No me había dado cuenta todo el tiempo que llevo sin actualizar!! Dx
Muchas gracias a todos los que leen y comentan, amo sus review!!
Espero que disfruten este y ojalá no demorarme mucho en los siguientes xD!!
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Sirius una vez leyó, en algún lado, que lo único constante en la vida, era el cambio.
No le importa mucho la fuente, ni de dónde lo sacó, pero tiene la certeza que puede haber sido de alguno de esos libros que lee y lee Remus y que él, aunque lo niegue, ojea de vez en cuando.
Es por eso que estando ahí, echado en el pasto junto a James y compartiendo un cigarro de marihuana, sin hablar mucho, es que comprende la veracidad de ello.
Las cosas han cambiado mucho ese año, demasiado si lo analiza tan solo un poco y por mucho que lo hubiese pensado antes, nunca creyó poder tomarlo con tanta calma. Con tanta naturalidad.
Después de darle una calada al cigarrillo se lo ofreció a su amigo, que estaba, al igual que él, con un brazo tras la cabeza, sirviéndole de apoyo, mientras miran el cielo que poco a poco empieza a tornarse rojizo, anunciando el fin del día.
- Sabes Padfoot...
Sirius lo miró de reojo durante un par de segundos y al ver que el de gafas no decía nada más, le dio un leve codazo.
- Espabila hombre, ¿qué cosa quieres que sepa?
James sonrió, sin mirarlo.
- Estoy enamorado, demasiado enamorado...
Black lo miró sorprendido y luego revoloteo los ojos, aunque sabe que el chico no puede verlo.
- ¿Y la sorpresa en eso? Llevas años diciendo, no, gritando a todo el castillo que estás enamorado de Evans...
El chico a su lado rio unos instantes y luego negó con la cabeza. - Es que ahora es diferente, Lily es diferente...
- Explícate...
Lo vio fumar y prácticamente le quitó el cigarro de las manos, dando él una propia calada, que la sintió viajar por todo su cuerpo.
- Antes era un amor idealizado, por una chica hermosa, inteligente y sincera... - un suspiro fue lo que salió de los labios de su amigo y por alguna extraña razón, Sirius se siente incómodo. - ahora me doy cuenta de que me enamoré de una mujer increíblemente empoderada de si misma y de sus ideales y eso... Eso es lo único que me importa.
Los oscuros ojos de James se toparon directamente con los grises de Sirius, que le mira confundido, sin entender muy bien la diferencia entre una descripción y la otra.
- No entiendo lo que quieres decir...
- Eres tan idiota algunas veces, Black.
Sirius hizo un leve mohín con los labios, porque lo sabe, e hizo el comentario sabiendo que James no se lo dejaría pasar, pero no pudo evitarlo.
- Y no hagas así con la boca, que no soy Remus y no te pienso besar...
El de gafas fingió una arcada y no se espero lo siguiente, cuando Sirius le saltó encima, en su forma animaga, lamiendole la cara de forma descarada.
- ¡Quita pulgoso! - James rió intentando quitarse de encima al enorme perro, mientras este lo dejaba todo babeado.
Al final James le agarró una de las negras orejas y lo hizo a un lado cuando el animal dio un chillido adolorido, mientras Sirius volvía a su forma humana, sobándose.
Se tiró nuevamente en el pasto, ya no quedaba casi nada de luz de día y en ese sector, no había más alumnos que ellos dos.
- Además, Remus no me besa cuando hago pucheros... Al menos no siempre. - fue un susurro que salió unos minutos después, pero James, que lo escuchó perfectamente estalló en carcajadas, logrando que Sirius se sonrojara ligeramente.
- Por Merlín, eres tan idiota Sirius... Por eso creo que te aguanto y te quiero, así cuando ando contigo, luzco mas inteligente...
Le molestó, pero recibió una burla de vuelta. - Por favor, eso ni aunque anduvieras de amigo de Snape o Mulciber... Siempre serás idiota Jimmy...
El de ojos grises le lanzó un beso de forma exagerada, riendo luego, ambos como idiotas.
Aunque lo nieguen, la marihuana les estaba haciendo efecto.
James prendió otro cigarrillo y le dio una larga calada, mientras con una mano apuntaba a las estrellas que comenzaban a salir.
- Ahí se ve Sirio...
Sirius recibió el cigarrillo y miró la estrella por la que en honor lleva el estúpido nombre que tiene.
- Seguro...
- Padfoot, y tú que tal...
Mientras el cigarro iba de uno a otro, se habían perdido en la tranquilidad de la noche.
- ¿Yo qué?
El chico de largos rizos acomodó sus dos brazos tras su cabeza, usándolos de apoyo y cerró los ojos.
- ¿Estás enamorado?
Abrió los ojos sorprendido, pero no se giró a mirarlo... - ¿De quién? ¿De Remus?
Está vez fue el turno de James de revolotear los ojos. - ¿De quién más sino? ¿Peter?
- No que horror y que asco... - James rió al escucharlo. - No traigas esas imágenes mentales a mi cabeza, Potter.
James siguió riendo unos segundos después de que su amigo parara. - ¿Entonces?
Los ojos de Sirius viajaron de una estrella a otra, de una constelación a otra, aquellas que tanto odiaba cuando pensaba en su significado y se tomó su tiempo en responder.
- No lo sé, no termino de entender qué es estar enamorado... No logro entender lo que sientes por Lily, y se que no es algo así, como lo que mencionaste hace un rato...
Suspiró después de hablar.
- Lo que siento por Remus es diferente... No es que esté orgulloso de él, o sea, no es que no lo esté, pero no suelo pensar en eso...
James lo escuchaba, sin interrumpirlo.
- Es raro, somos dos chicos, es raro...
- ¿Para quien es raro? ¿Para ti? - el de gafas le devolvió el cigarro de marihuana. - Sirius...
- Para Remus, para todos... No se si para mi... - otro suspiro.
Si Sirius dijera que no le asustaba, estaría mintiendo, si nisiquiera lo pensara, se estaría mintiendo a si mismo.
- Solo tengo claro, que me gusta estar con él, siempre me ha gustado, solo que ahora, es ligeramente diferente...
- ¿Por el sexo? - Sirius sonrió arrogante y le miró de medio lado. - Recuerdo lo que dijiste la otra vez...
James subió los hombros, restándole importancia.
- No sólo por el sexo, de hecho, es más allá de eso... Es un todo... Es complicado...
James no sabe en qué momento se había puesto de medio lado en el pasto a mirarlo de frente, pero ahora que ha vuelto a su posición, de espaldas y con la vista en las estrellas, sonriendo ampliamente es que lo sabe.
- A eso, se le llama estar enamorado, Padfoot... Y creo, que deberías decírselo...
Hubo unos segundos de silencio. - ¿Te has vuelto loco? ¿Y convertirme en ti? ¡No gracias!
- ¡Hey! ¿Qué tiene de malo ser como yo? - ante la mirada que le dedicó su mejor amigo, agregó. - Olvídalo, no quiero saberlo.
Ambos rieron luego de eso, compartiendo lo que quedaba del cigarro.
- Pero si, puede que esté enamorado, no lo sé... Supongo que lo descubriré...
Se puso de pie y le estiró una mano a James, para que también se levantara, y así, entre risas y empujones, claramente drogados, volvieron al castillo justo a la hora de la cena.
