Recuerdas a la chica de cabello color chocolate?
—No —Nozomi infló las mejillas, parecía enfadada de que ni siquiera hiciera el más mínimo esfuerzo por recordar, y es que hacía mucho calor como para pensar en eso, y la verdad no sabía a quién se refería.
—Entonces no te contaré nada —Desvió la mirada con enfado y se cruzó de brazos.
—De acuerdo, de acuerdo, Nozomi. De verdad no sé de quién hablas, pero puedes contarme; te ayudare en todo lo que me pidas.
—¿Lo juras? —Con las mejillas aún infladas, Nozomi volteó a verme de soslayo; se veía muy linda—. De acuerdo, el día de hoy, tú y yo seremos los detectives que descubran este gran misterio. Yo soy Sherlock Nozomi —Una risa quería salir de mi boca al escuchar el ridículo nombre con el que se había nombrado, pero lo aguante todo lo que podía—, y tú serás mi amiga Elichi Watson.
—Espera, espera. No sé lo que pasa, pero esto no tiene nada que ver conmigo. Además, ¿de donde sacaste esos nombres tan ridi… —la vi a los ojos, eran tan enternecedores que no quise seguir con mi comentario que probablemente le rompería el corazón y su alma pura en mil pedazos—, tan peculiares?
—Mamá me contó una historia ayer antes de dormir. Era de detectives. Así que hoy Nozomi se convirtió en una detective de talla internacional, que desentrañará todos los secretos de esta pequeña ciudad —Nozomi me tomó de la mano—. Y juntas, descubriremos lo que se oculta detrás de esa tienda —Nozomi señaló la tienda Homura de dulces que había al otro lado del callejón—. Así que ahora, ¡vamos!
Sin esperar siquiera, Nozomi me llevó de la mano a la tienda, pero yo tenía tanto calor que me solté y dejé que corriera ella hacia el establecimiento. Quizás debí de haberla seguido de inmediato, porque, al entrar a la tienda de dulces, escuché un grito de Nozomi provocando un verdadero alboroto.
—¡Ustedes no tienen derecho a utilizar el nombre de Homura-chan para su tienda! Primero que nada, tienen que cambiar el nombre y después darme uno de sus dulces.
Atemorizada detrás del aparador, una chica de cabello cobrizo miraba a Nozomi con desconcierto. Sus facciones temblaban y parecía que quería decirle algo a Nozomi, pero las palabras no salían de su boca.
—S-Señorita —La voz de la chica salió trémula. Sus lindo ojos azules miraban en todas direcciones buscando ayuda.
—¡Nozomi! —Me acerqué con molestia hacia las dos chicas y tomé a Nozomi del hombro—. No digas eso, ¿no vez que espantas a esta chica?
—Pero Elichi, ellas robaron el nombre de Homura-chan, lo menos que podrían hacer es darle dulces a Nozomi.
—Eso no sucederá nunca, Nozomi. Homura es un nombre común, así que deja de espantar a la gente —libere un pesado suspiro— Esto solo me recuerda al día en que secuestraste a esa niña.
—No sé de quién hablas ¡Pero yo no la secuestré! —Se llevó un dedo índice a la barbilla, pensativa.
—D-Disculpen—Una nueva voz interrumpió las quejas de Nozomi—. Podrían hacer el favor de guardar silencio, están molestando a los demás clientes.
Detrás de la cortina que estaba a un lado del aparador de dulces, salió una chica un poco más alta que la que atendía la tienda. Su cabello era largo y de un brillante color azul; no pude evitar pensar en el mar de Kioto al verla salir de detrás de la cortina.
—Lo sentimos —Dije haciendo una cordial reverencia hacia la chica. Ella hizo lo mismo. Era extraño, pero ella trasmitía una sensación de finura en la cual tenía que guardar la compostura y preséntale mis respetos.
Mientras tanto, Nozomi, bueno ella…
—¿Que estas comiendo, Nozomi? —La miré con desconcierto. Al parecer la chica del aparador le había dado un dulce y Nozomi ya lo comía toda contenta.
—Esta señorita es muy buena, ¡me regaló un dulce!
—No es regalado… —Miró a Nozomi a los ojos y, al ver la felicidad con la que comía el dulce, prefirió guardar silencio.
—No te preocupes, yo pagare por ella —La chica asintió con la cabeza.
—Más importante que pagar…
—Oye…
—Hemos venido siguiendo la pista de alguien en particular, la cual entró a esta tienda —Como solía hacerlo, Nozomi, de quién sabe dónde, sacó una libreta y la ojeó con desesperación— hace aproximadamente una hora.
—¿Qué? ¿Acaso hay alguien sospechoso aquí? —dijo la chica cobriza, mientras veía a todos lados con cautela; al parecer Nozomi ya la había atrapado en sus juegos—. ¿Acaso es alguien malo?
—Claro, muy, muy malo. Ella esconde un secreto que a Nozomi le interesa.
—¿Entonces, es una chica? —Dijo la chica de cabello azul—. Pero no creo que alguien aquí sea sospechoso, conocemos a las personas que vienen a comprar a la tienda, y que digas eso.
—Tranquila —Intervine antes de que se hiciera un verdadero escándalo por los malentendidos que causaba Nozomi—, no es nada de eso. Nozomi solo está jugando.
—¡No es un juego! Ella está por aquí —Nozomi corrió por todos lados hasta que al fin se acercó a las escaleras que estaban a un lado de la entrada—. ¡Está ahí arriba! —Dijo mientras que, de uno de los bolsillos de su capa sacaba una pequeña lupa e inspeccionaba unos zapatos que estaban debajo del primer escalón.
—¡Espera, Espera! —Gritó alarmada la chica cobriza—. Ese lugar no es para los clientes, arriba solo está mi habitación y la de mi hermana.
—Conque ahí la estás escondiendo —Dijo Nozomi viéndola con sospecha a través de la lupa—. ¡Así que tú eres su cómplice!
—Nozomi, estás llevando esto demasiado lejos. Solo estás molestando a estas chicas. Es mejor que no vayamos.
—No, Elichi, esto también te interesa —Nozomi se llevó las manos atrás de la espalda y, despacio, como si fuera decir algo de suma importancia, se acercó a mí—. ¿Qué pasaría si te dijera que tu pequeña hermana, y la cual también es mi hermanita, está involucrada en todo esto?
—Mentirosa. Arisa salió esta mañana con una amiga. Deja de jugar… —Sin embargo, al mencionar el nombre de Arisa, la chica del mostrador dio un paso hacia atrás, nerviosa—. ¿Pasa algo? —La miré con sospecha.
—N-No —Dijo, alterada—. No es nada, es solo que…
—Suficiente, esto no nos lleva a ningún lado —Dijo la chica de cabello azul acercándose a nosotras. En su rostro se notaba que estaba ya un poco irritada—. Pueden retirarse ahora, ya tiene lo que querían y no se preocupen por pagar, lo único que queremos es que se vayan y que dejen de molestar a los clientes —Su actitud me pareció mucho más sospechosa; o quizás la paranoia de Nozomi comenzaba a contagiarme— Honoka, no te preocupes, yo pagaré lo que esa niña se comió para que tu madre no te regañe.
—Pasa algo, ¿verdad? —Dije mientras la veía cuidadosamente. Sus ojos luchaban por permanecer fijamente viéndome, pero por cada parpadeo, se alejaban un poco de mi rostro—. ¿Conocen a mi hermana, Arisa? —La chica desvió la mirada y vio a Honoka.
—A-Arisa-chan… —Honoka estaba un poco nerviosa, seguramente por mi mirada intimidadora. Ya no era consciente si le seguía el juego a Nozomi o si nos había involucrado a todas en un verdadero caso de detectives—. Si, la conocemos. Es amiga de mi hermana, Yukiho…
—¿Yukiho? —Deje salir un suspiro al escuchar ese nombre; lo cual me tranquilizó. Al menos ya sabía que si se trataba de un juego de Nozomi, porque, al escuchar el nombre de Yukiho, pude estar segura de que mis sospechas eran acertadas: Arisa se encontraba con ella, como me lo había dicho antes de salir de casa—. Está bien, también conozco a tu hermana; es amiga de Arisa, ¿cierto? —La chica asintió. Deje salir otro suspiro; todo ese asunto me había puesto demasiado tensa como para realmente ser un juego—. Siento las molestias que los juegos de Nozomi le ocasionaron, ya sabía que Arisa vendría a jugar con Yukiho y… —Mire a los lados, y la tensión se apoderó de mí una vez más—, y… —Nozomi ya no estaba por ningún lado—. ¡¿A dónde rayos se fue?!
Solo había dejado de prestarle atención un segundo, y Nozomi ya había desaparecido. Bueno, estaba segura que había subido a la habitación de esas dos chicas, debido a que ese era su cometido principal. Pero ese era el problema, ¿cómo se le ocurría entra así a una casa ajena? Antes había sido secuestro, y ahora era allanamiento de morada. De nos ser porque Nozomi era sumamente tierna, podría jurar que en el futuro se convertiría en una delincuente juvenil si no la detenía.
Caminé hacia las escaleras que llevaban al segundo piso, encontrándome que, a los dos pares de zapatos que había debajo del escalón se le habían unido los de Nozomi. Cansada, suspiré y volví la mirada para ver a las dos chicas.
—Creo que no hacemos más que ocasionarles molestias —Ellas simplemente me esbozaron una sonrisa y se acercaron a donde estaba—. ¿Te molesta si subo por ella? Después de eso prometo que nos marcharemos.
—No es problema… —Honoka se acercó a mi lado y me guio por las escaleras—. Ah, casi me dan un buen susto, pensé que algo le pasaba a tu hermana. Tu amiga de verdad sabe cómo hacerte sentir presionada con un simple juego, por un momento me creí que alguien malo había entrado a la tienda. Ya que mis padres salieron, solo estamos Umi-chan y yo. No sabría qué hacer si un delincuente de verdad viene aquí.
—Honoka, no necesitas decir todo eso. Está claro que nadie entró en la tienda. Además, conmigo es suficiente como para ahuyentar a cualquier delincuente —Umi subía despacio las escaleras detrás de mí—. Aunque admito que esa chica sabe cómo poner tensa a cualquiera. Faltó poco para que fuera a buscar mi Shinai*.
—Lamento eso. A veces es difícil lidiar con la forma de actuar de Nozomi. Es impredecible y no sabes cuando está hablando en serio o cuando está jugando.
Al llegar al último escalón de las escaleras, lo primero que vimos fue a Nozomi espiando detrás de la puerta de una de las habitaciones. Despacio, me acerqué a ella mientras las otras dos chicas esperaban detrás de mí.
—Nozomi, fuiste muy lejos. Tú…
—Shhh —siseó con más ruido del que pretendía que yo guardara—. Silencio, Elichi, estoy a punto de descubrir un misterio de lo más interesante.
—Déjate de juegos. No te das cuenta que…—Apresurada, Nozomi se acercó a mi lado y me tapó la boca con la palma de su mano. Un poco molesta por la forma en la que se comportaba, aparté su mano y, con irritación, le susurré—: ¿Qué cree que haces? Suficiente de juegos.
—Espera, está a punto de pasar… —Estaba a punto de reprocharle, cuando una voz dentro de la habitación me silenció al instante.
—Arisa-chan… No creo que…
Detrás de la puerta en la que espiaba Nozomi, alcancé a escuchar los tenues susurros de Yukiho. Su voz era pausada, entrecortada, como si estuviera haciendo ejercicio dentro de la habitación.
—Tranquila, Yukiho-chan… Yo siempre…— Esa era la voz de mi hermana, y se escuchaba bastante rara; hablaba con calma, pero, incluso sin verla, sabía que estaba nerviosa—. Siempre estaré a tu lado. No importa lo que…
—Pero nosotras… —La voz titubeante de Yukiho, hacía que la espera entre cada una de sus palabras fuera eterna y hacía que mi corazón palpitara con más fuerza—. Somos chicas, y yo… Sí, tú me gu… gus…
—Está bien, yo siento lo mismo por ti, Yukiho-chan.
Espera, Espera, Espera. No podía ser verdad, ¿en serio mi hermana se le había confesado a su amiga? Pero era menor que yo, y nunca había mostrado interés en cosas románticas; o quizás y sí, pero lo ignoraba. Nunca lo había mencionado, ni siquiera sabía que alguien le gustaba. Qué demonios pasaba ahí, tenía que saberlo, y la forma más rápida de descubrirlo era entrando a esa habitación y preguntárselo a ella misma. Seguro que le podría ayudar, después de todo ella… ella…
—Ella me ayudó a mí —Mis propias palabras me sorprendieron—. !Oh por Dios! ¿Ella está enamorada?
—Eso parece, Elichi. Por fin, Nozomi podrá saber todo lo que ocultan ellas dos, y así podré saber cómo… —Las mejillas de Nozomi se ruborizaron al verme a los ojos. Creo que ahora entendía un poco el plan de Nozomi; aunque no del todo.
—¿Cómo es que nunca me di cuenta? —Sin embargo, en mi cabeza rememoraba imágenes de días pasados, justo de la mañana antes de ir al parque de diversiones con Nozomi. Esa mañana mi hermana me había…
Llevé una mano a mi boca, dejando que un grito que quería salir se silenciara. Ahora ya no me sentía con el valor de entrar en esa habitación.
—¿Pasa algo? —Repentinamente, y haciéndome liberar un tenue grito por el susto que me provocó, Honoka me tocó el hombro con inocencia—. ¿Qué ocurre ahí den…?
—Arisa, creo que no deberíamos —La voz de Yukiho dentro de la habitación silenció la voz de su hermana—. Mi hermana está abajo, y no creo que… esto esté bien.
—Pero yo, realmente… —Un suave suspiro salió de la boca de mi hermana—. Sabes, sé que este sentimiento es verdadero, cada que te veo —La chica cobriza se acercó más a donde estaba Nozomi, para escuchar mejor lo que decía mi hermana. Volví mi mirada al pasillo y miré asombrada a Umi, la cual esperaba pacientemente a la distancia sin decir nada; parecía que no alcanzaba a escuchar desde donde estaba, ya que su mirada era de desconcierto absoluto—. Siempre que te veo, mi corazón se estremece y me duele mucho, mucho…
—Como a Nozomi… —Musitó suavemente Nozomi; aunque parecía que hablaba más para ella que para nosotras—. Ella tiene la respuesta que necesito.
—Esto no está bien, no deberíamos de estar espiando —Dijo Honoka, mientras volvía su mirada a Umi—, y menos si ella está aquí; hará un escándalo si… —No obstante, su mirada hizo que Umi se preocupara por la forma en la que la veía, y esta, con la mirada intrigada, se acercó a donde estábamos.
—¿Honoka, pasa algo malo…?
—¡Sé que este amor que siento por ti es verdadero! —Gritó mi hermana al otro lado de la puerta
Asustada por el repentino grito, Honoka miró a Umi, y yo, por inercia, hice lo mismo. Al verla al rostro, pude notar una imagen explosiva que nunca saldría de mi memoria, ya que la chica estaba completamente roja. El color carmesí en sus mejillas era parecido al escarlata del cabello de Maki, y ni qué decir de sus orejas, de las cuales parecía que salía humo color plateado; realmente me pareció verlo. Su cuerpo entero temblaba y, paso a paso, se acercaba a la puerta en la que espiábamos.
—¿Q-Qué es lo que…? —La chica musitaba sin ningún sentido, mientras su cuerpo temblaba con cada paso que daba y sus mejillas se encendían como un fuego escarlata.
—Espera, Umi-chan, eso no está bien, ellas dos…
—¡Eso es muy desvergonzado! —Terminó gritando Umi mientras abría la puerta de la habitación—. ¡Que digan ese tipo de cosas, es…! —No obstante, Umi no pudo terminar de hablar ya que, repentinamente, y, como si fuera una luz, se apagó y cayó de rodillas al suelo. Asustada, Honoka se acercó a ella y la tomó de los hombros, pero, al momento de levantar la mirada hacia la habitación, el rostro de ella también adquirió un impresionante color carmín que escalaba como si fuera un manantial de sangre directo en sus mejillas.
Hice lo mismo que Honoka: ver dentro de la habitación, encontrándome él porqué del repentino rubor de la chica. Dentro de la habitación, encima de la cama que estaba a un lado de la ventana, pude ver como mi hermana estaba encima de su amiga Yukiho; con sus dos manos a un lado de su cabeza. Ambas tenían el rostro muy cerca de la otra, sus mejillas estaban tenuemente ruborizadas y pequeñas gotas de cristalino sudor deslizaban por el rostro tanto de Arisa como de Yukiho.
—Oh, no pude escuchar hasta el final —Volteé a ver a Nozomi con molestia, mientras que ella, al ver cómo la miraba, se cohibió un poco apenada.
—¿Qué es lo que pasa aquí? —Musité.
—No es lo que…—Arisa comenzó tartamudear, mientras que, muy nerviosa, y casi de un salto, se quitó de encima de Yukiho—. Esto no es lo que piensan ¡Déjenme explicarles!
—¡¿Explicar?! ¿Qué es lo que tienen que explicar?
—Eli-san —Yukiho se acercó corriendo a la puerta y vio apenada a Umi, la cual estaba desmayada en el suelo, y a su hermana, que no se movía ni decía nada—. Esto realmente no es lo que parece. ¡No es lo que estás pensando!
—Yo estaba pensando que se estaban divirtiendo mucho las dos juntas —Dijo Nozomi esbozando una sonrisa maliciosa.
—¡Ahora no Nozomi! —Dijimos las cuatro mientras la veíamos molestas. Ella solo infló las mejillas e hizo un puchero por haberla callado de esa manera.
—Bueno, si me van a dar una explicación, es mejor que sea convincente… —Cerré los ojos, tratando de tranquilizarme. Sabía que no estaban haciendo nada malo, y yo solo había sobre reaccionado al ver a mi dulce hermanita encima de su mejor amiga. Me crucé de brazos, esperando a que cualquiera de ellas comenzará a hablar. Ambas se miraron nerviosas un rato, lo cual me hizo pensar que algo no iba del todo bien.
—E-Escúchame, Eli-onee-san —¿Desde cuándo me llamaba así mi hermana? Bueno, eso no importaba ahora. Ella parecía lo bastante desesperada como para comenzar a ser formal conmigo y realmente no quería que se sintiera presionada al darme cuenta de ese hecho; así que lo deje pasar—. Realmente esto no es lo que están pensando. Es solo que… Dile, Yukiho-chan…
—Oh, sí, nosotras… —Yukiho miró a todos lados, desesperada, buscando una respuesta. Y al parecer la encontró, porque su mirada se apaciguó de un momento a otro y se quedó estática viendo a Arisa— estábamos ensayando para la obra de teatro escolar —Liberé un suspiro al escucharla.
Así que solo era eso. Por un segundo pensé que mi hermanita se me había adelant… quiero decir, por un segundo pensé que había algo más entre esas dos. Pero si solo era una obra escolar, supongo que todo estaba bien.
—¡Si! —Gritó Arisa. Ya no había porque molestare con ella. Admito que en ese momento había sobre reaccionado demasiado, solo para tratarse de un ensayo para su obra escolar; aunque yo no lo sabía—. Nuestra clase presentará una obra escolar, y a nosotras… —Ya más tranquila, me esbozó una dulce sonrisa— nos tocó ser las protagonistas de la obra. ¡Es Romeo y Julieta! —Al escuchar el nombre, Nozomi se acercó emocionada a ella y la tomó de las manos.
—¡Oh! Conozco esa historia —Nozomi miraba con ojos ilusionados a Arisa y a Yukiho; se veía muy linda—. Que envidia, Nozomi también quiere participar.
—Lo siento, pero es una obra de nuestra escuela. Así que no puedes, Nozomi-sempai.
—¿En serio es solo una obra escolar? —Dijo de pronto Honoka, la cual permanecía en el suelo sosteniendo a Umi de los hombros—. Pensé por un momento que era otra cosa. Es un alivio que todo fuera un malentendido.
—Sí, sí, un malentendido —Dijeron ambas al mismo tiempo.
Al parecer toda esa tensión ya se había desvanecido, ya que ambas rieron animadamente; aunque aún parecían muy nerviosas, o al menos así me lo pareció a mí.
Después de resolver ese malentendido, Nozomi se la paso interrogando a las dos chicas acerca de la obra de teatro, pero, al ver que las dos parecían muy incómodas por las múltiples preguntas de Nozomi, pensé que era mejor dejarlas a solas y que siguieran ensayando.
Así fue como todo ese asunto se aclaró. Nozomi parecía más emocionada que nada cuando salimos de la tienda al enterarse de la obra escolar de mi hermana. A mí no me cabía la menor duda que, juzgando por lo que escuchamos en la habitación, ellas dos iban a hacer un increíble papel.
Nos despedimos de Honoka y de Umi. Esta última aún estaba lo bastante aturdida como para escuchar explicaciones. Es más, cuando salimos de la tienda parecía como si le hubiera dado un tipo de amnesia, porque no se acordaba de lo que había pasado antes en la habitación de Yukiho, así que decidimos que lo mejor era no contarle nada; por el bien de su salud. Mientras tanto, Nozomi y yo regresamos juntas a casa, y mi hermana se quedó un rato más con Yukiho.
—Oh, Nozomi también quiere hacer una obra en la escuela —Decía con voz ensoñadora.
—Seguro que podrás hacerlo —Dije. Ella parecía tan animada como para estar dando vueltas y vueltas sin importarle el terrible calor que hacía. Bueno, al menos ya no me sentía molesta con ella por lo que había hecho: irrumpir en una casa ajena y espiar a mi hermana y a su amiga. Me sentía más bien un poco más relajada y, sorprendentemente, fresca.
—Aunque… —Nozomi volvió la mirada a la tienda de dulces.
—¿Qué pasa, Nozomi? —Le esbocé una sonrisa.
—¿No se supone que estamos de vacaciones?
Abrí con sorpresa los ojos mientras veía el letrero de dulces Homura a la lejanía.
Y la densa lo hizo otra vez :v
Shinai*: Espada de madera hecha de Bambu utilizada en el Kendo
Bueno, espero que les haya gustado este pequeño Omake, para despedir el año y para cerrar esta temporada de verano de Linda Locura. Lo siguiente es entrar al Otoño y darle un fin a esta historia. Espero que no le quede mucho. ¿Qué les pareció el capitulo? ¿Acaso Eli ya no puede ser más densa? Yo creo que la densidad de Eli podría ser proporcional a la ternura de Nozomi al hacer actos delictivos de una manera completamente inocente.
Bueno, antes que nada, agradecer a todos y cada una de las personas que este año se tomó el tiempo de leer mis historias. Este año fue muy divertido el escribir para ustedes, aunque mi estado anímico no era el más óptimo, y se vio reflejado en las historias, creo que también fue un buen año para escribir en este Fandom. Antes que nada, agradezco a todas las personas que dia a dia esperan mis actualizaciones y espero y que mantienen el Fandom de Love Live! con vida. Deseo que realmente el siguiente año tengan todo lo que se propongan logra. Yo seguiré escribiendo, ya que este pasatiempo me proporciona un escape de mi vida y me divierto mucho haciéndolo.
A todos y cada una de las personas que me leyó y que me dejó algunos bonitos pensamientos, consejos y recuerdos, les deseo muy feliz año nuevo.
Naoko Fujisaki: Que me digas que el capitulo anterior te llegó de forma sentimental; me hace sentir entre culpable y feliz, ya que el capitulo logró su cometido y me hace sentir culpable por hacerte llorar; lo siento. Y pues no te equivocas; Nozomi tendrá que afrontar mucho ahora que Eli se dio cuenta de que algo pasa con sus recuerdos, para, como bien dices, no olvidar a Eli. Te comprare una caja de pañuelos extra para agradecerte todo el apoyo, y quizás no llegaron en navidad, pero lejana ahora en forma de Omake. Deseo que pases un buen año y espero que nos sigamos leyendo
ARAMARU-CHAN 26: Espera, ¿a quién voy a matar? jajaja. Nada de eso, nada de eso... mirada sospechosa*. Bueno, entiendo un poco el sentimiento que transmites, ya que no se sabe que va a pasar en los siguientes capitulos, asi que cualquier cosa, trágica o no, puede pasar; esa es la incertidumbre de esta historia, aunque no creo que muera nadie; creo... Bueno, ya sabes que me gusta dejar desmayada y medio muerta a Eli, pero eso solo pasa en Hechizo jajaja. Y pues si, los recuerdos son importantísimos para esta historia; y como ya lo revele, dire como Spoiler que no por nada Nozomi se considera en esta historia una bruja, en honor a Hechizo y en honor a su subtítulo: Recuerdos del corazón. Cuantos capítulos faltan, ni yo lo se, y los secretos de la mamá de Nico tampoco los sé... Bueno si pero no lo vo a decir. Me alegra leer que mi historia hace que tu mente invente posibles rutas argumentales que puede seguir de aquí en adelante la historia de Eli y Nozomi. No es nada suavemente complicado, de hecho; pero el misterio y el drama es lo que le da vida a esta historia, y, aunque no me gusta el drama, es divertido escribirlo. Finalmente, te deseo lo mejor este año que viene y espero que nos sigamos leyendo.
SilentDrago: Es curioso, ya que este Omake lo estaba escribiendo cuando publique el capitulo anterior, y gracias a que dijiste que Eli era como Sherlock, se me ocurrió que este omake tuviera ese carácter detectivesco; aunque con Nozomi sherlock jajaja. Como dices, todo va caminando para construir todos los misterios y desentrañarlos por fin. Ya no habrá más misterios, solo respuestas. Que bueno que esten todos bien en Chile, y deseo que este año que entra nos sigamos leyendo tanto en tus historias como en las mías. Deseo lo mejor para ti, Silent y muchísimas gracias por todo el apoyo.
Paul: Que bueno que te gusto la actitud atolondrada (como lo dijiste) de Nozomi, a mí se me hace muy tierna escribirla así. Aunque más adelante se pone oscuro. No entendi muy buien lo de Chika, perosupongo que si... Bueno solo lo digo por convivir jajaja. Deseo que tengas buen inicio de año y gracias por leer.
Estevan Souma-kun: Me alegra mucho leer que te emocionas con cada capítulo y deseo que siga siendo así con los capítulos siguientes. Muchisimas gracias por regalarme un poco de tu tiempo leyendo y deseo que el próximo año te vaya bien.
Y a todos los que siguen esta historia, todos y cada una de las personas que me leen y que se toman el tiempo de escribirme o solo leerme; les deseo lo mejor desde el fondo de mi corazón (Sí, ya sé que soy cursi, pero ya saben que me gusta lo fluff). Y ahora si se viene mi frase favorita...
SIN MÁS, MUCHAS GRACIAS POR LEER Y POR SUS ADORADAS REVIEWS. Muchas gracias por acompañarme este año y... ¡Feliz año nuevo! Nos leemos luego.
