Contexto: Quinn y Rachel se van a casar. Beth cuatro añitos

La boda

Había pasado un mes desde el accidente de Rachel, un mes desde la propuesta de Rachel, un mes de plena dicha.

Y, aun así, un mes desde que no se había fijado la fecha para la boda.

- ¿Y para cuándo piensan hacerlo? – les preguntaba Santana a ellas, las tres sentadas cómodamente dentro de un restaurante muy mono.

- Ya lo hemos hecho y ha sido fantástico – respondía Rachel con una gran sonrisa a la par que Quinn la codeaba y rezongaba en broma – Rachel ¡ - ella sonrojada ante las carcajadas de Santana.

- ¿Qué? – preguntó Rachel con su mejor cara de inocencia – me encanta hacerlo contigo bebé, todo el tiempo – respondía con gran sonrisa muy sonrojada, besando a su novia que también estaba muy roja cómo tomate o rocoto.

- Awww bebé – respondía Quinn besándola

- Hummm hummm – carraspeaba Santana – manténgalo PG, es un restaurante familiar, señoritas – haciendo que ambas de sus amigas se separen, ambas con una mano entrelazada y con sonrisas afines en su rostro.

- Hemos pensado en las vacaciones de verano – respondía Quinn

- Sí, ya falta poco, un par de semanas – decía Rachel – ya para esa fecha habremos acabado con todos los exámenes.

Santana asentía ante lo dicho, para esa fecha estarían ambas más libres, y no, no le alarmó la proximidad de la fecha sino se preguntó - el por qué no se habían fugado a las vegas para casarse – quieren incluir a Beth – fue su respuesta inmediata.

Ella sabía que sus amigas se amaban desde siempre, así que el casarse era la continuidad a ello, el paso más lógico.

- ¿Y quieren despedida de solteras? – les preguntó entre bocado y bocado de su rico pye, dudando que vayan a hacer una, ambas no necesitaban un recordatorio de todas las chicas que perderían al estar una con la otra atadas para siempre, ambas se amaban demasiado y no creía tampoco que fueran a pedir stripper o algo parecido.

- No – dijeron ambas a la par, confirmando las teorías de Santana.

- Nos casaremos en dos semanas - respondió Rachel

- Y para eso contratamos a alguien que sabe cómo programar todo, ya sabes – lo último lo susurró Quinn – para evitar que Rachel se valla a lo todo "Barbara Streisand" – oyendo Rachel todo muy claro respondió – oye – simulando estar indignada – aunque tiene razón – finalizó haciendo un gesto muy lindo que enamoraba cada vez más a Quinn.

Una profesional se haría cargo de todo lo concerniente a la boda, para evitar que una de las dos chicas enloquezca con cada detalle de la misma.

El concepto que ellas habían deseado, era muy simple, boda en la playa, más precisamente al atardecer, así cuando el sol se está poniendo y el sol es naranja. Todos vestidos de blanco incluido los invitados, todos descalzos en la arena fina. Mucha comida y bebida. Y Beth sería la nena de las flores, un concepto muy lindo y puro.

La recepción sería dentro de la casa de playa de Los Fabray que también era todo de blanco. La boda sería en la sección privada de la playa.

Las tres mejores amigas conversaron de todo y nada, un poco más, para después abrazarse con mucho cariño siempre y cada quién a lo suyo.

La pareja se fue a casa a disfrutar de Beth que estaba actualmente al cuidado de la abuela.

- Tengo una excelente idea para pasar el día juntas – dijo Rachel muy sonriente mirando a los dos amores de su vida, su prometida Quinn y su adorable bebé Beth, la de ambas, quienes estaban recostadas en la enorme cama de Quinn

- ¿Y cuál es, amor? – le preguntó Quinn mientras miraba a su bebé haciendo ángeles en la cama riéndose cuándo ella le robaba un beso en su muy bella naricita.

- Zoológico ¡ - anunció Rachel con gran alegría – iremos a ver a tus parientes Quinn – media broma con su legado de leones.

Quinn hizo un puchero muy rico por ello que Rachel aprovechó para besar.

- Sí, vamos ¡ - gritó con alegría la pequeña con sus puñitos al aire, muy feliz de poder ver animalitos de varios tamaños, una vez que Rachel le explicó qué era lo del zoológico.

- Yeahhh ¡ - avivaron la pareja y luego la peque también.

Rachel después se fue a la cocina a preparar un rico picnic para llevar en una canasta de campo, con una gran toalla incluida para poder recostarse, mientras Quinn cambiaba a la peque con un polo que decía "amo a mis mamis", un overol muy lindo, y una remera para más tarde por si se hacía tarde y la peque tenía frío.

Muy bien, todo resuelto, las tres se fueron a divertirse juntas, negándose a hacer todos los rituales que hacen las parejas cómo despedida de solteras y cosas a fines. Eh invirtiendo su tiempo y dedicación en recrear tiempo juntas, las tres, cómo la familia que ya eran. Pasar tiempo juntas para buscar relajarse hasta que llegue la fecha de la boda y ellas puedan afirmar ser la familia que ya eran.

En el zoológico…

El Zoológico está distribuido en tres áreas, la Zona de la Costa, la Zona de la Sierra y la Zona de la Selva. Hay quién empieza a visitarlo, por el inicio, la Zona de la Costa, hay quién empieza a visitarlo, por el contrario, por el final, por la Zona de la Selva, hay algunos que lo hacen de modo aleatorio, por lo que le llama la atención.

Y hay también, la propia elección de la familia Fabray Berry, empezar por el Área de los Felinos.

Ahhh

Imposible que Quinn no empezara por visitar a la familia, a sus parientes lejanos. A los grandiosos y gloriosos leones.

Y Rachel esta vez no subestimó el amor de Quinn por los felinos, grandes y chiquitos, así como también no le sorprendió el tamaño de amor que tenía la peque por ellos. Igual o mayor que su madre, quién al ser su primera experiencia frente a hermosas y bellísimas criaturas, todo era nuevo, la expectativa era enorme, su sorpresa mayúscula, la adoración por estos animalitos.

Toda una belleza.

- Woahhh mamá, mira – decía la peque cargada desde los brazos de Quinn, indicando son su manito a la leona en el centro del ambiente, toda una belleza, una magnífica criatura – es impresionante mami – decía la peque con mucha adoración en su voz.

- Sí mi amor, es bellísima – respondía Rachel admirando a sus dos amores, la mirada de ambas hacia aquella criatura, era de puro adoración y respeto.

Más allá de si Rachel decía que la melena de Quinn era cómo la melena de un león, más allá de las bromas, ambas Fabray estaban fascinadas con la experiencia.

Ellas iniciaron su visita por el área de los Felinos grandes, para pasar por los medianos y después a los pequeños, una criatura muy hermosa parecida a un guepardo, sólo que, del tamaño menor a un gato, toda una adoración muy esquiva y huraña, qué sólo hacía más que encantar y maravillar a la pequeña, que lo interpretaba cómo un juego del gato y el ratón o uno de escondidas.

Ella corría a lo largo de lo permitido para la visita, viendo a la hermosa criatura esconderse, saltar y jugar, ella riendo con mucha alegría al ver a lo adorable que era.

Y a ambas, Rachel y Quinn, quienes veían derretida de amor a su peque y a la vida que prometía, frente a ellas.

Queda decir que ese día no fueron hacia otros sitios, se pasaron todo el día en el área de los Felinos, sólo separándose a regañadientes para comer y luego volver presurosas a verlos por si se perdían un bostezo o algo así de adorable.

Al día siguiente volvieron, pero a ver la otra parte del zoo, osea el 95% restante y por si quedaba tiempo, el área de los Felinos otra vez.

Rachel se derretía de amor por su novia y su bebé, la de ambas.

Al día siguiente, se fueron a un spa, las tres nuevamente quienes en un primer momento se sentaron en "sillas masajeadoras" que vibraban y se movían siguiendo un patrón, y siendo tan maduras cómo eran ellas, se rieron desde el segundo uno, hasta el final, siendo la peque quién más adorable se veía matándose de la risa por el movimiento del sillón y por cómo sonaba – cómo abejas, mami – decía adorablemente la peque.

Después se fueron a por un masaje en los pies, pedicura y todo el espectro.

Quedando encantadas las señoritas que trabajaban ahí, por lo adorable que estaba siendo la peque al contarles su experiencia al conocer a los leones y pingüinos – se mueven muy lindo – decía la peque – y tienen cómo un terno, les falta sólo una corbata michi roja – añadía imitándolos, ganando un coro de "awwws" por parte de ellas, mientras las mamis miraban muy orgullosa a su pequeña niña, su gran adoración.

Estando las tres juntas, los días previos a la boda, pasaron muy rápidamente siendo muy felices juntas y creando recuerdos hermosos siempre juntas.

Así pasaron sus dos semanas, siempre juntas, hasta que llegó el esperado día de la boda…

Y que muchas gracias a la organizadora, evitó que ambas perdieran la cabeza y se estresen de más, incluida la peque, que, quién viendo a sus mamis felices y tranquilas, ella también lo estaba.

El gran día…

Ocurrió tal cual lo planeado y esperado, en la gran casa de playa de la Familia Fabray al atardecer con el sol naranja de fondo, todo y todos de blanco.

Rachel con un vestido blanco a media pierna esperando en el altar a su futura esposa, nerviosa y ansiosa de que su prometida no saliera tal cual ella lo necesitaba, de inmediato, incapaz de contenerse y esperar un segundo más.

Sólo siendo capaz de esperar y no correr a verla en todo su esplendor, gracias a su pequeña, quién venía en su hermoso vestido, caminado hacia ella, soltando pétalos de rosa en su andar, con su gran sonrisa con un diente faltante que la hacía lucir mucho más adorable.

- Awww mi bebé, es tan bella – se derretía Rachel por su pequeña quien, al terminar de esparcir los pétalos, tiró la canasta a un lado y fue corriendo hacia su mamá, causando risas en el público quién la apoyaban totalmente y luego otro coro de "awww" al ver que la peque se arrojaba a su mamá para abrazarla muy fuerte y darle muchos besos, muy esperada por ambas.

Y así Rachel esperó a su amor, con su peque en sus brazos. Así fue la única forma que ella encontró, para esperar al otro amor de su vida.

Ufff

Segundos interminables de espera

El nervio ¡

Quinn entró momentos después del brazo de Judy quién escoltó a su mejor y más grande creación en camino al encuentro de los amores de sus vidas.

Quinn lucía impresionante, bellísima, impactante, jodidamente hermosa. Rachel estaba con la boca abierta y Beth quién ya había visto a su mami vestida así, estaba igualmente impresionada de que su mami pudiera verse más bella cada que pasaba el tiempo.

- Woahhh mami, estás hermosa – soltó su peque mirándola con mucho amor, poniendo muy emotiva a Quinn y a Judy.

- No llores mi amor, me vas a hacer llorar – susurró con mucho amor su madre y Quinn cómo pudo asintió.

Ella llegó al altar, su madre le dio un gran beso en cada ojito, haciéndola reír y derritiendo al público por el gran amor entre ambas – Rachel te entrego lo mejor de mi vida – le dijo Judy a Rachel tomando una de sus manos, Rachel asintió – lo mejor de nuestras vidas – dijo muy emotiva – junto a Beth – añadió.

- Eso es cierto – contestó la peque haciendo un lindo gesto que hizo reír a amigos y familia, así como derretirse de amor por la misma presencia de él en cada gesto de la pareja, hija y familia.

Rachel aún cargando a Beth en sus brazos, cogió con una mano la mano de Quinn y la otra mano de Quinn cogió la de la peque. Una mirando a la otra, se recitaron sus votos, se declararon su amor, se juraron la promesa de una vida juntas, para siempre, hasta la eternidad y después de ella.

Ambas se besaron y a la peque, un besito en cada mejilla y luego en cada ojito, sólo porque su bebé era impresionante, y el sonido de su risa era uno de los sonidos más hermosos del mundo.

Ambas intercambiaron anillos y pusieron un anillo de plástico en el dedito de Beth, uno que tenía su dibujo preferido y un color muy bonito, Lavanda bebé, su color favorito.

Por más que amaran a su bebé, ella era muy chiquita para usar joyería, por eso lo del plástico, la seguridad de su peque, lo más importante en el mundo.

La pareja lloró de felicidad, Beth también lo hizo al ver a sus mamis llorar, ambas después la llenaron de besos, prometiéndole que todo estaba bien, la peque una vez se tranquilizó aún negando con su cabecita dijo – no está bien – preocupando levemente a quién la oía y veía – todo está mejor, tengo ahora dos mamis para siempre – añadió aclarando todo, haciendo llorar a varios por la ternura de la peque.

Quién al ver lo ocurrido volteó sus ojitos dramáticamente haciendo un gesto "muy Rachel" que derritió a todos y los hizo reír.

Muchos recuerdos se crearon ese día…

Santana llorando mucho, fingiendo que llovía en su rostro…su esposa Brittany consolándola.

Sí, ellas se casaron antes que la pareja.

Sam bailando con varios pasos cómo el del robot, el gusanito, el aspersor, haciendo muchas imitaciones, haciendo carcajear a Beth e imitar sus pasos, bailando de manera divertida.

Rachel y Quinn bailando lento, una apoyada en la frente de la otra…

- Gracias por no usar zapatos mi amor – decía Rachel

- Gracias por usar un taco medio – contestaba Quinn con travesura, haciendo reír a su esposa, encantada por estar a la misma altura.

- Te amo demasiado bebé - añadió Rachel mirando con adoración a su ahora, esposa.

- Te amo mucho más - replicó ella con mucha felicidad y adoración.

Después de su primer baile, Rachel dejó los tacos medios y se fue descalza al igual que todos, acurrucándose en su lugar favorito de Quinn, en el espacio entre su cuello y su hombro.

Bueno en uno de sus lugares favoritos en su ya ahora esposa.

- Woahhh – decía Rachel entre los brazos de Quinn, mientras seguían bailando lento en la pista de baile, por más que la canción era bailable y todos se movían con sus mejores movimientos, incluido Sam y su baile de aspersor, que tanto hacía reír a Beth.

- ¿Qué mi amor? – preguntaba mirándola, con absoluta adoración

- Eres mi esposa – le susurró Rachel sobre los labios – nunca me cansaré de decirlo.

Eso hizo sonreír a Quinn – eso espero bebé, ya que estás atrapada conmigo, para siempre – le contestó entre gestos y risas compartidas por ambas.

- Y esa es la historia de nuestra boda – narraba Rachel acurrucada en los brazos de su esposa, ambas desde el sofá en la sala de estar a sus hijos sentados en el otro frente a ellas, sus bebés, Beth, Luke y la pequeña Ale.

- Ohhh qué bonito mamis – decía Ale de dos años parándose del mismo con ayuda de Beth para ir al encuentro de sus mamis.

- Ohhh yo también quiero – dijo Luke de 8 años antes de pararse y también ir a abrazar a sus mamis fuertemente, viendo que Ale lo hacía.

- Abrazo familiar – añadió Beth ahora de 18 años, yendo a abrazarlas, nunca lo suficientemente adulta para seguir mostrando mucho amor a sus madres y hermanos.

- Tengo una gran idea - soltó Luke

- ¿Cuál? – preguntó Ale poniendo su mejor cara de curiosidad, misma que había heredado de Rachel, misma que encantaba a Quinn, cada que la veía.

- Vamos a bailar la canción de su boda – añadió con gran alegría en su voz, misma que compartieron todos y Beth buscando en su celular, en el buscador, la reprodujo y así todos se pusieron a bailar, uno más peculiar, más divertido que el otro, haciendo reír al otro.

El baile del robot, del gusanito, del aspersor, de todo lo que se les ocurrió.

Compartiendo el amor con el otro. Ya que el amor se multiplica cuándo se divide.

La familia Fabray Berry siguieron compartiendo muchas más historias entre todos, uno más divertida, más amorosa que la anterior.

Todos creando una vida espléndida llena de amor, tal cómo debe ser.

Nota:

- Hola Hawbray, al decir "ríe rico o puchero rico" es una expresión que se usa mucho en mi país, es salgo así cómo, cuándo tu ves una expresión en el rostro de quién es tu amor, sea tu novia, esposa, tu niña, etc, que es terriblemente adorable, demasiado bello, algo que te toca el corazón de la mejor manera posible, se dice que es "rica o rico" no por el sabor, sino por la cantidad de sentimientos que engloba.

¿Has escuchado el término "vocabulario rico"? - ¿él posee un vocabulario rico? - no es por el sabor, es por la extensión de las palabras que engloba al expresarse, se da a entender muy bien, independientemente del nivel de educación al que se quiera explicar y esté interactuando sin usar modismos o palabras que las personas no entiendan. Algo así cómo, cuándo hablas con un abogado o doctor que sí, se haga entender.

¿Has escuchado el término " ella es una bebé muy rica"? - se usa mucho en mi país, no es por el sabor, no es porque tenga mucho dinero, es porque la bebé es tremendamente adorable, y haces gestos demasiado bellos que no se pueden expresar así de simple. Es cómo verla a través de los ojos de su madre, así con demasiada adoración.

Espero poder ayudarte.