Capítulo 21
"The magic letter."
Esa pregunta era tan fácil pero a la vez tan complicada de responder. No quería llegar y decirle "KeyBum es KiBum, el mago negro que logró enamorarme."
Vaya eso sería mandar a la tumba a JinKi y yo no buscaba eso.
Estábamos en la biblioteca, sentados uno frente al otro. Yo debía explicarle cómo es que me enteré sobre la historia de KeyBum. Pero no sabía cómo hacerlo. Estaba nervioso.
-Aún estoy esperando a que me respondas JongHyun. ¿Cómo sabes de mi hermano? –
-SoDam habló conmigo. –
Apretó los puños y soltó un suspiro. Tal parece que fue él mismo quien le contó la verdad a mi hermana.
-Onew… sé que te vas a enojar, pero tengo que decirte la verdadera razón por la que volví. –
-No voy a recibirte de vuelta, estás desterrado. –
-Necesito de tu ayuda para rescatar a KiBum. –
-Es una broma? –
-No. En verdad necesito que me ayudes. KiBum corre peligro y tú eres el único que…-
-Vete. –
-Hyung… -
-Ahora soy tu hyung?! – se levantó de su asiento golpeando la mesa – Me traicionaste! Traicionaste a tu congregación! Y ahora quieres que te ayude? –
-Por favor… la vida de KiBum está en juego si está en manos de los Darkzone. –
-Él es un mago oscuro, su destino es estar con… -
-CONMIGO! Su destino es estar conmigo! –
-Eres un necio! Y un idiota por haberte enamorado de él. –
-Sí, tal vez soy un idiota. Pero no importa serlo si KiBum me ama, y yo sé que lo hace. –
-Un mago oscuro no puede enamorarse de ti. –
-Él no es un mago oscuro. –
No respondió. No gritó. No reclamó.
Simplemente me miró como si mi teoría no le sorprendiera del todo.
-Tal vez no me creas, pero gracias a mi hermana hemos podido llegar a la conclusión de que KeyBum y KiBum….-
-JongHyun …-
-Ambos son la misma persona. –
Repitió la misma actitud anterior. Ni siquiera hubo reacción.
Aunque sea esperaba que me gritara o que me golpeara, pero nada. Solo desvió la mirada y respiró profundo.
-No vas a decirme nada? – me miró – un momento…. Tú ….tú ya sabías sobre esto? –
-Tenía una sospecha. –
-Me estás jodiendo?! Estuviste a punto de matarlo! –
-Lo sé desde hace poco. –
-POR LA MIERDA JINKI! TU SABES LO MUCHO QUE HE SUFRIDO POR ESTO?! –
-No más que yo. –
-Mierda Lee Jinki. Mierda. –
No recuerdo bien cuando fue que comencé a llorar. Sentía rabia y enojo. Él lo sabía y ni siquiera fue a buscarme. Todos esos meses los pasé creyéndome culpable. Y sin tan sólo la persona que aún creía mi mejor amigo, hubiera dado un pequeño paso de confianza y darme la tranquilidad que necesitaba.
Por desgracia, no lo hizo. Fue tan egoísta y prefirió guardar el secreto sin importarle que tanto KiBum como yo nos sentíamos frustrados por vivir en un amor prohibido.
-Para mí no ha sido fácil. LeeTeuk se encargó de hacerme creer que KiBum era un mago oscuro, que su única intención era destruir mi congregación. –
-Él no hizo nada. Fui yo quién lo busqué. –
-Lo sé, pero KiBum seguía siendo un mago oscuro y tú un mago blanco. ¿Cómo podía yo, adivinar que él era mi…hermano? –
-No necesitaba serlo para que me apoyaras. Yo no busqué ayuda del líder, busqué ayuda de mi mejor amigo. –
-Si yo realmente era tu mejor amigo, entonces me hubieras dicho la verdad! Hiciste las cosas mal desde un principio. Prácticamente estabas viviendo un amor unilateral. Él no te amaba. –
-Ahora lo hace. –
-Y me alegro por ti, pero por más que sea mi familia, él ya no es un mago blanco. LeeTeuk hizo un hechizo de transformación y ese mago, WooHyun, es su prometido. –
-KiBum no ama a WooHyun, me ama a mí. Estamos unidos y sabes qué? Me vale mierda si no quieres ayudarme! Eres un cobarde! –
-JongHyun! –
-Vete a la mierda. –
- Estás hablando con tu líder, respétame. –
-Claro! Un líder que es cobarde y que ni siquiera puede mirarme a los ojos y decirme que se equivocó! –
-Lo acepto, me equivoqué. Pero tú también acepta el hecho de que KiBum no es para ti. Y si tanto lo amas, déjalo vivir. –
-¿Cómo puedes ser tan insensible? Estás hablando de tu hermano! –
-Yo pienso en él como eso mismo, como mi hermano. En cambio tú… hablas de él como si fuera un trozo de carne! –
-KiBum es mío. Es mi novio y pelearé por él. –
-Lo ves, sigues siendo un inmaduro. Ni siquiera sabes lo que realmente significa estar enamorado. - bufé – Ve y enfréntate a todos los DarkZone. Ve y mata a WooHyun, pero luego no te quejes cuando seas apresado por asesinato. Quieras o no, la única manera de traer a KiBum, es que tanto él como su prometido acepten sacrificarse. Y yo no creo que WooHyun esté dispuesto a morir solo por ver cómo te llevas a su prometido. –
-El que no sabe lo que es estar enamorado eres tú! No puedes ni siquiera mirar a SoDam y decirle que la amas. –
-Estás hablando de tu hermana, no la metas en esto. –
-Exacto, hablo de MI HERMANA! La que amo con toda mi alma y sé que sufre cada vez que te ve llorar! Ella me lo ha contado todo JinKi, y no tienes idea de lo que ella siente por ti. –
-Yo quiero mucho a SoDam. No la veo como un trofeo. En cambio tú a mi hermano sí. –
-Veo que seguimos en lo mismo. No quieres ayudarme, bien… me marcho. Creo que vine por las puras. –
-Y luego el cobarde soy yo. –
-¿Qué quieres? ¿…que siga rogándote? –
-No, quiero que tomes en serio mis palabras. Quiero que por una vez en tu vida pienses con la cabeza y no con el hígado. –
-Hablas igual que SoDam, ya veo porque son tal para cual. –
-A diferencia de tú con KiBum. Ustedes son totalmente diferentes. –
-Pues para su información señor Lee, eso es lo que más amo de él. Que es diferente a mí, incluso al punto de volverme loco. KiBum es el único ser humano en la tierra que puede hacer latir mi corazón. Estoy enamorado, y así quisiera no podría evitarlo. –
Por primera vez, en todo lo que iba de la noche escuchaba la risa de JinKi. Supongo que mi lado trillado le causó gracia. Y para ser sincero, ya me estaba hartando seguir peleando con él.
-¿Cuál es la risa? –
-Nada, solo me sorprende que no hayas cambiado. Sigues siendo un cursi de primera. –
-Lo seré hasta el final de mis días. –
-Me imagino lo "bien" que te llevabas con KiBum respecto a eso. –
-Él aprendió a soportarme. –
-Mmm entonces tenían bastante confianza? –
-Sí, mucha. –
-Y supongo que ya le dijiste lo de Victoria? –
-¿Qué? –
JinKi estaba a punto de hablar cuando se escuchó el sonido de la puerta. Me miró por última vez y luego se dirigió a la puerta. Detrás de ella estaba MinHo y a su lado, tomando su brazo se encontraba TaeMin.
-¿Qué sucede? –
-Hyung… - habló MinHo nervioso – Dejaron esto para ti en la puerta.
Un sobre totalmente sellado fue puesto ante nuestros ojos. Nos miramos entre todos sin saber qué hacer. Las cartas anónimas nunca eran para dar buenas noticias.
-Es una carta mágica. – habló JinKi mientras que se acercaba a su escritorio una vez más.
-Has visto el sello? – pregunté acercándome.
-Sí y eso es lo que más me preocupa. –
-Onew hyung… - avanzó TaeMin hacia nosotros tomando fuertemente la mano de MinHo. – de que se trata la carta?
JinKi leía y leía pero no comentaba nada. Se le escuchaba suspirar, apretar los puños pero no salía ni una palabra de su boca.
El ambiente se volvió demasiado tenso.
-JinKi… -
-Mañana habrá una nueva batalla. –
Todos nos quedamos fríos. Las batallas eran algo que podíamos sobrellevar, pero el hecho de que fueran interpuestas por los magos oscuros entonces no podía tratarse de una simple lucha. Ellos planeaban algo.
-Mañana?! – grité exaltado.
-Sí, mañana y supongo que ya te imaginarás lo que pretenden. –
-WooHyun me tiene que matar. –
-Así es. –
-Hyung tenemos que pelear. – habló MinHo.
-Lo haremos, pero lo que me preocupa es que… KiBum viene con ellos. –
-MALDITA SEA! – golpee la mesa, sobresaltando a todo el mundo. Me enojaba mucho el hecho de que utilizaran a KiBum en nuestra contra, sobretodo en la mía.
-Cálmate JongHyun, así no solucionarás nada. –
-No puedo calmarme. Ellos quieren dominar su mente! Quieren que esté en mi contra! –
-Si realmente te ama no lo hará. Pero como te dije, WooHyun no pondrá el pecho para ver cómo le proclamas amor a su prometido. –
-Yo lo mataré. –
-Eres necio, en verdad lo eres. Pero ya que no podré detenerte, no me quedará más que jugármelas por ti. –
-Ah? –
-Tendremos que prepararnos para luchar contra los DarkZone. – se levantó de su escritorio – MinHo y TaeMin, quiero que vayan a practicar sus hechizos de ataque. Saben que el sogsam im los ha cambiado de rumbo. – ambos asintieron y luego se marcharon. –
-Yo que debo hacer? –
-Ahora quieres obedecerme? –
-Sigues siendo mi líder. –
-Bueno, entonces preocúpate por mantenerte con vida. De KiBum me encargaré yo. –
-Yo quiero pelear por él. –
-Antes que tu novio, él es mi hermano así que por una vez en tu vida no me desobedezcas. De lo contrario, tanto tú vida, como la de KiBum correrán peligro. –
