Alastor caminaba por los pasillos del hotel siendo esquivado por los otros pacientes de este, inclusive saludado por alguno que otro valiente que ya llevaba suficiente tiempo en el hotel como para no correr al verlo venir; el ver a Angel teniendo un mal día definitivamente le había puesto de buen humor y más al saber que él fue el causante de eso.

Charlie dobló por un pasillo e hizo contacto visual con Alastor. Este al ver la mirada determinada de esta, rodó los ojos.

Aquí viene

—¡Alastor! —llamó la chica acercándose hasta él.

Alastor se detuvo y la dejó llegar.

—¿Para qué soy buena dulzura? —preguntó haciendo una leve reverencia.

—¿Dónde está Angel? —contestó con otra pregunta mirándole extrañamente seria. Alastor encarnó una ceja al ver esa actitud. Eso era nuevo—, no está en su habitación y nadie le ha visto desde ayer.

—¿Y por qué quieres saber? —respondió de igual forma con otra pregunta, ganando que Charlie frunciera el ceño. No entendía la actitud que estaba tomando la chica, era como si de pronto hubiera quedado al descubierto y no lograba captar como había sido posible. De pronto una idea se le vino a la cabeza y una sonrisa macabra apareció en su rostro.

Husk

—¿Dónde está Angel? —volvió a preguntar esta vez en un tono de molestia.

Alastor hizo su sonrisa más grande. Oficialmente estaba sorprendido; inclusive una lindura como ella podía hacer una expresión así.

—No, no, no —dijo mientras negaba con la cabeza, mientras la tomaba de el antebrazo y la jalaba hasta que sus narices se rozaron—, ¿donde esta esa hermosa sonrisa, Charlotte?

Charlie entonces hizo un mohín, haciendo que Alastor riera en su cara.

—Escúchame bien, no estoy aquí para aceptar tus tonterías, solo dime donde esta Angel y ya no te-

—¿Interrumpo? —ambos rompieron la guerra de miras para voltear a ver hacia Angel que les veía con los brazos cruzados.

Una enorme sonrisa apareció en el rostro de Charlie, sorprendiendo a Alastor.

—¡Angel! —se liberó del agarre de Alastor y corrió hacia Angel, que al verla venir, se rió por su reacción pero la dejo abrazarlo.

—¡Tranquila princesa! —dijo palmeando la espalda de esta.

—¿Donde te metiste? —preguntó Charlie soltandolo por fin—, Vaggie y yo te buscamos por todas partes, te juro que si no aparecias era capaz de ir donde Valentino para preguntar por ti.

—¡Ah, no! No quiero que Apple Daddy me reviente a golpes si algo le llega a pasar a su manzanita —soltó negando con la cabeza ante semejante idea. Imaginar a alguien tan pura y dulce como Charlie pisando el estudio porno, le revolvió el estómago. Ese no era lugar para señoritas.

—Entonces dónde-

—Pase la noche con un cliente —dijo sin más. Charlie iba a decir algo pero solo cerró la boca, entonces se cruzó de brazos y le miró con decepción—, ¿qué?

—Ya estabas limpio, Angel —le dijo molesta—, ¿por qué no quieres mejorar?

Angel abrió la boca y al ver la sonrisa burlona de Alastor, enarco una ceja. Si se estaba burlando de él, podía molestarlo un poco también.

—Mmm, tal vez debas decirle a mi cliente que me deje en paz, él personalmente me vino a recoger —le explico mirando de reojo a Alastor que ahora le estaba dedicando una mirada de advertencia— inclusive me insistió en que pasará la noche entera con él.

Charlie se sonrojo un poco al imaginarse a Angel con alguien más.

—Pudiste haberte negado.

—No con ese hombre —dijo con pesar poniendo una mano en su mentón—, ¿cierto Alastor?

El aludido tenía una sonrisa tensa en el rostro, claramente demostrando lo inconforme que estaba ante la provocativa de Angel. Charlie entonces volteo a ver hacia Alastor encontrándose con aquella particular expresión.

—¡Oh, Angel! En serio te encanta pavonearte por ahí, ¿cierto? —comentó Alastor con un tono seco.

—Solo si tu me observas —aclaró guiñandole un ojo junto con una sonrisa coqueta.

Charlie se mantuvo callada, viendo la tensión que se había generado de pronto entre ambos y deduciendo rápidamente con quién pasó la noche Angel, se tranquilizó un poco al saber que Alastor no le mataría tal como todos temían.

—Tentador, pero debo rechazar la oferta.

Angel solo se encogió de hombros, miró hacia Charlie y le acarició la cabeza.

—No eres mi mama Charlie, no quiero que te preocupes tanto por mí —sonrió al decirlo para dar media vuelta e irse caminando por el sentido contrario donde venía Alastor—, nos vemos más tarde lindura.

Desapareció del pasillo dejando a ambos demonios en medio de un incómodo silencio pues no sabían a quién de los dos le había dedicado aquel apelativo.

—Entonces... —comenzó Charlie jugando con sus pies después de un extendido silencio.

Alastor levando el bastón, callandola en el acto.

—Agradecería un poco de discreción, preciosa —dijo Alastor con media sonrisa—, aún tengo un punto o dos que hablar con ese personaje.

Charlie solo asintió con la cabeza sin comprender bien a qué se refería. Alastor sonrió satisfecho y reanudo su marcha dejando a la demonio con más preguntas que respuestas.


Angel jugandole al vrgs, solo no le paso nada porque Charlie estaba en frente jajaja. Por otro lado, ya esta nena dedujo -en parte- lo que pasa entre esos dos.

Después del desmadre de hace unos capítulos, siento que ahora las cosas están más tranquilas; pero ya saben lo que dicen, la calma siempre viene antes de la tormenta.

Nos leemos luego uwu.