[ Escudo de Carbón: Ignición regulable. Defensa +5.

[ Escudo de Brazas: Escudo más débil, pero más fuerte. Ataque +5.

Naofumi terminó de analizar sus escudos obtenidos con curiosidad. Al finalizar un brebaje que elaboraba, lo observó.

[ Brebaje de devolución de daño: Al recibir impacto, el enemigo se quemará. Duración 30 segundos.

- Inútil... Meh.

Guardó la poción en el cajón de venta, y guardó unas 7 pociones medicas en el cajón de provisiones de ayuda y rescate. Al observar a lo lejos, notó que los 3 carros que transportaba Firo estaban casi vacíos.

- Hemos recuperado todo lo que gastamos con Beloukas. Me hace sentir orgulloso ganar dinero de esta forma... ¡¿Cómo andan?!

Kalhana golpeó un bandido que Raphtalia derribó con un golpe con el mástil de su lanza. El hombre desapareció en una velocidad abismal, mientras que la muchacha sacaba su arco y disparaba dos flechas contra varios bandidos que salían de los arbustos.

- ¡Maldita sea! ¡Son muchos y no me dejan recuperar lis flechas!

- ¡Yo voy!

El hombre Demi-humano recuperó las flechas de las armaduras, así como también robó unas cuantas cuchillas de los enemigos abatidos. Al llegar hacia Raphtalia, le entregó las cosas y comenzó a elaborar varías flechas con agilidad, incluso logró evadir una flecha de un salto, terminando una que armaba y entregando la que usaron en su contra.

- Son lentos, chica. Puedo armar más, pero...

- ¡Naofumi está confiando en nuestro deber! ¡Si la cosa es incontrolable, recurriremos a su ayuda! ¡El carro no debe detenerse! ¡Cambio en la regla 5! ¡Sin compasión ante ellos!

- ¡Solo quería oír eso!

Saltando ágilmente, el hombre abatió a varios enemigos de severas patadas en la cabeza. Sus golpes eran demasiado contundentes que su nivel para comprender como era capaz de hacer dicho daño.

- Los conejos siempre se destacan por depender de sus patas traseras y dientes. Veo que no me equivoco al ver tu fuerza. Flecha al este...

Naofumi se hallaba sentado en el frente, sobre una aburrida Firo, protegiéndola con un escudo inmune a impactos.

- ¡La ví!

- Solo digo.

Raphtalia desvió la flecha contra el suelo. Kalhana la tomó y la guardó en la bolsa de la Demi-humana.

- Firo, ve a divertirte...

Descolgando el set de transporte de Firo, esta rio y se abalanzó contra los enemigos.

- Bueno, me aburrí... Acabemos con esto.

Una espada surcó contra su rostro, pero este solo sonrió, partiendo la hoja en pedazos con sus dientes. Los metales de la espada fueron a sus escudos, absorbiéndolas al caer.

- Escudos del Odio: Odio de los bandidos.

Un pequeño escudo con forma de corazón, bordado de cadenas y alambres punteados apareció. Parecía sucio y oxidado.

- ¿Qué pasó? ¿Les robaron la lengua? ¡Ja, ja, ja!

Golpe al rostro. Uno de los bandidos no pudo evadir el golpe en el rostro del escudo, comenzando a retorcerse del dolor en su nariz partida.

- ¡VAMOS! ¡DIVIRTAMOS A LA AUDIENCIA!

...

- Así que ese escudo cambia su personalidad...

El héroe estaba acostado, siendo que Raphtalia y Kalhana retiraban una flecha que había logrado perforar la defensa de su brazo al tener un portador que tenía una técnica de perforación.

- Exactamente. Los escudos del odio son de los menos peligrosos, pero son difíciles de manipular y controlar... Esto te pasa por no salir con tu armadura. Hasta ahora no te he visto mantenerla puesta por más de 5 minutos al día.

- D-De hecho... La uso cuando enfrentamos enemigos desconocidos o nos presentamos contra los ciudada-. ¡AAAAH! ¡PIEDAD!

Raphtalia estiró la piel del agujero con un poco de fuerza por el repentino comentario estúpido de Naofumi.

- ¡No actúes como una niña! ¡No llegó a darte en el hueso! ¡DEJA DE USAR SU SANGRE CON EL ESCUDO!

[ Sangre de héroe del escudo: Defensa +500.

Silencio.

- Ese escudo está cada vez más roto.

- Créeme si te digo que esta es la primera vez que hago algo así conmigo mismo.

...

Naofumi y su grupo se habían estacionado en un marchito pueblo desmoronado por la guerra. Aparentemente, las cosas habían terminado terriblemente mal luego de una revolución. Los vencedores comenzaron a cobrar tributos para, supuestamente, comenzar de cero y reacomodar a la milicia. Las tierras se habían descuidado, los edificios derribado y la hambruna había aparecido. Era obvio que el tirano había sido removido, pero esto solo había posicionado a muchos peores.

Una cosa era segura. Ese pueblo fue el que Itsuki había liberado de un tirano.

- Ese estúpido condenó a todos sin siquiera tener un plan y ahora todos se condenaron con peores tiranos...

[ Obtención de Escudo del Odio: Odio de los Arcos.

- ... Lo que faltaba... Raph, comida para todos. Kal, vigila los carros con Firo... Voy a reparar todo este lugar de inmediato.

Desvanecido entre el gentío desnutrido, el héroe se abrió paso hacia los barrios, ignorando los tactos de la gente contra su armadura y sus escudos.

...

3 días han pasado. Las casas del país fueron restablecidas con éxito con los esfuerzos de Naofumi por excederse al máximo en la reparación. Los equipos y materiales fueron también reconstruidos. Incluso el cementerio donde se enterró a los nobles revolucionarios fallecidos y los pobres desamparados por la hambruna ahora era un sector boscoso lleno de flores y vida.

Luego de plantar varios tomates en el pueblo, este se repuso fácilmente de los problemas alimenticios. Luego se recuperó los suelos en su mayor capacidad, exterminando la arena desértica que había existido.

[ Escudo de arena: Genera una tormenta que ciega al enemigo a cambio de magia.

- ¡Háganse hacia atrás todos! ¡Vamos, escudo, ayúdame en esto! ¡Escudo de Tierra!

Propagando tierra por todo lo que podía en el pueblo, Naofumi plantó raíces de árboles modificadas por él, que dieron paso a la finalidad de repoblación de árboles, y pronto de suelo fértil.

- Se acabó... Finalmente...

- ¡Naofumi!

Y trás tanto esfuerzo, el héroe cayó desmayado del agotamiento.

...

Muelle. Naofumi volvió a despertar en pose de flor de loto en las puertas de una torre. Era exactamente igual a la anterior vez, pero ahora veía algo.

- ¿Qué diablos?

Un Naofumi adolescente corría con vestimentas Cyberpunk portando un brazo robótico, tomando de la mano a una mujer parecida a Raphtalia que se mostraba similar a él, atravesando distintos trayectos de un muelle que se armaba rápidamente ante cada paso dado por ambos. Luego, una Raphtalia adulta que portaba un escudo pasó por otro lado, acompañada de un niño de cabello verde con una espada, formando un muelle por donde pasaban. También había un Naofumi aparentemente soldado médico de alguna guerra mundial del mundo moderno, portando rifles y armas, que corría acompañado con una especie de Raphtalia de rango sargento que velaba tironear de su ropa para que no se despegara de ella.

- ¿Estoy soñando o veo demasiado mal?

- Depende de lo que defines como sueño... O mala vista.

El muchacho se cayó del suelo, aterrado, arrastrándose levemente del susto. A su lado había estado un extraño sujeto se ahora se le quedaba mirando con los brazos detrás de su espalda. Rondaba 170 centímetros seguramente, ya que parecía de su altura. Su rostro era extraño, parecía partido en dos y era solo hueso puro, así como también mostraba una porción de mandíbula. Lo que era su cuello era una sustancia azul oscura parecida a la tinta.

- ¡Ay! ¡Válgame Dios! ¡Un monstruo!

- Oh, genial... ¿Sabés qué? No pienso pasar por esto. Vete.

El ser se acercó a la puerta del faro y la pateó, para luego estirar sus brazos anormalmente, agarrando a Naofumi como si lo enredara, demostrando no poseer articulaciones.

- ¡Adióóóós~!

- ¡E-Espera un segundooo!

...

- ¡AAAAH!

- ¡AAAAAAAH!

- ¡AAAAAAAAAAH!

- ¡¿POR QUÉ GRITAN, MALDITOS LOCOS?! - Se quejó racionalmente Firo ante el repentino pánico de todos lo que estaban dentro de las carretas que portaba.

Silencio. Kalhana, que se aferraba a una caja aterrado, observaba a Raphtalia, que se había alejado y se aferraba de sus armas con la cola erizada, y a Naofumi, que se había despertado y había arrastrado su espalda de un aparente susto contra la carreta y temblaba, abrazándose a si mismo.

- Aterrador... Yo... Yo... ¡Raph, papel y lápiz! ¡Necesito dibujar!

...

- ¿Y eso que es?

- ¡Un dibujo! ¡Esa cosa me está acosando en sueños!

- ¿No será una premonición o alguna secuela de usar ese escudo?

- Lo dudo mucho, Raph. Las estadísticas dicen que solo afecta a mí personalidad. Por otra parte, ¿Qué clase de premonición habría si en este mundo no hay... Faros...

- ¿Eh? ¿A qué se refiere?

- ¡Faro! ¡Siempre hay un faro! ¡Siempre hay un hombre y una mujer! ¡Siempre hay un monstruo! ¡Miles de "yo's" distintos! ¡Multiverso! ¡Espacio-tiempo! ¡Formación molecular! ¡Mis...! ¡Maldición! ¡Mis libros de la biblioteca de mi mundo ya no existen! ¡Deberé anotar todos los patrones que pueda! ¡Déjenme solo! ¡Necesito pensar! ¡No cenaré!

- Oye, chica... ¿Eso que le pasa es normal?

- Quisiera decir que sí, pero esta es la primera vez. Supongo que deberemos dejarlo solo esta vez... Volveremos luego, Naofumi. - Declaró la muchacha al observar como este comenzaba a clavar dibujos de una especie de ser, un faro y un Naofumi muy infantilmente dibujado en una caja, comenzando a hacer trazados en otras hojas, así como exponía ideas y datos de cosas que ella no entendía en un idioma que tampoco entendía.

Si algo aseguraban, es que las cosas estaban por cambiar en la mente del héroe.