Hasta ahora, pues, se habían producido cadenas de acontecimientos que finalmente desembocaron en los grandes logros nunca soñados de todas las Comunidades -tomadas en este caso como una unidad-; y esto, desde el día en que Rayo provocaba el efecto de la piedra en el agua.
Frente a toda la problemática del Gato, se había hecho presente un personaje cuyo nivel de participación y actividad fue decisivo en el desarrollo de los sucesos inmediatos y mediatos. Unas semanas después, Rayo aprendía a incorporar las Corrientes Espirituales y lograba alcanzar el Cielo, representado por un Templo dorado con cuatro columnas colocadas de a dos a cada lado de la entrada.
Entre los días 14 y 36 tenían lugar varios nacimientos: el de la relación de Leonela y Albino, el del romance de Trebolaria y Collar, el de la amistad entre Turquesa y Kahchi (previa a su relación), el de los hijos de Lucero y Rayo, el de la Paz entre Lobos, Anacondas, Perros, Ratas y Gatos no desterrados fueron los más destacados.
Unos días después -aún con el juicio a cuestas por su relación con la Gata- Albino ganaba el lugar de Jefe en el pueblo de los Lobos.
En "El fuego y la sangre", el Rey de las Ratas recibía a Turquesa y a Kahchi con un saludo ritual y luego salvaba a su Pueblo del ataque de un grupo de Comadrejas, valiéndose de su hábil manejo del fuego.
Kahchi, que se había enamorado de Turquesa el día 42, le confesó su amor y, entonces, la Gata y el Perrito optaron por mantener su recién nacido romance, pero en secreto. Según esta serie de acontecimientos, muchas cosas debían ir bien, pero en cambio Albino enfrentó el momento más difícil del juicio, en tanto que Turquesa y Kahchi se vieron acorralados en lo referido a su decisión tomada en común.
La llegada de la justicia y el orden al Sector Viejo, por intermedio del Jefe Collie, equilibró la balanza de algunas situaciones recientes.
Pocos días después, la Gata y el Perrito lograron seguir con su romance, totalmente libre del Efecto Negativo y aún en secreto; la luz escondida en sus corazones los guiaba y ayudaba.
Entre el día 59 y la noche del día 64, la Rueda del Tiempo hacía que los Lobos tuvieran otro Jefe; que el Efecto Negativo empezara a decaer; que la Comadreja Carme se enemistara con Mati para acercarse a Turquesa, Owen y Kahchi; que Ester recuperara a su hermano; y que Carme y Owen dejaran la Ciudad para ir a vivir al Bosque. Cuando la Siamesa y Kahchi volvieron a Pueblo-Hogar llevando al Gato vejo, apareció el tema de la constancia enfrentada con el deseo personal por parte del Gato; y el de la prudencia en lo que se anhelaba por la de Albino, frente a su apremiante impulso de reunirse con Leonela, aparte de la destrucción de la cual fue objeto el Hotel "Mi Palacio".
En el capítulo 12, Turquesa daba lo mejor de sí misma para ayudar a Dorita; luego el Chihuahua decidía sacrificarse por la Gata Siamesa, aunque en su lugar un amigo suyo de esa Raza moría a manos de Mati y los Zorros.
Y en "Todo final es un cambio", Turquesa debió enfrentar la falsa muerte del Perrito, para finalmente autodesterrarse por ese y otros motivos; la Comadreja Carme respondió con su vida por Aníbal tras la batalla del día 79, y cuando los Gatos desterrados pudieron regresar con los suyos, el Efecto Negativo desapareció para siempre.
Tras el día en que el Tiempo dejó de ser considerado algo real, la gran actividad del nuevo Sol y el regreso de Rayo Solar fueron los dos primeros acontecimientos -casi relacionados entre sí- que se produjeron en la Región de Bosque Grande.
Por último, el 3er Nivel de Relación alcanzado por el Pueblo del Bosque (la capacidad de fusionarse en un Ser Hermafrodita), era de momento el último acontecimiento importante que cerraba esta lista.
Entre su aparición más reciente y el 4to Nivel, varios personajes conocidos viven sus últimas Encarnaciones respectivas: La Yacaresa Overa, como una Paloma, una Armadillona, una Rata Polinesia, una Zorra Libre, un Comadrejón, una Coneja Angora, un Perro Scottish Terrier y una Gata Cornish Rex.
Vocero, como una Coneja Blanca, un Perro Dálmata y una Gata Abisinia. El Perro-defensor "2", como una Gata Persa casada con un Oso Hormiguero (sin hijos por acuerdo común; tenían sus relaciones únicamente con Luna Nueva).
Albino, como una Zorra Libre, un Comadrejón, una Coneja Manchada, un Perro Bloodhound y una Gata Calicó. Ceniza, como una Paloma, una Armadillona, una Rata Norway, una Zorra Libre, un Comadrejón, una Coneja Gris, un Perro Ovejero y una Gata Blanqui-Negra. Terruño, como una Zorra Libre, un Comadrejón, una Coneja Blanca, un Perro Dobermann y una Gata Maine Coon.
Uarmin-Mayu, como una Rata Gris de Tejado, una Zorra Libre, un Comadrejón, una Coneja Plateada Inglesa, un Perro Pequinés y una Gata Siamesa Blue Point.
Por último, la Coneja Negra, como Gata Birmana.

Como puede verse en una parte de esta lista, habían llegado Comunidades nuevas, a la Región de Bosque Grande.
Así que, además de los habitantes de la Ciudad y del Bosque (doce Pueblos), los de las Regionales (veinte Comunidades), y los de las tres grandes migraciones (43 Pueblos), habían ahora Águilas (Calvas, Doradas, Imperiales), Alces, Armiños, Linces, Castores, Osos Blancos, Ciervos, Yaks, Venados, Renos, Corzos, Muflones, Visones, Perros de la Pradera, Lechuzas, Jabalíes, Cuervos, Ardillas (Grises y Rojas), Topos, Hurones, Lemmings, Mofetas, Mapaches, Albatros y Bueyes Almizcleros. Algunos eran del Norte Continental; otros, de la Región de la Tundra, del Norte Blanco, de la antigua Península de las Comadrejas, y hasta de la Isla de los Conejos (caso de los Cuervos).
A pesar del número de poblaciones -y el de los integrantes de cada una- en la inconmensurable Región de Bosque Grande había lugar de sobra
para recibir y acomodar a todas esas Comunidades, cuyo número llegaba exactamente a la centena.
El mencionado tercer Nivel representaría para algunas poblaciones -Unificadas o no- un cambio profundo en muchos aspectos de su existencia.
Entre los Leones que habían aparecido durante las últimas migraciones, ni uno se encontraba lejos de dominar sus impulsos o mantener su boca cerrada si era necesario, sin contar con que desde el cuarto Nivel y sin excepción eran estrictamente vegetarianos. Pero principalmente haría que nadie deseara nada si no era en beneficio de otro exclusivamente. En tales modificaciones, tanto en la fuerza de voluntad como la forma de ser, era bastante notoria la influencia de Chispa Marciana.
Marte ya contaba con un sucesor en la dirección de la Hermandad. Esta vez fue una Gata Jaspeada, la que logró pasar con el mejor nivel la gran prueba: cálculo de la curvatura del Espacio, medición de Fractales (superficie, volumen y longitud) en un plano determinado, los 1000 casos de Funciones (el número convencional para referirse a la totalidad de éstas), todas las formas de bilocación, el peso total de un Planeta conociendo su masa, el volumen de su atmósfera y otros datos, la cuestión de si la Luz perdía parte de su materia en su recorrido por el Espacio y en caso afirmativo cuál era el nivel de esa pérdida, sucesiones, Cálculo Diferencial, y cinco problemas de Matemática aplicada a la Física Cuántica.

En cuanto a formarse Comunidades Unificadas, nació en esta Etapa una, que por eso mismo pasó a ser la Representante. Dentro de la denominada Comunidad de los Árboles, formada inicialmente por 65 Osos/as Hormigueros y 74 Ciervos (incluyendo Ciervas), casi ninguno de sus integrantes descendía ya al suelo; las Ciervas tenían sus Ositos en las horquetas de las ramas, donde también nacían los Cervatillos de las Osas Hormigueras.
Los de ese Pueblo podían saltar de una rama a otra lo mismo que de un Árbol a otro aunque estuviera muy lejos. Las Osas Hormigueras, además, eran capaces de llegar de un salto hacia la exuberante copa. Si querían bajar por un rato al fresco del pastito cubierto muchas veces de rocío usando el mismo método, ellas se impulsaban desde allí para tocar tierra a uno o dos metros de distancia, y así evitar caer de nariz, tal vez lastimándose.
Por supuesto, los Ciervos en general no tardaron en hacer lo que los primeros, mientras que sus nuevos Congéneres (unos y otras), si bien habían disminuido conscientemente su peso, conservaban su tamaño y gran parte de su fuerza. Este fue su primer Nivel de Relación.
Alcanzaron el segundo cuando los Osos Hormigueros -además de moverse sin problemas sobre las ramas más delgadas- lograron caminar por el tronco con manos y pies, tanto para subir a un sitio más alto, como para bajar de una rama a otra inferior. También podían saltar en esas circunstancias a cualquier parte del Árbol que eligieran y dormir verticalmente sobre los mismos troncos.
Los Ciervos y las Ciervas, por su parte, lograban incluso mayor distancia que los Osos en sus saltos -a veces más del doble- si el Cedro, Jacarandá o Araucaria que eligieran se encontraba a unos tres kilómetros; y aparte de verlo sin esfuerzo para calcular el impulso caían exactamente donde querían. Pronto algunas de este Pueblo se trasladarían así hasta la Región de los Ríos con el beneplácito de los otros, separándose voluntariamente de la Comunidad antes del nacimiento de sus Ositos Hormigueros -o casarse en el caso de los primeros-, para que sus descendientes vivieran en la misma misma Región manteniendo en lo posible el carácter de Pueblo Unificado.
Para el tercer Nivel, a los Osos (y Osas) Hormigueros les bastaba el largo y delgado extremo de una rama con sus hojas y flores para dormir el mejor de los sueños, tan livianos eran. Un solo Almendro (uno de sus favoritos junto con el Manzano y el Naranjo) podía albergar a mil doscientos de ellos, si se acomodaban bien. Sus ágiles Congéneres podían echarse sobre los troncos, caminar por las ramas cabeza abajo -pronto vivirían de ese modo mientras los Osos andaban aún por la parte de arriba-, y hasta pasar sus horas de sueño en el interior fibroso de sus Árboles, cuyos troncos alcanzaban por cierto un diámetro de cinco metros.
Cuando todos pudieron vivir lo mismo sobre las ramas que en su parte inferior, nacer, dormir, trasladarse, etc., (pues había que verlos, de espaldas al suelo, saltar sin la menor dificultad en arco invertido para caer exactamente sobre la parte de abajo de otra rama que podía estar a diez metros o más), esta Comunidad fue la primera, después del Pueblo del Bosque, en pasar al cuarto Nivel de Relación.

El siguiente cambio trascendental -de acuerdo con la serie enumerada de acontecimientos- vino por parte de los Osos y Dragones Unificados.
Como si no hubieran quedado conformes del todo, que en realidad sí lo estaban, en la Comunidad del Volcán comenzaron a ver de cerca la superficie de Mercurio, el cual se encontraba casi totalmente destruido a causa del efecto provocado en el Sol por los fragmentos del Cometa caído allí poco después del 10mo Año. Trozos generalmente de gran tamaño aunque muy escasos, de lo que una vez fuera el suelo, oscilaban pesadamente, ennegrecidos y resquebrajados sobre un mar de metales fundidos.
Muy de tarde en tarde, las oleadas candentes se deslizaban a lo largo de las grandes superficies de roca; y si dos de los fragmentos chocaban entre sí, la compresión elevaba llamas a una gran altura.
Entonces los Osos Pardos y los Dragones comprendieron que de momento no podían encontrar lugar mejor para vivir, pues el sitio era para todos ellos tan vivificante en comparación con los Volcanes donde vivían, como una tromba marina o una Tsunami al lado del oleaje de un lago.
En el destruido Planeta habían hallado en realidad una dimensión del calor completamente nueva. Pero había que hacerlo de nuevo, o poco menos. De modo que para la parte del trabajo más pesado fueron treinta y cinco Dragones y cincuenta Osos de todos los Volcanes de la Comunidad; las Dragonesas y las Osas Pardas esperarían con los demás, y dejarían todo dispuesto para el traslado.
Los 85 pioneros tuvieron que reunir los pedazos dispersos... Mejor dicho, fueron los Dragones únicamente, volando por todo el Planeta para ganar tiempo, cada uno con un Oso Pardo sobre su espalda indicándole la presencia de los fragmentos de superficie más pequeños. Los otros quince de este último grupo abrían chimeneas y galerías, llevando la piedra extraída adonde hiciera falta cerrar alguna grieta o abertura. Ninguno tocaría el metal fundido; eso llegaría después, para todos.
Así que cuando la Chimenea terminaba de abrirse y el metal derretido empezaba a llenarla, trepaban las altísimas paredes casi con el último resto de sus fuerzas, pues en esas circunstancias ni siquiera se acordaban de imaginarse arriba para llegar en un santiamén. Al terminar ambos equipos su parte del trabajo, de un lado quedaba una superficie casi uniforme, con Chimeneas mayores y menores (éstas eran sin salida al exterior, y tenían galerías y cámaras donde luego viviría cada familia); y del otro lado un mar incandescente, pues con la agrupación de los fragmentos el elemento fluido se había desplazado.
Luego de la jornada de trabajo agotador, el grupo se congregó en torno a una de las Chimeneas más grandes, donde los metales en estado puro, de un color entre amarillo y anaranjado con puntitos dorados muy brillantes desde la superficie hasta el fondo, llegaban cerca de la parte más alta del borde escalonado que bajaba a la Chimenea; y lo cual no habían encontrado en ningún Volcán Terrestre. Allí festejarían el fin de su tarea con un baño reparador, que en ese momento sería para ellos una especie de iniciación.
Técnicamente hablando, el amarillo fluido estaba compuesto por metales derretidos casi a punto de agua, con acumulaciones muy pequeñas en forma de esferas achatadas (los puntitos brillantes). Los elementos más pesados, por supuesto, se encontraban cerca del fondo. Usando lenguaje casero, su consistencia era como la de la manteca derretida.
Uno de los Osos Pardos, de repente, dio dos o tres pasos; inclinó la cabeza y bebió despacio unos sorbos de aquel fuego líquido que parecía arder a más de 2000 grados C, si esto era posible. Los demás celebraron su ocurrencia con risas, elogios y comentarios por la idea que les había dado. Después de pronunciar casi al unísono "¡Salud!", tomaron ceremoniosamente pero no sin entusiasmo largos tragos del metal fundido, al igual que en el caso de los antiguos Conejos cuando tomaban sus tazas de té. Finalmente se lanzaron, ya sin mucha ceremonia, al pozo candente cuya intensidad nunca habían experimentado en sus depósitos de lava originarios.
"¡El primero gana un turno extra!", dijo uno de los Dragones, y un instante después todos estaban dentro de la Chimenea. Las grandes estelas amarillo pálido que dejaban aquellos al nadar únicamente con la cabeza fuera o sumergirse muy hondo, acompañaban a las de los Osos o se cruzaban con éstas. Luego ni siquiera parecía un baño de inmersión para relajarse...Todos sin excepción fueron arrojados hacia arriba por un Oso o un Dragón para caer nuevamente en el ígneo elemento, produciendo chispitas y ondas circulares que iban a romper contra los demás.
Después, treinta y cinco de los de Bharat jugaron una competencia contra los Dragones, a ver quién hundía por completo primero a su oponente. Semejantes juegos eran posibles debido a que todos tenían aproximadamente la misma fuerza.
Tras disfrutar del prolongado chapuzón, todos ellos tenían un ligero tinte dorado rojizo en el pelo y en la piel escamosa, apenas visible a causa de su color natural. Por otro lado, a causa del calor, el baño que los cubría no llegaba a solidificarse, deslizándose en cambio lentamente hacia el suelo.
Habiendo probado el metal líquido y disfrutado nadando en él, llamaron a ese elemento Aguafuego; entonces, todos menos uno fueron a recostarse en la orilla. Ahora sí descansarían, sobre el suelo rocoso. El restante -uno de los Osos- había salido ganador por haber llegado primero que nadie al pozo, por lo que aprovechó su turno extra en el baño candente para él solo; nadando, explorando las profundidades y durmiendo sumergido cerca del borde, todo el tiempo que quiso.
Más tarde, efectivamente, dos de ellos volvieron a buscar al resto de la Comunidad; y aquellos hornos inextinguibles les parecieron ahora a los enviados como un ambiente apenas cálido.
El caso fue que, tras vivir en el interior de los Volcanes desde sus inicios, la Comunidad terminó estableciéndose en Mercurio, donde alcanzó su cuarto Nivel de Relación. Simultáneamente, usaron un sistema de chorro sin fin aprovechando las Chimeneas mayores, para tener un manantial siempre listo del cual tomar un trago del metal líquido. En estos casos, del borde externo escalonado salía un canal en forma de tubo cerrado en el otro extremo por una piedra esférica; desembocaba en una pequeña cámara circular que luego se prolongaba como galería subterránea.
Aparte de esto, contaban con losas de altura intercambiable -que usaban como plataformas para Osos o Dragones- y un tazón de piedra en un hueco hecho en la pared (de allí la necesidad de la plataforma con altura opcional) que les permitía a unos y otros su ración de Aguafuego, saliendo lo menos posible del mismo compuesto de metales fundidos.
Esta excentricidad los llevó a tener dos Leyes, una sobre lo que no podía hacerse y la otra sobre lo que estaba permitido... Así: "No vale tomar Aguafuego estando completamente sumergido ni cruzando los túneles o las Chimeneas, ni directamente del chorro". "Puede usarse el chorro para frotarse las manos y la cara al levantarse; también como masajeador en la espalda, los hombros, el cuello y los brazos".
En realidad, podían permitirse este tipo de divertimentos, pues no descuidaban por ello ningún aprendizaje.

Estando las Hermandades Lunar, del Sol y de Marte en cada uno de estos Cuerpos Celestes, fueron poblados los otros Planetas por quienes desearon hacerlo. En Venus, Ratas y Ratesas, Vacas, Ovejas, Panteras y Panteresas, algunos Conejos y Conejas, algunos Gatos y Gatas, Lobos y Lobas no pertenecientes al Pueblo del Bosque.
En Júpiter, Toros, Dragones y Dragonesas, Leones y Leonas, Elefantes y Elefantesas (de Bharat y de Tierra de las Selvas), Osos y Osas (de Bharat, Pandas y Blancos), Anacondas y Anacondesas, Rinocerontes, algunos Caballos. En Saturno, Víboras y Viboresas de Coral, Víboras de Cascabel, Mapaches y Mapachesas, Cebras y Cebresas, Ocelotes, Tigres y Tigresas de Bharat.
En Urano, Cóndores y Condoresas, Murciélagos y Murcielaguesas, Águilas y Aguilesas, Maras y Liebresas, otros Leones, Perros, Armadillos, Camellos, Dromedarios, Llamas, Alpacas, Guanacos, Vicuñas, Pumas, Iguanas, Geckos. En Neptuno, Ballenas y Ballenesas Azules, Delfines y Delfinesas, Nutrias, Orcas y Orquesas, Castores y Castoresas, Hipopótamos, Yacarés Overos, Morsas, Flamencos, Gaviotas, otras Aves lacustres y marinas no anfibias.
En Plutón, Bueyes y Bueyesas Almizcleros, Pingüinos y Pingüinesas de distintas Razas, Yaks, otros Osos Blancos, Renos, Visones, Armiños, Ratas y Ratesas Norways. En Mercurio, como se sabe, vivían los Osos Pardos y Dragones de la antigua Comunidad del Volcán.
Pero nada de esto impedía que más de uno obtuviera autorización de establecerse si lo deseaba en Marte, el Sol, Mercurio o la Luna.
Y siempre con la influencia protectora de la Esfera Blanca, resultó posible para un grupo de Jirafas vivir en el sitio más inhóspito de Plutón; una familia compuesta por un Galápago y una Osa Hormiguera, con quince hijos jóvenes, encontró un lugar en Marte, no sin que antes la Tortuga creara para todos ellos un lago en Nilokeras (paralelo 30 y meridiano 40 del primer Cuadrante Norte), el cual la Osa Hormiguera había aceptado incondicionalmente, ya que su hogar estaba en el fondo de ese lago. Y una Tigresa de la antigua Región de los Ríos casada con un Delfín, así como un León que lo había hecho con una Delfinesa, disfrutaban de su nuevo hábitat en el ardiente Sol.
Los dos Cetáceos, luego de hundirse casi hasta el centro del Astro de calor hirviente, tomaban impulso para saltar cerca de doscientos mil metros, envueltos aún completamente por la Fotosfera de gases fluyentes -que llegaba mucho más arriba- y volver a sumergirse, felices, en ese mar de luz y radioactividad. En cuanto a sus respectivos cónyuges, la Tigresa iba muchas veces sobre la espalda de él; y el León, al cual habrían envidiado los singulares pobladores de Mercurio, jugaba de a ratos competencias con su esposa y con el Delfín, tanto de salto en alto como de velocidad.
La mayor parte de su tiempo descansaba sobre una especie de salvavidas hecho por él mismo y resistente al calor, buscando con la vista las estrellas que pudiera vislumbrar entre las emanaciones de gas, o condensando en un recipiente apropiado algo del hidrógeno, para un ocasional trago vigorizante.

En un lugar indeterminado de la Tierra iluminada por la Esfera Blanca, he aquí que -en un ambiente nocturno por ellos creado-, un extraño trío vivía bajo una Luna siempre redonda.
Un Perro y un Lobo parecían llorar mirando al satélite y un Cangrejo entre ellos intentaba esconderse bajo el agua de un charco que apenas lo cubría. Mucho más arriba de esa Luna suspendida sobre ellos, la constelación de Acuario dominaba la escena.

Volviendo ahora al Pueblo Unificado de Lobos y Anacondas, en la Comunidad estaban por alcanzar su cuarto Nivel de Relación.
Para lograr que el Hermafrodita "Lobo-Anacondesa" pudiera criar por sí mismo a sus hijos Lobeznos, hacía falta igualmente la presencia de una Loba, lo cual se resolvió en un primer momento, muy pronto, con una voluntaria Integrada; dos Seres unidos en uno, aun a nivel físico, admitían la presencia también física de un tercero, sin aumentar excesivamente su densidad.
En el segundo caso (Loba-Anaconda), el componente Madre del Hermafrodita brindaba alimento materno a sus hijas, pero las Anaconditas todavía quedaban de lado. Entonces varias Anacondesas, ayudadas por un grupo de Lobas, se fabricaron un sistema glandular "a flor de piel"; y después de unos cuantos intentos lograron criar con éxito a doce Lobeznos.
Sólo quedaba un paso por realizar, y para eso era necesario que una Anacondesa aceptara por primera y única vez -desde la formación del Pueblo Unificado- tener hijos de una Anaconda. El proyecto encontró muchas voluntarias y algunos voluntarios; todo el grupo de posibles candidatas habría querido participar del premio que una o dos de ellas recibirían por el esfuerzo y el sacrificio realizados.
Mientras duraba el embarazo de las tres Anacondesas que habían sido elegidas, el resto trabajaba con las Lobas (unas y otras Integradas a aquellas) para modificar ligeramente el aparato bucal de las Anaconditas por venir. Estos cambios sólo tendrían lugar mientras los pequeños no crecieran voluntariamente, como lo hacían todos.
Cuando las tres por fin dieron a luz, el éxito fue casi completo: de los catorce recién nacidos, únicamente dos no pudieron imitar a sus compañeros. Pero desde entonces, cada vez más, los dos tipos de Hermafroditas podían criar tanto a Anacondesas pequeñas y Lobeznos, como a Anacondas recién nacidas y Lobitas. Las Lobas hacían lo mismo con sus Anaconditas, y las Anacondesas (que contaban también con un sistema uterino semejante al de sus Congéneres) con sus adorados Lobitos.
Siguiendo el mismo procedimiento, los Lobos y las Lobas cambiaron la estructura de su garganta, haciéndola igual a la de sus hermanas con escamas.
En el cuarto Nivel de Relación, el Pueblo del Bosque seguía en la Cadena de Encarnaciones; unos renacían como Murciélagos y otros como los habitantes del olvidado Robledal... Pero ya la noticia de Anacondesas criando a sus hijos, y de Lobas alimentando Anaconditas del mismo modo les parecía a las demás Comunidades una leyenda venida del futuro.

Durante la Etapa en que el Pueblo del Bosque alcanzó el quinto Nivel, se vieron llegar a la Región Gacelas, Búfalos, Tapires, Cabras Africanas, Grullas, Flamencos, Cisnes, Cigüeñas, Garzas, Pavos Reales, Cocodrilos, Carayás, Camaleones y Víboras de la Cruz, Ñacaninás y Yararás. Venían de distintos lugares ya mencionados.
El Lobo Destructor vivió sus últimas Encarnaciones como Comadrejón, Coneja Negra, Perro Bloodhound y Gata Gris. Rastreador, como Paloma, Armadillona, Rata Norway, Zorra Libre, Comadrejón, Coneja Gris, Perro Pequinés y Gata Negra.
Tostado, como Zorra Libre, Comadrejón, Coneja Blanca, Perro Alsaciano y Gata Amarillo-Anaranjada.
De los tres Zorros, el primero como Conejo Manchado, Perra Lulú y Gato Angora. El segundo, como Conejo Gris, Perra Danesa Manchada y Gato Manx. El tercero, como Conejo Blanco, Perra Ovejera Alemana y Gato Atigrado.
Puyu-Punchauan, como Comadrejón, Coneja Plateada Inglesa, Perro Dobermann y Gata Blanqui-Negra.
Aurora, como Ratesa Polinesia, Zorro Libre, Comadreja, Conejo Blanco, Perra Afgana y Gato Siamés Chocolate Point.
El Rey de las Ratas, como Gata Angora. Y Dientón, como Perro San Bernardo y Gata Russian Blue.

Este Nivel tuvo una Comunidad Unificada Representante y seis Secundarias.
Desde los primeros años que siguieron a la desaparición del Efecto Negativo, las Murcielaguesas fueron adquiriendo un tono ceniza brillante en gran parte del cuerpo, para causar mejor impresión visual. Los Murciélagos cambiaron de a poco su color original por uno semejante al de la canela con el mismo propósito. Ahora, ellas tenían el pelo blanco en el pecho, la cara, la parte delantera de las alas y el vientre; la cabecita, la espalda, el dorso de las alas y la luenga cola eran perfectamente plateados. Con respecto a los otros, mostraban la misma disposición cromática para el rojo escarlata y el más bello dorado.
Cuando fueron mirados de un modo distinto por las Cabras Africanas, los Murciélagos y Murcielaguesas que se casaron con Cabresas y Cabras, luego del despertar de reconocimiento mutuo de perfección y belleza, encontraron un sitio perfecto para vivir con sus esposas y esposos en las Cavernas que había sobre la superficie y bajo ella. Uno de los asentamientos más importantes fue precisamente el que tuvo lugar en el sector de la antigua Región de las Cavernas. Allí formaron la Comunidad de la Piedra.
En ese ambiente, los hijos de Cabras Africanas y Murcielaguesas nacían y vivían en la oscuridad casi permanente de los túneles y las grandes Grutas. No obstante, veían sin problemas el camino mientras corrían por los larguísimos pasajes; y sus nuevos Congéneres, que ahora eran iguales en tamaño a sus primos Gigantes de la Fruta, volaban tranquilos y felices guiándose únicamente por su sistema sensor, el cual habían desarrollado al máximo.
Una vez que pasó el primer Nivel de Relación, la Comunidad fue creciendo y extendiéndose por los rincones más oscuros y alejados de la superficie (pero nunca de los Dones que pudieran obtener de la Esfera). Ahora, las Cabras y los Murciélagos vivían más que nada en las Cavernas que había bajo tierra, comunicadas sólo entre sí por túneles abiertos por las primeras para ese fin. Pronto la totalidad de la población se estableció allí definitivamente, abandonando el Mundo iluminado por el Sol.
A cambio, tenían galerías en la piedra (con la pared repleta de cristales que emitían su propia luz) cuyo origen y destino podían conocer a ciegas; cavernas interiores inconmensurables con estalactitas, estalagmitas, depósitos enormes de piedras preciosas -que de todos modos el Pueblo entero desdeñaba-; grandes caudales subterráneos de agua y lagunas imponentes de aspecto sobrenatural, nunca perturbadas por agentes externos como las de la superficie; llanuras arenosas del tamaño de un lago y chimeneas de Volcanes extinguidos, las cuales formaban abismos más que profundos.
Luego del establecimiento definitivo en las entrañas de la Tierra, unos y otros cambiaron la semi-penumbra donde vivían por la oscuridad absoluta, a pesar de lo cual las Cabras veían como a pleno sol; trepaban por paredes escarpadas, saltaban desde grandes alturas o hasta la saliente de alguna pared; y abrían nuevos túneles en la roca virgen valiéndose de sus pies, manos y cuernos, agujereando y golpeando sin mayores problemas la dura carne de Gaea.
Los Murciélagos, por su parte, sólo mantenían su forma exterior y sus colores (plateado y blanco en ellas, dorado y escarlata ellos). Su oído podía captar la presencia de otro Murciélago o de una Cabresa, aunque entre ambos hubiera kilómetros de roca. Lo mismo podían hacer con su voz, el sonido de sus pasos o el aleteo de aquél, los latidos del corazón de la primera, su respiración, etc.
Con todo esto, la Comunidad de la Piedra vivió el segundo Nivel de Relación.
Luego las Cabras adquirieron fuerza de magnetismo en su cuerpo, para poder dormir junto a sus amados Murciélagos y Murcielaguesas, echados en el techo tan cómodamente como en el suelo más confortable. Sus Congéneres alados, entretanto, adquirieron la habilidad de representarse mentalmente a aquéllas como si estuvieran viéndolas normalmente. Esto marcó el principio del tercer Nivel. Sin embargo otra vez las Cabras hicieron un descubrimiento: usaron los campos magnéticos para deslizarse junto a los Murciélagos.
Cuando ya todo el Pueblo Unificado nacía en el techo de las Cavernas o se desplazaba por el aire sin tocar nunca el suelo (y algunas Cabras desarrollaban alas voluntariamente para mantenerse en el aire si necesitaban abrir nuevos túneles), la Comunidad de la Piedra se convirtió en la tercera que pasaba al cuarto Nivel de Relación.

El primer grupo Unificado Secundario de esta Etapa fue el de las Hienas Manchadas y los Camaleones.
Las Hienesas y Hienas hallaron a los coloridos Camaleones y Camaleonesas elegantes unas, bellas otros, y envueltos ambos en una gran aura de misterio, mirándolos en los dos primeros casos bajo su particular punto de vista.
Los Camaleones y Camaleonesas que se casaron con ellas y ellos, se sintieron a su vez atraídos hacia los de esa Comunidad como por un imán, al ver que tenían mucho de lo que les faltaba: despreocupación frente a cada problema que tuvieran, infatigable buen humor y, sobre todo, calor maternal y paternal. Las Hienas en general aceptaron maravilladas la filosofía de ellos a cambio, por todo lo cual un gran número perteneciente a ambos grupos terminó dando origen al norte de la Tierra de las Estepas a la Comunidad de la Tundra, la cual a todos ellos les pareció el sitio perfecto para vivir... Siempre bajo su punto de vista.
Como sabían que no podían correr por el suelo siempre congelado sin resbalar, su diversión principal era precisamente ir corriendo o empujarse unos a otros sin importar dónde llegaran. Con esta y otras actividades y juegos pasaron la fase del primer Nivel de Relación.
Durante la misma Etapa algunas Hienas se divertían también con la cambiante piel de ellos, que podía ir del negro al blanco, con todas las combinaciones posibles de dos y tres colores.
La segunda Comunidad Unificada Secundaria fue la denominada Raíz, formada inicialmente por 124 Zorros -y Zorras- Libres, y 133 Cigüeñas, incluyendo Cigüeñesas, que al igual que las demás, eran tan expertas en nacimientos como las Ovejas en crianza. Ambos grupos descubrieron recíprocamente su belleza interior y exterior, eligiendo para establecer su hogar permanente las raíces de los grandes Árboles que vivían en la Región del Impenetrable. Desde allí se extendieron a las Selvas Tropicales de todo el Mundo.
En un primer momento, los hijos de Zorros Libres y Cigüeñesas -lo mismo que los de Cigüeñas y Zorras Libres- nacían y vivían entre las raíces que sobresalían del suelo; poco después empezaron a abrirse camino a lo largo de aquéllas, escarbando la tierra para hacerse sus nidos en forma de cuevas al final de las mencionadas raíces. Los que nacieron desde entonces, vivieron la Etapa perteneciente al segundo Nivel de Relación.
Luego unos y otros adquirieron la capacidad de trasladarse bajo tierra (o volar en el caso de las Aves) sin necesidad de escarbar; las Cigüeñas y los Zorros Libres cerraron las aberturas que habían usado para descender de la superficie y vivieron por muchas generaciones en el tercer Nivel de Relación.

Las Gacelas y los Osos Pandas que formaron la Comunidad de la Gruta (tercera de esta lista) se establecieron en la parte de atrás de una gran vertiente situada en la Región de las Montañas Nevadas. Desde entonces vivieron únicamente en ese tipo de lugares y principalmente los de esa Región. Trabajando en conjunto iban agrandando la gruta y abriendo caminos a lugares escondidos entre las montañas, donde o bien tenían su Luna de Miel o bien descansaban.
Los hijos de Osos Pandas y Gacelesas nacían en los terrenos poblados de Bamboo; los de Gacelas y Osas Pandas, en los valles cubiertos de flores. Si el agua de los lagos y los ríos se congelaba, todos dormían confiados sobre la superficie helada y luego volvían adonde se hallaba su Gruta -al llegar el deshielo- para dejarse mojar con el chorro de la renacida vertiente. Este fue su primer Nivel de Relación.
El segundo llegó cuando todos comenzaron a dormir directamente bajo la superficie congelada, para despertar con ella y regresar a las Grutas.
Y el tercero lo alcanzaron en el momento en que empezaron a vivir indefinidamente en el fondo de los lagos de montaña y enfriaron el agua casi hasta el grado de congelación.

La cuarta Comunidad Unificada Secundaria fue la de Coral.
Cuando aparecieron en Bosque Grande las Panteras de Bharat durante la segunda Misión de Turquesa Lunar, hubo muchos que se casaron con unos y otras, embobados por su belleza aunque no se casaran. Pero cuando llegaron los Cisnes, les tocó a los de ese Pueblo quedar boquiabiertos ante la que poseían esas Aves... Muchas de las cuales pasaron por la misma situación frente a las sorprendidas Panteras.
Los que se casaron luego del ataque mutuo de amor a primera vista -29 Panteras con Cisnesas; 38 Cisnes con Panteresas- formaron de común acuerdo la Comunidad del Coral en un lugar donde originalmente ninguno de ellos había vivido: los Arrecifes del Mar de las Mil Islas. Allí pasaron los dos primeros Niveles de Relación, el último de los cuales lo alcanzaron cuando todos pudieron nacer y vivir la mayor parte de su vida entre los Corales del fondo marino, tras disminuir proporcional y convenientemente sus tamaños respectivos.

La quinta fue la de los Cóndores y los Mapaches, que con 32 y 45 de unos y otros vivieron su primer Nivel de Relación en Bosque Grande como el Pueblo "Pluma-Cola Anillada". Llegaron al segundo cuando se trasladaron al Mar de las Mil Islas y encontraron su hogar definitivo en cuevas excavadas en las paredes de los Guyots.
Y la última de esta lista corrió por parte de un grupo de Cuervos y Babuinos, quienes pasaron su primera Etapa de Pueblo Unificado en Bosque Grande, como en el caso de la anterior.
Alcanzaron el segundo Nivel desde que eligieron uno de los pocos lugares del Océano que aún quedaba libre: las Fosas enormes y profundas del Mar de las Mil Islas (con forma de cuña y cientos de kilómetros de largo) donde vivieron en un ambiente desconocido para ambos al igual que otras como la de Coral, con el nombre de Pueblo Abismo. Allí, unos y otros nacían en pequeñas grietas ubicadas en las paredes de la Fosa; luego, apenas empezaban a vivir, bajaban o subían por la superficie de aquellas por pura diversión. Al crecer voluntariamente según se explicó, un Cuervo o una Corvesa buscaba a una Babuinesa o un Babuino en la pared opuesta, para compartir el camino de su actual Encarnación. Esta era la única diferencia con respecto a otras Comunidades (Unificadas o no), donde los que se casaban ya se conocían casi al nacer.
Los Gatos y los Conejos, quienes se pusieron de acuerdo para practicar los niveles de Relación de Lobos y Anacondas, sólo consiguieron a medias algo parecido a la Integración, a pesar de haber trabajado siguiendo de cerca ciertos períodos orbitales Lunares... Más adelante descubrirían que debían sentir lo mismo que había provocado el Efecto Negativo -el cual en ese Tiempo sin tiempo nadie conocía ni por referencias ni de nombre-, sólo que dirigido conscientemente.

Un Gato Blanqui-Negro que en el olvidado Día 3 había encontrado a Clarita y a Rayo, tras buscarlos toda la noche para prevenirles respecto de la amenaza del Perro Mastín, no volvió a ver a ninguno de los dos, ni siquiera cuando el Amarillo-Anaranjado empezó a vivir con Turquesa; en cambio, siguió su camino y su vida, casado con una Gata Persa Azul.
Al término de su paso por la Tierra, acontecido entre el 10mo y el 16to Años, el Gato Mancha que había sido primo de Rayo y tío de Clarita -además de tener otro parentesco con Turquesa-, fue recibido en el grupo de la Hermandad del Sol donde se enteró que él había pasado por allí, y empezó su aprendizaje con la idea de seguir sus pasos para llegar a ser un Miembro destacado en ese círculo.
...Y su nombre, por supuesto, fue Mancha Solar.

La idea sobre la mejor forma de comenzar el camino de Pueblo del Bosque intranquilizó al principio a los Gatos que buscaban lograrlo, pues no sólo parecía venir del más allá, sino que lo hacía por medio de rayos de luz dorada y muy brillante, con imágenes del Efecto Negativo y sus consecuencias (¿Podía venir de Rayo Solar?); luego los mismos Gatos emplearon conscientemente esta fuerza junto a un grupo de Viboresas de Coral, y uno de ellos consiguió por primera vez una Integración perfecta.
Con respecto al Pueblo del Bosque, cuando las Lobas y las Anacondesas comenzaron a dar a luz simultáneamente Lobeznos -o Lobitas- y Anaconditas o pequeñas Anacondesas que luego criaban, los integrantes de esa Comunidad estaban unidos física, mental y espiritualmente.
Se casaban entre sí o se desvivían unos por otros (primer Nivel), se integraban unos en otros en ciertas ocasiones (segundo Nivel), se fusionaban para vivir juntos en el caso de los cónyuges hasta el momento de desencarnar (tercer Nivel), y los Lobos se desarrollaban en el vientre de las Anacondesas igual que en el de las Lobas (cuarto Nivel).
Ahora en el quinto, un Lobo y una Anacondesa podían llegar a tener únicamente Anaconditas; una Anaconda y una Loba, ser ocasionalmente padre y madre de Lobeznos; uno de los primeros podía convertirse en Serpiente para subir a un Árbol y volver luego a su forma original. Una de las segundas, transformarse en Lobo sólo para correr con otros Lobos o Anacondas transformadas, por el simple placer de hacerlo. Su composición atómica actual hacía que todos tuvieran esa facultad a pesar de tener cuerpos aún materiales.
Su evolución conjunta los convertía a todos en hijos, padres y hermanos; y la de cada uno, una Criatura hecha energía en movimiento en su mayor parte.
También en este Nivel, los descendientes del Pueblo del Robledal venían al mundo con ojos, abdomen y piel de Anaconda (que iban renovando mientras vivían), en tanto que los descendientes de los habitantes de Pueblo-Hogar se formaban dentro de las Lobas como organismos placentarios, naciendo con sangre caliente y dos pulmones completos. Estos últimos logros terminaron de sellar el eterno Parentesco de Sangre entre las dos Comunidades antiguamente desvinculadas; ahora una Anaconda era como un Lobo, y un Lobo como una Anaconda... Y todo el Pueblo del Bosque dejaba de pertenecer a la Cadena de Encarnaciones.
Casi simultáneamente, una Gata Siamesa Blue Point que vivía en la Tierra de las Selvas -casada con un Lobo y con cuatro hijos de Cuarto Menguante-, resultaba ser la nueva dueña del collar de Clarita; después de ella quedarían dos más, antes que fuera desarmado y cada cuenta, transmutada en Diamante según su propia voluntad, incrustada en el entrecejo de las Gatas que lo habían usado.
Por último, los Caballos y Delfines de la Comunidad Océano llegaron al mismo Nivel con la forma original que todos tenían antes del tercero, sólo que las Delfinesas y los Delfines eran como Agua dulce, condensada únicamente para tomar esa apariencia exterior; las Yeguas y los Caballos, simplemente Sal concentrada igualmente bajo esa antigua forma. Los casamientos, entonces -de Yegua y Delfín, de Caballo y Delfinesa- eran iguales a una Integración temporaria, donde el Agua actuaba sobre la Sal (primer caso), o bien la Sal impregnaba el Agua (segundo caso).

Ahora he aquí que un Ángel -nada menos que el que junto a Melynog y Pehuenche cuidaba al segundo hijo del Conejo Gloucester- fue inesperadamente honrado con el Oficio temporario de Anunciador Oficial... El mejor que podía desempeñar un Ángel. Recibió entonces una hermosa trompeta dorada y muy brillante, luego de lo cual no hizo sino esperar con ansiedad el momento de usarla para anunciar el primer gran mensaje, cualquiera que fuese.
Casi simultáneamente, en el llamado Sexto Círculo, Saturno pasaba más cerca de la Tierra de lo que había pasado en mil años o más del antiguo Tiempo, brillando como nunca con la acción combinada de la Esfera Blanca y del propio Sol. Los que habían ido allí a vivir (Víboras y Viboresas de Coral, Víboras de Cascabel, Mapaches y Mapachesas, Cebras y Cebresas, Tigres y Tigresas de Bharat), tuvieron su oportunidad de festejar en grande, recibir visitas tan inesperadas como alegres, formar nuevos vínculos y darse una vueltecita por su viejo hogar terrestre.

Las demás Comunidades cercanas a Pueblo del Bosque, llenas de un asombro tan grande como la Región en que vivían, aunque habían conseguido otras cosas llegaron a la conclusión de que debían debían lograr al menos algo parecido al segundo Nivel de Relación entre Lobos y Anacondas. Cuando encontraron las palabras justas para preguntarles cómo habían hecho todo eso, ellos respondieron: "Con un gran deseo de conocernos mejor y olvidar nuestras diferencias o eliminarlas... Con aceptación mutua, mucho amor, y también bastante de pasión y seducción recíproca..."
Mientras buscaban la manera de lograr una Integración, iban llegando a Bosque Grande las Comunidades mencionadas anteriormente. Al mismo tiempo, muchos aprendían a estar seguros de sus objetivos, a pedir lo que realmente necesitaban (siempre para otros) y a menospreciar toda forma de alimento material. Los Lobos y las Anacondas, por ejemplo, abandonaban la costumbre tradicional en su Comunidad Unificada, de la leche y la miel; nadie viajaba más que con lo estrictamente necesario ni vivía sino con lo absolutamente imprescindible; y casi ningún recién nacido de cada Pueblo deseaba que lo criaran.

La Hermandad Lunar tenía un nuevo Director. En este caso se trataba de una Gata Birmana que había pasado todas las Pruebas: Integración completa a toda el Agua de la Tierra (Mares, Ríos, Lagos, Aguas Termales, Corrientes Subterráneas, etc.); permanecer tranquilamente dormida resistiendo la fuerza de una Tsunami; efectuar vueltas a la Tierra a modo de satélite geoestacionario (rodeada por una esfera acuosa y durante un Ciclo Lunar completo); convertirse ella misma en agua para estar dentro de las nubes en todas las circunstancias relacionadas con el clima; sumergirse en el Mar de las Mil Islas y encontrar los accesos escondidos que conducían al Océano ubicado en las antípodas, y a todas las grutas y corrientes subterráneas, tuviesen o no salida al exterior; formar parte de las corrientes marinas sin excepción; y transformada en agua cubrir la mayor parte un Planeta similar a la Tierra (sin olvidar el ciclo natural, el movimiento de los ríos, las mareas, los congelamientos y deshielos, la salinización y el efecto de la cercanía de los Volcanes que aumentaban la temperatura o arrojaban chorros de lava mezclados con piedras que seguían ardiendo mientras se hundían), dispuesto especialmente para la gran Prueba.

En la Etapa del sexto Nivel llegaron Canguros, Koalas y Dingos de Marsupialia; Aves del Paraíso, Gallinas de Guinea, Murciélagos Gigantes de la Fruta y Demonios de Tasmania (sector occidental del Mar de las Mil Islas).
El hermano mayor de Albino vivió sus últimas Encarnaciones como Armadillona, Rata de Tejado, Zorra Libre, Comadrejón, Coneja Negra, Perro San Bernardo y Gata Angora. El hermano menor, como Comadrejón, Coneja Blanca, Perro Chihuahua y Gata Blanco-Gris. El Delegado, como Perro Dogo y Gata Negra.
Esta Etapa tuvo una Comunidad Unificada principal (Representante) y cinco Secundarias.
La primera fue la de los Jabalíes y las Comadrejas; aunque habían tenido mucho antes su gran acercamiento, recién en este sexto Nivel despertó simultáneamente en ambos grupos el sentimiento mutuo que los uniría para siempre, si bien al principio con un número reducido de integrantes por ambas partes. Dieciocho Comadrejones encontraron esbeltas a otras tantas Jabalinas y bonachones a los Jabalíes; éstos hallaron hermosas a las Comadrejas y elegantes a los Comadrejones.
Cuando casi todos los de ambos grupos (61 en total) se habían casado entre sí, fueron a establecerse como Comunidad Unificada a las mismas Selvas donde habitaban los Pueblos "Raíz" y de "De los Árboles", pero al nivel del suelo colmado de vida Vegetal de todo tipo.
En la Comunidad Verde, como se autodenominaron desde entonces, los hijos de Jabalíes y Comadrejas nacían entre las hojas de los Arbustos; los de Comadrejones y Jabalinas, entre los Helechos. Si algo le gustaba a la nueva Comunidad, era ver su territorio completamente cubierto de la vegetación más frondosa y los troncos más altos y gruesos; así que la hicieron brotar hasta llenar el último hueco.
Habiendo terminado su trabajo, únicamente los integrantes de ese Pueblo podían atravesar el espeso manto verdiazul.
Y así era, literalmente, pues en realidad las Comadrejas y sus nobles Congéneres habían logrado reducir en gran medida su corporeidad. Este fue su segundo Nivel de Relación.
Alcanzaron el siguiente cuando todos ellos pasaron a vivir también en las ramas y entre las raíces como las Comunidades mencionadas, pero cambiando además su color original; las Comadrejas por un marrón verdoso, y los Jabalíes por rayas verdes y marrones horizontales.

Así como el Pueblo del Volcán había hecho en un principio su hogar en el candente corazón de los Volcanes, los Osos Blancos que se casaron con Guepardesas -y los Chitas que lo hicieron con Osas Blancas- formaron en el Norte Continental la Comunidad Geysir, luego del mutuo acercamiento inicial. Allí hicieron suyo, precisamente, el fondo de los Géisers con el agua en permanente ebullición y movimiento igualmente continuo. Sus hijos nacían en el elemento burbujeante de tan caliente; y todo el Pueblo Unificado pasó así el primer Nivel de Relación.
Cuando la Comunidad Geysir se extendió bajo tierra a otras napas termales y a la vez logró elevar la temperatura del agua a un grado desconocido hasta entonces (con una presión de quince o veinte atmósferas llegaba a más de 300 grados sin ebullición) alcanzó su segundo Nivel. Ese elemento que normalmente liberaba el exceso de calor por medio de la evaporación, fue llamado por ellos desde entonces Agua Dura, a causa del efecto que experimentaban al zambullirse de un salto. Pronto lograrían que la temperatura alcanzara los 700 grados -y tal vez seguir aumentándola-, mientras que fuera del agua el aire era como una gran muralla blindada, que imposibilitaba casi cualquier movimiento con su presión de cuarenta atmósferas; no obstante ellos iban y venían a sus anchas entre el Agua y su particular territorio subterráneo.

La tercera Comunidad Unificada Secundaria (Potamós) tenía por hogar cuevas hechas en el fondo de los ríos y, como senderos, todas las vías de agua naturales del mundo. Las Aves del Paraíso casadas con Cocodrilos, muy raras veces abandonaban su nido subfluvial; en esas contadas ocasiones iban con sus esposos por la ribera buscando una porción de terreno arenoso para enterrar los huevos de los cuales nacerían sus Cocodrilitos.
Si era una Cocodrilesa la que estaba embarazada, los dejaba en la orilla hasta que sus hijos se hallaban a punto de surgir a la luz; entonces entre ella y su esposo los llevaban al río para que las Avecitas nacieran en el agua acogedora. Sin embargo, pronto dejaron de subir a la superficie (aún durante el primer Nivel); lejos de eso, nacían en el lecho del río y vivían o se desplazaban por él.
Llegaron al segundo Grado de Relación cuando empezaron a trasladarse a los cursos de agua de otras Regiones del mundo sin cruzar el Océano, disponiendo para ello de lo que llamaban Puertas Fluviales. El tercer Nivel lo consiguieron cuando los Cocodrilos empezaron a nacer con los bracitos modificados en aletas articuladas, con tres segmentos de los cuales el último era el más largo y tenía tres ganchos curvos en la punta correspondientes a los dedos; y las Aves del Paraíso conservaban al crecer la forma del plumaje, pero con la estructura escamosa de ellos. Esto los acercaba algo al Nivel de Relación entre Lobos y Anacondas.
Las dos Comunidades Unificadas siguientes (Secundarias) sólo llegaron de momento al segundo Grado de Relación. Los Castores y las Víboras del Gabón formaron inicialmente con 37 de los primeros y 42 de las segundas la Comunidad de la Represa. En esa etapa los dos Pueblos sólo construían diques en los ríos donde vivían, y donde no había ido aún ningún otro grupo Unificado.
Más tarde fabricaron con hojas y ramas verdaderos refugios bajo el agua, a los cuales podía ingresarse desde la superficie. Casi inmediatamente el túnel se bifurcaba y comunicaba con otros, junto a los cuales terminaba en un gran espacio circular: el corazón del Refugio y de la Comunidad. Fue con este último logro, que alcanzaron el segundo Nivel de Relación.
Un grupo de Elefantes Blancos de Bharat y Jirafas se estableció en los desiertos rocosos, con sus enormes rocas erosionadas, las formas semejantes a montañas truncadas y acanaladas en el borde lateral, y los lechos profundos pero secos de antiguos ríos, que cruzaban entre los altos Cañones rojizos. Desde ese momento dieron origen a la Comunidad Wadi, en referencia a los cauces sin agua.
El segundo Nivel les llegó cuando todos empezaron a vivir -caminar, descansar, dormir, nacer, etc.- sobre las escarpadas paredes de las rocas color ladrillo, tan cómodamente como lo habían hecho en el suelo, en la etapa anterior.
Por último las Mangostas y las Cobras (Reales y de Anteojos), antiguamente eternos enemigos, pudieron descubrir simultáneamente la belleza interior y exterior que existía en los otros. Y con alrededor de doscientos miembros de ambas Comunidades dieron origen en los terrenos de Salares al Pueblo Anillo.
Desde la primera Etapa de su formación, unos y otros disfrutaban de una circunstancia relacionada con su pasado común, de intentos mutuos de sometimiento, sólo que ahora la aprovechaban en su favor. Como las Mangostas siempre habían sido inmunes al veneno de las Cobras, en esta nueva situación les encantaba abrir la boca para que las Serpientes (y especialmente si estaban unidas a aquellas por un vínculo matrimonial) se lo inyectaran allí mismo cuando por un problema autoprovocado se declaraban debilitadas, pues ahora el veneno les parecía un néctar energizante y Afrodisíaco.
Como retribución, tanto las Mangostas como las Mangostesas podían incubar en su propio estómago los huevos recién puestos por una madre perteneciente a este Pueblo; luego los hacían salir por la boca, y en caso de que fuera una Mangostesa, podía incubarlos de este modo y tener su propia nidada.

Los miembros de Pueblo del Bosque, entretanto, desarrollaban a lo largo de dos mil años del Viejo Tiempo, unas Auras esféricas de color que iban condensándose cada vez más. Por otro lado, cada integrante de esa Comunidad vivía una sola vida como Anaconda, Loba, Lobo y Anacondesa (en cualquier orden y sin importar cómo hubiera empezado su paso por el Mundo).
Aunque algunas madres de ese Pueblo seguían criando a sus hijos, lo cierto era que en su estructura atómica ya casi no quedaba nada de materia densa; y llegó el momento en que Lobos, Anacondesas, Lobas y Anacondas pasaron a ser respectivamente esferas de luz dorada como Bronce, Turquesa claro, rojo Escarlata y Verde azulado. A veces tomaban alguna de las formas anteriores, si por ejemplo se mostraban ante alguien de otra Comunidad de Bosque Grande.
Su casamiento aquí era semejante a una Fusión, y al símbolo del Tao; las luces subían y bajaban lentamente entre el metro y medio y los diez de altura.

En la etapa de este Nivel, fue una Gata Blanca -que tras casarse con un Dragón fue a vivir con él a Júpiter- la vigesimocuarta dueña del collar de Clarita. Faltaba todavía una, para que el collar cumpliera su destino.
Ya en la Etapa del séptimo Nivel de Lobos y Anacondas, se vieron en la Región de Bosque Grande Dugongos, Pangolines, Dragones de Komodo, Tenrecs, Puercoespines, Gálagos, Ornitorrincos, Narvales, Emúes, Wombats, Kookaboorras, Kiwis, Dik Diks, Gerenuks, Bilbies, Lémures y Bobolinks.
El Jefe de los Lobos vivió sus últimas Encarnaciones como Rata de Tejado, Zorra Libre, Comadrejón, Coneja Gris, Perro Gran Danés y Gata Angora. La Anacondesa Piel de Otoño, como Gata Amarillo-Anaranjada. Panal Silvestre, como Perra Danesa y Gato Blanco Gris.
El Jefe Collie, por último, como Gata Atigrada.

...Una Galaxia de puntos de luz y energía concentrada, flotando y girando arremolinada cerca de la Esfera Blanca; eso era ahora el Pueblo del Bosque. Ninguno de esa Comunidad nacía ya en la Tierra, y sólo muy de tarde en tarde uno de ellos se dejaba ver con la antigua forma perceptible. Si un punto de luz Turquesa (Anacondesa) se encontraba con uno Escarlata (Loba), cualquiera de los dos podía invertir su polaridad para combinar sus respectivas radiaciones y fusionarse, rodeándose luego de veloces puntitos dorados y celestes, o verdes y rojos.
El séptimo Nivel de Relación iba a llegarles a los Osos y Dragones de la antigua Comunidad del Volcán viviendo como parte de cada Sistema Solar, extendiéndose lejos en el Cosmos.
Un Oso Pardo y una Dragonesa formarían consigo mismos un Planeta de piedra negra (con Chimeneas, Galerías y Cuevas) y Metales fundidos a más de 20.000 grados; la mayor parte de las veces, simplemente Oro puro, con la misma temperatura. En el caso opuesto, el Dragón constituiría la parte sólida y la Osa la del Metal fundido.
Pero en los dos ejemplos, los hijos de cada pareja (Pardos y Dragoncitas; Dragoncitos y Osas Pardas) nacerían en la superficie como hermanos únicamente de alma, pues en lo exterior serían Individuos. Recorrerían el Mundo que les diera la vida y cuando se casaran al crecer voluntariamente en el momento que lo desearan, sus hijos diferenciados como ellos entre sí repetirían el proceso hasta que el Planeta progenitor de los dos primeros cónyuges quedara poblado de Dragones y Osos.
A los miembros de la Comunidad del Viento, el séptimo Nivel los encontró con la forma exterior de figuras doradas (Pumas y Pumesas) y plateadas (Gaviotas y Gaviotesas); o más bien pura luz con aspecto de unos y otros, cuyos pensamientos eran a su composición fotónica lo que aquellos a su antiguo cuerpo compuesto por huesos y carne. Cada vez que se trasladaban a cualquier sitio del Universo, era como si una lámpara se apagara para prenderse en el otro extremo del cable... Ellos, como la electricidad, pasaban por el cable (la línea del trayecto) sólo que a su propia velocidad mental.
Siendo además sus pensamientos la vibración más densa que podían manejar, muchos de ellos vivían en verdaderos Mundos mentales exteriorizados, con el tamaño y el aspecto de la Tierra.
En tercer lugar había que contar a los Osos Hormigueros y los Ciervos. Todos los de esa Comunidad Unificada vivieron en el séptimo Nivel de Relación fusionados, como grandes Árboles donde los troncos -con raíces, hojas, flores y frutos- eran las Ciervas y las Osas Hormigueras; en tanto que la savia, los colores, los aromas y el campo áurico representaba a los antiguos Osos Hormigueros y Ciervos. Viviendo de este modo un par de cónyuges -Oso y Cierva; Ciervo y Osa-, con su casamiento engendraban dos o más hijos con el aspecto que ambos padres tenían en cada caso (siempre en número par y en casalito), para que sus descendientes vivieran durante muchas vidas como en el cuarto Nivel de Relación.
El Ángel que había sido honrado sobremanera con el cargo de Anunciador Oficial, ahora integraba un grupo selecto de cuatro Representantes venidos de distintos Círculos: un Águila de Urano, un Toro de Júpiter, un León de Marte y él, que representaba a la Tierra.

De las Comunidades Unificadas que surgieron en esa Etapa, una alcanzó el tercer Nivel, dos llegaron hasta el segundo, y otras dos permanecieron en el primero hasta el final de la misma.
Los que además fueron considerados Representantes, fueron los Flamencos y los Lobos Marinos, que con 61 de unos y 57 de otros formaron su hogar en el Desierto como la Comunidad Médano. En este caso, las Flamenquesas tenían a sus hijos en el fondo de pequeños pozos hechos en la arena. Las Lobas Marinas por su parte, incubaban sus huevos hasta que los Flamencos estaban por nacer; en ese momento los enterraban aproximadamente a un metro de profundidad, para que ellos nacieran bajo la arena protectora. Luego harían algo similar las Flamenquesas, dando a luz en el interior de las Dunas.
Alcanzaron el segundo Nivel luego de trasladarse a otros Desiertos donde las rocas y la arena pudieran quebrarse bajo los efectos del calor sumados a la ausencia absoluta de Agua; y el tercero, cuando detuvieron el Tiempo de un modo nuevo, hasta en sus pulsaciones más infinitesimales, para tener un día eterno de más de cincuenta grados.
Siguiendo los pasos de aquellos que se habían establecido en el Mar de las Mil Islas, un gran número de Murciélagos y Murcielaguesas Gigantes de la Fruta que se casaron respectivamente con Carayesas y Carayás, eligieron en su caso el Fondo Oceánico -iluminado por la Esfera Blanca-, en donde formaron el Pueblo del Mar Inferior. Ya desde la primera Etapa, si un Murciélago se desplazaba a toda velocidad en su nuevo elemento acompañado por un Carayá, lo hacía llevándolo sentado sobre su espalda y sostenido por las manitas a cada lado del cuello.
En el segundo Nivel, además de esto, los Carayás desarrollaban alas, pudiendo llevar a un Murciélago en el mismo estilo, abrazándolo contra su pecho. Estas dos costumbres se daban principalmente entre los que estaban casados o ligados por un vínculo familiar.

Si bien en un tiempo olvidado los Buitres y los Puercoespines se habían llevado pésimamente mal, cuando estos últimos aparecieron en Bosque Grande fueron mirados por ellos de otro modo; los recién llegados hicieron su parte y, finalmente, establecieron las bases para unirse como nueva Comunidad Unificada; su hogar fueron los Desiertos poblados de Cactus y su territorio principal el área que rodeaba a las conocidas Cavernas.
Aunque ya desde la aparición de la Esfera Blanca crecían en esta Región Plantas de terrenos áridos pero elevados como la del Poniente, cuando el nuevo Pueblo fue a establecerse allí pudo ver por un lado Arrayanes; y por el otro Grullas, Búfalos, Koalas y Osos Blancos. Algunas Leonas solían ir y venir entre las cuevas y el antiguo Robledal, además de Jabalíes y Lobos. También, un Cocodrilo vivía en el sector oriental con una Yegua Tobiana, así como un Comadrejón con una Grullesa cerca del Bosque Cerrado. Pero todos aceptaron retirarse, dejando el terreno libre para los recién llegados; los Arrayanes se trasladaron voluntariamente a la Región de los Ríos, el Cocodrilo y su esposa a una Montaña del sector de los Glaciares y el Comadrejón, con la suya, a la gran Selva del Sur (de donde habían venido los Agutíes, los Monos Araña y los demás).
Los Buitres llevaron desde entonces tres espinas atravesadas y cruzadas en el cuello, en tanto que los otros aceptaron la dieta de sus Congéneres. En un principio, cuando todos se reunían para comer, hacían bajar de la Esfera Blanca algo parecido a una presa recién cazada por los Leones, que iban descomponiendo adrede antes que tocara el suelo. Entonces empezaba el festín, con los Buitres tironeando de la carne en mal estado de una Criatura indefinible, y con los Puercoespines royendo o quebrando los huesos con sus pequeños dientes.
En la etapa del segundo Nivel, la Comunidad Espinahueso ya disponía de pozos negros para extraer las formas inventadas de presas muertas. Los miembros de la Comunidad -y especialmente los Carroñeros- vivían sobre los Cactus, además de pasar una parte de su vida en nidos tejidos con tallos espinosos o alambre de púas los recién casados y los recién nacidos.
Ocasionalmente sus integrantes comían abrojos -eran sus caramelos-, vidrios rotos, clavos, anzuelos de tres puntas y viejas hojitas de afeitar. Pero lo mejor llegaba para todos ellos durante los festejos recordatorios del nacimiento de su Pueblo Unificado, en los cuales podían reunirse en la Región de las Cavernas (y venían de otros lugares del Mundo) para brindar con alquitrán diluido en querosén que ellos mismos hacían.
En anteúltimo lugar estaban las Ardillas y las Maras, que con 237 y 241 de cada Pueblo formaron la Comunidad del Doble Azul, estuvieron más que de acuerdo en hacer de la superficie de Océanos y Mares su hogar permanente. Los Hipopótamos y los Camellos, respecto de la de los Ríos, con el nombre de Pueblo Cauce. Ambas Comunidades por supuesto, nacían, caminaban, corrían o andaban a los saltos sobre las olas en el caso de la primera; y dormían como en el mejor de los mundos, cada cual en su propio ambiente.
Las dos Comunidades Unificadas Secundarias se encontraban por el momento en el primer Nivel de Relación.

Volviendo al lugar donde Rayo había estado como Discípulo y luego Miembro Activo, la Hermandad Solar tuvo nuevo Director, cuando el Blanqui-Negro Mancha -que era primo de Rayo y tío de Clarita- pasó todas las Pruebas: 3 descargas eléctricas (de 500, 1500 y 2500 voltios), tres atómicas (constante, progresiva y violenta), permanencia en el centro del Sol, cruce de agujeros negros, fabricación de estrellas con elementos dispersos, creación de un Sistema Solar, y por último, baño de Oro Viviente externo (de inmersión) e interno (bebida ritual).
En cuanto al anterior encargado del rumbo de la Hermandad, en lugar de integrarse a la Luz Universal se proyectó a un lugar vacío y remoto del Espacio; permaneció entonces inmóvil en un punto mientras su poderosa Aura se condensaba y él iba perdiendo su forma. Cuando la esfera ya estaba colmada de cada elemento orgánico e inorgánico pero viviente, así como de todo lo vivido, experimentado y ocurrido desde los últimos dieciséis años del Viejo Tiempo hasta entonces, estalló por un lapso equivalente, fraccionándose en incontables espirales, agujas, remolinos y otras esferas.

En esta Etapa resultó también que un Gato Blanco-Gris y una Aguilesa Dorada unidos en matrimonio, aunque tuvieron relaciones del modo normal, dejaron a la Esfera Blanca intervenir en la formación de sus hijos por nacer. El fruto de su amor fue un hijo y una hija; sólo que de la mitad para adelante eran como Aguiluchos (tampoco les faltaban un par de alitas cubiertas de plumón), y en la otra mitad como Gatitos.
Cuando la noticia corrió como reguero de pólvora por toda la Región de Bosque Grande, ya quisieron Leones, Tigres, Chitas, Panteras, Yaguaretés, Pumas, Linces y demás Gatos lograr algo parecido con Pingüinesas, Aguilesas, Cisnesas, Buitresas, Palomesas, Cigüeñesas, Gaviotesas, etc. Esto marcó el regreso de los Grifos, los mejores de los cuales vinieron por parte de los Yaguaretés y las Condoresas, siguiéndoles las versiones "Pantera-Corvesa" y "Puma-Albatresa".

Una Gata Amarillo-Anaranjada que vivía con un Buey Almizclero en el fondo de un gran cráter, dispuesto especialmente por los Osos y Dragones del nuevo Mercurio para los recién casados, lleno hasta el borde de metales fundidos, fue la última dueña del collar de Clarita. Cuando la Gata dejó su cuerpo para esperar su ingreso a la Hermandad de Marte, terminaron de encenderse todas las Perlas con un brillo de Diamante; y en el momento en que fueron introducidas en el entrecejo de sus veinticinco dueñas se integraron a ellas abriéndose como un Tercer Ojo.
Los Vehículos Físicos volvieron a la vida recibiendo el alma de un número equivalente de Directoras de la Hermandad Lunar (las cuales habían optado por no perderse en la Luz Universal), para vivir desde entonces en un lago situado al sur de la Tierra de Pehuenia.

A todo esto, en muchas ocasiones ya referidas, distintas Comunidades Unificadas habían modificado su aspecto exterior, así como sus costumbres y medios de vida, para parecerse entre sí los integrantes de cada uno de esos Pueblos. Los Pumas y las Gaviotas de la Comunidad del Viento terminaron siendo inimaginables Cometas dorados y plateados, descendiendo a veces a alguno de sus numerosos Mundos Mentales; los Lobos y las Anacondas del antiguo Pueblo del Bosque formaban una eterna Galaxia en espiral de puntos luminosos celestes, verdes, rojos y dorados, según se tratase de Anacondesas, Anacondas, Lobas y Lobos.
Los pertenecientes a la Comunidad Océano conservaban en muy raros casos sus formas originales; antes bien, donde hubiera un lugar apropiado, un Delfín y una Yegua (o un Caballo y una Delfinesa) vivían allí como agua y espuma salada, unidos perfectamente para siempre y engendrando hijos que a su vez se casarían entre sí. En el primer ejemplo, únicamente Delfines y Yegüitas ; en el segundo, sólo Caballitos y Delfinesas. Pero siempre de agua dulce y Sal concentrada unos y otros.
Los Osos y Dragones originarios de la antigua Comunidad del Volcán, pasaron a ser parejas de cónyuges -Dragón y Osa; Oso y Dragonesa-, viviendo en los dos casos como Planetas de Roca y Oro calentado a 30.000.000 de grados... En circunstancias normales, el Metal se habría volatilizado, pero aquí no eran sino las Dragonesas y las Osas Pardas, transformadas así para constituir junto a los Osos-Roca y los Dragones-Roca un cuerpo doble, perfectamente compenetrado el uno en el otro.
En cuanto a los Osos Hormigueros y los Ciervos, quienes habían formado un solo Pueblo durante la Etapa del 4to Nivel, también estaban al casarse unidos para siempre -un Oso y una Cierva; un Ciervo y una Osa Hormiguera-, en la forma femenina de un Árbol (con sus hojas, flores y frutos) y masculina del campo energético, la savia, los aromas y el color.
En la Comunidad de la Piedra, cuando se establecían en un lugar inexplorado, las Cabras y Cabresas Africanas vivían casi para siempre como viento en la oscuridad viviente que constituían Murciélagos y Murcielaguesas.
De este modo -y especialmente en los tres últimos casos-, si los que nacían lo hacían con alguna de las formas de su Comunidad, podían ser Osos y Dragonesas o Dragones y Osas; Ciervos y Osas Hormigueras o Ciervas y Osos Hormigueros, y así sucesivamente; en cada caso, unos y otras se casaban al crecer simultáneamente.

Así como en cierta Etapa anterior un León y una Delfinesa habían obtenido permiso para hacer su hogar en el Sol, a la par de un Delfín y una Tigresa de la antigua Región de los Ríos (y un Galápago casado con una Osa Hormiguera respecto de la de Marte), en esta se dieron casos similares: un Dragón de Komodo y una Oveja Scottish Blackface, un Ornitorrinco y una Chacalesa, un Dromedario y una Osa Hormiguera consiguieron autorización para vivir en los alrededores de Mare Nectaris.
Un Reno y una Rinocerontesa, un Narval y una Pelicanesa, un Koala y una Tucanesa, un Toro Brangus y una Leona pudieron tener su hogar en Chrysokeras, Mare Cymmerium, Coprates y Panchaia, del Planeta Marte.
Pero el lugar más solicitado había sido y seguiría siendo el Sol. Llegaron a vivir allí un Conejo Negro con una Cisnesa, una Cebra con una Vaca Holando Argentina, un Tigre de Bharat con una Cebresa, un Alce con una Osa Blanca, una Foca con una Ratesa Bandicoot, y un Dragón (no podía faltar) con una Canguresa.

Cuando pasó la Primera Eternidad, con la Edad de Oro de los Grifos, el séptimo Nivel de varias Comunidades como la del Pueblo Cauce, y la formación del anteúltimo Pueblo Unificado, de Cebras y Albatros (estos últimos ahora mucho más grandes que en tiempos previos a la llegada de la Esfera Blanca), todos los que nacían pasaban inmediatamente a un estado inmaterial o, como en el caso de la del Volcán, venían al Mundo de la combinación de dos Fluidos (hasta las formas Minerales tenían la actividad atómica de una reacción nuclear y una fuerza equivalente a la de un Agujero Negro).
El Gato Blanqui-Negro Mancha Solar, que hasta entonces había dirigido el rumbo de la Hermandad del Sol, no estalló en Galaxias y Sistemas como su predecesor; pero en cambio se envolvió en su vibrante Aura, dejándose fundir en cada uno de sus Átomos. Una vez que se expandió y concentró como para que fuera visible a millones de Años Luz, logró formar diez Planetas con sus Satélites (por lo menos uno) para hacer su propio Sistema Solar.
Las siete Cobras Sagradas -entre las cuales ya no se encontraba la descendiente de Kanpur Amravati Naja puesto que había vivido su última Encarnación como un Gato Arlequín Negro casado con una Lemuresa- continuaban todavía con su filosofía de ayuda desinteresada, sólo que ahora entre todas constituían un Arco iris casi perpetuo, con los colores de las Corrientes Espirituales.
Los pensamientos de cada habitante de Bosque Grande y de todas las demás Regiones se materializaban, sin importar si se trataba de un adorno o una nueva Galaxia; nadie podía concebir una idea maligna para exteriorizarla luego.

...Y cuando hubo transcurrido la Segunda Eternidad -con la formación del último Pueblo Unificado integrado por Hurones y Víboras de la Cruz, el establecimiento de los Grifos en el Sol abandonando la Tierra (y gobernados por un Congénere nacido de un Tigre de Bharat y una Flamenquesa), la vida de una Albatresa descendiente de Turquesa y Kahchi en Andrómeda, casada con un Dragón, y la de uno de Turquesa y Rayo (un Narval) que vivía con una Cabra Montañesa en el Polo Norte pero a la altura de las Auroras Boreales- cada Planeta estaba constituido en su parte sólida por los Átomos Vivientes de todas las Criaturas terrestres, así como en el Aire estaban los de las Aves y en el Agua los de las Criaturas Marinas.
Luego, en el suelo predominaban los Átomos de los Insectos, los de las Comunidades Raíz, Ciénaga, Madriguera y Fjörd. El viento superior e inferior era el reino de los Pumas y las Gaviotas -es decir, sus equivalentes atómicos-; la Sal y el Agua de los Mares estaba formada principalmente por los de la Comunidad Océano, siguiéndoles los pertenecientes a las Comunidades Blanca (Tigres y Orcas), del Hielo (de Leones y Pingüinos Emperadores), de la Gruta (Gacelas y Osos Pandas), y del Mar Inferior (con los Murciélagos Gigantes de la Fruta y los Carayás).
En último lugar, el Fuego interior de los Volcanes no era otra cosa que millones de Osos y Dragones; y cuando se derramaban por las laderas cubiertas de vegetación siempre en flor, lejos de reducir todo a cenizas les daban a las Plantas y a los Árboles algo de su fuerza mientras bajaban hacia el valle acariciando la Hierba.