TOORU
Desperté y vi mi entorno blanco, otra vez, supuse que estaba en el hospital, otra vez.
- Ah, al fin despertaste Kazama-kun.- dirigí mi mirada hacia la persona que menos quería ver en ese momento.-
- ¿Qué haces aquí?.- le pregunté al pecoso.-
- ¿No es obvio?.- dijo él con una sonrisa algo falsa.- esperaba a que despertaras, me tenías preocupado. Te encontré desmayado en medio del parque.-
- ¿Preocupado?.- pregunté incrédulo.-
- Si.- dijo él sonriendo aun más.-
- ¿Preocupado de que?¿De lo que provocaste por tus putos rumores de mierda respecto a Shinnosuke y a mi?.- Daiki abrió los ojos claramente sorprendido.- No me creas un idiota porque no tengo ni un pelo de tonto, por algo era el más inteligente de la escuela, tú fuiste el que esparció ese rumor por toda la universidad sabiendo lo homofóbicos que son todos.-
- ¿D-De que hablas, Kazama-kun? Yo no he hecho nada.- se hizo el desentendido.-
- Sabes perfectamente de que hablo, ahora fuera de mi vista, al que menos quiero ver en este momento es a ti.- le dije lo mas frío que pude desviando mi mirada a algún punto de la habitación, el pecoso se levantó yendo hacia la puerta pero sentí que se quedo parado en medio de la habitación.-
- Si sabías que era yo ¿Por qué no les dijiste nada sobre mi?.- lo miré y noté la confusión y miedo en sus ojos.-
- Porque no soy una víbora venenosa como tú, yo sería incapaz de hacerle algo así al que fue mi ex-amigo, odio el maltrato y aun más la discriminación, ahora vete.- dije cortante, él asintió y se fue cerrando la puerta, suspiré relajándome.-
Empecé a llorar recordando que había cortado con Shinnosuke, soy un idiota ¿Cómo pude tratarlo de esa forma cuando solo quería ayudarme?. Jamás le dije nada ¿Cómo iba a saberlo?, tal vez nunca me perdone, le dije que lo odiaba y además ahora no tengo celular por ser un maldito impulsivo, no podía contactarme con él y remediar mi error.
- Joven Kazama, ¿Qué sucede?¿Por qué llora?.- preguntó Kaiko, me alegraba tanto de verla que sonreí inconcientemente.-
- Por nada, solo soy un imbécil.- ella me miró como exigiendo una explicación.- Desde que regresé a la universidad siguen golpeándome y bajé mis calificaciones, el director me amenazó de que si me defendía me iba a suspender y le contaría todo a mis padres, luego pasó, me harté de todo y me defendí de ellos, me suspendieron, en el trabajo un señor me insultó por usar maquillaje sin saber el porqué la utilizo.- mis ojos se empezaron a cristalizar.- me dejaron irme temprano porque me veía pálido, y después camino a casa mi padre me llamó, me desheredó y dijo que no pagará más mi educación y que ya no era más su hijo por ser un asqueroso homosexual.- comencé a sollozar.- lo insulté y lo mandé a la mierda, pero luego me llamó Shinnosuke, estaba tan enojado que le dije cosas horribles y terminé con él sin pensarlo.- ya estaba llorando a moco tendido.- debe.. odiarme por ser... un imbecil y decir... que lo odiaba.- dije con dificultad.-
La enfermera me consoló diciendo que todo estaría bien, que seguro Shin no me odiaba, que todo se arreglaría con él, ella es una gran persona.
- ¿Qué fue lo que me pasó?.- me atreví a preguntar.-
- Te desmayaste, seguro por el estrés de pasar por todas estas cosas y además el gran dolor que te provocó haberte fracturado una costilla.- dijo ella.-
- ¿Me fracturé?.- pregunté aunque sabía que la pregunta era estúpida.-
- Si, pero no tienes heridas internas por suerte así que pasarás creo que todo noviembre en este hospital y luego te recuperarás en tu casa creo que máximo una semana o dos, te ves como una persona sana, joven Kazama, así que no creo que tardes tanto en recuperarte.- me explicó.-
- Entiendo... aunque quisiera no tener que volver a ese lugar.- refiriéndome a la universidad.-
- Si al final alcanzas a ir, defiendete sin importar que, no creo que valga la pena ya que te dejes golpear de esta manera si además ya no irás a ese lugar nunca más por lo que me contaste sobre tu padre.-
- Tienes razón, Kaiko, gracias.- le sonreí y ella me devolvió el gesto.-
SHINNOSUKE
Me encontraba en casa de mis padres, ahora volvía a vivir en este lugar, desde que Tooru terminó conmigo me hundí en una profunda tristeza, no me hice adicto a nada, solo me quedaba acostado todo el día mientras Misae hacía un esfuerzo sobrehumano para subirme los animos sin lograrlo, está siendo tan amable y cariñosa conmigo que hasta me asusta.
- ¡Vamos Shinnosuke animate!.- me dijo Misae mientras yo la veía sin interés.- Llevas casi un mes y medio en cama ya levantate.-
- No vale la pena si mi Tooru ya no me ama.- dije con total tristeza.-
- ... ¿Sabes qué? Ya me tienes harta Shinnosuke.- dijo y yo la miré extrañado, me levantó en contra de mi voluntar y empezó a darme una paliza como cuando era niño, creo que acabé con su paciencia.- ¡Debes animarte!¿Cuantas veces Kazama te ha dicho que te odia y era mentira?¡Reacciona!¡Deja de lamentarte como un idiota y ve por él!.- ya cuando me soltó me sobé mi cabeza llena de chichones.-
- Pero ¿Y si no quiere verme?.-
- ¿Eso que? Intenta primero antes de rendirte, eres un Nohara, esfuerzate por lo que quieres y si es necesario reconquista a ese muchacho.- dijo Misae con la mano hecha un puño.-
- ¡Tienes razón, Misae no debo rendirme nunca y ganarme el amor de Kazama!.- corrí al cuarto a empacar todo lo que necesitaba para irme.-
- ¿A donde vas?.- preguntó ella y yo me detuve.-
- A buscar a Kazama.- dije obviamente.-
- ¿Con qué dinero?.- preguntó.-
- Ah eso, ahorré dinero de mi trabajo, quería ir a mudarme con él y cambiarme de universidad usando ese dinero para matricularme en otra universidad en Tokio para no cargarles ese peso a ustedes, estaba tan feliz de al fin reunir el dinero que quería llamar a Kazama y escuchar su voz, pero fue ahí cuando me terminó.- dije rascándome la nuca, Misae me miró boquiabierta.- Bueno me debo dar prisa.- dije cerrando las dos maletas y me dirigí a la puerta de entrada con una Misae pasmada detrás mio.- Hasta pronto, Misae~.- cerré la puerta detrás de mi.-
- Vaya, parece que si ha madurado un poco.- alcancé a escucharla y sonreí, tal vez tenían razón, aunque esto era una locura de la que no se necesita madurez.-
Unas horas más tarde.
Llegué a Tokio, me sorprendí con la enorme ciudad que tenía frente a mis ojos, era de noche por lo que no podía quedarme a la intemperie, aun me quedaba algo del dinero que aparté para pagarme un hotel y algo de comida si no encontraba a Kazama pronto, escogí el más barato que pude encontrar y pasé la noche allí. El resto del dinero debía guardarlo bien en caso de emergencias así que hice lo posible por ahorrarlo.
Desperté perezosamente en la mañana por la alarma que había puesto a las 6:00am., me daba flojera levantarme tan temprano pero quería encontrar a Kazama lo más pronto posible para hablar con él, decirle que lo amo y aclarar las cosas, me bañé y vestí con una camiseta roja manga larga, un jersey con cuello color negro, unos pantalones azules de mezclilla, calcetines y zapatos de salón muy elegantes, y me puse abrigo color café con una bufanda roja encima, tomé todas las cosas que necesitaba además de mi amada cámara.
Pasé casi 4 horas recorriendo la ciudad intentando encontrar la Universidad de Tokio, pensé que era el lugar ideal donde empezar a buscarlo porque no sabía donde vivía exactamente, mientras buscaba le tomaba fotos a todo lo que veía. Le pregunté a un señor sobre la ubicación de la famosa universidad, descubrí que estaba cerca, así que siguiendo sus instrucciones al fin pude llegar, los estudiantes estaban en el primer receso del día, le pedí permiso a uno de los docentes para que me dejara pasar excusándome de que quería cambiarme de universidad y necesitaba hablar con el director, me dio instrucciones de como llegar que yo obviamente ignoré porque no me interesaba e ingresé al lugar. Miré a todos lados buscando señales de Kazama pero solo habían estudiantes por todo el patio, aun estaba cerca de la entrada y decidí preguntarle a unos estudiantes que se veían de su edad.
- Hola.- los saludé y todos me miraron con cara de pocos amigos y clara superioridad.- de casualidad ¿Conocen a Tooru Kazama?.-
- Tooru Kazama... si conocemos a ese marica.- dijo una de las chicas del grupo sin remordimiento alguno, yo la miré desconcertado pero enojado por sus palabras.- ¿Qué eres de él?.- preguntó, iba a decir que su novio, pero recordé que había terminado conmigo.-
- Soy un buen amigo suyo.- les dije con una sonrisa, ellos me miraron asqueados, yo alcé una ceja harto de estas personas, solo quería ver a mi Tooru de una vez por todas, ellos iban a decir algo pero alguien los interrumpió.-
- Hey, si buscas a ese depravado ahí está.- dijo un tipo que parecía el líder de un grupo de matones apuntando hacia la puerta de entrada, me aguanté reclamarle lo que había dicho contra mi adorable ex-novio porque obviamente yo no sabía pelear y este tipo se veía peligroso. Miré hacia donde había señalado y ahí estaba Kazama con su mochila cabizbajo caminando directo hacia afuera de ese lugar, me preocupé pero la felicidad pudo más conmigo y fui corriendo hacia él gritando su nombre.-
- ¡TOORU!~ ¡TOORU!~.- grité corriendo con los brazos levantados para llamar su atención, él al oír que lo llamaban miró a todos lados hasta que nuestras miradas chocaron. Me miró como si estuviera sumamente confundido, como si no creyera lo que veía.-
- ¿Shinnosuke?.- susurró lo suficientemente fuerte para que yo lo oyera ya que ya estaba al lado suyo y lo abracé sin pensarlo ni un segundo.-
- Mi Tooru, te extrañé tanto.- susurré a su oído y sentí como se estremeció por mi voz.-
- Shinnosuke.- me miró con los mismos ojos azules que brillaban al verme, pero en el fondo se veían bastante opacos y apagados.- ¿Esto no es un sueño?¿De verdad eres tu?.- preguntó esperanzado, definitivamente él no me odiaba, entonces ¿Qué lo orilló a que me dijera esas cosas?¿Tendrá que ver con toda esta gente extraña y prepotente de este lugar?. Puse mi típica cara de incriminador cuando sospecho de alguien. Kazama pareció no notarlo, estaba ensimismado mirándome.-
- Si mi Tooru, no es un sueño, soy yo, de verdad.- le sonreí sinceramente y tomé su cara entre mis manos, sentí extraño el tacto con su piel y creí ver una pequeña mueca de dolor en sus gestos pero le resté importancia, pensé que era mi imaginación, él comenzó a llorar igual que yo.-
- Me hacías mucha falta, Shinnosuke.- dijo Kazama con una mirada de profunda tristeza que me preocupó demasiado.-
- Vaya vaya, así que tu eres el famoso novio de este maricón.- dijo el mismo tipo que me señaló a Kazama antes, yo fruncí el ceño molesto.-
- No te atrevas a tocarlo.- dijo Kazama poniéndose en frente de mi.-
- Aww que tierna tu noviecita defendiéndote, ¿no crees?.- dijo ese tipo dirigiéndose a mi.-
- ¡No te metas con él!.- le gritó Kazama.-
- ¿O qué?¿Me golpearás?.- se burló.- Te recuerdo que le acabas de dar una paliza a dos pobres chicos que solo decían la verdad sobre ti, supongo que ya te dieron tu merecido castigo por eso... dos semanas de suspensión ¿o no?.- siguió burlándose, vi a Kazama temblar, iba a interponerme en esa pelea absurda para defenderlo, pero vi como mi oji-azul le pegaba un puñetazo en pleno rostro al tipo haciendo que su nariz sangrara.-
- Eso es por meterte con mi novio.- dijo Kazama, yo me sonrojé por su actitud, pero me sentía desorientado por toda la situación, debía exigirle una explicación a mi Tooru.- Y esto por todo lo que me has hecho.- le dio un puñetazo en el estómago tan fuerte que le hizo escupir sangre. Otro de los matones se acercó a Kazama golpeándolo en la mejilla haciendo que se tambaleara, sentí que mi sangre hervía de la rabia y me acerqué a ese imbécil golpeándolo con todas mis fuerzas y cuando perdió el equilibrio y cayó al suelo, lo pateé repetidas veces, incluida una patada en sus bolas.-
Vi como la demás gente se acercaba corriendo a donde estábamos nosotros, Kazama me tomó del brazo empezando a correr, yo lo seguí, iría hasta el fin del mundo si es a su lado.- ¡Quitate de en medio, viejo verde!.- le dijo al docente que estaba protegiendo la entrada de la universidad, lo hizo a un lado empujándolo con brusquedad y nos fuimos corriendo, seguramente nos dirigíamos a su casa, no lo sé con exactitud, solo estaba inmensamente feliz de verlo otra vez, de reencontrarnos una vez mas.-
CONTINUARÁ
