¡Volví después de años! ¡SIGLOS Y DÉCADAS!
Ok, no... pero digan que no me extrañaban, porque yo sí, extraños ;_;
Capítulo VEINTIDÓS
Salimos juntos del cuarto listos para desayunar. En la mesa ya se encontraba el pequeño Vulcan sacando un plato, se veía tan tierno con el rostro con un poco de sueño. Me acerqué y le di un beso en la mejilla. Creo que eso lo despertó del todo.
-¡Buenos días! -Saludé cariñosamente. Aunque lo de antes había sido preocupante, supongo que ya lo investigaría después. Porque me tenía que ir de este mundo, no podía quedarme, ¿o sí?
-Buenos días, mam... -Vulcan se cortó rápidamente la alegría y miró a su padre-, ...señorita Lucy.
-¿Estás listo para ir a entrenar con los demás chicos, Vulcan? -Le preguntó Natsu a su hijo mientras sacaba un cartón de jugo del refri para después beber directamente del envase. Yo mientras tomé una manzana y comencé a pelar su cáscara con un cuchillo. Ah, pero antes chequé el pan tostado que antes había metido.
-¡Sí! -Asintió efusivamente el niño-. ¡Estoy encendido!
-¡Muy bien! -Le contestó Natsu.
-¿Y a qué hora quedaron? -Quise introducirme en su conversación. El pan ya estaba listo y le puse mermelada de fresa. ¡Ya quería darle un mordisco! Es que se veía muuuy buena.
-A las 10 -Contestó Vulcan.
Una de mis cejas se arquearon.
-¿Pero que no eso ha sido hace media hora? -Comenté antes de terminarme un pan.
-¡¿QUÉEEEEE?! -El rápidamente abrió los ojos y sólo atinó a tomar mi otro pan que estaba dispuesta comerme y salió corriendo de la casa-. ¡Lo siento, mamáaaaaaa! ¡Los quierooooo! -se escuchó un grito alejarse.
Me quedé confundida. ¿Qué había pasado? ¿Y mi pan? Dio varios pestañazos y cuando se repitió en mi la frase de Vulcan, sentí una mezcla de demasiada ternura y temor. Me removí en mi lugar.
-¿Estás bien, Lucy?
Mis ojos se dirigieron hacia mi Natsu, bueno, Natsu 32 y lo notaron preocupado.
-Sí -Atiné a decir-. Es sólo que, ahora que lo pienso... Ya debería hacer algo para saber cómo volver.
Él sabía a lo que me refería con "volver", es decir, irme, salir de aquí, dejar de usurpar un lugar.
-Yo... Creo que debería ir a la biblioteca e investigar al respecto, no lo sé...
-Iré contigo.
-Eh... No, yo estaré bien sola. Buscaré todo lo que esté relacionado con mundos paralelos, invocaciones de otros mundos o universos y...
-Estás temblando, Lucy.
-¿Uh? -No me había dado cuenta pero era cierto. De pronto Natsu 32 se me acercó y colocó su mano en mi frente.
-Estás ardiendo -Me dijo.
Entrecerré la mirada. Empecé a ver borroso. ¿Qué estaba pasando?
-Natsu... -Susurré. En un momento a otro él me cargó en sus brazos y se dirigió apresurado hacia el baño. Llenó la bañera y después empezó a quitarme la ropa. Yo sentí vergüenza pero no pude ni quejarme. Me depositó en la bañera y lo que supuestamente era agua fría la sentí tibia y poco después caliente. Valor salió de mi cuerpo como si fuera un trozo de roca de la más caliente-. Natsu, ¿qué me está pasando?
Se quedó callado un minuto. Yo mora por saber si tenía la respuesta. Sentía un calor inmenso en mis mejillas y mi abdomen. Suspiré puesto que lentamente me iba agradando la sensación de ese inmenso calor.
-Este es un síntoma que mi Lucy tuvo en varias ocasiones durante su embarazo -Dijo finalmente.
-Está tan caliente...
No dijo nada.
-Ouh, me duelen los pechos -Lo dije sin pensar. Los tenía hinchados y vaya que estaban más abultados de lo normal.
Natsu 32 siguió sin decir nada. Yo sumergí mi mano y me toqué el vientre. No tenía ningún ser creciendo dentro de mi y pese a eso todo mi cuerpo estaba cambiando. Como Natsu no decía nada, yo proseguí a hacerle una pregunta:
-¿Hay otro síntoma que tal vez vaya a tener? Porque por ahora no he tenido vómito que creo se consideraría lo normal.
Pero no me decía nada. Me iba a volver loca si él se hacía como que no pasaba nada. Entonces sólo se dirigió a la puerta y salió no sin antes decir:
-Esta noche no me quedaré en casa.
